Hola Mundo ! Lamento el gran retraso, pero he tenido poco tiempo por mi situacion escolar.
Odio que los profes conspiren y hagan las pruebas seguidas D:
Disclaimer: Nada de lo que leas me pertenece.
Capítulo 5: El Ex Malvado Número 4
"No"
"Pero Arthur-"
"No. Me niego, no iré"
Alfred suspiro y se aferró al brazo de Arthur. Los diez últimos minutos había estado tratando de convencer al Ingles de ir a la convección de comics que iba a haber el día siguiente. Alfred iba cada año a sin falta e incluso a veces arrastraba a Toris con él, pero este año quería ir con Arthur pero el Inglés se resistía.
"Por favor Arthur, por favor…"
Arthur rodo sus ojos y lo miro mientras suspiraba. Esto no era algo que el haría normalmente, pero finalmente volvió a suspirar y asintió con la cabeza. "Oh, está bien…"
"¡Yay!" Alfred lo abrazo fuertemente y le beso en la parte superior de la cabeza. "¡Gracias Arthur! ¡Esto significa mucho para mí!"
"Si, si… solo déjame ir… no puedo respirar…"
"¡Bien!" Alfred soltó a Arthur pero lo tomo de mano mientras caminaban por la calle. Acababan de volver de una cita y Alfred pensó que eso ablandaría un poco a su novio, y parecía haber funcionado. El estadounidense comenzó a saltar al lado de su novio por la emoción de que llegara el día siguiente, y continuo: "¡Puedes quedarte en mi casa esta noche!"
"Bien" Asintió Arthur con un pequeño suspiro. Sabía que no podría salir de esta.
"Y entonces podremos salir temprano para ser los primeros."
"Dudo mucho que logremos ser los primeros"
Alfred parpadeo y le pregunto: "¿Eh? ¿Por qué? ¡He llegado primero por los últimos tres años! ¿Por qué no podría llegar primero este también?"
Arthur lo miro con incredulidad. A veces se preguntaba que había hecho para merecer esto, pero luego se recordaba a si mismo lo que Alfred había hecho por él y decidía que había tenido suerte. Y además ¿Por qué no podría hacer esto por Alfred? El Americano ya había hecho bastante por él.
Pero Arthur tenía un mal presentimiento sobre esto, aunque no quería arruinar el día de Alfred. Parecía muy emocionado.
Cuando llegaron a la casa de Alfred, Arthur se entretuvo conversando con el hermano de Alfred, Matthew mientras Alfred corría por la casa preparándose para el día siguiente. Cuando estuvo listo, miro a su hermano con su novio y les pregunto: "¿De qué están hablando ustedes dos?"
"Oh, nada" Dijo Matthew rápidamente. Con una pequeña sonrisa se excusó de ahí para irse a su habitación por el resto de la noche. Alfred le sonrió al Británico y se acercó a él. Deslizo sus brazos lentamente por detrás de la cintura del otro y lo empujo contra su pecho. Arthur parpadeo un poco por la acción y miro al Estadounidense. Alfred le sonrió un poco.
"Gracias por acompañarme mañana" Le dijo. "Lo aprecio mucho"
"No hay problema…" Dijo Arthur. Aún tenía ese mal pensamiento y no creía ser capaz de ocultarlo. "Alfred…"
"Mmhm"
"Te-Tengo un mal presentimiento sobre mañana. No sé porque. Solo…" Se detuvo y miro a Alfred para que entendiera a que se refería. Le tomo un momento pero finalmente lo entendió.
"No te preocupes. Yo me encargare de todo cuando deba. ¿Bien? Solo quiero que pasemos un buen rato mañana" Dijo y planto un beso en la cabeza de Arthur. "Estará todo bien"
"Bueno, si estás seguro" Arthur logro sacar una pequeña sonrisa. Alfred asintió y le sonrió radiante. Se inclinó y deposito un suave beso en los labios de Arthur y el Inglés se lo devolvió con impaciencia.
A la mañana siguiente, Alfred ya estaba despierto antes de que sonara la alarma porque estaba demasiado emocionado como para dormir. Miro la hora y se quejó levemente. Todavía quedaba una hora. Miro por encima a Arthur quien aun dormía con una pequeña sonrisa.
¿Fue el destino el que hizo que conociera a Arthur ese día en la biblioteca? Incluso si no lo había sido, se sentía muy afortunado de haber encontrado a alguien como él. Si, él todavía tenía todo ese lio con los ex-novios, pero sabía que podría sobrellevarlo. Alfred se encontró a si mismo pensando en que haría cualquier cosa por Arthur.
El estadounidense no se había dado cuenta que se le había quedado mirando. Amaba la manera en que la luz del sol en la mañana hacia ver el pelo de Arthur. Alfred se encontró sonriendo; Arthur casi parecía angelical. Casi siendo la palabra clave. Él sabía que Arthur era todo lo contrario. Se rio en voz baja para sí mismo, apago la alarma y envolvió sus brazos alrededor de Arthur sonriendo cuando el Británico se acercó más a él por calor extra. Descanso su mejilla sobre el pelo dorado de Arthur, cerró los ojos y durmió un rato. Decidió que un poco no le haría mal a nadie y aunque estaba emocionado por el evento, prefería permanecer un rato más en la cama con Arthur.
Cuando finalmente llegó la hora, Alfred saco sus brazos de Arthur y le sacudió el hombro ligeramente. "Hey Artie, tenemos que levantarnos" le susurro en la oreja. Arthur abrió los ojos, pestañeo para sacarse el sueño de encima y se quejó. Alfred se rio un poco y se sentó. Se puso de pie y se estiro. "Vamos, he estado despierto de hace una hora. No voy a esperar más tiempo para que saques tu perezoso trasero de la cama"
Dirigió su mirada hacia Arthur para ver que él lo estaba mirando y comenzó a reírse. El Británico abrazo más el cubrecama y Alfred suspiro. Agarro el extremo de la manta y Arthur le dio una mirada amenazante.
"Lo haré" Le dijo con una sonrisa. "La sacare si no te levantas de inmediato"
Arthur continuo mirando a Alfred y este sonrió más aún. De un rápido tirón le quito el edredón a Arthur sacándole un quejido al hombre Británico. Alfred estallo en carcajadas y agarro el cubrecama del piso. "No me hagas sacarte de la cama también"
Arthur no le iba a dar esa satisfacción. Lo miro de nuevo y camino hacia el baño para prepararse para el día. Alfred sonrió victorioso antes de que cerrara la puerta.
Los dos terminaron de arreglarse y pronto se dirigieron dónde debían. La convención no estaba muy lejos de donde vivía Alfred por lo que decidieron viajar a pie. Arthur estaba con el mismo humor que en la mañana y no importo cuantas veces Alfred se disculpó, no escuchaba.
De cualquier modo Alfred decidió que los cambios de ánimo de Arthur no le perjudicarían el día. Él había estado esperando esto por meses y no había nada que pudiera arruinarlo.
El centro de la convención era enorme y Alfred lo miro con asombro. No era como si no estuviera acostumbrado, porque lo estaba. Siempre se sentía así cada vez que volvía. Le sonrió a Arthur y lo jalo hacia una dirección cualquiera. El Inglés no hizo más pucheros y reclamos la primera hora, pero luego empezó a pasarla bien. Llevaba una imagen de un artista que lo había animado bastante.
Alfred por otro lado estaba teniendo el tiempo de su vida. Habían unas cuantas celebridades del comics allí que lo emocionaron bastante como para que Arthur pensara que podría explotar o algo. Alfred había traído sus comics favoritos y se los firmaron mientras Arthur lo miraba con divertimiento. Su novio parecía a punto de morir por una insuficiencia cardiaca o algo así.
Después de un rato paseando por ahí (lo que significaba que Alfred estaba corriendo por puestos al azar y Arthur sin más remedio lo seguía), los dos decidieron tomar un descanso. Encontraron un lugar tranquilo y fuera del caos de la Convención para sentarse un rato antes de continuar. Fue idea de Arthur ya que estaba cansado y sabía que Alfred podría continuar por siempre mientras lo quisiera.
El seguía inquieto. Ese mal presentimiento aun no lo había abandonado y la pasada hora había estado mirando sobre su hombro para ver si los seguían. Estaba nervioso y ansioso y por nada quería arruinar el mejor día del año de Alfred (aparte de la Navidad y su cumpleaños). Puso su mano en su regazo para intentar calmarse y apenas escuchando las historias de Alfred acerca de los años anteriores a esta convención.
Alfred finalmente lo miro y se dio cuenta de que algo preocupaba a su novio. Pao de hablar sobre sus historias y le pregunto: "¿Qué pasa?"
Arthur se sobresaltó un poco y luego se ruborizo. Estaba tan ensimismado en sus propios pensamientos que ni siquiera se había percatado que Alfred había parado de hablar sobre la Convención. Solo se encogió de hombros. La respuesta no dejo a Alfred tranquilo.
"No, algo te pasa. ¡Dime!"
"Aún tengo ese mal presentimiento" Le dijo Arthur y Alfred suavizo su mirada. Se acercó a él, le tomo las manos y les dio un pequeño apretón. Cuando el Británico le devolvió la mirada, él le sostenía una sonrisa tranquilizadora.
"Te dije que lidiaría con eso cuando fuera necesario" Dijo suavemente. "Así que no te preocupes ahora ¿Bien?"
"Es demasiado difícil no hacerlo…"
"Lo sé, pero inténtalo" Alfred le beso ligeramente la mano, lo que hizo que Arthur esbozara una pequeña sonrisa. El Americano se complació de sí mismo y le dio otro apretón a las manos de Arthur.
A decir verdad, ambos querían que este Ex apareciera lo más pronto posible para poder terminar con esto rápido. Alfred estaba un poco nervioso y le perturbaba que un tipo cualquiera viniera y le retara a una pelea. Ni siquiera sabía cómo podría lucir y había muchos cosplayers en el lugar y de cualquier manera dudaba que Arthur pudiera ayudar. Lo único que podían hacer era esperar y desear que se presentara pronto.
Cuando Alfred soltó la mano de Arthur se dio cuenta de que alguien había aparecido frente a ellos. Por lo que Alfred podía ver, llevaba una especie de traje de ninja y su mirada se dirigía directamente a ellos. Miro a Arthur y se percato de que los dos estaban pensando lo mismo.
Oh, mierda.
El chico-ninja (como Alfred lo había nombrado ya)se siguió acercando silenciosamente y saco la espada que llevaba consigo. Entrecerró un poco los ojos y dijo: "¡Soy el Ex-Malvado número 4!"
Oh, doble mierda.
Alfred miro a Arthur quien se movió nerviosamente. "Hola Kiku"
El chico-ninja, ahora llamado Kiku, asintió a Arthur pero siguió mirando a Alfred. Sin decir ninguna palabra, corrió hacia el con su espada en alto. Alfred grito y corrió a un lado diciéndole a Arthur que mantuviera una distancia segura. Arthur lo hizo mientras observaba con los ojos muy abiertos.
Kiku se volvió a levantar sin darle a Alfred la oportunidad de pensar, apurado corrió con la espada lista para atacar, se abalanzo hacia Alfred unas cuantas veces más y el apenas logro moverse y esquivar los ataques.
"¡Arthur!" Le grito al Inglés que en ese momento estaba en estado de shock. "¿Qué debo hacer?"
"¡No lo sé! ¡Solo lucha contra el!"
"¡Tiene una maldita espada!" Gimió y salto para poder esquivar nuevamente el ataque de la espada de Kiku. Alfred empezó a sentir pánico, ahora su vida estaba en peligro. ¿Con que clase de locos había salido Arthur?
"¿Por qué saliste con este chico?" Le pregunto Alfred que había recurrido a tirarle cosas a Kiku. El Japonés seguía evitando los golpes con destreza y ataca a Alfred con su espada.
"¡No lo sé!" Dijo Arthur tapándose los ojos con las manos ya que la espada de Kiku había pasado demasiado cerca de Alfred para su gusto.
El rubio Estadounidense tenía que pensar en algo y tenía que hacerlo rápido. Se dio cuenta de un puestito que veía por el rabillo del ojo y corrió tan rápido como pudo hacia él. Kiku lo siguió a poca distancia, pero antes de pudiera golpearlo, Alfred le mostro un comic en su cara.
"Hey, amigo" Dijo Alfred con una sonrisa nerviosa. "Te gustan los comics ¿verdad? Bueno… te voy a dar esto, pero solo si dejas de atacarme. Es de edición limitada."
Los ojos de Kiku se iluminaron y su cara sin expresión finalmente se cayó. Tiro la espada a sus pies. "Trato"
Alfred miro el precio e inmediatamente se arrepintió. Sin embargo si no estudiaba el riesgo el que le cortaran la cabeza, por lo que lo pago. Se acercó a Kiku quien esperaba la historieta, pero lo único que recibió fue un golpe en la cara. El Japonés cayó inmediatamente al suelo inconsciente y Alfred miro tras suyo para ver al dueño del puesto mirarlo con los ojos muy abiertos. El Estadounidense abrió su billetera, le dio 10 dólares más y le dijo: "Usted no vio nada"
El hombre asintió y se alejó del lugar. Alfred agarro a Kiku por los tobillos y lo arrastro hasta la banca donde lo posiciono. A continuación tomo la espada, se la guardo y dejo el comic dentro de la bolsa de Kiku. Arthur lentamente se acercó a Alfred y puso sus brazos a su alrededor para darle un abrazo. Por el abrazo se dio cuenta que el Británico estaba temblando y le dio un pequeño beso en su frente. "Todo está bien, Arthur. No te preocupes. Estoy bien… mira"
Arthur asintió y abrazo más a Alfred. "Esto solo va a empeorar…"
"Lo sé, pero yo me encargare de eso. Sabes que puedo. Pude derrotar a Kiku; poder vencer a los otros."
Arthur volvió a asentir y se salió del abrazo. Se froto los ojos un poco ya que había empezar a llorar y logro esbozar una leve sonrisa. "¿Y solo lo vas a dejar ahí?"
"Si, va a estar bien" Sonrió Alfred y le tomo a mano a Arthur. "Vamos… Hay que terminar el día con un buen momento. "
"Okay" Dijo Arthur y le dio un pequeño apretón a su mano. Alfred feliz le devolvió el apretón y los dos volvieron a la Convención.
Sin embargo, sin que ellos supieran, alguien observaba todos sus movimientos.
Bueno, esa fue la participacion de Kiku.
¿Quien sera el que los vigila? ¡Chan-Chan!
Espero poder actualizar pronto, pero no estoy segura.
De cualquier manera, no me demoro mas de dos semanas.
Gracias por los Reviews y Favoritos !
Yaya Romance !
