Advertencia: Los personajes de Sakura Card Captor le pertenecen al grupo CLAMP.


— ¿Estas lista para entrar y bailar? — pregunto Tomoyo pagando las entradas de ella y de Sakura.

—Sí, ya estoy lista. ¡Tengo muchas ganas de bailar! — dijo feliz Sakura.

Y las dos amigas se perdieron en medio de la gente.

Capitulo 2: Encuentros

Había sido una semana dura en el trabajo, tanto para Sakura como para Tomoyo. Así que decidieron relajarse un poco esa noche, olvidarse de todo, de las responsabilidades. Se lo merecían. La mejor manera de hacerlo, era yendo al lugar donde justamente se encontraban ahora. Un ambiente alegre, elegante y divertido. Caminaban abriéndose paso entre tanta gente.

—Primero vamos a reservar una mesa —dijo Tomoyo señalando una mesa que estaba al lado de la pista.

—Si —contesto Sakura siguiéndola —por lo que veo si no lo hacemos, nos quedamos sin una.

Lograron separar la mesa justo a tiempo. Minutos después de instalarse y acomodarse, las chicas pidieron dos cervezas, para posteriormente tener una conversación larga y abierta. Hace tiempo que no podían tener una, sea por motivos de diferencia de horario o por tener demasiado trabajo.

—Que buena idea en haber venido a este sitio, es muy lindo y acogedor —comento Sakura bebiendo su cerveza.

—¡Sí! —contestó Tomoyo— Aunque no entiendo cómo es que puedes estar tomando. Pienso que no deberías hacerlo, Sakura. No, cuando conocemos el antecedente de Touya—término de comentar la joven Daidouji. A pesar de que no quería que sonara a reproche, así le salió.

La joven Kinomoto se entristeció al recordar a su hermano, pero ambos son tan diferentes, no sólo en el plano físico, sino también en lo psicológico y emocional. Suspiro y levanto su mirada esmeralda para encontrarse con la de su amiga. Inmediatamente Daidouji comprendió que había hablado demás.

—Yo… yo… de verdad, lo siento —Daidouji ofreció una disculpa sincera.

—No tienes porqué disculparte. Es normal que te preocupes así por mí. Nos conocemos desde hace cinco años, Tomoyo.

Ambas se habían conocido hace cinco años atrás. Cuando Daidouji estudiaba licenciatura en diseño de modas, y Kinomoto estudiaba ingeniería en marketing y publicidad, en la misma universidad. Desde ese momento, ambas compartieron muchos momentos: alegría, tristeza, dolor. Lo curioso de la situación, es que jamás habían topado el tema de su adolescencia o acerca de la familia de ambas. Lo único que Tomoyo sabía sobre Sakura, es que tenía un hermano, y era alcohólico. Lo mismo ocurrió con Kinomoto. Ella sólo se llegó a enterar de que su amiga amatista iba a ser la heredera de la empresa automotriz más grande de Japón. ¿Qué habrá pasado para que de un momento a otro Tomoyo perdiera todo?

En el silencio, la amatista admiraba el carácter de la esmeralda. Siempre fuerte, demostrando que siempre había una solución, que una sonrisa puede cambiar todo: desde el ánimo, el humor, hasta los días negros por un día despejado y con sol. Así era su amiga, y así la quería.

Siguieron conversando, tratando de no topar de nuevo la situación delicada de Touya. Al fin y al cabo, estaban en esa discoteca para divertirse un poco, ¿no?

—Shaoran, ven no seas tonto— dijo Eriol empujando a su amigo para que entrara a la discoteca.

A la fuerza entro. Ahora estaban buscando una mesa para poder sentarse, aunque a simple vista se veía todo lleno, tanto en pista como en mesas. Hasta que Hitomi encontró una.

—Vamos amor, no seas así, vinimos para divertirnos, ¿verdad? —dijo Hitomi ya sentándose en una de las mesas, la cual quedaba justo frente de la mesa de Sakura y Tomoyo.

Eriol trataba de que su amigo cambiara esa cara amargada que tenía. Y es que a Shaoran Li, jamás se lo ha visto en discotecas, o de fiestas. A lo mucho en reuniones y eso era por motivos de trabajo o por la familia. Obligación. Esa es la palabra. Pero que podía hacer, si se trataba de su mejor amigo y su novia, era preferible hacerles caso y seguir; que ponerse en reacio.

—Amigo, ya estamos acá, no puedes hacer nada. Ahora es el momento de divertirnos— dijo mientras miraba a todos lados para hallar a muchachas hermosas para bailar.

Después de mirar hacia la pista, enfoco sus ojos zafiros en las mesas y fue cuando se percato de que justo al frente de ellos estaban Tomoyo y Sakura, sus asistentes. Shaoran se dio cuenta que su amigo tenía una sonrisa de punta a punta, y eso lo intrigo.

—¿Que té pasa?— preguntó Shaoran apoyado en la mesa con su mano.

—Me acabo de dar cuentan que hay gente que nosotros conocemos —dijo con una risita.

—¿Eh? ¿A quién te refieres?— preguntó mirando para todos lados, buscando a las personas mencionadas por Eriol.

—Mira al frente tuyo —dijo señalando a Kinomoto y Daidouji sentadas en su mesa.

—Mmmm... ¿Esa no es mi asistente?— pregunto Li.

—¿Cómo que si esa no es tu asistente? ¿No te sabes su nombre?— interrogó Hiragizawa al hablar de la mejor amiga de la persona que él ama.

—Creo que se llama Sakura —dijo recordando cuando sus amigos de trabajo la llamaban, volvió a mirar bien —. Si. Es Sakura— afirmo, en vez de contestar la pregunta que le hizo su amigo.

—Bueno, vamos a bailar con ellas —dijo Eriol empujando a su mejor amigo para bailar con ellas.

—Que idiotez estas diciendo —dijo Shaoran volviéndose a sentar —Yo sé que te gusta tu asistente, entonces ve tu. Si quieres a bailar con ella, claro está — terminó de decir.

—No, me da pena dejar a tu asistente sola —comento mirando a las dos chicas.

Lo que vio no le agrado para nada. Ambas estaban hablando con dos muchachos, que por su físico diría que eran de su misma edad. Uno de ellos tenía el pelo color castaño oscuro y con ojos celestes, mientras que el otro poseía el cabello de color negro-azulado, y con ojos verdes. Ambos con buen físico.

—Discúlpenos señoritas, ¿no les gustaría bailar con nosotros? —pregunto el chico que tenía el pelo de color negro-azulado.

—Sí, con mucho gusto —contesto Sakura parándose de su lugar para ir a bailar. Tomoyo simplemente la siguió.

Al otro lado, Eriol estaba que quería matar a alguien, cuando vio que su Tomoyo estaba agarrada por la cintura por el muchacho de cabellos negros-azulado, y ambos bailaban muy apretaditos. Él estaba furioso.

—Mira —dijo Shaoran señalando a Tomoyo —Mmmm... Me parece que sacaron a tu asistente —comento riendo y molestando a Eriol.

—Ya cállate. No me da risa. Además Shaoran, ¿no te molesta que también hayan sacado a bailar a tu asistente? —dijo Eriol.

—No, en lo absoluto — contestó con una sonrisa en sus labios.

—¿Cómo que no? Mírala, es hermosa y tiene un buen cuerpo —dijo Eriol para convencerlo y así puedan ir a bailar con ellas.

—¿Eh? ¿No era que te gusta tu asistente y no la mía? —preguntó Shaoran

—No quise decir eso. Mírala por lo menos —insistió Eriol.

Haciéndole caso a su amigo, Shaoran la mira de arriba hacia abajo, y muy dentro de sí sabe que no puede negar, que Sakura Kinomoto era hermosa, sobre todo con su pelo moviéndose por todos lados. Su cuerpo era perfecto, no pasaría desapercibida ante la mirada de algún hombre. En ese momento, Li supo que había sido un idiota al no fijarse en su asistente. Él lo acepta. La esmeralda era una mujer muy hermosa.

—¿Eh? ¿Te quedaste embobado, verdad? —dijo Eriol sacando a Shaoran de sus pensamientos.

—No. Tienes razón Eriol. Sakura es hermosa, pero recuerda que es mi asistente.

—Vamos amigo, aprovecha que Hitomi se fue al baño y tu sabes perfectamente que se queda como una hora maquillándose y todo eso —Eriol trataba de convence a Shaoran.

—Bueno, bueno. Iré para que no me insistas más —suspiro Shaoran mientras se paraba y se iba con Eriol, hacia la pista de baile.

Pero Hitomi no estaba precisamente en el baño maquillándose, sino hablando por celular con alguien.

—¿Tú crees que resultará? —preguntó alguien desde el otro lado de la línea.

—Sí. Sólo espera un poco más y te pasaré los datos por correo —le contesto Hitomi

—Bien. Esperaré paciente. Y otra cosa…

—Dime.

—Te amo preciosa

—Yo también, amor.

Y colgó. A mí no me interesa Shaoran Li. Me interesa su dinero, su poder. Pensó Hitomi. Ahora tendría que llamar a otra persona, y tratar de convencerla que el plan funcionaría, porque ella era la otra puerta para sus planes. Y sí tenía que jugar sucio, lo haría. Tenía que sacar del camino a Eriol Hiragizawa, de eso no dudaba un segundo.

Regresando con los amigos.

Eriol iba por delante de Shaoran. Ya estaban llegando a la pista cuando observaron que las chicas ya no estaban con los muchachos. Sakura y Tomoyo estaban bailando juntas, y Eriol se armo de valor para acercarse a ellas. Fue directamente hacia Tomoyo.

—Hola —saludo Eriol nervioso.

—¿Señor Hiragizawa? —preguntó Tomoyo dejando de bailar y mirando a Eriol.

—¿Eh? ¿El señor Eriol Hiragizawa, tu jefe? —pregunto Sakura confundida y mirando a Eriol.

—Hola chicas —saludo de nuevo y aún no se le quitaba lo nervioso.

—Hola —saludaron las dos, pero se notaba un poco de confusión en ambas.

—Hola —saludo Shaoran apareciendo por detrás de Eriol.

—¡Señor Li!—exclamo Sakura. Se notaba que estaba confundida.

—Sí. El mismo que viste y calza —dijo él, con una sonrisa.

—Que coincidencia que nos encontremos aquí —dijo Tomoyo con una sonrisa.

—Sí, es verdad. ¿Nos iban a decir algo? —dijo Sakura.

—Claro. Queríamos saber si ustedes deseaban bailar con nosotros —dijo Eriol, rogando porque ambas aceptaran.

—Por supuesto que sí. No hay problemas, ¿verdad Tomoyo? —Daidouji sólo se dedico a mover la cabeza de manera afirmativa.

Sakura se fue con Shaoran, dejando solos a Tomoyo con Eriol. Por dentro él estaba feliz, y pensó: Que bueno que Sakura se lo llevó. Ahora podré estar con mi amada.

—¿Eh? — dudaba en preguntarle o no a su jefe, pero tenía que hacerlo — ¿Le gusta bailar? —preguntó al final Sakura.

—No sé bailar mucho, la verdad —contesto Shaoran con una sonrisa.

Él se sentía cómodo con Sakura, no entendía el motivo, pero así lo sentía.

—¿No quiere que le enseñe? —preguntó Sakura.

—No me hables con formalidad, por favor. Y por cierto, mejor enséñame —pidió Shaoran con amabilidad.

—Está bien. Si así lo pide usted. —Sakura tenía una sonrisa en sus labios y eso le alegraba a Li.

Shaoran no dijo nada pero su respuesta fue con una sonrisa al igual que el de su asistente. Sin decir nada, Sakura agarró una de las manos de Shaoran y lo atrajo hacia ella suavemente, después agarro la otra, y con ambas manos de Shaoran entrelazadas con las suyas, las puso en su cadera; lo acercó poco a poco hacia ella. Kinomoto sólo sonreía y se movía al par de la música, Shaoran en cambio, se quedaba embobado al estar cerca de ella y sentirla muy pegada a él. Trató de no seguir en esa nube de pensamiento por lo que, Shaoran empezó a moverse a la par de Sakura. Minutos después la canción cambio y pusieron una más lenta. Los dos continuaban bailando, pero esta vez, lo hacían más pegados. Shaoran con sus manos puestas en la cintura de Sakura casi abrazándola y ella con sus brazos abrazando el cuello de él; se quedaron mucho tiempo así: viéndose y bailando lentamente a la par de la canción.

Sakura estaba muy cómoda y relajada a lado de Shaoran. Tenerlo cerca de ella le producía una sensación extraña, ternura y protección. Así era como lo veía, como lo sentía. Ya era bastante tarde, pero ambos seguían bailando, ninguno se quería separar.

—Mira —dijo Sakura señalando hacia el otro lado de la pista.

Shaoran abrió los ojos y vio a Tomoyo y Eriol, que estaban bailando igual que ellos.

—Hacen muy linda pareja, ¿no crees? —preguntó Shaoran, que seguía en la misma posición, abrazando a Sakura por la cintura y mirando hacia la parejita que se notaba que estaban ruborizados.

—Sí, eso creo —dijo Sakura y le sonrió a él.

—¿Te puedo decir algo? —le pregunto Li, y al ver que su asistente le respondía afirmativamente, este prosiguió —Eriol siente algo por Daidouji, pero no se anima a decírselo —termino de comentar.

—¿En serio? —preguntó Sakura separándose un poco de Shaoran, y mirándolo de manera incrédula y feliz.

—Sí. ¿Sucede algo? —pregunto Li, al ver cómo Sakura lo miraba.

—No. Sólo que me diste una alegría muy grande —dijo Sakura abrazándolo.

—¿Se puede saber el porqué? —preguntó interesado.

—Eso no te lo puedo decir, no ahora, perdón —Sakura bajo la cabeza.

—No importa

—Bueno, ¿quieres seguir bailando o no? —preguntó Sakura volviendo a la posición de antes. No espero más, porque Shaoran ya la tenía de nuevo abrazada, y otra vez se pusieron a bailar, pero esta vez, era una música movida.

—Que divertido estuvo, gracias Shaoran —dijo Sakura una vez estuvieron sentados en la mesa.

—Sí, me divertí mucho, gracias a ti —le dijo Shaoran, mientras le sonreía.

Después hubo un incomodo silencio para los dos.

—¡Shaoran! —gritó Hitomi desde el otro lado de la discoteca.

—Creo que te están llamando — dijo Sakura con una sonrisa en sus labios y a la vez señalando a Hitomi que gritaba como una desesperada por su novio.

—¿Eh? —Shaoran estaba distraído viendo a Sakura.

—Tu novia te está llamando —volvió a decir Sakura, mientras señalaba nuevamente a Hitomi, que estaba bajando unas escaleras que se encontraban en el establecimiento. El baño quedaba en el piso superior.

—Vamos —agarro a Sakura de la mano y se la llevó a las afueras del local.

Después de haber salido de manera apresurada, Shaoran se dio cuenta de que estaban afuera de la discoteca, y que se encontraban en un malecón.

—¡Que hermoso! —exclamó Sakura, mirando el paisaje.

—Perdóname por salir casi corriendo del local —se disculpó Shaoran.

—No importa, pero, ¿por qué se salió?, ¿tú no eres novio de la señorita Hitomi? —preguntó Sakura interesada.

—Sí, es verdad; pero no quería ni hablar ni estar con ella, porque si no me pediría que bailemos y no tengo ganas —terminó de decir, mientras cerraba por un momento los ojos.

Sakura lo imitó, y cerró sus ojos mientras disfrutaban del viento y las fragancias de flores que había en el aire.

—¿Sabe algo? Hace linda pareja con ella —comentó Sakura y no supo el motivo.

—Sí, pero no quiero nada con ella.

—Pero se nota que está enamorada de ti —insistió Sakura con el tema, y seguía sin entender la razón.

—Ya sé que ella está enamorada de mí, pero yo sólo la quiero como una amiga.

"Sí, pero si fuera tu amiga no te acostarías con ella, o que, acaso son amigos con derecho" pensó Sakura.

Después de estar un rato así, la esmeralda se paró y se estiro llevando los brazos al cielo, haciendo un gesto de cansada.

—Volvamos —dijo Shaoran parándose y caminando hacia la discoteca. Se había percatado de que su asistente estaba agotada.

—Claro. Por cierto, me gusto mucho estar contigo esta noche. Gracias —dijo Sakura con una sonrisa.

—A mí también —Shaoran sonrió, algo que con Hitomi jamás hacía. Pues la sonrisa que daba, era más por obligación que por lo que sentía.

Después de llegar al lugar, Tomoyo la acorraló con muchas preguntas a su amiga, pero sobre todo, si pasó algo con Shaoran y en donde habían estado. Minutos siguientes, se despidieron de sus respetivos jefes, y ambas se fueron a sus respectivas casas a descansar.

Sakura estaba en su cama, tapada hasta los brazos y recordaba en la noche que había pasado, también pensaba que se sentía muy cómoda y relajada al estar con Shaoran; sí de verdad sentía algo por él, y ella no lo sabía; si ese sentimiento era real o sólo su imaginación. Ella quería respuestas, pero no las obtenía; hasta que una idea se le cruzó por la mente de ella, y era que podía estar empezándole a gustar a Li. Después de estar así por una hora, el sueño la venció y se quedó dormida.

Por otro lado, Shaoran estaba en su departamento, y también él estaba recordando en la noche que pasó en compañía de Sakura, lo bien que se sentía al estar con su asistente. Él estaba consciente de que tenia novia, pero en esos momento en que se ponía a pensar en Sakura, él se sonrojaba y sentía algo dentó de sí que no podía descifrar que era; tal vez mucho cariño hacia ella, ó tal vez es algo más fuerte, como por ejemplo, el amor.


Notas de Autora:

¡Hola chicos! ¿Cómo estan? Espero que bien. Saco una banderita blanca para estar en son de paz y tranquilidad. Lamento el atraso, sé que tarde más tiempo, pero comprenderán que entre la universidad, mis proyectos personales y mi familia, el tiempo simplemente se va de largo. Trataré de no demorar para el tercer capitulo, ¡Lo juro!

Está vez no diré tiempo, pero no se angustien ni se pongan mal, pues esta historia será llevada hasta el final. Ya tengo el esqueleto de los próximos capítulos - en realidad a partir del 8vo capitulo-. Espero les guste este segundo capitulo, y ya aquí vemos a una Hitomi media maliciosa, ¿no? ¿Quién será el tipo con quien ella hablo? Ella se esta haciendo pasar por la novia "fiel" y preocupada, pero en el fondo quiere el dinero de Shaoran, ¿Él sabe lo que su "adorable" novia quiere en realidad? ¡Oh! Ya empezaron las preguntas, poco a poco se irán aclarando. Lo más tierno, es que Sakura y Shaoran empiezan a sentir "algo" el uno hacia el otro, ¿Qué será? Ahora tenemos a Tomoyo, ¿Así que ella iba a ser una heredera de una empresa automotriz? ¿Qué pasó? ¿Qué la motivó a trabajar como simple asistente y no busco trabajo acorde a su profesión? Aparecen dudas en torno al pasado de la señorita Daidouji, ¿Qué nos ocultará?

Mejor ni sigo, porque ya me dará ganas de seguir y ahora tengo que irme a dormir, para luego hacer un trabajo de exposición.

Otra cosita, el fic de Invierno de emociones QUEDARÁ EN STAND BY, no he dicho que no lo terminaré, si se terminará, pero quedará en pausa debido a que lo estoy reeditando desde el tercer capitulo hasta donde lo tenía, porque no me gusto la forma en que se estaba dando, además el tiempo ya no me daba para avanzar con los dos. Así que decidí terminar con este primero, que es más corto que el otro.

Aclarado todo, me gustaría saber cual es su opinión con respecto a este segundo capitulo, para eso tendrán que ir al botoncito de abajo que dice REVIEWS, darle click y dejarme su mensaje. Se los agradecería mucho, porque eso es importante para mi, saber su criterio, opinion o pensamiento con respecto a la historia.

Sin más, me despido. Hasta la próxima.