Advertencia: Los personajes de Sakura Card Captor le pertenecen al grupo CLAMP.
Porque al fin se dio cuenta que necesitaba de alguien que de verdad lo aprecie como es él, que lo ayude a salir del pozo donde se está hundiendo.
Sakura Kinomoto
Capitulo 5: Confusión
Es normal tener una pequeña crisis existencial, raro sería no tenerla, pues todo ser humano cae al juego de creer o no, de vivir o no, de sentir algo más que lo que siente ahora. Es muy común debatir cuando no se tiene claro las cosas, cuando prevalece la duda de lo que se ve, se siente de lo que se escucha por ahí.
Y eso pasaba con Shaoran y Sakura. Ambos habían caído en la trampa y ahora estaban en la cuerda floja. ¿Quién cedería? ¿Quién daría el primer paso? Otras preguntas salen en sus corazones, pero por el momento, y lo mejor, era mantenerse alejado de todo pensamiento o sentimiento que provocase una ruptura emocional. Para ello, se necesitaba de un pilar, y en esos instantes, ni Li ni Kinomoto lo tenían.
Touya no había despertado aún, y eso preocupada mucho a Sakura, aunque sabía que tomaría días en hacerlo. Tendría que hablar con él muy seriamente y decirle que por favor, por su bien, entrara a un centro de rehabilitación. Era inútil. Conocía a su hermano, pero ella no se dejaría vencer. Trataría, aunque fuese una pérdida de tiempo.
Se sorprendió de ver a su jefe ahí, en la puerta de la habitación de su hermano. Pasó por ti a primera hora para ir a casa, y no me contradigas, porque no lo aceptaré. Esas fueron las palabras de él, la noche anterior cuando hablaron por teléfono. No quería serle una carga o molestarlo con situaciones personales como esas, pues él tenía ya sus propios problemas para sumarle uno más.
Suspiro.
—¿Te olvidaste que venía a verte? —preguntó él con cautela.
—No —respondió con una sonrisa tierna en los labios —. Sólo que no me imagine que madrugarías para venir primero acá.
Shaoran le sonrió cálidamente, y movió la cabeza de forma negativa. Sakura entendió que él sólo buscaba lo mejor, y que había algo de su pasado que lo atormentaba, que se preocupaba por ella, porque la veía como amiga… Un momento, ¿no será qué…? No. Imposible. Miro de nuevo a su hermano que seguía dormido, le dio un beso en la frente, le revolvió los cabellos, se despidió en un susurro y salió del lugar.
Ambos viajaban en un silencio profundo, aunque tal vez se diría que era incomodo, en realidad no lo era, pues los dos estaban sumidos en sus propios pensamientos. Al llegar al departamento de la joven Kinomoto, todo estaba igual a excepción de Kero, quien se encontraba dormido en su camita. Aquello le extraño mucho a Sakura, pues no recordaba haberle dejado la cama hecha ni la comida.
—Sakura. Anoche vine a revisar tu departamento, le deje comida y camita hecha para tu gato —dijo Shaoran, como si le leyera la mente a su asistente.
—¿Eh? Gracias por haberte tomado esa molestia, no debiste haberlo hecho —contestó ella, mientras le acariciaba la cabecita.
Si alguien le dijera que mañana sería el apocalipsis, le creería, pues en las últimas horas ha pasado de todo, y al mismo tiempo, nada. Todo era confuso, para ella, para él, tal vez la situación no era la más indicada para que ambos se unieran, o se hicieran amigos, pero si era la oportunidad perfecta para conocerse, de ver la otra cara de la moneda.
—Lo siento —se disculpo Sakura.
—¿Por qué te disculpas? —pregunto Shaoran, mientras se sentaba.
—Porque te he hecho perder tiempo en…
—No sigas, Sakura —Li se mostraba un poco enojado, y eso le asusto un poco —. Mira —trató de calmarse un poco —tú no me haces perder el tiempo, ni me molesta ayudarte en lo que más puedo. No lo vuelvas decir.
Por un instante, ninguno dijo nada y Sakura se retiro a la cocina a preparar desayuno, y a darle más comida a Kero. La mente cuando se enfrenta al corazón, puede salir victoriosa, pero la mayoría de veces, sale perdiendo. En esos momentos, ambos se encontraban muy confundidos, sin tener una mínima idea de que hacer.
El silencio que había en el departamento no ayudaba a esclarecer sus interrogantes, pero por el momento, la mejor decisión que pueden tomar, es dejar que las cosas se tranquilicen, ver que se puede solucionar y luego mirar hacia aquello que los perturba de manera insistentemente.
Una vez que Kinomoto termino de preparar el desayuno, llamó a Li para que se sentaran a comer. Los dos se debían una disculpa, bueno, más era por parte de él que de ella, pero lo conocía muy bien y sabía que no lo haría. Shaoran siempre tiene la razón.
Aunque no la tenga, ¿verdad?
Deberías irte a dormir. La falta de sueño, provoca en una rara manera de pensar, ¿sabías?
Otra vez, Sakura se peleaba con su conciencia. Normal. Eso es todo los días de su existencia. Lo que no se imaginaba es que enfrente de ella, Shaoran vivía exactamente lo mismo. ¿Coincidencias? No. ¿Inevitable? Si.
—Lo siento, Sakura —se sorprendió al escucharlo pedir una disculpa —. Sé que es raro decir una disculpa, sobre todo si viene de mi persona. Es sólo que ando un poco cansado y tengo muchas cosas en la cabeza, y…
—Está bien. No te preocupes. Yo tampoco ando en mi mejor estado y no debí agobiarte con tanta cosa —le dio una cálida sonrisa a su jefe.
Asintió la cabeza y se volvía a hundir en el mar de recuerdo, esos que lo estaban lastimando y mucho. Quería huir, salir corriendo hacia un lugar y quedarse ahí, llorando con la soledad y la luna como testigo. Shaoran iba a explotar en algún momento. La pregunta es: ¿Qué pasado le persigue para que se ponga en ese estado?
Observo como su asistente se levanto para dirigirse de nuevo a la cocina. Asumió que lavaría los platos, levantaría la mesa y haría algún que otro quehacer domestico que le tocara. Justo cuando iba a decirle que se retiraba para la oficina, ella hablo.
—No te vaya. Quédate, por favor —esas palabras ingresaron a su cerebro, que rápidamente lo proceso como un: te necesito en este momento, no deseo estar sola.
—Está bien. ¿Irás al hospital?
—Quiero ir, pero al mismo tiempo no. Ver a mi hermano en ese estado me produce mucha tristeza. Hable con el doctor, me dijo que lo observarán y si había alguna novedad. Por el momento sólo deseo estar aquí, tal vez más tarde vaya.
Li asintió con su cabeza de manera suave. Entendía el dolor de ella, porque él también vivió lo mismo. Y no es algo bonito convivir con un alcohólico. En esos momentos, extrañaba a su familia, a su madre, pero por lo pronto, debía entenderse, quererse y respetarse él mismo, porque nadie lo haría, de eso estaba seguro. Ya en otro momento, vería el asunto de la familia.
Shaoran estaba sentado en el sofá viendo televisión y de a poco, sus ojos ámbares se le cerraba. Tuvo unos días un tanto complicados, nada que no pudiese resolver, pero sin su asistente a su lado, que sabía de memoria todo el manejo y documentación, era él, que prácticamente terminaba haciendo todo. Ah, y no olvidemos de su novia: Hitomi.
Más dolor de cabeza.
Más dolor al corazón.
Sakura al salir de la cocina, se encontró con un cuadro muy tierno. Shaoran dormido como bebé en el sofá y encima de su torso se encontraba Kero, durmiendo plácidamente. Se dirigió a su habitación a ver una colcha, y al regresar observo detenidamente a Li. Tenía el rostro cansado, con ojeras y sus labios mostraban una profunda tristeza. ¿Qué estará soñando? ¿Qué estará recordando?
Ella también se sentía un poco agotada, por lo que decidió tomar una siesta. Eso le vendría bien, y así podría ir de nuevo al hospital a ver a Touya, aunque sería la última vez, pues tomo la decisión de regresar al trabajo al día siguiente. No podía seguir abusando de la bondad que le daba Li. Sobre todo, porque ella es la que mejor informada está acerca del manejo de la empresa.
Un par de horas después, como a las seis de la tarde, Shaoran se despertaba junto con el gatito. Miro por todos lados buscando a Sakura, pero no estaba por ninguna parte. Kero iba detrás de él, buscando a su ama, pero al igual que Li, no hubo respuesta alguna. Ambos cansados de buscarla decidieron ir a la cocina, el uno para tomar algo y el otro a comer su comida. Pegada a la puerta de la refrigeradora había una nota, la tomo y leyó:
Hola Shaoran:
Perdón por no dejarte despierto, pero te veías muy cansado y no quise arruinar tu descanso, al igual que Kero; aunque ese siempre pasa de vago durmiendo. Me fui al hospital a ver como sigue mi hermano, por mi trabajo no te preocupes, mañana a primera hora estaré en la oficina.
Come algo si lo deseas, o si quieres darte una ducha, puedes tomarla en mi baño, no hay problema. Cualquier novedad te avisaré, gracias de nuevo, por todo lo que has hecho por mí.
Saludos,
Sakura.
Después de leer la nota, Shaoran se sirvió algo de comida, se ducho y arreglo el sofá donde había dormido, reviso que nada le faltase al minino y todo estuviese en orden. Cada día, esos dos se entendían bien. Cuando ya todo estaba listo, salió del lugar para dirigirse al hospital, tenía que hablar con ella y aclarar muchas cosas.
Por fin entendía que era lo que estaba sucediendo y lucharía por ello.
Por otro lado, más bien en la oficina automotriz una joven de cabellos negro entraba a la oficina de su jefe a entregar ciertos documentos, toco la puerta con delicadeza y espero por la orden de su jefe.
—Pasa —escucho decir por parte de Eriol.
Tomoyo entro y a paso lento se fue acercando hasta el escritorio de su jefe, para dejar unos documentos. Él estaba concentrado revisando alguna información que tenía en la laptop, para que negar, se lo veía atractivo. Sabía que no podía tener nada con él, por más que quisiera. Su pasado se lo impedía. Si llegara a descubrir quién era realmente, lo perdería para siempre y eso no lo iba a permitir.
Mientras realizaba algunos ajustes en la agenda de Hiragizawa y revisaba nuevamente ciertos papeles que tenía que ser leídos por él, sonó el teléfono. Tomoyo camino hasta llegar al aparato, contesto dando el saludo correspondiente, y en cuestión de minutos, se encontraba confirmando una cita para con Eriol por el tema de la empresa. Como Daidouji seguía hablando con la persona con quien sacó una reunión de negocios, él se pone atrás de ella y con sus manos la atrajo hacia su cuerpo. Él era un poco más alto que ella, le abrazaba por la cintura y empezó a depositar suaves besos en el cuello. Ella no podía hacer nada, más que atender a la persona y estar atenta a lo que su jefe hacia.
Él seguía besándola en su cuello, aún después de que cerró la comunicación con la persona con la cual su jefe tendría aquella reunión, no hizo nada por evitar el contacto de él, ella se sentía tan bien al lado de la persona que amaba, y nunca imagino una situación como esta. Después de unos minutos, tomó conciencia de lo que estaban haciendo, y Tomoyo se da la vuelta para quedar cara a cara con él.
—¿Qué hace? —pregunto ella débil al ver la cara de Eriol, pero sobre todo, al ver sus labios.
Él no contesto nada. Separo una de sus manos que sostenía la cintura de su asistente, y empezó a darle una suave acaricia por el rostro de Tomoyo. Al sentir la mano en su rostro, Daidouji se pone tensa, pues ya se imaginaba hacia donde llevaba esa acción. Eriol la iba atrayendo hacia él, hasta que llegó a estar muy cerca de su rostro.
—Quiero demostrarte lo que siento por ti —dijo él, rozando con sus labios, los labios de su asistente.
Al escuchar eso, sintió un escalofrío recorrer por todo su cuerpo. Inmediatamente de decir aquello, Hiragizawa beso los labios de Daidouji. Al principio, fue tierno y delicado. A medida que avanzaba, se iba tornando más rápido y más profundo, por parte de los dos enamorados. Tomoyo tuvo que separarse de Eriol uno centímetros para respirar un poco de aire. Él hizo lo mismo. Habían perdido la noción del tiempo/espacio, y estaban ahí, mirándose, respirando agitadamente, y tratando de ordenar las ideas.
—Esto no está bien —hablo ella, una vez que recupero la razón. No podía seguir, peor aún, darle falsas ilusiones de algo que sabía que no se podía dar.
—Tomoyo, esto está bien. Es lo que sentimos ¿no? —dijo él abrazándola, dejando su rostro apoyado en uno de los hombros de Tomoyo.
—En primer lugar, yo no sé lo que usted siente por mí. En segundo lugar, no puedo seguir con esto, debido a…
—¿Qué sucede, Tomoyo? Yo te amo —insistió él, tomando el rostro de Tomoyo entre sus manos.
—Y yo a ti. Pero esto no puede seguir. Lo siento —contesto ella viéndolo a los ojos.
—¿Por qué?
—Yo… Mira, la verdad es que no estoy preparada para esto. Es tan repentino, y… no quiero volver a vivir lo que viví hace tiempo —lo último, lo susurro para sí misma, esperando no ser escuchada por su jefe. No fue así.
Después de escuchar eso, Eriol se preocupo mucho, pero no lo demostró. Comprendió que la amatista sufrió algo doloroso en su pasado, y que no deseaba repetir. Había algo más y no sabía que era exactamente. La mandaría investigar. No era justo, pero si iba a luchar por el amor de ella y demostrarle que él no era como los otros, necesitaba tener cierta información que le diera ventaja sobre la situación. Se percato que en su mirada brillaba, pero que al mismo tiempo, esos ojos amatista le revelaban un importante secreto. La pregunta es: ¿Qué habrá pasado con esa mujer tan hermosa, para que tenga una mirada triste, preocupada y perdida?
Hiragizawa no insistiría más. Le daría un espacio prudente para que pudiese pensar, más que todo, para que le dijera la verdad. Se alejo de su asistente de manera lenta, sin perder la ternura y calidez que le brindaba.
—Está bien. Si es esa tu decisión, yo te la respeto. Pero al menos, déjame invitarte a cenar y que nos empezáramos a tutear más, bueno, cuando estemos solos. No sería bueno hacerlo delante de los demás empleados.
—Me parece correcto —contesto ella con una sonrisa en los labios.
—Perfecto. Mañana en la noche paso por ti a las siete. Estate lista, ¿te parece?
—Claro.
Sin poder evitarlo, se volvieron a besar con ternura. Los labios de Tomoyo eran adictivos, tenía sabor a ciruela. Los labios de Eriol, tampoco se quedaban atrás, tenía un dulce sabor, pero que no podía distinguir cual era, ¿Chocolate? ¿Fresa? ¿Cerezas? ¿Vainilla? Mejor se dejaba llevar, saborear ese momento tan especial, ya después averiguaría a que sabor sabían.
Tomoyo salió de la oficina, con una sonrisa en sus labios y se dirigió a su puesto de trabajo. No olvidaría ese momento. Tal vez no era mágico o perfecto, pero por lo menos, si fue un momento agradable. Por otro lado, tenía temor de revivir el pasado, cuando ya lo había enterrado muchos metros bajo tierra. A pesar de todo, Eriol demostró ser un caballero, y acepto su decisión, aunque muy en el fondo de su corazón, le decía que esa cita sería para algo más.
Tenía tiempo suficiente para prepararse para lo que fuese pasar la siguiente noche, aunque miles de preguntas se cruzaban en la cabeza de Tomoyo sin tener respuesta alguna, no dejaría de luchar por su felicidad. Ante todo y sobre todo, estaba su bienestar. Trataría de no pensar más en eso, y aprovecharía que su jefe le había brindado su amistad, de la mejor manera.
Sin embargo, el temor a que descubra su pasado, le hacía sentir que ella no era una mujer ni sincera ni integra en su totalidad. Era necesario que nadie más tenga ese conocimiento, salvo ella y Sakura. No quería quedar como una cualquiera, cuando antes lo tenía todo y ahora, apenas y si sobrevivía. Por lo menos, ella trabajaba honestamente y honradamente, para vivir en comodidad, pero sobre todo, vivir sintiéndose a gusto de los logros que va alcanzando.
Dejo de pensar en lo que pasó hace unos minutos atrás y se concentro en tratar de avanzar en lo que más pudiese en su trabajo. De seguro al día siguiente, sería un día difícil y aparte saldría temprano para arreglarse para la cita con Hiragizawa. Suspiro. Sólo esperaba que no tocase un tema delicado, al menos, que no le hablara sobre relaciones interpersonales. No estaba preparada para afrontar una conversación, mucho menos, recordar que fue lo que la orillo a estar en la situación en que esta actualmente.
Estaba confundida, de eso estaba segura, pero no se dejaría vencer fácilmente, porque se llama Tomoyo Daidouji, y ella saldría adelante, luchando por volver a encontrar su camino, su luz.
To Be continue...
Notas de Autora:
Aquí les traigo este capítulo, en donde podemos ver como tres de los cuatros personajes de esta historia se encuentran en un mar de confusiones. También cambie un poco la relación entre Eriol y Tomoyo, ¿qué será? Bueno, lo averiguan en los siguientes capítulos. ¿Se pondrá la situación difícil? ¿Touya se salvará? Y otras interrogantes que serán resueltas a lo largo de la historia. Por lo que pudieron ver, vimos una clara interacción entre Shaora&Sakura y Tomoyo&Eriol, no sé si después haya un momento así, pero lo que si es seguro, es que habrá muchas sorpresas.
Me despido, porque tengo que terminar de hacer dos proyectos, cuídense y...
¿Tomates? ¿lechuga? ¿Pepinillos? ¿Alegrías? ¿Tristezas? Díganmelo en un Review, ¿sí? Me harían la mujer más feliz del planeta ^^
Gracias por leer.
PD: Por cierto. Cambie el nick a LadyMoon6, porque en twitter y en otras páginas uso ese nick y decidí que prefiero evitar cualquier confusión. Si desean saber como va el progreso de mis historias, pueden seguirme en twitter, a veces doy adelantos de las mismas. Ahora sí, me despido.
Bye.
