Advertencia: Los personajes de Sakura Card Captor le pertenecen al grupo CLAMP.


Cuando pensó que su día terminaba de la mejor manera, recibió la llamada que cambiaria todo.

—Señorita Daidouji, su padre será intervenido quirurjicamente del corazón. La necesita en estos momentos.

No nombre, no nada.

Y así, Tomoyo partia hacia otra lucha que llevaba sola sobre sus hombros, y esta vez era la vida de su padre. ¿Cómo decirle a Eriol que tendría que ausentarse por unas semanas?

La vida da un giro inesperado, y muchas veces, no estamos preparados para esos giros tan repentinos.

Capitulo 8: El Viaje

Osaka – Japón

Desde que llegó al hospital, Tomoyo sintió una rara sensación en su corazón. Como de soledad profunda. Lo peor de todo, es que no sabía a que se debía: si porque Eriol descubriera su pasado y la dejara sola o por si su padre llegara a fallecer. Se estremeció ante el último pensamiento. Ella no queria eso. No estaba lista para perder al único familiar que le quedaba.

—Pase —escucho que le daba la orden desde adentro Eriol, su jefe —¿Sucede algo? —preguntó al notar la palidez de su asistente.

—Tengo que marcharme por unas tres semanas, Eriol. Mi padre esta grave y va hacer intervenido quirurjicamente.

Ante esa cofesión, pero sobre todo, ante la sinceridad de su asistente, Eriol acepto y le dijo que estaba bien, siempre y cuando regrese dentro de las tres semanas. Sino, quedaba despedida. Daidouji acepto, pero no mostró ninguna emoción.

Raro.

Demasiado.

Ella sabía que si estaba afuera más tiempo de lo normal, podría perder su trabajo y ese era el riesgo. Ya sus vacaciones fueron utilizadas tiempo atrás, ya no tenía más. Sin embargo, esa sensación de que algo malo va a suceder, no se le iba.

Y la perturbaba.

Los sueños se hicieron intranquilos.

Ese sería el peor viaje de su historia.

Tokyo - Japón

Eriol trabaja a tiempo completo. De vez en cuando salia a su departamento, fumaba un cigarrillo, tomaba un vaso de wiskhy y regresaba para la oficina. No tenerla a su lado lo volvia loco. Pero había algo que no cuadraba en su mente: la no demostración de afecto de Tomoyo. ¿Será que sólo fue mentira?

No lo creía.

Ella no es así.

Ella es diferente a las otras mujeres.

Ella es única.

Hong Kong - China

El viaje duró un par de horas, pero para Sakura fueron segundos eternos. Aún le intrigaba el motivo de que ella estuviese viajando con Shaoran y no su novia. ¿Será acaso que él piensa presentarla ante su familia como su novia? Estaría loco si lo hiciera. Ellos no son nada, absolutamente nada.

O eso quería creer ella, ¿no?

De nuevo, su corazón era silenciado.

No somos nada. Tú estas con ella y con ella te quedas.

Shaoran, por el contrario, iba perdido en sus pensamientos. Ver a su madre en ese estado no le gusto nada. A pesar de todo, no podía hecharle la culpa a su madre de lo que paso entre ese hombre y su hermana. Si él hubiese estado...

A quien le mentia. Él no podía haber hecho nada, en esa epoca era sólo un crio, no tenia el poder ni la fuerza fisica de poder derrotarlo. Su madre pudo haberlo hecho, pero tenia miedo de que las cosas pasaran a mayores. Y al final de todo, había resultado ser peor. La noticia de que su hermana había fallecido en un accidente de transito por culpa de un borracho y que ese era la pareja de la dama Ieran Li, mancho notablemente la reputación de la familia y porqué no decirlo, de las empresas también.

Las acciones cayeron de manera notable.

Y en las noticias de última hora. Una de las herederas de la familia Li, sufrió un accidente. Iba acompañada de la pareja de su madre, la dama Ieran Li y parece que este se encontraba en estado de embriaguez. También se especula, que ella venía sufriendo de constantes abusos sexuales por parte de este hombre, pero la señora no lo ha sabido o no quiso hacerse cargo de la situación, puesto que sólo tiene tiempo para las empresas y el joven heredero Xiao Lang.

Las noticias se apagaron, Shaoran estaba desvastado. Acababa de perder a su hermana Feimei, la menor de las cuatro y penúltima del clan Li.

Este tenía apenas quince años cuando decidió abandonar su hogar. Tenía algo de dinero y un departamento en Tomoeda – Japón. Ahí haría su vida lejos de la familia, no queria saber de su madre ni de nadie. No comunicación, no nada. Era lo mejor que podia hacer, sino, cometeria una locura y no podia darse el lujo que eso pasara.

No podía seguir manchando el nombre de su familia.

Y ese día, se marchó.

—Shaoran. Shaoran —Sakura lo despertaba de sus pensamientos —¿Estás bien?

—Si. Sólo pensaba. Dime, ¿pasa algo?

Sakura movio sutilmente la cabeza negando lo que pensaba. Ella sabia, más que nadie, que él no estaba bien. Desde hace días lo veía sumido en sus pensamientos, en su pasado. ¿Será que lo estará atormentando? Pero sobre todo y ante todo, ¿qué fue lo que hablaron entre la dama Li y él? ¿Qué oculta detrás de sus ojos ambares?

Y todo se volvió confusión.

Y todo se volvió en un juego de mentiras y verdades, en donde unos salen ganando, otros, con el corazón destrozado.

Todo se salía de control.

Mansión Li: Hong Kong – China

Desde que había visto a la asistente de su hijo, le había gustado mucho. No podía negar que hay que seguir ciertas tradiciones, pero era momento de arreglar su pasado. Y de mejorar su relación con su hijo menor. La mejor manera era dando su aprovación a la novia que Xiao Lang escogiera. Y esa no era Hitomi.

Cuando la vio directamente a los ojos, pudo ver en ellos los valores que no veía en Hitomi, además, esa chica le parecia familiar de algún lado y no lo recordaba. Y como madre, sabía que mujer correspondía o no a su hijo, y ella, eventualmente, no entraba en el clan. Sin embargo, no podia oponerse a las decisiones de su hijo, sabiendo que no hay una relación cercana, porque ella misma tuvo la culpa que ellos se distanciara.

—Madre, Xiao Lang viene en camino. Y no viene solo —dijo Faren, su segunda hija.

—Lo sé. ¿Ya Wei hizo todo lo que pedi?

—Si, madre —y antes de retirarse, se atrevio a preguntar —¿Él lo tomo bien lo que le fuiste a decir?

—Si. Su preocupación es la empresa, hija —lo último lo dijo como un susurro que no pasó desapercibido por Faren.

Faren, Shiefa y Fuutie con el tiempo perdonaron a su madre. Ella tenia derecho a rehacer su vida de nuevo, pero lo hizo mal. Que jamás se haya eneterado de lo que hizo él con su hermana tiene una explicación: Se encerro en las empresas y descuido el hogar. Nunca pudo reponer la perdida de Hien, y quiso hacer lo que siempre hizo. Todo se salio de control y termino en tragedia.

Cuando quiso darse cuenta, su hijo se había marchado y corto todo lazo con la familia.

Y ese día juro recuperar a su familia.

Todo estaba listo para la llegada de su hijo con su asistente, y ella sería la encargada de hacer ciertas cosas para unir a esos dos. Como siempre, Ieran Li tratando a las personas como fichas de ajedrez, pero no sería la única, de eso estaba segura.

Tokyo – Japón

Freya se encontraba sentada detrás de su escritorio. Entre sus manos tenía una foto en donde salía sus padres, su hermana y ella. Era su único recuerdo antes de que le dieran la terrible noticias de que ambos había fallecido. A partir de ese entonces juro cuidar de su hermana menor la mejor manera posible. Cuando tenía miedo, ella le besaba los labios para calmarla, era extraño, lo sabia, pero si eso la tranquilizaba, lo haría las veces que fuera necesario.

No queria recordar ese día.

Miro su agenda y la tenia libre. Se iria a casa a preparar ciertos documentos para la exposición que tendría con los accionistas de la empresa, además, quería averiguar si ellos ya se pusieron en marcha. Después de lo que le hizo Akio Yanagisawa, nunca más volvió a confiar en otra persona para el manejo de la empresa.

¿Qué cosas de la vida, no? Cada uno de ellos estaba unidos entre sí, de alguna u otra manera.

El juego recién comienza.

Cogio el disco duro externo, unos documentos que los guardó en su portafolio, dio instrucciones a su asistente y salió para su departamento. Freya tenía algo en mente, y eso no era nada bueno. Su hermana, Magdalia, lo sabia. Aunque aún no entendia el porqué no quiso trabajar con ella en la empresa, era tan suya como de ella, puesto que ambas pusieron de corazón para que se formara, y no lo hubiese logrado sin la ayuda de los Daidouji.

Mientras manejaba, recuerdos ocupaban su mente, pero no se distraida, por el contrario, la alimentaba para seguir con lo que planeo. Los destruiria, de eso estaba segura. Él pagaría por todo lo que hizo, ellas también, por ser complices. Y sabía de alguien que también estaba detrás de ellos, Ieran Li. Una pequeña visita no caeria mal, si de negocios se trata...

It's just Business.

Y una sonrisa misteriosa salio de sus labios.

Hong Kong – China

Las tres hermanas de Xiao Lang aceptaban a Sakura. Sencilla, humilde, educada, y toda una mujer de negocios. Perfecta para ser la pareja de él, pero la pregunta es: ¿querrá su hermano aceptarla? Por otra parte estaba Hitomi, y digamos que no le caían muy bien, puesto que ella desmuestra cierta actitud incomoda cuando estaba con ellos.

Kinomoto era la otra cara de la moneda, aunque sea por educación. Pues todos sabemos que las costumbres de China son totalmente diferentes a las de Japón. Pero ellos buscarían la felicidad de Xiao Lang por encima de las tradiciones. Por culpas de ellas, los Li sufrieron mucho, y estuvieron a punto de irse a la quiebra. Todo lo que construyo su padre, con tanto esmero y dedicación.

Faren, quien era psicologa, hablaba entretenidamente con Sakura. Se veia que tenia mucha fluidez, y que sabia mucho. Era una mujer preparada, pero también de gran corazón. Y por lo poco que sabia, era que su hermano estaba internado en la clinica y que era alcoholico. Ellas vivieron lo mismo con un hombre así.

No quiso juzgarla, así que decidió dejar que le contara todo. Y lo hizo. Explico los motivos y la lucha que ha tenido ella con él para que dejara ese vicio, pero que necesita de alguien más profesional y entrar a un centro de rehabilitación. Faren, no dudo en tomar la decisión y le dijo que ella lo ayudaría. Sakura estaba agradecida.

La estadia se hacia de lo más amigable, Kinomoto se acoplo enseguida a ellos, y demostraba ser una mujer integra y preparada, todo para ser una Li. De hecho, cuando le toco hablar con Fuutie, quien es la experta en los negocios, la puso al día y hasta casi creyó que era ella la que manejaba la empresa y no su hermano. Como se sabía el teje y maneje de la compañia.

Eso era algo de admirar.

—Dime, Sakura. ¿Vives con alguien más? —preguntó Shiefa, quien era ingenieria en informatica.

—Vivo con mi gato, Kero. Mi hermano vivia solo, pero si se recupera, le pedire que venga a vivir conmigo para cuidarlo. Él necesita de alguien.

—Me parece bien.

Esos pequeños detalles era lo que les agradaba a la familia de Xiao Lang. Él necesitaba de una mujer así, no de Hitomi. ¿Qué habrá descubierto la dama Ieran sobre ella?

Despacho mansión Li

—Hijo...

—No debería llamarme así, madre.

—Lo sé. Siento todo lo que ha pasado.

—¿Lo siente? Llevo esto guardado por años. Una cicatriz en mi espalda me acompaña día y noche. Me atormenta, me confunde y no me deja la vida en paz, "mamá".

—No sabes cuanto lo siento. Cometí errores, pero pienso arreglarlos de alguna manera. Te quiero de vuelta hijo, y quiero ver tu felicidad.

Ieran Li nunca demostraba sus emociones, pero en ese momento, frente a su único hijo varón, lo hacia. Lloraba, implorando por su regreso a la familia, porque le perdonara a ella lo que hizo. Fue su culpa, lo sabía, y por ellos, estaba haciendo lo que más podía: por salvarlo, por rescatar a su familia.

Xiao Lang Li no estaba ahí por el pedido de su madre, sino de su hermana Shiefa, quien se casaba dentro de una semana y queria que su hermano estuviese en la boda, pero al mismo tiempo, él deseaba curar las heridas del pasado, cerrando el capitulo que lo llevaba atormentando día y noche durante años. Los mismos que eran su pesadilla permanente.

Estaba ahí, parado frente a su progenitora, viendola llorar amargamente, arrepentida por todo el daño causado. Y esa era su debilidad. No le gustaba ver a ninguna mujer llorar, menos si era miembro de su familia, o su madre. Porque muy en el fondo, él aún la amaba y respetaba. Sólo quiso mantener el recuerdo de su esposo vivo, mantener las empresas y rehacer su vida como mujer.

Y se equivoco por pensar siempre, de manera obsesiva, las dos primeras cosas.

Ella también sufrió. Él le pegaba constantemente. Es bien sabido que en China, él hombre es quien manda en todo, es la cabeza de familia, pero al no estar Hien, le tocaba a Ieran serlo. Y algunas veces tuvo que luchar por romper paradigmas y tradiciones ya establecidas. Esa necesidad de un hombre, la orillo a tener otro. Pensó que sería como vivir cuando vivia su esposo difunto, pero no fue así.

Y sus hijos pagaron caro ese precio.

Shaoran abrazo a su madre de manera tierna y protectora. Zanjaba el asunto, cerraba el pasado, y trataria que a partir de ese momento las cosas fueran mejor para el clan Li. Últimamente las cosas no estaban bien en el clan, peor en los negocios. Él estaba ahí por dos cosas importantes: El casamiento de su hermana Shiefa, y los asuntos de la empresa. Su madre encontró algo que llamo mucho la atención.

¿Posible fraude?

—Hijo —dijo Ieran ya más tranquila —he descubierto que ha habido dos contabilidades en Kosaka. ¿Quién está a cargo de todo?

—Sakura lleva todo el control. A ella le reporta Kenta, el gerente de financiero. Pero madre, ¿qué pasa?

—Alguien esta haciendo doble contabilidad, y esta siendo instruido por una persona que sabe como se maneja la empresa. Pero, lo mejor es investigar y que no salga a nadie, ni siquiera a Hitomi.

Xiao Lang asintió suavemente la cabeza. No diría nada, pero para que su madre le haya dicho que ni siquiera a su novia, es por algo. Él siempre tuvo esa creencia de que la dama Li siempre sabía las cosas antes que los demás, nunca dejaba escapar algo.

Eso, sin contar que a su madre jamás le simpatizo Hitomi. ¿Cómo pudo ser tan ciego?

Tokyo – Japón

—Señor Hiragizawa, aquí le han dejado este sobre —dijo Jane, quien era la nueva asistente, mientras le entregaba un sobre.

—¿Dijo quien era?

—No, señor. Sólo lo entregó y dijo que era para usted.

Eriol se retiro a su oficina. Se sentó, abrió el sobre y vio unas fotos. Tomoyo Daidouji esta de vacaciones en Hawai. Decía una nota escrita en un papel no muy grande. Vio las fotos una tras una, y no sabia que pensar. ¿Será que ella vive mintiendo?

Y le crees a alguien que no conoces y que te deja unas fotos que pueden ser hasta montadas. Eres genio, Eriol.

De las veces que detestabab a su consciencia, en esta, le daba la razón. Podrían estar observandolo para ver que clase de reacciones tendría, pero él tenía en mente otro plan.

Fingir.

Él era muy buen actor.

Al otro lado de Tokyo.

—No irás hacer una locura, ¿verdad Freya?

—Claro que no, hermana. Sólo, daré una lección de negocios que ellos jamás olvidarán.

Magdalia estaba asustada por la forma en que llevaba su hermana mayor las cosas. No queria que se saliese las cosas de control, que hayan perjudicados. Tenia miedo y era justificado. Esta vez ni un beso en los labios la calmaria.

Porque ella no era hija legitima.

Magdalia era adoptada.

Unas cuantas lágrimas salían de sus ojos. La tensión la llevaba a pensar que tal vez Freya cometiera una locura, pero otra parte de su mente le decia que no. Ella era como Yuuko. Sabía cuando atacar, y cuando no.

En las empresas Kosaka.

Jane hablaba con cautela por el telefono. La persona que estaba al otro lado era un hombre, la mente maestra del supuesto robo más grande que va a cometer. Ah, pero no sabe que los magnates ya se pusieron a investigar, a resguardar lo que les pertenece.

Él la tranquilizaba.

En ese puesto estaria más de cerca de Eriol , vigiliaria sus pasos, sus acciones, todo. Ella recuperaria lo que perdio en manos de los Daidouji.

Esto se convierte en sed de venganza, y habrá muchos lastimados. Corazones que se romperan como el cristal.

Hong Kong - China

La cicatriz que llevaba Xiao Lang en la espalda, se la hizo aquel hombre una noche estando embriagado. Sólo la conoce Sakura, ni siquiera Hitomi conoce de aquella marca que lleva. Es porque cuando hace sexo con ella, nunca se saca la camisa.

Shaoran besaba con pasión a Sakura, y esta le devolvia el beso de la misma manera. Olvidaron por completo de la relación jefe-asistente y en esos momentos eran un hombre y una mujer amandose.

Li bajo por el cuello de Kinomoto besandola tiernamente mientra le iba quitando la blusa. Ambos se desvestian sin darse cuenta o, tal vez si se sabian lo que estaban haciendo pero se necesitaban, sobre todo la compañia del otro.

Dos soledades que se juntan.

Sakura le sacó el saco, la corbata y la camisa. Por unos instantes, lo abrazo de manera tierna y sus ojos esmeraldas se abrieron de sorpresa cuando vio la cicatriz mediana que tenia su jefe-amigo.

—Shao. ¿Cuando te hiciste esta cicatriz?

No respuesta.

Se separo de él para mirarlo a los ojos, y lo que vio fue a un hombre solitario, triste, cerrando los ojos ambar para no recordar el pasado. ¡Que tonta había sido! E inmediatamente lo abrazo. Cuando sintió los brazos de él rodearle la cintura, se sintió aliviada.

Y en silencio, él le dijo que fue una cicatriz hecha por un hombre que no tenia la más minima idea de lo que amar. El dolor que...

Era mejor olvidar aquella noche. Al fin y al cabo, las cosas se salieron un poco de control, queriendo o no, y eso podría afectar su futura relación. No querian eso, querian que las cosas fueran como estaban yendo ahora.

Y el miedo se apodera.

El dolor resurge.

Mentiras a punto de ser descubiertas.

Verdades que duelen.

Y el circulo vicioso no parará hasta que alguien lo haga.

Osaka - Japón

Su padre había entrado a operación y eso iba para largo. Tenía miedo, no lo ocultaba. Pero ya se había hecho de la idea de que pase lo que pase, ella tendría que ser fuerte, pues la vida continuaba. Le iba a ser muy doloroso, pero que podía hacer ella. Ya no estaba en sus manos.

Tenía ahorrado algo de dinero, y tal vez le tocaría endeudarse para sacar a su padre del hospital. Ella le pagaba una mensualidad, pero con la operación y la recuperación no sabría si aumentaria. Le afectaba todo, pero lo que más intraquila le ponia era Eriol.

Estaba dispuesta a callar su pasado.

Pero este regreso para atormentarla, para no dejarla en paz. El universo se había unido contra ella, o al menos eso era lo que sentía. La soledad volvía, y la perturbaba, la inquietaba con susurros que no le agradaba. Pero no podía hacer nada, no podía apartarla de su vida.

Y las horas pasan de manera lenta.

La operación era delicada, pero ahora se preguntaba, ¿quién fue la persona que la llamo? No había sido ningún médico del hospital. Sea quien sea, le debía un favor muy grande.

Era hora de ponerse a rezar a Kami-sama.

Tokyo - Japón

Jane pensó que todo marchaba correctamente. Lo que no se imagina es que estaría a punto de ser descubierta por alguien que nunca se imagino. Asumió que lo tenía en la palma de su amano a Eriol Hiragizawa, lo que nunca pasó por su mente es que él es mucho más perspicaz de lo que se imagina.

Suspiro.

La sed de venganza contra los Daidouji es tan grande, que sólo queria sacar del camino a Tomoyo para así ella poder recuperar la empresa que le fue arrebatada a los seis meses de haber trabajado ahí. Esa era su empresa, la que le costo mucho ponerla.

Pero no sería fácil. Es un camino largo de seguir, de avanzar. El viejo Daidouji aún vivia, pero algo le decia que no sería por mucho tiempo, y si la hija se queda sola, las cosas podrían hacerse más cómodas. Aunque dudaba un poco del hombre que la trato de tranquilizar.

No era tonta, se había percatado que él le ocultaba algo, y era precisamente ese pasado con Tomoyo. Sólo le solía decir que lo dejara tranquilo, que sabía como manejarla a ella y a la situación. Nada pasaría.

¿Qué sucedería si supiera que ella no estaba sola?

Lo que nadie se imagina es que Eriol Hiragizawa antes de dar una respuesta manda a investigar y analisa los documentos del caso. No era un hombre que se lo engaña tan fácilmente, pero al parecer él y compañia pensaban que sí. Error. Y uno muy grande que podría ser pagado de la peor manera.

Hong Kong - China

El timbre sonó de una manera sutil. Una de las sirvientas atendió al llamado, de la manera más rápida posible. Pero la familia se asombro puesto que no esperaban visitas de nadie, y peor un día lunes a las ocho de la mañana. Se encontraban desayunando cuando escucharon el llamado a la puerta. Aunque parezca mentira, ellos tienen horarios a los cuales hay que respetar.

El fin de semana Sakura y Shaoran durmieron juntos en la misma habitación, por pedido de su madre, pues había argumentado que las otras dos habitaciones disponibles estaban en remodelación. Algo le decia a Xiao Lang que era mentira, pero en el fondo se lo agradecia, quería pasar esas noches con ella, porque después ya no lo haría.

Hicieron el amor hasta cansarse.

Dos amantes amandose con pasión y locura.

—Buenos días, familia Li.

Y ante esa voz todo los miembros se dieron vuelta para ver a la recién llegada.

Hitomi.


Notas de Autora:

¡Hola chicos! ¿Cómo estan? Espero que bien. ¿Nuevo capitulo en una semana? Pues si, todo sea para alegrar a mis lectores y vayan acomodandose porque la historia se esta poniendo cada vez mejor. Trataré de actualizar cada 15 días, puesto que tengo otras responsabilidades, mi enfermedad y mis proyectos personales.

El noveno capitulo ya se esta cocinando. Espero les guste.

Si me dejan un REVIEW se los agradecería mucho. Así podré saber que les parece la historia.