Advertencia: Los personajes de Sakura Card Captor le pertenecen al grupo CLAMP.


El fin de semana Sakura y Shaoran durmieron juntos en la misma habitación, por pedido de su madre, pues había argumentado que las otras dos habitaciones disponibles estaban en remodelación. Algo le decia a Xiao Lang que era mentira, pero en el fondo se lo agradecia, quería pasar esas noches con ella, porque después ya no lo haría.

Hicieron el amor hasta cansarse.

Dos amantes amandose con pasión y locura.

Buenos días, familia Li.

Y ante esa voz todo los miembros se dieron vuelta para ver a la recién llegada.

Hitomi.

Capitulo 9: Sorpresas

Las sorpresas a veces son buenas, y otras no tan buenas, depende de quien viene y con que inteción. Si es para lastimar a alguien, de seguro que será algo no muy bueno, y quien sabe lo que pueda venir después de eso. Consecuencias. Si, eso es seguro, pero la pregunta sería ¿qué tipo de consecuencias? Y eso nadie la sabe, ni el mismo ejecutor de la sorpresa. Y en el mundo, las sorpresa son más malas que buenas, tal vez, haya un equilibrio.

Dolor.

Sufrimiento.

Lágrimas.

La pregunta que se hacian es: ¿por qué demonios Hitomi estaba ahí? Lo que nadie sabia es que ella tenia una tremenda noticia que dar. Y que noticia. Una que comprometia notablemente a Li, y porque no decirlo, también a la familia. Ah, pero no siempre sale las cosas como uno planea, porque los Li no son cualquier gente que se deja engañar por comentarios de ese tipo, no señor.

Por la cara que tenian las hermanas Li, Hitomi no era bienvenida en esa casa, caso contrario con Sakura. Pero es que había una ligera diferencia entre las dos, y que diferencia. Kinomoto sabía ganarse a las personas por su personalidad: madurez e inocencia. La vida le había golpeado duro, sabía enfrentarse, pero al mismo tiempo, era como una niña desamparada que necesitaba protección.

Ambas demostraban su caracter sin decirlo, porque Kinomoto no hablara mucho no significaba que no podia demostrar quien era en realidad, inclusive se mostraba interesada en el manejo de la empresa, y aportaba con ideas para su crecimiento, caso contrario a Hitomi. Ella sólo esperaba que Li le diera todo, y apenas ponia atención al manejo de la empresa, o de que trataba, a ella no le interesaba eso.

Y eso lo sabían la familia Li.

Sea la noticia que fuera, ellos estarian preparados para saber enfrentar con responsabilidad, pero así mismo, cuidarian que no sea mentira, y en ese punto, Hitomi no sabia hacerlo bien. Ella actuaba acorde a lo que él le decia que hiciera, se habia convertido en eso: en una marioneta. Ahora habria que ver si la actuación le salia bien y no tendria problemas. Pero existia una duda: ¿Por qué esa mujer estaba ahí?

Y esa mujer era Kinomoto.

Shaoran se levanto de la mesa y saludo a su novia de la manera más normal, aunque por dentro le dolia, porque sentia que engañaba a Sakura, su niña de ojos verdes. Pero que mas le quedaba, tenia que estar con Hitomi y no con Kinomoto, aunque ya vería después si ella le aceptara la descabellada propuesta que le iba hacer.

Ser la amante.

Oh si, es la idea mas loca que pudo tener. No había otra manera, la queria para él, le hervia la sangre de sólo pensar que tal vez pudiese haber otro hombre en la vida de su asistente y eso no lo podría soportar por mucho tiempo. Sería como una daga clavada en su alma, partiendolo de manera suave y dolorosa. ¡Eso no queria él! No entraba en sus planes, y jamás entrarán, porque él, Xiao Lang Li, haria lo imposible por tenerla a su lado.

Regresando a la pregunta inicial, ¿qué hacia allí Hitomi y por qué?

Osaka - Japón

Su padre no salia de la operación y eso la tenia preocupada. Pero más que preocupación, era soledad lo que sentia en esos momentos, una que la invadia cada minuto que transcurria. Se habia resignado hace tiempo que pasara lo que pasara con su padre, ella tendría tener que salir adelante, a como dé lugar. Los tiempos que se avecinan son muy fuertes.

Pequeñas lagrimas salian de sus ojos amatistas, no las controlaba, ¿para qué? Si lo que necesitaba era precisamente eso: liberar todo el cumulo de emociones que tenia por dentro. Ya no sabia que pensar, por un lado estaba esa sensación de que algo andaba mal, y por otro lado estaba Eriol. Esas dos cosas la mataban lentamente, porque no sabia si lo uno estaba ligado a lo otro o simplemente era dos acciones totalmente diferentes.

Y habría que esperar.

Ni se imagina lo que esta a punto de estallar. La mega bomba por la llegada de su pasado.

Un camino dificil de recorrer.

El universo conspiraba contra ella, porque ambas acciones si estaban relacionadas.

Tokyo – Japón

Eriol miraba una y otra vez las fotos. Le parecia mentira, pero habia alguien que podia sacarlo de sus dudas era el detective, pero también ha desaparecido. Un mar de confusión se avecinaba en la mente del hombre, no sabia a quien creer y a quien no, pero de una cosa estaba segura: Tomoyo jamás le diria una mentira cuando se trataba de un ser querido. Ella era reservada en asuntos familiares, pero no una cualquiera.

Miraba de nuevo de las fotos, y tomo una decisión. No se iba a arrepentir, pero de otra cosa estaba casi seguro, esa chica, Jane, no era para nada buena y estaba ahí para dar problemas, sobre todo a su Tomoyo, así que optaria por hacer algo para cuidar de la vida de ella. Lo que uno hace por amor, ¿verdad?

Y él era un hombre enamorado.

Y precavido.

Hong Kong – China

En la mansión Li no todo era color de rosa. La presencia de Hitomi en el lugar causaba repulsiónn por parte de la familia Li, encabezada por la matriarca Ieran. Sin embargo, dejaria que hablase con su hijo para ver hasta donde le llega la audacia de ella para quedarse con la fortuna de él. Porque Xiao Lang Li tenia su propia fortuna dejada por su padre en una cuenta bancaria.

Además, él hizo crecer una propia gracias a su trabajo y su habilidad para los negocios. Li era alguien a quien admirar mucho. Vivió parte de su vida de la peor manera, y logro salir adelante sin ayuda de la familia, eso era algo de admirar. No cualquiera lo hace, y de la manera como lo hizo él siendo tan joven. Pero al final,, termino siendo el hijo prodigo: volviendo a sus raices.

Miraba con atención a Hitomi, se encontraban en el despacho de la familia y al fin y al cabo tendria que enfrentarse a ella tarde o temprano. Todo esto sin saber que detras de esa majestuosa puerta se encontraba Sakura escuchando todo y unos metros más adelante Ieran. Una sonrisa triste se asomo por su rostro. Ella queria a la asistente de su hijo varon como parte de la familia, y tal vez el plan que tenia en mente pudiese dar resultado.

—¿Qué hace esa mujer aquí? —preguntó Hitomi tratando de no sonar tan despectiva, pero sin resultado.

—¿Cuál mujer, Hitomi?

—Tu asistente, esa mujer —Li estaba muy calmado. Pareciera que estuviese esperando aquella conversación.

—No sé a que te refieres —se estaba haciendo, como se dice vulgarmente el loco.

—Viniste con ella a China y a mi me dejas plantada, Shaoran, ¿cómo es eso posible?

—Mira, vine por dos razones: Una se casa mi hermana Shiefa, y dos, por negocios. No es que no quiera a Shiefa, pero para mi, primero son los negocios, y traje a Sakura porque ella sabe el teje y maneje de la emprersa. ¿O, acaso tu sabes como se esta manejando la empresa?

Y la cogio de atras para adelante.

Sorpresa.

—No es eso, Shaoran. Sólo crei que ya no me amabas.

Y no te amo.

—Esta bien, cariño, ¿a que viniste a China? No creo que hayas venido sólo a decirme que estabas celosa.

—En ningun momento dije que estaba celosa, Xiao Lang.

—No directamente, pero si indirectamente. Sabes que te amo, y que eres la única mujer en mi vida.

No la amas, no te mientas.

—Estoy embarazada. ¿No es maravilloso?

Y detras de una puerta el corazón de una mujer se hace pedazos.

—Si. Maravilloso —Li no tenía palabras para lo que acababa de escuchar.

Ieran sabía que ese niño no era de su hijo. Como madre lo intuia, algo en su interior le decia que no lo era y que sólo era una treta para atraparlo y así tener la fortuna de él y de la familia. Eso no se lo permitiria, y para ello, ideo otro plan en cuestión de segundos, donde tendría que anteponer el bien del clan Li, y por supuesto de su hijo, como futuro heredero del mismo. Ya saben, cosa de la tradición de la familia Li. Todo era mentira. Y se hace grande cada vez.

Traición.

Engaño.

Poder.

Ambición.

Sakura estaba destrozada por dentro, tanto así que no se percató de que la madre de su jefe estaba a centimentros de ella, y que le habia visto llorar en silencio. Sentia pena por ella, porque le cayó bien desde el principio, porque sabia que era la indicada para su único hijo varon. Pero a veces vale la pena el sacrifio, ¿no? Y ese sacrificio es acosta del corazón noble de otras personas. Ah, pero el plan no falla.

Hitomi no se queda en casa, eso es seguro.

Una vez que vio partir a Sakura para el dormitorio que compartia con él, decidió entrar. Como le gusta jugar con las personas como si fuesen fichas de ajedrez. Pieza por pieza, movimiento cauteloso en cada momento. El ajedrez se juega con inteligencia, no con emociones temporales. Y eso hacia Ieran, jugar con la cabeza bien fría y calculadora. Pobre de aquellos que se meten en su camino a querer jugar, salen muy mal parado. Pero así era ella.

Toco la puerta con cautela.

—Pase

El sonido de la voz ronca y profunda de su hijo le dio a entender que podia acceder a la biblioteca. Lo que esperaba decir seria lo suficiente para dejar en claro, aunque de manera indirecta que ella no era bienvenida ahí. Suspiro. Todo lo que hacia por recuperar a su hijo. No pudo evitar sonreir con melancolia. Tantos recuerdos se acumulaban en su mente, y pensar que estuvo a punto de perder a su familia.

—Hijo —lo llamó después de haber entrado a la biblioteca — no olvides que tenemos reuniones de la empresa.

—Claro que no, mamá.

Se volteo y miro a la novia de Shaoran.

—Hitomi: sé que deseas quedarte pero lamentablemente vamos a estar en reuniones de trabajo todo estos días y sé que a ti no te gusta, además ya no tenemos habitación disponible para una persona más.

—Yo entiendo señora Li. Me iré a un hotel y vendré por la noche a ver a Xiao Lang.

Eso no le gustaba a Hitomi. Ella quería quedarse, pero que podia hacer si se lo imponian. Tampoco podía enfrentarse así directamente con los Li, se le dañarian sus planes. Lo mejor que podia hacer era seguirles la corriente y ver el momento oportuno para atacar.

Aunque ya lo hizo.

Un embarazo.

Y que no era de él.

Porque el hijo es de otro.

La vida es un karma, y hace pagar por cada acción que se cometa.

Shaoran se encontraba solo, pensando en todo y a la vez en nada. Hitomi se habia retirado hace una hora, con su clasica despedida, demostrando el amor que siente hacia el, un amor falso. Paso a lado de Ieran pero esta ni cuenta la tomo. Ambos quedaron solos, mirandose el uno al otro, midiendo fuerzas, o tal vez acciones que puedan emplear para un acercamiento entre madre e hijo.

—Gracias, madre.

—No hay de que hijo.

—¿Por qué lo hace?

—Para recuperar lo que he perdido —Y salió de la biblioteca dejando a su hijo solo.

Shaoran pensaba en lo ocurrido. Se sirvio un vaso de whisky, y mientras lo tomaba no podia evitar en pensar en Sakura. Sentia que la habia engañado, pero todo se dio antes de que ellos fueran algo, pero también algo le decia que ese niño no era de él, pues nunca terminaba dentro de Hitomi. Aunque ahora ya estaba en duda, ¿y si termino adentro y no se dio cuenta? Quiso sorprenderlo y lo logró.

Tendría que hablar con Sakura. Explicarle lo que sucede, pero al mismo tiempo no quiere perderla, pero siempre hay un perdedor. Pensaba en como reaccionaria ella, si lo aceptaria o no, lo cual es más probable que no lo haga por el asunto de la dignidad, y que no esta mal. Él era Xiao Lang Li, un hombre que lo tenia todo a costa de insistencias y de no dejarse vencer por un simple no. Sin embargo, Sakura era diferente.

Salio de la biblioteca y se encontro con su hermana Faren. No lo veia con buenos ojos, en especial cuando Hitomi abandono la mansión toda histerica.

—Sabes que no aceptamos a esa mujer, hermano.

—Si, lo sé. Pero ¿qué puedo hacer?

—Rompe con ella.

—Esta esperando un hijo mío.

—No me creo ese cuento —dijo tratando de simular su nerviosimo. No podia ser.

La dejó sola, pensando. Osea que la futura señora Li no tenia de la más minima idea de lo que era pertenecer al clan Li. Pues que se vaya acostumbrando a sus costumbres, porque si deseaba tener la fortuna de ellos, tendria que aceptar una serie de requisitos para entrar al clan.. Tendría que aceptar lo que diga Ieran Li, ella era la cabeza de familia y sobre sus hombros recaia toda la responsabiliad del clan, además era ella quien tomaba las decisiones y daba ordenes. Pero eso estaba lejos de saberlo Hitomi, ella bien creida en su cuento y que todos le van a creer; no es así.

Le era muy duro aceptar las cosas. No queria dejar ir a Shaoran, pero tenia qué, no podia hacerse ilusiones falsas de que Hitomi lo dejara en paz, y libre para que él pudiese hacer su vida con otra persona, jamás pasaria aquello. Todo se vuelve un caos dentro de su corazón.

Estaba con la mirada perdida en la ventana, pensando en muchas cosas y sucesos del día, como por ejemplo el embarazo de Hitomi. Le ha dado vuelta tras vuelta y no encuentra nada que pueda hacer, habia perdido contra ella quiera o no. Y perdió a Shaora para siempre. Se enamoro de él, una persona equivocada. Pero en su interior, le decia que no era así, que todavia habia una oportunidad.

Li estaba parado en la puerta contemplando a su asistente y amiga, queria tratar de acomodar las palabras que le iba a decir, pues no queria herir sus sentimientos, y lo que era peor, alejarse de ella. En tan poco tiempo se habituo a Sakura, que practicamente no podia respirar si ella no lo hacia, lo peor era que si la veia llorar, su alma se le partiria en dos porque no queria eso. El daño ya estaba hecho.

—No te quiero perder, Sakura —dijo Shaoran cuando la abrazo por la espalda —eres todo lo que tengo.

Y ella lo entendia. Porque le pasaba lo mismo, él era su todo: su amigo, su jefe, su amante...

Se giro sobre sus talones y quedo frente a él, mirandolo con sus ojos verdes como la esmeralda. Ya no quedaba rastro de lágrimas que hubiesen asomado por su dulce rostro. No queria preocupar a su jefe-amigo con cosas tan triviales. Porque él nunca será tuyo, ¿verdad? Día y noche le atormentaba eso, y ese temor se hizo realidad en China. Pero, ¿qué podia hacer ella? Nada. ¿Estaba en sus manos? No. ¿Caprichos del destino? Si. ¿Entonces?

Y ahí quedaba todo. Kinomoto se respondia a sí misma las preguntas que se hacia, claro esta, su conciencia le ayuda un poco. Tenía razón, tenía que continuar su vida, si era posible, lejos de él, para así no atormentar su pobre alma, su corazón. Las dudas le invadian, no queria dejarlo ir, pero tenia que hacerlo. No queria separarse de él, pero era su obligación hacerlo. Todo se vuelve confuso cuando el corazón habla y no el razonamiento. Todo se vuelve negro sin luz al final del camino. Ambos caían a un pozo sin fondo y vacio.

Se abrazaron, quedandose así por unos minutos, sintiendo el calor del otro, el mismo que lograba tranquilizar sus almas. Li le dio un suave beso en el cuello, y luego otro. Kinomoto hecho para atras su cabeza dejando libre el espacio para que continuara su amigo con los besos. Sabía a donde iba a parar aquello, pero no le importaba, por primera vez en su vida aceptaria todo lo que diga él, porque estaba dispuesta a llenar un vacio.

Ser la amante, ¿no es tan mala idea, verdad?

Salón de la mansión Li

—No me cuadra los valores y estoy empezando a frustrarme.

—Tranquila, hija. Ya estoy haciendo las averiguaciones y pondremos en su lugar aquel que nos quiera estafar.

—Madre, mi boda es el siguiente sábado, ¿Xiao Lang se quedará para llevarme al altar? —comento Shiefa tratando de evadir el tema de la empresa.

—Si. Me lo confirmo hoy en la mañana, después de que se fuera esa mujer.

—No sé madre, pero Hitomi no me da buena espina. Es como si quisiera jugar a algo y no sé que es. ¿Por qué mi hermano no se deshace de ella y se queda con Sakura? —preguntó Fanren con exasperación. No le gustaba lo que pasaba en la empresa automotriz.

—No lo sé, hija. Sus razones ha de tener, pero estoy de acuerdo contigo. Prefiero mil veces a Sakura, que a ella.

Ieran Li estaba sentada con sus tres hijas dando por asentado la boda de Shiefa y hablando con Fuutie y Fanren acerca del negocio. Ella podia ver la deseperación que tenía su hija con la contabilidad de Kosaka y no entendia como es que podían llevar doble contabilidad sin que el gerente financiero ni Sakura se hayan enterado. Era extraño, como si alguien quisiera apoderarse de la fortuna Li por venganza.

Por unos momentos las cuatro mujeres se perdieron en sus respectivos recuerdo, aquellos que en su momento fueron enterrados en el pasado porque causaba mucho dolor. La sirvienta se acerco hasta donde Ieran y le susurro algo al oido, acto enseguida esta le agradecio, se paro y se dirigio al despacho a comunicarse con la persona que la llamaba. Era algo raro que su rival de negocios la llame, pero es mejor acercarse y así sacar información, pues tal vez sepa algo que ella no.

Sus tres hijas quedaron en silencio mirandola partir. Otra vez los negocios. Pero esta vez hay algo más allá de eso, ¿verdad, madre? Y esa idea la compartian como si se leyeran la mente mutuamente. Fuutie comprendía a su madre, llevar un clan no es fácil, peor la empresa pero se hacia lo que se podía, y si habia que usar influencias, ella sería la encargada de hacerlo, porque siempre ha sido así. Las cosas se manejan de una manera simple: estafas y vas a la cárcel, o estafas y sales muerto. Algunos prefieren la cárcel, sinceramente.

En el despacho, la dama Li hablaba con su rival, que en los próximos minutos sería su aliada, pues tenia información valiosa acerca de del trio de estafadores que jamás ha sido atrapado. En realidad es sobre Akio, pero de alguna manera esas dos estaban conectadas y para probar eso no se necesita sumar uno más uno. Hitomi y Jane planeaban algo grande, y eso olian. Ieran podría averiguar sobre ella, y conocia de alguien quien podría averiguar de esa otra mujer, Jane. Y ese era Hiragizawa. Sin saberlo, él ya había empezado con sus investigaciones.

Conocidos.

Todos se conectan de alguna manera u otra.

Habitación de Li

Shaoran y Sakura habían hecho el amor otra vez. Pero esta vez él se mostro más delicado, amoroso, dejando que ella se pierda en el placer, y que no hubiese retorno. Kinomoto se extraño de eso, pero lo dejó hacer. Por lo general él era ardiente, apasionado y terminaba primero que ella, pero esta ocasión no fue así, y llegó muchas muchas veces, que fue lo más importante para él.

Estaban acostados en la cama acariciandose, sumidos en sus pensamientos. No era tan fácil asimilar todo, pero tampoco se podia evadir ante el problema que se estaba atravesando. Les costaba aceptar la realidad, porque era dolorosa. Sakura se apego más a él, y las caricias se hicieron más profundas. Otra vez, el recuerdo lo atormentaba, de eso se percato Kinomoto, sabia cuanto sufria con eso y no podia hacer mucho, frustraba.

Seré tu amante.

La decisión estaba tomada.

No necesitaron de más palabras. Con esos gestos se demostraban todo lo que sentia, y hablaban en un silencio que sólo ellos lo entendian, lo comprendian. Una forma de hablar de manera que nadie más sepa lo que estan conversando; las ideas iban y venian, sólo la luna era testigo de aquello. Por supuesto la cama, que es el principal testigo de todo lo que ocurria, y de esas conversaciones silenciosas.

Y los minutos pasaron hasta quedar dormidos.

Una semana después.

Todo estaba listo para el matrimonio de Shiefa. No era una boda grande, más bien algo pequeño, familiar. El hombre que se habia conseguido era bueno y trabajada en Kosaka, así que todo podia quedar en familia. Obviamente tuvo que pasar por la prueba de los Li, aparte que el trabaja en la parte de marketing de la empresa como gerente, allá en China y ganaba un buen sueldo.

Shiefa entro a la iglesia de la mano de su hermano, Xiao Lang. La llevo hasta el altar donde se encontraba el novio, muerto de los nervios, y la mirada que le mandaba su jefe no le ayudaban a calmarlos para nada. Una vez que tuvo a su futura esposa a su lado, los nervios que tenía simplemente desapareció, ahora se sentia tranquilo que ella lo habia escogido a él, y que sería la única en su vida, como él se esforzaria por ser el último en la vida de Shiefa.

Pasar por las pruebas de los Li no es fácil, ellos son muy cuidadosos de quien ingresa en la familia y que intenciones tienen para formar parte de la misma. Ya habido casos de personas que se han enamorado de las hijas de la dama Ieran con el propósito de quedarse con la fortuna y hacer gala de la misma, pero derrochandola. Y eso no lo iban a permitir. Pero con él fue diferente, tal vez sea porque es un hombre trabajador, ya lo conocian y sabian que para él lo más importante era prosperar en la empresa, a que dedicarse hacer cosas ilegales.

Ming fue criado de una manera correcta, que hasta podria decirse que era un niño bueno ya en su adultez. Siempre llevaba las cosas de la manera más ordenada y hasta limpia, en donde uno podría ver la transparencia del trabajo del joven. Y era una de las cualidades que habia llamado la atención de Shiefa. Incluso hasta para administrar su sueldo, lo hacia de una manera que alcanzaba para meterlo en la cuenta de ahorro y asi tener más dinero.

No era un multimillonario ni poseia una inmensa fortuna como la familia de su futura esposa, pero si tenia dinero para vivir comodamente por un buen tiempo. La ceremonia transcurrio de lo más normal, con palabras del cura acerca de la lealtad y la fidelidad que se debe tener la pareja durante el matrimonio, y que el mismo era sagrado, la velada no pasaba de lo normal, excepto porque no se encontraba Hitomi allí.

Hotel donde se hospeda Hitomi

Había deshecho casi toda la habitación del coraje. Toda una semana la secretaria de Xiao Lang pasó en la mansión con el pretexto de que ella sabia el teje y maneje de la empresa, cosa que ese cuento no se lo creia para nada, pero tuvo que dejarlo ahí, porque no podia enfrentarse a los Li de una manera brutal, es para que saliera, no sólo perdiendo, sino en la carcel si descrubian que ella era estafadora junto con sus otros dos cómplices.

Se angustiaba de saber que podía perder al joven heredero, y eso no incluia en sus planes. Ella sería la nueva señora Li, tendría la fortuna y haría lo que siempre quiso tener: respeto por ser de alguien de posición, no la tratarian más como la pobre Hitomi, la que nunca poseyó un sólo centavo en su vida, ya que su padre era alcoholico y vicioso en los juegos de azar, donde perdia el dinero constantemente, por no decirlo, todos los días.

—¿Por qué no estás en el matrimonio de la hermana de Xiao Lang?

—No me interesa. Es sólo un matrimonio y luego tendrá reunión de empresa, en la cual yo no puedo participar.

—Tonta. Deberías haber ido, o esa mujer te lo va a quitar.

—No me lo digas, que me pone lo nervios de punta. No fui invitada a pesar de ser novia de Xiao Lang. Su madre dió la orden.

—No entiendo. Se supone que ellos dos no se hablan para nada después de lo que paso hace años con ella, él es el que lleva control de todo, no esa mujer.

—Te equivocas querido. Ella es la que lleva el control de lo que se hace o no en la familia.

Y la comunicación se cortó violentamente, dejandola sola sumida en sus pensamientos. Si, debió haber ido a esa boda, pero no fue invitada, Shaoran no hizo nada para que ella fuera. Frustración, celos, envidia, maldad.

La habitación estaba desordenada por completo, Hitomi lloraba desconsoladamente, sabía que estaba perdiendo terreno y tenia que recuperarlo, pero no sabía como hacerlo. Por unos momentos tuvo ganas de asearse, maquillarse, vestirse e ir a la mansión Li, pero no podia. No estaba invitada, y si iba seria armar un problema. Estaba confundida, sola y con un bebé que ni siquiera era de Xiao Lang sino de otro hombre, pero lo utilizaria como ultimo recurso para quedarse con la fortuna de él.

El teléfono sonaba intensamente, no queria contestar pensando en que tal vez sería de nuevo él y ya tenía suficiente con lo que converso minutos atrás. Se le hacia duro todo el plan que estaba haciendo, pero tenía todo el abecedario para que cumplir su sueño. Porque ella también traicionaria a sus dos complices. Ella lo quiere todo, no lo va a compartir con nadie y eso incluye la empresa Kosaka.

Tokyo-Japón

Eriol miraba los reportes financieros y notaba que había algo que no cuadraba. Lo peor de todo es que no estaba Sakura para que le ayudara con eso. Él sabía que ella se había echado sobre sus hombros la automotirz y que junto con Kenta hacia lo mejor posible por tenerla entre las empresas de gran prestigio y millonaria. De eso se entero bien tarde, cuando él no sabia nada por andar detras de Tomoyo. Ahora andaría detrás de ella, pero con más cautela.

—Kenta, ven por favor —le dijo por teléfono al gerente financiero. Queria saber porque hay tanto descuadre.

Mientras lo esperaba pensaba en las palabras de Magdalia. ¿Por qué Tomoyo rehuía de su pasado? ¿Por qué no decia la verdad y andaba con misterio? Pero ella nunca lo diría, ¿verdad?

Era aquello que le molestaba enormemente, porque queria que confiara en él, y si podia, la ayudaría, pero se rehusa a quererlo hacer todo ella sola; no lo entendia, no lo comprendia. La amaba, y no es un amor superficial, es profundo que se fue formando día a día, con el trato, con las reuniones, con...

—Mando a llamar, señor —preguntó timidamente Kenta. Y es que enfrentarse ante uno de los jefes no es sencillo.

—Si —contesto de manera seca —¿Puedes decirme por qué razón tengo dos contabilidad? —lo miraba de manera penetrante que deba miedo.

—Eso es lo que no entiendo. La señorita Kinomoto se percato de ello cuando uno de mis asistentes le paso un reporte del mes de septiembre. Ella estaba poniendo al día con los reportes, y noto cierta diferencia con el reporte del mes agosto. Había caido los ingresos notablemente. Recien mandamos hacer una investigación, y nos han arrojado que hay dos contabilidad.

—¿Sabes algo más?

—No, señor. Pero lo que sé, se lo comunique a la señorita Kinomoto.

—¿Ella está al tanto de todo?

—Si, señor.

—Puedes retirarte —si Sakura sabia todo, Shaoran debería estar enterado, pero igual, él era responsable mientras su mejor amigo y socio no estuviera ahí —Kenta, sigue con la investigación pero con más cautela que antes y no des comentario alguno a nadie, excepto a Sakura.

—Si, señor —y se retiro. Su sistema nervioso podia descansar tranquilo.

Nada estaba bien. Se preguntaba si su Tomoyo estaría bien, por la expresión de su rostro, notó que estaba deprimida y nostalgica, aunque haya demostrado tranquilidad. Se preguntaba también, si ella lo ama o por lo menos siente lo mismo que él, pero era imposible saber si siempre que tocaba el tema huia. Pero algo le decia que no era su culpa. Todo se volvia confuso. Decidió salir a tomar aire fresco.

—Ya te dije que el señor Hiragizawa esta llevando los reportes financieros —escucho decir a Jane. Parecia que hablaba con alguien y se la notaba nerviosa —Bueno, espero que sepas lo que haces. Si descubren que hay doble contabilidad nos jodemos por completo.

Y ahí se dió cuenta de muchas cosas. No la encaro, prefirio retirarse por otro lado y en silencio. Cuando llegara su amigo, hablaria con él. También tendría que hablar con su detective.

Las cosas se complican.

Inocentes pagaran caro el precio de la codicia.

Hong Kong - China

La boda había salido de maravillas, en especial porque no estaba Hitomi. Y de eso agradecia todo el mundo, incluido Shaoran Li. La recepción fue hermosa, a pesar de que fueron pocos invitados, y tenían la sensación de que en cualquier momento se hubiese aparecido Hitomi, pero no resulto eso. Que bien que se trago el cuento de que después de la boda habría reuión de empresa, eso alivio a que no aparezca por ahí por lo menos ese día.

Fanren hablaba animadamente con Sakura, incluso ya planificaban como iban hacer para que Touya entrara en rehabilitación y dejara el alcoholismo. Kinomoto sabia muy poco del hombre que les hizo daño y que provoco que Xiao Lang se alejara de su familia. Fuuti hablaba con su hermano animadamente sobre cosas triviales que no tenía nada que ver con la empresa y a la conversación se unió Ming de una manera timida pero que después se fue desenvolviendo. Aun le parecia extraño tener por cuñado al líder y dueño de la empresa Kosaka, pero se acostumbraria, de eso estaba seguro.

—¿Cuando regresan a Japón? —preguntó Ieran a Sakura.

—Pasado mañana. No podemos dejar solo al señor Hiragizawa con la responsabilidad de la empresa.

—Pero tú tampoco te puedes echar toda la responsabilidad, Sakura —comentó Shiefa, uniendose a la conversación.

—Lo sé, pero es mi trabajo y lo hago con gusto.

Aunque su voz sonó dulce, había firmeza. Ella es alguien de quien confiar. Y siguieron conversando de otras cosas triviales, aunque de vez en cuando topaban el tema de Kosaka. Xiao Lang se unió a la conversación de las damas, después de haber hablado por teléfono con su mejor amigo. ¿Qué noticias habrán? Ambos no querian preocupar al otro, así que se manejaba cada cual por su cuenta. Pero había cosas las cuales no podian realizarse de esa manera.

Li se la quedaba viendo a Sakura, ¿en que momento se enamoro de su asistente? ¿En que momento las cosas cambiaron? Y a eso le tenía miedo el joven heredero. Nunca estuvo acostumbrado al cambio desde su adolescencia. Pero era bueno tener aire nuevo, ¿no? Su sonrisa lo dejaba tranquilo, su mirada le daba ternura y su caracter hacia que sacara su ganas de protegerla.

Todo el rato se la paso observandola, y de vez en cuando, sus miradas su cruzaban. Tenían química, de eso no había duda, y no sólo era en el plano sexual. Se complementaba, Sakura no entendia el motivo de que su jefe-amigo, y dentro de muy poco amante, estuviese con una mujer, que se veía que no le apreciaba de verdad.

Ambar vs esmeraldas.

La pasión se enciende. El fuego pasional se consumen en la cama.

En contra de la voluntad de Xiao Lang, este tuvo que hacer la llamada a su novia Hitomi para comunicarle que regresaba pasado dos días a Japón. No se la escuchaba contenta, pero tampoco se iba a poner a indagar el motivo, lo mejor era dejar las cosas como estaban. Pero la noticia que le dio provoco que sonriera un poco.

Ella iba a viajar a lado de él. No esa mujer.

Después de todo, las cosas no salieron tan mal, ¿verdad?

Hitomi ya no estaba segura de nada, tendría que andar muy atenta con los Li, puesto que ellos saben como manejarse en los negocios; conocen cada detalle de su personal y de lo que hacen. No estaba con ánimos de preguntarle a Xiao Lang el porqué de los cambios de planes, pero estaba segura de una cosa: si el plan A no funcionaba, tenía veintisiete letras del abecedario para cumplir con su objetivo.

Lo que hace la ambición de poder.

Se alegro de que su novio haya decidido viajar con ella de regreso a Japón, pero esa felicidad se veía opacada por el temor a ser descubierta. Akio se la ponia difícil en un juego peligroso. Suspiro. Lo importante, ahora, era recuperar a Shaoran Li y trabajar en la empresa Kosaka para estar más cerca de Jane, así podría manejar con total libertad la doble contabilidad. Lo que no se imaginaba es que Hiragizawa ya la había mandado a investigar, y había escuchado la conversación que tenía Jane con el desconocido.

Dos días después. Tokyo - Japón

Era duro para Sakura verlo a Shaoran con su novia. El viaje había sido tranquilo, y en aviones por separado. Pues Kinomoto viajó con Fanren la noche anterior, y Li con Hitomi a primera hora de la mañana. Era lo mejor, pues no queria que hubiera enfrentamientos entre ambas, o que hunbiese un ambiente incomodo. Queria que ese viaje de regreso fuese lo más tranquilo posible y lo consiguió.

Fanren se quedaria a vivir con Sakura en su departamento, no sólo le haría compañia, sino que también la podría ayudar en cualquier cosa que Kinomoto necesitase. Pero sobre todo, necesita de una amiga quien la escuche, pues la situación de Touya no es para nada fácil, y no sabía si le traería paz y tranquilidad, para que las cosas salieran de la mejor manera posible.

—Sakura, tienes un bonito departamento y un lindo gato, aunque por lo que veo, es un vago.

Ella sonrió ante las palabras de su nueva amiga. Tomoyo, en alguna ocasión le había dicho lo mismo. Kero no sólo era vago, es celoso y manía de comer dulce de ese minimo, pero así lo queria. Además le hacia compañia día y noche, y a veces le escuchaba hablar cosas a su ama que se veía que le afectaban. No era tan sencilla la vida que llevaba, en especial por su hermano.

—Supongo que ya debes haber conocido de que hay doble contabilidad en la empresa, ¿verdad Shaoran?

—En realidad, lo desconocia. Madre fue la que me dio la noticia, y me porhibio comentarla a nadie, incluida Hitomi. Tiene sus sopeschas. ¿Por qué?

—Kenta me informo que Sakura está al tanto de todo, y que abrió una pequeña investigación. Yo mismo escuche de alguien hablar de esa doble contabilidad. Creo que tenemos a personas que desean crear un ambiente hostil y lleno de preocupación. Preocupar a los mercados, para así quedarse con la empresa.

—No lo sé, Eriol. Me parece tan extraño. ¿Quién querría hacer algo así? Pero sobre todo ¿quienes lo están ayudando?

—No lo entiendo tampoco, amigo. Pero lo que si sé es que debemos andar con cuidado. Por cierto, no te fies de Jane. No me agrada para nada, a pesar de que sea mi asistente por el momento.

Shaoran no entendió lo que quiso decir su amigo. Eriol a veces tenia la costumbre de actuar con misterio, ocultando cosas. Por otra parte, entendía la razón de su amigo. Jane era la asistente que reemplazaba a Tomoyo mientras esta estuviera fuera de la empresa por asuntos personales, que él no sabia pero si Hiragizawa. Además siempre confio en el buen criterio de su amigo, y lo seguiria haciendo, por tanto dejó que Eriol siguiera manejando las cosas como lo estaba haciendo.

A veces no podia entender a las personas, como podían ser tan malas, destruir a alguien sólo por poder o ambición. Desde que estuvo en China, vio que su novia estaba actuando de una manera diferente, casi no le insistia y se la quedaba viendo a Sakura con odio. Tal fue el grado de la mirada que le lanzo, que tuvo miedo de que algo le pasara a su asistente, aunque no lo demostro. En eso, Xiao Lang Li era experto.

Él no tiene la más mínima idea de lo que Hitomi es capaz de hacer.

Por poder es capaz de mentir, de ocultar quien es realmente.

Salio del despacho de su amigo y se dirigio al suyo. Mientras caminaba, pensaba en muchas coasas, pero en especial, el suceso que habia vivido junto a Kinomoto. Entrengandose por completo, dejandola ver aquella cicatriz que lleva en la espalda y lo atormentaba. Pensaba también, que desde dejó entrar a Sakura a su vida, esta habia cambiando notablemente, hasta provoco que tuviera un poquito más de interes en la empresa. Es el presidente, y no sabía como marchaba el negocio, todo por andar distraido con Hitomi.

A veces se ponia a pensar que ella lo distraia de forma intecionada, pero no queria sacar conclusiones rápidas si no tenia pruebas. Lo bueno, es que ella no conoce una parte de él como si lo hace Kinomoto, y ahi se ve la diferencia. La una es más superficial, mientras que la otra se preocupa por lo demás antes que por ella misma. Esta atenta a todo lo que pasa alrededor. La imagen de Hitomi viendola de una manera asesina no se le iba de la mente, asi que se le ocurrio una idea que tal vez pueda afectar a Sakura.

Sakura estaba en casa, dandole de comer a Kero, y de paso, ella se preparo algo de comida. Shaoran le había dado día libre para que descanse. Lo más seguro era para que vaya a ver a su hermano al hospital, pero estaba tan cansada, que decidió ir al día siguiente en la hora del almuerzo. Por un momento pensó en Tomoyo, en como le estará yendo en Osaka mientras espera la operación de su padre. De seguro los nervios la comen, pero sabe que es una mujer fuerte, que no se dejará vencer tan fácilmente.

Fanren había salido a dar una vuelta. Queria conocer el lugar donde vivia Sakura. Se veía que era un buen sitio, no de lujo, pero se vivia comodamente, además que era muy tranquilo, iba acorde con la personalidad de la ojiverde. Si mi hermano despierta, lo traere a vivir conmigo. Esas palabras no se le iban de la mente a la joven Li. Queria conocerlo, tratarlo, ayudarlo a superar su problema de alcoholismo, pero al mismo tiempo, una sensacion de nervios le invadia. No queria terminar enamorada, no estaba lista para otra relación.

Miro el reloj y vio que era tarde. Regresaria a casa para hablar con Sakura, necesitaba saber más cosas sobre Touya, para así poderlo ayudar; estaba consciente de que el lugar donde vivia ella también sería otro factor de ayuda para el joven Kinomoto. Tenia miedo, pero tenía que enfrentarlo, estaba dispuesta ayudar, por algo habia escogido la profesión de Psicologa. Pero al llegar a casa se encontro con una Kinomoto sorprendida y temerosa.

—Touya acaba de despertar.


Notas de Autora:

Aquí les traigo el noveno capitulo en donde vemos algunas sorpresas. Como por ejemplo, el hijo de Hitomi pero que no es de Shaoran, y la respuesta de Sakura al silencioso pedido de su jefe-amigo que sea su amante. Y Touya termino por despertar, ¿cómo se lo tomara cuando su hermana le diga que Fanren Li va a ser su piscologa y que de paso va a vivir en su departamento? Eso lo sabremos en el siguiente capitulo.

Por lo pronto, espero que hayan disfrutado de la lectura y que les haya gustado el capitulo. ¿Podrían dejar un review, por favor? Eso me anima a seguir escribiendo.

Nos vemos en el siguiente capitulo.