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Mis ojos se cerraron de nuevo con pesar …

Esa figura aún me observaba desde el umbral de la puerta, mientras mis parpados se entrecerraban lentamente y mi cuerpo flotaba en medio de la extraña sustancia rosácea.

Mientras caía inconsciente, la figura permanecía inmóvil, observando... Nunca apartó la mirada de mí ni un solo instante …

Los recuerdos …

… se agrupaban en mi mente. En escasos segundos, fui testigo de todo lo que había sucedió hace varios días atrás, y vi mi vida pasar como si de una película se tratase.

¿Qué sucedió?

En lo más recóndito de mi mente, hallé las respuestas …

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Capitulo 1:

Recuerdos: Sentencia

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Mis ojos permanecían fijos en el monitor de la cámara espía que había conseguido infiltrar en SU laboratorio. Concretamente, en el laboratorio inferior de la casa de Zim.

¿Qué quién es Zim?

Explicar eso sería un gasto innecesario de saliva. Probablemente, si lo dijera nadie me creería… y todos pensarían que estoy loco… ¡Pero igualmente lo explicaré! Porque…

… p-porque …

¡Porque si!

¡Zim es un alien que llegó a la Tierra desde los confines del universo con el único objetivo de aniquilarnos a todos!

¡Exacto, aniquilarnos!

¡Destruirnos a todos con … c-con … un alce, y … globos de agua, y … eeh … c-cerditos de peluche, y … eeh … robots invisibles que no le vuelven invisible, y …! ¡Bueno, el caso es que siempre quiso aniquilar a la raza humana! ¡Y como autoproclamado protector de la Tierra que siempre fui, supe que tenía la obligación moral de proteger cada palmo de terreno de este planeta y librarlo de sus garras desde el mismísimo momento en el que él apareció frente a mí!

Por ello, había arriesgado mi vida en incontables ocasiones, siempre peleando con él en batallas a mortales, épicas y … ¿para qué mentir? bastantes absurdas.

Nunca había obtenido muy buenos resultados durante las peleas, y la mayoría de mis planes fracasaban … pero …

… Con mi último plan … todo sería distinto.

Esta vez, después de mucho sacrificio, conseguí dejar instalada una cámara espía justo en la sala donde el alien recibía las llamadas de sus líderes. Era un punto extremadamente estratégico, del que podría sacar muy buena información sobre los planes de invasión irken. Me costó un mundo introducir la cámara allí sin que los censores de la computadora la detectasen. Y la verdad que es que estaba realmente orgulloso de mi mismo por esa gran hazaña.

Bueno … Ok … tampoco fue una hazaña tan grande … . Simplemente, esquivé el ataque de los gnomos, me adentré en su casa, señalé a un punto en concreto y dije: "¡Mira Zim, un burro volando!", y aproveche que estaba distraído para colocar el dispositivo …

Pero al menos esta vez todo había salido bien, no como las veces anteriores. Recuerdo que la última cámara que intenté infiltrar fue descubierta por el pequeño robot de Zim. Si no me equivoco, su nombre era Gir. Cuando la descubrió, lo único que hizo ese extraño robot fue dibujar una carita sonriente en el visor, vestir a la cámara con un traje de Barbie y sentarla a tomar té con Mini-Alce y un cerdito …

Aun sigo preguntándome cómo es que Zim no se ha vuelto loco con semejantes ayudantes a su lado …

Bueno, el caso era que gracias a ese nuevo dispositivo, podría mantener bien vigilado a mi archienemigo desde la comodidad de mi propia habitación, y mantener a raya cada uno de sus movimientos. El dispositivo no podía fallar. Era simplemente perfecto: una cámara indestructible, de alta calidad, a prueba de fallos, golpes o desenfoques (y además, con un diseño que no permitía que le pusieran vestidos …) … (¡Toma esa!).

¿Ves? El dispositivo era perfecto ¡El plan era perfecto! ¡Al fin lo había conseguido! Después de tanto tiempo ¡Al fin tenía una cámara espía en su casa! ¡Estaba tan feliz que hasta me puse una camiseta con el icono de una carita sonriente … !

Gaz me miró muy raro ese día …

Pero bueno … Lo importante es que había cumplido con mi objetivo. Tenía mi dispositivo instalado y esta vez conseguiría pruebas factibles sobre la existencia de los extraterrestres.

Nada podría fallar.

Con esa ilusión en mente, estuve espiando al extraterrestre durante varios días. Nada peculiarmente "raro" pasó en ese periodo … excepto el ataque del calamar demonio carnívoro gigante, que volvió a atacar a Zim justo cuando estaba comiendo waffles, … de nuevo … ,pero ese incidente no cuenta … En la organización secreta aún se reían de mí cuando decía que era suceso real, así que no me servía como prueba.

Con el paso del tiempo, mi frustración comenzó a hacerse presente al empezar a pronosticar el fracaso inevitable de otro nuevo plan. Al cabo de una semana, llegue a pensar que no obtendría nada interesante por medio de mi cámara …

… hasta que …

Hasta que pasó eso.

Aquel suceso … que quedó registrado en una de mis grabaciones.

Aquello que provocó que la ira de Zim estallase como nunca antes.

Furia

Zim, en ese momento, parecía la personificación de la furia en estado puro. Jamás le había visto perder el control de aquella manera. Parecía un animal salvaje. Una bestia rabiosa.

Oh no … espera.

No … una bestia no. Era aun peor. Esa definición se quedaba corta y no había palabras en este mundo que pudieran describir esa rabia.

Yo, con expresión desconcertada, no pude hacer más que dedicarme a observar detenidamente su arrebato de ira.

E-Eso … eso que acababa de escuchar en la última grabación … lo que acababa de descubrir … lo que provoco su ira … Sinceramente jamás me lo había esperado. Las palabras crueles de sus líderes, los insultos, las miradas de asco … esa horrible videollamada desde la nave imperial irken ….

"Pronto los Cerebros Centrales nos darán la autorización, Zim"

"No interferirás de nuevo en el Plan de Ruina Inevitable número 300 … bastante has hecho ya arruinando los 299 restantes"

"Pronto …Los Cerebros autorizaran tu ejecución"

"Estás condenado"

"No eres más que un defecto"

"Al principio fue divertido, pero esta situación ha llegado a ser realmente molesta. No nos interesas Zim."

"No eres un invasor."

"Solo una molestia"

"Deshonra"

"Fracaso"

"Defecto"

Defecto

Yo simplemente me quedé callado, escuchando la grabación, mientras en mi mente resonaban las crueles palabras.

Defecto …

No eres uno más … Nunca lo serás …

Defecto.

Loco ….

Ellos no creían en él …

A sus ojos no era más que …un fallo, … un … loco.

Parpadeé.

Estaba confundido. Me costó un poco asimilar toda esa situación.

¿Los Cerebros Centrales? ¿Quiénes son?

Y lo más importante, ¿Los Más Altos estaban planeando algo contra Zim?

¿Le han traicionado?

Ok …

De acuerdo …. No iba a mentir. Aunque suene mezquino, una parte de mí se pavoneaba cruelmente de la situación.

¿Por qué?

Porque Zim era mi némesis, mi rival, aquel ser que deseaba destruir todo mi mundo. Nos habíamos golpeado. Nos habíamos insultado. Nos habíamos odiado sin límite y en más de una ocasión casi llegamos a matarnos.

Y … sin embargo … esa punzada en mi pecho …

Esa sensación …

C-casi parecía que, después de haber escuchado todas aquellas crueles palabras provenientes de los labios de sus líderes, una parte en mí se sentía identificada con Zim. Que sentía algo así como… lastima, comprensión, empatía … por él.

En ese momento, esas sensaciones me parecieron raras e impropias. Jamás sentí algo así por mi enemigo. En realidad, no debería sentir algo así. JAMAS debería sentir eso por alguien que solo pretendía matarme.

Sin embargo, lo sentí.

Sentí dolor.

Sentí pena.

Y sentí su ira.

Contemplé extasiado la reacción de Zim ante todas aquellas crueles palabras. Primero su rostro expresó ingenuidad. No entendía lo que sus líderes decían. En realidad, lo que ocurría era que él no quería entenderlo. Luego vino la negación.

Sus orbes carmesí dejaron de brillar con aquella hipnótica decisión y arrogancia que le caracterizaban , cuando al fin entendió lo que sus queridos Altos le decían. Cuando pisotearon todos sus sueños y esperanzas, mientras reían y bebían soda muy tranquilos.

Y después …

Silencio.

Zim permaneció inmóvil como una estatua. La transmisión fue cortada, pero él siguió allí, mirando a la nada por más de un cuarto de hora.

Inmóvil.

Casi parecía muerto …. En el fondo lo estaba.

Y entonces ….

Estalló.

Estalló toda su furia. Toda su rabia y su ira. Toda la humillación y el dolor que sentía. Era como una autentica bomba de relojería.

Comenzó a destrozar todo el laboratorio con sus propias garras, que comenzaron a sangrar al clavarse en el duro metal, dejando profundos arañazos. Lo desgarró todo con las patas mecánicas de su PAK. Su furia me estremecía. Escalofríos recorrieron mi espalda ante toda aquella destrucción.

Sus puños se estrellaron contra el frio acero y consiguieron abollarlo. Sus brazos mecánicos hicieron añicos cada pequeño frasco de experimentación de aquel laboratorio, ahora en ruinas. Entre aterradores gritos y gruñidos salvajes, el alien dejó entrever su hilera de dientes afilados en señal de rabia, como la más fiera de las bestias.

Largos minutos, casi horas, pasaron hasta que se tranquilizó. Respiraba agitado, pero parecía más sereno.

Tras un tiempo de auto-reflexión, la negación se hizo presente de nuevo en su mente . De pronto, Zim caminó frenéticamente de un lado para otro y comenzó a preparar varios utensilios. Al parecer, aun se aferraba ilusamente a la débil esperanza de que todo esto fuese un malentendido. Estaba dispuesto a recorrer el espacio, encontrar la nave imperial "La Inmensa" y hablar en persona con los mismísimos Mas Altos.

- "¿Amo …?" – preguntó indeciso el pequeño robot, persiguiendo al invasor de un lado a otro.

- "¡No pueden autorizar mi ejecución! ¡Es mentira! ¡Zim les enseñará! ¡Zim ES un invasor!"

El alien comenzó a dar vueltas de un lado a otro, transportando todo tipo de materiales, planos y utensilios.

- "Zim … Z-Zim impresionará a los más Altos. Necesito un plan. Algo grande." – susurró misteriosamente. – "Algo que evite mi ejecución y los deje a todos boquiabiertos"

Al oírle decir aquellas palabras, comencé a temer lo peor. ¿Él necesitaba un plan? ¿Un plan para qué? ¿Para impresionarles? ¿Con qué?

¿Qué era lo que pretendía?

Algo me decía que esto no iba a acabar bien …


Notas de autora: Si, ya lo sé … esta historia empieza con la tipica trama emo de "nadie me acepta. Que marginado que soy". Lo de no ser aceptados por los que los rodean es un tema demasiado gastado, pero realmente es uno de los pilares basicos de ZaDr. Es decir, en el canon, Dib y Zim no parecen darse cuenta de lo iguales que son. Yo creo que en el momento en que maduren o se presente alguna situación que los haga reflexionar, se sentiran identificados y …. quien sabe … tal vez surgiría una amistad. CofcofcofY añadiendo fantasía yaoista, surgiría algo más muajajajacofcofcof

Mañana o el Lunes actualizo