Este capitulo es de relleno más que nada xD

Aviso de que trata algunos temas "comprometidos" o relacionados con la reproducción sexual (aunque no es gran cosa, pero es algo)

Aviso también de que meteré angst en los siguientes capítulos (suelo mezclar muchos géneros en un fic), pero eso será un poco más tarde. Ahora debo aprovechar para meter romance y ... "cosas", porque más adelante no podré introducir demasiado ... porque pronto pasará algo.


Capitulo 6:

Instinto Carmesí


Oh, por Irk …

Que caos.

Tras un arduo forcejeó, al fin pude inyectarle el suero a ese terco humano.

Ok … Ahora que por fin lo conseguí, no puedo dejarlo ahí tirado.

Pero ... ¿Y ahora como le coloco sobre la camilla?

Podría utilizar los brazos mecánicos de mi PAK, pero estos fueron diseñados para destruir, no para maniobrar con enfermos. El proceso de sanado no está completado y podría romperle un hueso ya soldado o abrir de nuevo una herida. No es que me importe su salud … ¡Jamás me ha importado y no me empezará a importar ahora tan solo por una repentina muestra de comprensión, ayuda ... o aceptación humana o ... o lo que sea! Es solo que ... me ha costado mucho sanarlo … y … e-eso. Que me ha costado trabajo. ¡Y no quiero que el esfuerzo invertido sea en vano!

Además, esta vez debo cumplir el acuerdo. Es decir, a cambio de su ayuda, debo llevarlo de vuelta a esa burda imitación de planeta al que llama 'hogar'. Sin embargo, no podemos volver todavía. Aun no. La Tierra será el primer lugar donde empezaran a buscarnos. Volver ahora sería un suicidio. Quizás más adelante, cuando decidamos un plan para escapar de la ira del imperio. De momento, podría mantener al Dib junto a mí hasta que mi venganza se cumpla y regresemos a la Tierra.

- "Después de todo, necesito un esclavo." – susurré malicioso.

¿Qué mejor que un rival para servir cada uno de mis antojos? ¿Qué mejor que mi peor enemigo?

Un Dib sumiso … Oh … dulce victoria. Sería la más empalagosa y diabética victoria que se le podría otorgar al grandioso Zim.

¡Está bien! ¡Decidido! Cuando se cure, simplemente idearé la forma de tenerlo bajo mis órdenes hasta nuestro regreso.

¿Por qué no? Ya ha demostrado que puede ser útil, e incluso ha protegido a Zim.

Sin embargo … de poco me sirve tal y como está ahora, tirado en el suelo y totalmente sedado. Debo llevarlo a la camilla e inmovilizarlo antes de que se despierte y cause problemas.

… pero … enserio, ¿cómo lo llevo?

Si mando a Gir a hacer este trabajo seguro que lo mata antes de llegar a dar dos simples pasos hacia la camilla ...

¿Y si lo llevo directamente en brazos, con cuidado?

...

...

No

Mejor no.

Eso es una mala idea.

¡Ya he toqueteado demasiado a esa bestia humana!

A no … ¡Espera! ¡Esa frase se puede malinterpretar!

¡Maldición! ¡La culpa es del Dib, por meterme ideas raras en la cabeza! ¡Zim no es ningun violador espacial! ¡Y no sé quien diablos es ese 'Alien y el Octavo Pasajero'! ¿Era un violador? ¿o algo así?

...

Me estoy desviando del tema.

¿De qué estaba hablando yo antes?

¡Ah! ¡Si! ¿Cómo voy a llevarlo a la camilla?

Tras largo rato meditando esta cuestión, me cansé de tantas tonterías. ¿De qué tengo miedo? ¿de un cuerpo desnudo? Por favor … ¡Yo soy ZIM! ¡Zim no teme a nada!

Así pues, me acerqué decidido al cuerpo y cerré mis ojos con fuerza. Extendí mis manos y tomé con cuidado al humano, envolviéndolo entre mis brazos. Nada más aproximar su frágil figura contra la mía, sentí en mi piel el agradable calor corporal que su cuerpo desprendía. Ya había notado, en contadas ocasiones, que el organismo de esta especie poseía una temperatura ligeramente más elevada que la de un irken común. A mis ojos, las bestias humanas eran como estufas gigantes desprendiendo calor. En cambio, la piel de un irken siempre tendía a ser fría, suave y lisa.

No sé exactamente si la piel de muchos humanos es suave y lisa, porque prefiero mantenerme alejado de esas larvas grotescas, y evitar cualquier contacto, pero … al parecer … la piel de Dib es … e-es bastante lisa y suave.

Y … no debería ser así …

Es decir, he visto humanos que parecen auténticos gorilas, con tanto vello encima que parece que tienen una SELVA TROPICAL de apestosas matas de pelo de perdición enredadas sobre sus condenadas pieles. Sin embargo, este humano apenas tiene vello. Me pregunto si habrá utilizado algún aparato laser de su padre para eliminarlos o algo por el estilo, porque realmente …su piel es … m-muy suave …

Siento ...

Siento su tacto acariciando las yemas de mis dedos. Suavemente. Y … se siente bien …

Su calidez … su tacto.

Su …

S-Su ...

¿En qué estoy pensando?

¡No!

Esto no me está pasando.

No. Estaba. Pensando. Eso

NO.

Tan solo estoy cansado. Mi mente no piensa con claridad. Debieron de darme un golpe muy fuerte y mi superior cerebro aun no se ha regenerado del todo.

¡Por favor! ¡No hay nada bueno en este humano ni en ninguno! ¡Su tacto no se siente bien! ¡Es más, nada en él se siente bien! ¡Ni siquiera es lindo! ¡LA DESTRUCCIÓN ES LINDA! ¡DIB NO! ¡Dib no es lindo! ¡Probablemente es delicioso! ¡pero lindo NO!

Dib ser acurrucó contra mi pecho. Suspira apaciblemente. Restriega su cara suavemente contra mi hombro y mi cuello, murmurando suavemente entre sueños. Siento la calidez de su mejilla contra mis finas ropas. Su tibieza atraviesa el tejido y me brinda un calor reconfortante. Algo palpita en mi pecho ante esa sensación.

En ese mismo momento, sentí algo extraño estrujando mi squeedly spooch … justo ahí, en el estómago ...

Debe ser la cena, que me sentó mal.

...

Oh, espera. Si yo no ceno nunca ...

En fin, da igual.

Sin más, lo cargué al estilo nupcial y lo coloqué sobre la camilla. Como siempre, esquivé la mirada de su completa desnudez, para no observar 'cosas' que NO deben ser observadas. En su lugar, dirigí mi mirada a la sala, buscando una sabana o algún tejido con el que poder cubrir su desnudo cuerpo de larva-humana.

A pocos pasos divisé un trozo de tela muy pequeño, pero igualmente me servía para tapar zonas privadas que necesitaban cubrirse cuanto antes. Con el trozo de tela, tape sus muslos, parte de la cintura, y esas partes innombrables que no deben ser nombradas, es decir, el órgano-amoroso-de-apareamiento-humano. Creo que lo llaman ... '¿pelne?' ... '¿penme?' ... '¿pollo?'

Algo así.

...

Oh, Irk.

Mientras le cubría, en lo único que podía pensar es: "No puedo creer que realmente este haciendo esto …"

Esta situación es realmente embarazosa.

- "¡Maldición!" – grité alzando mis puños, en pleno ataque de frustración.

Lo peor de todo es que no puedo quejarme, porque me he metido en esta situación yo solito. Nadie me mandó a desnudarle y curarle. Fui yo quien tuve la 'genial' idea. Aunque en realidad, toda la culpa la tienen los órganos humanos. ¡Malditos simios! Deberían tener sus órganos reproductores bien tapados y correctamente protegidos dentro de su cuerpo. Deberían tener miembros retractiles, como los de algunos animales terrícolas mucho más inteligentes que ellos. Y deberían sacarlos solo cuando hace falta. ¡En el momento adecuado! ¡Cómo debe ser!

Bueno, por lo menos ya estaban tapados. Una vez cubiertos, podía respirar tranquilo … más o menos.

Por lo menos, ya no tenía que apartar la mirada.

Ajusté un poco la tela, tirando de ella levemente hacia arriba, para que le cubriese mejor. Al hacer esto, mis ojos se encontraron de pronto con … esa cosa rara en la barriga ... ese extraño … agujero ... que tienen los humanos en el estómago. Creo que lo llaman 'ombligo' .Qué cosa más rara … y sospechosa …. ¿Para qué tendrán un agujero en la tripa? ¿Guardaran algo ahí dentro? ¿Quizás un arma mortífera con la que invadir el mundo?

Con un sinfín de preguntas sin respuesta vagando por mi mente, me quedé observando pensativo el extraño "hoyo" mientras entrecerraba un ojos y abría el otro. Luego, actuando por pura curiosidad, levanté mi camisa y miré mi vientre plano, sin ninguna imperfección, y sobre todo, sin ningún "hoyo".

Por lo que tenía entendido, por medio del hoyo, que en realidad es una especie de cable llamado cordón umbilical, los bebes larvas humanos obtienen alimento dentro del estómago de la hembra durante la gestación.

Los irken, en cambio, no necesitamos métodos tan rudimentarios y asquerosos. Tenemos un sistema de clonación perfecto. Cuando un feto crece lo suficiente, mi mam- … eeeh … el brazo mecánico escoge al feto, le coloca un PAK en su espalda, descarga toda la información necesaria para su supervivencia y le reanima con un shock eléctrico. Nuestros bebes nacen sabiendo de antemano todo lo que se debe saber y desde su primer instante de vida ya están pidiendo ordenes. El sistema de clonación es tan perfecto que hasta los Cerebros Centrales llegaron a pensar en la posibilidad de clonar a los irken sin órganos reproductores, ya que no eran realmente necesarios, es más, el sexo era una distracción innecesaria a la hora de la invasión. Sin embargo, los Cerebros Centrales NO se atrevieron a hacer eso, a pesar de la efectividad del sistema de clones. Incapacitar a una especie a reproducirse sería un grave riesgo que jamás debería plantearse, porque si algún día el sistema de clonación fuese dañado, la raza entera se extinguiría. No habría capacidad de reproducción. No habrían crias. No habría vida. Tan solo habría muerte y extinción. Por eso mismo, siguieron clonándonos con los órganos intactos, pero anularon el deseo sexual por medio de una orden interna instalada en el PAK. Solo desactivan la anulación en la temporada de celo, y solo a unos pocos privilegiados.

Por otro lado, los irken defectuosos son otra historia … e-ellos … los llamados "defectos" … no son capaces de asimilar la orden de anulación sexual. Simplemente … un dia despierta en ellos la imperiosa e inevitable necesidad de encontrar un compañero … como hacían nuestros antepasados, que antiguamente se juntaban de por vida con una pareja estable, al que llamaban: "Conquistador de mi ser". En la época antigua, esa unión era una necesidad de la que no había escapatoria …

Era un instinto posesivo que domina a la mente y al cuerpo. Una feroz necesidad que nacía poco a poco, imperceptiblemente, y luego ... ,simplemente, se desataba por completo, tras la elección de pareja. Los motivos para elegir a un compañero eran muy variados, pero una vez elegido no había vuelta atrás. El instinto era la única ley a seguir.

Era un impulso. Una locura voraz, una lucha frenética por el poder. La más peligrosa de las obsesiones y el más ardiente de los deseos.

...

Inconscientemente, mientras reflexionaba sobre estas cuestiones, uno de mis dedos fueron a parar al estómago del Dib, y de forma distraída, la punta de mi garra dio vueltas alrededor del extraño 'agujero de vientre humano' situado en su barriga. Mis dedos lo acariciaron de forma subconsciente, mientras mi mirada permanecía perdida en algún punto de la habitación. Ni siquiera me dí cuenta de ese gesto, hasta que, de repente, oí una carcajada que interrumpió mis profundos pensamientos. Aparté mi mano histéricamente, mientras soltaba un grito innecesario y muy agudo. Miré sorprendido al Dib-gusano, que se revolvía sobre la camilla mientras se reía sin motivo aparente.

'¿Qué le pasó?' - pensé sorprendido.

De repente, Dib se quedó en silencio.

...

Mirándole de manera sospechosa, volví a poner el dedo sobre el estómago, justo alrededor del 'hoyo' y volví a acariciar su barriga, realizando movimientos circulares muy sutiles.

Su piel se erizó …

Se estremeció.

Y volvió a reír.

...

Oh, por Irk …

¿Dib tiene cosquillas?

- "¡Las tiene! ¡He descubierto el punto débil del humanoooo!" - grité alzando los puños de manera efusiva. - "¡Ahora verás, humano!"

Quité el dedo.

Silencio.

Le acaricie de nuevo.

Risas.

Repetí el proceso varias veces y solté una carcajada malvada sin venir a cuento. Esto era … divertido. M-Me … ¡Me gusta!

¡Me gusta mucho!

Es raro oírle reir. ¡Y me gusta como suena! ¡Y sobre todo como se retuerce ante el poder de Ziiiiimm! Muajajaja. ¡Sufre la venganza de ZIM sobre tu débil cuerpo, humano!

Comencé a probar en varias zonas, mientras Dib se retorcía y reía sin parar. Aún así, el sedante le impedía despertarse. Yo, en cambio, reí divertido mientras gritaba "Victoria" o "Muajajaja ¡Que malo que soy!"

La sala se llenó de pronto de una extraña sensación de alegría …

De bienestar.

De risas despreocupadas e infantiles.

Pero ...

De pronto … paré en seco.

Y permanecí serio … mirando a Dib.

En sus ojos habían comenzado a formarse pequeñas lagrimas. Posiblemente eran por el ataque de risa. Por un momento pensé que le estaba haciendo daño y … me detuve …

Me quedé observando, muy serio … en silencio …

De repente, me sentí … en una especie de trance. Un delicioso y sublime trance.

Mis ojos se entrecerraron …

Mis labios susurraron sus nombre …

Guiado por un impulso incontrolable, mi garra se acercó gentilmente a su rostro, y sequé la lágrima que se formó en la comisura de sus ojos, ignorando el leve picor del liquido en mis dedos. Luego, hipnotizado por una fuerza en mi interior que dominaba mi razón, acaricié muy lentamente su rostro. Muy despacio …

Lento ... muy lento ... saboreando cada roce.

Mis manos vagaron por la cálida piel de su mejilla sonrojada. Pasaron delicadamente por sus parpados, rozando con cuidado, casi tiernamente, el contorno de los ojos y sus pequeñas pestañas. Las yemas de mis dedos se deslizaron ágiles por sus facciones, explorando con pecaminosa curiosidad. Rocé con gracia la punta de su nariz, sus orejas, las cejas, el pelo … y todas aquellas facciones de las que un irken carecía. Mis dedos se enredaron en las hebras de su curiosa 'antena' y comencé a juguetear con sus sedosos mechones.

...

Y entonces ...

...

Entonces, algo en mi pecho palpitó.

Algo en mi pecho comenzó a derretirse.

...

Y ... en ese instante ...

... me perdí. Me encerré en mi propio mundo.

...

Todo lo que veía era a este ser.

Todo lo que ansiaba era a este ser.

Todo lo que deseaba.

Todo.

Todo él es mio …

Mio ...

Mio. Mio. Mio. Mio.

Es mío

Todo mío …

Todo para Zim.

Mio ...

Mis ojos se oscurecieron, convirtiéndose en dos manchas teñidas de un rojo carmesí más intenso que la propia sangre humana.

Mis garras bajaron por su cuello lentamente, presionando la carne a su paso de manera posesiva y ansiosa. La punta de mis dedos ejercía leve presión, mientras descendían desde el cuello hasta su torso húmedo, cálido y desnudo. Abrí la palma de la mano todo cuanto pude, para reclamar todo el tacto posible que pudiese obtener de esa piel ardiente.

Dominación.

Deseo.

Avaricia.

Presioné bruscamente. Exploré su pecho con gula. Mis garras rozando su piel, tocándola, deseándola, muriendo por su toque. Mi cuerpo ardía, como si estuviera en llamas. Mis ojos brillaban con un tinte carmesí.

Mío…

Todo de Zim

...

Todo ...

... Mío ...

- "¿El jefecito y el chico cabezón están haciendo algo sucio?" – preguntó inesperadamente una voz aguda e irritante.

De inmediato, me sobresalté. Y volví a la realidad. Pegué un alarido y me separé bruscamente del humano, dando un gran salto y quedando a varios metros de distancia. Sentí nauseas. Aun sentía un fuego ardiendo en mi interior.

- "El jefecito estaba raro. Miraba a Mary con ojitos de cachorrito … ¡Me gustan los cachorritos!" – gritó el escandaloso culpable de esta interrupción. No era otro que Gir. ¿Quién si no?

Supongo que cuando dice Mary, se está refiriendo al Dib …

- "¿Ibas a besar a Mary?" – dijo de pronto el robot, mirándome con grandes ojos azul turquesa.

Al escuchar sus palabras, mis antenas temblaron y cayeron en picado. Estaba experimentando la mayor vergüenza de mi vida.

- "¡Por supuesto que no!" - le contesté alterado.

- "P-Pero … e-el jefecito acariciaba al chico cabezón. "

- "Basta" – susurré en un tono muy bajo y peligroso... Mi voz estaba cargada de una furia incontenible.

- "Pero …"

- "¡FUERA!"- El grito retumbó en la sala. El pequeño robot me miró asustado y retrocedió. Luego se marchó rápidamente, gritando alguna tontería que no alcancé a entender.

Y sinceramente no me importaba. Ahora no estaba de humor. Debía alejarme de esta sala cuanto antes.

No puedo estar aquí …

No debo estar cerca de … él

Estaba … e-estaba confundido …

Estaba realmente perdido …

¿Qué es lo que sucedió hace un momento?

….

¿Qué pasó?

¿Qué me pasó?


Notas: Lo confieso ... tengo un fetiche por Zim en plan posesivo ... (no me pregunten porque owO) ... y además me encanta la fase de "negación de sentimientos" x3 Intentaré alargar esa fase de negación todo cuanto pueda (incluso aunque llegasen a ser pareja), porque imagino que a Dib y Zim no les será nada fácil decir un simple "te quiero", ni hacer "cosas de novios". Seguro que les costaría mucho trabajo demostrar sus sentimientos, y sus demostraciones de afecto terminarían siendo absurdas, torpes y graciosas (¿porque será que eso me parece ... lindo? xD)

Por cierto, no he aclarado quienes son los Cerebros Centrales o de Control: Son personajes oficiales, pero al cancelar los capítulos de Invasor Zim, no tuvieron la oportunidad de salir en la serie. Son los que tienen mayor autoridad en Irk, incluso más que los Más Altos. Para más información pueden glooglear y leer el guión del capitulo cancelado: "El juicio" o "The Trial". Lean tambien los otros guiones, están geniales x3

Por otro lado ... tengo malas noticias. Ya se me acabaron los capítulos de reserva. Ahora tendréis que esperar un poco más para la próxima actualización. Voy a estar muy liada últimamente, pero no pienso abandonar el fic si hay gente interesada en él. O como mínimo, que me interese y me guste a mí. Espero que les haya gustado este capitulo y me dejéis vuestros comentarios. Estoy muy contenta con vuestro apoyo en este fic ^^

Gracias de nuevo ^^ y hasta la próxima.

...

¿Por qué habré dejado a los pobres irken sin poder tener sexo fácilmente? xD

¿Les gusto el capitulo? ¿que les llamó más la atención?

¿Se resolverá ALGÚN DIA el misterio de la tabletita de chocolate?