El moreno llegó aturdido porque a pesar de que el viaje fue a través de la magia de Dobby aquello se tornó de tal incomodidad que todo lo que miraba a su alrededor se veía como descolorizantes dibujos pixelados.

La luz del sol que se avecinaba ya a tempranas horas en aquella tranquila y callada madrugada en la madriguera.

Se despidió de Dobby, les dio las gracias y con una voz casi sin aliento para no hacer ruido le dijo:

-¡Te debo una amigo!.

-Gracias!.

-¡Dobby lo hizo con gusto señor, Dobby esta muy agradecido con Harry Potter!.

-¡Dobby espera verlo pronto señor!.

-¡Eso espero Dobby!. Respondió con un suspiro el moreno.

-La criaturita hizo una reverencia y con un tronar de sus dedos desapareció en la niebla de la mañana.

Harry entró con mucho cuidado a la casa por la cocina. Para su suerte encontró a la señora Weasley quien ya estaba levantada preparando el desayuno.

Ya dentro de la casa harry miro a los alrededores recordando los buenos momentos que ha compartido en él.

Ya había registrado toda la casa solo con su mirada en busca de alguien más pero al parecer todos permanecían aún dormidos. De repente la densa brisa que ya empezaba a andar por la madriguera golpeó de un fuerte golpe la puerta de la cocina. La señora Weasley al oír esto tomó el cuchillo que tenía a su mano derecha y se puso a la defensiva por si se trataba de un intruso.

Se dio media vuelta tan rápido como pudo y para su sorpresa encontró a un muchacho moreno con ojos verdes y pelo azabache alborotado que la miraba como contemplándola.

-HAAARRYY! ¡Querido como estás! Como llegaste?. Mientras hacía tantas preguntas como podía la Señora Weasley lo abrazó muy fuerte y con una alegre y clara voz le dijo: ¡Feliz Cumpleaños Harry! Y lo volvió a abrazar tan fuerte que casi no podía respirar y sus ojos amenazaban con salirse de sus orbitas.

-¡Me imagino que debes tener hambre muchacho!.

-Bueno en realidad…. No había terminado de responder cuando, Le sirvió un plato con ocho salchichas, rebanadas de pan y jugo de calabaza. Harry sin mucho pensar empezó a devorar aquel desayuno (ya que tenia tiempo que no comía como debería ser).

Al cabo de segundos entro el Sr. Weasley a la cocina con el mismo aspecto que lo caracterizaba de persona alegre y amable. Al ver al muchacho sentado a la mesa y quien trataba de regalarle una sonrisa pero que era casi imposible ya que su boca estaba completamente llena de comida. Le habló:

-¡Hola Harry muchacho! ¡Como has estado, lo felicitó y le dio un gran apretón de mano.

-¡Bien Sr. Gracias! Respondió amablemente el moreno.

-Y cuéntame Harry, como llegaste esta vez a nuestra casa? Tus Tíos te dieron permiso? Preguntó severamente el Sr Weasley.

-¡Bueno en realidad no me gustaría hablar por ahora de eso Sr. Weasley, de verdad discúlpeme!. Mejor aprovechemos el poco tiempo que podré pasar aquí con ustedes, luego hablaremos sobre eso.

-Excelente idea Harry! Musitó Arthur Weasley.

Ya había amanecido completamente y con un solo sonoro y fuerte grito la señora weasley se encargó de despertar al resto de la familia.

Los primeros en bajar fueron los gemelos, primero Fred al ver al Harry le dio un fuerte pero aliciente golpe en señal de saludo y le deseó un Feliz Cumpleaños. Seguidamente George entró a la cocina y notó también la presencia de Harry y dijo.

-¡Harry amigo, cuando llegaste?

-¡Esta mañana, ¡se molestó en contestar Fred!.

-Felicidades compañero, que bueno que estés aquí con nosotros!. Así podrás disfrutar de lo poco que nos queda de vacaciones… Se sentaron a la mesa y acompañaron al moreno a desayunar.

La Señora Weasley volvió a insistir al ver que los otros no bajaban y volvió a decir con una voz fuerte pero no chillona:

-¡Ron, Ginny – Percy! es hora de levantarse—se enfría el desayuno.

-¡Molly querida, Percy se marchó a tempranas horas de la mañana no lo quise molestar porqué tal vez tendía trabajo pendiente que realizar!.

-Tan temprano? respondió la Sra Weasley. (él ha estado muy raro últimamente, en que estará metido) pensó en voz baja.

Ginny y Ron bajaron tan pronto escucharon la llamada de su madre, si algo odiaban era verla furiosa!.

La primera en entrar fue la Ginevra quien todavía lucia su bata de dormir y su pelo escandalosamente rojo alborotado. El moreno al ver aquella pequeña mujer estirarse de la pereza que traía no pudo evitar no mirarla, sus pupilas se fijaron en ella de una manera tal que su mejor amigo entro a la cocina y él parecía un figura recientemente petrificada por un hechizo.

-¡Harrryyyy! Amigo-- corrió rápidamente Ron hacia el y le dio un fuerte abrazo!.

Ginny al escuchar las palabras de Ron notó la presencia de harry en la sala se puso casi del color de su cabello y salió disparada a su dormitorio (no podía permitir que su Harry la viera en ese estado tan descuidado, ella siempre ha estado enamorada de el desde la primera vez que veo sus ojos).

-¡Que gusto verte amigo, ¡Felicidades por tu cumpleaños!

-¡Gracias amigo estoy muy contento de estar nuevamente con ustedes!.

-¡Tenemos mucho de que hablar Ron. Habló nuevamente el moreno!.

-¡Claro que si amigo tengo muchas cosas que contarte. Añadió Ron!.

Toda la familia tomó nuevamente sus asientos continuaron con el desayuno, George yFred terminaron tan rápido que era apenas que los demás estaban a medias.

Al cabo de unos minutos bajo nuevamente Ginny, lucía exageradamente más arreglada traía una franela blanca con unos jeans ajustados. Harry no pudo contener quedar perplejo nuevamente ante su presencia que ésta cuando lo notó se ruborizo de una manera tal que su cara desapareció completamente en su cabellera!.

Ginny con unas voz muy dulce y claramente asustada dijo:

-¡Felicidades Harry!.

-Gra.. Gracias! Respondió el moreno haciendo esfuerzo por soltar las palabras, realmente no sabía exactamente que le estaba sucediendo con la hermana de ron. Era una cosa muy extraña para él.

Ya acabado el desayuno y disfrutado el postre. Ron invito a Harry fuera de la casa. Empezaron a caminar por los exteriores de la madriguera y conversaron sobre muchas cosas…

Ron le preguntó como había conseguido llegar sin el permiso de sus tíos y Harry le contó la nueva hazaña de Dobby y la aventura hasta llegar aquí. No pudo contener la risa al recordar aquella locura, seguro sus tíos le estaban deseando el mal por doquier.

Llegaron a un lugar poco aislado de la madriguera donde los gemelos hicieron uso de su brillante creatividad y agilidad para crear cosas. Era un pequeño terreno que a pesar de ser pequeño simulaba perfectamente el juego de Quiddicht.

Harry al ver esto, no contuvo la idea y rápidamente insinuó sus ganas por echar una partida y echar un vistazo a sus habilidades ya que tenía un grandísimo tiempo sin jugar.

Estuvieron casi toda la tarde volando con sus escobas, en equipo de tres por cada lado: el equipo de los gemelos con ginny y el equipo de harry con ron y el recién llegado de viaje Bill.

La tarde ya estaba cayendo, el sol ya había desaparecido del lumbral del cielo, y la oscuridad empezaba a tornarse, así que decidieron terminar el juego. Los resultados y con una ventaja amplia favorecieron al equipo de harry, ron había mejorado notablemente respecto a la última vez que Harry lo vio jugar en la final contra Slytherin.

Entraron nuevamente a la casa, Harry fue recibido por una sonrisa encantadora y sutil que deslumbraba belleza en aquel rostro blanco y sensible.

Hola Haggy! Como has estago? Musitó Fleur (la hermosa chica del torneo de los tres magos y prometida de Bill, el hermano mayor de Ron).

-¡Bien gracias, me da mucho gusto volverte a ver!. Respondió cariñosamente el moreno.

Gracias! Por cierto Felicitaciones Garry! Y le dio un beso en cada mejilla.

La densidad de la noche ya estaba presente, y la Sra. Weasley después de cenar. Mandó a todos a la cama ya que mañana sería que partirían a un largo y pesado viaje hacia Grimmauld Place.

Harry le tocó dormir en la habitación de su mejor amigo como era de esperarse…

En la noche se quedaron largo rato hablando!.

-¡Oye Ron que has sabido de Hermione?

-Bueno Harry según mama ella llega esta noche a Grimmauld Place!

Mmm… que bien! Suspiró el moreno.

-Ron amigo… tengo que confesarte algo que realmente me cuesta mucho decirte.

¡Dijo harry con un tono de voz un poco serio!.

-De que trata? Añadió Ron

-¡de Ginny!.

-¡Que pasa con ella? Está en problemas o en peligro!

-¡no nada de eso Ron!. Respondió calmadamente Harry.

-entonces? Ahora que hizo?

-no ella no ha hecho nada.

-y que pasa?

-Ron… bueno no se que como decirtelo, no estoy seguro realmente de lo que me pasa, es algo impredecible para mi, yo creo que estoy enamorándome de ella amigo… (hubo una pausa en la habitación, pero el moreno continuó…) …cada vez que la veo me deja perplejo y me provoca abrazarla, acariciarla y sobre todo protegerla para que nada malo le pase. –dijo Harry un poco ruborizado.

-Que te gusta mi hermanita?—preguntó Ron incrédulo.

-Creo que sí… Ron—respondió el ojiverde de cabello azabache.

-Bueno Harry! Esto es imcómodo para mi compañero… pero si de eso hablamos a mi me parece que tu también le gustas a ella porque sino, no sé cual era la causa de que cada vez que te ve se sonroja.

-Te confieso que esto es algo muy raro para mi Harry. Susurró Ron.

-¡Y de verdad no veo alguien mejor que tu para ella amigo. Dijo serenamente.

-¡Espero Resulte. Ya sabes que a veces ella tiende a ponerse un poco rebelde, pero es buena persona!.

-Gracias amigo, es bueno contar con tu apoyo!dijo Harry más relajado!

-Y cuentame amigo! Te sigue sucediendo lo de Hermione!

-de que hablas? Respondió apresuradamente Ron!

-¡tu sabes muy bien a que me refiero!.

-¡Oye Harry para mí es más difícil, porque ella es nuestra mejor amiga!.

-¡De verdad no se que me pasa! ¡No quiero que por culpa de esta tontería vaya a perder su valiosa amistad!.

Era tan tarde que a ambos se les cerraban los ojos del sueño y cansancio, poco a poco de un gran silencio tanto Harry como Ron cayeron en los brazos de Morfeo.

El moreno se encontraba en una especie de ministerio abandonado… se adentro en el oscuro y desolado lugar donde en su interior parecía disputarse una reunión secreta.

Todos aquellos que claramente se distinguían como mortifagos vestían unas largas túnicas negras con un grabado en rojo una especie de símbolo secreto. Al mando de ésta se encontraba otro mortifago pero éste lucía una túnica Verde oscuro y hablaba con una fuerte y gruesa voz:

--¡debemos estar preparados!.

--¡el amo nos ha mandado a reunirnos en una base oculta donde se concentrarán sus demás aliados!.

-muy pronto serán informados!—por lo pronto manténgase muy alertas! que la devastación ya está aquí.

Apenas amanecía cuando Harry sintió una mano en su brazo moviéndolo para que despertara. Al abrir los ojos vio a la menor de los Weasley despertándolos a él y a Ron para que se prepararan para la partida.

-Vamos, levántense que ya el desayuno está listo y papá tiene que trabajar—dijo Ginny a Harry y Ron.

-¡Ya vamos! Contestó Ron malhumorado

Se cambiaron el pijama, se pusieron ropa cómoda, acomodaron su baúl como pudieron y rápidamente bajaron a desayunar.

-¡Buenos Días, Harry y Ron! dijo la Sra. Weasley al verlos bajar.

-¡Vamos coman rápido que se hace tarde!.

-Tarde?—protestó Ron—si apenas amanece!.

-Buenos días Sra. Weasley se limitó a decir cortésmente Harry, aunque en el fondo apoyaba a Ron.

Fred, George, no jueguen con la comida! Les regañó el Sr. Weasley.

-No jugamos papá!—dijo Fred.

-Hacemos pruebas—terminó George.

Los gemelos hacían que los huevos y el tocino saltaran y se tornaran de diferentes sabores y colores.

Al terminar de comer—y jugar en caso de los gemelos—se levantaron y recogieron todo para emprender el viaje.

-Nos vamos por la red flú—dijo Arthur Weasley, es lo más seguro en estos momentos—yo los acompañaré y de allá me voy al Ministerio.

-Vamos uno por uno, primero Fred, luego George, Ginny, Ron, Harry y su padre y yo—dijo la Sra. Weasley.

No olviden pronunciar fuerte y claramente su destino. Así no lograrán perderse. Uno por uno fueron abandonando la madriguera y se dirigían a su próximo destino: Grimmauld Place.