Hola! Voy a tratar de subir un capitulo por día. Supongo que lo voy a terminar antes de Navidad, ese día o al día siguiente, no estoy segura xD jaajja. Me sorprende la cantidad de fics que han estado subiendo en todos estos días, les juro que no puedo parar de leer, son muy buenos *-* Escriban especiales navideños, se los suplico, los adoro! jajaja. Les agradezco mucho a los que me dejaron reviews e.e sus palabras hacen que continue subiendo este fic n.n les dejo este capitulo, que se podría decir que es un preludio de la tormenta que se aproxima...
Las clases y el día en general pasan a un ritmo rápido. La media noche llega y los únicos que estaban en la mansión Black eran Clyde Donovan y el dueño de la enorme morada, Token. Los padres del afro americano estaban fuera de la ciudad por asuntos de negocios, así que ese fin de semana la casa era toda suya.
Clyde permanecía acurrucado en un extremo de un largo sofá, ubicado en la sala principal de la casa. En frente estaba un plasma de cuarenta y dos pulgadas en el cual se proyectaba una película de acción, las explosiones eran de puta madre y eran perfectamente apreciadas gracias al sonido de su Home Theater. Carajo, Token era demasiado rico.
El castaño tenía un tazón de papas fritas entre sus manos, y colocaba parte de las frituras cada dos minutos en su boca, sin poder apartar sus ojos de la televisión. Debían hacer algo en el tiempo que esperaban a los chicos, ellos no se caracterizaban por ser los más puntuales del mundo.
-Llegarán en cualquier momento, aclaré en todos los mensajes que habría bebida y comida gratis. Así que es imposible que se rehúsen.-
Clyde escucha esa particular voz que venía desde sus espaldas. Efectivamente, Token se aproximaba desde atrás, caminando tranquilamente. Su aspecto había cambiado demasiado con los años. Había logrado dominar su afro haciéndose Cornrows en toda la cabeza (trenzas cocidas) dejándolo con un aspecto sexy y casual todo el tiempo.
-Craig me mandó un texto, está viniendo y ya recogió a Tweek.- Responde de manera automática Clyde, aún atontado gracias a la película. Nunca dejaría de sorprenderse por la calidad magnifica que le ofrecía ese plasma. La tecnología HD.
-Pues Stan también está viniendo con Kyle, hace un rato me confirmó. Butters me dijo que vendría tarde, pero que Kenny se adelantaría y vendría solo. Y bueno, eh…-
-¿Qué hay del invitado sorpresa? ¿Cómo rayos convenciste a Cartman para venir? Siempre dice cosas estúpidas, como que tiene miedo de que lo violemos en nuestras reuniones. Cómo si alguno de nosotros se atreviera a tocarlo, tendríamos que estar locos y muy fumados.- Clyde lanza una carcajada y se lleva unas papas fritas a la boca, Token toma asiento al costado de Clyde y roda los ojos con una sonrisa burlona. Invitar a Cartman no fue una de sus grandes ideas, en realidad no tenía intenciones de que asista. Pero simplemente lo hicieron sin pensarlo, era parte de ellos y de su curso. Tenían la ligera idea de que se rehusaría por la excusa anteriormente mencionada, pero no fue así.
-Accedió sin resistirse. Me dijo que tenía ganas de beber y que no saldría, por eso vendría para matar el tiempo con nosotros. No te preocupes, si la jode, lo echamos de la casa y asunto solucionado.-
-Claro que si, es un gordo de mierda.- El castaño muerde la ultima fritura que había en el tazón, y gira su rostro hacia Token. Casi se le sale el corazón del pecho cuando nota su cercanía de menos de cinco centímetros de su rostro. El afro americano entrecierra sus ojos con una sonrisa de triunfador pervertido impresionante y sin dar previo aviso, se acerca un poco mas, arrastrándose con las manos sobre el sofá. Le quita la papa de los labios de un mordisco. Clyde se sonroja aturdido y retrocede frunciendo el seño, no entendiendo que rayos había sido eso.
-No puedes hablar mucho sobre gorditos, Clyde.-
-¡Yo no estoy gordo!- Exclama a la defensiva y lo señala con su dedo índice, como si de esa manera sus palabras adquirieran mas credibilidad. Pero Token solo ríe ante su infantil gesto y se acerca mucho mas a él. El pobre del castaño intenta retroceder mas, pero ya no había mas espacio disponible en el sofá.
-No, es verdad. En realidad estás bien.- Acerca su mano a la cintura de un muy alterado Clyde y comienza a deslizarla por debajo de su camiseta. Él sonríe nervioso y le desvía la mirada disgustado con las ideas que eran predecibles en la mente de Token.
-Una fiesta previa a Navidad. Querías organizar una follada grupal, ¿No es verdad? Encerrarnos y beber todos juntos n-no es tan buena idea, tu sabes.- Cierra los ojos con fuerza al sentir como la mano del contrario se deslizaba hacia arriba, aproximándose a su pecho y disfrutando de su piel. Pero en ese momento, Token se detiene y retrocede. Se aparta y se sienta en su lugar, de una manera bastante normal y con bastante autocontrol y compostura. Suspira aburrido y se encoge de hombros.
-Quería hacer algo divertido para variar, hace mucho que no hago una fiesta ni nada por el estilo. Aunque tienes razón, que todos estemos juntos y que Kenny sea parte de todo esto, suena a follada grupal. Pero esa no es mi intención, solo quiero pasar un buen rato.-
Clyde suspira aliviado. No tenia ánimos de ser violado por su pareja en un horario tan temprano. Quizás mas tarde. No, esperen, tampoco, ¡Él no quería ser violado! Odiaba tener pensamientos pervertidos en la mayoría del tiempo.
-Pero no te salvarás de ninguna manera a la madrugada, eso tenlo por seguro.- Lo mira y le sonríe con verdadero énfasis, mas bien sentenciándole algo de acción en un par de horas. Clyde esboza una sonrisa nerviosa y se encoge lo mas posible en su asiento. Se había acostumbrado al apacible y tranquilo Token toda su vida, a la voz de la razón, al único relativamente normal en el famoso "Team Craig", pero aun estaba procesando al que era atrevido y pervertido cuando solo se trataba de ellos dos solos. Todavía no se lo tragaba por completo.
El timbre toca y ambos no pueden evitar mirarse entre si con curiosidad.
-Wow, que puntuales.- El primero en levantarse es el anfitrión de la casa, Token. Clyde se pone de pie y estira un poco sus brazos, en señal de pereza. Cuando Black comienza a caminar hacia la entrada, él lo sigue sin agregar comentarios al respecto. Token recibe con una sonrisa confiada a los que por fin habían llegado. Donovan abre la boca impresionado y le dedica una sonrisa burlona a los chicos que estaban del otro lado de la puerta. Oh si, le encantaba molestar a Craig cuando tenía oportunidad de hacerlo.
-Craig, es un milagro que llegues tan temprano. Siempre das asco en ese sentido.- Donovan ríe por detrás de la espalda de Black y señala a su amigo con gesto de burla. El mencionado tenia una mano entrelazada con la de Tweek, quien hace un respingo al ver a los restantes miembros de su grupo. Craig le muestra el dedo medio sin cambiar la expresión neutra de su rostro.
-Es un milagro que Token no te esté dando por el culo, Clyde. Llegamos temprano para no tener que presenciar eso.-
El castaño frunce el seño y le saca la lengua en clara señal de desagrado por su contestación. Pero era normal, siempre se trataban como mierda entre los cuatro. Token roda los ojos con una sonrisa tranquila, y pasa a mirar a los que estaban llegando a la entrada a paso rápido.
-Hey, Stan, Kyle. Bienvenidos. Hoy si que le darán duro en la fiesta, ¿Ah?-
Ambos venían uno detrás del otro. Stan llega a la delantera y le muestra una sonrisa incrédula al afro americano. Se habían quedado mirando los adornos navideños exteriores, todo era grandioso, fascinante, y había renos y luces por todos lados.
-Ojala fuera tan fácil, amigo.-
-Hey chicos. ¿Solo estamos nosotros?- Pregunta Kyle, ignorando el primer comentario inadecuado. Y mirando con curiosidad al resto de sus amigos.
-Claro, pasen. Hay mucha bebida, empezaremos temprano así estaremos en las nubes en menos de una hora.- Token los hace pasar a su elegante e inmensa morada. Los cuatro habían estado en ese lugar muchas veces y la verdad hacer fiestas ahí era sensacional. Un lugar espacioso y lleno de comodidades para disfrutar al máximo. Y lo mejor de todo, bebida hasta la muerte. Craig rodea el cuello de Tweek con ambos brazos y mira de reojo con semblante indiferente a Token.
-¿Compraste licor de café?-
-¡GAH! ¡Es lo mejor que existe en el mundo!- Tweek alza la mirada temblando levemente hacia el afro americano, quien les asiente en seguida y señala a Clyde con su dedo pulgar.
-Clyde sabe donde esta todo el alcohol. Síganlo y empiecen a traerlo a la sala, ahorraremos tiempo de esa manera.-
-¿Desde cuando soy tu sirviente?- Murmura el castaño arqueando una ceja, Tweek abre los ojos sorprendido y se aparta de Craig para acercarse a Donovan.
-¡Yo te ayudo a, nhg, traerlo! Será mas fácil de esa manera.-
-Yo también voy. Compraste mas de una docena de botellas, ¿No es así?- Stan sonríe al borde de reír luego de preguntarle eso a Token. Él le asiente encogiéndose de hombros. Era muy obvio que esa noche todo se iría al carajo así que por eso había comprado básicamente todo el alcohol disponible del supermercado.
-Despertaremos en dos o tres días luego de hoy, se los aseguro.- Black se acerca a su sofá y se tira de manera muy cómoda, sujeta el control remote que estaba a un costado, en una mesita de luz, y comienza a cambiar de canal. Delante de la televisión había una mesa lo suficientemente grande cómo para que coloquen las botellas, así que los tres chicos siguen a Clyde para comenzar a traerlas.
Aprovechando que estaba casi solo con Token, Kyle se cruza de brazos y tuerce una mueca de fastidio.
-Sigo sin entender por qué invitaste a Cartman.- Sus ojos verdes reflejaban la clara oposición hacia esa idea absurda. Token le dirige la mirada, parpadeando un par de veces con incredulidad. Luego pasa a ver a Craig, que estaba de pie junto a Broflovski y sacaba una caja de cigarrillos de su bolsillo.
-Realmente pensé que se rehusaría. Créeme, quisimos matarnos cuando dijo que si.-
-¿Tienes idea de todo lo que nos fastidiará? Siempre lo ignoro, pero la verdad no quiero arruinar la noche moliéndolo a golpes. No tengo paciencia cuando se trata de él.- Explica con tono molesto y cerrando los ojos enojado. El aroma a tabaco se siente en el ambiente, ya que Craig acababa de encender un cigarrillo y a llevárselo a los labios muy tranquilamente. Token se rasca la nuca y suspira cansado, porque las peleas "Kyle vs Cartman" eran épicas y nunca tenían fin.
-Mira, si se pasa de la raya, lo sacamos de aquí. Desgraciadamente para él, los maricas somos mayoría.- A pesar de que todos odiaban a Cartman, podía llegar a ser una persona normal muy en su interior. Y cuando lo era, era gracioso. Necesitaban reírse con algo en la noche, de seguro lo harían cuando discuta con Broflovski por cualquier tipo de razón.
-No entiendo por qué te jode tanto que venga. Te acostumbraste a él desde que tienes ocho.- Esta vez la voz gruesa y nasal de Craig interviene en la conversación. Kyle ni siquiera se molesta en desviar su mirada hacia él, porque la verdad era que ese pelinegro no le caía demasiado bien. Pensaba que era un idiota por muchas razones, su sentido de irresponsabilidad y su manera violenta de solucionar las cosas. Lo que sea, no tenía ni ganas ni tiempo de analizar el por qué no toleraba las diferentes actitudes de Tucker. Gruñe un poco y decide contestarle.
-Últimamente está peor que nunca. Es más, empiezo a creer que… él…-
-¿Qué él…?- Sigue la pregunta con demasiada intriga el afro americano, viéndolo con grandes ojos curiosos. Craig exhala humo, y le dirige la misma mirada extrañada. Ambos estaban ansiosos por que termine su oración.
-Nada, tal vez simplemente estoy alucinando cosas.- Intenta tranquilizarse a sí mismo con esa mentira. Pero Kyle no alucinaba, todas las acciones de Cartman se hacían evidentes con el pasar de los días. Pero por ahora, prefería auto convencerse de que eran imaginaciones suyas. De ninguna manera ese gordo racista podía estar…
-Pues si gusta de ti, todo tendría sentido.- Token se lleva una mano a la barbilla, analizando esa posibilidad con suma severidad y paciencia. Cierra sus ojos y asiente un par de veces con la cabeza como si la teoría fuera verdadera.
Kyle abre los ojos impresionado y lo fulmina con la mirada, con ganas de golpearlo hasta que se retracte por haber dicho algo tan horrible y espantoso.
-¡¿Cómo puedes pensar en algo tan horroroso con tanta tranquilidad? ¡Estamos hablando del culón de mierda! Me odia con su alma, ¿No lo recuerdan?-
-Tendría sentido, Broflovski. Con semejante trasero, ¿Quién no?- Craig cierra los ojos con muchísima serenidad y sin pensarlo dos veces, encaja su mano en el trasero de Kyle y lo presiona sin vergüenza alguna.
El pelirrojo se sobresalta jadeando de la sorpresa y aparta de un manotazo violento la pervertida mano de Craig. Con cara de pocos amigos, le clava sus ardientes ojos verdes y abre la boca para insultarlo. Token solo reía por detrás, no quería decir lo de su trasero, pero en realidad era precisamente lo que estaba pensando. No seria raro que Cartman le quisiera echar un polvo a Kyle, después de todo, todos en su interior querían violarlo aunque sea una vez. Era difícil entender que tenia ese judío que hacia que ellos tuvieran ganas de echarle mano. Stan era un desgraciado suertudo por ser el único que podía hacerlo oficialmente.
-No vuelvas a tocarme en tu vida, idiota.- El pelirrojo retrocede con precaución sin despegar sus ojos de los de Tucker, quien roda los ojos en clara expresión de fastidio. Ni que lo hubiera tocado tanto.
-Supongo que fue tentación.- Craig se encoge de hombros sin ningún tipo de culpa. Logró hacer lo que todos querían hacer pero nadie se atrevía. Kyle se indigna hasta la medula y lo señala con seño fruncido para darle una lección verbal, de esas que le encantaba dar para hacer reflexionar a los demás sobre sus actos.
-No tienes vergüenza. Tweek esta a dos habitaciones de aquí.-
-Bien, bien. Ya cállate.- Decide ignorarlo y le da la espalda, volviendo a concentrarse en su cigarrillo. A veces esos "permitidos" eran necesarios, además eran divertidos. Solo de vez en cuando no estaba mal, eso no contaba como ser infiel.
-Oigan, se tardaron.- Token esboza una sonrisa calida al ver como los tres chicos venían y cargaban bastantes botellas cada uno. Las colocan en la mesa y cada uno comienza a elegir cual seria la primera que atacarían sin compasión. Las noches de borracheras eran lo máximo.
-Tranquilo, no lo hagas tan rápido.- Craig se acerca con cuidado a Tweek y lo abraza desde atrás, rodeándole la cintura. El rubio se sobre salta y cierra uno de sus ojos como reacción ante su tic nervioso. Intentaba destapar una botella con los nervios y temblores dominando sus manos, entonces Craig lo ayuda para que no se lastime o se corte con la tapa.
Kyle arquea una ceja ante la escena. Tan empalagosa y cursi. Dios mío, es decir, eran gays, quizás todos ellos lo eran, ¿Pero era necesario demostrarlo de esa manera? Y se suponía que Craig era el rudo. El mundo estaba dado vuelta, era oficial.
-Ten, te serví un poco.- Broflovski alza la mirada y se encuentra con la de Stan, quien le regalaba una calida y simple sonrisa y le ofrecía un vaso repleto de un licor verde intenso. El pelirrojo nota el color y toma el vaso, con su mano derecha. Se le queda mirando y no puede evitar sentir el fresco aroma que emanaba ese liquido, era muy fácil de reconocer.
-¿Acaso es de…?-
-De piña y melón. Es tu favorito, no voy a olvidarlo.- Stan esta vez sonríe algo nervioso, rogando en su interior que ese sea su licor favorito y que no haya errado en sus vagos recuerdos.
Kyle sostiene el vaso con fuerza, bajando la vista sintiendo como su rostro comenzaba a arder. Le asiente con muchísima lentitud y tuerce una mueca incomoda ya que sabia que la mirada del pelinegro no se despegaba de su rostro. Stan era tan adorable cuando se lo proponía, tan cursi y considerado con él. Se quejaba de Craig, pero Stan era el numero uno en la lista de empalagosos y románticos. Y lo agradecía a cada instante, porque le hacía sentir muchas cosas extrañas, algo muy parecido a docenas de mariposas vomitando en su estomago. Carajo, ¿Era posible ser más gay pensando así? No lo creo.
-Le pediste a Token que compre éste sabor.- Dicho esto, se lleva el vaso a la boca, aun con la mirada desviada e incomoda, y le da un buen sorbo para saborear aquel dulce néctar. No capta cuando Stan abre los ojos sorprendido por su increíble pregunta, o mas bien, afirmación. Kyle lo leía como si fuera un jodido libro y eso era un poco molesto, ya que casi nada lograba sorprenderlo. Suponía que eso era fruto de los años de amistad, ahora resultaba ser predecible en todo.
Se sonroja apenado y le asiente sin pronunciar palabra alguna. Kyle termina de dar su gran sorbo y enfoca sus verdes y hermosos ojos en los azules de Stan. Intenta esbozar una especie de sonrisa segura, aunque la verdad le cuesta mucho.
-No tenias que hacerlo, sabes que puedo tomar lo que sea. Pero de todas formas… g-gracias.- Le corre la mirada y la enfoca hacia un costado, después vuelve a darle un sorbo a ese licor extrañamente delicioso y adictivo. Mierda, en realidad sabia a gloria y por eso adoraba ese licor. Para su sorpresa, Stan le sonríe emocionado, porque en el idioma de Kyle, esas palabras expresaban mucho para él, palabras de aprecio completamente sinceras. Tenía ganas de abrazarlo al estilo de Craig y Tweek, pero recuerda de inmediato que el pelirrojo no era fanático de las muestras de afecto en público, así que decide resguardar la distancia entre ambos.
El timbre vuelve a sonar, y provoca que todos miren la puerta solo por reflejo.
Seguido de eso giran sus cabezas hacia Token, quien yacía muy cómodo en el sofá.
-Esta bien, no se maten entre si por abrir la puerta.- Bufa aburrido y se levanta de un salto. Aprovechando eso, Clyde se sienta en su lugar y toma el control remoto, con una botella de licor de chocolate en su otra mano.
Abre la puerta y con la sonrisa mas forzada que le era posible formar en su rostro, el afro americano saluda a la persona que estaba delante suyo.
-Cartman, me alegra tanto que hayas llegado.-
-No se lo cree ni tu negra madre, Token. ¡Y tu quítate, puta!- Efectivamente, Eric llegaba junto con Kenny, quien le rodeaba el cuello con los brazos desde atrás y mostraba una sonrisa amistosa hacia el anfitrión de la casa. El rubio se aparta un poco y entrecierra sus ojos con molestia hacia Cartman.
-No seas aguafiestas. Se que me tienes ganas, pastelito ~.- Adoraba fastidiar a su robusto amigo con la mayoría de los apodos que le daba su madre. Aunque Eric fuera un cabrón con todo el mundo, sabía que le tenía un poco de aprecio muy muuuy en su interior.
-En serio. Me vuelves a decir así y no dudaré en arrancarte las bolas, Kenny.-
-Solo bromeo, gordo de mierda. Hola, Token.- Kenny le sonríe con vitalidad y frescura adolescente. Token debía recordar su rostro en ese instante porque lo mas seguro era que la semana siguiente tendría su rostro deformado y ojeroso debido a la resaca de puta madre que tendría a causa de esa fiesta.
-Pasen chicos, creo que ya estamos todos.- Efectivamente, no eran muchos pero eran los dos grupos que más se llevaban en aquel curso de la secundaria de South Park.
Cuando Kenny y Cartman llegan a la sala, Eric cruza su típica mirada de incrédula con Kyle, quien le expresa algo de fastidio al apenas cruzar contacto visual. Entiende que no debía prestarte atención a ese gordo racista, de modo que continúa bebiendo de su vaso y prestándole atención a la conversación de Stan. Kenny se emociona y se dirige a la mesa de bebidas, no estaba seguro de donde empezar, había tanto que elegir y tantas mezclas que probar.
-Solo no se vayan demasiado al carajo, ¿Si? No arruinen mi casa a pocos días de Navidad.- Les recuerda Token con voz responsable a los presentes que le prestan atención al anfitrión de la casa.
-¿Arruinar las cosas? Deliras, viejo.- Menciona McCormick al momento que destapa una botella de vodka con suma facilidad y sonreía entusiasmado.
Ok, Black confía ciegamente en sus amigos. Su equipo de música estaba a un par de metros del plasma, ambientar el lugar con buenas canciones era el toque final. Toma el control remoto que reposaba en el sofá y que controlaba gran parte de los aparatos electrónicos de la mansión, y enciende los parlantes.
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