Disclaimer: todos los personajes son propiedad de Rumiko Takahashi, hago esto sin fin de lucro por ello no incurro en ningún delito.


En el capítulo anterior:

-Hijo, sube para que nos ayudes a mover unos muebles aquí en mi cuarto- le gritó esta vez su madre.

-Voy.

Ranma no se había dado cuenta pero, Akane se dirigía hacia abajo y él, había decidido saltar al segundo piso cuando se la encontró de frente. Trató de esquivarla sin embargo, fue imposible y se la trajo consigo hacia abajo pero para protegerla, la abrazó. Los dos rodaron y cayeron al piso, Ranma cayó encima de Akane pero, protegió su cabeza con sus brazos, era la primera vez que estaban solos desde que decidieron al fin casarme por el bien del dojo.


Una decisión es solo el comienzo

Capítulo II

-Akane…- el corazón del chico latía desenfrenadamente, estaba sonrojado también.

-Ranma…- articuló ella, de igual forma ruborizada.

-¿Estás bien?- el de la coleta, al sentir que iba a dejar de respirar, en un rápido movimiento se sentó y la estaba ayudando a levantarse.

-Sí…- le respondió por inercia sin soltar las manos de Ranma.

-¿Estás segura que no te hiciste daño?

-Sí, lo estoy- dijo después de sentarse, él respiró aliviado luego, un silencio profundo se creó entre ambos.

-Akane, eh... Yo solo… Yo quería preguntarte sobre lo de nuestra… Bo... Bo…

-Boda…

-Sí… Aun no hemos hablado sobre lo que esto significa…

-Ranma, ¿qué sucede? ¿Por qué demoras?- le gritó su madre.

-Subo enseguida.

-No te preocupes, hablaremos en la tarde, cuando vayamos por el anillo, ¿sí te parece?

-Bien- le respondió el chico sin soltar las manos de Akane -Entonces iré a ayudar a mi madre.

-Bien- le decía ella sin dejar de mirar fijamente a los ojos de Ranma para luego perderse ambos en ellos.

-Ya era hora de que empezaran a llevarse bien- esa fue la voz de Nabiki quien se encontraba en la puerta de la residencia dispuesta a salir -Y a acaramelarse, solo faltaría que ahora que se van a casar siguieran peleando.

-¿Qué dices Nabiki?- le respondió su hermana menor soltándose bruscamente del agarre de Ranma.

-Voy arriba con mi madre- expresó ante el acto el chico quien, aun se encontraba con la cara roja.

-Es de lo más tonto que sigan ocultando lo que sienten si ya se van a casar- comentó sarcásticamente la mediana de los Tendo para luego salir definitivamente del hogar.

Ranma subió, pero escuchó lo que Nabiki dijo y se dijo a sí mismo "tiene razón" mientras miraba desde la parte superior de las escaleras a su prometida, la chica le devolvió la sonrisa al notar la fija mirada azul gris sobre ella, esa sonrisa que lo vuelto como loco y solo pudo correspondérsela.

-Ranma- susurró la de cabellos cortos azules -¿Me devolvió la sonrisa?- ese pensamiento la hizo muy feliz y se marchó a ayudar a Kasumi.

El resto de la mañana transcurrió de manera normal, después del almuerzo Ranma y Akane se despidieron y se marcharon a comprar el anillo que supuestamente ya tenía encargado.

-Ranma, antes de que pasen más mal entendidos, como los de siempre, te voy a decir el por qué hago esto y no lo voy a volver a repetir- habló decidida la chica.

-No tienes qué decirlo, ya lo sé, es por el dojo- dijo mirando hacia otro lado para que ella no notara el dejo de tristeza en su voz y mirada.

-No es solo por eso- ante esas palabras, el de la coleta se sorprendió y la volvió a ver para prestarle la atención debida -la razón más importante es porque quiero hacerlo, quiero casarme contigo y no lo voy a volver a decirlo hasta estar segura de que tú sientes lo mismo que yo.

-Akane yo…- el chico quedó impresionado, no sabía que decir, pensaba en la posibilidad de que la chica de la cual estaba profundamente enamorado, le estuviera diciendo que lo quería.

-Nihao Ranma- apareció con su bicicleta la amazona.

-Ahora no Shampo, estamos ocupados- le habló molesto el chico por interrumpir tan preciado momento.

-Pero airen…

-Vamos por nuestros anillos…- le dijo el chico con aire molesto aun.

-Ni siquiera andan de la mano, no parecen una pareja- le dijo enojada la voluptuosa chica.

-Bien- una furia dentro de sí mismo actuó y tomó la mano de Akane -con permiso, vamos Akane.

-Sí…- atinó a responder la chica sorprendida, la indignación que había sentido segundos atrás debido a la interrupción de la china, había desaparecido.


-¿Qué te parece si escogemos los anillos de bodas y el de compromiso de una vez?- le preguntó el chico una vez que estaban en la joyería.

-Bien…

Juntos escogieron los anillos, y se llevaron el de compromiso de una vez, que para suerte del chico, le quedó a la medida a su prometida. Pagaron los anillos, gracias al dinero que Nabiki les dejó para esto y salieron de la tienda.

-¿Qué te parece si vamos al parque?- le propuso el chico tratando de sonar despreocupado.

-Bien- le contestó ella algo sonrojada pero de igual forma tratando de no sonar emocionada. Cuando llegaron al parque, se estaba poniendo el sol, la vista era exquisita. Las personas que quedaban en los alrededores eran parejas, sentadas en los bancos a las orillas de los caminos del mismo lugar. Un par de niños aun corrían por los alrededores y otro poco de personas simplemente atravesaban el lugar.

-Bueno, solo quería buscar un lugar agradable para darte el anillo- le dijo el chico mientras le indicaba a su novia que se sentara en uno de los bancos que encontraron desocupados -antes de llegar a casa, y bueno…

-El ambiente que hay me gusta- dijo ella de manera serena, al parecer disfrutaba del lugar, tenían la fuente al frente provocando que el ruido del agua caer, creara una escena un poco más íntima y romántica.

-Bien pues, aquí estamos, ¿quieres ponerte el anillo?

-Pónmelo tú, ¿sí?- le dijo con una cara tierna y una sonrisa de ansiedad que al chico, le provocó nerviosismo, un poco más del que ya sentía.

-Bien…- logró articular.

Ranma colocó el anillo en el dedo de Akane, estaba muy nervioso y ella también sin embargo, en ese momento, como en otros que ya habían vivido, no existía nadie más que ellos dos, solo ellos, estaban felices, sus miradas no se separaban, y en ese momento el chico sintió muchas ganas de besar a su prometida por lo que, bajó su mirada a los labios de su pareja. Akane se dio cuenta de la acción de su novio, se sorprendió y a la vez se asustó y su única reacción, inesperada, fue mirar los de Ranma, ella misma se asustó de su gesto, al parecer ese anillo era como una motivación para ambos. Los dos se sonrojaron mucho y temblaban un poco, lo sabían, lo sentían puesto que, sus manos aun seguían entrelazadas. El no pudo aguantar más y comenzó a acercarse al rostro de Akane, ella se dio cuenta y no hizo ni el más mínimo intento de apartase, esta acción, contraria a las reacciones de su chica, le infundió confianza a Ranma para continuar.

-¡No! ¡Ran-chan, ¿por qué me haces esto?- interrumpió el momento la cocinera de larga cabellera castaña, su tono fue dramático.

-Vámonos Akane, ya es suficiente por hoy de "ex-prometidas"- dijo molesto el chico levantándose del banco.

-También de mi… ¿O no me consideras…?- empezó a reclamarle la menor de las Tendo a su novio.

-Solo tú- alzó la voz el chico, luego se calmó –solo tú, eres mi prometida, y solo quiero irme contigo, ¿vamos?- la chica se quedó en shock, esa confesión…

-Sí…- articuló mecánicamente una vez más.

-Ranma… eres un cobarde- volvía a hablar Ukyo, esta vez con rencor en sus palabras.

-U-chan, ya hablamos de esto, yo ya me decidí por Akane, y no quiero volver a repetirlo, desde antes que todas ustedes aparecieran estaba Akane, y no lo voy a volver a repetir- terminó cansado.

-Ranma…- una inmensa tristeza se reflejó en el rostro de la de cabellos azules -Es mejor que te quedes aquí y lo resuelvas de una vez, al igual que a Ukyo, será mejor que te expliques con todas…

-Solo a ti te debo explicaciones.

-Te equivocas…- le gritó -no se cuánto significo para ti o cuanto significan ellas pero, ellas han luchado por tratar de conseguir tú amor casi por tres años así que, es mejor que esto se aclare bien, te veo en casa- dicho esto se marchó corriendo del parque.

-Pero Akane… espera…

-Ahora si Ran-chan, explícate…

-¿Qué debo explicar? No entiendes que es con Akane con quien quiero estar y a lo largo de estos tres años, todas ustedes lo han estado arruinando.

-Ranma… ¿Acaso tú amar a chica violenta?

-Shampo…- hubo un gran silencio -Solo ya, déjenme ser feliz- pidió él.

-¿Por qué ella y no yo?

-Kodashi…

-Sí Ran-chan, dinos, ¿por qué te enamoraste de ella? Siempre la has tratado mal…

-Solo la trataba mal para no reconocer lo que realmente sentía por ella, y para que ustedes no sospecharan nada y no la atacaran…

-Ranma…- al fin el chico había decidido pelear por lo que realmente era importante, él ya había tomado su decisión, quería estar al lado de la persona más importante para él y si, para ello debía bajar su orgullo, lo haría, Akane había arriesgado más por él.

-¡No! No puede ser verdad…- fueron las palabras que logró decir la amazona.

-Además, yo nunca las ilusioné, en el caso de Ukyo fue mi padre el que nos comprometió, al igual que lo hizo con otras las cuales, se dieron cuenta de que yo estaba enamorado de Akane y aunque algunas lucharon contra ella, Akane las derrotó pero, Shampoo y Kodashi, ustedes se ilusionaron solas, ustedes decidieron el compromiso- agregó el de la coleta.

-Son las reglas de mi tribu…

-Pero yo ya estaba comprometido con Akane…

-Pero...

-Y estoy enamorado de ella casi desde el principio, lo siento, ya no quiero seguir hablando de esto, esto es algo solo entre Akane y yo…


Mientras Ranma hablaba con sus ex-prometidas, Akane caminaba por las angostas calles de Nerima muy deprimida hacia su casa, acababa de pasar un agradable momento con Ranma, como pocos, y como de costumbre, todas las obsesionadas con su Ranma habían aparecido para arruinar dicho momento, hasta se sorprendió de su manera de reaccionar, por primera vez Ranma le había dado su lugar, ¡cuánto había deseado eso! Y ella solo pudo dejarlo solo con esa manada de locas, pensaba que probablemente después de esto la relación se volvería a arruinar porque no sabía cómo reaccionaría al ver a Ranma nuevamente, no sabía si sería capaz de escucharlo o le pegaría con su mazo y lo mandaría a volar nuevamente. Sus pensamientos fueron interrumpidos.

-Akane, ¡hola!

-¿Ryoga? ¡Qué sorpresa! ¿Qué haces por acá?

-Bueno, estaba de camino a las montañas para un nuevo entrenamiento y aparecí aquí en Nerima- dijo mientras reía y se sobaba la cabeza, sus ropas estaban sucias, y llevaba consigo su mochila y paraguas.

-Tú no cambias Ryoga, siempre te sigues perdiendo- ella sonrió al igual que el chico.

-¿Y ese anillo Akane?

-Eh… Es que, Ranma y yo, vamos a casarnos dentro de poco y…

-¡¿Que?! Pero, ¿por qué?- le preguntó sumamente sorprendido.

-Eso no es de tu incumbencia cerdo- Ranma había corrido hasta alcanzar a Akane puesto que, sabía que ella estaría furiosa y no quería que eso pasara pero, cuando la vio con Ryoga, se molestó considerablemente al verlos conversar a solas, acto por el cual, abrazó a Akane por la cintura.

-Ya deja de meterte con las personas Ranma…- la chica se soltó de su agarre.

-Todo lo que tenga que ver contigo, es asunto mío- le dijo con tono molesto.

-No te permito que le hables así a…- trató de meterse el chico cerdo.

-Tú no tienes que meterte con mi Akane y yo- "mi Akane", Ryoga se heló al escuchar las palabras que profesaba Ranma, hablar así, con esa posesión sobre la chica, aun más intensa que otras veces, pensó que al fin Ranma estaba totalmente decidido a casarse con Akane, no como las veces anteriores. Akane por su parte, se molestó aunque, le agradó el comentario pero, al fin y al cabo, aún no sabía qué era lo que Ranma pretendía con ella.

-Hablas como si fueras mi dueño- le dijo un poco deprimida -y que yo sepa, solo vamos a casarnos para salvar el dojo…

-Akane… yo… es que…

-No te preocupes, igual vamos a casarnos pero, no dispongas de mi solo por eso, si lo quieres hacer, debes ganarte todos los derechos sobre mi- y nuevamente se marchaba del lugar.

-Espera… Akane… yo…

-Sí quieres venir a cenar Ryoga, estás cordialmente invitado- le gritó para luego perderse al dar la vuelta en la esquina.

-¡Gracias!- le gritó a la chica -Espera Saotome…

-¿Qué quieres Ryoga?

-¿Qué crees que estás haciendo?

-Ryoga, en este momento lo único que quiero es hablar con Akane…

-A eso me refiero…

-Bien, de por sí ya estaba molesta…- suspiró y luego de unos segundos le habló -Akane y yo vamos a casarnos y…

-Eso ya lo sé, para salvar al dojo, pero por qué si tú… Tú siempre la tratas mal y…

-Y siempre he estado enamorado de ella- le terminó la frase a su amigo con la mirada perdida en el horizonte.

-Ranma… ¿Parece que no se lo has dicho?

-Eso trato pero, siempre interrumpen todos, Shampoo, Ukyo, Kodashi y ahora tú, el lunes en la escuela van a ser todos y no he podido hablar con ella- le confesó frustrado el joven de cabellos negros.

-Pues espero que, espero que la hagas feliz, muy en el fondo siempre supe que solo tú la puedes hacer feliz y es por eso que, no voy…- decía con lágrimas en la cara -A… Interferir, no tengo vela en este entierro pero, óyeme bien Saótome, si la haces sufrir…

-Sí, sí, ya lo sé pero, ¿a qué te refieres con que tú lo sabías en el fondo?

-Eso te toca descubrirlo a ti, discúlpame con…- aun seguía llorando -Con Akane, yo... No puedo verla…- terminó de decir con un nudo en la garganta -No puedo verla... Así…

-Ryoga, ¿Estás bien?

-Me voy- gritó mientras se cubría la cara con sus manos -Te estaré vigilando Saótome.

-Gracias Ryoga, amigo…- suspira -Espero que Akane quiera hablar conmigo…


-Ya llegué- anuncia la chica.

-Bienvenida querida Akane y ¿dónde está Ranma?- le pregunta su suegra.

-Tuvo unos inconvenientes y se retrasó- mintió.

-¿Con qué?

-Con…- ella sabía que, si le decía que con las locas de las prometidas de su prometido, su suegra se iba a molestar con el chico –Ryoga…

-Ah bueno, mientras no sean esas chicas locas que andan detrás de mi hijo, déjame ver el anillo- le pide mientras tomaba la mano de su nuera -Aunque no es correcto que te haya dejado sola, tenía que acompañarte hasta aquí.

-Bueno es que yo no… Yo no quise…- dijo un poco nerviosa.

-Akane ¿por qué?- entró rápidamente el chico azotando la puerta.

-Es precioso, tiene un buen gusto ese hijo mío.

-Gracias mamá.

-No vuelvas a dejar que Akane se venga sola, si sale contigo se devuelve contigo, aunque ella insista que no.

-Bueno yo…- decía nervioso, miraba a Akane, al parecer no lo había delatado.

-Ante todo está tu prometida y futura esposa, Ryoga puede esperar, ¿entendido?

-Sí señora- la miraba del chico estaba fijamente en Akane, por su mente solo pasaba el hecho del porqué su prometida no lo había delatado, ¿qué se propondría con eso?

-Bueno, con permiso estoy un poco cansada, voy a recostarme un rato mientras está la cena- habló la chica.

-Te acompaño a tú habitación- le dijo su novio con el fin de que hablaran pero su madre le arruinó sus planes.

-¡Ay querida Akane! Yo quiero que me ayudes a cocinar… Pero… Si estás cansada…

-¿De verdad tía? ¡Ay! Qué felicidad, ya no me siento tan cansada.

-Pero, Akane…

-Sí no quieres probar mi comida no comas Ranma, no te voy a obligar.

-La comeré- declaró decidido, no quería hacerla enojar aun más con él -sí me prometes que mientras cocinas, te fijas muy bien en los condimentos y la vas probando…

-¡Qué buen consejo hijo- le cerró un ojo su madre -Así cocinan los mejores chef del mundo.

-¿De verdad tía?

-Así es- dicho esto, tomó a Akane por los hombros para llevársela a la cocina con el fin de enseñarla a cocinar, ya iba siendo hora, sabía que era una tarea difícil, dado el carácter de la chica -vamos yo quiero ayudarte como tu suegra que soy además, tú sabes mejor que nadie cuales son los platos favoritos de Ranma así que, tú también me enseñarás a mi.

-¡Sí!- dijo ansiosa la chica hacia la cocina.

-Akane…- Nodoka y Akane vuelven a ver al chico -Permiso mamá- jala a Akane y se distancia un poco de su madre -ve a la cocina, Akane ya llega- le indica luego.

-Bien- la señora se marcha y sonríe, sabía que esto se estaba poniendo interesante.

-¿Qué sucede Ranma?- de preguntó un poco molesta.

-Akane- tomó aire -solo quiero decirte que, sí te vas a esforzar y a seguir los consejos de mi madre y, a cocinar con calma, será un honor para mí probar tu comida esta vez- dijo rápidamente y al final respirar y botar el aire luego, su mirada se enterneció y le acarició la mejilla con su mano.

-¿De verdad?- ella estaba muy sorprendida, nerviosa y a la vez contenta –Pues, me esforzaré y tendré cuidado- dicho esto, empieza a caminar hacia la cocina mientras Ranma pasaba su mano por el brazo de Akane hasta llegar a su mano, la cual tomó y la detuvo y la jaló nuevamente hacia él.

-Akane… Yo…- en ese momento suena el teléfono, lo cual los asusta y se separan más al escuchar el grito de Nabiki no obstante, no dejaron de mirarse.

-Yo contesto… Diga, residencia Tendo… Gracias- luego colgó el auricular -¿Qué les pasa a ustedes dos?

-Nada- dijo nerviosa la chica -¿Quién llamó?

-Kohaku, va a pasar a dejarme los apuntes que le presté.

¿Le cobraste?- le pregunta su cuñada para liberar la tensión del ambiente.

-Claro que sí- dijo como si fuera lo más lógico -bueno voy a ver la televisión mientras está la comida- comentó.

-Yo iré a ayudar a preparar la cena.

-Por favor, pruébala mientras vas cocinando- le suplicó nuevamente el chico.

-Bien- dicho esto, la chica desapareció tras entrar a la cocina.

-¿Va a cocinar? ¿No vas a huir?

-Esta vez no, Nabiki- le respondió sin dejar de ver hacia la cocina.

-Parece que de verdad Cupido te flechó…

-¿Qué cosas dices?- sonrojado se fue hacia el jardín a entrenar un rato para aguardar a que estuviera la comida lista.

Continuará…

Muchas gracias por los reviews y a todos los que leen el fic, espero que sea de su agrado.