Disclaimer: todos los personajes son propiedad de Rumiko Takahashi, hago esto sin fin de lucro por ello no incurro en ningún delito.

En el capítulo anterior:

-Yo iré a ayudar a preparar la cena.

-Por favor, pruébala mientras vas cocinando- le suplicó nuevamente el chico.

-Bien- dicho esto, la chica desapareció tras entrar a la cocina.

-¿Va a cocinar? ¿No vas a huir?

-Esta vez no, Nabiki- le respondió sin dejar de ver hacia la cocina.

-Parece que de verdad Cupido te flechó…

¿Qué cosas dices?- sonrojado se fue hacia el jardín a entrenar un rato para aguardar a que estuviera la comida lista.



Una decisión es solo el comienzo

Capítulo III

Mientras, en la cocina, el corazón de Akane seguía latiendo fuertemente, lo cual no la dejaba concentrarse bien, pero con la ayuda de Nodoka, hizo un plato de arroz con verduras hervidas y aunque a la verdura le faltó un poco de sal estaba comestible y el arroz aunque un poco duro, sabía bien. Después de que todos comieron, asombrados de la mejoría en la comida de Akane, Soun y Genma se pusieron a jugar shoji, Nabiki se fue a su cuarto y Kasumi y Nodoka se dispusieron a arreglar la cocina

-¿Quieren que les ayude?- preguntó la de cabellos azules.

-No, tranquila, ya trabajaste muy duro, ahora Kasumi y yo nos encargaremos- le dijo sonriente la madre de su prometido para luego hacerle una sugerencia -porque no pasas un rato con Ranma, me imagino que deben tener muchas cosas de que hablar.

-Bien- dijo un poco dudosa mientras se preguntaba el porqué Ranma no le había dicho algo de la comida -será que no le gustó o que piensa que yo no la hice…- pensó mientras buscaba con su mirada a su novio.

-De hecho mamá, me gustaría salir al patio ha hablar un rato con Akane, si no les molesta- la voz del de ojos azules la hizo sobresaltarse, Ranma la sorprendió pues no se había dado cuenta de que se encontraba tras ella.

Claro que no nos molesta yerno- reía el padre de la chica.

-Así me gusta hijo.

Muy bien, pero no se queden mucho rato afuera, dentro de un rato se pondrá más frío y mañana tienen clases- les dijo Nodoka.

-Bien, ¿te gustaría acompañarme al patio Akane?

-Aja…- la chica estaba desconcertada, era raro que Ranma se comportara tan gentil, aunque en estos días hubiera estado más amable.

Se sentaron alrededor del estanque y se mantuvieron callados unos minutos mientras veían las estrellas

-Es una noche preciosa, hay muchas estrellas.

-Así es… Akane- la llamó.

-Dime.

-¿Aun estás molesta por lo que pasó ésta tarde?

-No, ¿por qué habría de estarlo? Si yo te dije que te quedaras- le contestó sin mirarlo.

-No lo se, por lo general siempre reaccionas de otra manera… De una agresiva- la chica frunció el ceño, luego suspiró.

-Dijimos que nos llevaríamos bien además, porqué no habría de confiar en ti, me diste mi lugar frente a ellas.

-¿Tú lugar?

-Así es, le dijiste a Ukyo que solo yo era tu prometida y solo querías estar conmigo- una sonrisa tierna se dibujó en el rostro de la chica al ver el sonrojo que se creaba en el del chico.

-Jeje, bueno yo…

-Y no pusiste peros, como de costumbre cuando yo cocino.

-Ah sí- expresa el chico recordando algo -con respecto a eso, quería decirte ahora que estamos solos, que te quedó muy rica la comida.

-¿En serio?- le preguntó la de cabellos azules con una sonrisa de oreja a oreja.

-Sí, bueno se pasó un poco de la sal la verdura y el arroz estaba un poco duro, pero era comestible y de hecho sabía bastante bien.

-Gracias…

-Es una linda noche- expresó Ranma para cambiar el tema y evitar seguir sonrojándose.

-Tienes razón… ¡Oye!

-Sí…

-Quieres que mañana hagamos algo después de la escuela…- propuso ella -No sé como una cita o algo así de novios antes de que nos casemos, como para hacer un noviazgo algo normal, dadas las circunstancias…- dijo con dificultad.

-¿Te parece si vamos por un helado después del almuerzo?- continuó él entendiendo el punto de la muchacha -Y luego a ver un película romántica.

-Ranma… Una película romántica, ¿por qué?

-Bueno, lo que pasa es que como sabes, Hiroshi y Yuca se pusieron de novios al igual que Daisuke y Sayuri, así que, tengo que aguantar todos los días los comentarios que hacen acerca de sus novias y de las salidas y de casi todo lo que hacen.

-Te entiendo- dijo entre risas -esas dos solo de eso saben hablar, pero con respecto a lo de mañana me parece bonita la idea, ¡qué bueno que esos dos se pusieran de novios! A ver si aprendes algo de ellos.

-¡Oye!

-A que no me alcanzas- se levantó sonriente y le sacó la lengua, para luego empezar a correr, como una especie de juego.

-¡Oye!- le gritó mientras se levantaba -No seas una niña, ven acá.

Cuando Ranma la alcanzó, la tomó por la cintura y la alzó dándole vueltas, los dos estaban muy nerviosos, pero muy a gusto, era como si el mundo hubiese desaparecido. Sus padres y hermanas los estaban observando desde la casa muy contentos y cuando Ranma iba a hacer girar a Akane para mirarla a los ojos apareció el maestro Hapossai arruinando el momento.

-Akane mi amor…

-Viejo libidinoso- le gritó furioso Ranma para luego mandarlo a volar con una patada aprovechando su descuido.

-Este viejo verde- expresó molesta la chica -me pone de mal humor…

-Que mal que el maestro solo viene a arruinar los bellos momentos…- dijo Soun apareciendo en el jardín.

-¿Qué dices papá?- se volteó a verlo bastante sonrojada.

-Sí, la próxima vez no le den importancia- dijo sin preocupación alguna y restándole importancia el viejo panda.

-¡Nos estaban espiando!- gritó más rojo que un tomate el chico de la trenza.

-¡Oye tía!- grita molesta Nabiki.

-Es una falta de educación espiar a los demás Nabiki- dijo la señora Saotome mientras sostenía una cámara de video en sus manos.

-Sabes lo que pagarían por estás escenas…

-¡Nabiki!- gritan al unísono los prometidos sonrojados y enojados.

-Me voy a dormir, buenas noches a todos- expresó la más joven de las hermanas Tendo mientras se retiraba del lugar.

Mientras Akane se dirigía hacia la casa volvió a ver a Ranma y le dedicó una sonrisa la cual, embobó a Ranma quien, se quedó como un tonto allí afuera un buen rato.

-Ranma… Ranma, hijo que haces ahí parado, es hora de que duermas, mañana tienes que madrugar para ir a la escuela- le dijo la madre y así Ranma entró a la casa Tendo y se fue a dormir. A la mañana siguiente todo estaba como de costumbre.


-Ranma apúrate, no puedo creerlo, vamos a llegar tarde como siempre.

-¡Oye Akane! ¿Por qué no me despertaste más temprano?

-Sí lo hice, pero tú duermes como una roca, es increíble.

-No recuerdo que me hayas despertado antes, tal vez si fueras más amable me levantaría a la primera llamada.

-Eres un estúpido Ranma.

Y así se fueron hacia la escuela Furinkan peleando todo el camino, parecía como si la magia que los estuvo rodeando estos días atrás hubiese desaparecido. Las clases transcurrieron normales, a la hora del almuerzo las chica decidieron llevarse a Akane al patio.

-Akane vamos a comer juntas afuera…- le indica Sayuri.

-Bien- y se dirigieron al exterior, se sentaron bajo la sombra de un árbol y empezaron a degustar sus almuerzos.

-Así que, ¿van a ir al cine ésta tarde?- volvió a repetir Yuca.

-Eh… Creo que sí, bueno…

-¿Cómo que crees?- dice algo confundida Sayuri.

-Es que tuvimos una pelea en la mañana, como siempre…

-¡Ay! Akane, ya es hora de que dejen de pelear.

-Ya lo sé Yuca, y llegamos a un acuerdo, pero a veces me saca de mis casillas.

-Sí hicieron un acuerdo de no pelear, deben cumplirlo ahora, que te parece si vamos al cine en parejas, ¿Sí?- propone Sayuri.

-Es que…

-No- interviene Yuca -Estás loca Sayuri, es la primera cita de ellos, tienen que ir solos.

-Es cierto- dijo con un tono desanimado.

-o ¿Prefieres que te acompañemos Akane?

-Eh, la verdad…. Esto yo- la menor de las Tendo estaba roja, pero no quería admitir que quería ir sola al cine con Ranma.

-Tranquila, no vamos a ir- le dice Yuca al conocer la manera obstinada y orgullosa de pensar de su amiga.

-Bueno yo… ¡Gracias!

-Y a qué se debe el que vayan a cine solos, ¿estás saliendo de verdad?

-Eh… Lo que pasa es que… En mes y medio Ranma y yo… Ranma y yo vamos a… Nos vamos a casar.

-¡¿Qué?!- expresaron las dos.

-Pero… Pero…

-Lo que pasa es que si no lo hacemos, nos van a cerrar el dojo así que, no tenemos opción, y por eso decidimos hacer una tregua- les contó la chica.

-Y… Qué piensas, digo, van a casarse y soportarse o, van a dejar de ser obstinados y a declararse abiertamente que se aman- le dijo Yuca.

-¿Qué dices?

-¿Cómo Akane? Acaso no has pensado, ahora van a dormir juntos, en el mismo cuarto, en la misma cama, tienen que tener hijos y hacer casi todo juntos, ya que los dos van a dedicarse al dojo, ¿no es así?

-Aja…- Ahora que sus amigas le decían, no había pensado en eso, en que compartiría su vida con Ranma, en serio, empezaba a sonrojarse lentamente.


Por otra parte, los chicos se encontraban en la azotea hablando cosas triviales cuando Daisuke hace un comentario.

-Oye Ranma, noté que Ukyo ni te dirigió la palabra hoy, siempre te saluda muy efusiva, ¿qué le hiciste?

-Bueno yo… lo que pasa es que…

-Y también es raro que tus otras prometidas no hayan aparecido- agrega Hiroshi.

-No son mis prometidas- dijo un poco exaltado, luego suavizó el tono de su voz y de forma tímida siguió -solo Akane es mi prometida y… Nos vamos a casar en mes y medio…

-¡¿Qué?! Pero…- de igual forma sobre reaccionaron ante las palabras del chico de la trenza.

-Pero ¿qué les sorprende? Estamos comprometidos desde hace más de dos años, ¿qué es lo que les parece raro?

-Que ustedes pasan peleando- dice Daisuke.

-Aunque eso solo es una fachada ya que, todos sabemos que se aman- agrega Hiroshi.

-¿Cómo dicen eso…? Nosotros… Yo… Bueno es que…- y mientras Ranma balbuceaba puras incoherencias sus amigos se reían.

-Y qué, ¿ya la besaste?

--¿Eh?- con este comentario de Daisuke, Ranma sale de sus extraños pensamientos y comienza a ponérsele la cara aun más roja -Yo… eh…- y luego contestó sinceramente -No.

-¿Cómo que no? Pero si van a casarse, ¡sí que eres tímido Ranma! Es tu futura esposa.

-Sí pero, solo lo hacemos para salvar al dojo, ya que, ahora solo un hombre puede encargarse de los dojos y como don Soun Tendo no tiene hijos varones y Akane y yo estamos comprometidos, y para no cambiar el nombre del dojo, ella y yo debemos casarnos, es todo.

-Entonces, ¿los están obligando?

-Pues… La verdad no, fui yo quien se lo propuso a Akane y pues…

-O sea que tú, sí quieres casarte con ella…- le dijo sonriente Daisuke.

-Pues, yo…- el chico de ojos azules estaba completamente rojo, cada palabra lo hundía más.

-No le preguntes más- le dijo su otro amigo -y entonces se casan y ¿ya dejaron de pelear?- el de pelo negro logró recuperarse.

-Pues, el fin de semana si, pero hoy me quedé dormido y se enojó, íbamos a ir al cine hoy pero no creo q quiera…

-Eso es fácil, a la salida solo pregúntale en un tono suave y medio cursi, tú sabes que eso las mata- y empezaron a reírse.

Luego del almuerzo regresaron a clases hasta que llegó la hora de la salida. Akane estaba en los casilleros, cambiándose los zapatos cuando llegó Ranma a su lado.

-Akane, ¿aun sigues enfadada? O ¿ya cambiaste de opinión y no quieres pasar la tarde conmigo?- la chica se sorprendió.

-Pues… No, ya se me pasó el enojo y sí, sí quiero salir contigo- le dijo sonriéndole como a él le gusta.

-¡Qué bueno! Pues vamos- y le toma la mano, acto por el cual, Akane se sonrojó, él también, pasaron en medio del patio de la escuela en donde todos sus compañeros se les quedaron viendo, sorprendidos, muchos de los chicos estaban enojados y otras chicas un poco celosas no obstante, en el fondo la mayoría sabían que ellos estaban hechos el uno para el otro.

-¡No!- se escuchó un grito desgarrador al fondo del patio -Mi bella Akane Tendo, ¿cómo puedes tomarle la mano a éste engendro del mal? Yo te salv…- Kuno Tatewaki, quien armaba tal escándalo, fue acallado por Saotome Ranma, por medio de una patada en su rostro.

-Acostúmbrate Kuno, Akane y yo nos casaremos muy pronto y no quiero que te le vuelvas a acercar, ¿te quedó claro?- dijo el de ojos azules con un poco de furia en sus palabras.

-¿Cómo? Akane, flor de mi vida, ¿es cierto lo que dice éste despreciable sujeto?

-Así es, y te agradecería que no interfieras, es una decisión que tomamos los dos, así que no nos molestes.

-Y las demás prometidas de Ranma- habló un poco más serio de lo normal --¿qué dicen al respecto?

-No es asunto de ellas, mi única prometida, la que siempre ha sido la que ha contado para mí, es Akane, sólo a ella le tengo que dar explicaciones además, las otras ya están enteradas.

-Vamos- dijo sonriente la chica mientras miraba a Ranma.

-Sí- y la volvió a tomar de la mano para dirigirse a la salida de la escuela.

-Mi bella Akane, no me dejes…- gritaba mientras empezaba a llorar –Ranma Saotome, te detesto…

-Ese Kuno es un fastidio….

-Bueno Ranma, al parecer ya todos saben.

-Sí… ¿Qué quieres ver?

-Que te parece si decidimos en cuanto estemos en el cine…

-Bien- y se marcharon rumbo al cine.

Continuará…


Notas:

Agradecer a los lectores y a quienes dejan sus reviews, en especial a isabel20 y Madame de la Fere-du Vallon.

Mariale: sí, es algo que tienen Ranma y Akane, siempre los pasan interrumpiendo, jeje, bueno, eso irá cambiando poco a poco. Espero que este capítulo haya sido de tu agrado.

Cintlix: me alegro que te haya gustado, la idea del fic es continuar en donde quedó el anime y con un poco de avance entre los protagonistas, algo que como dijiste, nos gustaría haber visto. Espero que este capítulo haya sido de tu agrado.

karu-chan: gracias por tu hermoso review, me alegro que te haya gustado la trama y lamento la demora. Espero que este capítulo haya sido de tu agrado.