Disclaimer: todos los personajes son propiedad de Rumiko Takahashi, hago esto sin fin de lucro por ello no incurro en ningún delito.


En el capítulo anterior:

-Pasa- Ranma la hizo empujada en la habitación, cuando él entró cerró la puerta con llave.

-¿Qué haces bruto? ¡Me estás lastimando, lo sabías!- fue lo que pudo decir la chica con tono irónico y a la vez con doble sentido.

-¿Por qué no me avisaste? Pudiste despertarme, ¿qué va a pensar la gente?- le reclamó.

-¿Pensar de qué?- se hizo la tonta mientras cruzaba los brazos.

-¿Cómo que de qué? ¡De que no se en donde diablos se mete mi esposa!

-¡Ah! ¿Cómo si te importara?- fue la escueta respuesta de la chica, y esa fue la gota que derramó el vaso, Ranma la tomó por los brazos y la colocó bruscamente contra la pared, ella tenía los ojos cerrados de la sorpresa que se llevó y el corazón empezó a latirle más rápido de lo normal.

-Eres mi esposa, espero que te quede claro, y no puedes andar por ahí como una muchacha soltera, ¡porque tú eres solo mía!- le gritó un tanto alterado.

-¡Solo tuya de nombre!- le gritó Akane alterándose de igual forma, esto sorprendió bastante al chico.

-Eso podemos arreglarlo ahora ya que, tú eres mía en todos los aspectos…

-Ranma, suéltame…- le pidió la chica al sentirse totalmente atrapada por la extraña actitud de Ranma quien empezaba a besar su cuello.


Una decisión es solo el comienzo

Capítulo VIII

- Ranma, ¿qué haces?

-Eres mi esposa, ¿por qué te extrañas?- le contestó mirándola a los ojos, y un poco más calmado para luego bajar su enfoqué a los labios de su mujer.

-¡Suéltame!- le pidió la de cabellos azules al chico ante su extraña mirada, una que nunca antes había visto, era intensa, como otras que ya le había regalado anteriormente pero sus ojos destilaban un brillo adicional, más penetrante, deseosa podría ser, esto la asustó.

-Realmente- le susurró al oído -¿quieres que te suelte?- terminó besándole el cuello y apretándola más contra su cuerpo, la chica no pudo articular una sola palabra ya que, se había imaginado muchas veces en alguna situación como en la que se encontraba y realmente deseaba saber que sentiría al estar en brazos de Ranma Saotome, su estúpido prometido y ahora esposo; y su respuesta fue diferente a la esperada, esto era mucho mejor que sus sueños. Mientras trataba de reconectar todas sus neuronas Ranma continuo besando su cuello y Akane solo se limitó a cerrar sus ojos y entregarse a una de sus fantasías más esperadas, el chico, aunque temeroso inicialmente, se dejó llevar por los deseos ocultos que profesaba por la terca chica y al no recibir ningún golpe o amenaza continuó -Akane…- susurró con voz ronca, su simple nombre expuso el deseo y pasión que sentía en ese momento y la de ojos café lo notó haciendo que cada uno de los nervios de su cuerpo se contrajeran irremediablemente y la dejaran fuera de cualquier razonamiento centrado al punto de necesitar sostenerse del cuello de su esposo -no sabes cuánto…- decía entre cortado y tono excitado -no sabes cuánto te deseo- la sorpresa de esta revelación devolvió a la realidad a la chica quien, abrió violentamente sus ojos para encontrase con los azules del chico, hubo un gran silencio, y mientras ella conectaba todas las células a su cerebro, Ranma aprovechó para atacar sus labios, esos labios que deseaba desde hacía mucho tiempo, y Akane no pudo negarse a responder.

-Ranma, Akane puedo pasar- se escuchó cómo Nodoka tocaba la puerta e intentó abrirla sin embargo, el chico la había cerrado con llave- ¿Ranma?- ambos chicos se separaron como usualmente lo hacen cuando alguien los interrumpe en uno de sus pocos momentos de muestras de afecto.

-Un segundo madre- dijo en tono aburrido y harto de que hasta su propia madre interrumpiera esos pocos momentos en los que perdía el control, mientras Akane, ya había logrado escaparse de su cercanía y se había sentado frente a su cómoda, para arreglarse el cabello.

-Ábrele a tu madre, no te quedes ahí- le secundó la chica de la forma más normal, si, el momento ya había pasado, pensó Ranma y con mal genio, le abrió a su madre.

-Si mamá.

-Voy al centro, me preguntaba si ya habían hecho planes o ¿quieren acompañarme?

-No- dijo mientras salía de la habitación -no tenemos planes pero quiero entrenar un poco.

-Pues yo si tengo ganas de salir, nos vemos más tarde Ranma- dijo tomando su bolsa y quedando a disposición de su suegra.

Ranma intentaba olvidar el hecho de que se había dejado llevar por sus impulsos y por más que se repetía lo imbécil que había sido, solo quería tener a Akane entre sus brazos, su deseo iba en aumento por más que tratara de reprimirlo, estaba consciente que en cualquier momento perdería el control y no le iba a importar quien interrumpiera.


Las tres hermanas Tendo y Nodoka llegaron al centro comercial, estuvieron de compras un buen rato sin embargo, por más que la nueva esposa Saotome intentaba de olvidar lo sucedido más quería seguir viviendo ese momento, dudaba, de eso no cabía la menor duda, no sabía si Ranma la estaba molestando, o si estaba mostrando sus verdaderos sentimientos, esa la duda la estaba matando, no sabía qué hacer.

-¿Qué les parece si vamos por un helado?- propuso Nabiki.

-Sí, ¡qué rico!- dijo alegremente Kasumi.

-Kasumi… ¿Puedo preguntar por qué estas comprando tanta ropa?- le consultó inocentemente Akane a su hermana mayor.

-Es que…- se sonrojó un poco -Tofú y yo estamos… saliendo…

-¿En serio?

-Dentro de poco planearemos otra boda- dijo emocionada Nodoka.

-¡Ay tía! Pero que cosas dices- mencionó Kasumi con bastante timidez.

-Es lo más probable…

-Bueno Nabiki, a ti te vi muy contenta con Kuno- le dijo su tía.

-Solo le estaba sacando dinero- dijo sin ningún interés o emoción.

-Yo los vi muy contentos- apoyó Akane a su suegra.

-¡Qué cosas dices Nabiki! Eso es muy feo…

-¿De dónde crees que se pagó la fiesta de boda de Akane?

-¡Oye!

-Eso es verdad- dijo Kasumi.

-¡Akane! Hola- Yuca y Sayuri estaban ahí, vieron a las chicas de largo y se acercaron a saludarlas.

-¡Chicas! Hola, ¿Qué hacen por aquí?

-Vamos al cine, Daisuke y Hiroshi andan comprando las entradas- explicó Sayuri.

-Ya veo.

-Y tú, ¿qué haces aquí señora Saotome?- le dijo de forma sarcástica Yuca -deberías de estar con tu esposo, en tu luna de miel…

-No digan estupideces, Ranma y yo solo nos casamos por compromiso, es todo.

-¿Qué dices? Si anoche se veían tan enamorados y acaramelados mientras bailaban…

-Así es- la apoyó Yuca mientras Akane escondía el sonrojo que se había formado en sus mejillas -me vas a decir que anoche solo se limitaron a dormir o a pelear, como usualmente hacen.

-Solo dormimos, no peleamos- dijo un tanto cohibida la de cabellos azulados.

-Y Ranma no hizo el más mínimo intento de "algo"- Sayuri se calló de golpe al darse cuenta que ahí se encontraba la mamá de Ranma –disculpe señora Nodoka…

-No se preocupen, no hay problema chicas, prosigan, a mí también me interesa saber qué pasó anoche- todas rieron de forma nerviosa.

-Y bien Akane- la animó Yuca.

-Pues no, nada pasó- se limitó a decir la chica.

-Y tú, ¿no piensas dar el primer paso?- esta vez fue Sayuri la que preguntó.

-Primer paso…

-Sabes que Ranma está enamorado de ti, ¿cierto?- le dijo Yuca.

-¿Por qué todo el mundo insiste en lo mismo?- dijo empezando a molestarse.

-Porque es cierto- se limitó a añadir de forma cansada Nabiki.

-Yo creo que si no haces algo al respecto, lo perderás Akane.

-Sayuri, yo… ¿Por qué tengo que ser yo, si yo...?

-Uno de los dos tiene que ceder…- la interrumpieron.

-Akane siempre ha sido muy cabezona- dijo Kasumi un tanto pensativa.

-¡Tú también Kasumi!

-Solo queremos la felicidad de ambos Akane- le dijo Nodoka a lo que todas asintieron, la de cabellos azules solo pudo respirar con cansancio, al final siempre terminaba con un sentimiento de culpabilidad.


Antes del anochecer las chicas llegaron al dojo, todas se fueron directo a sus habitaciones a dejar sus paquetes y a cambiarse por unas ropas más cómodas para bajar a hacer la cena.

-Tal vez deba ayudar a hacer la cena- se dijo a sí misma Akane –aunque primero debería ir a saludar a Ranma… Debe estar en el dojo.


-Por favor, podemos seguir viéndonos a escondidas, Akane no se enterará…- suplicaba una vez más la amazona mientras trataba de acorralar al chico de la coleta.

-Déjame tranquilo ahora mismo, no entiendes que soy un hombre felizmente casado- le dijo en un tono un poco inseguro el chico, sin embargo se lo dijo.


-Hola hija, ¿cómo les fue?

-Bien gracias, compramos varias cosas. Y ¿qué han hecho ustedes?- preguntó Akane como si fuera una niña pequeña.

-Pues tu padre y yo hemos estado jugando toda la tarde al shoji.

-¿Y Ranma?

-Ha estado en el dojo todo este tiempo.

-Bien iré a avisarle que llegamos.

-Bien hija.


-Ya basta- se le plantó Ranma a la china -hace mucho que te dije que la única a la que amo es a Akane, suéltame- le dijo mientras la apartaba.

-Pero ni siquiera la has hecho tuya, ustedes siguen cómo antes, hasta volvieron a pelear- le alegó mientras trataba de enredarse nuevamente en el cuerpo de Ranma.

-¿Qué dices? ¿Acaso estás espiándonos?

-¿Te sorprenderías?

-¿Qué es esto?- Akane estaba en shock parada en la puerta del dojo.

-Akane… No es lo que crees, Shampoo…

-¿Y cómo es entonces?- dijo sin mucha emoción en sus palabras sin mirar a la amazona.

-¡Ja! Pobre chica violenta, ignorante- habló la china mientras soltaba a Ranma y caminando hacia ella -no has logrado despertar el deseo y la pasión en Ranma, aún no te a hecho amor ¿cierto?- Akane estaba muda, no daba crédito a las palabras que escuchaba -¿Crees que él estará todo el tiempo a tu lado como amigo?

-¿Qué estás diciendo…?

-El sabe que yo siempre estaré esperándolo, también sabes todo lo que yo puedo provocarle mientras que tú, siempre seguirás siendo la débil chica violenta- dicho esto, con un caminado sensual que molestó rotundamente a Akane, procedió a retirarse, mientras pasaba por el lado de la de cabellos azules, sus miradas parecían arder de las chispas que había entre ellas, Akane apretó los puños para controlarse.

-Akane… no hagas caso a lo que Shampoo dice, apareció aquí de la nada hace unos minutos…

-¿Qué tipo de insinuaciones te ha hecho Shampoo?- preguntó sin mirarlo.

-Akane, tu sabes la conoces, nada pasó, no hagas caso.

-Bien- dijo sin más y dio media vuelta para marcharse.

-¡Oye!

-¿Sí?

-¿No vas a golpearme o algo por el estilo?- preguntó con temor y retrocediendo un poco.

-Voy ayudar con la cena, ¿algo especial que quieras comer?- le consultó ignorando la pregunta de su esposo pero su mirada estaba un poco perdida, Ranma lo notó.

-Eeto… no…- "¿qué le pasa? No se puso celosa… Esta reacción es… extraña" pensó el chico.

-Bien, te aviso cuando la cena esté lista.

La cena pasó de forma tranquila, las chicas recogieron todo y arreglaron la cocina, Soun y Genma siguieron jugando shoji

-Ranma, ¿serías tan amable de sacar la basura?

-Sí claro Kasumi- Ranma recogí las bolsas y las llevó a la calle, al regresar Nodoka, Kasumi y Nabiki ya habían subido.

-¿Puedes cerrar la puerta de la calle hijo?

-Ya lo hice ¿y las chicas?

-Ya subieron.

-Bien, buenas noches.

-Buenas noches hijo- le dijo Soun.

-Ahora sí, esta es la última, dile a tu madre que termino ésta partida y subo.

-Bien- Ranma subió las escaleras y se topó a Akane con su traje de entrenamiento -¿A dónde vas?

-A entrenar un poco al dojo.

-¡Tan tarde! ¿Quieres que te acompañe?

-No gracias.

-¿Por qué? Hoy casi no hemos estado juntos y se supone es nuestro primer día como recién casados…- dijo un poco molesto el chico.

-No se supone Ranma, lo es, pero al parecer lo disfrutaste más con tu amante.

-Akane, ¡lo sabía! Estás molesta…- explotó el chico mientras ponía sus brazos sobre sus hombros de su esposa.

-No me toques- le respondió mientras se soltaba del chico -al rato subo.

-Akane…- Ranma se quedó congelado en las escaleras.

-No estoy molesta…

-¿Te estás escuchando?

-No lo estoy, porque abría de estarlo si siempre ha sido así.

-Oye, Akane, sabes que Shampoo es siempre así y…

-Lo sé…

-¿Entonces…?

-Entonces…- suspira -tú también actúas igual, no le pones un alto, a eso es a lo que ya estoy acostumbrada- hubo un gran silencio, la mirada de la chica estaba clavada en el piso, el solo la miraba con la boca abierta, sin saber qué decir -entreno un rato, ahorita subo- y se marchó.

-Akane…

-Tiene toda la razón, no la culpo…

-¡Nabiki!

-Buenas noches cuñadito.

Esa noche Akane regresó a dormir tarde, Ranma, quien aprovechó ese tiempo para pensar en las palabras de su esposa, ya se había dormido para entonces, se cambió y se metió a la cama, no logró desahogarse tanto como ella quería y aún no tenía sueño. Dio varias vueltas en la cama pensando en los hechos de ese día, se debatía entre ceder y conquistar a Ranma, y si lo hacía, ¿valdría la pena dejar su orgullo atrás por el chico? Ya se había casado, que podría perder. Por otro lado, sino lo hacía realmente estaría perdiendo al amor de su vida pero, ¿por qué él no hacía nada? Aunque, si lo pensaba detenidamente, hoy la había acorralado de una forma muy seductora dentro de la habitación, pudo reconocer el deseo en los ojos de Ranma, la pasión de la que Shampoo hablaba, tuvo la impresión de que ella había provocado esa reacción en el chico, sí, eso debía ser algo, o sea, nunca se lo había hecho a Shampoo o a Ukyo, menos a Kodashi, eso quiere decir que… ¿Ya la perdonó? ¿Y si de verdad estaba enamorado de ella como ella de él? O sea, ¿cuántas veces él había arriesgado su vida por la de ella? Al igual que ella lo hacía por él, por la simple y llana razón de que lo amaba con el alma, con locura…

- Akane…

-Eh…- la voz adormilada de su esposo la sacó de sus pensamientos.

-¿Qué te pasa, no puedes dormir?- le preguntó mientras colocaba sus brazos alrededor de su esposa inconscientemente, Akane se sorprendió pero sabía que el chico estaba más dormido que despierto -Hace ratos das vueltas en la cama.

-Eh… No es nada, ya duérmete, perdón por haberte despertado.

-¿Estás segura, sigues molesta por lo que pasó con Shampoo?

-No, ya no estoy molesta, duérmete.

-¿Segura?- se escuchaba aun dormido, por ende la chica se giró para quedar de frente al chico y se acurrucó contra su cuerpo.

-Sí, segura, buenas noches.

-Buenas noches- más tranquilo, se relajó para volver a dormirse por completo.

"¿Qué perdería si luchó?" pensó Akane, y por arte de magia fue cerrando sus ojos para dormir plácidamente al lado de su esposo.

Continuará…


Notas de la autora:

Cómo empezar, con la acostumbrada disculpa de siempre, han pasado muchas cosas por las cuales, me mantuve alejada de la redacción de los fics e historias que adoro, pero ya pasado un tiempo, no tan prudente como mi corazón deseara, pero he decidido volver con los fics que tengo pendientes y esperando que tal vez dentro de un tiempo, tenga ilusión de volver a crear más historias.

Agradezco a todos por sus reviews y a quienes leen el fic, en especial a:

Blady: aquí está la continuación. Lamento la demora.

Klara: me encantó la emoción que expresó tu review, lamento haberme demorado.

Lulu: muchas gracias por tus lindas palabras.

Gaby: no te preocupes, ya tengo todos los capítulos listos, quedan tres más, es solo de editarlos.

Paam: lamento la demora.

Belli: qué bueno, una tica más, tengo un par de amigas cibernéticas hechas de estos lares jeje, lamento la demora en actualizar, de hecho tengo la historia listo y es solo de editar pero, anímicamente no me sentía con ganas para volver por aquí, entre otras cosas, pero bueno, la vida continúa y al fin pude volver. Espero que te haya gustado el capítulo y bueno, al menos se que los anteriores si, jeje.

Nyu: lo siento, aquí está la actualización, espero te haya gustado.

Kiroku: lamento la demora, espero que este capítulo también te haya gustado.

Sabrina: muchas gracias, espero este también te haya gustado.

Jesisaotome: si, este fic tiene los capítulos cortitos, espero este capítulo te haya gustado. Gracias.

Ari: lamento la demora. Gracias.

diana carolina, AliCe-Ahtziry-WhitLock-DarCy. Madame de la Fere-du Vallon, LUFFERSILLO, Akima-06, Hatake-Katia, thelmin.