Ahí estaban, en el almacén de la GAP, Jeremiah ordenaba algo de ropa y supervisaba que todo estuviera en orden, no había problemas hasta ese punto. Blaine y todo el coro estaban en esa tienda mirando atentamente cada movimiento del crespo.

-¿Es broma?- murmuró Kurt.
-¿Qué cosa?- preguntó Blaine extrañado por la cara de molestia del castaño.
-¿Estás enamorado de él?- hizo un gesto para referirse al gerente.
-Así es, y si nos casamos tendré un 50% de descuento en la GAP, así que manos a la obra- sonrió con seguridad, no había nada que perder.

Comenzó a avanzar lentamente mientras sus compañeros coreaban a su alrededor, miró a Kurt por unos segundos y lo vio tan tranquilo como siempre, solo esperaba que su plan resultara, porque a esas alturas no se le ocurría con qué otra cosa podría llamar su atención.

Baby girl, where you at?
Got no strings, got men attached
Can't stop that feelin' for long no
You makin' dogs wanna beg
Breaking them off your fancy legs
But they make you feel right at home, now

Jeremiah lo miraba asustado al parecer no entendía qué estaban haciendo todos ellos ahí y la canción que le estaba cantando, era simplemente increíble.

See all these illusions just take us too long
And I want it bad..
Because you walk pretty,
Because you talk pretty,
'Cause you make me sick
And I'm not leavin', till you're leavin'

Oh I swear there's something when she's pumpin',
Asking for a raise
Well does she want me to carry her home now?
So does she want me to buy her things?
On my house, on my job
On my loot, shoes, my shirt,
My crew, my mind, my father's last name?

When I get you alone
When I get you you'll know baby
When I get you alone
When I get you alone now

Si no daba resultado su plan estaba acabado, primero porque pasaría la vergüenza de su vida sólo por tratar de impresionar a un chico que estaba a su lado y segundo porque Jeremiah lo odiaría por siempre, siguió cantando a pesar de que aún se podía retractar, aunque al mirar de reojo a Kurt notó que se miraba las uñas con desinterés, tenía que seguir.

Come on
Oh yeah-yeah
Baby girl you da shit
That makes you my equivalent
Well you can keep your toys in the drawer tonight,
All right
All my dawgs talkin' fast-
Aint you got some photographs?
'Cause you shook that room like a star, now
Yes you did, oh

All these intrusions just take us too long
And I want you so bad..
Because you walk city,
Because you talk city,
'Cause you make me sick
And I'm not leavin', till you're leavin'

Wes y David lo miraban como si esa fuera la locura más grande que se le pudo ocurrir y él simplemente estaba decidido a terminar con todo eso, porque ya había comenzado y no podía dar marcha atrás, sobre todo ahora que Jeremiah corría por el local y él sólo lo seguía cantando con toda la sensualidad y pasión que encontraba en ese momento.

So I pray to something she aint bluffin',
Rubbin' up on me
Well does she want me to make a vow?
Check it
Well does she want me to make it now?
On my house, on my job
On my loot, shoes, my voice,
My crew, my mind, my father's last name?

When I get you alone
When I get you you'll know baby
When I get you alone
When I get you alone now

Oh no
Get you alone baby
Oohh..
Oooh..oh-oh
That a girl!
You get some

All these intrusions just take us too long
And I want you so bad..
Because you walk pretty,
Because you talk pretty,
'Cause you make me sick
And I'm not leavin', till you're leavin'

But I pray to something when she's pumpin',
Rubbin' up on me, now
Want me to break it down?
Check it
Well did you want me to make it now?
On my house, on my job
On my loot, shoes, my voice,
My crew, my mind, my father's last name?

When I get you alone
When I get you you'll know girl
When I get you alone
When I get you alone now

I get you alone
When I get you alone
I get you alone
When I get you alone
Yeah

Yeaaahhh...

Luego de seguirlo por todo el local estaba frente a él con un par de medias en las manos, Jeremiah no podía creer lo que había hecho, era una total locura, le agradaba ese chico y por eso lo ayudaba, nada más. No comprometía su trabajo con todo eso, porque sus jefes no estaban ese día, así que no ocurriría nada terrible.

-Te espero afuera- le sonrió Blaine y se alejó. Todos los Warblers salieron junto a él y miraban sorprendidos a su líder, parecía más feliz que nunca, al parecer había resultado su plan- Chicos, muchas gracias, pero aquí sigo solo- sonrió y todos sus compañeros se fueron a Dalton.
-Yo me quedo- dijo Kurt sentándose en un banquillo frente a la tienda.
-Es mejor que te vayas con el resto, de verdad- decía el moreno intentando alejarlo de ahí.
-No, estaré para apoyarte en todo, no me voy- Bien, eso no era parte del plan. Kurt debía irse de ahí, porque cuando Jeremiah saliera era sólo para darle las gracias por su tiempo, nada más.

Pasaron unos diez minutos antes de que el dependiente saliera de GAP, a penas los vio se les acerco, sobre todo a Blaine, venía bastante serio, parecía molesto.

-No puedes ir al trabajo de alguien y cantarle así como así.
-Pero a todos les gustó- decía sonriente e intentando seguir lo que le decía Jeremiah, no estaba preparado para responder a nada.
-Nadie sabe que soy gay.
-Hey, ahora ya lo saben todos- decía Kurt con una sonrisa desde su lugar. Jeremiah lo miró perplejo.
-A mis jefes no les gustó, me despidieron- Blaine no terminaba de comprender lo que ocurría, hasta que notó como Jeremiah sonreía y le tocaba un hombro, le dio un leve apretón y ahí comprendió que todo se trataba de un juego- Blaine, eres un menor y me arrestarían si estuviera contigo, lo nuestro no es posible- dijo haciendo una mueca y alejándose de ahí.

Suspiró con fuerza, era de alivio realmente, pero a ojos de Kurt parecía de pesar.

-¿Todo bien?- susurró a su lado.
-Vámonos- murmuró y se fueron a Dalton.

Se sentía horriblemente mal, vio a Blaine cantándole a otro, lo habían rechazado y estaba destrozado, a él simplemente no lo miraba, de eso estaba seguro. No como había visto a ese Jeremiah ¿Y qué le encontraba? Esa maraña de pelo que tenía, era horrible, no comprendía qué le gustaba de él, era un total desastre.

A penas llegaron a Dalton, Kurt se despidió de Blaine, debía ir a Lima. Hace media hora había abordado su auto y se disponía a buscar a Sam, llevaba la cajita de terciopelo azul que el muchacho le diera el viernes, debía cumplir con todo tal cual lo habían planificado, ambos ganaban con todo eso. Cuando llegó a la puerta de la casa del rubio suspiró con fuerza, esa farsa no podía durar más tiempo, no porque se sintiera incómodo, sino que ya los descubrirían y sería más grande la vergüenza que otra cosa.

Tocó la puerta unas cuantas veces, pero no recibió respuesta, decidió volver al auto, pero a penas estuvo cerca vio apoyado en el vehículo al neandertal por el que corrió a refugiarse en Dalton, sintió como su respiración se cortaba y miró a todos lados buscando auxilio, pero nada. Volvió a la casa de Sam y golpeó una vez más, esperó unos segundos y al no recibir respuesta sacó su celular para llamarlo.

-Vamos, contesta- susurraba volteando a ver su auto, pero no obtuvo respuesta- se fue- dijo aliviado, caminó hasta el vehículo y cuando estuvo ahí sintió como tapaban su boca y lo acorralaban contra la puerta del conductor.
-Tanto tiempo, Hummel- murmuró Karofky apoyándose sobre la espalda del castaño. Sintió como se agitaba bajo él y sólo pudo sonreír, siempre que Kurt visitaba Mckinley lo veía y quería volver a besarlo, lo ansiaba de forma sorprendente.
-Suéltame- decía quitando la mano del mastodonte de su boca, intentaba librarse del agarre, pero no obtuvo resultado.
-Nadie te salvará de esta, nadie- susurró en su oído- te tengo donde quería- murmuró mordiendo el lóbulo derecho del ojiazul, quien tembló de miedo, nuevamente se había paralizado al tenerlo tan cerca, todo ese temor a ser golpeado volvía.
-¡Suéltalo!- esa voz, la escuchaba lejana, el pánico lo tenía paralizado, pero sabía que era bueno que alguien viera lo que hacía Karofky.
-¿Y si no lo hago?- giró el rostro y recibió un fuerte puñetazo, el que lo obligó a soltar al castaño.
-Esto ocurre- dijo haciendo crujir sus nudillos y tomando de un brazo a Kurt- vete de aquí- le ordenó, pero el ojiazul estaba tan paralizado que no se movió.
-Me las pagarás- se levantó Dave y limpió la sangre que caía por su labio.
-Eso quiero verlo- sonrió y se acercó al jugador de fútbol.

Le dio un fuerte puñetazo en el estómago, lo que hizo que se doblara de dolor, pero no podía perder, porque si caía el que recibiría los daños sería Kurt y no podía permitir que la persona que lo estaba ayudando en ese momento cayera en las manos de ese imbécil de Karofky.

-¡Sam!- logró gritar el menor al ver como lo golpeaban.
-Tuviste que pensarlo mejor antes de meterte conmigo- sonrió y le dio un fuerte derechazo en el mentón, lo que hizo caer de lado al rubio.
-¡Sal de aquí, Kurt!- gritó sintiendo el dolor recorrer su cuerpo.
-¡Déjalo!- el ojiazul se lanzó sobre Karofky e intentó golpearlo, pero fue empujado con fuerza hacia un lado y cayó al suelo.

Vio como Sam forcejeaba con Dave y se dio cuenta de que no podría solo, necesitaban ayuda, sino todo eso podía acabar mal. Se levantó como pudo y corrió hacia la calle, una vez allí le hizo señas a un auto que estaba estacionado a unos metros. El vehículo comenzó a andar y se acercó a él.

-¡Ayúdalo!- dijo en un alarido el castaño, su chaqueta estaba llena de polvo y las lágrimas amenazaban con bajar por su rostro.

Bajó del auto y corrió hasta donde se producía la pelea, pudo ver al mastodonte de Karofky golpeando cobardemente a Sam en el suelo, con todas sus fuerzas se acercó al muchacho y lo golpeó en un costado, lo derribó y se subió sobre él, le dio varios puñetazos en el rostro, mientras Kurt se acercaba al rubio y lo alejaba de allí.

-¿Estás bien?- murmuró ayudando a ponerse de pie a su amigo.
-Sí- susurró mirando la pelea- ¿ese es Blaine?- decía sorprendido de la fuerza que tenía el moreno.
-Sí, andaba por aquí al parecer- murmuró revisando a Sam- Te llevaré al hospital- dijo preocupado.
-No es grave, sólo necesito un poco de hielo- dijo apoyándose en el auto de Kurt.
-¡Cuándo lo dejarás tranquilo!- gritaba el ojiverde al momento que lo tomaba por la chaqueta.
-Nun…ca-logró articular con una sonrisa.
-Me asegurare de que lo hagas- dijo soltándolo y levantándose- te juro que si vuelves a tocarle un solo pelo, no te irá tan bien como esta vez- se acercó a Kurt y Sam- ¿están bien?- decía agitado y con mirada preocupada.
-Sí, gracias- dijo el rubio respirando más tranquilo.
-¿Necesitan algo?
-Esta es mi casa-indicó Sam- me pondré un poco de hielo y estaré bien- susurró caminando hasta allá.
-Me quedaré contigo- dijo Kurt preocupado.
-Yo me ocuparé de que Karofky se vaya- sacó su teléfono y marcó un número- Buenas tardes, quiero reportar que un individuo está fuera de mi casa ¿Dónde está? en el suelo, no sé que le pudo ocurrir- entregó la dirección y cortó la llamada.
-¿Llamaste a la policía?- dijo con sorpresa el rubio.
-Sí, es la única forma de que no los vuelva a molestar.
-¿Tienes algo que hacer ahora, Blaine?- preguntó Sam en la puerta de su hogar.
-No.
-Si quieres puedes pasar- dijo presionando sus costillas por el dolor. El ojiverde le dio una mirada a Kurt y notó su incomodidad.
-No te preocupes, volveré a Dalton, gracias de todas formas- sonrió- nos vemos pronto- se despidió y se dirigió a su auto.
-Blaine- lo llamó Kurt, quien corrió hasta él, el moreno volteó a verlo- Gracias, muchas gracias- dijo en un susurro, sólo recibió una triste sonrisa por parte del líder Warbler, quien volteó y siguió su camino hasta el auto.

A penas estuvieron dentro de la casa de Sam, este se sentó en un sillón mientras Kurt iba por hielo. Sentía el dolor por todo su cuerpo, pero nunca se habría perdonado si a su amigo le ocurría algo por sólo ir a visitarlo, ahora estaba más que claro que lo peor que podía hacer Kurt era ir a Lima, entre más tiempo estuviera en Westerville era mejor.

-Aquí tienes- dijo el menor colocando una bolsa de hielo en el rostro del rubio y entregándole otra para que se pusiera en las costillas- es mejor que te recuestes.
-Gracias- murmuró y se acomodo en el sillón.
-De nada- sonrió, estuvieron unos minutos en silencio hasta que fue roto por el ojiazul- Menos mal apareció Blaine- murmuró en un suspiro.
-Sí, pero ¿de dónde salió?
-No lo sé- frunció el ceño el castaño- yo fui a buscar ayuda a la calle y él estaba en su auto a metros del mío- decía pensativo.
-¡Qué coincidencia!- dijo con una sonrisa Sam.
-No te burles, probablemente tuvo algo que hacer por aquí cerca.
-Si te conformas con esa excusa- dijo con burla el rubio.
-¿Y qué crees que hacía aquí?
-Te siguió, es obvio.
-No lo creo- dijo con una sonrisa amarga el castaño.
-¿Por qué?
-Hoy le cantó a un gerente de una tienda GAP, dijo que estaba enamorado de él.
-¿Enamorado?- dijo sorprendido el rubio- No le creo- dijo pensativo.
-¡Le cantó delante de todos los clientes! Hizo que todos los Warblers le ayudáramos- murmuró Kurt sentado en otro sillón.
-Una pantalla, quiere llamar tu atención- sonrió y miró a su amigo- es obvio.
-¿Obvio? Por favor, Sam. Blaine no me ve, no sabe que estoy enamorado de él, le cantó a ese desaliñado dependiente, si hubieses visto ese pelo, era horrible- decía haciendo gestos.
-¡Estás celoso!- reía su amigo, pero paró casi inmediatamente, el dolor en el costado lo estaba matando.

Kurt sólo pudo suspirar cansado. Ver como Blaine le cantaba a un estúpido gerente lo había matado y para completar todo se aparecía ese desgraciado de Karofky, no comprendía qué quería ahora, lo había besado y amenazado de muerte y ahora lo acorralaba cómo si fuera suyo. De solo recordar ese instante tembló, miró a Sam y se acercó a él.

-¿Duele mucho?- dijo acariciando su pelo.
-¿Tú qué crees?- respondió con una mueca- ¿Lo trajiste?- murmuró cerrando los ojos y sintiendo la caricia de su amigo.
-Sí- sacó la cajita azul de su abrigo- tal y como lo prometí, está intacta- sonrió mostrándosela.
-Gracias, sólo espero que le guste.
-A Quinn le encantara- susurró pensativo.
-¿Tú crees?
-La escogí yo, es obvio que le va a gustar.
-Gracias- murmuró intentando incorporarse.
-Quédate acostado- ordenó Kurt poniendo una mano sobre su pecho.
-Está bien, mamá- suspiró cansado- ¿Blaine te vio con este colgante?
-Sí, le dije que me lo habías regalado tú.
-¿Cómo reaccionó?
-Preguntó si éramos novios- suspiró algo agotado.
-Y no se interesa en ti, Kurt realmente arriésgate con Blaine y todo irá bien- sonrió.
-Lo dudo. Además, le dije que me gustabas tú- susurró con una sonrisa.
-¿Y qué dijo?
-Nada- murmuró recordando que estuvieron a punto de besarse o al menos eso creyó él, si no hubiese mencionado a Sam, tal vez todo sería distinto.

Conducía de vuelta a Dalton, estaba cansado, primero tuvo que cantar para ese estúpido dependiente, después fue acosado por Karofky y tuvo que cuidar a Sam hasta que llegaron sus padres, y ahora debía lidiar con Blaine, que seguramente se encontraría bastante mal después del rechazo de Jeremiah.

Se estacionó junto al auto del líder Warbler y bajó con tranquilidad del vehículo, no tenía ganas de nada, sólo quería dormir y no saber nada más del mundo, perderse un rato sería bastante bueno, sería lo mejor. Ya subía las escaleras rumbo a su habitación, pero cuando caminaba por el pasillo de su piso vio a Blaine apoyado en uno de los pilares, se veía pensativo. Decidió acercarse.

-Blaine- susurró a pasos de él.
-Kurt- volteó a verlo con una sonrisa- volviste ¿cómo está Sam?
-Descansando, me fui cuando llegaron sus padres.
-¿Karofky estaba aún?
-Se fue antes de que llegara la policía.
-Maldición- susurró molesto y dando un golpe contra uno de los pilares.
-Dudo volver a verlo- dijo caminando a su habitación.
-¿Por qué?
-Sólo cuando voy a Lima me lo encuentro, y han sido tan pocas veces que no es probable.
-Cuando vayas a Mckinley te lo encontrarás- lo siguió, ambos entraron en el cuarto del castaño.
-Espero que te equivoques.
-Yo también- sonrió con amargura y cerró la puerta tras de sí.

Se quedaron en silencio, Kurt lo observó por unos segundos y Blaine solo pudo pensar cómo su amigo podía estar enamorado de Sam ¡él se moría por sus huesos! Fue capaz de pelear con Karofky sin importar las consecuencias y simplemente le daba las gracias. No podía entender cómo no lo veía, por qué se había obsesionado con ese rubio teñido, aunque debía admitir que Sam fue el primero en enfrentar al neandertal y no le importó quedar herido, sólo por proteger a Kurt y después cuando lo invitó a pasar a su casa ¡qué habrán hecho ahí!

-No puede ser- susurró tragando saliva y sintiéndose terrible.
-¿Qué ocurre?- dijo Kurt sentándose a su lado.
-¿Con qué?- murmuró volviendo a la realidad.
-Estas extraño, creí que estarías triste por lo de Jeremiah- murmuró algo molesto.
-Me duele su rechazo- intentó dramatizar sin mucho éxito- pero de alguna forma sabía que no me correspondería- susurró bajando la mirada como si realmente se sintiera mal.
-Si quieres hablar estoy aquí- dijo el ojiazul alzando el rostro de Blaine con una mano.
-Gracias- sonrió y se levantó de su lugar- voy a dormir.
-Descansa.
-Tú también.