Se aproximó a la sala de ensayos, al fin terminaría esa semana, porque pretendía cantar esa estúpida canción e irse de allí, no aguantaba más el estar cerca de Blaine y no poder hacer nada. Así que terminado el ensayo se iría a Lima, se juntaría con Mercedes a conversar y tomar un buen café, luego ya vería qué hacer. Tal vez podría pasar tiempo con su padre, hace una semana que no lo veía, sería una buena oportunidad y así también estaría lejos del líder Warbler, que desde que entró en aquel salón no le quitaba la mirada de encima y ya lo estaba desesperando.
Esa tarde se definía cuál era la mejor pareja para cantar en la próxima salida de Los Warblers al centro comercial. Casi todos los miembros del coro habían pasado, sólo quedaban dos parejas, la de Blaine con Wes y la de Kurt con David.
-¿Quién sigue?- preguntó Thad.
-Nosotros- se levantó David de una vez y Kurt lo siguió.
-Digan el nombre de la canción y el artista.
-Last Chance de Maroon 5.
-Adelante, los escuchamos- les dio la venia el concejo a lo que Kurt se preparó, él comenzaba. Respiró profundamente y cerró los ojos, estaba al centro de la sala de ensayos y David se encontraba unos pasos más atrás que él, así lo habían ensayado.
I'm sure that he could give you everything
Stability and diamond rings
All the things I do not have
I understand you can't handle that
But for everything that I lack
I provide something you almost had
Hot flesh that you yearn that grab
Pit of your stomach you're still so sad
Oh
No estaba para nada cómodo cantando, todos los presentes pensaban que le salía a las mil maravillas, mientras tres Warblers estaban seguros de que preferiría estar bajo tierra antes de seguir con esa canción. Ahora era el turno de David, pero la voz que escuchó a continuación lo dejó helado.
Oooo what you gonna do
I'm in love with you
Don't you wanna dance
This may be the last chance (the last chance)
That I get (that I get) to love you (to love you)
ooo ooo ooo
Blaine lo había tomado por la cintura y lo dio vuelta para mirarlo, le sonreía con dulzura, pero el castaño no salía de su sorpresa, se suponía que la canción la cantaría con David, no con Blaine. El moreno lo miraba fijamente y decidió continuar con su parte de la canción.
Out of sight not out of mind
You want the world, I'll give you mine
Cause your the girl I'll never find
And I'm the boy you've left behind
Oh
I know you think you're satisfied
And God knows how hard we tried
But if you showed up at my door
I could give you so much more
Oh
Frunció el ceño y decidió actuar, si Blaine quería jugar él también lo haría, porque era Kurt Hummel y no se dejaba intimidar por nadie, mucho menos delante de todos los Warblers.
Oooo what you gonna do
I'm in love with you
Se separó de él y puso uno de sus dedos en su pecho, lo hizo retroceder, mientras el líder no tenía idea de qué se proponía el castaño.
Don't you wanna dance
This may be the last chance (the last chance)
That I get (that I get) to love you (to love you)
ooo ooo ooo
Le dio la espalda y sonrió, sentía la adrenalina correr por su cuerpo, eso era tan excitante. Por fin podía retar a Blaine, quien estaba gratamente sorprendido con los movimientos de Kurt. El ojiazul volteó para mirarlo y el ojiverde agradecía su posición delante del castaño.
Ooo what am I gonna do
I don't like to lose
You're not making sense
Ambos cantaban a todo pulmón, observándose y moviéndose entre los sillones y sus compañeros. En un arrebato, Kurt se subió en la mesa del concejo y desde ahí cantó el coro que a ambos les tocaba, pero que Blaine no podía seguir porque la actitud retadora del joven contratenor lo tenía mudo.
This may be the last chance (the last chance)
That you get (that you get) to love me (to love me)
ooooooooo
Sabía que debía continuar cantando, porque sino todos verían que el silencioso reto impuesto sería ganado por Kurt y eso era lo que menos quería. Se acercó al ojiazul, quien bajo de la mesa con su ayuda y volvió a tomarlo por la cintura, pero esta vez recibió respuesta y el castaño tomó una de sus manos y la otra la puso en su hombro ¿quería bailar? Lo haría bailar entonces.
Oh, you sure don't make it easy to get myself to safety
You tell me that I'm crazy
But you're the one who makes me this way
You call me so impulsive
But that's what makes us so explosive
Lo hizo girar, la espalda de Kurt quedó contra su pecho y sintió un fuerte temblor por todo su cuerpo, el contratenor lo estaba volviendo loco y él casi ni se daba cuenta.
So as I burn these photographs
I wonder if you kept the ones you have
Keep them locked up somewhere safe
Cause it's the only place you'll see my face
Lo que sentía al estar tan cerca de Blaine era único, no podía comprender cómo salió corriendo cuando el moreno lo besó, tuvo que quedarse ahí mismo, ahora se daba cuenta de lo que se estaba perdiendo. Ese reto era una excusa para enterarse de lo que realmente sentía por el ojiverde
Oooo what you gonna do
I'm in love with you
Why don't you wanna dance
Cause this may be the last chance (the last chance)
That I get (that I get) to love you (to love you)
Oooooooo
-Si no tienen sexo aquí mismo, será un milagro- susurró David a Wes, quien simplemente asintió, si bien todo lo había planeado Blaine, tenían que admitir que ellos tuvieron mucho que ver en eso. Engañaron a Kurt, primero que nada, y luego hicieron todo lo que el líder les pedía, si todo eso no salía bien, sus cabezas serían las primeras en caer.
Ooo what am I gonna do
I don't like to lose
You're not making sense
Cause this may be your last chance (your last chance)
That you get (that you get) to love me (to love me)
ooo ooo ooo
El concejo estaba sorprendido, había tanta pasión y rabia en cada uno de sus movimientos que no sabían cómo terminaría esa interpretación, si bien era una canción con una fuerza propia, Blaine y Kurt le estaban dando más de lo que se pedía. Si tenían que declarar ganadores ellos eran definitivamente, pero no comprendían de qué forma iba a terminar todo eso.
Blaine tomó por los brazos a Kurt y lo acorraló en contra de una de las puertas de la sala de ensayos, en cada palabra estaba impreso el sentimiento que tenía por Kurt, lo amaba y no temía decírselo, pero engañarlo de esa forma le podría costar bastante caro, lo tenía acorralado una vez más, entre su cuerpo y la pared, era hora de terminar.
Cause this may be the last chance (last chance)
that I get (that I get) to love you (to love you)
ooo ooo ooo
To love you (to love you)
ooo ooo ooo
ooo ooo ooo
Todo quedó en silencio, sólo se escuchaban las respiraciones agitadas y entrecortadas de ambos muchachos, mientras el resto de Los Warblers esperaban el final, tal vez un empujón por parte del castaño o un beso del moreno, todo podía pasar, pero lo que siguió los dejó perplejos a todos. Blaine abrió la puerta que estaba junto a él y salió de allí, Kurt tenía las mejillas sonrojadas y miraba aún sorprendido a sus compañeros.
-¿Wes y David tienen algo que mostrarnos o no son capaces de superarlos?- dijo Thad con una sonrisa.
-Es imposible- se atrevió a hablar David, quien recibió una fría mirada por parte de Kurt, quien a los segundos salió tras Blaine, tenía que hablar con él. Ahora estaba todo más que claro.
Corrió hasta su habitación, ese era el único lugar seguro en ese momento, él sabía mejor que nadie que Kurt lo iba a matar por lo ocurrido, sobre todo ahora que las cosas no estaban bien entre ellos. La noche anterior le había pedido perdón por robarle un beso y ahora lo había acorralado y quería hacer lo mismo, así no podría arreglar nada. De seguro Kurt lo odiaba más que nunca. Aunque debía admitir que había sido tan excitante tener al castaño atrapado en contra de la pared y sus ojos azules retándolo durante toda la canción, no podía pedir más si tenía que morir en ese instante.
Cuando llegó a las puertas de su cuarto cerró con pestillo, sabía que en cualquier momento llegaría alguien, aunque probablemente tardarían, porque ahora debían terminar el concejo y nadie saldría de allí hasta que se diera el último martillazo.
-¡Blaine Anderson abre la puerta!- escuchó como golpeaban con furia.
-¡No!- respondió apoyándose en la madera, no podía creer que Kurt lo había seguido, en ese minuto quería desaparecer.
-¡Abre!- intentó forzar la puerta, pero estaba cerrada, al parecer tendría que seguir intentándolo- ¡Tú iniciaste todo esto!- gritó molesto- ¡No seas cobarde y termina!- decía golpeando la puerta.
-¡Moriré cobarde, no importa!
-¿Coraje? Acaso eso era lo que me decías ¡eres una burla!- gritó enojado y se marchó de ahí.
-¿Una burla?- murmuró sorprendido, se apresuró en abrir la puerta, pero sólo alcanzó a ver como Kurt doblaba al otro pasillo- Tendré que arreglar esto- suspiró derrotado, realmente se sentía cansado y por esa semana no estaba con fuerzas para seguir intentándolo, tal vez la que venía, así sería mejor.
Lo miraron con una sonrisa, se veía tan derrotado, que no podían creer que ese era su amigo, Blaine Anderson estaba con su uniforme desordenado y bastante despeinado, se notaba que no había dormido. Además, las ojeras lo delataban.
-¿Café?- preguntó Wes extendiéndole un vaso.
-Gracias- susurró aún sentado a los pies de su cama, no había podido pegar un ojo en toda la noche y ya era lunes, el viernes en la tarde se había ido a casa, pero ya estaba de vuelta el sábado en la tarde, porque era imposible estar en su hogar sin que su padre intentara hacerlo "hombre", ya era una locura lo que le ocurría con Kurt como para que se sumara su padre.
-Son las 8 de la mañana ¿irás a clases?- abrió los ojos sorprendido.
-¡Las 8!- no podía creerlo, no había dormido nada y para más faltaría a clases.
-Por cierto, toma- David le extendió unas hojas.
-¿Qué es esto?- susurró intentando leer, pero le fue imposible.
-Las cuatro canciones que debes cantar esta semana.
-¡Lo había olvidado! ¿Quién las eligió?
-Los Warblers, las escogimos el viernes, después de tu huída- rió David junto a Wes.
-Gracias- murmuró leyendo los títulos- No pasaré la semana- dijo derrotado y volviendo a tomar de su café.
A los segundos sintió que su celular vibraba, lo miró, era un mensaje.
-¿Kurt?- preguntó David con una sonrisa.
-No- dijo Blaine sonriendo- Sam
-¡Qué!- no podían creer lo que escuchaban, hace una semana era el mismo Blaine Anderson el que lo odiaba y ahora le mandaba mensajes.
-Larga historia, se las contaré más tarde, ahora debo arreglarme- con ánimos renovados tomó una toalla y se fue hasta el baño.
Tomaron el celular del líder y miraron con atención el mensaje que había recibido, estaban sorprendidos, no podían creer lo que leían ¿le gustaba Sam o simplemente eran amigos? Tenían que averiguarlo ahora mismo.
-¡Anderson abre esa puerta!- gritó David intentando entrar al baño.
-Estoy desnudo.
-No me importa.
-No sabía que tenías mis gustos- río con fuerza.
-¡No hables tonterías! ¡Qué significa ese mensaje!- se volvió a escuchar la risa de Blaine.
-Me juntaré con Sam- dijo lavándose el pelo- necesita mi ayuda.
-¿Para conquistar a alguien?
-Sí, prometí ayudarlo.
-¡Lo odiabas!
-¡Hablé con él y todo está bien!- dijo con una sonrisa.
-¡Eres un desastre en el romance!- gritó Wes.
-¡Lo sé, pero Sam también!- rió bajo la ducha, sabía que su plan funcionaria a la perfección para su rubio amigo, pero para él siempre seria un completo lío, si las cosas fuesen más simples o si tal vez él no fuese tan patético en lo que respecta al amor, seguramente ya estaría con Kurt y no se estaría duchando solo -¡No!- gritó horrorizado por sus propios pensamientos, pero debía admitir que se había imaginado cientos de veces a Kurt en su cama y por qué no decirlo, duchándose con él.
Sacudió con fuerza su cabeza, debía dejar toda su imaginación para ayudar a Sam, sino estropearía cualquier cosa que planeara. Cerró la llave y salió de la ducha, se secó con una toalla y luego la colocó en sus caderas, salió a su habitación cerrando la puerta tras de sí, pero sólo pudo abrir los ojos con susto.
-Kurt- tragó saliva con horror.
-Blaine- sonrió el castaño, estaba sentado de piernas cruzadas en la cama de su amigo- ¿cómo estás?- se levantó de un salto de su lugar.
-Yo…- no sabía qué decir- ¿qué haces aquí?- murmuró viendo como se acercaba.
-Vine a ver- susurró estando a dos simples pasos de él- cómo estás- sonrió, los nervios del moreno le causaban tanta gracia, sobre todo ahora que las cosas estaban tan claras.
-Es…estoy bien- trató de decir lo mejor posible, pero no podía olvidar que estaba semidesnudo delante del muchacho que amaba.
-Así te veo- comenzó a acercarse a la vez que Blaine se alejaba, pero no pudo retroceder más, porque la puerta del baño se interpuso en su camino-¿Por qué huyes?
-Tengo cosas que hacer- respondió tragando saliva, no comprendía qué pretendía Kurt, pero estaba seguro de que nunca se había sentido tan nervioso.
-Yo también tengo cosas que hacer- murmuró poniendo una mano en su pecho, al sentir el frío tacto de sus dedos tembló ¿Kurt no comprendía el efecto que causaba en él?
-Será mejor que salgas- pudo contestar, pero no lograba apartarlo de sí.
-¿Te incomodo?- dijo poniendo su otra mano sobre el pecho de su compañero.
-No tienes idea de cuánto- abrió los ojos con sorpresa y algo de desesperación, él no quería decir eso, pero los nervios y todo le habían jugado una malísima pasada.
-Ya veo- suspiró derrotado y bajando la mirada, pero sin separarse de él- sólo quería darte esto- susurró acercando su rostro al del moreno, rozó suavemente sus labios con los de Blaine, pero antes de que pudiera reaccionar se separó- Nos vemos- murmuró tomando su bolso y saliendo de allí.
-Me besó- llevó su mano derecha a sus labios, no podía creer lo que acababa de suceder era imposible que Kurt Hummel fuera a su habitación solo para besarlo ¿no? Estaba perplejo, jamás creyó que haría algo así, pero si lo había besado eso significaba sólo una cosa- Me quiere- sonrió comenzando a entender- ¡Me quiere!- gritó con una gran sonrisa.
Buscó su ropa y con gran rapidez se la puso, una vez listo seco un poco su cabello con la toalla y aplicó un poco de gel para ordenarlo, una vez listo tomó su bolso, miró la hora y aún alcanzaba a tomar un café antes de ir a Mckinley. Caminaba por el pasillo, estaba a pocos pasos del comedor, aún sentía un poco de sueño, pero ya se estaba reponiendo, un segundo café le haría muy bien.
-¿Desayunamos?- escuchó que alguien decía a sus espaldas.
-¿Me harías ese honor?- respondió volteando y mirando a su compañero.
-Por supuesto- sonrió y se acercó al moreno.
-Kurt- susurró con un ligero sonrojo, lo tomó de las caderas y lo acercó- te quiero- murmuró antes de acercarse y rozar sus labios con los del ojiazul, por fin se besaban con gran confianza y…
Despertó muy agitado, aún estaba a los pies de su cama sentado, suspiró agotado, no había descansado durante toda la noche y ahora lo único que lograba era dormitar, no podía ser que estuviera soñando que besaba a Kurt, que se juntaría con Sam y que faltaría a clases así sin más. Parecía una completa locura, estaba tan agotado por todo lo que sucedía a su alrededor, que no terminaba de comprender de qué forma obtendría la atención de Kurt, aunque la forma en que habían cantado el viernes le daba más de un indicio sobre el sentimiento que su compañero albergaba por él, aunque su cerebro le decía que no era bueno comenzar a especular, porque ya una vez odio a Sam sin razones, no quería volver a equivocarse.
Apoyó la cabeza en su cama y respiró profundo, en ese momento sintió un aroma que siempre llamaba su atención, miró a su lado y un café aún humeante lo esperaba a pocos metros, estaba en su mesita de noche. Seguramente David o Wes se lo había llevado. Lo acercó a sus labios y sorbió pausadamente, intentando tranquilizarse, había sido un sueño muy bueno, pero era sólo un sueño y su vida debía continuar.
A los minutos había acabado de tomar el cálido líquido que lo dejó más o menos despierto, por lo que se levantó y fue hasta el baño, estuvo allí unos cuantos minutos y cuando por fin salió, vio a Wes y David en su habitación.
-¿Qué ocurre?- dijo sorprendido por su presencia, solo llevaba una toalla sujeta a las caderas.
-Tenemos que hablar, Blaine- suspiró cansado David.
-Díganme- comenzó a buscar su ropa en los cajones- por cierto gracias por el café.
-¿Qué café?- preguntaron extrañados.
-El que me dejaron hoy en la mañana- respondió con tranquilidad.
-Blaine ni siquiera conocemos tu orden de café- Se paralizó y los miró con sorpresa, el único que conocía su orden era Kurt, tragó con dificultad.
-¿Estás bien?
-No- suspiró sentándose en la cama, aún no lograba vestirse. Miró a la nada por unos cuantos segundos- Kurt lo trajo.
-¿Por qué estás tan seguro?- David alzaba una ceja extrañado.
-Es el único que conoce mi orden de café- cerró los ojos y suspiró- ¿qué me querían decir?- susurró pensativo, ya no se encontraba en esa habitación, comenzaba a rememorar lo ocurrido el viernes durante su interpretación de "Last Chance".
-Cuéntanos qué ocurre con Hummel- dijo Wes mirándolo con preocupación.
-¿Qué?
-Dinos qué pasa con Kurt, ambos están muy extraños. Lo besaste, te declaraste, cantaron juntos…
-Casi lo violas el viernes- agregó David con una sonrisa- ambos salieron corriendo y no supimos más de ustedes ¿nos explicas?- realmente querían entender, pero no sólo por ser chismosos, sino que también por preocupación a sus amigos, nunca los habían visto tan confundidos, siendo que la solución estaba a la vuelta de la esquina.
-No quiero hablar- susurró- estoy cansado de todo esto- suspiró agotado.
Se quedaron en silencio y comenzó a sonar un celular, era de David, quien contestó de inmediato y por las caras que ponía asustaba a sus amigos.
-¿Qué ocurre?- Blaine se levantó de su lugar, estaba muy serio y sólo quería que colgara para enterarse.
-Comprendo, no te preocupes lo averiguaré, hasta pronto- cortó la llamada y tomó a Blaine por los hombros e hizo que se volviera a sentar.
-¿Qué pasa?- intervino Wes, David sólo respiró profundamente y tragó saliva con dificultad.
-Dicen que Kurt vuelve a Mckinley y deja Dalton- en menos de dos minutos Blaine estaba vestido y peinado, había salido corriendo hasta la habitación del castaño, golpeó un par de veces, pero no obtuvo respuesta, por lo que decidió entrar. No estaba. Corrió al comedor y allí pudo ver como el ojiazul tomaba su café con infinita tranquilidad, se veía muy concentrado en un punto en la muralla y al parecer no lo había visto.
-Kurt- dijo sentándose frente a él.
-Blaine- se sonrojó furiosamente al tenerlo enfrente.
-¿Es cierto que vuelves a Mckinley?- estaba serio y sentía que su mandíbula explotaría en cualquier momento, la tensión hacía que apretara sus dientes de forma dolorosa.
-¿Qué?- casi escupió el café que tenía en la boca, no podía creer lo que le estaba diciendo-¿de dónde sacaste eso?
-¿Sí o no? Responde- dijo autoritario, no le interesaba quién lo había dicho, quería la verdad solamente.
-No- alzó una ceja molesto ¿por qué creer que volvería donde Karofky? De solo recordarlo comenzaba a temblar.
-¿No?- una sonrisa iluminó su rostro y al fin pudo tranquilizarse- me había asustado- dejó escapar esas palabras.
-¿De verdad?- se había sonrojado más.
-I'm in love with you- susurró sonriente, era parte de la letra de la canción del viernes, se levantó de su lugar y salió de allí, después de todo no se iba, era un gran alivio para él.
