Las palabras del moreno seguían rondando en su mente ¿estaba enamorado de él? Se sentía feliz de solo recordar lo dicho, pero sabía que el próximo paso dependía de él, porque Blaine no actuaría por propia voluntad. Aún no podía creer que tuviera tanta suerte con el ojiverde, ya le había robado un beso e incluso cambió la canción que él cantaría con David, sólo para confesarle lo que sentía, era increíble.
Caminaba con tranquilidad por los pasillos de Dalton, aún era lunes, pero daba igual a esas alturas, porque la semana no podía haber iniciado de mejor manera, de eso estaba seguro. Entró en la biblioteca, pero antes de poder sentarse fue tomado por ambos brazos y sacado del lugar.
-¿Qué ocurre?- alzó una ceja a penas lo soltaron.
-Kurt, queremos disculparnos- decían ambos muchachos bajando la mirada.
-¿Por qué?- ahora no entendía nada.
-Por engañarte la semana pasada- se atrevió a hablar David- nosotros sabíamos que Blaine iba a interferir en la canción y terminaría cantando contigo- dijo rápidamente y mirando a penas al castaño.
-¿Lo sabían?- No podía creerlo- ¿Todo fue planeado por él?- eso ya lo sabía, era obvio, pero debía darles un poco de susto solo para que no lo volvieran a engañar, de alguna forma no era bueno que lo hubiesen hecho.
-De verdad, lo sentimos- interfirió Wes.
-No lo esperaba de ustedes- miró hacia un lado, su rostro era de indignación.
-Realmente lo sentimos Kurt- murmuró David y puso una mano en el hombro del muchacho.
-Debo pensar, permiso- susurró caminando a su habitación.
-Ahora sí nos cocinamos- dijo David apoyándose en la pared.
-Tú te cocinaste, le hiciste caso a Blaine, yo no tuve nada que ver- decía Wes mirándose las uñas.
-¡Qué! Pero si tú…
-No hice nada, tú cambiaste la canción que habías elegido para Kurt y ensayaste con él. Además, le diste un pase libre para que cantara con nuestro amigo, creo que el que realmente debe arrodillarse y clamar por perdón eres tú- sonrió con soberbia.
-Tú practicaste con Blaine.
-Sí, pero era una canción que él había preparado de antes, nada más.
-¡Te odio!- se lanzó sobre su compañero y lo tomó por el cuello, quería matarlo ahí mismo.
-¡Hey!- Blaine interfirió y los separó.
-¡Estás loco!- gritó Wes respirando agitadamente.
-¡Te voy a matar!- lo amenazó- te veo de nuevo y no la cuentas- se levantó del suelo y se fue furioso de ahí.
-¿Qué sucedió?- murmuró el moreno sin creer que sus mejores amigos estuvieran peleando de forma tan animal, lo esperaría de cualquiera menos de ellos.
-Gracias a tu gran plan de conquista, David está enojado y Kurt también.
-¿Kurt?- no podía creerlo.
-Lo buscamos para disculparnos, pero solo nos dijo que tenía que pensarlo, que no podía creer que lo…- guardó silencio.
-¡Le dijeron que planeé todo!- estaba horrorizado, ahora sí Kurt lo odiaría.
-Sí, pero era obvio, quién más va a planear algo así- dijo suspirando con fuerza y poniendo los ojos en blanco.
-Te odio- arrastró las palabras y se largó de ese pasillo, debía reunirse con Sam, y gracias a sus amigos no tendría la semana que esperaba, todo su esfuerzo había sido arruinado.
-Otro más- susurró caminando a la habitación de David, debían hablar seriamente de todo eso.
Comenzó a buscar a Blaine, tenía que hablar con él seriamente, lo había engañado, no lo lamentaba, porque la interpretación de Last Chance había sido increíble, nunca antes una canción de Maroon 5 le había parecido tan excitante y provocadora. Si no controlaba sus pensamientos terminaría abalanzándose sobre el ojiverde a penas lo viera y no lo haría precisamente con la mayor delicadeza del mundo, ya se imaginaba tirando de su pelo y mordiendo su cuello, se debía sentir tan sexy estar así con Blaine.
-¡Qué estoy pensando!- agitó la cabeza espantado, no podía ser que estuviera así por el moreno, ahora si se volvía loco. Caminó hasta la habitación del chico de sus sueños, golpeó un par de veces, pero no obtuvo respuesta. Luego volvería a buscarlo, ahora tenía que ir a su cuarto a terminar algunos deberes que tenía para esa semana.
Llevaba al menos dos horas batallando con los ejercicios de matemática y lo único que comprendía era que esa X tenía que encontrarse sola, porque él no podía, se sentía muy cansado como para darle un valor.
-Ahora podría acabarse la semana- susurró apoyando la cabeza sobre su escritorio, no podía creer que estaba diciendo eso después de haber pensado que ese lunes no podía ser mejor. Se odiaba, era definitivo. En ese instante su teléfono sonó, había llegado un mensaje, lo revisó y se asustó, no podía creerlo.
Suspiró con fuerza y miró el edificio, una vez más se encontraba allí. Supuestamente Blaine estaba en Mckinley, eso le había dicho Mercedes cuando la llamó para confirmar si lo que decía el mensaje era cierto. También, mencionó que había estado todo el tiempo con Sam, eso lo había aterrado de sobremanera, no podía creer que Blaine estuviera detrás del rubio, era ilógico. A menos que quisiera saber si su supuesta relación con Sam era cierta, eso tenía algo más de coherencia.
-Vine lo más rápido que pude- susurró bajando de su auto, tenía pánico de encontrarse con Karofky.
-Gracias- susurró la morena tomando su brazo, comenzaron a caminar al interior del edificio, a esa hora tenían ensayo en Glee, por lo que ambos se dirigieron al auditorio, ahí tenían que presentar algunas canciones.
Caminaron con tranquilidad por los pasillos, la mayoría de los alumnos se habían ido a sus casas, por lo que Kurt se sentía bastante tranquilo, lo más probable es que el matón por el que se había ido a Dalton no estuviera allí.
-Volviste- sintió como lo tomaban de un brazo y lo azotaban contra los casilleros. Cerró los ojos asustado, cuando los abrió tenía encima a Karofky.
-¿Qué quieres?- atinó a preguntar, tenía miedo, mucho miedo y sabía que su amiga no podía hacer nada por él.
-¿Qué puedo querer de ti?- dijo evasivo y tomándolo por las solapas de la chaqueta de Dalton.
-No lo sé, no soy adivino- susurró viendo como Mercedes corría, de seguro iba por ayuda. Dave miró a todas partes y se dio cuenta de que estaban solos.
-Yo te diré qué quiero- lo soltó y tomó su rostro con fuerza, junto sus labios en un instante y Kurt pudo sentir la ansiedad del muchacho sobre su boca. De seguro sentía algo muy fuerte por él, pero le estaba haciendo daño y él no quería eso, para nada. Comenzó a sentir como las lágrimas se agolpaban en sus ojos, no lograba ver a Karofky y a los segundos sintió como era bruscamente soltado. Respiró con desesperación y miró la escena.
-¡Qué mierda crees que haces!- gritaba Blaine furioso y tomando del cuello al jugador de fútbol.
-No es tu asunto- susurró respirando a penas, lo tenía contra los casilleros.
-Todo lo que tenga que ver con Kurt, es mi problema- decía furioso.
-Muérete- susurró sonriendo con burla.
-Te acercas de nuevo a él y te daré una golpiza que no olvidarás- lo soltó y miró de lado.
-¿Y por qué no me la das ahora?
-No me gusta atacar cuando el otro es más débil- dijo desafiante, sabía que con eso Karofky lo atacaría, y no se equivocó, en menos de dos segundos lo tenía sobre él, lo había lanzado en contra de la muralla.
-¡Blaine!- Cuando su espalda chocó se sintió un golpe seco, pero aún más aterrador fue el grito lanzado por Kurt.
-¿Es lo mejor que puedes hacer?- contestó sonriente y lo tomó por los brazos e hizo que se moviera a penas un poco para atrás, aprovecho ese momento para darle un fuerte puñetazo en el rostro, le partió el labio sin problemas y luego siguió con el mismo movimiento, cuando Karofky logró reaccionar se lanzó sobre él, pero Blaine logró esquivarlo y lo sujetó de un brazo para darle un fuerte rodillazo en el estómago, lo dejó completamente fuera de combate y partiéndose de dolor en el suelo.
-¡Qué está sucediendo!- El señor Schu había llegado y los miraba asustado, tomó a Blaine por los hombros y lo alejó de Dave.
-Atacó a Kurt- murmuró furioso el moreno y aún con sus manos empuñadas. Todavía recordaba la vez que se le acercó estando fuera de la casa de Sam.
-¿Estás bien, Kurt?- se acercó al castaño, quien sólo podía asentir nervioso.
-Es mejor que se vayan- dijo Will mirando a ambos. El moreno se volvió a acercar a Dave y lo tomó del pelo.
-Te acercas de nuevo a Kurt y te mato, es una advertencia y no dudaré en cumplirla- lo soltó furioso. Blaine se acercó a Kurt y lo tomó por un brazo, lo llevó hasta su auto, mientras el resto del club Glee se preocupaba de Karofky.
-Lo llevaré a la enfermería para…- decía Will algo preocupado.
-No se preocupe, con Sam lo llevaremos- interfirió Puck y tomó a Dave de un brazo mientras el rubio lo hacía del otro.
Lo llevaron hasta los vestidores de los jugadores de fútbol, una vez allí Puck no le curó las heridas precisamente. Comenzó a golpearlo y Karofky intentó defenderse, aunque estaba tan adolorido por los golpes que le había dado Blaine la semana anterior y hace unos minutos que apenas se movía. Sam observó por unos segundos, pero detuvo a Puck antes de que lo dejara inconsciente. Aunque tal vez habría sido lo mejor, porque luego no pudo ponerse en pie, pero ellos simplemente lo dejaron allí como si nunca lo hubiesen visto, no harían nada por él.
-¿Dónde está Karofky?- preguntó Finn cuando vio a Sam y Puck entrar al auditorio.
-Se fue a su casa- mintieron con descaro y se sentaron junto a sus otros compañeros.
-¿Y Kurt?
-Blaine se lo llevó, no tuvo que haber venido hasta aquí- dijo con pesar Mercedes.
-¿Qué hacía Blaine en Mckinley?- dijo Quinn extrañada.
-Vino para hablar conmigo- susurró Sam a penas.
-¿Contigo?- la rubia no podía creerlo.
-Nos encontramos hace un par de días en el Lima Bean y…-hasta ahí quedó esa conversación, porque entró Will y ya debían terminar con el ensayo de ese día.
Estaban sentados en el Lima Bean, ambos con un café en frente y sólo era necesario que uno al menos iniciara la conversación, pero sus ojos estaban fijos en el otro y desde que salieron de Mckinley no habían emitido palabra, Blaine se había limitado a seguir el auto de Kurt, quien decidió que fueran a tomar un café.
-Gracias- susurró Kurt bajando la mirada- me salvaste- murmuró tragando saliva, mientras sus ojos se aguaban.
-Cuando…- intentaba hablar, pero aún tenía en su mente al animal de Karofky sobre Kurt y le daba tanta rabia, sabía que al menos lo habría dejado inconsciente si no hubiese llegado el señor Schu- lo vi besándote sentí que podía matarlo ahí mismo, pero también creí que te había…-el ojiazul levantó la mirada y notó que las lágrimas se agolpaban en los ojos verdes de su amigo- sentí que te perdía, que...- intentaba decir, pero le costaba tanto siquiera seguir hablando.
-Blaine- lo llamó y extendió una mano sobre la mesa, la que el moreno tomó de inmediato- estoy contigo- susurró y sonrió- te quiero a ti y a nadie más- admitió viendo la cara de sorpresa del líder Warbler y sonrojándose furiosamente.
-¿Me quieres?- dijo en un susurró y sintiendo la mano de Kurt.
-Más de lo que creía- murmuró notando como una lagrima caía por la mejilla derecha de Blaine-Pero me engañaste- suspiró bajando la mirada.
-¡Fue por una buena razón!- dijo de pronto- solo quería llamar tu atención y que me vieras- sentía como su corazón palpitaba con fuerza- perdóname, yo solo quería estar contigo.
-Lo sé- dijo mirando el suelo y asomando una sonrisa en sus labios- y te lo agradezco- murmuró presionando levemente la mano de su compañero.
-Entonces- no terminaba de comprender- ¿estamos bien?- susurró sintiendo los dedos del castaño entre los suyos.
-Mejor que bien- sonrió y notó que el moreno aún se veía triste- ¿qué ocurre?- debía sonreír no tener esa mueca tan desalentadora.
-No puedo creer que esto sea real, he soñado tantas veces con el minuto en que estaremos juntos que…
-Alto- murmuró sintiendo como se inflaba su pecho- aún no somos nada- aclaró viendo como el rostro de Blaine se iba al suelo.
-¿Nada?- estaba perplejo, se suponía que al declarar sus sentimientos estaba todo solucionado, al parecer no era así.
Se miraban entre sí, no podían creer que hubiesen desaparecido y nadie supiera de su paradero. Los habían llamado y enviado mensajes, pero aún no tenían respuestas y estaban más que desesperados, no por pensar que les había sucedido algo, sino porque ¡Blaine no podía salir de Dalton!
-¡El director nos asesinara!- decía Thad desesperado.
-¿Por qué a nosotros si el castigo era para él?- contradijo Jeff.
-Porque si lo castigan somos los más afectados, por si no te habías dado cuenta es el vocalista principal- reprochó Nick.
-Nos buscamos otro y ya- respondió con simpleza Jeff.
-¡Basta!- gritó exasperado David- no vamos a reemplazar a Blaine, hay que encontrarlo antes de que el director o alguien se enteren de que no está, ya fue bastante difícil encubrirlo el jueves cuando se fue a no sé dónde y el viernes cuando se fue a su casa de improviso, hoy es lunes y es la tercera vez que se escapa, no podemos seguir ocultándolo.
-¿Lo delataremos?
-¡No! Hay que protegerlo por última vez y hablaremos con él- susurró David agotado por todo eso, Blaine se las estaba haciendo muy difícil. Al menos ya había solucionado las cosas con Wes, no pacíficamente, ya que le había plantado un puñetazo en el ojo derecho a su compañero, el que lucía bastante morado, cuando encontraran a Kurt le pedirían maquillaje, porque si algún superior veía eso se iban expulsados los dos por tener una conducta violenta en la academia.
Todos salieron del salón de ensayos, estaban dispuestos a buscar en todo Dalton al moreno y no descansarían hasta encontrarlo, porque no podía haber desaparecido así como así, nadie había visto dónde se había metido y Kurt tampoco estaba.
-Tal vez se fugaron juntos- dijo sonriendo Wes.
-Eso quisiéramos, pero hasta el viernes se odiaban, así que lo dudo mucho- dijo cansado David y bajando los últimos peldaños de la escalera principal.
-Esta búsqueda es inútil, no están- suspiró cansado Jeff, habían recorrido toda la academia buscándolos.
-¿Qué hacemos?- susurró Wes.
-Vamos a descansar, cuando vuelva hablamos con él.
-¿Cuándo vuelva quién?
-Blaine, lo hemos estado buscando y tú como no sabes…- David cerró los ojos con frustración y miró nuevamente al ojiverde- te odio Anderson, última vez que te escapas de Dalton, ya te hemos cubierto tres veces, por suerte nadie se ha enterado de tus salidas- decía molesto.
-Gracias, pero no les pedí que me encubrieran.
-¿Perdón? Si mal no recuerdo tienes responsabilidades con los Warblers, por lo tanto es nuestro deber proteger a nuestro vocalista principal y al contratenor, con el que al parecer te fugaste- dijo con una sonrisa e intentando que Blaine dijera algo sobre el castaño.
-Ojalá fuera así- suspiró, comenzaron a caminar hacia los dormitorios, ese día había sido muy largo y necesitaba dormir un poco.
-¿Ojalá?
-Nos peleamos, no me habla y ya hice lo imposible, pero no hay caso- susurró derrotado y mirando los pasillos que poco a poco se iban vaciando.
-¿Qué le dijiste?
-El problema fue lo que no dije, pero ya no importa- miró la puerta de su dormitorio- Buenas noches y gracias por todo- murmuró entrando y viendo como sus amigos se marchaban a sus cuartos.
A penas ingresó en su habitación respiró tranquilo, una mentira de vez en cuando a David no hacía daño, sobre todo si se trataba de su relación con Kurt, la que iba de las mil maravillas, no recordaba cuándo fue la última vez que se sintió tan feliz.
-No me besó- hizo un puchero y miró el suelo- pero ya llegará ese momento- sonrió y se fue a dormir, esa semana debía cantar las cuatro canciones que estaban en su escritorio y si no ensayaba no saldrían como todos esperaban, debía dar lo mejor de sí.
Todos se aglomeraban en la sala de ensayos de los Warblers, ese día Blaine tenía que cumplir con una de las 16 canciones impuestas por el Director, y obviamente esa oportunidad de no ir a clases y de pasar un rato tranquilo con los compañeros no la podían despreciar.
-¿Listo señor Anderson?- habló el director desde una esquina del salón.
-Totalmente- sonrió y vio a Kurt sentado en uno de los sillones, sus compañeros le habían dado un listado de cuatro canciones, bueno, él jamás seguía las cosas al pie de la letra y no comenzaría ahora.
Tomó su guitarra y se sentó en un banquillo alto que se encontraba allí, miro a la audiencia y sonrió, esto le vendría de muerte a todo el concejo de los Warblers, pero no había nada que le importara menos en ese momento. Los primeros acordes comenzaron a sonar, la sala estaba en completo silencio y llegaba a ser casi tenso, porque nunca antes Blaine Anderson había cantado sin su coro personal y ahora se notaba la gran ausencia de ellos. Aunque el moreno demostraría que podía cantar solo.
You say you don't need me
I know where your love goes
You go missing after midnight
I should know better and the bed is cold
-Esa no es ninguna de las que escogimos- susurró Thad sorprendido, todos estaban entusiasmados con lo que escuchaban, pero no era la idea que ellos perdieran tiempo escogiendo canciones para que Blaine las cambiara porque se le daba la gana.
-Tal vez se confundió o no pudo aprenderse la anterior y decidió esta- intentó defenderlo Nick.
-¿Desde cuándo no puede aprender una canción?- dijo David alzando una ceja con indignación.
And if you think I'm not the real thing
I don't wanna die of hunger
I got my world created for you
But you don't stay
Not my imagination no more
I can't be dealing with the bad girl
lives in your head
You got your someone I , don't cry
You go and take a strangers love instead
Notó la furia contenida en los ojos de Thad, Jeff, David y Wes, de seguro ellos habían sido los que escogieron las canciones y él desobedecía como era su costumbre, se extrañaba de que no lo conocieran tan bien como para notar que se saltaría las reglas siempre que pudiera, él era rebelde por naturaleza y eso se los haría saber al día siguiente, ya tenía en mente la canción perfecta para eso.
Over you is where I should be
I could be loving you too much
Under me is where you should be
I could be loving you too much
Se levantó del banquillo y se aproximó al sillón, sabía que el director podía decir y hacer algo solo por lo que estaba a punto de hacer, pero no alcanzó a estar a más de tres pasos del mueble cuando se interpusieron algunos Warblers. Sonrió y siguió cantando, nada iba a impedir que terminara esa canción.
You know I love the way you do it
when you do it right
You ain't no one man woman
Were you ever
If you don't come back running
when you've had enough
And baby , you got it , I want it
Show me what's left of your love
No tenían problemas con que Blaine cantara la canción que se le viniera en gana, pero muy distinto era acercarse a Kurt frente al director, nadie conocía las ideas del dueño de Dalton y tampoco les importaba mucho conocerlas en ese momento, porque el moreno ya tenía un problema con el superior y no podían sumar uno más, si es que resultaba homofóbico.
Over you is where I should be
I could be loving you too much
Under me is where you should be
I could be loving you too much
-No debería decir nada por una pareja homosexual- susurró pensativo Nick.
-¿Por qué lo dices?- Jeff alzó una ceja extrañado.
-¿No lo sabes?- sonrió pícaramente.
-¿Qué no sabe?- interfirió David.
-Ya les contaré- sonrió y vio como Blaine volvía a caminar por el lugar, tenía la mirada de Kurt totalmente sobre él ¿qué más necesitaba?
I won't be no dirty weekend
I stay with you for good
He can be your outside lover
I've got eyes
I know he's in your blood
Just let me hold you for the hour
I go where you lead me
I need some inspiration from you
I'm ready for the mystery , take me
Don't let me fall
Don't let me drown down here in the rain
There is no alibi , don't lie
You love a stranger and the world is pain
Ninguno de los Warblers había notado lo que estaba por hacer su vocalista, todos abrieron la boca con sorpresa, pero nadie pudo decir nada, se había acercado a Kurt y le había dado un beso en la mejilla. Todo el salón seguía en silencio, lo único que se escuchaba era la guitarra acústica del ojiverde, quien sonreía ante la sorpresa de todos.
Over you is where I should be
I could be loving you too much
Under me is where you should be
I could be loving you too much
too much , too much
too much , too much
too much , too much
too much , too much ( come a little bit closer)
too much , too much ( come a little bit closer)
too much , too much
Tenía que mantener la calma, todo estaba donde correspondía, él seguía siendo un simple estudiante de Dalton y Blaine su mejor amigo, aunque ya se habían declarado el uno al otro eso no cambiaba nada ¿cierto? No podía ser tan ingenuo, él sabía muy bien que decirle te quiero a Blaine era darle un pase libre, y él quería eso también. Necesitaba sentir los labios del moreno sobre los suyos, lo ansiaba como nunca antes y eso era lo que menos había ocurrido.
La tarde anterior se declararon en el Lima Bean y ahora se hablaban como si nada pasara. Bueno, realmente nada pasaba porque no había ni siquiera un beso de por medio, pero aún así debían cambiar las cosas entre ellos ¿no?
-¿Qué tanto estas pensando?- Blaine se sentó junto a él.
-No entiendo- susurró sin mirarlo, su vista estaba fija en la lluvia que caía fuera del salón de ensayos.
-¿Qué cosa?- pasó un brazo por sobre los hombros del castaño y lo atrajo hacia sí.
-¿Qué somos ahora?- murmuró mirándolo, estaban a un palmo de distancia y la lluvia les entregaba una hermosa melodía de fondo.
-No lo sé, también me pregunto lo mismo- se acomodó en el sofá y Kurt se apoyó en el pecho de Blaine- pero tengo claro que te quiero- susurró acariciando suavemente el pelo del ojiazul.
-Yo también te quiero- respondió abrazándose a la cintura del ojiverde.
-¿Qué hacemos entonces?- miró el rostro de su compañero con indecisión, lo tenía a escasos centímetros de sus labios, podía besarlo y ya, pero no quería cometer el error de Karofky y que en un momento él también se permitió hacer.
-Besarnos- respondió lógicamente el contratenor, aunque a los segundos se ruborizó furiosamente ¿cómo se le ocurría decir algo así? Estaba totalmente avergonzado, aún así alzó la mirada para encontrarse con los ojos verdes de Blaine.
-Me parece bien- susurró bajando su rostro hasta estar a escasos milímetros del de Kurt-¿seguro?- no pudo responder, la cercanía lo había paralizado, no podía creer en todo eso, pero el solo sentir el aliento del moreno contra sus labios lo tenía embobado- tomaré tu sonrojo como un sí- sonrió y rozó sus labios con los de su compañero.
Sintió los labios del moreno atrapar los suyos, era una caricia suave y sentía que se perdería en ese mar de sensaciones, nunca creyó que un beso de Blaine Anderson lo podía llevar a otro planeta. Mordió levemente el labio inferior del ojiverde, quien se separó levemente.
-¿Y eso?- susurró sorprendido y tocando la zona afectada con la lengua.
-Marco lo que es mío- murmuró y se aferró al cuello del moreno, quien sonrió y volvió a besarlo, conocer el amor junto a Kurt Hummel podía resultar más entretenido de lo que esperaba.
-¡Ya te dije! Kurt está en la sala de ensayos y hace unos minutos también entró Blaine- decía un poco molesto David.
-¿Y?- alzó una ceja Wes- me haces perder tiempo de estudio- suspiró molesto.
-Valdrá la pena, de seguro se están arreglando ahora mismo- dijo apoyando una mano en la manilla de la puerta.
-¿Realmente lo crees?- seguían discutiendo sin abrir la puerta.
-¿No escuchaste la canción que cantó Blaine? ¡Es obvio que es para Kurt! Y si no reacciona con eso no sé con qué lo hará- susurró negando con la cabeza- ahora observa- abrió un poco la puerta y ambos vieron una escena que los dejó completamente perplejos.
-¡No me alces la voz!- gritó Blaine furioso.
-¿De cuándo eres mi padre?- alzó una ceja indignado- te grito si quiero- decía molesto y dirigiéndose a la puerta.
-¡Kurt! Esto no ha terminado, hay mucho que hablar.
-Ya lo dije todo, te odio ¿o no lo entendiste? Por cierto- volvió en sus pasos y se acercó un poco al moreno- tus canciones me fastidian, no tienes buen gusto y jamás lo tendrás- dio media vuelta y se marchó de ahí, para ese minuto Wes y David se habían movido de la puerta, pudieron apreciar la espalda de Kurt y se asomaron a ver a Blaine, quien estaba furioso y golpeaba con fuerza uno de los cojines del sillón.
-¡Alto Rocky!- le dijo Wes tomándolo de los hombros y haciendo que su compañero respirara.
-¡Me enfurece!- tenía las manos empuñadas.
-¿Sí? ¿Viste como el animal de David me dejo el ojo?- dijo indicando su rostro. Blaine suspiró cansado y se sentó.
-¿Qué quieren?- se cruzó de brazos y piernas y miró el suelo.
-¿No te habías arreglado con Kurt?
-¿Parecemos estar arreglados? ¡Si lo estuviéramos…!- no quiso terminar la frase.
-¿Se estarían amando por todo Dalton? Te creo. De hecho esperábamos ver como se besaban cuando entramos, pero los encontramos peleando a muerte.
-Exagerado- le reprochó Wes- pero es cierto ¡Es obvio que te quiere!
-No lo es- suspiró poniéndose de pie-¡Dijo que me odia! ¿Qué más claro que eso?
Salió de allí, no había sido tan difícil engañar a sus mejores amigos, aunque había comprobado que si él y Kurt podían mentir a Wes y David, podrían con todo Dalton. Ahora su romance era más que secreto, por lo que se aprovecharían solo un poco de eso. Sonrió y se dirigió a la habitación del ojiazul, iba por su beso de buenas noches.
