Lo había examinado, sólo era una contusión leve, así que el muchacho se salvaría. Miró a Santana que lucía preocupada al lado del escritorio, el que servía de camilla en ese momento, y le sonrió, era una de sus ex porristas y por eso le guardaba cariño, así que sólo podía decirle algo para animarla.

-No morirá, pero no te aseguro que quede muy inteligente, si quieres le puedo operar el cerebro.

-No, gracias-dijo con molestia y tomando la mano del muchacho.

-Mejor los dejo solos, no quiero ver cómo terminas de seducir al pitufo-salió de ahí con una sonrisa amarga, tenía que verificar que esa situación no se volviera a repetir, porque era obvio que la caída de ese foco no había sido un accidente.

Lo miró durante unos minutos y sintió que su corazón se iba a salir, no podía creer cómo un muchacho que recién conocía podía causar tantas emociones en ella, era adorable y simpático, pero estaba claro que jamás le gustarían los hombres, ella tenía ojos para Brittany y tal vez para otra sex symbol, pero no para un muchacho como Thad.

-Hola-susurró el chico Warbler despertando y sintiendo la mano de la latina.

-Hola-sonrió y le dio un beso en la mejilla.

-¿Y eso?-dijo sonrojándose levemente.

-Me salvaste, nadie se habría arriesgado así por mí.

-Yo no lo dude ni un momento-sonrió e intentó levantarse, pero se le movió toda la habitación.

-Tranquilo-murmuró poniendo una mano en su pecho-fue muy fuerte el golpe, debes ir despacio- lo miró unos segundos y recordó lo que le había dado Sue-la entrenadora te dejo estas pastillas para el mareo y el dolor-se las entregó junto a un vaso de agua.

-Gracias-sonrió y se sentó en el escritorio, se tomó las pastillas y dejó el vaso a un lado-¿Me das otro beso para asegurarme de que estoy vivo?

Habían salido hace media hora de Mckinley y pudo notar que su novio estaba más tranquilo. Daba gracias al cielo porque Kurt ya no temblara y ahora solo estuviera serio, era un paso, aunque verlo sonreír de nuevo lo era todo para él. Conducía con tranquilidad, pero frente a ellos apareció un cruce, a la izquierda era el camino de regreso a Lima y el de la derecha la entrada a un pueblo que estaba a una hora de Westerville, tenía que reconocer que quería preguntarle a Kurt, pero no lo haría porque tenía miedo a una negativa.

-¿A dónde vamos?-susurró el castaño mirándolo.

-Es una sorpresa-respondió Blaine mientras cambiaba la música de la radio, ahora se podía escuchar a Lady Gaga.

-¿Me quieres convencer con Gaga?-alzó una ceja y cruzó sus brazos.

-De hecho no-dijo con una sonrisa-Si quisiera convencerte te atacaría a besos-sonrió.

-¿Me puedes decir a dónde vamos?-dijo algo fastidiado.

-Es una sorpresa.

-Blaine-dijo molesto.

-No quiero que estés molesto, Karofky intentó arruinarte la noche, pero yo haré que la recuerdes sólo por ser perfecta-sonrió y le guiñó un ojo.

-Ya no es perfecta-miró por su ventana.

-Todavía puede serlo-susurró sacando su teléfono y poniéndolo sobre el tablero del auto.

-Diga-escuchó la voz de su padre.

-Me puedes decir ¿dónde está?-murmuró molesto de no llegar nunca.

-Hijo-al escuchar Kurt se sobresaltó ¿A dónde iban? Miró a Blaine intentando adivinar, pero el moreno estaba intentando llegar a algún lado-fuiste cientos de veces con el abuelo, no es posible que te hayas perdido-decía con una sonrisa en los labios.

-No me perdí, pero no la encuentro, estoy en el lago ¿ahora a dónde voy?

-¿Ves una torre?

-¿Cómo la de un castillo?

-

-Está del otro lado del lago.

-Ahí tienes que llegar, está justo detrás de esa torre.

-Gracias, papá-cortó la llamada y miró al castaño.

-¿A dónde me llevas? ¿Por qué sabe tu padre?-dijo algo alterado y a punto de enojarse.

-Es una sorpresa, y él sabe solo porque me dio la idea-sonrió y siguió manejando.

-¿La idea?-susurró extrañado.

-Abre la guantera y verás-Kurt puso su mano sobre la palanca que estaba delante de él y la giró, se abrió la pequeña puertecita y sólo vio un llavero dorado con forma de A, el cual tenía una llave colgada a él.

Pasaban de las 12.30 de la noche y hasta ahora no habían ocurrido más accidentes, aunque la caída de una parte del telón sobre la banda no podía dejar de considerarse. Todo eso era bastante raro y no podían dudar de que alguien más estuviera metido en eso, pero ¿quién?

-Llegó la hora, pichoncitos-dijo Santana mirando a David y Wes.

-¿De qué?

-Falta media hora para que anuncien al Rey la Reina del baile, y Sam aún no conquista a Quinn-dijo poniendo una mano en su cintura y alzando una ceja.

-Entendemos-susurró el moreno-Hay que cantar, prometimos ayudarlo-buscaron a Sam y los tres se fueron al escenario, faltaban aún dos canciones por cantar, tenían que hacer lo imposible porque Quinn aceptara a Sam de vuelta, sino Blaine los asesinaría.

La miraba embobado, era hermosa y no podía creer que él tuviera la dicha de estar junto a ella, cuando les enviaron las invitaciones para el baile nunca imaginó que conocería a alguien como ella, aunque habían bailado esa noche, él quería cantar junto a ella, le habían dicho que tenía una voz privilegiada.

-Mercedes.

-Dime, Trent-sonrió la morena.

-¿Me harías el honor de cantar conmigo?-susurró sonrojándose.

-Desde luego-sonrió y el muchacho le presentó su brazo, se dirigían al escenario cuando Sam, David y Wes comenzaron a cantar.

-¿Después de ellos?

-No hay problema- sonrió Mercedes y comenzaron a bailar, esa velada había sido increíble y el joven Warbler era un encanto.

When it rains it pours and opens doors
And floods the floors we thought would always keep us safe and dry
And in the midst of sailing ships we sink our lips into the ones we love
That have to say goodbye

And as I float along this ocean
I can feel you like a notion that won't seem to let me go

-Hacen una hermosa pareja-dijo Santana a Thad, quien la tomaba por la cintura.

-Es cierto, nunca había visto a Trent con nadie, fuera de ser un pervertido es un buen chico-sonrió.

-Todos ustedes lo son-susurró la latina y se acercó al muchacho para besarlo, él correspondió de la misma forma.

-¿También soy un pervertido?

-No-rió ella.

-Kurt se equivocó-susurró embobado con la risa de la latina.

-¿Qué dijo la diva de Broadway?-susurró seria.

-Que eras una perra despiadada.

-¿Y no lo soy?-dijo colgándose del cuello de él.

-Eres un encanto.

-No me conoces, deberías hacerle caso a Kurt- susurró separándose y caminando en dirección a la mesa del ponche, Thad la siguió, no podía dejar que ella siguiera creyendo algo como eso.

Cause when I look to the sky something tells me you're here with me
And you make everything alright
And when I feel like I'm lost something tells me you're here with me
And I can always find my way when you are here

And every word I didn't say that caught up in some busy day
And every dance on the kitchen floor we didn't have before
And every sunset that we'll miss I'll wrap them all up in a kiss
And pick you up in all of this when I sail away

No podía creer lo que estaba ocurriendo, a pesar de hacer caer un foco sobre uno de los Warblers y tirar parte del telón sobre la banda, ellos no habían dejado de cantar, al parecer tenía que tomar medidas más severas, por fortuna el piso del escenario estaba hueco, así que ahí se escabulliría para realizar su siguiente plan, porque ese era solo el comienzo de su venganza, no permitiría que esos niñitos millonarios se volvieran a reír de él.

And as I float along this ocean
I can feel you like a notion that I hope will never leave
Cause when I look to the sky something tells me you're here with me
And you make everything alright
And when I feel like I'm lost something tells me you're here with me
And I can always find my way when you are here

Whether I am up or down or in or out or just plane overhead
Instead it just feels like it is impossible to fly
But with you I can spread my wings
to see me over everything that life may send me
When I am hoping it won't pass me by

-¿Quién escogió esta canción?-decía sorprendida Mercedes.

-Blaine las eligió ¿por qué?-dijo extrañado Trent.

-¡No lo estás escuchando! Habla sobre un chico que extraña a la persona que ama, pero ella está en el cielo ¡Sam no puede seguir con esto!-dijo alterada y acercándose al escenario.

-Blaine es un desastre-suspiró y negó con la cabeza, corrió y sujetó a la morena por el brazo-Ya va a terminar la canción y…

-Tienes razón-suspiró resignada y mirando con tristeza a Sam, se esforzaba por Quinn y Blaine lo arruinaba de esa forma.

And when I feel like there is no one that will ever know me
there you are to show me

Cause when I look to the sky something tells me you're here with me
And you make everything alright
And when I feel like I'm lost something tells me you're here with me
And I can always find my way when you are here
And I can always find my way when you are here

Hace unos minutos que habían llegado y no podía creer lo que era ese lugar, parecía de ensueño, era increíblemente grande, pero debía decir que era perfecto, porque tenía un lago, una torre de cuentos y una casa sobre un árbol, pero no era como la de los niños, era una casa de verdad y tenía de todo para vivir, incluso había un estacionamiento bajo el árbol, al parecer el abuelo de Blaine había pensado en todo cuando la construyó. Ahora se encontraba a orillas del lago, le gustaba la paz que había en ese lugar.

-Kurt-susurró el moreno pasando sus manos por la cintura del castaño.

-Dime-susurró tocando el rostro de Blaine que se apoyaba en su hombro, él miraba el lago con tranquilidad.

-Te amo-dijo estrechándolo más contra su cuerpo.

-Y yo a ti-se giró y lo besó con suavidad, esa noche era mágica y nada ni nadie la arruinaría, como había dicho su novio, era perfecta.

Se sujetó de su cuello y sintió como Blaine lo tomaba con fuerza de la cintura, no quería estar en ningún otro sitio, sólo con el moreno podría estar a salvo y no le importaba nada más. Bajaba poco a poco por su cuello, con suaves besos y mordisqueando un poco la zona, le encantaba su piel.

-Kurt, eres único -murmuró sintiendo como los besos y las pequeñas mordidas se intensificaban en su cuello.

-Lo sé-susurró con una sonrisa y sintió como Blaine le quitaba la faja de la cintura y comenzaba a sacar la camisa de su pantalón-Vas rápido-susurró en su oído y mordió el lóbulo de la oreja izquierda.

-Y tú vas muy lento.

-Me gusta disfrutar a mi presa-susurró con una sonrisa.

-¿Soy comestible?-dijo riendo y disfrutando el momento.

-Quiero comprobarlo-murmuró sacándole la chaqueta y volviendo a la boca del moreno.

Eso había sido extraño, iban a anunciar al Rey y la Reina antes de la una de la madrugada, al parecer el director Figgins estaba apresurado por terminar con todo eso, no podía creer que se daría a conocer a los ganadores, aunque sólo esperaba que todo saliera bien para Sam, porque sino los Warblers estarían en serios problemas.

-El Rey de la promoción 2011 es…-se escuchó un redoble de tambores-Sam Evans- el rubio alzó los brazos con emoción y subió al escenario, lo había logrado, ahora faltaba lo más importante-Felicitaciones-estrechó su mano el director, le puso la corona y le entregó el cetro-Muy bien, ahora anunciaré a la Reina de la promoción 2011-abrió el otro sobre y se acercó al micrófono- Quinn Fabrey-la joven subió al escenario, estaba gratamente sorprendida y sonreía con ilusión, al fin era la reina-Felicidades-el director puso la corona sobre su cabeza y le entregó el cetro- Ahora, el baile de los reyes-todos aplaudieron a la pareja, quienes bajaron del escenario y se pusieron al centro de la pista.

Santana y Mercedes subieron al escenario y cada una tomó un micrófono. Trent y That también subieron y se pusieron junto a ellas, al parecer las ayudarían con el coro. Los muchachos comenzaron a hacer sonidos con sus bocas, las muchachas seguían el compás con aplausos e iniciaron la canción.

You can dance, you can jive, having the time of your life

See that girl, watch that scene, dig in the Dancing Queen

Al fin tenía a Quinn entre sus brazos, había soñado con ese momento y no podía creer que había llegado, parecía todo un sueño, pero era absolutamente real, por ello no lo desaprovecharía, no ahora que la oportunidad estaba más que dada. Porque cuando había tratado de hablar con ella hace un par de horas, la rubia había huido.

-¿No escaparás?-murmuró el muchacho mirando a su alrededor.

-No tengo por qué-dijo con un leve sonrojo.

-¿No?

-No, porque ahora estoy en los brazos del Rey-rió y se separó levemente, siguiendo la melodía de la canción.

Friday night and the lights are low

Looking out for the place to go

Where they play the right music, getting in the swing

You come in for a king

Anybody could be that guy

Night is young and the music's high

With a bit of rock music, everything is fine

You're in the mood for a dance

And when you get the chance...

Su corazón palpitaba a mil por hora, esa era una noche mágica y nadie podía negarlo, estaba lejos de todo ruido y con la persona que más amaba en el mundo, nada podía ser mejor. Aunque si alguien los veía en esas condiciones y en ese lugar, de seguro todo pasaba a ser horrible en un segundo.

-Tengo frío-murmuró abrazándolo con fuerza.

-¿Y cómo no lo ibas a tener?-Sonrió triunfal-Te tengo desnudo a orillas de un lago, Kurt-dijo mordiéndose el labio inferior al ver el sonrojo del castaño.

-¿Desnudo? No-aclaró con una sonrisa-sólo me dejaste sin mi camisa, la que lanzaste al agua.

-Tengo ropa en la maleta del auto-dijo mirándolo a los ojos.

-Más te vale-golpeó suavemente su pecho- pero tú también te quedaste sin camisa-susurró más apegado a él.

-Cierto-suspiró resignado-También fue a parar al agua.

-Una lástima-comenzó a reír, sus chaquetas estaban en el suelo.

-Será mejor que vayamos a la casa-susurró besando sus labios y tomándolo de la mano.

You are the Dancing Queen, young and sweet, only seventeen

Dancing Queen, feel the beat from the tambourine

You can dance, you can jive, having the time of your life

See that girl, watch that scene, dig in the Dancing Queen

La tomó por la cintura e hizo que se girara hacia él, aunque estuviera cantando igual podían mirarse, aunque eso fuera delante de todo el gimnasio, pero lo tenía sin cuidado, porque todos le ponían atención a los reyes que se habían adueñado de la pista. Vio como Trent tampoco perdía el tiempo y bailaba junto a Mercedes, sólo esperaba no salir dañado de todo eso, porque realmente le gustaba Santana.

You're a teaser, you turn 'em on

Leave them burning and then you're gone

Looking out for another, anyone will do

You're in the mood for a dance

And when you get the chance...

-Entonces-susurró tomándolo por el cuello.

-¿Entonces?-dijo él tomándola por la cintura.

-¿Me quieres?-susurró mirándolo a los ojos.

-No-negó seriamente.

-¿No?-dijo incrédula y abrió los ojos con miedo, al parecer estaba haciendo el ridículo y Sam la había engañado.

-No, te amo Quinn- susurró acercándose al rostro de la joven, quien aún no salía de su sorpresa y sólo giró el rostro, y los labios del rubio besaron su rostro.

-No será tan fácil, Evans-dijo alejándolo y volviendo a tomar el ritmo de la música.

-Lo conseguiré-susurró volviendo a bailar.

You are the Dancing Queen, young and sweet, only seventeen

Dancing Queen, feel the beat from the tambourine

You can dance, you can jive, having the time of your life

See that girl, watch that scene, dig in the Dancing Queen

No había tenido tiempo para mirar el lugar y ya estaba sobre la cama, era cómoda y de estilo matrimonial, se veía que el lugar era acogedor y no pudo mirar más, Blaine se había lanzado a su cuello como un vampiro, intentaba desabrochar los pantalones del moreno, pero le fue imposible, sus manos fueron puestas sobre su cabeza con un solo movimiento de su novio.

-Yo mando aquí-lo besó con dulzura, a lo que Kurt correspondió y lo giró con fuerza, para quedar sobre él.

-No lo creo, Anderson-murmuró y volvió a besar sus labios, a lo que el moreno solo sonrió, le encantaba esa actitud de diva que tenía el castaño.

Dig in the Dancing Queen

Dig in the Dancing Queen

Dig in the Dancing Queen

Podía ser tan encantadora y diabólica a la vez, pero lo estaba volviendo completamente loco, esa faceta de dulzura y a la vez malicia que la dominaba, lo tenía totalmente hechizado, nunca había conocido a una chica como ella y podría jurar que se había enamorado.

-¿Qué pasa si te digo que me gustas?-susurró acorralándola contra una de las murallas del gimnasio.

-Estás loco-susurró apoyando sus manos en el pecho del pelinegro.

-Tú me tienes así-susurró acercándose a sus labios.

-Thad-murmuró antes de besarlo.

-Me encantas, Santana-se separó aún con los ojos cerrados y apoyó su frente sobre la de la latina.

-Soy lesbiana-dijo con los ojos cerrados y al instante sintió como el Warbler la abrazaba con fuerza.

-Lo sé-suspiró en su oído y la recargó contra el muro.

-¿Lo sabías?-susurró sorprendida y separándolo un poco-¿Cómo?-murmuró mirando sus ojos, él solo sonrío con amargura.

-Te vi besándote con Brittany.

-¿Cuándo?-dijo asustada.

-Cuando llegamos a Mckinley, Rachel nos llevó a la sala del coro, todos comenzaron a hablar y mientras se ponían de acuerdo fui al baño, pero me equivoqué de puerta y las vi-susurró bajando la mirada.

-¿Le dijiste a alguien más?

-No, no podría-suspiró e intentó separarse.

-Abrázame- susurró sintiendo como las lágrimas bajaban por su rostro.

Estaba sentado en la cama y no podía creer que esa fuera su suerte ¡estaban a punto de hacer el amor y a Kurt se le ocurría contestar el teléfono! Lo miraba impaciente, ambos estaban desnudos y ese maldito aparato había sonado ¿por qué contestó? ¡Por qué no lo ignoró! Él nunca contestaba el suyo cuando estaba con su novio, ya hablaría con él, porque eso no podía estar ocurriendo.

-No hay problema-decía con una sonrisa el castaño-yo le diré, gracias-colgó y dejó el aparato sobre la mesita de noche y volvió a donde estaba Blaine, intentó abrazarlo, pero el moreno lo esquivó-¿Qué sucede?-susurró extrañado y aún de pie.

-¡Contestaste el teléfono cuando íbamos a hacer el amor!- se puso de pie- ¡Quién en su sano juicio hace eso!-gritó exaltado y mirando al ojiazul. Se quedaron en silencio por unos segundos.

-¿Crees que estoy loco?-dijo con la voz quebrada.

-Tienes que estarlo sí…- se dio cuenta de su error-no Kurt-se anticipó- no quería decir eso, yo…

-Déjalo-susurró buscando su ropa que estaba en el suelo-mejor me voy-sus ojos estaban brillantes y las lágrimas comenzaban a bajar por sus mejillas.

-Cariño, escúchame-dijo tomándolo por un brazo, pero no recibió respuesta, el contratenor se había quedado quieto en su lugar.

-¿Me quieres?-susurró mirando el suelo.

-Te amo, Kurt-dijo tomando su rostro con ambas manos-Nunca lo dudes-murmuró abrazándolo y sintiendo la piel del ojiazul contra la suya, era una sensación tan placentera que sólo pudo abrazarlo con más fuerza y comenzar a besar el cuello del castaño.

-Blaine-gimió el castaño-Llévame a casa.

-¿Qué?-dijo mirándolo sorprendido.

-Quiero irme a mi casa, no quiero estar aquí-bajó la mirada y sintió como el moreno se separaba bruscamente.

-¿Por qué?-dijo sentándose en la cama y mirándolo con seriedad.

-Ha sido todo un desastre-respondió y se sentó a su lado-No quiero que esta noche sea peor de lo que ya es.

-¿De verdad piensas que ha sido una mala noche?-susurró sorprendido y sintiendo como su mirada se aguaba, no podía soportar todo eso, era increíble que Kurt la estuviera pasando mal y se lo dijera en ese minuto.

No recibió respuesta y sólo pudo buscar su ropa con la mirada, si su novio quería volver, así lo harían. Se puso de pie y fue por su pantalón, se lo puso y luego salió de la casa en busca de la maleta que tenía en el auto. Apenas entró de vuelta vio que Kurt ya estaba vestido y sólo le faltaba la camisa, le entregó una que tenía en la maleta.

-Gracias-susurró el castaño sin mirarlo. Blaine también se terminó de vestir, todo en completo silencio, salieron de allí y el pelinegro puso la maleta en el auto, se subió y Kurt ya estaba dentro. Lo miró por unos segundos y luego puso la llave para encender el auto.

-Discúlpame por todo-dijo Blaine con la voz rota-quería que esta noche fuera perfecta y fue todo un desastre.

-No es tu culpa-murmuró mirando para fuera del auto, era una noche despejada y el lago se veía hermoso ¿por qué todo había resultado tan mal? Incluso ellos habían peleado, siendo que tuvieron que estar haciendo el amor hasta cansarse, pero había sido su culpa ¿quién en su sano juicio contestaba el teléfono? Sólo él, porque Blaine no lo habría hecho, eso lo sabía.

-No enciende-susurró volviendo a girar la llave, presionaba el acelerador y el embriague, pero nada. Dejó de intentarlo, presionó un botón que estaba junto a la puerta del conductor y se abrió el capo, tendría que revisar el auto si querían irse de ahí.

Miró todo lo que se presentaba delante de él, pero no tenía idea por dónde tenía que comenzar, porque si bien había armado una vez un auto con su padre, nunca había aprendido las partes ni cómo arreglarlo en una situación de emergencia, como la que tenía en ese momento.

-¿Qué sucede?-dijo Kurt bajando y poniéndose a su lado.

-No lo sé, pero no enciende-susurró apoyando sus manos en el borde y mirando el motor, tenía que encontrar la solución, sino el contratenor podía molestarse más.

-Tal vez te quedaste sin agua o algo cayó dentro.

-Kurt-susurró mirándolo-no tengo idea de cómo arreglarlo-dijo bajando la mirada.

No recibió respuesta, en cambio el castaño fue hasta el maletero, buscó por unos minutos hasta que extrajo una pequeña maleta. La puso en el suelo y sacó una llave de tuercas y luego un paño.

-¿Qué haces?-dijo mirándolo con sorpresa cuando comenzó a tocar algunas piezas y a aflojar otras.

-¿Crees que soy el hijo de un mecánico y no tengo idea de cómo arreglar un auto?-Sonrió y siguió con su trabajo.

-Eres increíble-murmuró mirándolo con una sonrisa.

-Lo sé- sonrió y siguió buscando el desperfecto.

Pasó más de media hora y siguió intentando hacerlo andar, pero nada daba resultado. Hasta que se le ocurrió una idea, pero era bastante absurdo que a Blaine se le hubiese olvidado ¿o no? Se volvió a sentar en el asiento del conductor y miró sorprendido el tablero, no podía ser que lo hubiese olvidado.

-Blaine ¿hace cuánto tienes auto?

-Más de un año ¿por qué?-preguntó sorprendido.

-¿Y aún no sabes que funciona con gasolina?-alzó una ceja y se bajó del vehículo.

-¿No tiene combustible?-preguntó incrédulo.

-Así es, genio-susurró volviendo a entrar a la casa.

Blaine lo siguió luego de salir de su sorpresa, al parecer esa noche sí podía empeorar, porque ni siquiera habían podido volver a su casa, ya que él había olvidado llenar el tanque. Era un verdadero desastre y estaba seguro de que Kurt no se lo perdonaría fácilmente. Apenas entró en la casa notó que su novio se había ido a la cocina, cuando entró ahí pudo ver al castaño acercarse a la ventana y recargarse en el marco, se veía bastante triste. Lo miró por unos segundos y se acercó a él, lo abrazó por la espalda y recargó su cabeza en su hombro.

-Perdóname-susurró Kurt y tomó las manos del moreno que pasaban por su cintura.

-No fue tu culpa, sólo no ha sido un buen día-dijo estrechándolo más contra sí.

-Pero no debí contestar-dijo más tranquilo y mirando sus manos entrelazadas.

-Tal vez-murmuró-pero no debí armar un lío de eso-dijo comenzando a sonrojarse-solo fue la calentura hablando por mí-murmuró y escuchó como su novio reía.

-El caballero Blaine Anderson cedió ante…

-Tus encantos-susurró besando su cuello.

-La calentura, iba a decir-completó con una sonrisa.

-Es lo mismo-dijo haciéndolo voltear, para quedar frente a frente.

-¿Sí?-susurró mirándolo con dulzura y enredando sus manos en los crespos del moreno.

-¿Te lo demuestro?-dijo con una sonrisa y acercándose a él.

-¿Eres capaz?-dijo retadoramente.

-No me tientes, Hummel-dijo con una sonrisa y eliminó la distancia entre ambos.

Se besaban con dulzura, las manos de Blaine recorrían la espalda del castaño, mientras lo recargaba contra la ventana, poco a poco los besos iban subiendo de intensidad. Las manos de Kurt comenzaron a sacar la chaqueta del pelinegro y luego se sacó la suya. El líder Warbler solo sonrió al sentir sus manos bajando por su espalda era tan increíble sentir la desesperación del ojiazul.

El contratenor dejó de abrazarlo y lo miró detenidamente a los ojos, luego lo empujó levemente y comenzó a caminar hacia la habitación. Blaine lo siguió en silencio y apenas estuvieron junto a la cama se miraron con una sonrisa.

-¿Me matarás si te digo que tengo sueño y quiero dormir?

-No-dijo totalmente serio-sólo te atacaré mientras duermes y nunca sabrás lo que ocurrió-sonrió empujando al castaño sobre la cama.

-¿Me atacarás por la espalda?

-No solo por la espalda, cariño-susurró besando sus labios y se quitó la camisa. Kurt se sujetó de su cuello y comenzó a bajar sus manos por la espalda desnuda del pelinegro, quien sentía escalofríos en su columna, pero realmente esas manos lo volvían loco, si seguía así iría más rápido de lo que planeaba.

Blaine comenzó a besar su cuello y poco a poco desabotonó su camisa, dejando su pecho descubierto e iniciando un camino de besos por él, pero se detuvo en una de las tetillas del castaño, la mordisqueó con suavidad y sintió sus gemidos. Luego de unos minutos pasó a la otra y pudo sentir como la erección de Kurt subía rápidamente, por lo que siguió succionando sus tetillas, pero una de sus manos bajó hasta el pantalón y lo desabrochó, luego hizo lo mismo con el suyo y se separó completamente del contratenor.

Kurt al dejar de sentir el peso de Blaine abrió los ojos y miró como el pelinegro se terminaba de desnudar y comenzaba a desnudarlo a él. Solo pudo sonreír y lo ayudó a bajar sus pantalones, a penas terminaron con eso lanzó al moreno a la cama y se puso sobre él, comenzó a besar su cuello y a sentir los gemidos de Blaine por toda la habitación, poco a poco la erección del moreno iba subiendo, lo sabía porque rozaba la suya.

Sus manos rodearon la cintura del castaño y se posaron en su trasero, apretándolo un poco, lo que hizo que Kurt se sobresaltara, ante esto Blaine rió y sólo pudo buscar su boca para besarlo con fuerza, era lo que más amaba en el mundo y nadie se lo quitaría.

No daba más, tenía que hacer suyo a Kurt en ese momento, porque los roces directos de sus miembros y las manos frías del castaño en su piel lo estaban volviendo completamente loco, apenas pudo empujó al ojiazul a un lado y se subió a él, sonrió al ver la sorpresa en su rostro, estaba sonrojado y le parecía adorable, pero el deseo que veía en sus ojos le demostraba que la inocencia se había ido al demonio.

-Te amo-susurró en su oído antes de morder el lóbulo.

-Te amo, Blaine-respondió en un gemido y pudo sentir una de las manos del pelinegro llegar hasta la entrada de su trasero, sintió como todo su cuerpo se ponía rígido, aún recordaba la primera vez que tuvieron sexo y los días que siguieron a eso.

-Tranquilo-murmuró en su oído-iremos con calma-lo besó en los labios y lentamente metió su dedo índice entre sus nalgas y comenzó a moverlo en forma circular. Al instante Kurt abrió la boca para gemir y luego siguió besando al pelinegro, se sentía tan bien, pero sabía que volvería a doler como la primera vez, sólo pudo besar con más fuerza a Blaine.

Poco a poco la entrada del castaño comenzó a dilatarse y pudo ingresar otro dedo más, tenía que ser cuidadoso, porque ahora no tenía ni lubricante ni un condón, ahora sí le dolería si no lo preparaba bien. Cuando pudo ingresar un tercer dedo se dio cuenta de que estaba listo, tenía que ser cuidadoso, no podía arriesgarse a que Kurt volviera a caminar extraño.

El contratenor tomó el miembro del pelinegro con una de sus manos y comenzó a moverlo de arriba abajo, lo hacía con fuerza y poco a poco el miembro de Blaine se excitaba más y más, sus mejillas estaban sonrojadas y gemía con placer, las manos de Kurt eran el cielo, no podía creer cómo podía hacerlo sentir así.

-¿Estás listo?-dijo con voz ronca y sintiendo su miembro completamente excitado, el ojiazul lo había soltado y ahora comenzaba a masturbar su miembro, se estaba excitando cada vez más y comenzaba a llegar al orgasmo, pero el pelinegro se apoyó sobre él, lo que hizo que no pudiera seguir moviendo su mano.

-Blaine-dijo sobre su boca y lo mordió con suavidad en el labio-quítate- pero el moreno sólo tomó sus manos y las puso sobre su cabeza, luego lo besó con fuerza y sintió un fuerte gemido salir de la boca del castaño, sus miembros se rozaban y estaban tan excitados que podrían tener un orgasmo en ese momento. Kurt se separó levemente de sus labios-hazlo ahora-murmuró y sintió como el pelinegro le abría las piernas y ponía su miembro en la entrada de su trasero.

-Si te duele me dices.

-¿Y te vas a detener?-dijo con sarcasmo e hizo un movimiento con su cadera para que el miembro del moreno entrara, solo eso hizo que Blaine gimiera con fuerza y terminara de poner su miembro dentro de él.

El cuerpo de Kurt comenzaba a temblar levemente, le ardía, era una sensación dolorosa y placentera, quería que Blaine comenzara a moverse, pero sabía que le dolería a mares, tal como la vez anterior. El moreno lo abrazó con fuerza y sintió como el miembro de Kurt chocaba con su estómago. Poco a poco comenzó a moverse dentro del castaño, lentamente para que no le doliera, pero no aguantaba estar en ese ritmo, por lo que subió la velocidad de las embestidas que le daba a la próstata del castaño y sintió como gemía con fuerza, él estaba igual y no podía pedir nada más en ese minuto.

Kurt buscó los labios de Blaine y lo besó con fuerza, realmente se sentía en el cielo, no le ardía como pensó, sólo sentía placer y si seguía así estaba seguro de que el moreno lo dejaría sin cadera, le estaba dando muy fuerte, pero se sentía tan bien que no quería detenerlo.

Blaine besó con fuerza a Kurt, y su lengua comenzó a jugar con la del contratenor, sintiéndose cada vez más excitado y golpeando sus caderas cada vez más fuerte contra el trasero del castaño, necesitaba más placer y sólo así podía sentirlo. Los gemidos del ojiazul se escuchaban cada vez más fuerte y sintió como su miembro se excitaba al rozar contra el estómago de Blaine y al ser aprisionado entre ellos.

Sentía que en cualquier momento llegaría al orgasmo, aunque no sabía cuándo, porque cada vez estaba más excitado por los gemidos y los movimientos del castaño, quien no dejaba de recorrer su cuerpo con las manos, él sólo podía atraerlo más hacia sí y por él no lo soltaría jamás.

-Blaine-gimió con fuerza Kurt, quien había llegado al orgasmo y se había derramado sobre el estómago de Blaine, quien a los segundos llenó el interior del castaño con su semen, había llegado al orgasmo también, ambos estaban agitados, aún gemían y respiraban entrecortadamente.

Se miraron y se besaron con dulzura, Blaine poco a poco comenzó a salir de su interior y se recostó a un lado de Kurt, se apoyó en su pecho. El contratenor sólo intentaba recuperar la respiración, pero se sentía tan bien que comenzó a reír, no podía creer que después de haber peleado esta fuera la reconciliación.

-Me encanta pelear contigo-murmuró con una sonrisa y mirando al pelinegro.

-¿Qué?-no podía creer lo que oía.

-Si estás van a ser las reconciliaciones, quiero pelear eternamente contigo-susurró sobre sus labios y sintió como el moreno lo besaba con fuerza.

-Te aseguro que mañana no dirás lo mismo-murmuró abrazándolo y enterrando su rostro en el hombro del castaño.

-No me importa-murmuró estirándose un poco para tomar el cubrecamas y cubrirse.

-No dirás lo mismo mañana.

-Cállate, Blaine-dijo abrazándolo y sintiendo una pequeña punzada en su trasero, ahora no le tomaría importancia, pero estaba seguro que al día siguiente sí importaría.