Comenzaba a despertar, miró a su alrededor y no tenía idea de dónde estaba, intentó mover sus brazos, pero le fue imposible. A penas pudo calmarse miró el lugar y notó que estaba en una casa que no era la suya. Además se encontraba amarrado a una silla, sus pies estaban sujetos a las patas delanteras y sus manos amarradas en el respaldo de la silla. Intentó gritar, pero notó que había una amarra en su boca, no podía creer que alguien lo había secuestrado ¿quién en su sano juicio lo secuestraría? Él no se secuestraría, por ningún motivo, de seguro estaba loco quien lo hizo y pronto se arrepentiría.
Pensó eso por unos segundos.
Luego comenzó a saltar por todo el salón, intentado que la silla se rompiera como en las películas o que alguna de las amarras se cortara, aunque por cómo iba pronto una de las cuerdas le cortaba una mano o un pie. Desistió y miró el lugar, tenía que tranquilizarse, de seguro el sujeto que le había hecho eso llegaría en unos segundos y se aclararía todo.
¿Qué estaba pensando? ¡Tenía que salir de ahí como fuera! Aunque tuviera que romper la amarra con los dientes o lanzarse contra la puerta para lograr abrirla, tenía que salir de ahí a como diera lugar, comenzó a dar pequeños saltos y a avanzar con la silla, se sintió tan emocionado al lograrlo que siguió saltando y no notó que estaba sobre una alfombra y había un gran bulto justo frente a él, a los segundos cayó al suelo y se golpeó todo el rostro, su suerte no podía ser peor.
Escuchó un fuerte ruido y miró a un lado, no podía creer lo que veía. Una silla similar a la suya había caído por las escaleras, pero no sólo era una silla ¡Ese era Nick que estaba amarrado al igual que él! Intentó moverse, pero solo lograría raspar su rostro contra el suelo, por lo que desistió. Luego, escuchó otro fuerte golpe y vio caer una silla desde la misma escalera, por suerte no había aplastado a Nick.
Ahora no creía lo que pasaba, ese era David y no había quedado inconsciente como su compañero castaño, se miraron, ambos estaban desesperados e intentaban soltarse, pero al parecer era imposible. A los segundos escucharon como alguien daba pequeños saltos hasta donde estaban, miraron y vieron entrar a Trent a la sala, al parecer venía de la cocina. Los tres se miraron e intentaba hablarse, pero era imposible.
A los segundos escucharon como se abría una puerta, se observaron desesperados, tenían que salir de ahí, Trent avanzó hasta donde estaba David, pero no logró llegar hasta él cuando alguien detuvo su silla.
-¿Cómo están?-esperó respuestas, pero sólo escuchó las quejas de los tres Warblers, comenzó a reír-¿Se sienten impotentes al no poder hacer nada? Bien, así me sentí cuando destruyeron mi camioneta. Se acercó a Nick y levantó la silla del suelo y la puso sobre la alfombra, lo mismo hizo con David y Trent, los tres estaban uno junto a otro, pero aún estaba un Warbler en el suelo-¿Te tropezaste con la alfombra?-dijo con burla-deja que te ayude- sonrió y lo levantó fuertemente-¿Thad, cierto?-dijo con una sonrisa y soltó la amarra que tenía en la boca el pelinegro.
-¡Maldito seas Karofky!-gritó enfurecido.
-Eso no los librará-dijo con una sonrisa.
-¿Qué quieres?-dijo mirando al matón.
-Mi camioneta, cada pieza y que se pudran en el infierno.
-No puedes tenerlo todo, suéltanos y verás lo que es bueno-dijo amenazante.
-Amarrado y todo me amenazas-decía con una sonrisa de soberbia-eres muy valiente o muy estúpido-dijo acercándose y sentándose en un sillón que había en el lugar.
Se sentía tan bien en donde estaba, que por nada del mundo quería levantarse de ahí, sonreía de sólo sentir la piel de su novio contra la suya, y eso lo motivó a abrir los ojos. Lo miró con dulzura, aún seguía durmiendo y se veía increíblemente adorable así. Tenía que admitir que los crespos sin gel lucían mejor, pero era imposible batallar con Blaine cuando quería ponerse esa cosa.
Sonreía al verlo dormir, tenía la boca levemente abierta y sus manos pasaban por la cintura del castaño, quien quería estar así por toda la eternidad. Sintió como lo abrazaba con fuerza y comenzaba a murmurar algo inentendible, sonrió más.
-Kurt-murmuró sonriendo bobamente-te amo-decía suavemente y sin despertar.
-Y yo a ti, Blaine-susurró y lo abrazó, a los segundos el moreno comenzó a despertar y besaba su cuello con suavidad.
-Buenos días-murmuró sin despegarse y haciendo más intensos los besos.
-Buenos días-dijo separándolo un poco para poder mirarlo al rostro-Te ves mejor sin todo ese gel en la cabeza.
-¿Vas a empezar con eso otra vez?-dijo alzando una ceja y acercando su rostro para besarlo.
-Te lo diré hasta que me hagas caso-decía con una sonrisa divertida.
-Será mejor que me beses y luego discutimos-murmuró uniendo sus labios con suavidad, a lo que Kurt sólo correspondió uniendo más sus cuerpos, con ese simple roce ambos sintieron un escalofrío que subió por su espalda, sonrieron y siguieron besándose cada vez con más fuerza.
Estuvieron así por unos segundos, hasta que Somewhere only we know inundó la habitación, se separaron y se observaron, ese era el celular de Kurt y ya habían tenido problemas por eso la noche anterior.
-Contesta-dijo Blaine tocando su nariz con la del castaño.
-Puede esperar-decía aferrándose al moreno.
-¿Y si es tu padre?-dijo tranquilamente a lo que Kurt abrió asustado los ojos, se giró y tomó el teléfono que estaba en la mesa de noche.
-Papá-contestó asustado, no sabía si lo mataría.
-¿Dónde estás?-murmuró furioso Burt.
-¿Por qué la pregunta?-dijo nervioso.
-Porque dijiste que llegarías anoche y pasan de las 2 de la tarde y aún no te veo por aquí.
-¡Las dos de la tarde!-gritó sorprendido y miró a Blaine, quien confirmaba lo dicho en su teléfono.
-A menos que hayas tenido un accidente o te hayan raptado, no tienes excusa-decía lo más serio posible.
-En una hora estaré en casa-dijo rápidamente y mirando como Blaine se levantaba a buscar su ropa, aunque al verlo desnudo se sonrojó fuertemente y creyó que moriría en ese instante.
-¿Con quién estás?-decía furioso y sin querer pensar en que estaba con Blaine en quién sabe dónde.
-Estaré ahí en una hora-repitió y colgó- ¡Le colgué a papá!-dijo horrorizado.
-Cariño-murmuró Blaine acercándose, aún desnudo-No te matara-sonrió y se lanzó sobre él.
-No lo conoces-murmuró y fue a buscar su ropa, tenía que estar lo más rápido posible en su casa.
-Date una ducha, no vaya a ser que tu padre descubra lo que hicimos-susurró sonrojándose con fuerza.
-Buena idea-murmuró y corrió al baño.
Blaine tomó su teléfono y marcó el número de su padre, necesitaba que alguien los llevara a Lima, porque su auto estaba sin combustible, aunque estaba seguro de que el día anterior había pasado por la gasolinera y había llenado el tanque, ya revisaría bien el auto, porque no podía creer que se hubiesen quedado varados en ese lugar.
No podía creer lo que estaba ocurriendo, los tenía a todos ahí, sólo faltaban Blaine y Kurt para completar a todos los Warblers. No sabía cómo, pero Dave Karofky los había secuestrado y puesto en sillas a todos ¿De dónde había sacado tantas sillas? No era muy inteligente hacerse esa pregunta, pero después de horas intentando escapar, era inútil pensar en otra cosa.
-¿Cómo los atrapó?-preguntó Thad a algunos Warblers, los que podían hablar, porque unos estaban inconscientes y otros aún tenían amarras en la boca.
-Dejé a mi novia en su casa y cuando regresaba a la mía me quedé sin gasolina, luego de unos minutos pasó un auto e intenté pedirle ayuda y no recuerdo nada más-susurró uno extrañado.
-Me pasó lo mismo-dijo David.
-A mí también-murmuró Thad mirando el suelo-dejé a Santana en su casa y a mitad de camino se me acabó la gasolina, después ni idea qué pasó-decía extrañado-¿A todos les pasó igual?-Los que estaban despiertos respondieron afirmativamente- Entonces, fue una suerte que no atrapara a Kurt y Blaine.
-Siempre se salvan-decía Wes en un suspiro-¿Cómo salimos de está?- dijo con una mueca.
-No lo sé, pero quien tenga una idea que la dé, porque no pretendo quedarme sin ir a mi cita-decía Thad seriamente.
-¿Cita?-dijo pícaramente David-¿Santana Lopez?
-Sí-se sonrojó con fuerza-Habíamos quedado de acuerdo para ir al cine.
-Pero ella ¿No es lesbiana?-dijo Nick sorprendido.
-¡Qué!-gritó la mayoría.
-No es su asunto, yo iba a salir con ella en…-miró la hora en un reloj de pared-suponiendo que es de día y es sábado, me quedan cuatro horas para llegar a su casa.
-Hay tiempo de sobra-dijo Wes con una sonrisa-¿Quién prepara el almuerzo? Tengo hambre-dijo riendo, ante lo que solo sintió como era golpeado por la silla de That y caía al suelo.
-Imbécil-murmuró molesto y volvió a saltar en la silla, iría a la cocina y buscaría un cuchillo, de alguna forma tenían que salir de ahí.
Logró llegar con facilidad hasta la cocina, ahí vio bastantes platos sucios, al parecer el animal de Karofky comía y no limpiaba ¿sería esa su casa? No quería quedarse a averiguarlo, por lo que se acercó a uno de los cajones e intentó abrirlo con las manos, pero estas estaban muy bien atadas a su espalda, era imposible.
-Muy bien ¿Quién quiere ser el primero?-escuchó que decía Karofky en la sala, no debía hacer ruido si no quería ser encontrado. Además, no se daría cuenta de que faltaba uno de ellos.
Estaban esperando que el padre de Blaine llegara, no podía creer que las haría de chofer después de todo lo sucedido en esa casa, aún no podía saber cómo tenía tanta suerte ¡se odiaba! ¿Era lógico que después de hacer el amor con tu novio, el padre de este te fuera a buscar y a dejar a tu casa? ¡No! Ahora sí quería que la tierra lo tragara, no podía entender en qué minuto su suerte había cambiado tanto y se convertía en eso.
-Ahí viene-susurró Blaine con la maleta en una mano y apoyado en su auto.
-Quiero morirme, qué vergüenza-decía Kurt tapando su rostro.
-¿Por qué?-decía Blaine confundido.
-Si no estuviera tu padre, te golpearía ahora mismo.
-Nunca me golpearías-susurró acercándose para besarlo.
-No comiences-dijo alejándose.
-Kurt-dijo frunciendo el ceño.
-Hijo-lo llamó su padre estacionando su auto frente a ellos.
-Hola, papá-dijo Blaine con una gran sonrisa.
-¿Qué sucedió?-dijo mirándolos sin comprender mucho.
-No lo sé-murmuró Blaine-mi auto murió.
-No tiene gasolina-se apresuró a decir Kurt.
-¿No pasaste a ponerle ayer?-dijo el señor Anderson extrañado.
-Sí, recuerdo que llenaron el tanque, o al menos eso pedí-decía extrañado y subiendo al auto junto al castaño.
-Tal vez te estafaron-susurró su padre comenzando a manejar camino a Lima.
-Lo dudo-murmuró pensativo, tenía que encontrar el desperfecto en todo eso, él no había sido descuidado, de seguro algo o alguien lo había hecho perder esa gasolina, aunque sonaba bastante paranoico pensar así.
El resto del camino fue casi en silencio, porque el padre de Blaine prefería no preguntar mayor cosa, suponía lo que había pasado en esa casa y con eso le bastaba. No necesitaba pasar un momento incomodo ni que Kurt también lo pasara, porque estaba seguro de que su hijo no tendría problemas con decir que esa noche había sido la mejor de su vida y le daría detalles.
Pasó media hora y llegaron a la casa de los Hummel, era un barrio tranquilo y la casa se veía bastante grande, sin considerar que a un costado estaba el taller de Burt.
-¿Tu padre es mecánico?-dijo James Anderson.
-Sí, a eso se dedica-murmuró el castaño mirando a Blaine con molestia.
-Es bueno saberlo, así Blaine podrá traer aquí su auto.
-Gracias, papá- el señor Anderson, sabía que el padre de Kurt era mecánico, porque su hijo se lo había comentado, pero prefería hacer como si no supiera nada.
-Muchas gracias por traerme-dijo Kurt y bajó del auto.
-Papá-dijo Blaine en un susurro-Iré con Kurt, porque hay que explicarle a su padre por qué pasó la noche fuera-decía sonrojándose.
-No te lo recomiendo, por favor no te bajes, deja que lo solucione solo.
-¿Así se porta un Anderson?-dijo alzando una ceja molesto.
-No, pero no quiero que mueras-susurró mirando a su hijo por el espejo retrovisor.
-No sucederá nada-sonrió y se bajó del auto.
-Te esperaré aquí-dijo su padre sin apagar el motor del auto, sabía que eso podía terminar bastante mal.
Kurt se acercó a la puerta de su casa y antes de que pudiera abrir, vio aparecer a su padre en ella, lucía bastante molesto, él sólo le sonrió con dulzura, pero no obtuvo respuesta. Blaine que estaba a unos pasos de él se acercó para saludar.
-Buenas tardes, señor Hummel-extendió su mano para saludar, pero no recibió respuesta, por lo que la bajó.
-¿Por qué llegan a esta hora?-los miró furioso y dejó que pasaran a la casa. Una vez dentro Kurt y Blaine caminaron hasta la sala y ahí se sentaron en el sillón-¿Me van a contestar?-dijo Burt sentándose en otro sillón frente a ellos. Carol entraba en ese momento a la sala.
-¡Hola chicos!-saludó efusivamente- ¿Qué tal estuvo su noche?-dijo con una sonrisa y le dio un beso a cada uno.
-Perfecta-sonrió Blaine y Kurt sólo le dio un codazo para que se callara, no podía permitir que su padre se enterara de los detalles.
-¿Perfecta?-preguntó Burt extrañado-¿Y por qué fue perfecta?-dijo con molestia y mirando a Blaine.
-Porque…-no sabía qué contestar ¡su padre tenía razón cuando dijo que no entrara!
-Porque fue perfecta-dijo Kurt con una sonrisa-Bailamos, conversamos y la pasamos bien-sonreía el ojiazul-Ahora Blaine se tiene que ir y yo iré a cambiarme-dijo poniéndose de pie.
-Siéntate-dijo autoritario su padre, a lo que obedeció-¿Por qué llegan a esta hora?-Carol miró asustada, sabía que todo eso podía salir muy mal, por la cara de Kurt y Blaine estaba segura de las razones, y no quería que Burt se enterara, no era conveniente para nadie.
-Porque mi auto se quedó sin gasolina-dijo apenado el moreno.
-¿Por qué no me llamaron para que los fuera a buscar al baile?-dijo extrañado.
-Porque no estábamos ahí-dijo Blaine y luego cerró los ojos con fuerza, Carol y Kurt lo miraron sin creerlo ¿El exceso de gel no le permitía pensar o era idiota desde antes?
-¿Dónde estaban?-dijo serio y poniendo una mano bajo el sillón, a los segundos había sacado una escopeta de ahí.
-Es…esta…estábamos en…-Blaine tartamudeaba y no quería seguir hablando, eso sí que podía terminar mal.
-¡Dónde!
-En una cabaña que está a media hora de aquí-dijo rápidamente Blaine.
-¡Y por qué estaban ahí!-Kurt y Carol lo miraron incrédulos, no podían creer que Burt hiciera esa pregunta ¿acaso quería que Blaine le dijera lo obvio?
-Porque…-tragó saliva con nerviosismo, ahora sí que su vida corría peligro-porque…-¡no sabía qué contestar!
-¿Cómo llegaron allá si se quedaron sin gasolina?-decía levantándose de su lugar.
-Llegamos al lago y nos quedamos sin gasolina-dijo con una sonrisa nerviosa Blaine.
-¡Qué hacían ahí!-le gritó furioso y el moreno se levantó de su lugar y puso sus manos delante de él para intentar explicar.
-Nosotros, yo… Suegro no se enoje es que…-tapó su boca con sus manos, había metido la pata a fondo, sólo a él se le ocurría decir eso en un momento así.
-¿Cómo me llamaste?-decía incrédulo y mirando a Kurt que también se había puesto de pie-¡Qué hiciste con mi hijo!-gritó sujetando la escopeta con ambas manos.
-Yo… ¡Nada, suegro! ¡Señor Hummel!-no sabía cómo saldría vivo de ahí.
-¡Tuvieron sexo!-gritó furioso y apuntó con su arma a Blaine.
-Sí, no-negó rápidamente, retrocedía y miraba con miedo a Burt, estaba seguro que le iba a disparar, no podía ser de otra forma.
-¿Te acostaste con este idiota?-le preguntó a Kurt.
-Papá, puedo explicarlo-era la respuesta más tonta que le podía haber dado.
-No puedes, hijo-dijo con amargura- ¡Sal de mi casa!-le gritó al moreno y al instante apuntó con la escopeta a su cabeza, Blaine corrió a la salida y logró escuchar un disparo, no quería saber a qué le había dado, a penas estuvo fuera corrió al auto de su padre, quien le tenía una puerta abierta y se lanzó adentro del vehículo, el que partió a toda velocidad. Burt lo había seguido, pero solo vio como se marchaba, ahora tenía que hablar con su hijo, entró furioso a la casa y guardó la escopeta bajo el sillón, Kurt aún seguía en la sala junto a Carol, ninguno hablaba y ambos estaban de pie.
-¡Lo qué más te pido es que te cuides y no lo hagas con el primer idiota que se te cruce!
-¿Primer idiota? ¡Es mi novio!- le gritó molesto.
-¡No podían esperar!-decía furioso.
-¿A casarnos?-dijo incrédulo-¡Cómo si fuera a quedar embarazado!-le gritó desesperado por todo eso, Burt se quedó en silencio por unos segundos y lo miró extrañado e intentando comprender algo.
-No es la primera vez que lo hacen-susurró atónito y sintiendo como las lágrimas se agolpaban en sus ojos. Kurt no supo qué responder, abrió la boca para decir algo, pero no salió nada de sus labios-¡Lo habían hecho hace un par de semanas!-le dijo conmocionado y respirando con fuerza.
-¿Cómo lo sabes?-susurró Kurt sin poder pensar en nada.
-¿Me lo estás confirmando?-dijo Burt sin creer las palabras de su hijo, el castaño solo lo miró horrorizado, se había delatado.
-Yo…-no podía decir nada a su favor y Carol solo observaba junto al sillón, no podía interferir en algo así, Burt le había dicho que esas peleas él las tendría con su hijo, así como ella tendría las suyas con Finn.
-¿Por eso caminabas raro hace unas semanas? Recuerdo que volviste de Dalton un sábado por la mañana y no caminabas normal, sino que cojeabas un poco y te costaba sentarte ¡Oh, Dios!-dijo tapando su rostro y sentándose en uno de los sillones.
-Papá-susurró Kurt sintiendo como sus ojos se llenaban de lágrimas.
-Te pedí, Kurt-murmuró con la voz rota-que no lo hicieras hasta estar seguro-susurró comenzando a llorar, no podía creer que su hijo había andado por su academia después de tener sexo con ese tal Blaine-¿Dónde lo hicieron?-se atrevió a preguntar, no recibió respuesta y lo miró, pero Kurt tenía sus ojos clavados en el suelo-¡Contéstame!- le gritó y se acercó a él, lo tomó por los hombros, a lo que el castaño lo miró a los ojos, padre e hijo lloraban.
-¿Para qué quieres saber?-susurró con la voz rota y mirándolo con dolor.
-Ya sé lo peor ¿me hará más daño saber el lugar?
-Dalton-susurró y su padre se separó al instante de él.
-¡Este mismo lunes dejas de ir a esa escuela!- le gritó furioso.
-¡Qué! ¡No!-dijo escéptico y mirándolo con rabia- ¡No dejaré de ir a Dalton por…!
-¿Por qué tuvieron sexo en tú habitación?-dijo con burla.
-¿Cómo sabes que fue en…?-cayó sus últimas palabras, ahora sí le daba razones para sacarlo de Dalton.
-Era obvio-susurró-Kurt, no te quiero ver más por hoy-dijo en un susurró, pero el castaño no se movió de su lugar-¡Ándate a tu habitación!- le gritó y el ojiazul subió corriendo y azotó la puerta.
Cuando logró abrir el cajón con la boca y luego sacar un chuchillo de la misma forma, lo puso sobre un banquillo que estaba en la cocina e intentó cortar las amarras, pero sólo lograba cortar sus manos y estaba seguro de que estas estaban sangrando en ese minuto, porque le ardían de una forma horrible, pero no desistiría hasta lograr cortar esas cuerdas, pasaron un par de minutos y notó que una de las cuerdas se aflojaba y sus manos quedaban libres, a penas pudo ponerlas delante las miró y notó todos los cortes que habían en ellas, tendría que vendarlas lo antes posible, porque algunos cortes eran algo profundos, tomó el cuchillo y cortó las amarras de sus piernas.
Se levantó rápidamente y sujeto con fuerza el cuchillo en su mano derecha, observó dentro de la sala y sólo pudo ver que no estaban sus compañeros y Karofky tampoco ¿En qué minuto se los habría llevado a todos? ¿Y a dónde? Siguió caminando hasta dar con la puerta de salida y una vez fuera notó que ese lugar estaba rodeado por un bosque, de seguro estaban junto a alguna carretera. Miró a su alrededor y a lo lejos vio a David que estaba amarrado a un árbol, al parecer estaba inconsciente.
Corrió hasta el moreno y cortó las cuerdas que lo sujetaban, lo tomó en sus brazos y lo sentó en el suelo, luego siguió observando y notó que el resto de sus compañeros también estaban ahí, tenía que soltarlos a todos y escapar de ese lugar, por lo loco que estaba Karofky de seguro quemaba el bosque entero con tal de matarlos. Corrió hasta donde estaban Nick y Jeff que estaban despiertos y gritaban desesperados, cortó sus amarras y ellos lo ayudaron a desatar a los demás. No todos los Warblers se encontraban allí, faltaba la mayoría de ellos ¿a dónde los habría llevado?
-Sólo amarró aquí a Trent, David, Wes, Jeff y a mí-decía Nick.
-Y este par está inconsciente-decía con molestia Wes- sólo a ellos se les ocurre desmayarse.
-¿Desmayarse?-no lo podía creer Thad.
-Sí, cuando Karofky los amenazó se desmayaron-decía mirando a Trent y David.
-No puede ser, hay que despertarlos- se acercó al moreno y lo zamarreó con fuerza, Jeff hizo lo mismo con Trent, y a los segundos comenzaron a despertar.
-¿Qué hacemos ahora?-preguntó Nick mirando a su alrededor.
-Tenemos que llamar a la policía, porque no sabemos qué es capaz de hacer ese animal.
-No sabemos dónde estamos.
-Será mejor que encontremos a los demás y nos marchemos de aquí-faltaban 8 Warblers y no se irían de allí sin ellos.
Siguieron caminando por el bosque, pero no tenían pistas de sus compañeros, y comenzaba a hacer frío, ya que sólo llevaban la ropa que usaron en el baile y no era gruesa precisamente. Estuvieron caminando cerca de media hora, pero no lograron encontrar a ninguno de sus compañeros. Volvieron a la casa y una vez allí fueron muy cuidadosos al entrar, cualquier ruido o movimiento podía alertar a Karofky.
-¿Y si mejor nos vamos?-susurró David con miedo.
-¿Y si mejor te callas?-decía Thad abriendo la puerta de entrada con cuidado.
Ingresaron en silencio y pudieron ver que el lugar estaba tal como lo había dejado Karofky, entraron y buscaron a sus compañeros, pero al parecer se los había llevado de allí, necesitaban contactar a alguno de ellos.
-Llamaré a Alex-susurró Wes comenzando a marcar su teléfono.
-¿Y si Karofky se entera?
-Hay que arriesgarse, a lo mucho puede quitarles los teléfonos-susurró escuchando el tono de marcado, esperó unos segundos y alguien contestó, pero Wes no habló solo escuchaba.
-No duden que los asesinaré.
-¿Nos ahogarás en ese lago?-decía alguien lo suficientemente fuerte para que escucharan.
-No es mala idea, pero ya tengo planes para ustedes ¿le tienen miedo a las alturas?-comenzó a reír.
-¿Le llamas altura a colgarnos de los árboles que están al norte de esa casucha donde nos tenías?-dijo un Warbler.
-¿Te atreves a burlarte? Serás el primero en ser colgado-Wes cortó la llamada y todos salieron de la casa, ya sabían dónde estaban sus compañeros sólo tenían que ser cautelosos y más astutos que ese matón, si es que querían salir ilesos de esa.
Hace unas horas que se había cambiado de ropa y estaba sentado en su cama, no podía creer que su padre armara tanto lío por eso. Aunque tenía que admitir que no era menor que se enterara que su hijo tuvo sexo y para más había notado su caminar raro, definitivamente tendría que disculparse, porque sabía que su padre no le hablaría.
-Voy a matar a Blaine-susurró al recordar lo inoportuno que había sido al estar frente a su padre ¿cómo le dice suegro? Ahora sí las tenía difíciles, porque él quería presentar a Blaine con su familia, pero después de la escena de esa tarde sería lo más difícil.
Escuchó como sonaba su teléfono, pero lo que menos quería hacer en ese momento era hablar, por lo que miró la pantalla y colgó, sobre todo si se trataba de Blaine, no lo quería escuchar por unas cuantas horas, porque él debía lidiar con todo ese problema y no el moreno.
-Me colgó-susurró extrañado.
-Hijo-dijo su padre con una sonrisa en los labios-¿Realmente esperabas que contestara?
-Sí-susurró mirándolo extrañado-No pasó nada tan grave-murmuró sin comprender.
-¿Qué?-no podía creer lo que le decía- Hijo, te apuntaron con una escopeta y saliste corriendo por tu vida ¿te parece que no es grave?
-Tienes razón, debería ir a disculparme.
-Alto-lo detuvo su padre haciendo que se sentara nuevamente-Tú no te mueves de aquí hasta que traigamos tu auto a casa y lo reparemos, porque si me dices que habías llenado el tanque, hay que revisarlo-dijo cambiando el tema para que olvidara por un momento el ataque de Burt.
-Está bien-suspiró apesadumbrado-¿Puedo contarle esto a mamá?
-¿No aprendiste con la escopeta, cierto?-dijo suspirando cansado.
-Ella me va a entender, vas a ver-dijo decidido.
Habían pasado dos horas desde que le contara a su madre, y ya estaba encerrado en su habitación, tenía que evitar ser tan directo, ella no se había alarmado, sino que su padre había sido el exagerado y quien lo había enviado a su habitación ¿Por qué no podía gritar al mundo que había tenido sexo con su novio? Bueno, no tanto como gritarlo, pero no se sentía avergonzado por ello, aunque sabía que su padre aún no terminaba de aceptar esa relación y ni hablar del padre de Kurt, tendría que solucionar todo eso cuanto antes, porque si no se olvidaba de volver a ver a su novio.
