¡Le había cortado! ¿Cómo era posible que colgara y luego no contestará el teléfono? Algo estaba ocurriendo y él lo iba a descubrir. Dejó de llamar y buscó la aplicación de GPS que hace unas semanas Nick había puesto en su celular, aún recordaba que el castaño tenía prohibido contarle sobre el GPS, todo por órdenes de Blaine, aunque después de chantajearlo logró que le pusiera la aplicación.

-Y están en…-murmuró mirando su teléfono-No puede ser-susurró mirando la pantalla, era el mismo lugar donde lo había tenido secuestrado Karofky. No podía dejar que el matón le hiciera daño a Blaine y mucho menos a todos sus compañeros, tenía que ir y detener todo eso ¿cómo? Aún no lo sabía.

Se levantó de su cama y tomó un papel y lápiz, escribió una nota que dejó sobre su cama junto a su teléfono, a penas su padre entrara a su habitación la vería, porque él bajaría lo más silencioso posible y tomaría su auto para ir hasta donde estaba Blaine, sin importar las consecuencias.

Al bajar las escaleras pudo ver que Burt y Carol estaban sentados en el sillón de la sala, conversaban y a ratos miraban la tele, eso era suficiente distracción; por lo que salió por la puerta sin hacer ruido y subió a su auto, lo hizo arrancar y se fue lo más rápido posible, no podía dejar que lo vieran.

Se sabía el camino de memoria, por lo que no tendría problemas para llegar hasta donde estaban los Warblers, sabía que se estaba metiendo en problemas, pero estaba seguro de que Karofky estaba metido en todo eso y no permitiría que le hiciera daño a Blaine.

Comenzaba a abrir los ojos, y sintió un fuerte ardor en su hombro izquierdo, movió un poco su cabeza y pudo ver que había sangre en su hombro y que estaba siendo presionado por un paño gris y unas manos morenas, miró un poco más arriba y notó que Santana presionaba la herida. El disparo de Karofky no lo había matado al instante, pero con una herida como esa fácilmente se desangraría ahí. Miró la habitación y logró ver que estaban dentro de la cabaña que había visto antes de estacionar su camioneta.

Wes estaba en un rincón amarrado de pies y manos, y tenía una mordaza en la boca, logró notar que estaba despierto e intentaba indicarle algo, pero él no estaba en condiciones de entender nada, lo que sí pudo ver fue que Karofky no estaba en ese lugar, al parecer había salido.

-Fue a ver a los chicos-susurró la latina a su lado-dijo que si alguno había escapado terminaba de matarte.

-No…-intentó hablar.

-Tranquilo, es mejor que no hables, la herida aún sangra y cualquier esfuerzo hará que sangre más-Blaine la miró extrañado-Mi padre es doctor y sé de estas cosas-dijo en un suspiro-lo bueno es que la bala salió de tu cuerpo, pero no he podido detener esto.

-Wes-murmuró el pelinegro, la latina miró al muchacho y notó que le quería decir algo, miró hacia donde le indicaba y pudo ver un pequeño botiquín.

-Gracias-susurró y apoyó a Blaine en la muralla y se levantó de su lugar. Karofky los había dejado en el suelo y a ella ni se había molestado en amarrarla, porque sabía que no podría escapar.

Los miraba con una sonrisa, estaban todos colgados y la lluvia los tenía empapados, al fin cobraría su venganza por su camioneta, pero por sobre todo por lo que le habían hecho el día del baile, aunque no habían sido los Warblers quienes lo golpearon, pero estaban a favor de Anderson, por lo que también merecían todo eso.

-Si quieres tu camioneta te la devolvemos-dijo David mirando al castaño.

-Pieza por pieza y tú la armas-dijo Nick y todos rieron.

-Qué graciosos-gruñó Dave-espero que sigan tan risueños dentro de un rato.

-¿Qué sucederá en un rato?-preguntó Jeff asustado, porque cada vez que los amenazaba algo les pasaba.

-¿Quieren saber realmente?-dijo con una sonrisa y sujetando su rifle.

-Son amenazas tontas-dijo Thad molesto.

-¿Eso creen?-murmuró con una sonrisa-les diré, porque me han comenzado a caer bien.

-Te caemos bien solo porque te desharás de nosotros pronto-dijo con molestia Tom.

-Eres inteligente-dijo con una sonrisa-Se burlaron de mí antes, ahora pagaran. No sé si notaron que está lloviendo y que se avecina una tormenta eléctrica-sonrió.

-¿Y?-dijo sin tomarle importancia Nick-No nos ocurrirá nada.

-Les cuento, las cuerdas que los sujetan tienen fierros intermedios, sino no soportarían su peso y si han prestado atención a las clases de Ciencias, sabrán que los metales conducen la electricidad-sonrió con soberbia.

-¡Qué!- todos los Warblers se miraron, y luego vieron el cielo, las nubes negras estaban sobre ellos y la lluvia cada vez se hacía más fuerte.

-Volveré mañana, para bajar la carne chamuscada- dijo soltando una gran carcajada, los Warblers solo sintieron el aire frío que pasaba por ahí, tenían miedo de lo que les fuera a pasar, porque no tenían idea de cómo salir de ahí.

Entró en la cabaña, notó que Santana estaba arrodillada delante de Blaine, quien estaba recostado en el suelo, se acercó para ver qué hacía y pudo ver que estaba curando la herida del cantante, y lo hacía perfectamente, porque dejaba de sangrar, pero al parecer estaba inconsciente.

-Te pasaste, Karofky-dijo la latina molesta.

-¿Con qué?-alzó una ceja extrañado, dejó el arma en una esquina de la habitación y luego se sentó en una de las sillas.

-¿Cómo que con qué? ¡Le disparaste a Blaine! Y por si te parece poco tienes a los Warblers amarrados en el bosque-dijo furiosa y terminando de curar al pelinegro, una vez terminó de suturar la herida, se levantó y miró al castaño.

-Se lo merecía-dijo molesto-Me quitó a Kurt y esos tontos destruyeron mi camioneta.

-¿Te quitó a Kurt?-dijo extrañada y alzando una ceja, se acercó a la mesa y apoyó sus manos en ella, miró con atención al matón, quien sólo suspiró-Para tu información-continuó Santana al ver que Dave no respondió-Tú te encargaste de alejarlo ¡se fue a Dalton por tu culpa!

-¡Lo sé!-gritó furioso-¡Yo lo amenacé de muerte, yo lo alejé de McKinley!

-¿Y ahora lo quieres de vuelta?-dijo molesta.

-¡Lo quiero para mí!- dijo levantándose de la silla furioso-¡Hummel será mío! ¡Él no ama a ese estúpido!- apuntó a Blaine- ¡Me amará a mí!- le gritó a la latina, quien miraba incrédula.

-No te lo has ganado y sabes que esta no es la forma-susurró volviendo a sentarse junto al pelinegro- No volverá contigo, verás que no-dijo con decisión.

-Ya veremos-murmuró caminando a la cocina.

Llevaba más de una hora manejando, pero pronto estaría en el lugar indicado, sabía que Karofky tenía allí a sus compañeros y tenía miedo de lo que fuera a hacer el matón con Blaine, porque la última vez que lo vio estaba tan furioso que era capaz de cualquier cosa, y tenía miedo de que ahora fuera capaz de cumplir con lo que le había jurado, separarlo de Blaine para siempre.

Bajó por un camino de tierra que había a un costado de unas grandes rocas, ahí estaba el bosque en toda su plenitud, se había desatado una tormenta y la lluvia golpeaba con fuerza los vidrios de su auto, tenía que encontrar a sus amigos y salir de ahí, porque estaba seguro de que aún no se habían ido.

Avanzó un poco más con el vehículo y pudo ver la cabaña en donde lo había tenido Dave hace un tiempo, no quiso estacionar su auto muy cerca de ahí, por lo que se movió unos cuantos metros hacia el bosque y se detuvo, no se preocupó de sacar un paraguas, ya se ocuparía de su ropa después. A penas bajó, logró notar que los árboles a su alrededor tenían unas palancas de fierro que sobresalían, se extrañó y se acercó a ver qué eran, movió una y notó que era una polea que tenía una cuerda a su alrededor.

Miró hacia arriba y vio que a varios metros estaban colgados unos cuerpos ¿esos eran los Warblers? No podía ser posible que Karofky los tuviera ahí. No podía estar tan loco para someterlos a algo así. Dejó la manivela quieta y miró para arriba, tenía que asegurarse de que eran ellos.

-¿Warblers?-gritó a media voz, al instante las miradas de los 13 muchachos se posaron en él.

-¿Kurt?-susurró Trent en un hilo de voz, estaban cansados y la lluvia no ayudaba mucho.

-Silencio-les dijo serio-los bajaré-murmuró y comenzó a mover una de las palancas, poco a poco fue bajando David, demoró varios minutos, pero cuando estuvo en el suelo lo desató y así ambos comenzaron a bajar a sus compañeros, a medida que bajaban los Warblers comenzaban a ayudar al resto. En media hora estaban todos los chicos de Dalton libres.

-¡Kurt!- lo abrazó Trent- Gracias- dijo en un susurro, realmente había sentido miedo y el contratenor los había salvado.

-Nos amenazó con matarnos y…-susurró David.

-¿Dónde está Blaine y Wes?-dijo mirando a todos.

-Los tiene Karofky, Wes está bien, pero le disparó a Blaine.

-¿Le disparó?-dijo sintiendo como su cuerpo temblaba.

-Sí, no sabemos si lo mato.

-¡Cómo no lo saben!- la lluvia se intensificó y cayó con más fuerza sobre ellos, el cabello de cada uno de ellos caía con fuerza sobre sus frentes y sus ropas se pegaban a su cuerpo-¡Tiene que estar vivo!- gritó al momento en que se escuchaba un trueno-¿Dónde los tienen?

-También tiene a Santana-dijo Thad poniendo su mano en el hombro del contratenor-en la cabaña, no sé si la viste cuando llegaste.

-Sé dónde es-suspiró y comenzó a caminar al lugar indicado, el resto de los Warblers lo siguió.

-¿Qué haremos? Tiene un arma en su poder-dijo Jeff. Caminaron en silencio por varios minutos, hasta que lograron estar fuera de la cabaña, una vez allí, Kurt se asomó a la ventana por unos minutos, el resto de sus compañeros se pusieron tras él e intentaron ver.

Allí estaba Blaine en el suelo, junto a él Santana y más apartado estaba Wes. A los segundos entró Karofky en la habitación, comenzó a caminar de un lado a otro con el rifle en su mano, no podía estar tranquilo al parecer, se veía muy inquieto.

-Ustedes quédense aquí-susurró Kurt girando a ver a los Warblers.

-¿Vas a entrar?-susurró Nick asustado.

-¿Tienen otra idea?-dijo en un susurro y mirándolos con atención, pero ninguno respondió- Voy a entrar-dijo decidido.

-¿Qué podemos hacer?-dijo Thad.

-No interfieran y por favor- susurró con la voz rota e intentando contenerse-díganle a Blaine que me perdone-dijo mirando a los ojos a David.

-¿Por qué?-preguntó el moreno.

-Sólo díganle-murmuró y se acercó a la puerta, mientras los Warblers se escondían a los alrededores de ahí.

Miraba a los tres muchachos que estaban en el suelo, tenía que deshacerse de ellos, porque luego se tendría que ocupar de los cuerpos de los Warblers cuando los rayos los golpearan a media noche. Estaba por acercarse a Santana y Blaine, cuando escuchó que golpeaban a la puerta, miró extrañado, quien fuera recibiría un balazo en la cabeza, de eso estaba seguro.

-¿Llamaron a alguien?-preguntó a Blaine y Santana.

-No-susurró el pelinegro tan extrañado como el resto.

-Entonces, que se preparé-cargó el rifle y se acercó a la puerta con el arma, abrió y quedó mudo por lo que vio.

-¡Dave!- dijo Kurt colgándose del cuello del castaño.

-¿Kurt?-susurró sintiendo al muchacho contra su cuerpo, estaba completamente mojado e intentaba acercar sus labios a su rostro.

-¿No me invitas a pasar?-dijo con una sonrisa y separándose de él, Dave dejó caer el arma al suelo de la impresión.

-Claro-murmuró y se movió un poco, Kurt entró y se encontró con la mirada reprobatoria de Santana, Karofky cerró la puerta detrás de él y el contratenor puso sus manos en su cintura, estaba molesto.

-¿Qué hacen ellos aquí?-dijo con una ceja alzada-Creí que estaríamos solos-susurró furioso y mirando a Blaine, quien no podía creer lo que escuchaba.

-¿Qué?-Dave se acercó y lo tomó con rudeza de un brazo dándolo vuelta para mirarlo- ¿Qué haces aquí?

-¡Vine a verte!- gritó molesto- ¿Tengo que decirlo a caso?- dijo molesto y soltándose del agarre.

-¿Qué cosa?-susurró mirando a los ojos al muchacho.

-¡Te amo!- le gritó y vio como Blaine intentaba pararse de su lugar.

-¡Mientes!- lo tomó por ambos brazos-¡Tú quieres a ese estúpido!- le gritó apuntando al pelinegro.

-Querido-susurró colgándose de su cuello- soy un as del disfraz y la mentira-murmuró sobre sus labios.

-¿No lo amas?-murmuró sorprendido.

-Nunca-dijo con una sonrisa y uniendo sus labios con los de Dave, quien no pudo responder.

-¡Kurt!- escuchó a Blaine a sus espaldas, lo miró por sobre su hombro.

-Tienes que deshacerte de ellos-dijo molesto y soltando a Karofky.

-Los mato y listo-dijo volviendo a tomar el rifle que estaba en el suelo.

-No-dijo haciendo que bajara el arma- Sácalos de aquí, no quiero que estemos juntos y que haya olor a sangre alrededor-dijo con una mueca de asco.

-¿Afuera?

-No, adentro-dijo con ironía- ¡Dave, tienes que tomarlos y lanzarlos fuera!- le gritó molesto- de seguro hay un coyote o lobo y se los come a los tres. Además- sonrió malévolamente- Blaine está bañado en sangre, eso atraerá a cualquier animal y listo-dijo con una gran sonrisa en su rostro.

-Lo haré-susurró Karofky y se acercó a Wes, lo tomó con una mano y lo acercó a la puerta, luego fue por Santana, pero ella se puso de pie sola y ayudó a Blaine a ponerse de pie. Cuando pasó junto a Kurt lo miró con odio.

-Me decepcionas, Hummel-dijo molesta.

-Deberías conocerme, querida-dijo con una sonrisa de soberbia, Blaine solo lo miró con los ojos inundados en lágrimas.

-Salgan-dijo Dave en un murmulló ahogado, no podía esperar el momento para estar a solas con Kurt.

-Les abriré-susurró el ojiazul y abrió la puerta, al instante Santana y Blaine salieron, el pelinegro se apoyaba en la morena y a los segundos Karofky sacó a Wes tomándolo por un brazo y dejándolo fuera, cerró la puerta y se quedó quieto sujetando la manilla.

Sintió como la lluvia caía por su rostro, no podía seguir caminando, le dolía el hombro y Santana no era tan fuerte como para sostenerlo, sentía que la pérdida de sangre le estaba pasando la cuenta, sus piernas temblaban y aún escuchaba las palabras de Kurt en sus oídos, ese te amo que le había dicho a Karofky aún retumbaba en su cabeza. Sus piernas se doblaron y las rodillas tocaron el suelo, se sintió morir en ese minuto.

-Saldremos de aquí-murmuró la latina e intentó levantarlo, pero cayó de rodillas al suelo.

-No-susurró Blaine en un quejido.

-Saldremos de esta, todos-susurró Thad al lado de ellos.

-¿Thad?-susurró Santana sorprendida.

-Hola-sonrió y el resto de los Warblers los rodearon.

Desataron a Wes y llevaron a Blaine a la camioneta, tenían que salir de ahí lo antes posible, porque si Karofky notaba que estaban libres los apuntaría con su rifle y acabaría con todos ellos, estaban seguros de eso. Una vez en la camioneta pusieron a Blaine en la parte de atrás y Nick tomó las llaves, tenían que llevarlo al hospital cuanto antes, la pérdida de sangre había sido muy grande.

-No podemos dejar a Kurt aquí-dijo Trent molesto.

-Está feliz en los brazos de Karofky-dijo Santana con molestia.

-¿Qué?-todos la miraron sorprendidos.

-¡Entró y lo beso! Dijo que lo amaba y…

-Todo es un plan de Kurt-dijo Thad en un suspiro-él nos liberó y luego entró a la cabaña para sacarlos de ahí.

-¿Qué?-no podía creer lo que escuchaba, el ojiazul se había sacrificado por ellos.

-Aunque no lo creas, Santana-susurró Thad- Kurt se lanzó a los brazos de ese animal por nosotros-susurró con tristeza.

-Blaine-lo llamó Jeff-Kurt dijo que lo perdonarás-murmuró y el pelinegro sintió como su mirada se llenaba de lágrimas.

-Hay que rescatarlo-murmuró mirando a sus compañeros-no podemos irnos sin él.

-Hay que llevarte al hospital.

-No-dijo molesto.

-Te lleváremos y punto-dijo Nick arrancando la camioneta.

Le sonreía nervioso, sabía que valía la pena el sacrificio por salvar a Blaine y a sus amigos, pero ahora ¿quién lo salvaba a él? No importaba, entre más lejos estuvieran sus amigos mejor, porque a él no le haría daño, de eso estaba seguro, o al menos de eso se quería convencer.

-Al fin estamos solos-susurró Dave frente a él.

-Sí-murmuró tragando duro, poco a poco comenzaba a retroceder.

-¿Me amas?-preguntó con los ojos brillantes, quería que fuese verdad.

-Desde luego-susurró nervioso, tropezó con una de las sillas y cayó al suelo.

-¿Por qué te alejas?-dijo acercándose con rapidez a él.

-Para darte espacio-dijo con una mueca, no podía sonreír, estaba aterrado.

-No lo necesito, quiero estar lo más cerca posible de ti.

Sintió las manos de Dave en sus hombros, bajaban hasta sus caderas y lo tomaron con fuerza, Karofky lo tenía donde siempre lo había querido y él no sabía qué hacer, en su mente ese plan se había visto bien, pero en la realidad era una horrible película de terror. Intentó alejarlo, pero Dave se lo impidió.

-Necesito-susurró-espacio, no quiero que nuestra primera vez sea en el suelo, como si fuésemos unas bestias-dijo con todo los nervios inundando su voz.

-Tienes razón- besó sus labios y se apartó-¿dónde quieres que sea?-le tendió una mano para que se pusiera de pie.

-En un sillón-murmuró tomando su mano y sin saber qué decir, se había metido en la boca del lobo, era definitivo.

-Perfecto-susurró y comenzó a caminar con el castaño sujeto a su mano, no lo dejaría ir por nada del mundo.

Lo llevó hasta la sala y una vez ahí lo recostó en el sillón, él se posicionó sobre Kurt y sintió toda la ropa mojada del contratenor, eso lo excitaba más, aunque se sentía nervioso al tener al ojiazul con él, eso era algo que sólo había visto en sus sueños y al hacerse realidad era más que increíble.

-Te amo-susurró Dave antes de besarlo.

-Y yo a ti-sentenció antes de cerrar los ojos e imaginar que era Blaine, tenía que darles tiempo a los muchachos para salir de ahí, aunque eso implicara tener sexo con Dave, porque así como iban terminarían desnudos en ese sillón y era lo que menos deseaba.

Sintió los labios de Karofky sobre los suyos, no quería besarlo, pero era necesario para que todo saliera bien o al menos para que sus compañeros escaparan de ahí. Lo sujetó del cuello para convencerlo aún más de todo eso y sintió como las manos del muchacho se aferraban a sus caderas, poco a poco bajaba por su cuello, lamiendo y mordiendo. Un suspiro se escapó de sus labios, tenía que admitir que jugaba condenadamente bien con la lengua, pero realmente se sentía asqueado y ni siquiera lograba excitarse teniéndolo sobre él.

En cambio, el matón tenía su miembro totalmente excitado y Kurt podía sentirlo a través de la tela. Las manos del ojiverde bajaban por su cuerpo y poco a poco quitaban su camisa, dejando al descubierto su pecho blanco, lo único que podía pedir el ojiazul era que alguien lo sacara de ahí o que al menos la tierra se abriera y lo dejara caer.

-Dave-susurró intentando apartarlo.

-Kurt-ronroneó en su oído y mordió suavemente su lóbulo izquierdo.

-Vas muy rápido-dijo poniendo las manos en el pecho del futbolista.

-He deseado estar contigo desde que te besé en…-susurró bajando la mirada y apartándose del ojiazul, se sentó en el sillón y miró al suelo.

-¿En los vestuarios?-murmuró sorprendido y aún con la camisa abierta, se sentó en el sillón junto a él y lo observó.

-Sí-murmuró suspirando con fuerza-Ese día le conté a mi padre que era gay y…

-¡Mientes!- le gritó molesto-¡Tu padre no tiene idea de que eres gay!- le dijo furioso.

-Lo sabe-susurró mirándolo y poniendo una mano en su rodilla-Ese día le dije, pero él decidió no contarle a nadie.

-¿Hace como si no supiera?

-No, pero no tiene por qué decirle al resto si yo no quiero-murmuró poniendo una mano en el rostro del castaño.

-¿Por qué me amenazaste de muerte?-sus ojos se pusieron cristalinos.

-Necesitaba tener el control sobre ti.

-¡Lo tienes! ¡Te tengo miedo! ¡Me aterra estar junto a ti!- le gritó poniéndose de pie.

-¿No me amas?-murmuró con la voz quebrada y sintiendo como las lágrimas bajaban por su rostro.

-No-susurró quedamente y vio como Karofky se ponía de pie.

-¿No me amas?-repitió poniéndose delante de Kurt.

-¡No! ¡Amo a Blaine!- le gritó y al instante Dave lo tomó por el cuello y presionó con fuerza.

-¿Notaste que tengo tu vida en mis manos? Si quiero te puedo matar ahora.

-Hazlo-susurró, pero al instante fue lanzado con fuerza al sillón.

-No-dijo el futbolista subiéndose a él-harás el amor conmigo y te gustará-susurró en su oído y sintió el temblor en el cuerpo del castaño.

-¡Suéltame!- se agitó bajo el cuerpo del muchacho-¡Suéltame!- gritaba con más fuerza.

-Ya te metiste en esto, ahora terminarás-sonrió y comenzó a besarlo con fuerza, mientras Kurt se movía bajo su cuerpo-¡No te muevas!- lo golpeó en el rostro con fuerza y el ojiazul lo miró con terror, si hacía algo para defenderse volvería a atacarlo, tenía que salir cuanto antes de ahí.

-No quiero-murmuró quedamente e intentó liberarse, pero Karofky besaba su pecho con fuerza, dejando marcas rojizas en él, intentaba desabrochar el pantalón del castaño, pero sus manos estaban temblorosas.

-Desabróchalo-le dijo molesto, pero el contratenor negó con la cabeza-hazlo, sino será peor-dijo mirándolo seriamente, al instante obedeció y Dave pudo apreciar la ropa interior del muchacho, bajó con rudeza los pantalones del castaño y tocó con fuerza sus muslos, siempre había imaginado lo que sería tocar a Kurt Hummel, esto era mucho mejor que esos sueños.

El futbolista desabrochó sus pantalones y bajó su ropa interior, su miembro estaba completamente excitado, estaba dispuesto a hacerle el amor a Kurt hasta el cansancio, hasta no dar más, porque sabía que podía estar cabalgando al contratenor toda esa noche.

-La pasaremos tan bien-susurró sobre sus labios y con sus manos bajó la ropa interior del ojiazul, luego comenzó a frotar sus sexos, poco a poco el miembro del castaño comenzó a excitarse, ante eso no podía hacer nada-también quieres esto, mejor si es así-susurró y lo besó con fuerza.

Quería quitárselo de encima, pero era imposible, quería estar con Blaine, escuchar su voz, sentir sus labios y sus manos, enredar sus dedos en su cabello negro, pero no estar sometido a eso ¿en qué minuto se le había ocurrido algo así? Tenía que escapar o hacer algo, aunque en ese momento bastaba un movimiento de Karofky y estaría dentro de él, no quería ni pensar en cómo se sentiría ser penetrado por ese salvaje y lo que sucedería después. De sólo pensarlo sintió como las lágrimas bajaban por su rostro.

-Tranquilo-escuchó que le decía y movía un mechón de pelo de su rostro-no soy tan malo, iré con cuidado y lo disfrutarás-murmuró en su oído-¿listo?-susurró dándolo vuelta y exponiendo su trasero.

Así era mejor, no ver al matón que lo iba a violar en ese minuto, porque así sentía todo eso, una violación, pero ya no había nada que hacer, Karofky pasaba lujuriosamente su miembro por sobre sus nalgas, sintió como se apoyaba sobre él y besaba su cuello, era tan fuerte que de seguro dejaría alguna marca, no le importaba, pero tenía que luchar, no se dejaría hacer de esa forma.

-Me excita más que te niegues-murmuró apoyándose completamente contra él y de a poco su miembro comenzó a entrar en el trasero del contratenor.

-Detente-dijo en un hilo de voz, estaba enterrado contra el sillón y estaba siendo un completo salvaje.

-Lo haremos a mí modo-susurró en su oído e intentó volver a meter su miembro en el trasero de Kurt.

-Suéltame-murmuró quedamente y a los segundos dejó de sentir el peso de Karofky sobre él.

A cambio escuchó un fuerte golpe, miró a un lado y vio a su padre, tenía a Dave sujeto por el cuello y lo había estrellado contra una pared, lo estaba asfixiando, porque el futbolista comenzaba a ponerse morado.

-¿Qué hacías con mi hijo?-dijo furioso y sintiendo que podría matarlo ahí mismo.

-Es una puta, lo hará con cualquiera, él vino a provocarme-susurró con una sonrisa de lujuria y respirando a penas.

-¿Y te voy a creer?-sonrió divertido-Repite lo que dijiste-dijo alzando una ceja y riendo.

-Es una puta, estaba listo para que me lo follara- ante esas palabras Burt suspiró con fuerza.

-Tú te lo buscaste-dijo con una sonrisa y lo golpeó con fuerza en el rostro y luego le dio un fuerte rodillazo en la entrepierna, lo soltó y Dave cayó al suelo adolorido-Chicos, sujétenlo.

Al instante aparecieron 13 Warblers y tomaron a Karofky, primero lo vistieron y luego lo amarraron con unas cuerdas, por lo adolorido que estaba ni se dio cuenta de lo que le hacían. Los muchachos lo tenían retenido con fuerza y no lo dejarían ir, porque ahora sí que pagaría por todo eso.

Burt se acercó a Kurt y lo ayudó a vestirse en silencio, lo miraba seriamente y el castaño no sabía qué decir o hacer, había escapado de casa para ayudar a los Warblers y ahora su padre lo veía en una situación como esa, se sentía realmente en un agujero, no quería ni mirar a su padre a la cara, sentía tanta vergüenza.

-Todo está bien-susurró cuando Kurt terminó de vestirse.

-¿Qué?-alzó su mirada y su padre le sonrió.

-Todo está bien, hijo-sonrió y lo abrazó con fuerza.

-Gracias, papá-lloró contra su pecho, ambos estaban de pie.

-Tú me dejaste esa nota y el mapa, sin eso no habría llegado aquí-susurró sintiendo miedo ¿si no hubiese llegado en ese momento, esa bestia habría violado a Kurt? No quería ni pensar en eso, porque dolía más el no haberse dado cuenta de que había salido de casa.

-Perdóname.

-Tranquilo, ya hablaremos-susurró y se separó de su hijo-ahora vamos a casa y te darás un baño ¿sí?- Kurt hizo un gesto afirmativo con la cabeza y comenzó a caminar a la salida junto a su padre.

-¿Qué hacemos con él?-preguntó Jeff apuntando a Karofky.

-Súbanlo al auto, hay que llevarlo donde Paul.

-¿Su padre?-dijo sorprendido Kurt.

-Sí, hay que hablar las cosas, porque sino un día de estos lo mato-dijo seriamente y les hizo un gesto a los muchachos para que comenzaran a caminar.

Habían ingresado a urgencias en el hospital de Westerville, Blaine iba desmayado y la sutura que había hecho Santana en su hombro había detenido la sangre, pero la pérdida que había sufrido era muy grave. Al entrar lo habían puesto en una camilla y al instante lo habían llevado al quirófano, tenían que operar su hombro.

-¿Se salvará?-susurró Nick al lado de Santana.

-Perdió mucha sangre y por lo que escuché puede tener el hombro roto.

-¿Dónde le disparó?

-En el hueso del hombro-susurró sentándose e intentando tranquilizarse.

-Estará bien, Blaine es fuerte-sonrió el castaño.

-Lo sé, pero Kurt me va a matar.

-¿Por qué lo dices?-susurró extrañado.

-Una por no creer que nos quería ayudar-dijo mirando el suelo- y porque permití que hirieran a Blaine.

-Descuida, primero nos matará a todos los Warblers, uno a uno y luego a ti-sonrió y ella hizo lo mismo.

-Gracias-susurró y miró su teléfono, pasaban de la una de la mañana, ese había sido un día muy largo.