Disclaimer: Los personajes de Katekyo Hitman Reborn no me pertenecen, pertenecen a su respectiva autora Akira Amano.
Summary: La primera vez siempre se queda, tu primer diez, tu primer cinco, tu primer beso, tu primer novio… tu primera vez. Y gracias a Reborn, Tsuna experimentaría muchas de sus primeras veces con esa persona.
Este capitulo ha sido corregido por Mika-Lucid199120.
ONLY YOU
By: Yunmoon
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Capitulo 3
Si lo deseas, pídelo.
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Si podía confesarlo lo diría.
Estaba… ¡ABURRIDO!
No entendía nada, absolutamente nada. Ya había terminado gran parte de los deberes por su cuenta, pero Hibari seguía trabajando, ¿es que siempre tenía tanto trabajo? Frunció el ceño y continuo haciendo sus deberes, gracias a que Hibari lo asesoraba seguido podía hacerlo mejor, nunca se había imaginado que Hibari fuera tan inteligente, y fue en ese momento que recordó algo.
-Hibari-san ya no debería de estar aquí… Se supone que él se graduaba el año pasado… pero sin embargo él…-.
-… esta aquí-.
-¿Dijiste algo, Tsunayoshi?-.
La voz de Hibari lo sorprendió, lo miro con una sonrisa nerviosa, no podía evitar no sentirse nervioso cada vez que lo miraba, Hibari tenía un aura que lo alteraba, siempre había sido así y realmente no creía que eso cambiara, al menos no ahora.
-¡N-nada, yo… no dije nada!-.
-Ya he terminado, ¿necesitas ayuda?-.
Que la hablara de esa forma tan familiar le hacía sentir algo extraño. Y también era insoportable tanta amabilidad, Hibari era tan amable que lo ahogaba, nadie había sido tan amable con él y que el trato proviniera de ese sujeto empeoraba un poco las cosas, nadie se esperaba tanta amabilidad de alguien tan violento y que antes solía golpearte. Cerró los ojos y negó, realmente no iba a soportar tanta amabilidad.
-Yo también casi termino… Tú, ¿no tienes deberes?-.
-Son muy sencillos para mí, los termino antes de darme cuenta-.
-Ya veo-.
-Voy a ayudarte-.
Y desde esas dos ocasiones que se habían besado no había vuelto a pasar nada, no era que deseara realmente que pasara algo, para él Kyoko seguía siendo la chica más linda que había visto en su vida, pero se le hacía extraño que solo con su compañía Hibari estuviera bien. Si era sincero no sabía que pensar de la situación ni como actuar. Hibari tomo una de sus hojas y la observo.
-Muy bien… Vas mejorando, Tsunayoshi-.
Se sonrojo y de nuevo sintió a su corazón hacer ese "Doki", evito mirarlo a la cara y bajo la vista.
-Es todo gracias a ti, Hibari-san-.
-Creo que puedes terminar sin mi ayuda. Voy a dar una última ronda, cuando acabe vendré por ti para llevarte a casa-.
-Si-.
Lo vio salir y miro la hora en el reloj de la oficina, eran las seis y cuarto, el Sol ya estaba casi en su totalidad en el ocaso, hacía un poco de frío pero Tsuna se quedo quieto. Llevaba "saliendo" con Hibari dos semanas, había mentido a Gokudera y Yamamoto diciéndoles que estaba ayudando a Hibari en el comité con el papeleo, Gokudera se había opuesto, pero la mirada de Hibari había bastado para que dijera: "Pero no abuses del Decimo". Tsuna dejo caer la cabeza a la mesa.
-¿Qué quieres de mí, Hibari-san?-.
Porque realmente no entendía, Tsuna no tenía nada interesante, si no fuera por la sangre Vongola que corría en su interior sería el mismo chico aburrido y simple… ¿Sería por eso que Hibari lo tomaba en cuenta? ¿Solo porque ahora era un poco diferente? Dejo de pensar en eso, solo quería que todo volviera a la normalidad porque realmente no entendía a Hibari.
Pero de algo estaba seguro. Lo que sea que Hibird hubiera hecho había enamorado a Hibari totalmente. Y no entendía que era lo que Hibird había hecho con su cuerpo, si solo pudiera saber que había hecho. Una punzada le provoco un dolor interno.
-Si… ¿Si Hibari-san sabe que Hibird estaba dentro de mi cuerpo entonces… Ya no estará conmigo nunca más?-.
¿Por qué le preocupaba tanto?
Entonces el anillo de Natsu se descontrolo y la pequeña bestia comenzó a moverse inquieta, Tsuna la libero y al mirarla noto que el pequeño temblaba, Tsuna lo tomo y lo abrazó, parecía asustado.
-¿Natsu?-.
El pequeño temblaba y Tsuna no supo porque, pero recordaba lo que Kyoko le había dicho…
"El probablemente este intranquilo porque tu también lo estas".
Tranquilizo su corazón y comenzó a sentir tranquilidad, Natsu dejo de temblar y lo miro.
-No te preocupes Natsu, haré lo posible por arreglar este problema, no quiero que estemos preocupados, ¿si?-.
-Aaargh…-.
El pequeño león sonrió y Tsuna lo hizo con él, Natsu froto su cabeza contra Tsuna, quería que estuviera tranquilo porque Natsu realmente quería a su dueño y no le agradaba que estuviera tan intranquilo. Después de estar un largo rato con Natsu lo regreso a su forma normal y se dispuso a terminar los deberes.
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Ni si quiera fue necesario poner esfuerzo, sabía que el bebe estaba esperando por él, podía sentirlo o intuirlo si quería decirlo de esa forma.
-Ciaossu, Hibari-.
-Bebe-.
Sonrió de lado, hasta ese momento nunca había fallado, siempre podía sentir la presencia de un buen adversario, ese bebe en especial despertaba todas las alarmas de su cuerpo, su mirada de asesino era algo que le hacía entrar en una excitación de combate, quería jugar con él pero el bebe siempre se negaba.
-Supe que estas viéndote con alguien… no me imaginaba que escogerías a Dame-Tsuna como tu amante-.
-Supongo-.
Reborn sonrió, ya era tiempo de probar eso que se llamaban relación, que obviamente esos dos no tenían.
-¿Por qué escoger a Dame-Tsuna? ¿Sabes? Es un chico-.
Hibari miro a Reborn y sonrió de lado.
-No insultes a mi amante, puede que decida morderte hasta la muerte-.
-Claro-. Reborn se coloco en el suelo y luego salto a una mesa. –Creo que se porque te enamoraste de Tsuna, Hibari… Así que quiero que te reúnas conmigo mañana al medio día aquí, hay algunas cosas que quiero que hablemos-.
-Claro, supongo que puedo hacerlo-.
-Después puedes hacer lo que quieras-.
-Es lo que siempre hago-.
-Supongo, nos vemos-.
Reborn saltó por la ventana y camino a lo que Hibari imagino la casa de Tsuna, no le tomo más importancia debía de ir por Tsuna para llevarlo de regreso a su casa. ¿Que sabía porque se había enamorado de Tsuna? Era gracioso, pero lo dudaba.
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Reborn miro a Tsuna jugar videojuegos con Lambo mientras que I-pin cocinaba con Bianchi, salió por la puerta principal y se dirigió a Namimori media, era totalmente consiente que lo que dijera podía causarle problemas a Tsuna, pero había más probabilidad que solo recibiera un par de golpes y que Hibari le dejara, si eso sucedía la lealtad que Irie le había dicho no sucedería, pero eso no significaba que fuera la única forma, habían muchas formas de atrapar a un carnívoro como Hibari.
Como supuso, Hibari estaba ahí, puntual como siempre.
-Ciaossu, Hibari-.
-Bebe-.
-Es bueno que no hayas faltado-.
-Estoy interesado en saber que tienes que decir-.
Reborn se coloco sobre el escritorio de la recepción, Hibari se coloco de pie, era Domingo y ese día solo los chicos que estaban en algún club iban a la escuela, pudo ver a Yamamoto Takeshi entrenando con el equipo de Beisbol y a Sasagawa Ryohei haciendo escandalo, iba a morderlo hasta la muerte por alterar la paz de Namimori.
-¿Puedes ver esta bala?-.
Hibari bajo la vista y observo una graciosa bala color purpura y que tenía una cruz en el centro, miro a Reborn.
-Puedo verla-.
-Supongo que tienes conciencia que en el pasado yo le disparaba a Tsuna balas de la ultima voluntad… ¿Lo sabes?-.
Si, tenía ciertas memorias de Kusakabe del futuro contándole un par de cosas, pero no todos sus recuerdos estaban y era muy consciente de eso, muchas cosas que Kusakabe le había contado él había olvidado, cosas que sabía eran importantes.
-Lo sé-.
-Esta bala me llego de Italia, ellos dijeron que se trataba de una bala de la ultima voluntad capaz de durar media hora… La probé y la dispare en Tsuna-.
Hibari no dijo nada, conocía un poco de ese Reborn sádico y sinceramente le causaba gracia que torturara a Tsuna, pero ahora que el pequeño herbívoro era de él ya no le parecía tan divertido.
-¿Qué sucedió?-.
-Algo muy gracioso, Tsuna cayó inconsciente y por un momento pensé que realmente estaba muerto-.
Reborn coloco una bala en su arma y miro a la avecilla que se encontraba en el hombro de Reborn y le apunto.
-Pero sucede que no era una bala de la ultima voluntad… ¿sabes de que se trataba? La bala tiene un nombre muy curioso "La bala de la vista externa"-.
Hibari no se inmuto al ver a Reborn apuntar a Hibird, había entrenado a esa ave y si esa ave se sentía amenazada simplemente volaría lejos.
-La bala de la vista externa es capaz de hacer cambiar de cuerpo temporalmente con algún animal cercano y Hibird estaba ese día cerca, la cosa que te haya hecho Tsuna aquel día hace dos semanas… no fue él, si no esa ave que esta a tu lado-.
Hibird aleteo feliz y se acurruco más en Hibari, Hibari no despego la vista de Reborn y sonrió.
-¿Así que se trataba de eso?-.
Reborn miro a Hibari.
-Entiendo… Pero eso no me importa bebe-.
Reborn sonrió.
-Tsunayoshi es mío y eso no va a cambiar-.
Reborn lo sabía, pero quiso afirmarlo, después de todo Hibari era como un animal y haber sido engañado por un ave era algo que no creía, Reborn casi podía afirmar que Hibari sabía que ese día Hibird había estado en el cuerpo de Tsuna.
-Tu sabías que Hibird estaba en el cuerpo de Tsuna ese día, ¿cierto?-.
Hibirb despego las alas y comenzó a aletear, salió volando y se coloco sobre el escritorio.
-Hibari, Hibari-.
Canturreo el ave mientras volvía a salir volando y se posaba en el estante alto que se encontraba arrinconado en una pared.
-Lo sabía-.
-Vaya, después de todo eres Hibari-.
-No me subestimes bebe, podría morderte-.
-Lo tendré en mente de ahora en más. Me voy-.
-Claro bebe-.
Hibari vio marchar a Reborn y sonrió de lado, sinceramente se habría imaginado que el bebe le diría algo más interesante pero eso tampoco perdía su transcendencia, se le antojo buscar a Tsuna en ese momento, pero la verdad era que había ido ese día no solo por el bebe sino también para terminar su propio trabajo, la mayor parte de la semana Tsunayoshi había estado yendo a verlo pero no había hecho nada con él, había estado lleno de trabajo.
Tampoco es como si estuviera tan desesperado.
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De nuevo se encontraba en la misma situación. Tsuna miro su cuaderno de matemáticas, Kusakabe le había ayudado en algunos problemas porque Hibari estaba ocupado, miro el reloj, eran las cinco, ¿acaso Hibari siempre tenía mucho trabajo? Frunció un poco el ceño, ni siquiera le había hablado el domingo.
-¡Espera! Yo… ¿Estoy actuando como una chica?-.
No pudo negarlo porque era cierto, estaba actuando como una chica molesta y celosa. Cerró los ojos y suspiro, ya no tenía deberes y estaba comenzando a molestarse.
-Esto… Hibari-san-.
-¿Qué?-.
Él ni siquiera lo miro, de cierta forma eso le ayudo a no ponerse nervioso.
-Yo… Tengo que llegar tempra…-.
Se detuvo, ¿iba a mentirle así como así? Oh vamos, no tenía nada que hacer y su madre ni siquiera estaba en casa, se había ido con Bianchi y los dos pequeños, Lambo e I-pin a un balneario, entonces… ¿Por qué trataba desesperadamente de tener la atención de Hibari? No lo entendía… solo había una opción.
-Hibari-san… ¿¡ME ESTA GUSTANDO!-.
No lo sabía, no entendía, oh Dios. Tenía que separarse lo antes posible, ya no debía de seguir con Hibari.
-¿Tienes que llegar temprano a casa? Te lle…-.
-¡Espera!-.
Hibari que comenzaba a levantarse se sentó de nuevo y vio a Tsuna levantarse del sofá y colocarse frente a él, lo único que los separaba era el escritorio.
-¿No quieres que te lleve?-.
-No, no tengo que llegar temprano-.
-Ya veo. Entonces deja que termine esto-.
Eso le hizo enojar, dos semanas y media y Hibari… ¿Realmente no quería nada? No es que quisiera algo, es que realmente le ponía los pelos de punta que Hibari no hiciera nada, si esos besos habían sido tan… intensos. Hibari estaba apunto de bajar la vista a los papeles y Tsuna coloco la mano en su mejilla, se sonrojo de inmediato y lo soltó, ¿Qué mierda estaba haciendo?
Por su parte Hibari lo miro, ¿Qué le pasaba ahora? Sabía que Tsunayoshi era raro pero… eso ya no podía entenderlo.
-¿Qué sucede, Tsunayoshi?-.
-¡Ahí esta de nuevo, llamándome por mi nombre! ¡Argh! ¡Yo no te entiendo!-.
Hibari mostro una cara confundida, tal vez Tsunayoshi no quería ser llamado así.
-¿Quieres que te llame por tu apellido?-.
-¡No es eso!-.
-Estas comenzando a fastidiarme, ¿qué es lo que quieres?-.
-¡Eso es justo lo que quiero saber! ¿Qué es lo que quieres de mí, Hibari-san? Tu… de repente me pediste que fuera tu compañero y… estamos juntos mucho tiempo pero… se que me has besado y… pero después de eso nosotros no…-.
Hibari comenzó a entender un poco y sonrió de lado.
-¿Quieres ser besado más seguido?-.
Tsuna se sonrojo, no, no era… ¿no era eso, cierto?
-¡No es eso! Yo-quiero… quiero decir…-.
Hibari no dejo de sonreír, se levanto de la silla y dio vuelta al escritorio, Tsuna se separo del escritorio y sintió que Hibari se colocaba frente a él… ¿iba a hacerle algo? Cerró los ojos.
-¿Por qué cierras los ojos si no quieres ser besado?-.
Abrió los ojos sonrojado y coloco sus manos en el pecho de Hibari y se separo un poco.
-No… eso fue… yo… ¡Ah! ¿De verdad quieres salir con alguien como yo? No soy una chica y además… Soy solo Da… ¡Ah!-.
Hibari le dio la vuelta y lo coloco contra el escritorio, lo miro con esos ojos penetrantes, le miraba de una forma muy profunda.
-Quiero que entiendas algo, Tsunayoshi. Eres patético y eso lo sé. Pero no te hagas menos tu mismo, no cuando tienes esa sorprendente aura que me atrae a ti como nadie. Y si no te he besado es porque estaba esperando el momento en el cual te desesperaras y tu mismo me lo pidieras. Fuiste un buen chico, no puedo negarte más lo que quieres… Tsunayoshi-.
Cada palabra lo sonrojo más y más, estaba tan rojo que por un momento creyó colapsar, Hibari sonrió y sin más lo beso.
Oh bien, era un alivio que Hibari lo hubiera besado antes oh sino hubiera muerto en el primer contacto. Hibari adentro su lengua de nuevo en su boca, pero esta vez el beso fue sumamente intensó, en algún momento dejo de respirar y por ello, con las manos temblando, se aferro a la espalda de Hibari, de nuevo, cuando se separaron, se sintió en mundo "Hibari", no era consciente de nada, se sentía… bien.
Reacciono.
-¿¡BIEN!-.
Hibari lo dejo respirar y comenzó a caminar para alejarse, sus manos temblorosas se movieron sin su consentimiento y lo sujeto de la chaqueta. Hibari se volteo y lo miro.
-M-má-más-.
Hibari sonrió de lado y le tomo la mano y lo levanto del escritorio, cuando Tsuna estuvo de pie estuvo apunto de caer pero Hibari lo sostuvo a tiempo, estaba tan rojo, no podía creer que le hubiera pedido a Hibari "más". Hibari acarició su rostro y lo beso en la frente, en la mejilla y luego lo beso en la boca, fue un beso tranquilo y Tsuna suspiro dentro de ese beso, lo dejaba inconsciente, esos besos lo aturdían y se perdí en una fantasía extraña. Así paso de nuevo, se abrazó a Hibari y no se soltó hasta que fue consciente que abrazaba fuerte a Hibari mientras tenía su rostro enterrado en el pecho del chico, se separo rápido estaba realmente muy avergonzado.
-Yo…-.
-Es bueno saber que ya sabes que eres mío…-.
-Yo no…-.
-… y que eres mi amante y puedes pedirme lo que quieras-.
Tsuna lo miro anonadado, oh rayos, ¿por qué… por qué eso le había gustado tanto como sonaba eso? Se sentía un poco avergonzado, así que desvió el rostro.
-Lamento haber interrumpido tu trabajo-.
-No importa, ya estaba por terminar… ¿Puedes esperar hasta ese momento?-.
Se sintió avergonzado por lo que estaba por decir pero…
¿Qué más daba? Esa noche no estaba pensando en nada.
-Si, esperare-.
Hibari acarició su cabello y rodeo de nuevo el escritorio y se sentó.
-Si el bebe no juguetea contigo hoy, vamos a comer juntos-.
Tsuna no creía lo que estaba por hacer pero… contra todo lo que pensaba…
Sonrió.
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Capitulo corregido por mi beta. Gracias Mika-Lucid199120
