Disclaimer: Los personajes de Katekyo Hitman Reborn no me pertenecen, pertenecen a su respectiva autora Akira Amano.
Summary: La primera vez siempre se queda, tu primer diez, tu primer cinco, tu primer beso, tu primer novio… tu primera vez. Y gracias a Reborn, Tsuna experimentaría muchas de sus primeras veces con esa persona.
Este capitulo ha sido corregido por Mika-Lucid199120.
ONLY YOU
By: Yunmoon
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Capitulo 4
Fuerza
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Hibari lo observo sin inmutarse, no hablaba y Tsuna se estaba poniendo nervioso, era cierto que Hibari y él ya hablaban más seguido e incluso hacían ese tipo de cosas, pero aún le ponía nervioso esa mirada penetrante, pero le gustaba, pero en ese momento lo ponía nervioso. Tsuna sonrió nervioso y lo miro, esa mirada asustadiza y que lograba confundir a Hibari, se veía como un animal pequeño e inofensivo, llegaba a enojarlo un poco también.
-¿Hi-Hibari-san?-.
Hibari aparto la mirada al fin y con un resoplo asintió con la cabeza y regreso la vista a la ventana, justo como lo había encontrado Tsuna cuando llegó a verlo, pero le sorprendió que hubiera aceptado tan fácil, desde el principio, cuando Hibari se puso a golpear a todos solo porque no fue la primera vez, sintió que Hibari no lo dejaría y extrañamente estaba dispuesto a no ir.
-¿De verdad?-.
-Si, nos vemos mañana-.
Observo que fruncía ligeramente el entrecejo y se acercó a Hibari, le sonrió sinceramente y le tomo la mano, seguramente estaba molesto, lo poco que llevaba estando con él sabía cuando Hibari estaba enojado. Hibari lo miro y jalándolo de la mano con la que lo había tomado lo acercó él, le observo de esa manera hechizante y lo beso, con la mano que no sostenía la de Hibari, Tsuna lo rodeo del cuello y se junto más a él. Hibari era tan profundo con sus besos y sus caricias, nunca se hubiera imaginado que fuera de esa forma. Cuando el beso termino no se alejo de Hibari, era una pequeña costumbre que había tomado además que siempre quedaba perdido después de ser besado, Hibari lo abrazó y coloco su boca en el oído de Tsuna.
-¿No tenías que irte?-.
Hibari sabía de ese trance en el cual Tsuna entraba cada vez que lo besaba, Tsuna se perdía y no reaccionaba hasta mucho después, en ese momento, en el que entraba en esa ensoñación, Tsuna era más manejable y se dejaba llevar, en ese momento le hubiera gustado seguir besando a Tsuna, pero lo quería hacer sufrir, Tsuna era el que había dicho que ese día tenía que irse temprano.
-¿Eh? ¡Ah! Si, si. Nos vemos-.
Tsuna tomo su mochila del sofá y corrió a la puerta, se detuvo a la mitad y volteo, sonrió dulcemente y le dijo de nuevo "nos vemos mañana" y se fue. Hibari miro al exterior, donde toda la manada de su "novio" estaba afuera esperándolo. Reconoció a las tres pestes, Yamamoto Takeshi, Gokudera Hayato y Sasagawa Ryohei, miro un poco más haya y encontró algo que no se esperaba, Miura Haru era alguien que no le importaba, se trataba de la chica que le pedía a su hermano que se calmara.
-Sasagawa Kyoko-.
No la conocía, pero sabía que todo había empezado con ella, el primer día que vio a Sawada Tsunayoshi convertirse en alguien distinto del conejo miedoso que era, fue cuando se declaro a esa chica. Lo recordaba porque después de ese día sus días aburridos se habían vuelto entretenidos y había tenido la oportunidad de conocer de que estaba hecho Sawada Tsunayoshi.
No es que le importara realmente, Sasagawa Kyoko no era alguien a la que tomar interés, después de todo solo era una chica débil y ya, pero ese herbívoro idiota había estado enamorado de ella y realmente no sabía desde cuando. Pero Tsunayoshi debía de saber ahora que solo podía pertenecerle a alguien y ese alguien era solo Hibari, solo él y nadie más, ese herbívoro le pertenecía y eso ya estaba decidido. Más le valía al herbívoro no engañarlo o sino, lo mordería hasta la muerte.
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-Hey, Tsuna, ¿quieres más sushi?-.
-Si-.
-¡Yo también quiero más!-. Grito Ryohei.
-¡Haru también!-.
-Yo también por favor-. Dijo gentilmente Kyoko mientras tomaba una taza de té.
-¿Qué hay de ti Gokudera-kun?-.
Frunciendo el ceño acepto, claro, no diría que el sushi estaba delicioso. Kyoko sonrió cuando Haru hizo una expresión de gusto cuando comió un pedazo de sushi. En algún momento miro a Tsuna y lo noto distraído, apretó un poco los labios y sonrió.
-¿Estas bien, Tsuna-kun?-.
-¿Eh? ¡Ah! Perdón, estaba distraído-.
-Tsuna-kun, ¿puedes acompañarme a un lugar saliendo de aquí?-.
Primero pensó que era extraño que le pidiera eso, Kyoko nunca lo había hecho y además su hermano estaba ahí para acompañarla, luego pensó que realmente no le importaba, apreciaba mucho a Kyoko y le gustaba su compañía, además que la consideraba una chica realmente linda y al final pensó en eso que lo distraía, ¿estaría bien ir con ella a pesar que pensaba en Hibari?
-Esta b~…-.
Su móvil, que Reborn le había dado, sonó interrumpiéndolo, se levanto de su lugar disculpándose y se fue a una zona alejada, observo el teléfono y dudo en contestar cuando se dio cuenta que era un número desconocido, pero contesto, debía de ser alguien importante, después de todo Reborn le había dicho que solo personas seleccionadas tenían el número del móvil.
-¿Si?-.
-Estoy enfrente de tu casa… No voy a esperar hasta mañana-.
La llamada se cortó después de eso, el insistente "Doki" volvió y sintió que el calor subía sin compasión. Sin pensarlo dos veces volteo rápidamente y tomo la mochila que estaba en el suelo, saco la billetera que tenía y saco dinero, dinero que Reborn le había dado, se disculpo con Kyoko y despidiéndose de forma apresurada de todos salió corriendo de ahí. Solo quería saber porque ese "Doki" continuaba y realmente él tampoco quería esperar hasta mañana. Kyoko lo vio marchar y miro distraídamente a su hermano, no importaba, habría más oportunidades para hablar con Tsuna.
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Estuvo tentado a utilizar las píldoras y llegar más rápido, pero sabía que era algo que no debía de utilizar tan a la ligera, decidió correr tan rápido como pudo y cuando llegó a casa y lo vio el shock fue grande, no sonreía o tenía una cara de miedo o preocupación, era más bien una cara de sorpresa, incluso tenía la mano ligeramente abierta. Realmente él estaba ahí, Hibari estaba ahí. Hibari volteo y cuando lo vio se acercó a paso rápido y le tomo de la muñeca.
-Vamos-.
Asintió cuando Hibari dijo y eso y de forma sumisa lo siguió hasta la moto que estaba estacionada a un lado. Hibari se subió primero y estando arriba lo ayudo a él a subir, Tsuna se abrazó a su cintura y recargo la mejilla en su espalda, Hibari no dijo nada solo se dedico a encender la moto y hacerla andar.
Sin preguntar su destino y nada se dejo llevar. Hibari se detuvo en algún momento y él bajo rápido al notar que no había notado que la moto se había detenido. Observo el pequeño edificio, era una zona departamental, una casa que era de un solo piso. No podía ser… ¿era su casa?
-Hibari-san esto es…-.
-Entra-.
Se tenso, no podía.
-Pero…-.
Hibari lo observo sin expresión alguna, pero no quería hacerlo, tenía miedo de entrar y que todo se saliera de sus manos, desde el principio todo era un error. No se movió.
-¿Tsunyoshi?-.
¿Y si terminaba realmente enamorado de Hibari? ¿No sería eso un error? Si lo hacía entonces ya no habría vuelta atrás, pero tenía miedo. Cuando todo se trataba únicamente de Kyoko todo estaba bien, Kyoko no era alguien que le provocara miedo ni todas esas emociones que le provocaba Hibari, Kyoko solo le provocaba ternura y amor, su amor por ella había sido, al principio, porque era realmente preciosa, pero cuando la conoció supo que ella era alguien que valía mucho, por dentro Kyoko era más que preciosa, era hermosa.
Pero en cambió con Hibari tenía miedo, Hibari le provocaba un remolino de emociones y mucha confusión, sin contar que Hibari era un hombre. No podía enamorarse de él, y no era por el solo hecho que fuera un chico, sabía que eso podía suceder aunque sonara descabellado, pero no con Hibari, Hibari no…
Pero entonces recordó al Hibari del futuro, lo trataba con brusquedad pero a la vez lo alentaba a crecer, lo maltrataba pero a la vez trataba que su fuerte fuera su confianza, no entendía como había olvidado lo que Hibari del futuro le había dicho aquella vez, pero esas palabras llegaron a él, oh si, lo recordó.
"-El problema no es tu fuerza. Tú ya eres fuerte-."
Eso lo había sorprendido, no había creído que el Hibari del futuro lo considerara fuerte.
"-Lo cierto, es que tu voluntad es débil. Si ni tu mismo crees en ti, ¿cómo esperas que los demás lo hagan?-."
Y eso le había caído tan denso que se había dado cuenta que era cierto, él mismo se consideraba un perdedor, él mismo le decía a todo el mundo lo perdedor e inútil que era, él desconfiaba de su fuerza, desconfiaba en todos los sentidos de él mismo.
"-Si sientes que el miedo te come, no lo dudes… Entra en ese miedo hasta que te consuma y sientas que te lleva al infierno y, tal vez, luego podrás darte cuenta que ese miedo es realmente tu propia desconfianza, tu propia debilidad… Date cuenta que ese miedo no existe-."
¿Por qué…? ¿Por qué había olvidado algo tan importante como eso? Era cierto, tenía miedo y todo era por su debilidad, tenía miedo, estaba asustado del desenlace de todo ese asunto. Miro a Hibari de forma preocupada, como decirle que le daba miedo estar tan cerca de él, no podía decirle que su debilidad se acentuaba cada vez que actuaba de forma gentil, no quería tanta gentiliza, solo quería alejarse un poco de Hibari y entender que era toda esa situación.
-No puedo-.
-¿Qué?-.
-Si yo entro entonces, ¿qué pasara ahora?-.
Hibari no dijo nada al principio y después lo miro como si realmente no le importara si estaba o no estaba ahí.
-Nada-.
Eso no era cierto, lo había llevado a su casa, desde el principio todo había sido por el capricho de Hibari, y decía ¿nada?, no lo creía.
-No mientas-.
-…-.
-Realmente Hibari-san no estaba seguro de lo que pasaría… realmente… ¿Por qué me escogiste? ¿Por qué fui yo? Yo no lo entiendo… Tu lo sabes, entonces dímelo… o será, ¿que ni siquiera sabes tu la razón?-.
Hibari no dijo nada, Tsuna se sintió cada vez más y más seguro y sin pensarlo más, porque ya había pensado mucho, continúo con su interrogatorio. La inseguridad de esa relación imaginaria terminaba poco a poco con sus nervios.
-¿Sabes que somos chicos? ¡Esto no es normal! ¿Sabes quien soy? ¿Por qué…?-.
-¡Cállate!-.
-¡No!-.
Eso sorprendió a Hibari, Tsunayoshi siempre le obedecía, porque lo sabía, Tsunayoshi le tenía miedo como nadie, era de los herbívoros más miedosos de todo Namimori, era un cobarde, era un perdedor y también un inútil, pero a la vez Tsunayoshi era una especia extraña, un herbívoro poderoso, un herbívoro que tenía algo que lo atraía.
Y Tsuna ya no pudo, solo lo dijo, ya no le importaba, realmente estaba enojado y no sabía la razón.
-La verdad es que no era yo. Ese día cuando estaba contigo no era yo, Reborn me disparo una bala y esa bala me hizo cambiar de cuerpo con Hibird. Yo estuve atrapado en el cuerpo de Hibird mientras el jugueteaba contigo en mi cuerpo. Lo que sea que él hizo no era yo, si decidiste hacerme tu amante por eso no es mi culpa yo no…-.
No se había dado cuenta que iba retrocediendo cada vez y cuando menos lo noto Hibari lo empujo dentro de la casa. No, no podía, no quería estar ahí, cuando sus ojos se encontraron con los de Hibari se encontró encerrado, en esos ojos, en esas cuatro paredes, Hibari se acercó a él hasta que lo acorralo entre la pared y el mismo, esa era una situación que no quería que sucediera, evito mirarlo y Hibari no hizo nada por evitar eso.
-Lo sé-.
Tsuna se sorprendió, ¿qué sabía? ¿Qué Hibird había estado en su cuerpo? Levanto el rostro y lo miro.
-¿Eh?-.
-Se que esa ave idiota estaba en tu cuerpo, tu jamás me dirías solo "Hibari". Y estas equivocado en cada cosa, Tsunayoshi-.
-¿Eh?-.
-Solo hay una cosa que debes entender, una sola cosa. Te escogí porque eres lo único que me importa, lo único que quiero. Eres mío y ni tus confusiones ni tus preocupaciones lograran que te deje. No me importa si eres un hombre o una mujer, solo te escogí porque eres tú-.
-No…-.
-No voy a dejarte ir. Porque tú solo puedes ser mío, si me engañas, voy a matarte-.
Su corazón comenzó a latir fuerte, el "Doki" se volvió fuerte e insistente, sus manos comenzaron a sudar y sintió que su cuerpo temblaba, su respiración se volvió pesada y mientras Hibari se acercaba comenzó a cerrar lentamente los ojos hasta que lo beso, Hibari lo beso y Tsuna lo acepto como siempre, se dejo llevar y dejo que Hibari lo tocara.
Aunque estaban ahí solo se besaron, Hibari no hizo más, ni siquiera lo intento. Dejo a Tsuna recostarse en su cama a su lado, Tsuna dejo que Hibari lo abrazara y que durmiera a su lado, no eran unos enamorados y eso lo sabían los dos, pero extrañamente complacer a Hibari y hacerlo sentir bien era algo que disfrutaba de cierta forma.
Era inevitable, pero al parecer estaba formando sentimientos por Hibari. Realmente era algo inevitable.
Y aunque dijera que no era algo probable, era probable amar a alguien que trataba de forma tan gentil y delicada a la persona que le importaba.
Pero no estaba seguro si sería realmente bueno que la persona que más atesoraba Hibari fuera él, después de todo, aún no lo amaba, Kyoko seguí siendo una parte importante en su vida, no era un sentimiento que simplemente podría dejar así como así. Abrazo más fuerte a Hibari y enterró la cabeza en su pecho, en ese momento pensó que amarlo adecuadamente sería algo perfecto, sería algo que realmente le dejaría satisfecho.
-Hibari-san… Tengo que irme a casa-.
-Hoy no-.
Quiso decir cualquier escusa, como que no podía porque Reborn lo buscaría, o que Gokudera estaría pronto en su casa, pero no pudo.
-Bien-.
No se pudo negar, porque realmente no estaba seguro de nada.
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Tsuna miraba de forma distraída el vapor que salía del agua caliente.
-¡Tsu-kun! ¿Ya terminas?-.
-¡Ya voy!-.
-¡Apresúrate, Lambo-kun tiene que tomar un baño!-.
-¡Si!-.
Se levanto del agua y se coloco la toalla, se seco el cuerpo y salió con el pijama puesto. Entro a su cuarto y se sorprendió con lo que vio.
-¡Dino-san!-.
Dino miro a Tsuna con una sonrisa y se acerco.
-Tsuna, hace mucho que no te veía-.
-Si. ¿Qué haces aquí?-.
-Reborn me ha llamado, dijo que necesitaba que entrenara de nuevo a Kyouya-.
Que le dijera Kyouya de esa forma tan familiar le causo un extraño y perturbador dolor en el pecho, pero sonrió.
-¿Ah si? Y… ¿Por qué?-.
Dino soltó una carcajada, elegante y sumamente delicada, preciosa, le pareció a la vez. Pero lo que dijo le quito el encanto y provoco que el dolor volviera, pero esta vez más agudo y latente.
-Sucede, según Reborn, que Kyouya esta con un pequeño conejo que lo esta volviendo sumiso. Seguro esta con una preciosa chica pero Reborn exagera el asunto… Además, conociendo a Kyouya no creo que esa persona le afecte, sobre todas las cosas él tiene una impecable sed de poder y deseos de pelea-.
-Eso… es cierto-.
-Pero por si acaso he venido para ver que tal esta Kyouya, no quiero que pierda condición física, no cuando lo consideramos como tu mejor guardián y tu mejor pilar-.
Era cierto, Hibari era fuerte, Hibari siempre le daba consejos inconscientemente, Hibari, Hibari, Hibari, siempre se trataba de él. Tsuna sonrió sin realmente sentirlo.
-Pero… Mukuro también es fuerte-.
El repentino cambió provoco desconcierto en Dino, lo miro y soltó un suspiro pesado.
-Pero Rokudo Mukuro no es precisamente alguien de fiar, tú sabes, él quiso matarte y además los de Vendice aún lo tienen en la mira. Si eligiera entre uno sin duda escogería a Kyouya-.
-Creo que tienes razón-.
-Bueno, solo quería saludarte Tsuna. Ahora me voy, Kyouya es un poco desesperado-.
Lo vio dar la vuelta y acercarse a la ventana, ¿por qué todos salían por la ventana y entraban por la misma? Despejo su mente de eso y corrió a Dino.
-¡Espera, Dino-san!-.
Dino se detuvo y volteo con una sonrisa en el rostro.
-¿Qué pasa Tsuna?-.
No supo que decir, pero realmente no quería que Dino estuviera a solas con Hibari.
-¿Por qué… Por qué no te ayudo?-.
-¿Cómo?-.
-Si, yo… podría enfrentar a Hibari-san, yo podría entrenar de la misma forma… ¿Te parece?-.
-Hmmm…-.
Dino se quedo callado por un largo rato y después sonrió.
-Bien, me parece bien. Pero ten cuidado, Kyouya suele ser demasiado agresivo cuando esta sobrexcitado con la pelea-.
Trago saliva.
-Bien… tendré cuidado-.
-Esta decidido, vamos-.
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Hibird le alerto con un canturreo que tenía invitados en Namimori media. Miro el cielo que aún seguía azuloso. Se levanto con las tonfas listas y volteo, sintió una presencia conocida, una presencia juguetona y sumamente arrogante, seguro se trataba de aquel bastardo rubio. Domingo en la mañana, a esa hora solo los alumnos de los club's estaban, nadie más tenía permiso de entrar. La puerta se abrió y por ella entro un invitado no esperado, pero no por ello menos deseado, se pregunto si su sentido de la percibir a las personas abría fallado, pero bajo las tonfas y sonrió de lado.
-Tsunayoshi-.
Tsuna lo miraba nervioso, y entro totalmente dejándole pasar a Dino, Dino sonrió cuando vio a Kyouya y en el segundo en el que Hibari lo vio preparo sus tonfas y lo miro con ojos filosos y punzantes.
-Caballo-.
-Hola, Kyouya. Tranquilo, tranquilo, yo no seré tu oponente hoy, verdad, ¿Tsuna?-.
Tsuna lo miro, se coloco los guantes y saco una cajita de la bolsa de su sudadera.
-Hoy… yo seré tu oponente, Hibari-san-.
Hibari lo miro sin parpadear, Tsuna trago saliva por ultima vez, suspiro y tomo dos píldoras, las tomo rápido y sintió como la seguridad le entraba al cuerpo, todas sus dudas se disiparon y sus ojos miraron directamente a Hibari, sin pudor, sin vergüenza, sin timidez y sin miedo, casi parecía un carnívoro.
-Todavía puedes retractarte, Tsunayoshi-.
En ese momento rendirse no era algo que pasara por su mente, sonrió apenas.
-No, este entrenamiento es especial. Se que Hibari-san jamás me dejara ganar-.
Hibari sonrió y se coloco en pose de batalla, era una lastima golpear a tan bella rareza como lo era Sawada Tsunayoshi, pero eso no quitaba que no quisiera comerlo a golpes, la idea solo le provocaba adrenalina que lo dejaba en un gran éxtasis de deseo de batalla.
-Cuando todo termine te recompensare, Tsunayoshi-.
-Bien-.
La batalla comenzó, Dino era un espectador que miraba todo atentamente. Entre las sombras miraban dos espectadores más.
Reborn sonrió de lado, era bueno saber que Hibari seguía siendo Hibari, y que lo blando y sumiso era solo un invento suyo y que Tsuna seguía siendo así, de preciso, en el modo hiper. Eso solo significaba una cosa, aún no había suficiente amor.
Por otro lado, el tercer espectador sonrió. Vaya, vaya, quien diría que Kyouya y Tsunayoshi tendrían "esa" clase de "relación". Era divertido y entretenido todo eso.
Le pelea comenzó cuando Hibari encendió sus llamas y una llama morada surgió y rodeo sus tonfas, Tsuna se preparo para defenderse y Hibari ataco con precisión y una fuerza inigualable, recibió parte del impacto pero pudo defenderse apenas de ese golpe directo, Tsuna supo que estar a la defensiva sería igual que perder sin hacer nada, así que se alisto para comenzar a atacar y así lo hizo. Lo siguiente fue un conjunto de golpes, puñetazos, y tuvo un poco de ventaja hasta que al fin ocupo el punto cero y congelo una de las tonfas de Hibari dejándola inutilizable.
Pero eso no detuvo a Hibari y con más adrenalina saco una tercera tonfa y continuo con el ataque, realmente el combate era impactante, ambos eran sumamente fuertes y ninguno le daba tregua al otro, con sangre, moretones y raspones continuaron con la batalla, una que ninguno deseaba perder. Pero Tsuna se distrajo, fue un segundo, es más, fueron milésimas de segundo, solo lo miro un poco, su mirada metálica llena de deseo y algo cálido lo hechizo provocando que lo siguiente lo dejara fuera de combate.
Tsuna recibió un golpe directo en el plexo solar, lo primero que sintió fue todo el cuerpo adormecido y después que todo el aire se escapaba de sus pulmones, el dolor agudo perforo todo su sistema y sus ojos se abrieron de forma descomunal, el dolor lo dejo en K.O instantáneo y quedo casi inconsciente, el modo hiper desapareció, realmente había sido una buena batalla, pero Tsunayoshi se había descuidado y un golpe con su tonfa había bastado para dejarlo fuera de combate.
Dino se acerco pero se detuvo cuando uno de los espectadores entre las sombras, Reborn, salió impidiéndole el paso y con la mirada le ordeno mirar y así lo hizo Dino.
Hibari se acercó a Tsuna e hincándose frente a él lo cargo, lo levanto y lo sentó en una barda, lo miro con unos ojos totalmente diferentes a los de la pelea y cuando Tsuna abrió los ojos se encontró con la sonriente y despreocupada sonrisa de Hibari.
-¿Tratando de imitar a un carnívoro? Eres sumamente blando, herbívoro-.
Y lo beso.
Tsuna estaba tan alucinado que no reacciono más que para cerrar los ojos y sujetarse de su blusa, porque se encontraba aún con el dolor en todo el cuerpo y apenas era capaz de reaccionar y de sentir lo que lo rodeaba, pero el calor de Hibari lo hizo sentir seguro y se aferro a ello.
Dino agrando los ojos y se quedo impactado, no podía ser posible, oh Dios, no podía ser posible que el conejo se tratara de Tsuna. Realmente era un giro que no se esperaba pero ni en sus más locos sueños.
El tercer espectador que aún estaba en las sombras sonrió y desapareció como si se tratara de una ilusión, dejando detrás de si una nube color índigo, eso era algo obvio, durante toda la batalla se sentía la tensión sexual entre esos dos, pero eso solo afirmaba lo obvio.
Tsuna quedo inconsciente cuando el beso se rompió y cayo rendido ante Hibari.
Dino estaba aun en estado de shock y tardo mucho para salir del shock en el que había sido inducido, era algo que realmente no se había esperado. Un giro interesante si se lo preguntaban, uno sorprendentemente inesperado e interesante.
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Capitulo corregido por mi beta.
¡Gracias Mika-Lucid199120!
