Disclaimer: Los personajes de Katekyo Hitman Reborn no me pertenecen, pertenecen a su respectiva autora Akira Amano.
Summary: La primera vez que supo de qué trataba el amor no fue precisamente con la tierna Kyoko. La primera vez que lo probo con Hibari tuvo miedo, pero pronto se volvió una obsesión. Lo aceptaba, era inmoral pensar en ese amor.
Capitulo corregido por Mika-chan.
ONLY YOU
By: Yunmoon
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Capítulo 9
Otradimensión
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El Noveno Vongola era considerado como una persona benévola y amable, sin contar que su amabilidad no solo era con su propia familia, también con los asesinos Varia y con los prisioneros de Vongola.
Pero el Noveno no era idiota. Viajo hasta las prisiones ocultas de Vongola y se sumergió en la obscuridad de la prisión. Las celdas especiales se asemejaban a capsulas que se especializaban a absorber golpes y llamas. Se acercó a la celda de Byakuran de la familia Mellefiore.
-Byakuran-kun, soy el Noveno Vongola, puedes llamarme Timoteo-.
El de cabello blanco no respondió ni se movió, el Noveno indico que abrieran las puertas y se siguió sus indicaciones, entro a la celda y esta se cerró detrás de él. Miro a Byakuran y sonrió.
-Necesito tener una charla contigo, Byakuran-kun… ¿Me escuchas?-.
El chico continuo con los brazos cruzados y la cabeza agachada, como si durmiera, el Noveno acerco su mano y lo movió, el cuerpo de Byakuran se derrumbo y quedo semirecostado en la cama en la que estaba sentado, el Noveno se sorprendió y rápidamente pidió que abrieran la celda, salió de ahí.
Su guardián de la tormenta lo miro.
-¿Timoteo?-.
-Él no esta aquí. Eso que ves solo es un cascaron vacío, su alma no esta aquí ahora… Ah huido-.
-¿Cómo?-.
-Es como la técnica de Mukuro-kun, su alma viaja al cuerpo de Chrome-chan. Pero no se de que va la técnica de Byakuran… Lo mejor es avisar a Reborn, de que Tsunayoshi-kun esta en peligro, es seguro que Byakuran haya ido por nuestro Decimo Vongola-.
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Tsuna tomo las manos de Hibari y beso sus palmas, le sonrió y se levanto del regazo de el pelinegro. Miro la hora en el reloj que estaba colgado en la pared de enfrente y se dio cuenta que ya era tarde y si no se apuraban no llegarían a la escuela. Hibari se dio cuenta de lo mismo y se levanto de la cama.
-Es hora de irnos-.
-Sí-.
Salieron de la casa del chico y Tsuna sintió un dolor en la espalda, Hibari no había sido rudo pero había dolido. Soltó un suspiro y Hibari le extendió la mano.
-¿Te duele?-.
-Un poco… Me duele la espalda-.
-Puedes faltar, si no te sientes bien-.
-¡De ninguna manera! Estoy bien-.
Hibari lo miro caminar y sonrió de lado, al menos era gracioso verlo caminar. Tsuna se detuvo y volteo, le miro con una cara nerviosa.
-No me mires… por favor-.
Le miraba avergonzado y Hibari tuvo el presentimiento que estaba abochornado por su mirada, volteo a mirar al frente y comenzó a caminar.
Tsuna se dio cuenta que llegar junto con Hibari sería algo malo, podrían sospechar de algo, de los que estaba más preocupado era de sus dos amigos, Gokudera y Yamamoto. Pero no era como si quisiera negar que no sintiera algo por Hibari, negar a Hibari no le gustaba, pero aún no sabía como explicar las cosas.
Lo cierto era que no quería enfrentarse al hecho que tenía una relación amorosa con Hibari, no era que odiara estar con su guardián de la nube, solo que aún no entendía porque podía llegar a amar a alguien que lo había maltratado por tanto tiempo, el amor era confuso.
Cuando llegaron a la entrada Hibari le acarició la cabeza y se fue, los que miraron la escena estaban realmente impactados, pero pasaron de largo, nadie se metía con Hibari ni en los rumores. Tsuna trago saliva, de alguna forma en el transcurso había decidido decirles todo a Gokudera y a Yamamoto, si en algún momento necesitara el apoyo de alguien le gustaría tener el de ellos dos, pero no sabía como decirles.
-¿Si les digo que tengo una relación y ya? Pero no entenderían que es una relación de amor… Pero temo que digan algo… Yo…-.
-¡Decimo!-.
-Yo, Tsuna-.
Los miro. Les sonrió y se puso nervioso, no era momento, no podía decirles en ese momento, estaba realmente nervioso.
-¿Estas bien Tsuna?-.
-¡Sí! Quiero decir… ¿Podemos hablar?-.
Yamamoto y Gokudera se miraron, asintieron y siguieron a Tsuna, el chico no los llevo muy lejos pero si a un lugar poco transitado. Los miro, sabía que si era cobarde nunca haría nada, así había vivido los últimos catorce años de su vida. Trago saliva, no podía seguir siendo cobarde.
-¿Qué es lo que necesitas decir, Tsuna?-.
-¡No presiones al Decimo!-.
Tsuna se sentía realmente nervioso, pero si no lo hacía en ese momento que había juntado un poco de valor entonces no lo haría nunca.
-Yo… Tengo una relación con Hibari-san… Salimos… Como amantes-.
Cerró los ojos y bajo la cabeza, no quería mirar despreció en sus miradas, no quería hacerlo. Entonces sintió que una mano era colocada en su hombro derecho y luego otra se colocaba en su hombro izquierdo.
Yamamoto miro a Gokudera y este se sonrojo, pero ya que Tsuna les había confiado su secreto Gokudera también quería confiarle el suyo a su querido Decimo. Yamamoto sonrió y con las palabras más amables que pudo y el tono más dulce hablo.
-Nosotros también queremos decirte algo Tsuna. Gokudera y yo somos amantes-.
Sorprendido alzo el rostro y miro a sus dos amigos sonreírle, sonrió con ellos y los abrazo con entusiasmo y energía. Algo dentro de Tsuna tembló y se destruyo, sentía que podía decirle pronto a Reborn e incluso a su madre que Hibari era su amante. Sabía que era bueno decirles a sus dos mejores amigos sobre su relación con Hibari.
-¿No están enojados?-.
-¡Claro que no Decimo! Mientras usted sea feliz, para nosotros esta todo bien-.
-Gokudera-kun… Gracias. Yo también espero que ustedes dos sean felices-.
Cuando la frase termino un recuerdo llegó a él, un recuerdo del futuro que le hizo temblar de pies a cabeza.
"-Jajaja… Claro, yo amo a Gokudera. Nos amamos y nos gusta estar juntos… Por eso me duele que este Gokudera me rechace-."
La voz pudo reconocerla como la de Yamamoto del futuro.
"-¿Gokudera-kun y tu tienen una relación?-."
Escucho su voz y se dio cuenta que se escuchaba nervioso y abochornado, en ese entonces jamás se había planteado que dos hombres pudieran realmente tener una relación.
"-Sí… Pero… cuando tu yo del futuro murió Gokudera no podía pensar en nada más que en ti. Ha pensado que lo mejor es que nunca nos hayamos hecho pareja… Para Gokudera tu muerte es su culpa-."
"-Yo… Lo lamento…-."
"-¡No es algo de lo que debas disculparte! Gokudera lo ha pensado pero… Nos amamos mucho como para separarnos… De hecho yo debería disculparme… También yo me siento culpable de ser feliz y ver a ese sujeto deambular como un espíritu-."
"-¿Ese sujeto?-."
"-Me refiero a Hibari… Veras, ser líder de este grupo trae muchos cargos Tsuna… Tu yo de este tiempo dejo a Hibari libre porque temía que su relación lo hiriera… Tu y Hibari fueron amantes… pero todo termino cuando te volviste jefe de Vongola, realmente me siento culpable de tener a Gokudera a mi lado y tu hayas tenido que dejar a Hibari, realmente lo lamento-."
-¡Tsuna!-.
Reacciono y se levanto rápidamente de los brazos de Yamamoto, ambos chicos lo veían preocupados. Pero Tsuna estaba más preocupado por su recuerdo que por haber entrado en un transe. Miro a los dos y sintió celos, muchos celos lo recorrieron. Pero se dio cuenta que estaba siendo idiota, eso había pasado cuando Byakuran amenazaba con destruir el mundo, ahora las cosas eran diferentes… Ahora no tenía porque dejar a Hibari.
-¿Esta todo bien, Decimo?-.
-S-sí… Estoy bien… ¿Vamos a clase?-.
Ellos asintieron no muy seguros pero prefirieron no decir nada, siguieron a Tsuna que ahora que lo miraban detenidamente caminaba raro, Gokudera se sonrojo y Yamamoto soltó una risita nerviosa al ver la cara de enfado del peliplata junto con su tierno sonrojo, Hayato juro que iba a matar a Hibari si había hecho lo que pensaba que había hecho.
Al otro lado de la pared, ella temblaba de la incredulidad. No había escuchado apropósito ni nada, pero lo había oído.
Ella no podía creer lo que había escuchado, debía ser una broma, una broma después de ser rechazada.
-Tsu-kun… no puede salir con Hibari-san… No puede-.
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Lo observo dormitar en sus brazos, con la cabeza pegada a su pecho y sus manos estrujando la camisa blanca que llevaba, sonrió de lado, lo cargaba estilo princesa y podía sentir su cuerpo tibió totalmente quieto pegado al suyo. Sonrió de lado de nuevo, todo iba tal como lo había planeado.
-¿Ah? ¿Le puedo ayudar en…? ¿Tsu-kun?-.
-¡Buenos días! ¿Puedo pasar?-.
-¡Claro! Lamento si mi hijo le causo problemas, ¿es usted un amigo de Tsu-kun?-.
Dijo Nana al tiempo que abría la puerta, dejo pasar primero al chico que cargaba a su Tsu-kun y cerró la puerta, el chico admiro la casa y se saco los zapatos como pudo, aunque lo que cargaba era realmente ligero y no le tenía las más mínima queja, cargar a Tsunayoshi era algo realmente relajante.
-Claro, mi nombre es Byakuran. Tsunayoshi-kun estaba cansado, así que lo he traído a casa-.
-Lo siento tanto, mi bueno para nada hijo a causado de nuevo problemas, no se como podría disculparme-.
-¿Qué la parece una taza de chocolate?-.
-¿Con bombones te parece?-.
-¡Perfecto!-.
-¡Claro! La habitación de Tsu-kun está arriba, tiene un letrero-.
-Claro, llevare a su hijo ahora mismo-.
-Yo te prepare la taza de chocolate-.
Byakuran subió y abrió la puerta, ni siquiera el arcobaleno estaba, no podía tener más suerte, deposito al castaño en la cama y le acarició el cabello.
-Lo siento, pero tú eres mi única ruta para ver a Shou-chan-.
Cerro la puerta del cuarto y bajo de nuevo, la madre de Tsunayoshi era amable y linda, muy parecida al propio castaño, ella estaba de espaldas y sonrió. Ella volteo con una sonrisa y le mostro la taza de chocolate en la mesa.
-¡Espero sea de tu agrado! Pero… Byakuran-kun, ¿esperaras hasta que Tsu-kun despierte?-.
-Me gustaría tener ese placer-.
-¡Claro, por mi no hay problema! Pero necesito ir a comprar para la comida… ¿No te importa que te deje solo?-.
-No, está bien-.
-Entonces me voy. Disfruta la taza de chocolate-.
Perfecto, prefería no dañarla si era posible, la madre de Tsunayoshi era muy amable y le daba pena lastimarla. La mujer salió por la puerta principal y él tomo la taza de chocolate y se sentó en el sofá, realmente estaba delicioso y los bombones le recordaban su antiguo yo.
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Tsuna se despidió de sus amigos y se dirigió a la recepción donde debía de estar Hibari, cual fue su sorpresa al ver en la entrada a Kyoko, la chica tenía una mano sobre la puerta y su mirada parecía perdida en la misma puerta. Se acercó a ella y le toco el hombro.
-¿Kyoko-chan?-.
La chica no se movió al principio, él realmente estaba ahí, sintió más frustración y pensó que probablemente era pura coincidencia y luego volteo el rostro para mirarlo.
-¿Realmente tienes una relación con Hibari-san?-.
Se sintió sorprendido y abrió los ojos sin poder evitar el asombro.
-¿Es verdad?-.
Pregunto sin poder evitar el desconcierto por la reacción del chico, ella volteo totalmente hasta tenerlo de frente, Tsuna no sabía que decir, se sintió atrapado.
-¿Realmente tienes… una relación con… él?-.
-Y-yo…-.
-No me mientas… ¿tienes si o no una relación con Hibari-san?-.
-Kyoko-chan… ¿D-donde… escuchaste eso?-.
Ella desvió el rostro.
-No era mi intención escucharlo. Pero tú se lo dijiste a Gokudera-kun y Yamamoto-kun-.
Ella los había escuchado, entonces negarlo era tonto.
-¿Sales… con un chico?-.
Tsuna no sabía que decir, se quedo quieto y trago saliva, como decirle que salía con Hibari cuando Kyoko parecía mirarle con desconcierto, como si estuviera decepcionada.
-Y-yo… Amo a Hibari-s…-.
La bofetada que soltó ella en su mejilla lo dejo tan impactado como cuando le pregunto sobre si tenía una relación con Hibari. Kyoko estaba alterada, había sido rechazada por la culpa de un chico… ¡Tsuna salía con un chico! Desde el principio no había tenido oportunidad, ella ya no era alguien importante para Tsuna, porque este se había enamorado de un chico.
-Eso… es asqueroso… Dos chicos en una relación son repugnantes… T-te odio… Yo te odio… y me da asco tu relación con ese sujeto… Los odio-.
Tsuna miraba el lugar donde Kyoko había estado minutos antes, lentamente se dejo caer de rodillas al suelo y empezó a llorar en algún momento, las manos le temblaban y comenzó a gimotear y sollozar. No quería ser odiado por amar a Hibari, no quería que lo odiaran… Pero tampoco iba a dejar a Hibari, porque lo amaba mucho, aunque las palabras de Kyoko dolían.
Quería ver a Kyoko y explicarle las cosas, pero tenía miedo de que le mirara y le hablara de nuevo así.
Había dolido cada palabra y lo que había temido había sucedido, su mayor temor en la relación que llevaba era eso, que lo vieran con asco y decepción.
Cuando Hibari termino su ronda y se dirigió a la recepción no le sorprendió ver a Tsuna ahí, lo que le sorprendió fue verlo sentado en el suelo sollozando mientras tenía las manos cubriéndose el rostro, se acercó a paso rápido.
-¿Tsunayoshi? ¿Estas bien?-.
Tsuna elevo el rostro y negó con la cabeza mientras Hibari le ayudaba a levantarse, no, no estaba para nada bien.
-Ella dijo que era asqueroso… Kyoko-chan me odia…-.
Sollozaba mientras seguía cubriéndose la cara con las manos, Hibari sintió algo que le apretó el pecho, a él no le importaba que le dijeran que lo odiaban o que le tenían asco, pero ver a Tsunayoshi, su amante, llorar lo hacía enojar mucho, iba a golpear a esa mujer, porque para Hibari no importaba si era hombre y mujer, si podía golpearlo entonces no le importaba en lo más mínimo.
Tsuna supo de sus intenciones cuando tomo su tonfa.
-¡No! ¡No puedes golpearla! ¡Kyoko-chan no solo es una chica, también es mi amiga!-.
-¿Amigo es alguien que te dice que das asco y te odia? No quiero pertenecer a tu grupo de herbívoros-.
-Pero… Kyoko-chan…-.
-Ella no se merece que la defiendas en este momento-.
-¡No te permitiré que le hagas daño!-.
Hibari lo observo, como le hacía enojar que fuera tan idiota y blando. Bajo las tonfas y lo miro con molestia.
-Has lo que quieras-.
Dijo mientras entraba a la recepción, no cerró la puerta y se detuvo a la mitad del cuarto. Tsuna no quería hacerlo enojar y cuando estaba por disculparse Hibari volvió a hablar.
-Si no vuelves en una hora iré a morderla hasta la muerte-.
Tsuna salió corriendo.
Hibari frunció el ceño, lo amaba y le parecía lindo que fuera así. Pero a la vez detestaba que fuera tan jodidamente amable.
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Cuando vio a Kyoko no supo si acercarse o quedarse quieto. Decidió acercarse.
-Kyoko-chan-.
Ella volteo con sorpresa y se separo de la baranda en la que estaba recargada mientras pensaba. Tsuna notó sorprendido que lloraba.
-¡Lo siento!-.
Soltó ella bajando la cabeza y mostrando una cara totalmente arrepentida.
-¡Estaba sorprendida! No sabía lo que decía, no quería lastimarte pero… Estaba sorprendida-.
Tsuna no dijo nada, sus palabras habían dolido una a una.
-Me sentí mal porque me rechazaste y pensé que lo habías hecho porque habías encontrado a una linda chica… Me sorprendió mucho que te hayas enamorado de Hibari-san. Realmente lo lamento mucho… No te pido que me perdones… porque todo lo que dije debió de haberte lastimado mucho, yo realmente lo siento tanto-.
Tsuna sabía que eso era comprensible, comprender que dos hombres se amaban no era algo que se pudiera hacer de la noche a la mañana, él mismo no había entendido esas cosas hasta que comenzó a sentir cierto apreció por Hibari y al final se enamoro totalmente. Comprendía a Kyoko y por supuesto que la perdonaba. La abrazo y dejo que ella llorara.
Además era obvio que cualquiera se sentiría así luego de ser rechazado, aunque por un momento no creyó que Kyoko realmente se sintiera mal por ser rechazada por él.
Comprendía cada vez más las cosas.
Kyoko y él se parecían mucho. Ambos eran indecisos y ambos tenían siempre muchas confusiones. Tuvo miedo.
¿Y si algún día Kyoko se enamoraba de Hibari?
Kyoko y él se parecían mucho. Si ambos amaban a la misma persona… entonces había una probabilidad que esa persona se enamorara de ella y no de él.
¿Y si Hibari se enamora algún día de Kyoko?
Kyoko y él se parecían mucho. Así que no negó que eso fuera una posibilidad.
Pero había cosas que los diferenciaba. Tsuna se había arriesgado a confesar su amor desde el principio, aunque claro, parte del cargo de responsabilidad era de Reborn, pero se había declarado a Kyoko a pesar que le tenía miedo al rechazo y había notado que Kyoko temía demasiado a ser rechazada y también había notado que Kyoko era mucho más despistada que él.
Pero la gran diferencia radicaba en que Hibari le había dicho que lo amaba a él y solo a él.
Y confiaba mucho en el amor que Hibari le tenía.
Kyoko era alguien preciada e importante para su vida, pero ni siquiera a ella podría darle a Hibari, porque más importante que Kyoko era Hibari.
Más importante que un amor soñador, Tsuna se había dado cuenta que prefería el amor terrenal de Hibari.
-Ya… te entiendo… y te perdono…-.
-Tsu-kun… lo siento… Tratare de comprender, lo prometo, de verdad lo prometo-.
-Tranquila, Kyoko-chan… tranquila-.
Porque el amor terrenal de Hibari sacaba sentimientos de su interior que jamás se imagino sentir, cosas como la pasión y el sexo habían salido con esa relación, un amor profundo lleno de miedo pero seguía siendo un precioso amor.
Un precioso amor.
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Hibari supo que había perdido cuando Tsuna llego jadeando a su lado con una sonrisa, le arrojo sus cosas y Tsuna logra atraparlo, Tsuna le dijo un nos vemos y se fue a casa. Tsuna sabía que Hibari tenía trabajo y no quería importunarlo. Se dirigió a casa y cuando llegó noto que la luz de su habitación estaba apagada, seguro Reborn no estaba.
-Estoy en casa-.
Anunció en voz baja mientras se quitaba los zapatos, se dio cuenta que habían unos zapatos blancos grandes, tal vez tenían visitas.
-¿Mamá?-.
-Bienvenido a casa, Tsunayoshi-kun-.
Tsuna quedo en shock, atemorizado retrocedió un paso, pero se quedo quieto al instante. Si Byakuran estaba ahí… ¿Donde estaba su madre? De repente se sintió molesto, ¿y si Byakuran le había hecho daño a su madre? Lo mataría.
-¿Le hiciste algo a mi mamá?-.
-Tranquilo, Nana-san esta afuera haciendo la compra-.
Se sintió aliviado, pero de pronto recordó que estaba con un enemigo, retrocedió otro paso y volvió a su cobardía, nadie podía entender como alguien que era tan cobarde pasaba a un estado de valor repentino, ni siquiera Tsuna lo entendía.
-Más importante… deberías ver el regalo que tengo en tu cuarto-.
Confundido pero sin perder el tiempo dio la vuelta y subió corriendo sintiendo los paso de Byakuran seguirlo, abrió la puerta de su alcoba y encendió la luz, la sorpresa fue tan grande que retrocedió chocando con el pecho de Byakuran, pero eso no le preocupo tanto como lo que veía enfrente.
-¡Sorpresa! ¿Alguna vez te imaginaste verte dormir en vivo?-.
-¿Q-qué es esto?-.
-Un regalo de cumpleaños adelantado… ¿o atrasado? Simplemente un regalo-.
-Ese… soy yo…-.
Dijo, sin dejar la impresión ni el miedo. La persona recostada en la cama era él mismo, vestía un uniforme extraño y se veía… ¿Lindo? No supo como decirlo, pero parecía que la vida había tratado muy bien a ese Tsuna porque se veía muy bien, se sonrojo, ¿así se veía él? Movió la cabeza, no había tiempo de pensar en eso, el problema era saber que hacía esa persona en su casa con ese alguien que se parecía a él.
-Exactamente, ese eres tú… Lo he tomado prestado de otra dimensión-.
Tsuna recordó entonces a la corona fúnebre, Ghost. Esa persona era un Byakuran salido de otra dimensión y por lo que sabía esa dimensión había sido destruida.
-¿S-su dimensión…?-.
-¿Are? ¡Esta perfecta! Solo lo tome prestado, así que cuando vuelva todo volverá a la normalidad-.
-¿De verdad?-.
Se sintió aliviado, de que ese otro Tsuna pudiera volver a su dimensión era algo de lo que estaba muy feliz. Byakuran supo que podía pedirle ya lo que quisiera.
-¡Claro! Pero no voy a devolverlo hasta que me concedas un favor…-.
-De que trata-.
-Déjame ver a Shou-chan-.
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Capitulo difícil de escribir, ¿se imaginan a Tsuna viéndose a si mismo dormir? Y que se sonrojara porque noto que era lindo me encanto, si supiera que él es lindo en todas las dimensiones.
¿Qué hará Tsuna? Pues eso es algo que verán el próximo capitulo.
