Disclaimer: Los personajes de Katekyo Hitman Reborn no me pertenecen, pertenecen a su respectiva autora Akira Amano.
Summary: La primera vez que supo de qué trataba el amor no fue precisamente con la tierna Kyoko. La primera vez que lo probo con Hibari tuvo miedo, pero pronto se volvió una obsesión. Lo aceptaba, era inmoral pensar en ese amor.
Capitulo corregido por Mika-chan.
ONLY YOU
By: Yunmoon
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Capítulo 10
Visiones
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Entro por la ventana como le era costumbre, sin indicios de alguien en la casa se acercó a la cama, piso algo y observo que se trataba de una nota. La examino primero y luego la tomo con las manos, apretó los dientes, había llegado tarde.
Miro a su alrededor, la nota decía, Irie Shoichi. Así que se imagino a que la carta la había escrito Tsuna diciendo su ubicación, probablemente Byakuran le había obligado a ir a casa de Irie Shoichi, ¿qué querría Byakuran con Irie Shoichi?
Lo que fuera era obvio que no era nada bueno.
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Byakuran cargaba al pequeño que tenía puesto una sudadera del Tsuna de esa dimensión, utilizaron el gorro para cubrirle el rostro, Tsuna veía de reojo hacía todos lados, estaba nervioso y que Byakuran le tomara del cuello le ponía más nervioso.
-¿Pesa?-.
Salió repentinamente y se lamento por haber preguntado algo que era obvio. Y más cuando Byakuran lo cargaba con una sola mano y dejaba que su cabeza descansara en su cuello.
-Para nada, es muy ligero… me pregunto…-.
Byakuran se detuvo y lo detuvo a él, tomo a Tsuna de la cintura y lo cargo y sonrió.
-¡Puedo cargarlos a los dos!-.
-¡Por favor bájame!-.
Grito Tsuna totalmente sonrojado y apenado que ese chico lo cargara con tanta facilidad. Byakuran soltó una risita, pero no lo bajo, lo cargo como llevaba al otro Tsuna y acerco su rostro al de Tsuna y espero impaciente a que el sonrojo en el chico incrementara, y así sucedió, Tsuna se sonrojo más y desvió el rostro, eso había sido raro y su conciencia le había dicho que apartara la mirada.
-¡Tan lindo!-.
-¡Bájame por favor!-.
-¿Por qué? Si quiero disfrutar de tu linda cara-.
Se sonrojo mucho más y evito por todos los medios mirar a Byakuran.
-¡Ya basta!-.
Byakuran soltó una risita más y lo bajo lentamente, tomo con ambas manos al otro Tsuna y sonrió al que estaba en el suelo.
-Sabes… En otras dimensiones yo te he hecho muy feliz, Tsunayoshi-kun-.
Tsuna no dijo nada, decidió que lo mejor que podía hacer era quedarse con la duda y continuar con su camino, comenzó con pasos cortos y Byakuran comenzó a seguirlo, debes en cuando acariciaba al pequeño que tenía en brazos y miraba al que estaba en frente de él.
-¿No te da curiosidad de saber de donde lo he sacado? ¿Cómo eres en esa dimensión?-.
-Solo quiero que vuelva con bien a casa… es lo que yo quisiera después de todo-.
Tsuna dio la vuelta deteniendo a Byakuran y lo miro a los ojos.
-¿Por qué duerme tanto?-.
-¿Are? ¡Porque esta cansado! Viajar de una dimensión a otra gasta mucha energía. Veras, lo he sacado de su dimensión justo en su momento de la hora de dormir, es probable que su cuerpo no haya captado el cambio de dimensión y él piense que sigue en su cama, si la cosa va bien él no tendrá que despertarse en esta dimensión y volverá a la suya como si nada-.
-Me alegro-.
Tsuna sonrió y Byakuran le sonrió de vuelta, Tsuna se dio cuenta que eso estaba mal y dio la vuelta y continuo con el camino, de una forma u otra debía de abandonar la idea de ser amigable con todo el mundo, Hibari tenía razón, era muy blando en demasiadas ocasiones.
Oh no, Hibari le había dicho que iría a su casa ese día en la noche, y si no estaba era seguro que el chico lo buscaría incluso en el fin del mundo. Ya había pasado una vez cuando no había ido a la recepción cuando Hibari se lo había ordenado, no quería que eso pasara de nuevo, debía apurar las cosas.
-¿Te iras luego que te lleve con Irie-san?-.
-¿Por qué? ¿Tienes alguna cita?-.
Tsuna se sonrojo y huyo de su mirada lavanda, fuera como fuera no tenía ni ganas de discutir.
-No es tu asunto-.
-Pero si te quiero muchísimo, así que me importa-.
Tsuna se dio cuenta que se había detenido y volvió a caminar.
-Si me quisieras tanto no me habrías robado de otra dimensión-.
-Pero es que amo a Shou-chan-.
La declaración lo dejo bastante impactado, se puso nervioso pero no se detuvo.
-¿Amar? ¿Irie-san?-.
-Claro, en casi todas las dimensiones he amado a Shou-chan, pero a ti también te tengo mucho amor, así que en unas cuantas me las arregle para amarte a ti-.
Tsuna se detuvo frente a la casa que sabía les pertenecía a Spanner y a Irie Shoichi. Pero no lo hizo porque supiera que la casa le pertenecía a ellos, lo hizo por lo que había dicho Byakuran, dio la vuelta y Byakuran le sonrió.
-¿Me crees si te digo que te ame mucho en otras dimensiones? Mi amor por ti es tan grande, Tsunayoshi-kun-.
Byakuran miro la casa y sintió que habían llegado.
-¿Es aquí?-.
-…-.
-¿Tsunayoshi-kun?-.
Pero Tsuna estaba muy sorprendido por sus palabras y eso Byakuran lo comprendió.
-¿Quieres escuchar un poco sobre eso?-.
Tsuna lo miro a los ojos y Byakuran recordó porque había amado tanto a ese pequeño, era un niño hermoso de unos ojos grandes llenos de gentileza, a Byakuran le gustaba el brillo de su sonrisa, de su sonrojo y de su mirada, Tsunayoshi había sido uno de sus amantes más importantes, no podía compararlo con su querido Shou-chan pero podía decir que estar con el Decimo Vongola era algo de lo que nunca se arrepentiría.
Pero la cosa era que en ninguna dimensión ese chiquillo lo había amado a él, siempre, de una forma u otra, terminaba con ese guardián y a él no le había quedado de otra que arrancar al chico de las manos de ese otro y matarlo. Si, de esa forma Tsunayoshi se entregaba a él, no era un verdadero amor, pero Byakuran había disfrutado de él.
-S-sí-.
Su voz temblorosa y nerviosa también era algo que le hacía ver lindo, debía reconocerlo, intimidarlo también había sido alguna de sus aficiones.
Tsuna camino a la casa y saco un juego de llaves del bolsillo de sus pantaloncillos cortos, abrió la casa y suspiro.
-Disculpa la interrupción… ¿Spanner-san, Irie-san?-.
Llamo pero nadie respondió, Byakuran cerró la puerta detrás de él y admiro el hogar de su amigo pelirrojo, si, tenía el estilo moderno y ordenado de Irie, coloco al Tsuna de otra dimensión en el sofá y se sentó a su lado, Tsuna se sentó en una silla al frente, lo miro a los ojos, se veía tan lindo con el leve sonrojo que tenía en la cara, a Byakuran le gustaba, pero anhelaba más que otra cosa ver a Irie Shoichi.
-¿Listo?-.
Tsuna asintió, no le quedaba voz y sentía que no quería escuchar lo que Byakuran tenía que decir.
-Tengo los recuerdos de cada dimensión en la que viví. En casi todas, mi amante fue Shou-chan, porque amo a Shou-chan. Pero existieron unas en las cuales decidí tomarte como mi amante, me pareciste interesante-.
-…-.
-Creo que fueron cinco dimensiones. En una de ellas decidí no matarte y te tome como amante arruinando los planes de traición de Shou-chan, creyeron que habías muerto pero no encontraron tu cuerpo, así que no pudieron llamarte del pasado. Shou-chan se fue con la familia Vongola luego que descubrí su traición y ese guardián tuyo, el de la nube, supo que te tenía. Tuve que matarlo y poseer tu mente para que fueras mío-.
Tsuna tembló, una vida sin Hibari no era plenamente estar con vida, su vida era Hibari, era algo que ya sabía.
-En la otra no conociste a la mafia porque eras huérfano y nadie sabía que Iemitsu Sawada había tenido un hijo. Te busque y cuando te encontré te prometí felicidad, aceptaste. Pero en ese entonces ya había un grupo buscando a un Decimo Vongola, con la enfermedad del Noveno Vongola debían de encontrar a un nuevo líder de sangre Vongola. Ese chico, el guardián de la nube no se como logro entrar en Vongola, solo sé que cuando te vio por primera y única vez decidió que quería tenerte, debo admitir que en esa dimensión él era realmente fuerte, me costo mucho trabajo matarlo pero ya no tenía tantos problemas, ya te tenía a ti-.
-Hibari-san… me amaba…-.
-Claro, claro. Y hubo otra dimensión en la cual decidí robarte justo cuando apareció el bebe arcobaleno, te tome, ese guardián unió fuerzas con el bebe y pensó que sería fácil eliminarme, pero ese niño era débil, pero lo comprendo, le quite la oportunidad de volverse guardián u obtener alguna experiencia de un combate de la mafia, así que era débil, no tuve que matarlo, él mismo entendió que era una victoria que no iba a lograr, trato de detenerme tiempo después, pero no lo logro, supe que era un peligro así que también tuve que matarlo, pero de nuevo no tuviste tiempo de amarlo, te tome antes que conocieras esos sentimientos-.
Cada palabra oprimía su pecho, cada una.
-Hubo otra en la cual no viviste con tu madre porque ella murió, estuviste siempre en Vongola y para protegerte tu padre te envió a ti y a ese niño Basil a Japón junto con los anillos, conociste a ese niño y te enamoraste, cuando te encontré ya tenías diecisiete y estabas entrenando con tus guardianes para una batalla contra Varia, como no me deje conocer a Shou-chan decidí tomarte a ti, el niño de la nube no tuvo oportunidad, te aparte de su lado y…-.
-¿Lo mataste y luego me obligaste a amarte?-.
-Claro, lo mate y luego te consolé, te mentí en esa dimensión y te dije que todo era culpa de Vongola, tú mismo te uniste a mí porque querías venganza y me diste la oportunidad de amarte, creo que esa fue una de las dimensiones en la que más me habéis amado-.
-¿Lo mataste en cada dimensión que me tomaste?-.
-No, en la quinta no fue necesario, creo que fue en la única que no permití que se conocieran, tus padres murieron por la mafia y el Noveno te tomo a su cargo, junto con Xanxus de Varia, cuando cumpliste doce estuviste al borde de la muerte por un ataque, creo que fue cuando Xanxus-kun se entero que no era el hijo verdadero del Noveno Vongola y decidió matarte para que no heredaras lo que él quería. Te salve la vida y me enamore de ti, te hice mi aliado y tu me aceptaste… Creo que, esa fue en la única dimensión que realmente me amaste y en la primera que supe que eras adorable y un hermoso amante-.
Tsuna no sabía que decir, miro al chico que dormía al lado de Byakuran, ¿Cómo sería su vida? Se estaba poniendo nervioso.
-Si lo siguiente te alivia, en cada dimensión te aprecie mucho, te aseguro que te hice feliz. Nuestro amor fue mutuo-.
Tsuna no sabía si lo que decía era mentira o verdad, no sentía que pudiera confiar en sus palabras. Byakuran soltó un suspiro.
-Pero ahora que desaparecí de todas esas dimensiones seguro habéis vuelto con tu guardián, siempre caes en su trampa, el siempre te toma, de alguna manera caes ante él… ¿Aquí ya eres su amante?-.
Tsuna no quiso decir nada, estaba más impactado con el hecho de saber que en todas esas dimensiones quien lo amaba primero era Hibari y que a pesar de ello había sido feliz con Byakuran. Sintió algo extraño en su pecho, un fuerte dolor.
-Pensé que… tú amabas a Irie-san-.
-Claro, lo amo. Pero en dos de esas dimensiones en las que te tome a ti como amante, Shou-chan me traiciono, en una no quise conocerlo y en las otras lo mate antes que me traicionara. Hubo muchas otras en las que no te tuve a ti ni a Shou-chan, pero hubo más en las que Shou-chan acepto estar conmigo…-.
Byakuran siempre hablaba con una sonrisa, pero Tsuna sintió que hablaba con mucha soledad, si tanto lo amaba, ¿por qué decidió no conocerlo? ¿Por qué lo mato? ¿Por qué no quiso perdonar su traición? Byakuran siempre tenía una sonrisa, pero cada sonrisa significaba otra cosa y no era felicidad.
Se sintió triste y solo, pero no por él, por Byakuran.
-¿Y quieres tener una oportunidad con él en esta dimensión? ¿O habéis venido aquí a que yo te de una oportunidad?-.
Byakuran soltó una risita.
-Te equivocas. Yo no quiero oportunidades, solo quiero disculparme con Shou-chan, porque… lo lastime en todas las dimensiones, lo utilice e incluso decidí tomarte a ti-.
-Pero él no sabe nada, no sabe que lo amas… ¡No es que te este ayudando! Y-yo… Yo creo que es muy triste que digas todo eso con una sonrisa cuando parece que quieres llorar… es muy triste ver a una persona sonreír cuando parece que quiere romperse-.
Byakuran recordó otra cosa, Tsuna tenía una fuerte fijación en creer que todas las personas malas se convertían en amigos, no por nada estaban ahí, en la sala de la casa de Irie Shoichi y Spanner, hablando como si fueran dos amigos de hace años, incluso el chico se daba el lujo de aconsejarle, era un buen niño, pero su ingenuidad apestaba, era tonto creer que toda la gente mala podía volverse buena, después de todo él en ese momento estaba contándole desvergonzadamente como lo había obligado a estar con él e incluso tenía a un Tsuna de otra dimensión como su rehén. De verdad, que no entendía como ese chico, Hibari Kyouya, se había enamorado de semejante personaje, eran diferentes, total y completamente diferentes.
-Tsunayoshi-kun, no olvides que estas siendo amenazado por mi y que ahora tengo a este niño como rehén y que solo me importa ver a Shou-chan-.
-Lo sé… Pero él… Hibari-san dice que… mi amabilidad es tonta y le enfada, pero yo creo que todos tienen dentro de si una personalidad que solo pueden demostrar cuando alguien les da una oportunidad… ¿No puedo pensar que tu quieres ser amable por qué quieres que Irie-san te quiera?-.
Byakuran le miro sorprendido. Ya lo entendía, porque todas esas personas fuertes seguían a ese chico con los ojos cerrados.
Tsunayoshi nunca había sido más fuerte que él, ese pequeño no tenía tanto poder como todos creían, su poder no era la fuerza o la habilidad, era otra cosa.
Sus palabras hacían que de alguna forma sintieras que algo cambiaba en tu interior, ese niño ganaba solo por decir algo, ese era su fuerte, ese niño no hablaba por hablar o solo por decir algo, ese niño hablaba con el cerebro y el corazón.
Ya entendía, por eso ese niño, Hibari, se había enamorado en cada dimensión existente de ese pequeño niño castaño. Byakuran aceptaba que él mismo se había enamorado de ese niño por una razón similar.
-¿Tu realmente quieres ser raptado por mi, no?-.
-¡HIIIIEE! ¡Claro que no!-.
Byakuran soltó una risita.
-Volveré a las prisiones Vongola cuando termine de hablar con Shou-chan. Así que no debes preocuparte por tu cita con Kyouya-kun-.
-¡Ya dije que…!-.
-¿Vongola… Byakuran?-.
-¿Byakuran-san…?-.
Tsuna volteo a verlos, Spanner estaba tan sorprendido que abrió la boca y la paleta cayó de su boca al suelo de madera, por otra parte Irie temblaba, trato de relajarse pero no pudo. Byakuran sonrió cuando vio a Irie frente a él, sus ojos, su cabello, su voz, era realmente él.
-¿Otro Vongola?-.
Dijo Spanner, Irie dirigió su mirada al chico que dormía en el sofá y luego al chico que estaba sentado frente a Byakuran en una silla.
-¿Qué pasa aquí?-.
Dijo finalmente mientras se sostenía el estomago, le había comenzado a doler, se sentía realmente nervioso y asustado. Tsuna se levanto y se acercó a él, Byakuran se levanto con mucho cuidado, no quería despertar al niño que dormía a su lado.
-Byakuran quiere hablar contigo Irie-san… Escúchalo por favor…-.
-¿Eh? ¿Y ese… ese Vongola?-.
Tsuna volteo a mirar al chico que era idéntico a él.
-Byakuran dijo que…-.
-Lo he traído de otra dimensión. He chantajeado a este Tsunayoshi-kun para que me permita verte, a cambio yo devolveré a este niño a su dimensión sin correr el riesgo que desaparezca… ¿Aceptas o me voy con este niño?-.
Irie observo a ambos Tsuna y por último a Byakuran, trago saliva y se apretó de nuevo el estomago, le dolía mucho.
-V-vale, he comprendido… ¿Quieres hablarme aquí o prefieres hacerlo en privado?-.
Byakuran sonrió.
-¿Me llevas a tu habitación?-.
Irie asintió y camino a su alcoba, Spanner lo siguió con la mirada y noto que se sujetaba el estomago, saco algo de su bolsillo y se lo arrojo, Irie trato de tomarlo pero su torpeza no le permitió sujetar la pequeña bolsita, la tomo con mucha dificultad del suelo y Shoichi le sonrió como agradecimiento mientras se llevaba algo a la boca. Byakuran sonrió de lado y volteo a ver al rubio.
-¡Gracias por cuidar de Shou-chan!-.
Y la puerta se cerró después que Byakuran entro a la alcoba del pelirrojo.
Tsuna miraba fijamente a ese otro Tsuna, trago saliva y se acercó más.
No quería parecer despreocupado, pero necesitaba preguntar algo.
-¿Yo realmente me veo así?-.
Spanner que estaba de pie un poco atrás sonrió con nerviosismo, entendía la curiosidad del pequeño Vongola, pero a la vez le sorprendía que no estuviera preocupado por los dos chicos que estaban teniendo una conversación privada.
-¿Debo responder?-.
-Claro-.
Spanner echo un vistazo, si, era idéntico al muchacho que tenía enfrente, la misma cara de niña y el mismo pequeño tamaño. Si, eran idénticos.
-Si, así te ves-.
-¿De verdad? Me parezco a mi mamá-.
-¿Nana-san? Es una buena mujer, muy soñadora y muy guapa, no veo el inconveniente-.
-Y-ya veo-.
Spanner recordó la maquina en la que habían estado trabajando él y Shoichi, sonrió de lado y se acercó a Tsuna y le tomo del brazo.
-Hemos hecho algo para ti, se trata de un invento con el cual podrás ver el futuro sin meter en ese futuro-.
Tsuna sonrió nervioso.
-¿Esta bien que estemos en esto y dejemos a Irie-san solo?-.
Spanner observo la puerta. Había estado preocupado por un momento pero ahora se sentía tranquilo, por alguna razón que desconocía. Probablemente era el hecho de que el Cielo era realmente reconfortante, ya fuera Tsuna o Byakuran.
-Byakuran no lo tocara-.
-¿Cómo sabes eso?-.
-Mi intelecto es mayor del que crees, Vongola. Solo con ver algo puedo comenzar a descifrarlo, ¿divertido no?-.
Algo en la puerta de entrada los alerto, Tsuna miro a Spanner y este se dirigió a la puerta.
-Vongola, aquí está tu amigo-.
-Dame-Tsuna, ¿te metiste en problemas de nuevo?-.
-¡Reborn!-.
-¿Dónde es… Quién es ese?-.
Dijo señalando con su arma al Tsuna que dormía, Spanner se coloco entre el arma y los dos Tsuna.
-Byakuran lo saco de otra dimensión y lo utilizo para amenazar al Vongola y que le permitiera ver a Shoichi, ellos están hablando ahora-.
Reborn bajo el arma, de cualquier forma la cosa no parecía tan peligrosa, se sentó aún lado del durmiente Tsuna y miro a Spanner.
-¿Qué tal va el proyecto?-.
-Le hablaba al Vongola de eso, lo hemos terminado ayer, ¿quieres verlo Vongola?-.
-Que lo pruebe, es el jefe después de todo-.
-¿Por qué yo?-.
-Porque si no lo haces volare tus sesos por la sala… Después de todo podemos tomar a este Tsuna como tu reemplazo-.
-¡HIIIE! ¡Lo haré!-.
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-¿Qué hace aquí? Seguro que ya deben saber que no esta en su cuerpo-.
Byakuran no dijo nada.
-Es mejor que vuelva, no se meta en más problemas, Byakuran-san-.
Byakuran sonrió, pero siguió sin decir nada.
-Si solo vino a verme entonces ya lo hizo, váyase-.
-Lo siento. No quería herirte, Sho…-.
-¡No me llame así!-.
-Lo siento, Shoichi-kun. Solo quería disculparme… de verdad, lo siento-.
Shoichi lo miro, le tenía miedo y solo quería que se fuera.
-Lo perdono, ahora ya…-.
-Shou-chan… Te amo-.
Tembló, pero al ver que Byakuran no sonreía le provoco que volviera a dolerle el estomago, se coloco una mano en el estomago y se tomo un nuevo caramelo, era invención de su amigo Spanner, que al ver que su dolor de estomago era debido al nerviosismo y el miedo, le había hecho unos dulces que le provocaban un alivio inmediato. Desvió la mirada.
-Le creo ahora…-.
-Te amo Shou-chan-.
-… Ya basta-.
-Volveré a la prisión… Pero quiero que sepas que te amo-.
-Y-yo…-.
-Shou-chan-.
Byakuran lo miro de manera profunda, Shoichi nunca había experimentado una mirada tan sería proveniente de él, es más, en ese tiempo nunca lo había visto, ese Byakuran no existía en ese tiempo realmente, verlo de frente le daba un poco de terror. Pero a la vez sentía algo raro.
-¿Qué es lo que quiere que yo haga?-.
-Trata de amarme Shou-chan-.
-¿Qué?-.
-Esta es la única dimensión en la que existo, y si es en la única que existiré quiero tenerte solo a ti, te amo Shou-chan-.
Su yo del futuro se lo había dicho, Byakuran nunca se tomaba nada enserio, pero mirándolo de frente no podía dudar de él, realmente no podía hacerlo. Parecía serió, sinceramente quería creerle, porque su yo del futuro también había querido darle una oportunidad a ese Byakuran y aunque no entendía todo realmente y probablemente nada sería normal, quería hacer algo por ese chico que parecía buscar algo desesperadamente en su rostro, ese Byakuran se veía realmente roto.
-Vuelve a la prisión… Prometo verte-.
Byakuran sonrió y aunque quiso tocarlo trato de resistirlo, bajo la mano y elimino las ganas que tenía de acariciar su brillante pelo rojo.
-Primero devolveré a ese niño a su dimensión. Es también alguien importante para mí-.
Dijo, realmente no mentía, Tsunayoshi había sido un precioso regalo del cielo en cada dimensión que lo había tenido como su amante, no podía compararlo con Shoichi, pero podía decir que tenía un lugar especial en su corazón. Shoichi recordó algo.
-¿Esta bien su dimensión?-.
-Ese niño es como yo. Tiene mucha fuerza de voluntad, así que cuando salió de su dimensión dejo parte de su voluntad para que no se destruyera. Su tiempo se termina y debo devolverlo… Mi iré ahora, gracias por escucharme Shou-c…-.
No pudo terminar.
No quiso terminar.
Solo quería abrazar fuerte a Shoichi, corresponder su beso y respirar su aroma.
No tenía una segunda oportunidad de hacerlo.
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Tsuna se coloco el casco y miro a Spanner, sentado en la silla le recordó esa época en el futuro cuando peleo contra el King mosca en ese juego que había creado Spanner para entrenar.
-¿Ya esta?-.
-Sí. No la he probado antes, pero me dices si sientes que algo va mal. Mi laptop esta conectada al prototipo, así que todo lo que tú veas se mostrara en la pantalla, en tu caso podrás verlo totalmente en directo. Recuerda que es un prototipo y algo podría salir mal, si algo va mal no dudes en quitarte el casco-.
-Claro-.
-Cierra los ojos y cuenta hasta seis-.
-Espera… Antes quiero hacer una pregunta-.
Spanner se quito los lentes y lo miro.
-¿En que tiene duda?-.
Tsuna no se quito el casco, sabía que se vería inseguro.
-Yo… Recientemente he empezado a tener recuerdos… del futuro que no sabía que tenía-.
-¿Recuerdos?-.
-Sí… Pero no es sobre las batallas o sobre mis entrenamientos… Son conversaciones-.
-¿De que tipo?-.
-De mi vida en el futuro. De Yamamoto de veinticuatro o de Hibari-san de veinticinco… diciéndome cosas que yo no recordaba que me hubieran dicho, no tiene nada que ver con la pelea, más bien son cosas personales… ¿Qué esta pasando?-.
Spanner se rasco la mejilla, creía recordar algo de una conversación que había tenido su yo del futuro con Irie Shoichi del futuro. Comenzó a recordar poco a poco. Reborn bajo el sombrero ocultando su mirada.
-Pues… Influir en tus decisiones sería como controlar tu vida. Así que Shoichi y tu yo del futuro decidieron que cuando volvieras a tu arco de tiempo olvidarías todo lo que no tuviera que ver con la batalla. Tu yo del futuro quería que tomaras tu propio camino, esa es la razón por la cual olvidaste esas conversaciones-.
-¿Por qué estoy recordando?-.
Spanner miro al arcobaleno, ese niño sabía mejor las cosas que él. Soltó un suspiro, por la cara que tenía el chiquitín parecía no querer decir nada, que más daba, a él no le gustaba ocultarle las cosas al Decimo Vongola, le tenía un profundo cariño y admiración.
-Puede ser porque… Tus acciones de ahora están haciendo que lo que te contaron no sea más que la verdad. Las cosas que recuerdes supongo que se debe a que realmente sucederán-.
Tsuna entrecerró los ojos.
-Si no hay más preguntas, cierra los ojos y comienza a contar-.
Cerró los ojos y mentalmente comenzó a contar, Spanner presiono el botón y miro al chico y luego a su computadora, todo iba bien, conecto un cable en un monitor más grande. En el monitor grande comenzó a verse lo que Tsuna estaba viendo.
-Felicidades, su proyecto parece funcionar bien-.
Dijo Reborn y el rubio sonrió.
-Shoichi y yo trabajamos para poder crear esto. Ha salido mejor de lo que esperaba-.
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Tsuna comenzó a abrir los ojos, sintió que estaba de espectador en algún programa y logro verse a si mismo diez años en el futuro, en una oficina, viendo papeles con un rostro de concentración que no creyó que realmente llegara a poseer él. Se veía maduro y eso le hizo sonreír, además que ya no tenía esa cara de niña, aunque admitía que seguía siendo una cara linda para ser un chico. La puerta se abrió de repente y por ella entro su guardián de la nube, sorprendido sonrió, Hibari seguía siendo guapo. Pero su yo del futuro no levanto la vista de los documentos ni un segundo.
-Me voy de misión a Ucrania. Volveré en seis días-.
El Tsuna del futuro elevo la mirada y lo miro por un corto periodo, su mirada era seria y parecía que apenas había notado su presencia, bajo la vista de nuevo.
-Ve con cuidado… Seis días podían ser lo suficiente para que mueras-.
Las palabras frías le provocaron un frió en el interior, ¿acaba de hablarle de esa forma a Hibari? Miro a su yo del futuro sin creerlo aún.
-No tientes mi amor, Tsunayoshi-.
Dijo el otro, su guardián de la nube, sin reparos y dio la vuelta, el Tsuna del futuro soltó una risita y se levanto de la silla deteniendo la partida de Hibari del futuro, el Tsuna pequeño sonrió de lado, al parecer todo había sido una mala pasada. Tsuna del futuro abrazo fuerte al Hibari del futuro y luego se separo mirándole con dulzura.
-Vuelve con bien… Por cierto, felicidades por tu compromiso con Kyoko-chan-.
Tsuna se quito el casco y salió corriendo. Reborn no dijo nada y Spanner estaba un poco confundido.
-¿Pasa algo?-.
-Nada-.
Respondió simplemente Reborn. Por la puerta salió Byakuran y miro al Tsuna de la otra dimensión dormir.
-Es hora de irme… ¿Dónde está Tsunayoshi-kun?-.
-Se fue a su cita de amor-.
Respondió simplemente Reborn y Byakuran sonrió mientras tomaba en brazos al Tsuna dormido. Miro a Reborn y este le devolvió la mirada.
-Es una lastima… Deseaba despedirme de él… Es realmente una lastima, pero mi tiempo se termino-.
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Tsuna no podía creer lo que había visto, ¿Hibari comprometido con Kyoko? No, no podía ser posible. Llego a casa y abrió precipitadamente la puerta subió corriendo a su cuarto ignorando el saludo de su madre, abrió la puerta con prisa y miro a Lambo durmiendo en el suelo.
Busco entre las cosas de Lambo y encontró la bazuca, miro el arma, soltó un suspiro.
Quería verlo por si mismo.
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Cuando el humo se disipo se encontró a si mismo en una habitación estilo oriental. Miro alrededor, debía encontrar rápido a Hibari y hablar con él, tenía menos de cinco minutos para hacerlo. Una puerta corrediza se abrió.
-Tsunay… ¿Tu?-.
-¡Hibari-san!-.
Estaba tan feliz de verlo que no le importo lanzarse a los brazos del mayor, Hibari, con algo de sorpresa, lo recibió con un abrazo y lo apretó contra si.
-Necesito hablar contigo… Es urgente-.
-¿De que trata?-.
Tsuna elevo el rostro, no tenía tiempo de avergonzarse por lo que iba a preguntar.
-¿Me amas?-.
-Te amo-.
La rapidez y la franqueza con la que contesto le hicieron sonreír, todo lo que había visto era falso, Hibari lo amaba.
-Entonces, nosotros…-.
Hibari lo separo y bajo su rostro hasta la altura del menor.
-No te equivoques. Que yo te ame no significa que exista un "nosotros". No porque yo te ame significa que tú me amaras siempre-.
Abrió los ojos sorprendido, ¿eso significaba que él había dejado de amar a Hibari? No, no había forma. No quería hacerlo. Pequeñas lágrimas de desesperación comenzaron a formarse en sus ojos y pronto comenzó a derramarlas.
-Pero yo te amo mucho, Hibari-san-.
Hibari sonrió y le tomo el rostro. Le enjuago con los pulgares las lágrimas y se acercó un poco más a su rostro infantil.
-Ámame siempre, Tsunayoshi-.
Y antes que los cinco minutos terminaran Tsuna sintió que Hibari lo besaba.
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Y antes que me diera cuenta ya había escrito esto.
Cuando lo releí me di cuenta de dos cosas.
1.- Al parecer Tsuna va a dudar mucho de su relación. (Para empezar ya dudaba demasiado de su relación).
2.- Y a mi parecer creo que algo malo va a suceder (si me lo preguntan no voy a responder nada sobre este segundo punto, ni yo misma he planeado el desenlace de todo esto).
Bueno, sin duda notaron que las cosas están tomando un rumbo… malo y el rumbo que toma va hacer que Tsuna tome decisiones precipitadas… o tal vez no será Tsuna.
Bueno, ya deje mucho tiempo de lado a Mukuro y de alguna forma esto se transformo en un ligero 182769, así que espero meter de nuevo a Mukuro en el siguiente capitulo, bueno, espero meterlo pronto.
