Disclaimer: Los personajes de Katekyo Hitman Reborn no me pertenecen, pertenecen a su respectiva autora Akira Amano.

Summary: La primera vez que supo de qué trataba el amor no fue precisamente con la tierna Kyoko. La primera vez que lo probo con Hibari tuvo miedo, pero pronto se volvió una obsesión. Lo aceptaba, era inmoral pensar en ese amor.

¡Capitulo corregido por Mika-chan!


ONLY YOU

By: Yunmoon

.

::

.

Capítulo 11

Reminiscencia

::


P.V-Byakuran (Necesario para darle un poco de color a la trama)

Si debo ser sincero, su relación me daba celos.

En cada dimensión sucedía exactamente lo mismo, siempre estaban los dos juntos. Siendo mafiosos o personas normales, no importaba, siempre estaban juntos.

Me dio celos verlos juntos, luchando contra mí.

Me dio celos verlos juntos, formando una extraña familia.

Me dio celos verlos juntos, muriendo uno junto al otro.

Su relación solo me dio celos.

¿Por qué siendo hombres podían estar siempre juntos y a mi me costaba tanto llegar a Shou-chan?

Solo por venganza y resentimiento decidí tomarlo a él, a Tsunayoshi, al tan venerado Decimo Vongola. En algunas dimensiones tuve el valor de romper ese vínculo que había formado el destino o el propio Dios, solo lo hice porque realmente estaba celoso de su relación.

Y no lo negare, disfrute del pecado que había cometido al luchar con ese lazo que el destino había formado con esos dos, disfrute del pecado de tomar a alguien que no estaba destino a mí, Tsunayoshi era alguien que tenía muchas cosas que me hacían feliz, pero no era para mi.

Ahora, que deseo ser un poco más sincero, lo confesare, le mentí.

Ciertamente, si realmente quería tenerlo para mi debía de matar a ese chico, Hibari Kyouya era todo un impedimento para mi, si realmente deseaba quedarme con su amante debía de matarlo primero a él.

Hibari Kyouya murió en cada dimensión en la cual yo tome a Tsunayoshi.

Le mentí, en esa quinta dimensión también tuve que matarlo, no tuve opción.

Aunque en esa dimensión él no hubiera conocido a Tsunayoshi, ese hombre actuaba y tomada decisiones que lo acercaban a él.

Fue en esa dimensión que me di cuenta de la verdad de ese hombre, de la verdad de ese lazo que existía entre esos dos.

No se trataba del Destino.

Mucho menos se trataba de Dios.

Era el mismo Hibari Kyouya quien creaba ese lazo inquebrantable.

Luchando con el destino o ya fuera con Dios, Hibari Kyouya formaba su camino para llegar a Sawada Tsunayoshi, lo conociera o no, supiera de su existencia o no, simplemente su camino siempre lo llevaba al mismo lugar, al lado de Tsunayoshi.

Era un hombre interesante, y quise saber sus razones, la razón por la cual amaba tanto a Sawada Tsunayoshi. Y la ilógica respuesta fue totalmente creíble para mí.

"Solo lo amo por existir".

La respuesta fue tan emocionante que me obligo a reprimirme y no matarlo en otras dimensiones, por alguna razón, quería ver su sufrimiento después de matar a su amante.

Pero el resultado fue tan insulso e inesperado que me causo una perturbación extrema.

Hibari Kyouya era un rival prometedor en todo el sentido de la palabra. No solo acepto ser dejado, ser humillado y pisoteado por su amante. La propia muerte de Tsunayoshi no perturbo sus sentimientos ni su mundo. Y me di cuenta de algo.

El destino para Hibari Kyouya no existía.

Dios para Hibari Kyouya no era lo suficientemente importante como para obedecerlo.

Pero Sawada Tsunayoshi para Hibari Kyouya significaba todo.

No.

Era el arma letal creada para destruirlo.

Para Hibari Kyouya la existencia de Sawada Tsunayoshi significaba la existencia de la única persona capaz de herirlo. Comprendía porque lo quería cerca pero a la vez lo deseaba muerto. Un extraño sentimiento, debo admitir, pero realmente no comprendo que era lo que deseaba Hibari Kyouya, estar toda su vida con Tsunayoshi o verlo morir.

Pero al final me di cuenta que Sawada Tsunayoshi era el verdadero interesante.

Una persona capaz de controlar a tal bestia era interesante.

Al final no quise saber de cuantas formas Sawada Tsunayoshi torturaría a su linda y domable bestia, la respuesta podría haberme impactado más que el hecho de saber que Sawada Tsunayoshi –a diferencia de Hibari- si podía vivir sin conocer a Hibari Kyouya.

Su relación, al final, me dio lastima.

Fin del P.V

Después de su largo monologo interno abrió sus ojos lavanda y se encontró con los ojos de él, grandes ojos almendra, extrañamente los ojos de Tsunayoshi lo perturbaban, pero de todas formas sonrió.

-Byakuran… He hablado con el Noveno y… de ahora en adelante Irie-san tiene el permiso de verte una vez al mes. Ahora todo depende de Irie-san, si él desea o no venir es su propia decisión-.

-Hmmm… Gracias, Tsunayoshi-kun-.

-Yo… debo volver a Japón… así que…-.

-Antes de que te vayas, realmente quiero saber algo. ¿Sales con Kyouya-kun?-.

Su sonrojo inmediato le hizo entender que estaba en lo correcto. Entre cerró los ojos, realmente quería decirle algo hiriente, pero luego supo que eso no sería sutil de su parte, decirle la verdad tal y como era no sería conveniente en ese momento. Decirle la verdad tal y como era lo heriría mucho, y en ese momento no deseaba herirlo. Decirle que la razón por la cual su guardián de la nube y él estarían separados sería solo por sus decisiones.

En cada dimensión existente, esa había sido la razón. El Decimo Vongola siempre tenía una razón lógica por la cual debía dejar al guardián de la nube, siempre era igual.

Y el guardián de la nube siempre se conformaba con la decisión de su amante. Realmente era patético.

-Ya veo… Tsunayoshi-kun… voy a contarte un secreto, ven, acércate un poco más-.

Tsuna no se movió, pero el insistente movimiento de la mano de Byakuran le obligo a acercarse dos pasos, Byakuran continúo con el movimiento y se acercó dos pasos más, Byakuran corto toda la distancia y se coloco junto a su oído y sonrió.

-Si alguna vez, tú y tu guardián de la nube se separan… será todo por ti, así que no disfrutes de su sufrimiento, ¿vale?-.

Las palabras provocaron que Tsuna temblara. Miro a Byakuran con una cara de terror, pero este sonreía como si nada. Tsuna se alejo tanto como le fue posible y luego camino a la salida, se detuvo en la entrada y volteo a mirar a Byakuran con una mirada melancólica.

-Y-yo… ya lo se… Pero yo no pienso dejar a Hibari-san-.

Byakuran sonrió y Tsuna salió de la celda sin decir nada más. Pero Byakuran sabía que no era así, siempre existía una razón para que esa desdichada relación concluyera, así había sido en las dimensiones que recordaba. Suspiro, algo dentro de él esperaba que Tsunayoshi fuera capaz de derribar esa barrera de lo correcto e incorrecto y escogiera la felicidad que le brindaba el estar al lado de su guardián de la nube.

Pero para tomar esa decisión se necesitaba mucha valentía y coraje, pero la valentía y el coraje no eran los fuertes de ese niño. Sinceramente, Tsunayoshi era muy cobarde cuando se trataba de algo que tenía que ver con sus propios sentimientos.

.


.

-… por eso debo volver a Italia-.

-¡Oh, vaya! Reborn-kun realmente parece ocupado… Pero te extrañare mucho-.

-No te preocupes mama, volveré-.

-Eso me alegra mucho pero… ¿No te despedirás de Tsu-kun? El dijo que se iba de campamento por la escuela pero no debe de tardar mucho en volver-.

-No te preocupes mama, ya me he despedido de mi alumno-.

-Pues bueno, no puedo detenerte más, Reborn-kun… Que tengas un buen viaje y llegues con bien y cuídate mucho, ¿ok?-.

-Gracias mama-.

Ese mismo día Reborn salió de la casa de Tsuna, pero no se marcho inmediatamente a Italia. Primero dio una visita a alguien que llevaba inactivo hace mucho tiempo.

Cuando llego a Kokuyo a la primera persona que vio fue a Chrome Dokuro, la chica miraba distraída por la ventana mientras jugaba con el pequeño búho dominado Mukuro. Y luego lo vio a él, a su alrededor se formaban todo tipo de ilusiones, al parecer estaba en lo correcto, la mente de Mukuro Rokudo había llegado a su límite. Con el pensamiento de que todo a su alrededor era una ilusión, Reborn se acerco al nombrado...

-Mukuro-.

El chico en primer momento no contesto, ni siquiera lo miro, después de diez segundos alzo el rostro y le sonrió, pero Reborn noto que parecía más un cuerpo que una persona. Dio un paso a Mukuro.

-Si me escuchas contesta-.

-¿Arcobaleno del Sol? ¿Qué es lo que necesitas de mi esta vez?-.

Reborn se acercó un poco más, de un momento a otro las ilusiones comenzaron a desaparecer y fueron reemplazadas por agua, solo agua. Reborn supo que debía de calmar la mente de Mukuro o podría matarlos a los dos.

-Escucha lo que voy a decirte-.

Mukuro solo sonreía, pero Reborn esperaba que realmente le prestara atención.

-Es cierto que en tus vidas pasadas Tsuna murió muy pronto… Pero debes de recurrir a la reminiscencia para recordar eso que has olvidado-.

-…-.

-Lo cierto es… que probablemente actúe muy precipitado y el destino de Tsuna no es Hibari… y realmente me lamentaría mucho el que fueras tú-.

-…-.

-Si escuchaste eso deberás actuar pronto…-.

-Eso es algo que a ti no te incumbe, arcobaleno del Sol-.

-… Aunque no fuera de mi importancia, tú y Hibari están fastidiando mucho el fututo de Tsuna como Decimo Vongola… Si es necesario recurrir a todo esto, no hay más-.

Mukuro sonrió de lado y Reborn pensó que lo mejor era que se fuera ya, dio la vuelta dispuesto a marcharse, pero la voz del muchacho lo hizo parar de golpe.

-Bien, entiendo tus verdaderas preocupaciones. No nos hagamos tontos, lo cierto es que tu… deseas romper la maldición de los arcobaleno y no es precisamente por querer ser libre, todo tiene que ver que tu al igual que Kyouya-kun y yo… para ti… Tsunayoshi-kun es… lo más importante-.

Reborn se detuvo totalmente por casi dos segundos, pero al instante recupero la compostura y salió de ese lugar. Mukuro sonrió de lado, así que no estaba muy equivocado, realmente ese niño, que realmente no era un niño, tenía sentimientos por el castaño.

Soltó un suspiro y fue entonces que noto que a su alrededor habían ilusiones, cerró los ojos y las ilusiones comenzaron a desaparecer. Se recostó en el sofá y sintió una presencia en la habitación.

-¿Se encuentra bien, Mukuro-sama?-.

Nagi, le miraba profundamente, Mukuro solo estiro la mano y Chrome se acerco lo suficiente para tomarla, lo miro a los ojos y le sonrió.

-Me encuentro muy bien, Nagi-.

.


.

La sensación de estar al borde del precipicio era muy latente y le llenaba de adrenalina, pero no estaba al borde del precipicio, estaba a un lado de Hibari, sintiendo su tacto, oliendo su fragancia suave y escuchando los murmullos de su voz. Tsuna se abrazo a su espalda y reprimió suspiros y jadeos, estaba muy diferente de su primera vez, si esa primera vez había sido tan… desbordante, esta vez era muy desbordante, muy terrenal, demasiado pasional.

Se mordió los labios, los sonidos que salían de su boca le parecían extraños y vergonzosos, no quería que Hibari los escuchara, pero Hibari se separo de él, coloco una mano en su mentón y lo beso con fuerza, abrió la boca como acto reflejo y sintió la lengua de Hibari en su interior. Esta vez no podía simplemente morderse la boca, así que los sonidos escaparon o simplemente fueron tomados por los labios de Hibari. Posteriormente se separo y Tsuna sintió que la saliva se deslizaba, el moreno no pudo evitar el sonreír de lado, una sonrisa un tanto maliciosa y acerco un dedo a la boca de Tsuna, como si supiera lo que quería, Tsuna abrió la boca y Hibari metió el dedo.

Tsuna se sentía avergonzado, pero la sensación placentera que se juntaba en su parte baja era demasiado, lo estaba llenando de algo que nunca había experimentado. Cuando Hibari retiro el dedo de su boca lo coloco en su parte trasera y Tsuna se congelo.

-¿Hibari-san?-.

Pero Hibari no dijo nada, y en su lugar sonrió de nuevo, lentamente metió el dedo y Tsuna apretó los dientes, se sujeto fuerte de la sabana y cerró los ojos. Hibari se acercó lentamente y le beso, Tsuna coloco sus manos en su espalda y se sujeto fuerte de él, de alguna manera necesitaba de algo en lo que sujetarse.

-¿Esta mejor?-.

Pregunto Hibari, Tsuna asintió y volvió a besarle mientras él metía otro dedo, Tsuna quiso cerrar las piernas, pero desistió en el ultimo momento, sus ojos se humedecieron y sin proponérselo comenzó a emitir esos sonidos extraños, sonidos que en los oídos de Hibari pasaban a ser sonidos dulces e incitantes. Trago saliva, ya se sentía mejor, más listo, de alguna forma sabía que se acostumbraría, tener a Hibari como amante no le daba tregua, su libido era demasiado grande.

Hibari lo deseaba demasiado y apenas y podía contenerse en la escuela. Tsuna no le reprimía, de cierta forma complacerlo era algo que le gustaba demasiado, pero tener sexo por más de tres días seguido cansaba su cuerpo, no sabía si ese día iba a soportar tener a Hibari dentro y colapsaría después. Hibari saco los dedos de dentro de él, y mordió su oreja.

-Te amo, Tsunayoshi-.

Esa era la verdadera razón, la razón por la cual no se creía capaz de rechazarlo, que le dijera que lo amaba cada vez solo provocaba un libido demasiado fuerte en su interior. Se agarro a su cuerpo e impaciente espero que Hibari lo penetrara, pero Hibari se rió de él, y continúo mordisqueando su oreja y bajo lentamente a su cuello.

-¡Hibari-san!-.

Exigió, Hibari volvió a reír y lamio su cuello hasta su oído, presiono sus manos en la cintura de Tsuna y volvió a mordisquear su oreja.

-¿Qué pasa?-.

-N-no… no jue-gues conmigo…-.

Hibari descendió lentamente la mano y toco su miembro, Tsuna soltó un grito y apretó la cara contra su pecho mientras que el mayor solo pudo reír nuevamente. Era un hecho, Hibari era todo un pervertido, sin esperarlo esta vez lo penetro, apretó los dedos contra la piel de la espalda de Hibari y soltó un jadeo de sorpresa.

-Hi-Hibari-san…-.

Probablemente, lo amaba demasiado.

Solo por eso no podía entender porque su yo del futuro lo dejaría, amaba tanto a Hibari que ya había pasado a la aceptación de esa relación, aceptaba su relación con Hibari, aceptaba que amaba le amaba y por supuesto que aceptaba los sentimientos de amor de Hibari hacia él. Pero tenía miedo, no deseaba que ese futuro se cumpliera, solo deseaba estar con Hibari.

Y de repente, cuando el nombrado comenzó a moverse en su interior, reacciono, deshecho esos pensamientos y volvió a su realidad, en donde él y Hibari eran amantes.

Sonidos extraños salían de su boca, desde jadeos hasta fuertes gemidos. Cruzo las piernas en la cadera de Hibari y volvió las embestidas más profundas.

-¡Aaah!-.

Soltó un gemido tan fuerte que Hibari sonrió.

-¿Lo he tocado?-.

Tsuna solo veía estrellas, destellos y luces, una oleada de placer lo recorrió entero, soltó un nuevo jadeo, Hibari sonrió de lado, salió de Tsuna y volvió a arremeter contra él procurando tocar de nuevo ese lugar, Tsuna soltó un nuevo gemido, fuerte y tan sensual que Hibari sintió de nuevo el libido y la idea de disfrutar de su amante fue tan insoportable que comenzó a ser más y más pasional.

Llego un momento en el cual Tsuna ya no supo de nada, perdió el sentido del tiempo y del momento, solo era consciente de que estaba con Hibari, de que Hibari y él eran un solo ser.

.

Al abrir los ojos lo primero que vio fue el techo de la habitación de Hibari, se sentó lentamente y observo la nota que se encontraba en la cómoda, la tomo y la leyó. Hibari no estaba, pero le ordenaba tomar un baño y desayunar lo que le había dejado en la cocina. Se levanto de la cama, y a diferencia de la primera vez, que había estado totalmente adolorido y sin poder ni querer levantarse, esta vez pudo caminar más normal, poco a poco se acostumbraba a Hibari.

No sabía si sentirse orgulloso o no. En fin.

Camino al baño y se dio cuenta que el agua seguía caliente, supuso que Hibari se habría ido hace poco, se metió al agua caliente y se baño profundamente. Salió del baño y volvió a la alcoba de Hibari, se puso una camisa del chico y los pantaloncillos cortos que había llevado el día anterior, suspiro el aroma de Hibari y salió de la alcoba dispuesto a tomar el desayuno.

Pero nunca se hubiera esperado encontrar a Mukuro en la sala de la casa de Hibari, retrocedió dos pasos y miro a los lados.

-No huyas, no voy a acerté nada, solo quiero hablar-.

A pesar de escucharlo retrocedió un paso más.

-¿Qué es lo que quieres, Mukuro?-.

Mukuro soltó el tridente y este desapareció mientras caía, miro a los ojos a Tsuna y este trago saliva asustado.

-No… me arrepiento de lo que te hice, no he venido a disculparme-.

Tsuna no dijo nada, solo trato de retroceder otro paso, pero se dio cuenta que estaba contra la pared. Mukuro dejo de mirarlo, por alguna razón que le tuviera miedo a su mirada le daba tristeza.

-He venido a contarte un poco sobre mis vidas pasadas-.

-¿Por qué?-.

-Porque eso es lo que quiero-.

Tsuna trago saliva, y se dio cuenta que estar asustado de Mukuro no era algo educado, contando que Mukuro parecía bastante afligido por su mirada, se sintió arrepentido, lo sabía, una actitud muy tonta contando que Mukuro había intentado sobrepasarse con él.

-¿Por qué quieres contarme eso?-.

-Porque en todas mis vidas pasadas, tu fuiste mío-.

Tsuna se sorprendió demasiado, Mukuro sonrió, incluso su cara sorprendida era igual a la de su vida pasada.

-¿Me escucharas?-.

Tsuna no dijo nada, pero Mukuro tomo eso como un si.

-En cada vida pasada estuviste a mi lado, fuiste mi amante, realmente te quise, te ame mucho, realmente lo hice-.

-Entonces… ¿por qué me hiciste eso?-.

Mukuro desvió la mirada al sofá, la razón era obvia, no quería que en esta vida Tsuna muriera, si para que eso pasara debía de lastimarlo, entonces lo haría, pero las palabras de hace una semana del arcobaleno del sol al final le habían obligado a decirle todo, quería entrar en estado de reminiscencia y recordar lo que se suponía que había olvidado.

-Porque, precisamente, por tenerte a mi lado fue que te perdí… Si para mantenerte con vida tenía que alejarte de mi lado, entonces eso haré-.

Tsuna miro a Mukuro, de cierta forma apreciaba el sacrificio, pero ahora eso no le importaba, porque ahora que tenía a Hibari, Hibari era la única persona que le importaba. Se acercó a Mukuro y le tomo la mano que estaba cubierta por un guante negro de cuero.

-Gracias, Mukuro-.

Se quito el anillo del cielo que traía en la mano junto con el anillo de Natsu, tomo la mano de Mukuro y le quito el anillo de la niebla que llevaba y lentamente le saco el guante, un contacto sincero, era lo único que quería, lentamente junto los dedos de su mano con los de Mukuro y cuando sus palmas estuvieron juntas un choque eléctrico paso entre ambos, de pronto todo se nublo para Mukuro y como lo predijo Reborn, entro en un estado de reminiscencia.

.

-No llores… no lo hagas…-.

Acarició su mejilla cubierta por lágrimas, sonrió un poco, aunque sentía un dolor recorrerle el cuerpo entero, trago saliva, incluso le costaba hablar y eso podía intuirlo él.

-Mukuro, yo te amo… verte llorar me entristece-.

-Verte morir me hace llorar, Tsunayoshi-.

Tsuna lo miro, no quería dejarlo, pero no era como si pudiera luchar contra la muerte, sonrió con tristeza y tomo el rostro de Mukuro y lo beso suavemente en los labios, fue un contacto suave y sincero, quería trasmitirle todos sus sentimientos con ese pequeño y corto beso.

-No me odies… por favor-.

-¿Cómo voy a odiarte Tsunayoshi? Jamás lo haría-.

Tsuna sonrió.

-Entonces, prométeme algo… Cuando renazcas, si existo en esa nueva vida tuya, búscame, por favor, búscame, te necesitare siempre-.

-Pero por mi culpa tu… estas muriendo…-.

-Aunque fuera esa la verdad, realmente no me importa, yo solo quiero estar contigo… Mukuro, no me olvides-.

-Tsunayoshi-.

-Yo, realmente, realmente, te amo… Así que no me odies, no lo hagas…-.

.

Tsuna estaba sorprendido, había visto varias escenas de su vida pasada a un lado de Mukuro, respiraba agitado y en ese momento se dio cuenta que tenía algo arriba, abrió los ojos y miro el cabello azuloso de Mukuro, lentamente se levanto de encima de él y le miro a los ojos, ambos respiraban agitados, Tsuna sentía una extraña opresión en el pecho, Mukuro parecía afligido y de un momento a otro descendió y lo beso.

Tsuna no supo qué hacer o que decir, con su mano rodeo a Mukuro por la cintura y se agarro de la chaqueta del uniforme del peli azul, cerró los ojos.

Cuando se separaron Tsuna observo sus ojos fijamente, el ojo azul de Mukuro era igual al de su vida pasada y ese ojo rojo le hacía sentir lo mismo que en ese entonces, ese ojo rojo lleno de maldad era algo tenebroso, pero a la vez le gustaba, ¿qué significaba todo eso?, ¿la razón de su separación con Hibari era debido a Mukuro?

No, no lo permitiría.

-Lo siento-.

Comenzó, Mukuro lo miro sin entender.

-Yo… él… te amaba más que a su propia vida, por eso murió, porque para él tu eras su propia vida, te amaba más que a nada y a nadie. Pero él no soy yo… Yo a quien amo es a Hibari-san…-.

Y si Byakuran hubiera visto todo eso habría dicho lo siguiente:

El problema de esos dos, es que ambos lucharon contra su destino, mientras Hibari Kyouya no tenía porque conocer a Sawada Tsunayoshi, lucha contra ese destino y lo conoció.

Mientras Mukuro Rokudo tenía que conocerlo, lucho contra ese destino y se obligo a si mismo a tomar decisiones que lo alejaran de Tsunayoshi.

El problema principal fue que, Hibari Kyouya se enamoro de Tsunayoshi porque significaba su perdición y Mukuro Rokudo decidió no amarlo porque estar junto con Tsunayoshi significaba verlo morir.

¿Quién es el más loco de los dos?

Mukuro sonrió, se levanto de encima de Tsuna, el tridente apareció en su mano y apunto a Tsuna, quien en ese momento se estaba sentando en el suelo, miro a Mukuro a los ojos.

-Hibari Kyouya será tu perdición… si necesitas de alguien, búscame a mí-.

Dijo y desapareció entre la niebla. Tsuna se recostó en el suelo y miro el techo. Sintió que algo se oprimía en su pecho y grito tan fuerte como pudo. Comenzó a llorar y entonces se dio cuenta de algo, el anillo de la niebla estaba ahí.

Lloro más fuerte y realmente no supo porque. En su interior algo se rompió tan fuerte que lloro más y más.

No amaba a Mukuro, de eso estaba seguro, pero sentía un remolino de emociones por él que no podía explicar.

Amaba a Hibari, de esto también estaba seguro, y realmente no había peros para esos sentimientos, el problema era que tenía miedo de que esa relación terminara como todo el mundo le decía, no quería perder a Hibari, sería muy doloroso y realmente podría morir por eso.

Estaba muy confundido, solo quería ver a Hibari y sentirse seguro, solo quería estar con Hibari, pero se levanto del suelo, se coloco los zapatos y salió corriendo de la casa de Hibari, su próximo destino…

Era Mukuro.

.


.

Cuando Mukuro llego a Kokuyo no le sorprendió ver a Hibari frente a la puerta de su hogar, Chrome le miraba desde atrás de Hibari junto con Ken y Chikusa. El trio no sabía que decir, habían intentado echar a Hibari, pero ese chico era muy fuerte y había terminado lastimando a Ken y a Chikusa, Chrome por su parte había tenido miedo de llamar a Mukuro telepáticamente, temía que lo lastimara.

-Oya, Hibari Kyouya-.

-Tenemos que hablar-.

Dijo, Mukuro le miro un poco sorprendido, que Hibari quisiera hablar y no romperlo a golpes era raro, pero de todos modos sonrió.

-Kufufufu… Bien, vamos adentro-.

El trio se aparto de Hibari cuando paso a su lado, Mukuro los miro y esa mirada fue clara, no quería que se acercaran. Chrome asintió.

Hibari se quedo en la puerta de entrada, Mukuro se coloco junto al sofá y lo miro a los ojos.

-¿De que quieres hablar?-.

Hibari miro la tonfa que llevaba en la mano, y luego miro a Mukuro.

-Conozco tu destino, se que yo mismo forcé mi destino a él. Por eso te obligo a que sigas ese camino que tú mismo escogiste-.

-¿Qué?-.

Realmente se sorprendió.

-Yo también he tenido recuerdos, probablemente tu igual, probablemente Tsunayoshi y todos esos herbívoros los han tenido, los recuerdos del futuro que no se nos permitió ver-.

Mukuro lo miro más atento.

-Mi yo del futuro conoce mejor que yo ese destino y sabe que forzar el destino solo significa romperlo. Por eso no interfieras-.

Mukuro sonrió.

-Así que ya lo sabes… Tu destino junto a él era realmente el mío. Y si desde el principio decidí dejarlo no voy a cambiar de parecer-.

-Espero que eso continúe-.

Hibari dio la vuelta y justo cuando iba a salir se encontró con alguien que no esperaba ahí.

-¿Tsunayoshi?-.

-Hibari-san-.

Mukuro se sintió por primera vez espectador, con una sonrisa miro la escena, que hubiera dejado a Tsunayoshi no significaba que deseara que estuviera con ese chico.

-Y-yo… Mukuro olvido su anillo…-.

Se cubrió la boca, o no.

-¿Lo viste antes?-.

-Bueno… yo…-.

-Fui a tu casa-.

Hibari se sintió más y más enojado, pero no volteo a ver a Mukuro, seguía enfocando su mirada en Tsuna.

-¡No es como piensas! Mukuro solo me dijo algo y…-.

-¿Y que?-.

-N-nosotros… solo hablamos… eso fue todo-.

Hibari tomo el anillo de las manos del castaño y le arrojo la argolla a Mukuro, este la tomo antes que impactara en su rostro, Hibari tomo a Tsuna de la mano y se fue llevándose consigo al castaño. Mukuro los vio partir y soltó un suspiro.

-Suerte, Tsunayoshi-kun-.

.


.

-Hibari-san, me estas lastimando-.

Pero Hibari no detuvo su caminar ni mucho menos aflojo el agarre en la mano de Tsuna, este apretó los dientes y se detuvo soltándose del agarre de Hibari, Hibari se detuvo tres pasos después.

-Dije que me lastimas… Hibari-san…-.

Dijo en voz baja tomándose la mano lastimada y sobándola con la otra, Hibari lo veía con un aura de molestia y superioridad que había comenzado a fastidiar a Tsuna, para ser sincero, no se sentía arrepentido de haber estado con Mukuro, es más, sentía que tarde o temprano tendría que verlo, después de todo, Mukuro junto con Chrome era su guardián de la niebla.

-…-.

Evito la mirada de Hibari y observo su mano herida, el silencio solo consiguió comenzar a ponerlo nervioso.

-No hicimos nada… Mukuro y yo solo habl…-.

Hibari lo tomo tan rápido del cuello que lo hizo impactar contra una pared, Tsuna perdió por un momento la respiración y poco después la recupero, impactado miro enfrente de él, Hibari le miraba con tanta tristeza que por primera vez se dio cuenta de lo mucho que había lastimado a Hibari, él mismo comenzó a sentirse triste y se dio cuenta que quería llorar.

-Y-yo… L-lo siento… Perdón… Perdóname Hibari-san-.

Pronto comenzó a llorar, realmente, realmente amar era muy doloroso.

Amar significaba eso, entregar todo por alguien, estar dispuesto a dar cualquier cosa por esa persona, amar debería significar eso y Tsuna lo comenzaba a comprender, y Hibari no le estaba pidiendo imposibles, Hibari, con esa mirada llena de melancolía, le pedía fidelidad, le pedía que fuera solo suyo.

Pero Hibari no lo entendí, Tsuna ya se había entregado total y completamente a él, Tsuna ya pertenecía a Hibari.

-Lo bese… Pero no lo hice porque lo amara, Mukuro tampoco me obligo…-.

Volvió a sollozar mientras se cubría la boca con las manos evitando llorar más y más fuertes.

Pronto se encontró a si mismo sentado entre las piernas de Hibari siendo abrazado por él, en la calidez de la casa del pelinegro, Tsuna apoyo la cabeza en su pecho y olfateo su aroma, apretó las manos de Hibari.

-Te amo, Hibari-san-.

Dijo bajito, casi en un murmullo, Hibari coloco el mentón sobre la cabeza de Tsuna.

-Yo también te amo-.

Dijo, pero por alguna razón Tsuna quería sentirlo, se mordió el labio inferior, aunque realmente no creía soportar tener sexo con Hibari otra vez quería hacerlo.

-Hibari-san… quiero hacerlo…-.

Hibari sonrió, tomo a Tsuna del mentón y lo beso en la boca, se separo de él y luego le beso la coronilla.

-Hoy… solo vamos a dormir-.

Tsuna se acurruco mejor en Hibari, lo abrazó fuerte y coloco su mejilla en el pecho de Hibari, de momento a otro Hibird apareció y se coloco sobre el hombro de Hibari.

-Tsu… Tsu… Hibari…-.

Tsuna sonrió y pronto se quedo dormido.

.


Bien, pues este capitulo… digamos que para este capitulo queda perfecto el dicho "la tranquilidad antes de la tormenta", soy una escritora que me encanta darle altas y bajas a las relaciones, me encanta hacer sufrir a mis personajes, ¡buajajaja!, no, realmente no soy tan mala, pero a mi parecer lo mejor del 1827 es que siempre hay momentos muy amargos, tan amargos que hacen las relaciones súper interesantes y muy picantes.

Bueno, para ser sincera ya tengo el próximo capitulo, espero subirlo después de terminar mi capitulo del otro fic que tengo de khr.

No estuve actualizando ahora porque no tiene mucho que presente mi final de física y estaba muy estresada por si no lo pasaba y tenía que hacer mi segunda vuelta, pero como ya exente mi materia y eso significa que el próximo ciclo escolar entro a la universidad (Yupi), pues estoy más inspirada y estoy escribiendo capítulos más largos y con más drama (como detesto el drama, pero lo escribo), bueno, mi plan es actualizar cada cinco o cuatro días, para quienes lo han notado, siempre espero a que hayan al menos ocho reviews para actualizar, y esos reviews se juntan más o menos en cuatro días, y eso me inspira aún más.

Bueno, con respecto a la historia, creo que voy a hacerlos sentir muchas cosas en el próximo capitulo y les recomiendo no leerlo en publico (esto va para kiyomi120500, no quiero que vayas a hacer lo mismo frente a tu clase XD).

Disfruten del capitulo.