Disclaimer: Los personajes de Katekyo Hitman Reborn no me pertenecen, pertenecen a su respectiva autora Akira Amano.
Summary: La primera vez que supo de qué trataba el amor no fue precisamente con la tierna Kyoko. La primera vez que lo probo con Hibari tuvo miedo, pero pronto se volvió una obsesión. Lo aceptaba, era inmoral pensar en ese amor.
¡Capitulo corregido por Mika-chan!
ONLY YOU
By: Yunmoon
.
::
.
Capítulo 15
Anillo de la nube
::
La superioridad que sentía en ese momento no se comparaba con casi nada, coloco un pie sobre el abdomen de ese sujeto y sonrió con sadismo, era tan genial sentirse superior. Con su arma apunto a la cabeza del sujeto y con un certero disparo la bala atravesó el cráneo y lo mato en menos de un segundo. La sangre salpico su zapato, el que tenía sobre el hombre, no le tomo importancia, solo se guardo el arma y comenzó a caminar fuera del lugar. Su teléfono celular vibrando dentro de su chaqueta lo alerto, lo tomo y miro la pantalla, luego sonrió con algo similar a la arrogancia y contestó.
-No tengo tiempo, habla rápido-.
Del otro lado se escucho un "wao" y luego una risita extraña, como perversa y con sed de sangre, pero él sonrió de nuevo, tal vez ya se había enterado y no esperaba menos.
-¿Qué pasa Hibari?-.
-Bebe, me voy de viaje de dos semanas, dejaré a Tsunayoshi solo-.
Reborn elevo un poco más la comisura de sus labios, su sonrisa arrogante se volvió superior, esa llamada tenía otra intención y era probablemente amenazarlo.
-Se que estas de viaje también. Si es que llegaras antes que yo te advierto, no te acerques a Tsunayoshi-.
La advertencia más que asustarle le hizo casi reír. Sostuvo mejor el aparato mientras comenzaba a caminar.
-¿Y a que viene eso?-.
-No voy a dejar que vuelvas a tener el cuerpo de Tsunayoshi a tu disposición-.
Reborn reprimió una risa, eso había sonado a "no te dejaré tenerlo de nuevo en la cama". Soltó un suspiro.
-Aunque me lo digas así, sabes que soy su tutor-.
Escucho una risita del otro lado.
-Bebe, tú y yo sabemos que eso ya no es así. Que fueras su tutor fue un pedido del Noveno Vongola para hacer a Tsunayoshi un candidato apto para su puesto. Tú y yo sabemos que hace mucho que el Noveno considera a Tsunayoshi apto… Tu estancia en la vida de Tsunayoshi hace mucho que termino, agradece que te haya estado dejando permanecer a su lado-.
La sonrisa de Reborn desapareció tan pronto como escucho eso, ¿cómo sabía Hibari sobre eso? Fuera de enojarse alterarse o sorprenderse estaba intrigado.
-Mi avión esta por despegar-.
Sin más escucho un click y luego un pitido del termino de la llamada. Miraba sin sentimiento al frente mientras que por pura inercia continuaba su camino. Cerró al aparato después de un rato y lo guardo en su bolsillo, bien, pues que mal que Hibari lo supiera. Pero por lo visto estaba atrasado de información. Reborn pensó que lo mejor sería volver pronto.
.
.
Cuando la llamada se termino guardo el teléfono celular en el bolsillo de su pantalón y miro atrás, la chica llegaba corriendo con una mano sobre su cabello y la otra sostenía un portafolio, Hibari la miro sin realmente verla, era como si solo mirara el portafolio.
-Hikari-.
-¡Ya te he dicho que mi nombre es Luka! ¿Qué es lo que quieres con esto?-.
Hibari extendió la mano y ella le dio el portafolio, lo tomo y lo abrió, vio dentro varias carpetas, cerró de nuevo el portafolio y dio media vuelta.
-¿Solo por eso me has hecho venir aquí?-.
-También para decirte que estaré fuera por dos semanas. No voy a estar para vigilarte, así que no hagas nada que amerite que te muerda hasta la muerte-.
La chica se puso a la defensiva.
-Realmente no entiendo porque dices siempre lo mismo, eres raro, Hibari-.
Hibari no dijo nada más. Solo comenzó a caminar directo al avión que lo llevaría a su viaje, pero se detuvo abruptamente cuando escucho lo siguiente.
-¡Adiós! Por cierto… ¡El chico con el que estabas era realmente lindo! ¿Puedo hablarle?-.
Soltando la maleta Hibari se acerco a una velocidad sorprendente a la chica, la sostuvo del cuello de su blusa y la alzo hasta que solo las puntas de los pies de la chica tocaron el suelo, asustada miro los ojos de Hibari.
-Si te acercas un poco, solo un poco, te morderé hasta la muerte-.
-¿Qué haces? Me estas asustando-.
-Es mejor que te asustes y escuches mis advertencias y las sigas directamente… no me gusta repetir las cosas-.
Eso asusto a la chica castaña y tembló.
-V-vale… no… no me voy… no me voy a acercar… pero ya bájame, por favor-.
Lentamente Hibari la bajo, la observo un poco más y dio la vuelta tomando el portafolio del suelo y ahora si abordo el avión. La chica lo vio marchar en silencio. La primera vez que vio a Hibari le pareció cool, como esos chicos que son serios e indiferentes, pero ese chico no solo era eso, si no también rudo y parecía no tener sentimientos, además le había dicho "herbívoro" la primera vez, la vez que quiso invitarlo a una fiesta por el examen de entrada a la secundaria.
De hecho no entendía porque ese chico le hablaba. El primer semestre no le había dirigido la palabra una sola vez y eso que iban en el mismo grupo. Pero para el regreso a clases él había comenzado a hablarle de una forma casual, le había preguntado su nombre, su edad, de donde venía y ese tipo de cosas, luego había comenzado a estar a su lado, sin hablarle, luego comenzó a seguirla a casa y poco a poco comenzaron a entablar una extraña relación. No eran amigos y eso era realmente obvio, no eran novios, pero eran más que conocidos, no sabía como decirlo, probablemente eran solo compañeros, pero tampoco eso era lo correcto. Además, ese chico había frustrado sus ganas de conocer a su hermano mayor que sabía vivía en Nanimori, lugar al que ella nunca había ido, pero al cual deseaba ir, después de todo quería ir a conocer a su hermano mayor.
Ahora que no estaba ese sujeto acorralándola y tomándola como su sirviente… ¡Podía ir a Nanimori! Sonrió como niña traviesa y camino fuera de ese lugar, parecía ser un aeropuerto privado, en fin, no era algo que realmente le importara.
Se quedo quieta cuando alguien le tomo del hombro, elevo la vista y se encontró con ese chico, Kusakabe, creía que se llamaba así.
-Hesagi-san, esto es una advertencia de Kyo-san. Por favor, no vaya a Nanimori-.
Ella frunció el ceño.
-Ya le dije que no iría… Los dos son unos pesados. Puedes perderte al igual que él… No iré a Nanimori, así que no molestes-.
Era decepcionante que en un comienzo Hibari le hubiera gustado. Era la primera vez que le gustaba tanto un chico y este era más cruel con ella como nadie más lo era o lo había sido, Hibari había frustrado su amor que hasta ella se decepcionaba de haberse sentido así. Era decepcionante que alguien que le había gustado fuera así con ella.
Miro como ese chico se iba en el avión, bien, mentiría y que, de verdad quería conocer a su hermano mayor y esos dos no se lo podían prohibir por mucho tiempo, ya había esperado dos años para poder verlo, el día que ella había entrado a la secundaría alta su hermano mayor se había mudado a Nanimori y ella había decido ir a conocerlo, para que supiera que eran hermanos, el primer semestre le había sido imposible ir a verlo, pero al segundo Hibari le había dicho que Nanimori estaba prohibido para ella.
Y Hibari no le daba explicaciones, no entendía porque tenía que obedecerlo, era alguien molesto del que no estaba segura querer seguir. Pero era una chica, por supuesto que le gustaba estar rodeada por esa aura de belleza que tenía ese chico.
Después de todo Hibari le había gustado.
.
.
Tsuna sabía que había hecho mal, por Dios que lo sabía. Y ahora estaba pasando unas aburridas vacaciones. Yamamoto y Gokudera disfrutaban su vida de 'novios', no tenía idea como estaban Shoichi y Spanner, los niños jugueteando por ahí con Fuuta y ya no quería saber a donde se había largado Reborn. Miro el libro que había estado leyendo y luego decidió cerrarlo y levantarse de la cama, debía de existir algo que pudiera hacer, no podía pasarse las vacaciones de verano así. Fue entonces que algo llamo su atención, abrió la ventana de su cuarto y pudo ver a Hibird, sonrió mientras dejaba entrar al pequeño a su habitación. Hibird se poso sobre el escritorio y miro al menor.
-Hibari, Hibari…-.
-No se si culparte por todo o darte las gracias… Por ahora solo te daré las gracias, pequeño-.
Acaricio la pequeña cabeza de Hibird con un dedo y luego abrió el cajón de su escritorio, tomo una pequeña caja y la abrió, en su interior se encontraba el anillo de la nube junto con la cadena que Hibari le había devuelto y los aretes, los miro por un momento y cerró de nuevo la caja y la dejo sobre el escritorio, Hibird llamo su atención cuando se puso a volar por el cuarto mientras repetía el nombre de su amo una y otra vez, Tsuna sonrió y abrió la ventana dejando salir al ave. Realmente no sabía si agradecerle a Hibird por haberlo acercado a Hibari de esa forma o culparlo por depender tanto de esa persona, cualquier cosa no importaba realmente, lo único importante era que realmente amaba a Hibari. Por un momento se sintió en las nubes, junto con Hibari y se sintió fabuloso. Despertó de su ensoñación y se decidió por bajar a la cocina a ver que había hecho de comer ese día su mamá, su sorpresa fue grande cuando vio a cierto chico sentado en una silla frente a la mesa de la cocina, no se esperaba encontrarlo ahí, al menos no tan pronto.
-¿Reborn?-.
El chico levanto ligeramente el sombrero y miro al castaño.
-Tsuna-.
-¿Qué haces aquí? ¿No que volvías en dos semanas?-.
Reborn pareció molesto por el comentario ya que inclino el sombrero y observo a Tsuna de forma amenazante, la voz de su madre llamo su atención y evito que le temblaran las piernas, Reborn seguía causándole escalofríos después de todo.
-Reborn-kun dijo que termino antes su trabajo… ¡Además trajo una postal de papá!-.
Nana mostró una postal con la imagen de la Torre Eiffel, Tsuna se preguntó como su mamá seguía creyendo en las ridiculeces que decía su padre. Decidió ignorar eso y volver su atención a Reborn.
-¿Cuándo volviste?-.
-Hace unos minutos-.
Dijo con simpleza, Tsuna decidió no preguntar nada, al parecer Reborn no le iba a decir a donde había ido y que trabajo había hecho, tampoco es como si quisiera saber que tipo de trabajo hacía un Hitman de verdad, eso era Reborn. Se sentó en la silla frente a Reborn y volteo para mirar a su mamá.
-¿Qué hay para comer?-.
-Hamburguesas-.
Tsuna sonrió satisfecho volteando para mirar al frente, la mirada de Reborn le provoco un estremecimiento, bajo la mirada, no iba a volver a engañar a Hibari, se lo había prometido y por Dios que lo iba a cumplir. Aunque Reborn le dirigiera ese tipo de miradas de complicidad, no iba a traicionar a Hibari porque se lo había prometido.
-Hibari me hablo hace tres días-.
Dijo Reborn de repente, mirando al castaño de tal forma que Tsuna comprendió la razón por la cual Hibari le había hablado, Tsuna se puso nervioso, pero Nana escucho el nombre de Hibari y rápidamente volteo, con el cuchillo en mano moviéndolo de forma violenta asustando a Tsuna.
-¿Cómo esta Hibari-kun?-
-¡Ten cuidado con el cuchillo!-.
Grito Tsuna aterrado, Nana dejo el cuchillo sobre la tabla de cortar y volteo a ver a Tsuna.
-¿Cómo esta Hibari-kun?-.
Repitió, Tsuna sonrió un tanto nervioso.
-Hibari esta bien… Vino hace tres días, tenía que salir de viaje pero volverá y nos visitara-.
-¡Que bien! Hace tiempo que no veo a Hibari-kun, me encantaría tenerlo por aquí una vez más-.
Nana giro hacía donde estaban las verduras y con una sonrisa continuo con su tarea de cortarlas, Reborn se levanto de la silla y Tsuna hizo lo mismo, decidieron trasladar su platica al cuarto del castaño. Tsuna observo a Reborn desde atrás, examinándolo un poco, por lo poco que sabía, Reborn ahora tenía la apariencia de un chico de dieciocho años, además que había dejado de ser su tutor, pero se había vuelto su asesor mientras él tomaba su cargo como Decimo Vongola, debía de consultar las cosas con Reborn antes de tomar cualquier decisión, eso era lo que le había dicho el Noveno. Además, sabía que Reborn continuaba con ciertos encargos como asesino a sueldo, eso era algo que no le gustaba, pero el propio Reborn le había dicho que no se metiera con sus asuntos. Entraron en la habitación del castaño y ambos se quedaron de pie, Tsuna contra la puerta y Reborn contra el armario.
-Hibari me hablo, no quiere que me acerque a ti, ya lo sabe-.
Tsuna trago saliva, ya se imaginaba que la advertencia no solo recaería en él, sino también en Reborn, ahora no sabía si Hibari también se lo habría dicho a Dino, esperaba que no.
-Lo sabe, él vino a verme antes de irse…-.
Reborn lo miro cuando la voz de Tsuna se hizo más baja, se separo del armario pero cuando Tsuna se pego más a la puerta se detuvo, sonrió de lado y se acercó más, se pego a Tsuna y coloco una mano bajo su mentón, levantándolo y mirándolo a los ojos, le parecía satisfactorio que el niño creyera que podría escapar de él solo retrocediendo.
-¿Ahora le serás fiel?-.
-Desde el principio debí serlo… déjame tranquilo, Reborn-.
Reborn no se alejo, no lo soltó y tampoco dejo de sonreír, Tsuna se estaba poniendo nervioso, ciertamente Reborn era muy atractivo, tanto como Hibari, era algo que nadie podía negar y no era que fuera un homo, solo que no podía evitar pensar que Reborn era atractivo o Dino también, también le parecía que Kyoko era hermosa y Haru era simpática, por eso no se creía un homo completo. Lentamente movió la cabeza hasta voltearla, separándose cuanto pudo de Reborn, Reborn sonrió un poco más, se acercó a la piel expuesta y lamió esa zona, Tsuna apretó los ojos, mentalmente se repitió que no debía de hacerlo, lo repitió tantas veces hasta que su cuerpo se enfrió y solo tuvo presente en su mente a Hibari.
-No debes hacerlo-.
Le dijo Reborn, de manera cínica mientras soltaba una risa arrogante. Tsuna apretó los dientes y volteo tan rápido que dio un fuerte cabezazo a Reborn, el pelinegro se alejo instantáneamente, Tsuna coloco una mano en su frente, el golpe había sido duro, le dolía demasiado. Pero aguantándose el dolor miro a Reborn y con lágrimas en los ojos, le grito.
-¡No voy a volver a hacerlo contigo!-.
Luego se tapo la boca con ambas manos y rogo porque nadie lo hubiera escuchado. Reborn se irguió y sonrió, pero su sonrisa en lugar de ser divertida o amable, fue aterradora, Tsuna se asusto y decidió abrir la puerta y salir de ahí, pero Reborn fue más rápido, coloco una mano sobre la puerta, impidiendo al menor salir, y lo acorralo en ese lugar, Tsuna se sintió nervioso, oh Dios, sabía que había sido mala idea acostarse con Reborn, con Dino había sido diferente, pero Reborn era otra cosa, Reborn era una persona totalmente diferente, su orgullo era similar al de Hibari, incluso su insistencia, sabía que nada bueno iba a salir con acostarse con él, pero la atracción en el momento había sido fuerte, era sin duda un mal novio, Hibari era millones de veces mejor que él.
-Nunca dije que se iba a volver a repetir, pero si continuas insistiendo en lo mismo… tal vez tengamos una segunda ronda-.
Sus palabras y su aliento provocaron un sonrojo en el rostro del castaño, Tsuna trago saliva y se pego más a la puerta, evitando cualquier contacto con Reborn, pero Reborn le gustaba un poco y Tsuna no pudo evitar sentir un cosquilleo, era un mal novio, era un malísimo novio y no se merecía a alguien tan perfecto como Hibari.
-Kufufufu~ No intimides a los niños, arcobaleno Reborn-.
Reborn se separo de Tsuna y miro hacia el centro de la habitación, siempre aparecía en el mejor momento, pensó Reborn con sarcasmo.
-Mukuro-.
Dijo Reborn mirando al hombre que estaba en el centro de la habitación, Tsuna se sintió alegre, pero a la vez no tanto, era la primera vez que Mukuro aparecía en el mejor momento, pero no era como si su visita fuera mejor, del todo. Mukuro enfoco su mirada en Reborn, pero enseguida la desvió hacia Tsuna y le sonrió.
-Tsunayoshi-kun, ¿acaso no te han dicho que les pasa a los chicos malos?-.
Tsuna se puso nervioso y se sonrojo, que lo viera en ese situación era muy incomodo, desvió la vista y miro el suelo, no tenía nada mejor que mirar y no quería sentir los ojos de Mukuro sobre él.
-¿Qué quieres?-.
Preguntó Reborn, estaba comenzando a perder la paciencia, no era como si en primer lugar tuviera mucha, además, Mukuro no era alguien que le agradara, de hecho no le agradaba nada, tolerarlo solo se debía a que era guardián de Tsunayoshi.
-Solo quería ver a Nana-san, Nagi me ha dicho que nos ha invitado a comer-.
-Si quieres hacer una visita, entra por la puerta principal-.
-Pero quería darle una sorpresa a Tsunayoshi-kun-.
Tsuna lo miro y le sonrió de forma nerviosa.
-Gracias por la visita y… ¿Dónde está Chrome?-.
Cambiar la conversación y enfocarla en la chica que no estaba fue la mejor idea que cruzo su mente, no quería que esos dos terminaran hablando de cosas demasiado personales que lo incluyeran a él.
-Cuando veníamos de camino fue tomada por esas dos niñas-.
-¿Kyoko-chan y Haru?-.
-Ellas-.
Tsuna sonrió al pensar como estaría Chrome, luego abrió la puerta y miro a los dos.
-Vamos a la cocina, mamá ya estaba terminando-.
Mukuro fue el primero en salir, detrás de Tsuna, segundos después Reborn se movió y salió de la habitación cerrando la puerta. Tsuna no sabía que decirle a Mukuro, después de todo llevaba desaparecido cuatro meses, probablemente ya eran cinco. Cierto día fue a ver como estaban, pero no había nadie en Kokuyo, ni Chrome, ni Ken o Chikusa y claro, tampoco Mukuro, fue a verlos varios días, semanas y cuando menos se dio cuenta ya habían pasado tres meses, esta era la primera vez que lo veía después de tanto tiempo, quería preguntarle sobre su desaparición, pero pensó que lo mejor sería preguntar después de la comida.
Dentro del cuarto de Tsuna, su pequeña caja se abrió, el anillo de la nube, el anillo de Hibari, perdió el brillo de la voluntad de Hibari y salió por la ventana, atravesándola, el anillo de la nube desapareció en un destello de luz.
.
.
Luka despertó alrededor de las dos o tres de la mañana, en su nuevo departamento. Había decidido quedarse una temporada en Nanimori, se había dado un semestre de baja y podría volver el otro. Su sueño se había visto molestado por su pequeña vejiga que le había rogado ir al baño, y ella había acudido, cuando salió del baño se encamino a la cocina y saco un cartón de jugo de manzana, vertió un poco en un vaso y lo bebió todo. Soltó un bostezo y se estiro un poco, algo extraño irrumpió en la cocina, un brillo, decidió ignorarlo, seguro todo se trataba de sus alucinaciones por el sueño.
Volvió a despertar alrededor de las seis de la mañana, supuso que ya no iba a volver a dormir, se puso de pie, pero rápidamente cayó al suelo, había pisado algo duro y Dios, sintió que se le enterraba en la piel sensible de su pie. Miro hacia donde había pisado y se encontró con un lindo objeto.
-Anillo~-.
Pronunció de forma cantarina mientras tomaba la argolla, se la coloco en el dedo y sonrió, era una preciosa argolla color morado, su color favorito, observo más de cerca y se dio cuenta que decía algo, se acercó un poco más.
-Familia… Vongola…-.
Su mente recurrió a sus clases de italiano y un poco dormida comenzó a traducir esas palabras, tardándose más por su estado de adormilamiento.
-Familia… ¿almeja?-.
Le pareció extraño pero ignoro eso, solo se coloco el anillo y sonrió cuando vio que le quedaba a la perfección, era como si el anillo se adhiriera a su dedo. Se saco el anillo y decidió que ese día lo llevaría, además, hoy visitaría a su hermano y quería verse linda.
.
.
Tsuna estaba, desesperado. El anillo había desaparecido, había buscado por todo su cuarto y no encontraba el anillo, juraría que lo había dejado en la caja una vez lo había visto. Bajo rápidamente y cuando vio a su mamá se acercó a ella.
-Mamá, ¿has entrado a mi cuarto?-.
Nana coloco un dedo bajo su mentón, y luego negó con una sonrisa.
-No, ayer no hice limpieza en tu cuarto, pensaba hacerlo hoy-.
Tsuna asintió ante eso y corrió a la sala, Reborn estaba acostado en el suelo, dormitando al parecer, no le importo despertar al hombre, le quito la fedora de la cara y lo miro a los ojos, Reborn enfoco sus ojos negros en él.
-¿Qué?-.
-¿Has visto el… anillo de la nube?-.
Reborn se acomodo un poco y miro con bastante molestia a Tsuna.
-¿Has perdido el anillo de la nube?-.
-¡No! B-bueno… estaba en… la caja y ya… ya no esta-.
Reborn le arrebato su sombrero de las manos y se lo coloco, se puso de pie y comenzó a subir las escaleras, Tsuna lo siguió por atrás. Entraron a su cuarto y una vez dentro Reborn miro alrededor.
-¿Dónde lo habías dejado?-.
Tsuna señalo la caja y Reborn se acercó, miro la ventana y luego el exterior. Suspiro y se sentó en la cama de Tsuna.
-No tiene caso que lo busques aquí… El anillo se ha ido-.
Tsuna lo miro sin entender a que se refería, Reborn soltó un suspiro.
-El anillo ha decidido buscar un nuevo propietario… un nuevo dueño, ¿entiendes? El anillo ha decidido tener otro dueño-.
-¿Eso es posible?-.
-Claro, los anillos funcionan de esa forma. Si el anillo del Cielo esta en 'funcionamiento' y un anillo se queda sin dueño, entonces los anillos buscaran un nuevo dueño, esa es su forma de continuar protegiendo al propietario del anillo del cielo-.
Para ese momento Tsuna estaba sobre Reborn, lo sostenía del cuello de la camisa y le miraba con enojo contenido, si lo dejaba escapar iba a golpear a Reborn, de eso estaba seguro.
-¿POR QUÉ NO ME LO DIJISTE? ¡Si el anillo no vuelve será tu culpa!-.
-El anillo no va a volver y la responsabilidad es de Hibari, después de todo-.
-¡Cierra la boca!-.
-Escucha, esa fue la decisión de Hibari, yo le hable de las consecuencias y esta fue una de esas. Él tomo la decisión de arriesgarse, él mismo tiene que resolver esto, claro, si es que quiere resolverlo-.
-Tú… Solo quieres que Hibari no este más a mi lado-.
Reborn lo observo, sin pestañear, sin realmente enojarse, sin tomarle importancia a su enfado, después de todo no tenía razones para hacerlo.
-Al principio deseabas que yo estuviera con Hibari… tú… Pero ahora, ahora…-.
-¿Ahora que? ¿Ahora que me pasa?-.
-No estas enamorado de mi… solo quieres fastidiar mi relación… no voy a permitir que hagas eso, voy a estar con Hibari te guste o no-.
Reborn lo coloco debajo de él en un movimiento, tomo a Tsuna de la camisa y lo miro a los ojos.
-No te negare nada, me da igual como pienses. Solo te digo que si comienzas a amenazarme… puede que te arrepientas-.
-Te amenace o no… tú no me dañaras, porque no sabes que pensar de mi, ¿verdad? Estas confundido y hasta que resuelvas eso no me harás daño-.
Reborn cerró los ojos de forma peligrosa, Tsuna trago saliva, ligeramente asustado.
-Reconócelo, Reborn, no sabes lo que sientes por mi, ¿acaso es amor? No lo sabes, después de todo, tú no sabes que es el amor, por eso no sabes si me amas. Le tienes miedo al amor y te diré esto, porque te aprecio. El amor es para los fuertes, los débiles no aguantan ese sentimiento-.
Reborn se separo de Tsuna y le apunto con Leon, Tsuna no pestañeo, sabía que Reborn no lo lastimaría, para comenzar era el heredero de Vongola, su jefe, y para continuar Reborn tenía ciertos sentimientos por él, amor o no amor no importaba.
-Interesantes palabras, ¿algo más que decir?-.
Una luz apareció frente a los ojos de Tsuna, miro hacia la ventana y se dirigió a ella, la abrió y miro detenidamente cada lugar, sus ojos se detuvieron a lo lejos, por el centro.
-El anillo esta ahí, ¡vamos!-.
De un saltó cayó al suelo y miro arriba, Reborn hizo lo mismo, corrieron hacia el lugar que Tsuna sentía era el indicado, olvidando su discusión.
.
.
Luka llegó al lugar indicado y se detuvo frente a la puerta, toco dos veces y una vez la puerta se abrió miro el interior, cuando vio que quien le abría la puerta era un rubio, saltó hacia él, le rodeo con sus delgados brazos y grito.
-¡Hermano!-.
El rubio sintió que alguien se le abalanzaba encima, miro a la chica frente a él y se quedo con una gran interrogativa, no recordaba tener una hermana. Por atrás un pelirrojo lo miraba con diversión, el rubio volteo a verlo con una interrogativa que hizo que el pelirrojo parara de sonreír y decidió preguntarle.
-¿Tienes una hermana, Spanner?-.
El rubio miro atrás de él, y negó con la cabeza.
-No que yo recuerde-.
-Es que tú no lo sabías, nii-san-.
Spanner miro a la chica y ella continuó con su sonrisa, sin soltarlo, Spanner comenzaba a sentirse nervioso. Shoichi se acerco a ambos, a la castaña y al rubio, y con una sonrisa se aparto un poco.
-¿Entramos?-.
La chica dejo de abrazar a Spanner, pero lo abrazo del brazo y entro arrastrando al rubio, Shoichi le ofreció un asiento en la mesa, estilo oriental, y ella se sentó de forma correcta en el suelo haciendo que Spanner también se sentara, puesto que no lo había soltado. La chica se acercó a Spanner apoyando su cabeza en su hombro, el rubio se sentía incomodo, pero no quería decírselo, no sin recibir una explicación de lo que pasaba.
-Ahm… Tú eres…-.
-Perdona, mi nombre es Hesagi Luka, Spanner es el tuyo, ¿cierto?-.
-Sí… y… podrías explicarme… ¿por qué se supone que eres mi hermana?-.
Ella lo soltó del brazo y miro al frente, donde Shoichi depositaba una taza de té.
-Gracias… ahm…-.
-Mi nombre es Shoichi, Irie Shoichi-.
-Hesagi Luka, mucho gusto, Shoichi-san-.
Spanner se dio cuenta que ella estaba desviando el tema al ponerse a platicar con Shoichi, el rubio odiaba las evasivas, le tomo la muñeca y le hizo girar para que lo mirara. Pero algo llamo su atención.
-Ese anillo… ¿Dónde lo has conseguido?-.
Spanner soltó su muñeca y ella miro el anillo y luego se lo saco, mostrando la piedra morada, Irie soltó su taza, vacía, esta por suerte cayó parada en la mesa, era el anillo de la nube.
-Lo encontré debajo de la cama de mi nuevo apartamento. ¿Es lindo?-.
Luka se coloco de nuevo el anillo, Spanner se levanto de su lugar y luego miro a Shoichi.
-Voy a llamar al Vongola-.
Dijo secamente, Luka lo miro irse, le llamo la atención que dijera Vongola, peo lo ignoro al notar que su hermano parecía molesto y luego miro a Shoichi.
-¿Paso algo?-.
Shoichi miro a la chica y le sonrió de forma nerviosa.
-No… pasa nada… ¿Cuántos años tienes, Luka-san?-.
-Tengo un año menos que ustedes, tengo diecisiete-.
-Ya veo… ¿has dicho que tienes un nuevo apartamento?-.
Luka asintió ante eso.
-Vivo en Tokio, pero me mudare por este semestre a Nanimori-.
-¿Estás en la secundaria alta? ¿No es malo que te saltes un semestre? Estas apunto de entrar a la universidad-.
-No te preocupes, estaba en una clase adelantada, así que dijeron que solo debía de presentar exámenes para volver el siguiente semestre-.
-Ya veo…-.
Luka escucho pasos y miro a su hermano, Spanner se sentó de nuevo a su lado derecho y sin más vueltas pregunto.
-¿Por qué dices que eres mi hermana?-.
Luka bajo la vista y miro su taza de té, no sabía si todo seguiría tan bien después de contarle la verdad a su hermano.
-Bueno, empecemos con algo un poco más sencillo. ¿Cómo supiste sobre mí?-.
Luka lo miro con una sonrisa.
-Mi mamá me contó de ti, cierto día. Dijo que vivías en Italia, y hace dos años supe por un amigo, que no se porque te conoce, que te mudarías a Japón-.
-¿Y sobre lo otro?-.
Shoichi sintió que no debía de estar ahí, pero se sentía curioso. Luka miro de nuevo su taza de té, no quería decirle la verdad.
-Básicamente… tú no debías de enterarte nunca de mi existencia… soy… producto de la infidelidad de tu padre con mi madre… yo… soy tu media hermana-.
Shoichi se sintió de repente muy incomodo, miro a Spanner, pero este seguía igual de tranquilo que hace un momento.
-Lo siento, Luka, pero yo no conocí a mi padre, ni tengo idea de sus infidelidades. Y para ser sincero, no me interesa-.
Luka lo miro con algo similar a la alegría.
-¿Entonces no me odias? ¿Puedo seguir llamándote nii-san?-.
Spanner no se sentía molesto, realmente no le importaba lo que se padre hubiera hecho, no es como si le tuviera afecto a su familia y tampoco se negaría a ser llamado de esa forma, de cierta forma que lo llamaran así le traía buenos sentimientos, sin contar que tener una hermana japonesa era interesante, muy interesante.
-Claro, puedes hacerlo-.
La puerta de entrada se abrió y todos voltearon a mirar a esa dirección, por la puerta apareció Tsuna y Reborn.
Luka lo reconoció al instante y se sonrojo un poco, Tsuna la reconoció, era la chica que estaba con Hibari y se enojo un poco.
Pero pronto Tsuna pudo ver algo, algo similar a una visión de su tiempo junto con el Hibari de hace diez años. Hace mucho que no tenía esas visiones, así que se sintió mareado.
.
"-No lo entiendes-."
"-¿Hibari-san?-."
"El hombre coloco una mano sobre su anillo y luego miro a Tsuna, se acercó a él y coloco una mano en su cabello, Tsuna se sonrojo, y realmente no supo porque lo hizo, pero Hibari le ponía nervioso."
"-El problema, es que si dudas de mi, yo no podre recuperarlo-."
"-¿Dudar de ti?-."
"Hibari se agacho hasta que su frente estuvo pegada a la de Tsuna, el castaño cerró los ojos, el nerviosismo recorriendo su sistema, el calor en su sangre las manos de Hibari rodeándolo lo volvieron incapaz de pensar con coherencia."
"-Un día perderé algo, pero si no tengo tu confianza entonces no lo podre recuperar. Eres mío, así que no debes olvidarme-."
"Esa lógica no era para nada coherente, pensó Tsuna. Hibari se separo lentamente y recogió una tonfa del suelo, se encamino a la salida pero fue detenido por Tsuna."
"-Yo… no puedo entenderlo. Has dicho que me amas… pero en el pasado nunca lo has demostrado y… y ahora esto… ¿Me estas jugando una broma, Hibari-san?-."
"Hibari sonrió de lado perturbando a Tsuna, Tsuna retrocedió un paso y trato de alejarse del contacto de Hibari, pero Hibari le tomo la mano, el escalofrió que recorrió a Tsuna lo distrajo de todo, incluso de la pelea que estaba por llegar."
"-Veras, pronto conocerás mi amor, yo no voy a dártelo, porque tú no eres el mío, el mío volverá el día que te vayas. Así que hazlo bien, o te morderé hasta la muerte-."
"Tsuna sonrió de lado mientras sentía que Hibari lo soltaba, entonces tuvo una duda."
"-Hibari-san, ¿alguna vez te enamoraste de alguien que no fuera yo?-."
"-Nunca, para mi, siempre fuiste tú lo más importante-."
.
Su sonrojo fue tan intenso que todos se preocuparon, incluso Reborn, el ex arcobaleno le toco el rostro pero fue la mano de la chica que llamo su atención, en su mano derecha, en su dedo medio, se encontraba el anillo de la nube, le tomo la mano con brusquedad y miro la piedra, luego miro a la chica que le miraba algo asustada, era cierto, lo que el Hibari del futuro le había dicho era cierto, no podía amar a esa chica. Esa chica era asustadiza y débil, más débil que él, pero el anillo la había escogido, el anillo había decidido que esa chica sería el sustituto de Hibari, ella sería su nuevo guardián de la nube.
De ninguna manera, no iba a permitir eso.
-Devuélvemelo, regrésame el anillo de la nube. ¡Eso le pertenece a Hibari-san!-.
.
¿Recuerdan que les dije que Luka había sido creada por un propósito? Pues creo que ya se dieron cuenta cual es su propósito, Luka-chan fue creada en un momento en que mi mente estaba pensando cosas malas, mi mente sádica quiso crear a esta chica. Dentro de mí dije, el amor es lindo, muy lindo, pero cuando se trata del amor entre dos chicos debe tener muchas cosas malas, y más cuando esos dos chicos son Hibari y Tsuna. Mi Hibari es, cruel, con todos, pero más con las personas que quieren lastimar a su amante –Tsuna-. Mi Tsuna es egoísta y bastante despistado, sin notarlo lastima a las personas y realmente no se siente culpable al darse cuenta que los lastima, así que cuando lastima a Hibari a veces no se siente culpable. Entonces se preguntaran, ¿Qué tiene que ver esa chica? Pues les diré, mi mente sádica dijo, este amor puede tornarse cruel, pero no solo para ellos, su amor lastimara a terceros, y ahí entra Luka-chan, fue la chica entrometida que sin darse cuenta entro en algo que no le convenía, si, va a ser herida tanto por Hibari como por Tsuna. Como me gustan todos los personajes de KHR! no pude pensar en alguno que fuera lastimado por la relación de Tsuna –Mukuro no es lastimado, así que no se preocupen por él-, así que me vi obligada a crear a esta chica, que aunque aprecio a mis personajes creados esta chica va a ser el personaje más perjudicado, pero no se preocupen su salida en la historia va a ser rápida.
Y por supuesto que pronto sabrán porque Hibari no quería que Luka se acercara a Tsuna.
Dejando aún lado el trama, debo decirles que estoy por subir nuevas historias, un 1827, un R27 y un 6927. Sip, como no me pude decidir por ninguna historia decidí crear tres historias. Debo decirles que con la encuesta que hice en mi otro fic KHR, el R27 fue el ganador, pero hubo muchos votos para una historia 1827 y unos que otros para el 6927, y al final mejor tomar una buena decisión y hacer tres nuevas historias.
La primera historia que subiré será el R27, porque fue el ganador y le doy un poco más de prioridad, luego subiré el 1827, y al final el 6927. Actualizare más seguido el R27, porque como dije fue el ganador y le quiero dar prioridad.
Informando esto me despido. Por cierto, me disculpo por las faltas de ortografía, últimamente me siento floja y no reviso bien, trato de hacerlo pero a veces me saltó unas que otras palabras, me disculpo como siempre por eso.
Shao~ Shao~
