Disclaimer: Los personajes de Katekyo Hitman Reborn no me pertenecen, pertenecen a su respectiva autora Akira Amano.
Advertencia: Este capitulo va a ser de dos partes, y para los que quisieron saber como era Hibari después de dos años… entonces les digo que de eso vamos a hablar en este capitulo y en el otro.
Summary: La primera vez que supo de qué trataba el amor no fue precisamente con la tierna Kyoko. La primera vez que lo probo con Hibari tuvo miedo, pero pronto se volvió una obsesión. Lo aceptaba, era inmoral pensar en ese amor.
¡Capitulo corregido por Mika-chan!
ONLY YOU
By: Yunmoon
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Capítulo 16
La nube - I
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Luka sintió miedo ante la fuerza que ese lindo chico ejercía en su muñeca, pero no se movió, estaba más impactada por el hecho de que ese chico había dicho que el anillo le pertenecía a Hibari. Miro la piedra morada y luego miro al chico castaño que no había despegado la mirada ni un solo segundo, su mirada era similar a un dorado, brillaba con tanta intensidad que sintió que era absorbida. Trago saliva de forma nerviosa y jalo un poco su muñeca, pero el castaño le apretó más fuerte, soltó un quejido de dolor, sentía que si apretaba más fuerte le iba a romper la muñeca. Spanner se dio cuenta que eso se estaba tornando un poco pesado, además que Tsuna estaba lastimando a su 'nueva' hermana.
-Vongola… Creo que es mejor que la sueltes, la lastimas-.
Tsuna no la soltó en ese momento, ni siquiera se movió, de hecho siguió con la mirada fija en Luka. Reborn coloco una mano en su hombro y con una voz suave le hablo al oído.
-Es suficiente, ella no sabe de que le estas hablando, suéltala-.
Tsuna pareció reaccionar con esas palabras. Despacio, extremadamente despacio comenzó a soltarla, al dejarla notó que le había dejado roja la muñeca, pero eso no le importaba, solo quería de regreso el anillo que tenía esa chica.
-Devuélvemelo, el anillo es mío-.
Extendió la mano, pidiendo el anillo. Pero Luka se mantuvo quieta, no se movió y no le respondió, pero tampoco alejo su mirada de la de Tsuna. Tsuna comenzó a fastidiarse, quería de regreso el anillo, ese anillo le pertenecía más a él que a ella, claro, el anillo era sin duda de Hibari y lo protegería con su vida, incluso si el ladrón era una chica.
-¡Devuélvemelo!-.
-¿Por qué tendría que hacerlo?-.
Preguntó ella por fin, provocando que Tsuna se pusiera un poco nervioso. Irie trato de decir algo pero la mirada severa que le envió Reborn provoco que hasta Spanner decidiera no meterse. Tsuna se puso a la defensiva en el momento en que Luka se acercó un paso a él.
-¿Por qué?-.
-Porque ese anillo es mío-.
-Imposible, tú nunca has ido a mi apartamento y yo lo he encontrado ahí-.
Tsuna se dio cuenta que una persona normal no tenía nada que ver en su mundo y mucho menos sabía algo y obviamente no quería contarle nada, no quería decirle que él era un líder de la mafia y ese anillo le pertenecía a uno de sus guardianes. Pero tenía que hacer algo para recuperar el anillo. Reborn decidió actuar, si esa chica iba a ser un guardián temporal al menos debía de saber algo, como que iba a morir si no devolvía el anillo.
-Ese anillo pertenece a la familia Vongola, no sé cómo llego a tus manos, pero ese anillo le pertenece a este niño-.
Dijo Reborn. Luka lo miro por primera vez y sus ojos se abrieron con asombro, ese hombre, se refería a Reborn, era totalmente atractivo. Reborn sonrió de forma seductora, había visto esos ojos en innumerables mujeres, sabía que tenía ahora toda su atención, sería más sencillo de esa forma, si esa chica se enamoraba de él obtendría el anillo sin hacer un solo esfuerzo.
-¿Familia Vongola? ¿Son algo de la nobleza italiana? ¿Son importantes?-.
Preguntó la chica con ilusión. Hablar de la nobleza la hacía ver como una chica interesada, pero bueno, a ninguno realmente le importaba eso. Aunque lejos de lo que ella pensaba, la familia Vongola no tenía nada que ver con la nobleza.
-Algo así. Mira, ese anillo hace juego con este-.
Reborn tomo la mano de Tsuna y le mostro a Luka el anillo del Cielo, los ojos de la niña se volvieron grandes mientras observaba el anillo de siete asombrosos y hermosos colores, era tan bonito que sus ojos se iluminaron y la curiosidad de tocarlo le pico todo el cuerpo. Quiso tocar el anillo, pero la mirada severa que le mandaba el castaño le hizo desistir de eso. Tsuna se estaba desesperando, solo quería de regreso el anillo.
-Y… ¿Ese anillo también se ilumina como este?-.
Y, sorprendiendo a los cuatro, la chica mostro su llama de la nube. Del anillo de la nube salió una llama morada, ciertamente era una llama extrañamente cálida, nada comparada a la llama hostil y poderosa de Hibari, la chica sonreía mostrando su creación. Desesperado Tsuna se lanzó a la chica, ambos cayeron en el suelo, Tsuna sobre ella y comenzó a jalarle el anillo. Spanner y Reborn se vieron obligados a intervenir, el primero tomando a la chica y el segundo sujetando a Tsuna para que no se lanzara de nuevo a la chica. Reborn tuvo que aplicar mucha fuerza para evitar que Tsuna intentara lastimar a esa chica, el castaño estaba utilizando demasiada fuerza. Luka se escondió detrás de Spanner, tenía un rasguño en la base del cuello y le dolía la cabeza al haber caído de forma bruta al suelo.
-¡Suéltame! ¡Y tú dame ese anillo! ¡No te pertenece! ¡Reborn suéltame!-.
Gritaba Tsuna mientras trataba de soltarse de Reborn. Luka se escondió un poco más, quien sabe que le podría hacer ese chico, parecía adorable y débil, pero la verdad era que tenía mucha fuerza, mucha más de la que cualquiera se imaginara, Luka había creído que ese castaño era algo similar a un bishonen* como en los animes, un bishonen lindo y débil, pero ahora se daba cuenta de lo equivocada que estaba.
-Cálmate de una buena vez. Spanner, llévatela a otro lugar-.
Spanner asintió ante la orden de Reborn, tomo a Luka de la mano y la llevo a su habitación, una de las partes más alejadas de la casa. Tsuna pareció calmarse una vez que Luka se fue, suspiro muchas veces y luego Reborn lo soltó al ver que ya se había tranquilizado y no iría a perseguir a la chica. Tsuna se sentó de forma pesada en el lugar que había estado ocupando Spanner, poco después Irie y Reborn hicieron lo mismo.
-Eres un idiota, Dame-Tsuna-.
Tsuna se sentía ligeramente avergonzado, pero no estaba arrepentido. Solo quería de regreso el anillo.
-Ehm… Disculpen… ¿Por qué Luka-san tiene el anillo de la nube?-.
Tsuna lo miro y alzo una ceja.
-¿Luka? ¿Su nombre no es Hikari?-.
Irie lo miro de forma dubitativa.
-Pues no se, ella dijo que su nombre era Hesagi Luka-.
Tsuna entonces se preguntó porque Hibari le había dicho Hikari. Bueno, eso no importaba mucho en ese momento. Reborn tomo la taza de té que Irie le ofreció y luego miro a Tsuna.
-Como se supone que voy a recuperar el anillo, ¿Cómo?-.
Reborn bebió de la taza de té, Irie miro a Reborn. Reborn notó que en los ojos del pelirrojo había duda, suspiro, contarle no era algo que tuviera las ganas de hacer, pero sin embargo Irie tenía que saberlo, ya lo habían involucrado después de todo.
-Hace dos años Hibari dejo el cargo de guardián del anillo de la nube, regresándole el anillo a Tsuna-.
-¿Qué?-.
Preguntó totalmente alterado el pelirrojo. Tsuna formo puños bajo la mesa y los apretó con rabia, si, Hibari le había encargado su anillo y Tsuna había prometido cuidarlo con su vida, pero ahora esa chica lo tenía, estaba tan enojado consigo mismo de no poder cumplir el pedido de Hibari, porque le había fallado.
-Pero no dejo su puesto de forma permanente, lo dejo de forma temporal. De alguna forma el anillo se ha dado cuenta de la falta de su dueño y ha decidido escoger uno nuevo. El anillo ha escogido a esa chica para ser su nueva portadora-.
-Eso es… increíble. No sabía que los anillos podían hacer eso-.
Confeso Irie, se veía totalmente fascinado de conocer una función de los anillos que él desconocía, pero Tsuna estaba bastante ocupado lamentándose por haber perdido el anillo que no notó la mirada llena de curiosidad de Irie. De cualquier forma Reborn decidió calmar a Tsuna diciéndole un par de palabras que eran un tanto ciertas.
-De una u otra forma el anillo no puede desligarse tan pronto de Hibari. Solo nos queda esperar a que vuelva Hibari y que él tome su anillo-.
Tsuna apretó los puños un poco más volviendo sus nodillos blancos por la presión, no podía soportar eso, no quería que Luka fuera su guardián ni un día. Reborn sonrió de lado y coloco una mano sobre el cabello de Tsuna y lo revolvió con algo similar al cariño.
-No te preocupes tanto, que tenga el anillo no significa que sea tu guardián-.
Tsuna lo miro, tal vez por ese tipo de cosas era que Reborn le parecía agradable, una buena pareja. Reborn paro de acariciarle el cabello y volvió a tomar su taza de té. Tsuna tomo la taza con té que ya comenzaba a enfriarse, sorbió un poco y luego miro a Irie, ahora se sentía avergonzado de que lo hubiera visto haciendo ese tipo de cosas, él no acostumbraba a golpear a las personas, mucho menos a las chicas, es sólo que se había enojado mucho perdiendo el control, y aún no sabía porque lo había perdido de tal forma.
-Siento mucho que hayas visto eso, Irie-san-.
-No, no hay problema, creo que puedo entender tus razones. Aunque… Ella ha llegado de improviso hoy diciendo que era la hermana de Spanner… No se que tan confiable sea lo que nos ha dicho. Tsunayoshi-san, quiero que me ayudes a averiguar si ella es realmente la hermana de Spanner-.
Tsuna observo a Reborn, este termino el líquido de la taza y miro a Irie.
-¿Cómo sucedió exactamente?-.
Preguntó Reborn. Al instante, Tsuna volteo a ver a Irie, Irie comenzó a recordar todo lo que había pasado. Comenzó a relatarles lo que había pasado desde que Luka se apareció frente a su puerta alegando ser la hermana menor de Spanner, Reborn asintió, miraba únicamente a Irie y analizando sus palabras. Una vez Irie termino, Reborn deslizo su sombrero haciendo sombra a su rostro, realmente no valía la pena esa chica, era una persona corriente que desconocía del todo el poder del anillo.
-Ella es inocente. Es normal y no sabe nada. Pero por precaución voy a pedirle a Dino que investigue sobre ella-.
Irie asintió y después de un rato salió Spanner con Luka siguiéndole el paso, la chica miraba de forma desconfiada a Tsuna, Tsuna soltó un suspiro, se puso de pie e hizo una reverencia.
-Perdón, lamento haberte herido e insultado-.
Luka aún desconfiada le mando una sonrisita diciéndole que no importaba, en el fondo todos sabían que ella no iba a estar tranquila cerca de Tsuna. Luka se sentó entre Irie y Spanner y mirando de frente a Reborn. Reborn la analizo con la mirada, la chica era pequeña, probablemente un poco más alta que Tsuna, su cabello era realmente largo y de color castaño un castaño más fuerte que el de Tsuna y más claro que el de Haru, sus ojos eran color chocolate, en cambio los de Tsuna eran casi dorados. Reborn llego a una conclusión, si Tsuna fuera mujer se parecería bastante a esa chica, tal vez y esa chica podría conquistar a Hibari y por fin ese carnívoro dejaría libre a Tsunayoshi. El pensamiento le pareció divertido, pero sabía que era casi imposible que Hibari dejara a Tsuna, contando que el ex presidente de disciplina era fiel como un perro y amaba a Tsuna aún más de lo que amaba a su par de tonfas. Que se separan sería casi un milagro… le parecía divertido hacer que lo hicieran. Salió del pensamiento dándose cuenta que lo importante no era eso. Reborn miro de reojo a Tsuna notando que se veía tenso, realmente no le agradaba esa chica. Entonces lo mejor era marcharse, concluyo mientras comenzaba a levantarse.
-Es hora de irnos, Tsuna-.
Tsuna se levanto no sabiendo si agradecerle a los cielos o a Reborn por haberlo escuchado. Reborn miro a los chicos e inclino un poco la cabeza en modo de despido, echándole una ultima mirada a Irie y el pelirrojo entendía que estarían en contacto. Tsuna se despidió de todos sonriéndoles como solo él podía hacerlo, por ultimo extendió la mano a Luka diciéndole su nombre, puesto que no se había presentado, y asegurándole que se verían de nuevo. Luka sintió eso último como una amenaza.
Una vez Tsuna se fue Luka soltó un fuerte suspiro.
-Eso ha sido aterrador-.
Confeso la chica sin alejarse mucho de Spanner, el rubio no sabía porque, pero ella no le pareció mala, pero tampoco le pareció que fuera tan ignorante como lo había parecido todo el tiempo, ¿y si realmente si sabía sobre la familia Vongola? Mejor preguntarle directamente.
-Luka tú…-.
-¡Ah! He olvidado por completo que debo contactarlo hoy a las tres… ¡Ya es muy tarde! Permíteme nii-san. Si no hablo con él, él podría, morderme hasta la muerte-.
Soltó una risita y se dirigió a lo que era la cocina mientras sacaba un celular de su bolso. Spanner miro a Irie, esa frase la habían escuchado en algún lugar, de eso estaban seguros los dos. Irie pareció recordar de donde.
-¿Hibari-san no nos dijo algo similar?-.
Spanner recordó vagamente esas ocasiones en las que había estado en presencia del pelinegro y sí, recordó que les había dicho eso un par de veces, así que como única contestación asintió ante lo dicho por Irie. Eso significaba que Luka tenía contacto con Hibari, y entonces… ¿Qué tal si Hibari le había contado algo a esa chica?
-No lo creo-.
Dijeron los dos al final, dándose cuenta que pensaban lo mismo, lo poco que sabían de Hibari era que ese chico no se relacionaba con nadie que no fuera Kusakabe Tesuya, Reborn, Dino Cavallone y el propio Tsuna y tampoco hablaba mucho de él, solo lo hacía con Tsuna. Pero entonces, ¿qué tipo de relación tendría con la chica? Era algo que ninguno podía entender. Spanner recordó cierta ocasión en la que ese chico llegó a su casa exigiéndoles ver la maquina que habían creado y luego la había usado prometiéndoles que si alguien se enteraba los mordería hasta la muerte. Probablemente la visión que había tenido en ese entonces tenía algo que ver con lo que estaba pasando ahora.
Luka salió de la cocina, su piel sonrosada había palidecido y temblaba como si fuera gelatina. Irie y Spanner en vez de preocuparse no pudieron evitar sentir curiosidad, pero fue Irie quien hablo.
-¿Sucede algo malo, Luka-san?-.
La chica asintió vagamente y se sentó de nuevo entre ellos, coloco los brazos sobe la mesa y junto sus manos mientras las apretaba con fuerza, parecía estar asustada, muy asustada.
-Él sabe que estoy aquí… Dice que va a matarme por haberlo desobedecido… Estoy asustada-.
Spanner miro a Irie, sus miradas confidentes decían claramente que tenían que contactar de nuevo con Tsuna, que lastimaran a una inocente no estaba en los planes de nadie.
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Gokudera había recibido una llamada extraña de Dino. Algo sobre su familia en Italia y que debía de volver por una temporada, le había dicho también que Bianchi ya estaba ahí. No tenía ganas de volver, realmente no le importaba lo que le pasara a su familia, lo tenía sin cuidado, a Gokudera solo le importaba su querido Decimo y su novio. Caminaba de forma distraída por la calle mientras sentía miradas en su persona, no sabía si era por el cigarrillo que estaba fumando o por la cara de mala leche que tenía en ese momento, saber sobre su familia no lo dejaba de buen humor. Se detuvo frente al puesto de sushi y con la cara más amarga que pudo poner entro, era su forma de ponerse un escudo y no sonreír como tarado.
-¡Gokudera!-.
Escucho que lo llamaban, se trataba del padre de Takeshi, el hombre le saludo moviendo el cuchillo de forma peligrosa, iba a decir algo pero decidió callar, después de todo ese hombre tenía experiencia con la espada, al igual que el idiota de su hijo.
-¡Takeshi, Gokudera ya esta aquí!-.
De la cocina salió Yamamoto, traía puesto un delantal blanco mientras se secaba las manos con una franela. Le mando una sonrisa dejando la franela y comenzando a quitarse el delantal. Se despidió de su padre y salió junto con Gokudera del establecimiento. Yamamoto le rodeo los hombros con un brazo.
-¿Qué te pasa?-.
Preguntó al ver que Gokudera no tenía el aura de hostilidad que solía tener, no le gustaba ver así a su novio. Gokudera alzo la cabeza y se quito la mano de Yamamoto.
-Creo que debo viajar a Italia por esta temporada de vacaciones-.
Dijo, Yamamoto alzo la ceja.
-¿Paso algo malo ahí?-.
Gokudera asintió y comenzó hablar de forma automática sin darse cuenta que le estaba contando algo muy personal a Yamamoto y que luego podría arrepentirse.
-Dino me ha dicho que mi padre tiene problemas y requiere de la presencia de toda la familia… Aunque me da lo mismo lo que le pase a ese viejo, no estoy interesado-.
Yamamoto frunció un poco el ceño, que Gokudera dijera eso no era agradable, Gokudera debería de apreciar a su familia. Yamamoto más que nadie comprendía lo importante que era la familia, después de todo él había sentido la pérdida de su padre en el futuro, era un dolor bastante desagradable, la ausencia era aterradora.
-Gokudera, tú no…-.
-Ya lo se… ahora mismo supongo que has de pensar que yo no debería de actuar así… Pero mi familia es una cosa, la tuya es otra-.
Y Gokudera no mentía. Pudiera ser que lo que su hermana le dijo en ese futuro fuera cierto, que su padre realmente amaba a su madre, pero eso no quitaba el hecho de que su padre nunca se había interesado en él, porque si lo había hecho lo había fingido muy bien. Pero no solo era eso, su padre también lo utilizaba para quedar bien con la sociedad, su familia era pura apariencia. Además, hace mucho que consideraba al Decimo como su única familia… bueno, ahora también a Yamamoto.
-Entiendo. No me meteré más en eso-.
Gokudera soltó un carraspeo, el humor de ambos estaba decayendo por todo lo que había dicho y lo sabía muy bien. Con vergüenza toco ligeramente la mano de Yamamoto con sus dedos y enseguida se separo.
-Cambiemos de tema… ¿A dónde vamos a ir?-.
Yamamoto se lo pensó un poco, pero ya sabía a donde quería ir.
-¿Tu apartamento?-.
Gokudera lo pensó, realmente lo hizo. Sabía que si iban a su casa… estaría jodido. Pero…
-Primero comamos algo…-.
Mejor cargar energía y luego irse a la boca del lobo. Yamamoto, era realmente enérgico y más cuando llevaban más de una semana sin hacerlo.
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Tsuna caminaba lo más rápido que podía, algo le decía que tenía que llegar pronto a casa. Reborn lo seguía con pasos igual de rápidos, aunque realmente quería ir más lento. Tsuna se detuvo de repente, volteo y miro a Reborn.
-¿Hay algo que tengas que decirme?-.
Reborn se sorprendió por eso, detuvo su caminar, metió una de sus manos dentro del bolsillo derecho de su pantalón y saco algo, una carta. Se la extendió a Tsuna y el castaño la tomo, desde la mañana había sentido que Reborn quería decirle algo, y ahora veía de que se trataba, era una carta del Noveno, además el sello estaba roto, al parecer Reborn ya sabía que decía la carta.
-Es del Noveno, dice que quiere que vayas a Italia, ahora-.
Tsuna abrió el sobre y extrajo la hoja, la desdoblo y notó que la llama de la última voluntad del Noveno brillaba, ¿debería preocuparse por el contenido de la carta? Comenzó a leerla y se sorprendió un poco.
-¿Dice que quiere confirmar? Pero yo ya lo he hecho-.
Reborn no dijo nada, después de todo Tsuna debería comprender por su cuenta a que se refería el Noveno con eso de 'confirmar'.
-No entiendo-.
Dijo Tsuna cuando termino de leer la carta, la doblo de nuevo y la metió en el sobre. Volvieron a retomar el camino. Reborn miraba de reojo a Tsuna, pero pronto sintió un aura hostil, frunció el ceño y jalo el sombrero ocultando su mirada, sabía a quien pertenecía esa aura.
-¡Mukuro!-.
Grito Tsuna de repente, Reborn volteo y miro a Tsuna y enseguida frunció el ceño, ese bastardo se estaba pasando, una cosa era estar cerca de Tsuna y otra era estar sobre Tsuna. Mukuro había pensado –por alguna enferma razón- que recargarse en Tsuna era una buena idea y al final el castaño no había resistido el peso y había caído al suelo con Mukuro sobre él. Reborn saco su arma, estaba dispuesto a matarlo en ese momento, pero recordó que era necesario, después de todo era un guardián… Aunque estaba Chrome…
-¡Quítate Mukuro!-.
-Kufufufu~ Eres tan malo, Tsunayoshi-kun. Has aceptado tener sexo con esos dos pero no conmigo, eso es ser cruel-.
Tsuna se preguntó cómo rayos parecía que todos sabían sobre eso. Miro de reojo a Reborn y este se encogió de hombros, era obvio que él no andaba diciendo a medio mundo con quien se andaba acostando. Mukuro no dejo de sonreír, pero se levanto de encima de Tsuna, cuando el castaño se vio liberado se levanto y se coloco detrás de Reborn, no es que odiara a Mukuro, era todo lo contrario por eso mantenía distancia con él más que con cualquier otro. La verdad era que después de los sucesos de años atrás se había dado cuenta que Mukuro le atraía de una forma intensa, no era normal, ni con Reborn ni con Dino había sentido algo similar. Pero por el amor que le tenía a Hibari no se acercaba a él, y era por el miedo de terminar enamorado de Mukuro. Era algo que no pensaba decirle a nadie, prefería que todos pensaran que Mukuro le desagradaba.
Claro, podía mentirles a todos menos a Byakuran, después de todo el alvino fue el que le aconsejo no acercarse a Mukuro. Byakuran decía que las relaciones carnales solían desarrollar sentimientos profundos, no por nada después de acostarse con Hibari se había sentido más unido a él.
-No es de tu incumbencia-.
Dijo finalmente. Mukuro soltó una risita y tomó algo del suelo. Una carta.
-¿Qué es esto?-.
Tsuna le arrebato la carta en el momento que la vio en las manos de Mukuro y se la guardo en el pantalón. Mukuro se sintió de pronto interesado. Se acercó a Tsuna y lo miro desde su altura.
-¿Qué era eso?-.
-No es de tu in…-.
-Tsunayoshi-kun, ahora mismo podría averiguarlo, pero te lo estoy pidiendo a ti-.
-No es de tu incumbencia-.
-Deja de estar a la defensiva. Se trata de una carta del Noveno Vongola-.
Hablo Reborn, Mukuro de repente perdió el interés, no le importaba ningún mafioso más que Tsunayoshi. Tsuna miro de reojo a Mukuro y al ver su aura lúgubre tuvo las ganas de decirle que no era nada importante, pero se contuvo, no tenía que ser amable con él o podría caer en sus redes.
-¡Tsunayoshi-san!-.
Tsuna volteo la mirada y le sorprendió al ver al pelirrojo, a Irie. Irie se detuvo y comenzó a jadear en busca de aire, una vez se sintió calmado levanto la mirada.
-Que bueno que logro alcanzarlos. Luka-san parece ser que conoce a Kyouya-san y ella nos dijo que viene de vuelta y va a matarla por estar aquí-.
Tsuna miro a Reborn y este le devolvió la mirada, ¿qué rayos había dicho? Tsuna se acercó a Irie y coloco una mano en su frente.
-¿Estas seguro de lo que dices?-.
Irie asintió, pero por si acaso repitió las palabras que Luka había dicho.
-Ella dijo que tenía que comunicarse con 'él' o podría morderla hasta la muerte-.
-Se trata de Hibari-.
-Sí, ese es Kyouya-kun-.
Afirmaron los que estaban atrás de él, Tsuna quiso decir algo, pero era obvio que se trataba de Hibari. Al menos que existiera otro subnormal que tuviera esa frase tan bizarra, pensó Reborn.
Por otro lado Tsuna no entendía a que venía eso de matarla, bueno, no había razón de matarla solo por estar en Nanimori, ¿o sí?
-Irie-san, ¿estás aquí solo por eso?-.
Irie recordó lo que le había dicho Spanner.
-No. También venía a pedirte un favor. Spanner y yo nos quedaremos con ella, pero necesitamos tu ayuda para que Kyouya-san no le haga daño. Ella no tiene la culpa-.
Mukuro de repente se dio cuenta que no sabía de que hablaban y se hizo notar soltando un carraspeo.
-¿De quien hablan? ¿Tu amante, Tsunayoshi-kun?-.
Reborn miro de reojo a Tsuna, de cierta forma todo lo que a Tsuna le costaba decir él tenía que decirlo, era algo que se había vuelto costumbre entre los dos. Como vio que Tsuna dudaba en decírselo decidió decirlo él.
-Su nombre es Hesagi Luka, dice que es hermana de Spanner, no estamos seguros de ello. Pero a mi parecer ella no sabe nada sobre la mafia, así que realmente no es nadie importante-.
-¡Hey! ¡No le has dicho que se a robado el anillo de Hibari-san!-.
Eso sorprendió a Mukuro y volteo a ver a Tsuna.
-¿Se robo el anillo de la nube?-.
-Cállate, Dame-Tsuna. No se robo nada, el anillo eligió esa chica para ser su nueva dueña-.
Mukuro recordaba que el ex arcobaleno le había dicho algo sobre eso.
-Entonces, me dices que después que Kyouya-kun dejara el puesto por tiempo indefinido, el anillo de la nube se sintió solito… ¿Y escogió a una chica que no sabe nada sobre la mafia para ser su dueño? ¿Es fuerte al menos?-.
Tsuna no supo que responder, no lo sabía, pero Irie y Reborn se imaginaron que no era así.
-No lo creo-.
Admitió el pelirrojo.
-Ella temblaba solo por olvidar llamar a Kyouya-san… yo creo que es débil… Además, se asusto solo porque Tsunayoshi-san le tomo fuerte de la muñeca-.
-Definitivamente es una chica débil-.
Dijo Mukuro. Tsuna no pudo refutar eso. Soltó un suspiro.
-Yo me encargo de que Hibari-san no le haga nada… Pero primero debo ir a Italia, el Noveno me espera y no puedo seguir prolongando esta charla-.
Nadie dijo nada, Irie no pensaba hablar sobre la mafia, menos sobre el actual líder de Vongola. Mukuro no quería meterse en eso porque odiaba la mafia y Reborn estaba esperando un momento para dejarle en claro un par de cosas a Tsuna, de hecho, solo esperaba que Irie se fuera.
-Irie-san. Decidle a Spanner-san que no tenga cuidado, les diré a Gokudera-kun y Yamamoto que estén al pendiente de ella mientras yo voy a Italia-.
-Bien, yo le diré todo… Me voy entonces, disculpa las molestias-.
Sin esperar respuesta Irie dio la vuelta y se fue corriendo de nuevo. Reborn retomo el camino a casa de Tsuna al igual que el castaño y Mukuro. Entraron a la casa y subieron el cuarto de Tsuna. Reborn abrió la puerta y dejo entrar a los otros dos hombres, se quedaron de pie. La atmosfera estaba algo tensa, pero nadie quería romper la atmosfera, fue Tsuna el que decidió que ya era suficiente.
-¿Qué pasa Reborn?-.
-Tienes que ir a Italia, sólo-.
Tsuna no dijo nada, pero esa idea la atemorizo un poco.
-Me refiero a que ningún guardián debe acompañarte, al menos así debería ser… Sin embargo el Noveno dijo que dejara que un guardián y yo este a tu lado-.
-¿Por qué? Todo esto de repente… no lo entiendo. Yo ya he aceptado ser el Decimo Vongola-.
-Pero no de forma oficial. Al parecer los altos miembros de Vongola y los líderes de la alianza, ya ven necesario que formalices. El Noveno también lo ve necesario-.
-¿Por qué?-.
-El Noveno tuvo una decaída-.
Tsuna se alarmo.
-¿Esta bien?-.
-Lo esta, pero temen que esto pueda volver a pasar, si el líder se ve en esas condiciones sus seguidores estarán inseguros y los enemigos podrían aprovecharse y atacar. Y la razón por la que no puedes ir con más de un guardián es porque el propósito es que vayas de incognito. Nadie sabrá de tu viaje, ni los altos miembros de Vongola ni los líderes de la alianza, no podemos ser impudentes y llevar a personas que… pongan en riesgo esto-.
-Entiendo-.
Claramente le estaba diciendo que Gokudera y Lambo estaban prohibidos, soltó un suspiro.
-¿Y quien irá conmigo? Piénsalo rápido porque mi plan es marchar ahora mismo-.
-Mukuro-.
El nombrado soltó un bufido y negó con la cabeza.
-No, ni lo pienses. No pienso meterme en la maf…-.
-¡Entiéndelo! ¡Ya estas hasta la cabeza dentro de la mafia!-.
Grito Tsuna mientras sujetaba a Mukuro de los hombros. Reborn y Mukuro se sorprendieron, el peli azul se soltó rápidamente y miro a Tsuna de forma molesta.
-No, ya he dicho que no-.
-¡Bien! ¡Haced lo que quieras! Después de todo… ¡es lo que siempre haces!-.
Dijo Tsuna mientras lo soltaba y se alejaba dispuesto a salir de su propio cuarto, pero las palabras de Reborn le provocaron detenerse, su respiración también se detuvo en ese momento y probablemente también su corazón.
-Si vienes, Tsuna te besara y hará otras cosas por ti-.
Tsuna soltó un jadeo.
-¡Jamás!-.
Dijo antes de salir corriendo, para ninguno de los dos pasó desapercibido el hecho de que Tsuna estaba sonrojado y avergonzado. Pero ahora que Tsuna no estaba venía la conversación seria. Reborn no iba a dejar ir a Tsuna solo, aunque tuviera que llevar a Mukuro.
-Tienes que venir-.
Dijo Reborn.
-No, no tengo y no lo haré-.
Se miraron de forma amenazante. Mukuro no pensaba volver a Italia, no cuando toda la mafia que odiaba se encontraba ahí. Reborn iba a recurrir a su última carta.
-Sí, tienes que hacerlo. Tsuna solo te tiene a ti en este momento-.
Esas palabras provocaron que Mukuro elevara el rostro, ¿cómo que solo lo tenía a él?
-Dentro del consejo de los altos miembros de Vongola y los líderes de la alianza existe una rebelión. Se dice que están apresurando la ceremonia de sucesión de Tsuna porque planean matarlo-.
-¿No sería mejor mandar a su noviecito?-.
Sinceramente eso era lo mejor. Pero Hibari no estaba, había desaparecido de los radares de Reborn y no sabía a donde se había metido. Lo último que había sabido de Hibari era que se dirigía a América junto con una junta de estudiantes, pero en ese vuelo Hibari había desaparecido y en la embajada no aparecía la entrada de Hibari a Estados Unidos, había desaparecido como si se lo hubiera tragado el mar o la tierra. Recurriría a un par de mentiras para que Mukuro se convenciera que era el único que podía ayudar.
-No. Necesitamos de ti. Hibari fácilmente puede derrotarlos, no lo niego. Pero no podemos darnos el lujo de que ellos piensen que Tsuna esta contra las normas-.
-Ellos intentan matarlo, él sólo se defiende-.
-La mafia no es sólo pegar y defenderse. Existen normas… No por nada estuviste en Vendice-.
La oración provoco que Mukuro frunciera el ceño, lo sabía y ese ex arcobaleno no tenía porque decírselo.
-¿Y eso que?-.
-Eso quiere decir que no podemos eliminar hombres, ya te lo he dicho, vamos con el fin de ver al Noveno y volver, es algo de lo que nadie se debe enterar y si se enteraran e intentaran atacarnos… Debemos hacerles creer que somos… una ilusión-.
Mukuro alzo una ceja interesado, aceptando que podría tener razón. Reborn sonrió, al menos se había ganado la aceptación de Mukuro.
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Hibari miro el teléfono con molestia. Le había advertido que no se acercara, pero esa mujer era una necia, una idiota… era molesta como ningún otro herbívoro lo era. El rubio lo miro con una ceja alzada, estaba en guardia, después de todo Hibari había llegado dispuesto a atacarlo.
-¿Kyouya?-.
-Ah… ya se me había olvidado-.
Admitió el chico y se acercó de nuevo a Dino, Dino alzó una ceja.
-Si intentas tocar de nuevo a Tsunayoshi… voy a morderte hasta la muerte… no dudare ni un solo segundo-.
Sin decir nada más dio la vuelta y salió del despacho del Cavallone. Dino miro a Hibari de forma ausente y luego soltó un suspiro. Sí, sabía que más temprano que tarde se enteraría Hibari de eso y solo él sabía lo poco orgulloso que estaba de haberle hecho eso a su hermanito.
Aceptaba con toda sinceridad que no solo se había tratado de la sensualidad que había demostrado Tsuna, hace mucho que él mismo se había dado cuenta que su hermanito era lindo. Pero ese día había ocurrido.
Había llegado a la casa de su hermanito después de no haberlo visto por meses. Su hermanito estaba en su cuarto sólo y Dino había pasado a saludar porque sabía que el día anterior había sido el cumpleaños del castaño, pero tenía que volver a Italia a una junta, así que tan pronto como le dio su obsequio le dijo que tenía que marcharse. Pero cuando menos se lo espero Tsuna le había comenzado a decir cosas muy… raras. Como que se sentía solo y que Hibari no lo había ido a ver el día de su cumpleaños, se sintió mal por su hermanito y lo abrazo mientras le decía que probablemente Hibari no lo hacía apropósito.
Y entonces Tsuna le había dicho esas palabras: "Acompáñame tú… Dino-san". Y Dino se había paralizado mientras Tsuna lo besaba y después… pues después había recordado que era un hombre y que Tsuna le estaba proporcionando algo que los hombres suelen aceptar gustosos.
Si solo hubiese tenido un poco de autocontrol.
Esa fue la primera y única vez que se acostó con un hombre, de hecho Dino jamás había considerado eso, no era que no lo creyera posible, después de todo ya había visto a Hibari besar a Tsuna, solo que el rubio no se veía besando y abrazando a un hombre. Probablemente Tsuna había sido la única excepción, después de todo el castaño era lindo y pequeño como cualquier chica y el hecho de que se tratara de Tsuna era mejor.
Pero aseguraba que jamás lo volvería a repetir.
Después de todo también quería a Hibari, Kyouya era como un hermano también. Y sabía lo mucho que amaba a Tsuna, si no lo amara entonces, ¿por qué se tomaría la molestia de viajar hasta Italia para amenazarlo?
No, Hibari no solía hacer nada por nadie, al menos que le importara y que le importara mucho.
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*Bishonen: Concepto estético japonés del hombre joven, hermoso e ideal. La mayoría de los bishonen son delgados, no muy musculosos y afeminados.
Bueno, bueno, tarde pero aquí esta el nuevo capitulo de Only you. Próximo capitulo… uff, mejor lo pongo de una vez para que se emocionen… Si, el próximo capitulo tendrá lemmon y por supuesto que será entre Tsuna y Hibari, revelaremos nuevas cosas y se abrirá el caso de la supuesta rebelión contra Vongola.
Así que disfruten este capitulo.
