Carmen POV
Después de todo por lo que había pasado, por fin sentía que pertenecía a algún lugar, que en mi vida había alguna meta. No había sentido esto por nadie antes, así que tampoco sabía que hacer... Tal vez fuese mi alocada imaginación, el pasar demasiado tiempo con él, o el ver que todos en la residencia de los Vulturi tenían pareja, o la habían tenido, o que simplemente tenían una belleza excepcional, algo que yo jamás tendría, pues yo no iba muy alta de autoestima, pero creo que me estaba enamorando de Eleazar.
Por supuesto, el sentimiento no era mutuo, él solo me debería ver como la joven e inexperta vampiro que acababa de llegar, solo su carga. Eleazar era el encargado de enseñarme todo lo que debía aprender, a luchar, a cazar humanos... y también me enseñaba los conceptos básicos pues no había ido a la escuela, me enseñaba historia y más materias, pero me enseñó algo más que eso, me enseño a amar.
Él era inhumanamente bello, era la persona más guapa que he visto en mi vida. A parte de su belleza, también me llamó la atención que era culto, listo, pero a diferencia de los Vulturi, no era arrogante, era honesto, generoso... era la mejor persona que conozco.
Nos llevábamos de maravilla, había una "química especial entre nosotros", como Heidi decía. Éra como si nos conociésemos de toda la vida, como si fuésemos amigos separados en la infancia que cuando se reencuentran se ponen al día de como han cambiado sus vidas. Y por desgracia, la frase que acababa de decir era cierta, y eso me dolía en el alma. Solo éramos amigos, nada de eso cambiaría. Cuando los humanos de los que nos alimentábamos le veían, todas las mujeres abrían los ojos y no había que saber leer la mente, para saber que estaban pensando. Y eso me ponía furiosa. Espera, acabo de decir lo que creo que he dicho? Entonces supongo que esto es lo que llaman celos. Todo eso es demasiado nuevo para mí.
Ahora echaba de menos el ser humana. Si fuese humana, podría dormir. Si pudiese dormir, podría soñar.
Podría soñar que él me pertenecía, que nuestro futuro era pasarlo juntos, que nada podría separarnos, que tal vez formaríamos una família. Podría soñar que nos amábamos, que estaríamos juntos por toda la eternidad.
Pero los sueños, aún siendo un vampiro, sólo son eso, sueños, anhelos, aspiraciones, algo que puede que cumplas o que puede que se quede en ser solo un sueño.
Y el mío, era uno de esos sueños inalcanzables, de esos que por mucho que te empeñes en creer que pueden llegar a ser reales, sabes que ni siendo la persona más afortunada del mundo conseguirás realizar.
-¿Te pasa algo?-di un respingo. Estaba tan sumergida en mis pensamientos, que no la había oído entrar, era Heidi.
-No- mentí, era mi mejor amiga, no podía cargarle mis problemas.
-¿Es por Eleazar?-su pregunta me sorprendió, ella no sabía nada, y antes de que me diese tiempo a contestarle, siguió hablando. -No hace falta que lo niegues, se ve desde lejos, estáis hechos el uno para el otro- ahora era mi turno para hablar, y en vez de hablar, empecé a reirme. ¿Hechos el uno para el otro?
-Heidi, ¿En que galaxia vives? En ninguno de los planetas, en los millones de galaxias y en todos los millones de años de la Tierra estaremos hechos el uno para el otro. Por muy interesada que esté en él, los sentimientos no son correspondidos, yo le amo. Pero él no está minimamente interesado en mí, nadie está interesado en alguien que no merece la pena- y estoy segura que si fuese humana, en este momento estaría empapada en lágrimas. Heidi se acercó a mí y me dio una pequeña bofetada.
-Jamás, escúchame bien, jamás digas que no mereces la pena. Eres una buena persona, te preocupas por todos, incluso por Aro y los demás, algo que no he visto en los 500 años de mi existencia, eres sensible, y a diferencia de otras chicas, te interesas por las cosas, quieres aprender, no quieres quedarte sin saber, no quieres ser inculta, quieres aprender, luchas por aquello que te interesa. Si no merecieses la pena, no estarías con los Vulturi, ellos no acogen a nadie que no merezca la pena. Si Aro se fijó en ti, es porque hay un enorme potencial en ti. Y si Eleazar no se ha fijado en ti, yo haré que se fije en ti. Tengo un montón de ropa, digamos, sensual. Si aún no se ha fijado en ese cuerpazo que tienes, juntas haremos que se de cuenta de quién éres.
Eleazar POV
Después de llevar unos cuantos años con los Vulturi, de haber estado entre humanos, de haber visto miles de vampiros, aún había cosas de mi mismo que podían sorprenderme. Yo, había matado a gente, les había perdonado la vida, había reído, me había enfadado, tenía amigos, familia... pero jamás pensaba que me enamoraria y que podría llegar a tener en el futuro, si todo sale bien y el amor es correspondido, una pareja.
Desde el momento en que Carmen entró por esa puerta, tuve la sensación de que las cosas iban a cambiar, que no volvería a estar solo. Por aquel entonces, esperaba que fuese mi mejor amiga, que nos contaríamos todo. Pero yo empecé a sentir más, yo no quería ser su amigo, quería ser más. Y eso solo pasó en unas horas. Pero empezaré desde el principio.
Aro me contó que habían encontrado a una neófita que no sabía de la existencia de los Vulturi, que no sabía apenas nada de nuestro mundo y que tenía un enorme potencial para nuestra familia. No esperaba que fuese algo que me importase, simplemente le enseñaría lo que somos, a cazar y un poco de cultura. Me preguntaba porqué ahora tenía que ser la baby-sitter, yo no quería ocuparme de la nueva, no era mi tarea. Estaba realmente enfadado, yo tenía mi vida, me gustaba leer, visitar ciudades cercanas, estudiar, estar con mi familia, charlar, no cuidar a neófitos y enseñarles como ser un vampiro. Pero mis prioridades cambiaron cuando la vi.
Era la muchacha más bella que había visto nunca. Su oscura melena le llegaba por la cintura y era ligeramente ondulada, sus rojos ojos destacaban de su pálida piel y de sus suaves rasgos, su cara era en forma de corazón, pero ligeramente cuadrada, sus pómulos estaban bien definidos y sus labios eran finos pero jugosos. El resto de su cuerpo era igual de perfecto, era delgada pero con sus curvas, digamos que sus posaderas destacaban, y sus piernas no eran demasiado largas, pero eran torneadas y finas. Su piel parecía porcelana y me preguntaba como de agradable sería tocar su piel, supongo que sería como la seda.
Pero no solo me enamoró de ella su belleza, sino su personalidad. Era la mujer perfecta, era lista, abierta, pero era honesta y también tenia un sentido de la justicia que no se veía frecuentemente, pero entre sus defectos destacaba el ser inocente y demasiado buena, cualquiera podría aprovecharse de ella, era demasiado inocente y buena, pero ella debía saber que no todo el mundo era así.
Esta es la oportunidad que llevaba tanto tiempo esperando, la oportunidad de tener a alguien a mi lado, la oportunidad de no estar solo para siempre, la oportunidad de sentirme completo. Esta era la oportunidad que estaba esperando, y no la dejaré escapar.
Gracias a todos por leer la historia! Espero que dejéis reviews y desgraciadamente, mañana me voy de vacaciones y hasta finales de agosto no podré actualizar T_T, pero prometo seguir actualizando despues de vacaciones. A partir de ahora os dejaré aquí algunos fanfics que os recomiendo y empiezo por:
An eternal love for an eternal life
The Sweetest Sin
Blind
Espero que os haya gustado el capitulo y nos vemos pronto. Besos!
