Carmen POV

Hay quien piensa que el peor dolor es aquel que rompe tu interior y sin embargo te mantiene con vida.

Otros piensan que el peor dolor es el de la muerte.

Yo particularmente pienso que el peor dolor es el ver el sufrimiento en ojos ajenos, en ojos de una persona a la que amas, pues la única solución es tratar de ahuyentarlo, dado que remediarlo es imposible, puesto que ese dolor es vivido en cuerpo ajeno.

Ver los ojos de Eleazar por última vez era desgarrador. Rompía mi corazón. Pero no podía quedarme. La vida es considerada un regalo de Dios, y vivir así, entre seres que desean tu desdicha es como tratar de sobrevivir a la tormenta con un barco de papel.

Mentí. La mentira es horrible y a la vez necesaria. Yo no podía vivir sin él, pero no sabía si el sentimiento era recíproco. No podía forzarle a partir, a dejar la tierra en la que ha vivido todos estos años. Sobretodo por miedo. Si Aro le hacía algo me volvería loca y rogaría por la muerte, que solo ellos pueden concederme. Y Aro, que desea mi desgracia, no me concedería tal favor.

Marcus me dejó su casa, en Florencia, para que pusiese orden en mis pensamientos y decidiese que vida quería llevar, una vida de dichosa felicidad junto a un hombre maravilloso, odiada por la jerarquía vampírica más importante o una vida de tristeza, pero de seguridad para ambos, en la que los sanguinarios vampiros italianos a los que llegué a pertenecer se olvidarían de mi, y permitirían nuestra existencia.

Llovía. Las calles estaban inundadas y la gente corría por las calles para salvaguardarse. El oscuro cielo parecía un reflejo de mi alma. Revuelto, oscuro, vacío, inestable.

Eleazar era la luz en mi vida y moriría por él, a pesar de conocerle relativamente poco. Eso estaba claro. Estaba enamorada de él.

Por otra parte, están Aro y sus amigos. Ellos desean su propia felicidad y la desdicha del resto de la humanidad y del universo en general. No era que les temiese, pero la vida de Eleazar estaba en sus manos, a pesar de que Marcus me aseguró que a Aro no le interesaba que él muriese, pues su don era muy útil.

Carpe diem

Uno de los libros de la biblioteca llamó mi atención. Carpe diem. Reí ante la situación. Una risa vacía, pero lo más semejante a mi antiguo yo.

Vive el momento, disfruta.

Que sencillo es el no mirar atrás y no pensar en las consecuencias.

Basta, pensé.

Cuando eras humana solo pensabas en los errores, en vez de en los aciertos. Te preocupabas de la opinión ajena, en vez de disfrutar y hacer lo que querías. No eras feliz, a pesar de que pensabas que así era. No había nadie en tu vida, a pesar de que lo deseabas. Ahora que lo puedes tener todo, felicidad, amor, te plantas otra vez. Afronta tu vida, afronta las consecuencias de tus actos, pero sin miedo, porque lo importante no es el destino, sino el viaje. Me gritaba mi conciencia.

Noté algo similar a un subidón de adrenalina por mis vacías venas. Ya basta de ser buena y pensar en los demás, piensa en ti, y haz lo que realmente quieras hacer.

Así que salí de mi casa, y cuanto más cerca de Volterra me encontraba, más miedo se apoderaba de mí. ¿Y si ya no me quería? ¿Y si no me había querido nunca? ¿Y si Marcus me estaba mintiendo? ¿Y si era una trampa? Aparté las dudas de mi mente, mientras corría a una velocidad inhumana entre los bosques.

Había dejado de llover y la luna brillaba entre los altos arbustos. La tibia luz que se filtraba entre las ramas daba un reflejo fantasmagórico a mi pálida y desnutrida piel, principalmente a mis azuladas y pronunciadas ojeras.

Cuando llegué, todo estaba en silencio, como siempre. En Volterra, nadie era muy locuaz. Simples gestos servían de conversación y el silencio era amo y señor del palacio.

Iba a entrar, pero di la vuelta. Aro me había olido, le había oído pronunciar mi nombre.

En cuanto me giré le vi. Seguía igual que siempre. Su cabello oscuro estaba revuelto, por la lluvia y el aire supuse. Sus ojos me miraban con incredulidad, como si fuese irreal lo que estaba viendo.

-¿Carmen?- susurró. Asentí, las palabras no se dignaban a salir de mi boca, su belleza y su olor me habían dejado sin sentido.

-¿Has vuelto?- preguntó con creciente excitación en sus ojos.

-No.- vi la desilusión en sus ojos.- He venido a buscarte. Vayámonos, escapemos. Estados Unidos, Inglaterra, dejémoslo todo. Ven conmigo, deja este lugar. Abandónalos.

Con una sonrisa en su rostro se acercó, y tomó mi rostro entre sus manos.

-¿Estás segura de que eres real? Porque pareces sacada de uno de mis sueños.- y me besó. Echaba de menos sus labios, y sus suaves y cariñosos besos.

Cuando se alejó, dijo:

-No me puedo ir, no de momento. Antes tendré que decírselo, al menos a Marcus, agradecerle lo que ha hecho por nosotros. Espera un tiempo. He soñado toda la vida con esto. Un mes no va a ser un gran problema.

Yo asentí, con una sonrisa en mi rostro, verdadera, la primera en mucho tiempo, cuando oí un ligero carraspeo detrás de mi.

-Eleazar, ¿quién es ella?- dijo una chica, de cabello cobrizo y de unos 175 cm. La felicidad imperturbable se desvaneció cuando ella se acomodó entre sus brazos y le dio un tímido beso en la mejilla mientras decía que le había estado buscando y que se había asustado al no verle en la habitación.

-Bueno, yo me iba- dije como pude.

-No, espera, esto no es lo que parece.- tardaba en salir la famosa frase.

-Nunca es lo que parece. O a lo mejor sí. No estoy enfadada, al menos no con ella. Si has rehecho tu vida me parece bien, pero no juegues con ella, o conmigo. No te preocupes, ya os dejo solos.-salí corriendo.

Me agarró por un brazo, pero me solté y le dije que me dejase en paz.

Dicen que las desgracias nunca vienen solas.

Nota mental: encontrar a quién diga esos estúpidos refranes y preguntarle porqué suelen ser verdad.

Hola chicos y chicas! Siento mi ausencia, pero los exámenes, la vagancia y la falta de inspiración es lo que tiene. Ya estoy de vacaciones por lo tanto ahora tendré más tiempo para actualizar.

Y pasa lo mismo con Mi dramático final, actualizaré lo más pronto posible.

Como son las 3 de la mañana, solo decir que espero que os haya gustado, dejad un review, agregad a favoritos, y nos vemos en el próximo capítulo.

Chao! :D

Andrea