Hola chicas, de nuevo aquí estoy con un nuevo cápitulo, en este encontraran algunas frases de Edward y Bella, algo parecido a "Amanecer" pero no lo es, espero lo disfruten. Besos, y gracias por los reviews. Gracias lectoras!

Por siempre y Para siempre.

Ca. 4 "1 día para la boda"

Bella PVO.

Una semana después del compromiso, la gran sorpresa que me dio Emmett esa tarde, casi en el crepúsculo de ese día, habíamos llamado a mi familia para decirles de la boda, tenía miedo de que mi madre no deseará venir, y quisiera alejarme de él, pero no fue todo lo contario, se emocionó por la noticia, al igual que mi hermana Rosalie, y mi padre. Luego de eso no tardaron en venir a Argentina, ¿Viviríamos todos en una misma casa? Algo extraño, pero si, ¿Incomodo? Demasiado, pero no me asustaba, todo era porque Emmett y yo, al fin nos uniríamos en matrimonio algo que desde mis 17 años he deseado con él, y créanme, vale la pena esperar a quien amas.

Emmett y yo habíamos salido esa tarde juntos, a un pequeño pueblo, él quería mostrarme cada hermoso lugar de aquel país, en el que viviría a su lado, tanto como duren nuestras vidas, deseamos comenzar con un siempre.

Se comenzaba hacer de noche, el crepúsculo se extendía por toda la capa del cielo, ese tono rojizo y naranja brindaban un toque romántico al momento, miré a Emmett de reojo y sonreí estando a su lado, dejando su brazo rodeará mi cuerpo, recosté mi cabeza en su hombro, mirando el mar y el sol ocultarse al horizonte.

Aun estas a tiempo de huir. – Bromeé, golpee su hombro y reí negando con la cabeza.

Eso jamás sucedería, no te dejaré ir tan fácilmente si eso piensas. – Murmuró con diversión, pero a la vez seguro de sus palabras. - ¿Acaso lo estas considerando? – Pregunto algo asustada, pero sin demostrárselo, aunque podría notarlo.

No… - Reí con diversión, presionando más mi mano entorno a su camisa blanca. – He esperado toda mi vida para casarme contigo.

Pero… - Continúo, mirándome. - ¡Pero…! – Insistió.

No te he dicho todo de mí… - Confesé.

¡Qué! – Preguntó con su ceño fruncido. - ¿Qué eres virgen? – Se burló.

Además de eso… - Suspiré – Tengo miedo a perderte, que jamás vuelvas a mí, que algún día dejes de ser mío, que cuando caiga no estés allí para ayudarme a levantarme… - Iba a continuar pero no me permitió hacerlo, me callo con sus labios rápidamente acercándome a su pecho, ocultándome en el mismo.

Bella, sé que puedo hacer esto, que estaremos juntos y jamás me iré de tu lado y te diré por qué. – Comenzó hablar mientras me aferraba a su camisa, humedeciéndola con algunas lágrimas que se deslizaban por mis mejillas. – Porque no conozco a una mujer como tú, una mujer luchadora, fuerte, sincera, optimista, leal, deseo que dentro de un año siga viendo a esa mujer conmigo, a mi lado, y tal vez con algunos hijos – Bromeó él un momento, y sonreí ruborizada contra su pecho, sin dejar de mirarnos a los ojos. – Bella, no deseo más nada en el mundo, que pasar mi vida contigo, un por siempre y para siempre MI Bella, siempre serás mi Bella. – Murmuré abrazándome con fuerza y suspiré tranquila. – Te amo mi Bella, tan hermosa y tan frágil. – Susurro.

Te amo Emmett, siempre has sido, eres y serás mi Emmett. – Susurré contra la piel cálida de su cuello, y suspiré suavemente acariciando su mano, la cual entrelazamos uno al otro. – Tú eres mi futuro, y ahora mi presente.

Luego de que anocheció al fin, regresamos a casa, la familia había preparado una cena, "último día de solteros", yo no desees hacer nada, les prohibí a Alice y Tanya la mejor amiga de Emmett, que no me hicieran nada de eso, dejar de ser soltera era lo que más deseaba, no me despediría de algo como eso, me agradaba ya no serlo, y pertenecerle a alguien, además estas cosas fueron diseñadas para quienes se entristecen, yo deseaba dejar eso a mi espalda.

Edward él mejor amigo de Emmett y otros amigos de ellos, iban a hacerle despedidas de solteros, Emmett no deseaba ir pero sus amigos habían insistido, odiaba Edward alejará a Emmett de mí, justo la noche antes de nuestra boda, pero lo tendría para mi sola en la luna de miel. Por lo que no reproché nada, aunque siempre le hice pucheros durante el camino.

Hicimos el camino algo más largo, deseábamos tener algo más de tiempo juntos aunque fuera unos minutos más. Al llegar a casa de sus padres, sus amigos lo estaban esperando para irse, me dio un beso y sonreí.

Edward más te vale cuidarlo. – Le advertí.

No te preocupes Bella, lo traeré temprano a casa estará a tiempo para mañana. – Murmuró divertido y sonreí negando con la cabeza, mirando a Emmett.

Me quedé con mis padres, hermana, Alice, Jasper y los padres de mi futuro esposo, cenamos y conversamos hasta que casi en orden me mandan a descansar, luego de empacar todo para el día siguiente, Emmett había planeado algo pero jamás quiso decirme que era, siempre decía "Las sorpresas no se dicen, sino dejan de ser sorpresas". Odiaba dijera eso, me hacía esperar.

Me tomé una ducha tranquila, y me recosté descansando al fin, mañana sería el gran día, el más añorado.