ACLARACIÓN: Ninguna en realidad, pero tenía que poner algo en este espacio para que los íconos que aparecen en la pantalla original no corran mi awesome título (?) xDDD Tal vez esta parte parecerá aburrida, pero es básica para entender algunas cosas, ¡Gracias!

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Tercer Capítulo

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Durante el tiempo que estuvo en el extranjero no perdió la comunicación con su nación ni familia: respecto al primero, encargaba los diarios por correspondencia; con lo segundo ya eran comunes las cartas…

Lo sorprendente del asunto, era que cada miembro le escribía una: en la de su padre contenía instrucciones específicas del negocio, aunque también le enviaba buenos deseos; su madre le rogaba que cuidara su salud, sin olvidar que le diera noticias prontas de cuando tuviera prometida; Scott escribía vulgaridad-aventura-vulgaridad-amenaza de que volviera pronto-vulgaridad-aclaración de que no era porque lo extrañara-vulgaridad-despedida-vulgaridad extremadamente censurable-Fin; Bryan relataba sus aventuras y lo tonto que se había portado Ryan; este, a su vez, refutaba lo que escribía su gemelo y también sus experiencias, agregando que era el que le contaba las generalidades del hogar; Arthur… en realidad sus cartas ya eran rarísimas, y más cuando tres años después también había salido del país para estudiar, pero sus palabras no superaban las diez líneas

Llegaba a enterarse mejor de cómo estaba por medio de Ryan: en los primeros años, el ojiesmeralda se había aislado un poco, pero estaba bien con su escuela y jugaba mucho con algunos amigos del pueblo. Luego de que se fuera, mandaba una carta cada dos meses y únicamente para informar cómo le iba en sus estudios… sin embargo, siempre preguntaba por él

La siguiente fuente de información fueron los periódicos: aparentemente Arthur estaba destacando en el mundo de la literatura y ya tenía cierta fama en los círculos intelectuales. A veces salía su imagen en la sección de "sociedad" al ser invitado a fiestas de la clase alta. También escuchaba de los socios que ya había ganado varios premios o que sus libros se terminaban en las librerías pasados los tres días de que estuvieran en venta

Había leído un par de sus novelas, sorprendiéndose de que se inclinara hacia el género de misterio y horror con elegantes toques de romanticismo; su estilo era bastante bueno y sabía conducir con perfección al lector, sumando que se podían apreciar diferentes facetas del narrador, cosa que resultaba muy interesante

Era un éxito y lo leía todo el público… sin embargo, las jovencitas eran sus más fervientes admiradores, siendo muy solicitado en bailes populares, fiestas de té o cualquier reunión en el que hubiera mujeres jóvenes

En un tiempo supo que estaba saliendo con una española, luego que con una francesa, canadiense, americana, portuguesa y hasta con una japonesa. Llegó el punto en que se formó el rumor de que estaba con un chico, pero no hubo nada real que lo respaldara… aunque también escuchó de los desastres que armaba cuando estaba ebrio y de aquella época "adolescente" en que parecía algún tipo de rebelde sin causa…

Todo un caso…

Pero se alegraba: Arthur disfrutaba su juventud y parecía que le iba bastante bien… era una lástima saberlo por medio de terceros, sin embargo, era lógico: las personas cambiaban con los años y se creaban prioridades… y si mantener la comunicación con él no lo era, no tenía intenciones de demostrarle lo contrario

Había sido un tanto… ingenuo esperar que se mantuviera tal cual, pero también estaba orgulloso: la actitud infantil no ayudaba en el frío mundo de lo adultos, y menos con aquel carácter suyo más o menos volátil

No tenía caso lamentarse por algo tan natural… aunque eso no evitaba que a veces cierta nostalgia lo invadiera…

Eso no significaba que él mismo no hubiera cambiado: ahora tenía una actitud mucho más fría e indiferente que antes, creando una aura misteriosa a su alrededor y dotado con la capacidad de prever los futuros movimientos de sus clientes. El cigarro y el whisky eran vicios básicos en su dieta, mencionando un poco la costumbre de apostar… y cooperando con Scott en la sede principal, había logrado expandir el negocio hasta crear algún tipo de imperio de exportación e importación, por eso mismo recibía muchas atenciones de sus posibles socios y familias…

Su vida social no era tan activa, aunque eso no evitaba que cuando aceptara las invitaciones fuera acosado por mujeres que buscaban ya el matrimonio. Entre ellas mantuvo relaciones con una preciosa prusa, una alegre danesa y una tímida canadiense, incluyendo a un enérgico danés, pero siempre fue cuidadoso en ser extremadamente discreto… así que en pocas palabras, igualmente había cambiado y tomado su propio rumbo

Si el mundo había cambiado… si sus hermanos y hasta él lo hicieron… entonces todo estaba bien, ¿cierto?

Eso creía firmemente cuando recibía la ocasional carta de Arthur… incluso cuando recordaba con fugacidad las dos declaraciones que le hizo cuando eran niños… y hasta eso su hermano había cumplido con su cometido: se convirtió en un verdadero hombre y con todo lo que conllevaba…

Pero al leer el final de aquella carta, supo que tenía la oportunidad de verlo con sus propios ojos

"La próxima semana será el cumpleaños de nuestra madre… y hemos pensado que sería buena idea asistir para sorprenderla. Espero que lo contemples, ya que será la primera vez en muchos años que la familia estará reunida. Scott, Bryan y Ryan ya me confirmaron y yo haré todo lo posible para no faltar

No sería lo mismo sin ti, ¡así que será mejor que vayas!

Cuídate

Arthur"

Era hora de regresar a casa