Continuación…
La iglesia estaba ubicada en las afueras de Forks, no me sorprendió que llegáramos en un tiempo record, aunque Carlisle manejaba ligeramente más lento que Alice y Edward, cuando llegamos a la iglesia me di cuenta que Alice estaba muy concentrada en algo, de hecho dejo de hablar, inmediatamente me asusté, pensé que a lo mejor había tenido alguna visión.
-Alice!, ¿Qué te pasa?- le dije mientras movía su hombro un poco
Alice me volteo a ver y empezó a hablar en alemán, parecía que estaba cantando una canción, sin embargo obviamente no entendí ni una sola palabra y el ritmo no me parecía conocido, cuando le pregunte que porque hacia eso, el que respondió fue Carlisle.
-No quiere que Edward entre a sus pensamientos para no arruinarle la sorpresa- Alice asintió y siguió con la melodía o lo que fuera que estuviera diciendo en Alemán.
De pronto el saber que Edward ya estaba ahí, hizo que mi estomago revoloteara como si tuviera un montón de mariposas adentro y todas hubieran empezado a volar al mismo tiempo. – ¿Edward ya esta aquí?- Carlisle asintió y después dijo: - Alice , voy con los muchachos para ver si puedo entretener a Edward en lo que la gente termina de colocarse en sus lugares.
Alice asintió y le dijo: -No olvides bloquear la imagen de Bella de tú mente y llévatelo lo más lejos posible, para que no este husmeando en la mia, porque no se cuanto tiempo aguante, ya empecé a traducir el repertorio de Madona al Alemán y sinceramente eso me empieza a disgustar, yo mientras voy a llevar a Bella al privado para que se relaje un poco.-
No sabía como iba a ser posible que me relajara, de pronto mire hacia la iglesia y me di cuenta que empezaba a verse mucha gente entrando y el pánico volvió a apoderarse de mí, la iglesia estaba decorada con una gran cantidad de flores blancas con toques azules, se veía sumamente elegante y bonita, eran igual a las de mi ramo, eran de invernadero cuidadas hasta el más mínimo detalle, en realidad aunque todo esto se me hacia excesivo y cada vez que tenía oportunidad le hacia ver a Alice el gasto inútil y enorme que era todo esto, la verdad es que todo era muy bonito y no lo podía negar, parecía que esa parte que caracterizaba a las mujeres normales que desean una boda en lo grande se despertaba un poquito con cada detalle, sabía que era una parte sumamente pequeña y que mi parte gruñona y en contra de las bodas definitivamente estaba ganando, sin embargo ahí estaba. Apunto de sufrir un a crisis nerviosa rumbo al privado donde esperaría el momento recordé que en la semana había visto un programa acerca del libro "El secreto", cuando lo vi no le di importancia, sin embargo esta era una ocasión extrema así que empecé a mentalizarme. – "Todo saldrá perfecto, eres una mujer capaz de caminar sin problema alguno el pasillo hacia el altar", "Todos observarán a Edward no a mi", sabía que era horrible que deseara que todos miraran a los Cullen en lugar de mí, pero como estaba en un momento de total histeria decidí que no importaba, que prefería las miradas sobre ellos. Antes de llegar, volví a sentirme observada, mire hacia todos lados sin embargo de nuevo no vi nada en concreto, Alice estaba hablando por teléfono con el chef de la recepción, estaba muy ocupada amenazándolo para darse cuenta, pensé que tal vez estaba paranoica puesto que por más que fijaba mi atención en todos lados no veía nada, sin embargo la sensación seguía. Decidí dejarlo y continuar con mis "decretos" hasta que llegamos al privado.
En el cuarto estaban ya esperándonos Esme y Rosalie, las dos se veían absolutamente radiantes, obviamente Rosalie se veía tan hermosa que verla era como darle un golpe en el estomago a cualquiera y sacarle el aire, sus vestidos también eran color azul rey, el de Esme era un vestido de tirantes se amoldaba perfectamente a su cuerpo, en la parte del busto tenia ciertos pliegues que hacían que el vestido se viera simplemente fantástico, le llegaba por debajo de la rodilla, Rosalie uso un vestido que estaba ligeramente descubierto de la espalda resaltaba su figura y su tez de un modo que cualquier modelo hubiera querido verse así con un vestido, simplemente brillaba con su hermosura.
Esme inmediatamente se acerco y me abrazo, parecía que quería llorar de lo emocionada que estaba, -Bella, no tengo palabras para decirte lo que siento en estos momentos, estoy tan feliz por ti y por Edward, muchas gracias por hacer así de dichoso a mi hijo, te ves hermosa Bella en verdad.-
Me sonroje un poco y le correspondí el abrazo, yo también quería mucho a Esme, ella era como una segunda mamá para mí, cuando alce la mirada Rosalie se había acercado, yo sabia que yo no le caía muy bien, sin embargo me estaba sonriendo y parecía una sonrisa sincera.
-Bella, se que nuestra relación nunca ha sido muy buena, sin embargo quiero decirte que aunque ya sabes que no apruebo que dejes de ser humana, me siento contenta de que te unas a la familia, Edward nunca había sido tan feliz.
Agradecí el gesto, y me senté, Alice quería ponerme un poco más de fijador en el cabello y quería retocar ligeramente mi maquillaje, sabía que no tenia caso protestar así que me deje.
-¿Están ya listas? Ya todos los invitados han ocupado su lugar, los papas de Bella ya están aquí y tengo a un novio muy impaciente- dijo Carlisle con una nota de humor.
-Si ya todo esta listo, vamos para allá, dile a Charlie que nos espere en el lugar que le dije para que entregue a Bella-
Carlisle salio de la habitación.
-Bueno pues todo esta listo ya, ahora si a convertirte en una Cullen, - Alice me dio un beso en la mejilla y me ayudo a levantarme yo estaba totalmente temblorosa, ese era el momento, en menos de una hora la primera parte del calvario acabaría, ya solo faltaría soportar la fiesta.
Nos dirigimos hacia la puerta, que al abrirse dejaría al descubierto aquel pasillo por el que tanto me aterrorizaba pasar, además de que vería a todos los invitados, respire profundo y me intente tranquilizar lo más que pudiera, Charlie me estaba esperando al pie de la puerta, se notaba tan nervioso como yo, una cosa que teníamos en común mi padre y yo era la poca tolerancia a llamar la atención, lo abrace y tome mi lugar junto a él, Carlisle y Esme entraron antes y se acomodaron en sus asientos junto con Phil y Renée, Alice y Rosalie se colocaron delante de mí y ya solo faltaba que iniciara la marcha nupcial, estaba a punto de comenzar a hiperventilarme, cuando de pronto las primeras notas se escucharon y Rosalie paso por la puerta seguida de Alice, me imagine como se verían caminando por el pasillo, como dos princesas, yo en cambio rezaba por no poner en evidencia mi torpeza.
Charlie volteo y me dijo -¿lista Bells?- yo respiré profundo y asentí.
La puerta se abrió y por fin vi a ese ser tan perfecto, todo el miedo que sentía segundos atrás desapareció como arte de magia, en fracción de segundos mi mente se lleno de imágenes, era como si de pronto la iglesia se hubiera quedado vacía y solo estuviéramos Edward y yo mirándonos a los ojos, mi corazón se desboco debido a la mirada que me propino, era una mirada de amor, se sentía tanta calidez, nerviosismo, emoción, todo lo que yo sentía, lo podía ver reflejado en su ojos, de pronto una imagen recorrió mi mente el primer momento en que lo vi, parecía que había sido ayer cuando entro a la cafetería tan perfecto como siempre y me había observado con curiosidad, en ese momento yo no sabía nada de lo que el destino me deparaba, sin embargo hoy al ver esa mirada podía sentir la plenitud en todo mi ser, no importaba todo lo que habíamos sufrido para llegar a esto, todo el sufrimiento había desaparecido, cómo si nunca hubiera formado parte de mi, sabía que iba a estar a su lado para siempre y eso me hacia muy feliz, me completaba y por la mirada de el sabia que podía sentir lo mismo que yo.
Edward vestía un traje negro, que resaltaba su hermosura, portaba un chaleco gris y una corbata gris con negro, se veía absolutamente perfecto, era imposible que un Cullen no se viera bien incluso con harapos, sin embargo Edward era mi ángel y ese día el ángel brillaba con tal fuerza que me cortaba el aliento. A su lado se encontraban Jasper y Emmert, ellos estaban distraídos mirando a sus respectivas parejas, portaban un traje muy elegante negro, que resaltaba su tez y sus facciones perfectas.
-Cuídala como a tú propia vida- Charlie le dijo esto a Edward con un claro nudo en su garganta y me entrego a él.
-Eso no me lo tienes ni que pedir Charlie, ella es lo más importante en mi universo, más importante que mi vida.- Edward tomo mi mano y sentí esa descarga de electricidad, mi corazón estaba desbocado y se acelero aún más cuando Edward con su mano libre acaricio mi mejilla y mis labios , se acerco a mi oído y me dijo -Te amo- , estaba tan feliz que no lo podía creer, veía en su rostro angelical la felicidad que desbordaba, esa imagen me acercaba seriamente cada vez más a sufrir un paro cardiaco o un paro respiratorio, yo apreté su mano, le sonreí y sin articular sonido solo moviendo mi labios le dije –yo también-, los dos sonreímos y nos acercamos al altar, cuando vi la imagen completa tuve un pequeño temblor de piernas, Edward me vio y se rió con su sonrisa torcida y me ayudo para seguir caminando.
Cuando la ceremonia comenzó, me sentía más tranquila sin embargo sentía que algo se me estaba escapando, de pronto el padre pronuncio la palabras mágicas y me di cuenta que no tenia mis votos, había dejado la tarjeta encima de mi tocador, gracias a Dios el padre primero le pidió a Edward que los recitara, sin embargo estaba entrando en crisis, hubiera preferido un millón de veces caerme enfrente de todos antes que hacer el ridículo que estaba a punto de hacer con un discurso que muy probablemente tendría que improvisar, porque con los nervios no podía recordad nada de lo que ya había planificado decir con antelación….
