La Noticia

Bella Cullen

Cuando estábamos a punto de llegar a casa de mi nueva familia, noté que Edward se puso tenso, eso me preocupó, lo primero que vino a mi mente fueron los Voluturi estaba aterrada de pensar que tal vez ellos estuvieran de alguna manera involucrados en su repentino cambio de humor.

-¿Qué pasa Edward?, ¿por qué estas tan tenso?

Edward me miró con una expresión preocupada, lo cuál hizo que mi corazón se acelerara, estoy segura que palidecí, porque me empecé a sentir mareada, sabía que en definitiva algo estaba mal.

-Bella, cariño, todo va a estar bien, ya casi estamos en la casa, deja que lleguemos y te prometo explicarte todo- acaricio mi mejilla, pero sentí tensión en su caricia.

No tardamos más de 2 minutos en llegar a la casa de los Cullen, sin embargo para mi fue toda una eternidad, sabía que mi felicidad no podía ser tan larga, pero acaso ¿lo más que le podía pedir a la vida eran 3 semanas de completa felicidad?, cuando por fin el coche se detuvo enfrente de la casa necesité de la ayuda de Edward para bajarme del el, mis rodillas temblaban y tenía mucho miedo, la angustia recorría todo mi ser.

Cuando entramos, pude ver las expresiones de todos, al parecer mi reacción no era exagerada ya que todos se sentían tan preocupados como yo se notaba, Carlisle se acerco a mi, miro a Edward y le formulo una pregunta en su mente, Edward le contesto –No, no le he dicho nada, es preferible que tú se lo expliques.

-¿Qué me explique que?, ¿Qué esta pasando?, ¿Por qué todos están tan preocupados?, mi corazón estaba desbocado, sentía una gran opresión en el estómago, la preocupación se comenzaba a mezclar con rabia debido a que nadie me explicaba claramente lo que sucedía y eso me estaba exaltando.

-Bella, vamos a la sala, te voy a dar los pormenores- Carlisle me dijo eso con una leve sonrisa, como si intentara tranquilizarme un poco.

Edward tomó mi mano y me dirigió a la sala, cuando estuve sentada, Carlisle se puso a un lado mió y tomo mi mano, en definitiva esta noticia me iba a doler, empecé a sentir miedo, miedo de escuchar aquello que me tenía que decir.

Carlisle respiro profundo y apretó un poco mi mano, -Bella, cuando venían de regreso de New Hampshire, sucedió algo aquí en Froks, tú papá tuvo un accidente automovilístico, yo lo atendí, no tuvo heridas de gravedad sin embargo el golpe fue muy fuerte y tiene varios huesos rotos y contusiones, su estado es estable pero si te tengo que advertir que debido a la cantidad de heridas el verlo te va a causar un impacto fuerte.

Las palabras de Carlisle no tenían sentido para mí, todo parecía moverse a mi alrededor en cámara lenta, las frases llegaban retardadas a mi cerebro y algunas ni siquiera podía registrarlas, empecé a sudar y las lagrimas nublaron mi vista, sin embargo me sentía como si mi cuerpo fuera un extraño, esto no le podía pasar a Charlie , había planeado tantas veces el como decirle adiós que nunca se me ocurrió la idea de que el me dejara a mi, no importaba lo lejos que estuviera siempre mantuve el pensamiento de que mi papá estaría ahí, que algún día iba a encontrar una explicación que no lo pusiera en peligro y que podría volver a convivir con el, la simple idea de que el estuviera en Forks hacía que todo fuera más fácil, sin embargo el sentir que lo perdía hizo todo más real, sentí como si agua helada estuviera cayendo sobre mi cuerpo, sacudiendo cada fibra de mi ser, podía sentir los brazos de Edward apretando fuerte mi cara contra su pecho, la desesperación que me estaba llenando era abrumadora.

Cuando por fin pude articular palabras lo único que pude decir fue – ¡quiero verlo!-

Edward me volvió a abrazar, -Claro amor, lo que sea que te ayude a tranquilizarte, además estoy seguro que a Charlie le va a ayudar mucho verte.

Nos dirigimos al hospital y por primera vez sentí que la velocidad de Edward no era la suficiente, estaba desesperada por abrazar Charlie, no tardamos más de 10 minutos en llegar al hospital, pero para mi todo el tiempo que pasaba se me hacia una eternidad, Carlisle consiguió que me dejaran pasar a verlo inmediatamente, cuando me encontraba afuera de su habitación, le pedí a Edward que me dejara pasar sola por el momento y que después entrara el, necesitaba ese tiempo con mi papá, como siempre el me comprendió.

Me dio un beso en la frente y me dijo –estaré aquí por si me necesitas-
Sentí que sus palabras salieron con un doble sentido que de momento no comprendí, así que pensé que tal vez ya me estaba imaginando cosas, no era raro que en situaciones como esta me preocupara de más.

Yo lo abrace lo más fuerte que pude, necesitaba su fortaleza, pero también sabía que este momento lo tenía que enfrentar sola, respire profundo, intentando prometerme a mi misma que no iba a llorar que le iba a dar fuerzas a Charlie y no lo iba a dejar que se preocupará por mí.

Cuando abrí la puerta, Charlie estaba dormido, por primera vez lo sentí indefenso y débil, mi fortaleza comenzó a flaquear y las lagrimas comenzaron a rodar por mis mejillas, intenté contenerme lo más que pudiera, de pronto la luz hizo que notará una sombra que estaba en el rincón, en primera instancia no supe de quien se trataba, sin embargo cada vez que me acercaba un paso más reconocía la familiar silueta de mi mejor amigo, debí suponer que Jacob jamás se alejaría de Charlie, el también lo quería y mucho, el verlo ahí hizo que mi estómago se agitará, sentí la emoción del reencuentro y aunque estas no eran las mejores circunstancias, no podía negar que me alegraba la idea de poder hablar con el después de tanto tiempo.

Me acerque sigilosamente a su lado, el estaba petrificado, -Jacob, que gusto me da verte por aquí, no sabes como te he extrañado- me acerque para darle un abrazo, el se hizo un paso para atrás al darse cuenta de mis intenciones, me desconcerté, sin embargo aunque me dolía podía entender su reacción.

Por una fracción de segundo Jacob miró mi anillo de casada, después suspiro y con el tono más casual y despreocupado que pudo me dijo, - No podía dejar a Charlie aquí, en cuanto me enteré de que había tenido un accidente corrí para saber como estaba y al ver que estaba solo decidí quedarme.-

Estaba a punto de agradecerle ese buen gesto, pero continúo hablando y no me dejo emitir sonido alguno.

-No sabía si ibas a estar en condiciones de venir, no sabia si Charlie ya se las iba a tener que arreglar solo, es un alivio ver que todavía no te conviertes en una chupasangres y no representes un peligro para el, creo que ya me puedo retirar entonces-

Cada una de sus palabras atravesaron mi cuerpo como cuchillos afilados, no sólo había dicho la última parte con desprecio, sino de nuevo se estaba dando el lujo de juzgarme, justo en el momento en el que más necesitaba su amistad, la rabia empezó a llenar mi ser, ¿quién se creía que era para criticarme tan duramente?, miles de veces le había explicado que el amor que sentía por Edward era tal que no había nada que pudiera alejarme de mi objetivo de compartir mi vida con el para siempre.

Tal vez fue el estado de animo en el que me encontraba debido a la situación de Charlie o simplemente el hecho de que ya estaba cansada de tener que justificarme frente a el, sea lo que haya sido las palabras que salieron de mi boca fueron destinadas a lastimarlo tal y como el me lastimaba cada vez que me veía.

-¡Jacob ya estoy harta!, en primer lugar este no es el momento ni el lugar para que te pongas a criticarme, como te atreves a juzgarme de ese modo y sobre todo a poner en tela de juicio mi amor hacía mi propio padre.

-Bella, por favor no estoy poniendo en tela de juicio nada, tu ya has hecho claras tus prioridades, solo te estoy haciendo ver lo que tu misma ya has dado a entender, que no te importa dejar a tú papá con tal de estar con tu marido por siempre o ¿me equivoco?

Como desee tener un bat a mi lado para sacarlo a golpes, -Mira Jacob, tu no eres nadie para decirme eso y sabes que te agradezco que hayas venido, pero ya no te quiero ver por aquí, ya me cansé de rogar tu perdón y comprensión, ¿por qué no te vas y buscas a alguien con quien te puedas imprimir? para que me dejes en paz!-

Tan pronto termine de decir eso, sabía que había ido demasiado lejos, no deseaba nada de eso, no importaba cuantas veces Jacob me lastimara, el era una parte de mi vida a la que no quería renunciar, era mi familia, cuando vi su expresión lastimada quise retirar lo dicho, pero no sabía como hacerlo.

Respire profundo, -Jacob, perdón en este momento me siento muy alterada-

Jacob estaba temblando, veía la mezcla de emociones con las que estaba luchando, ira, dolor, resentimiento, todo en un mismo momento, el también respiro profundo y pareció tranquilizarse, gracias al cielo que Charlie estaba sedado sino, no se que hubiera sucedido.

-Perdón Bella, se que estas preocupada, debí ser más comprensivo, tienes razón yo no soy nadie para hacer juicios sobre ti, lo que pasa es que te quiero tanto- volvio a suspirar y respiro profundo, -la unica manera que encuentro para sacar toda la frustración es a veces es comportarme de esta manera, discúlpame de nuevo, aunque no apruebe ni me guste lo que quieras hacer, tengo que aceptar que la decisión es solo tuya y de nadie más, creo que es mejor que me retire, voy a estar viniendo a ver a Charlie, si eso te parece bien.-

Quise decirle que se quedará un poco más, pero sabia que por el momento lo mejor era dejarlo ir, así que solo pude responderle –Claro que puedes venir Jacob, Charlie te quiere como un hijo-

Con cierto alivio Jacob se relajo y se dirigió a la puerta, - Gracias Bella, de verdad disculpa lo de hace un rato, te prometo que vendré más tranquilo la próxima vez.

Lo vi salir y no pude evitar la nostalgia, debido a la situación tan difícil en la que nos encontrábamos, sin embargo al ver al Charlie cualquier otro pensamiento se elimino de mi mente, ahí estaba dormido, con muchos aparatos, yeso por todas partes y golpes en su cara, me acerque a el y le di un beso en la frente, tome su mano y me senté a su lado observándolo por un largo rato, acariciando su mano, debí quedarme dormida, porque cuando recobre la conciencia estaba en el sillón de la habitación con Edward a mi lado, era tan reconfortante tenerlo cerca de mi cuando me encontraba en sus brazos sabia con seguridad que cualquier cosa la podía enfrentar mientras el estuviera conmigo.