Alice Cullen

- Destino

Ha sido mi cómplice durante tantos años conforma parte de mi ser, mis visiones son sus susurros cuyo propósito es día a día recordarme lo ligado que esta a nuestra existencia, va de la mano de quiénes somos y es el responsable de lo que nos convertiremos, mis visiones me han mantenido segura durante todo este tiempo, son una brújula que me permite ver hacia dónde nos dirigimos y que podemos esperar.

Al darme cuenta de la presencia de Jane, Demetri y 2 sujetos que desconocía, me sentí aterrada, no solo por la historia que compartíamos ya con los Volturi, sino que no los había visto venir, ni siquiera podía ver sus intenciones, me sentía inútil.

La sonrisa de Jane no era nada tranquilizadora, el primero en acercarse a la defensiva fue Edward, respaldado por Jasper y Emmett, Carlisle como siempre intentando poner calma, tomó la palabra.

Se acerco con una sonrisa y estiro la mano para saludar a Jane, lo mismo hizo con Demetri y los otros dos acompañantes.

- Me parece que no tengo el gusto de conocerlos, mi nombre es Carlisle Cullen, me imagino que Jane y Demetri ya los pusieron al tanto de mi familia. Uds son? –

Uno de los desconocidos tomo la palabra, su cabello era rojizo como ver fuego flamear, sus ojos rojos rubí demostraba que no tenia mucho que se había alimentado, tenía las mismas facciones que se obtenían al convertirse en vampiro, nariz afilada, perfil recto, no debía pasar de los 25 años, media aproximadamente 1.90 y era igual de musculoso que Emmett.

- Mi nombre es Duncan, sonrío con un cierto toque de malicia. La verdad Carlisle es que los Cullen son famosos entre los Volturi, moría por conocerlos, literal!- Duncan solto una carcajada que solo logro poner el ambiente aun más tenso me daba la sensación de sentir calor y para un grupo de gente muerta eso no era una buena señal.

Carlisle inmediatamente correspondió la carcajada y prosiguió con el cordial interrogatorio.

- y ud. es?

Con sonrisa deslumbrante y actitud jovial el otro desconocido contestó – Mi nombre es Crowley- extendió su saludo, su sonrisa deslumbrante y galantería continuo pero no dijo ni una palabra más.

Jane tomó la palabra, - Carlisle estamos aquí para ver si ya se ha cumplido el pacto y Bella es una de nosotros, sino lamentablemente tenemos órdenes estrictas de acabar con Bella y con todo aquél que se interponga, Jane clavó los ojos en Edward, quién permanecía con los puños apretados y con mirada igual de retadora.

- Querida Jane, eso no será necesario, Bella esta en proceso de conversión en este momento, le faltan unas cuantas horas para ser una de nosotros.

- ¿Horas?, Carlisle por el cariño que los Volturi le tenemos a tu familia es que hemos postergado esta visita, sin embargo hoy teníamos órdenes claras de acabar con quien se interpusiera, la verdad es que es un alivio saber que nos podemos retirar de una manera diplomática, me encantaría ver a la dulce Bella, ya saben solo para cerciorarme-

Edward bufó, parecía estar a punto de estallar y yo seguía sin poder leer las intenciones de Jane y su clan, ¿de verdad todo este trago amargo terminaría con un simple vistazo a Bella?, si ese era el caso ¿Por qué la necesidad de traer dos aliados nuevos?, ¿seria esto parte de sus intimidaciones cotidianas, solo una manera de hacernos ver que su poder era absoluto?

Jane y Crowley tomaron rumbo hacia la habitación donde se encontraba Bella, Edward inmediatamente se puso delante de ellos, Emmett y Jasper intentaron acompañarlo, pero Demetri y Duncan se interpusieron, cuando Carlisle se disponía a hablar Demetri se le adelanto.

-Carlisle, no es necesario que vayamos todos, si todo es tal como lo indicaste, no deben demorarse y podremos retirarnos amistosamente tal y como llegamos, Demetri sonrío pero cuido el mostrar toda su dentadura amenazante.

Bella Cullen

Jane estaba aquí, podía escuchar su voz, era increíble lo mucho que se agudizaban los sentidos, ahora incluso podía identificar cuales eran sus pasos, a pesar de que el dolor había llegado al punto más alto, el espacio que mi mente ahora albergaba me permitía sentir tantas emociones, dolor, angustia, enojo, amor, todo en una fracción de segundo, Edward también estaba ahí, podía sentir su aura protectora alrededor mío.

Jane se sentó en la cama, pude oír a Edward caer al suelo, Jane estaba usando su poder sobre el, la rabia estaba cubriendo mis emociones, nunca pensé que se pudiera sentir tanto enojo, parecía que el dolor ardiente en mi pecho se estaba juntando con el calor que cubría mi cerebro, lo único que podía pensar era en la cabeza de Jane rodando por mis pies y su cuerpo ardiendo, esa era una imagen muy bella en este momento.

Todavía no podía moverme el proceso continuaba, mi corazón seguía latiendo con tanta fuerza que parecía que se iba a salir de mi pecho, ardía, al mismo tiempo parecía cristalizarse lentamente, Alice había que no faltaba mucho, esta debería ser la última parte, la más dolorosa, me sentía atrapada, mi espíritu quería salir de mi cuerpo y ayudar a Edward, pero mi parte física no se lo permitía.

Podía sentir como Jane disfrutaba todo esto, Edward luchaba pero el dolor desgarrador lo mantenía en el suelo.

Crowley estaba comenzó a gritarle a Jane – ¡Hazlo ya!-, con desesperación, sin embargo la pequeña y malévola vampira parecía querer saborear esta tortura lentamente,

-Crowley, tienes tantas virtudes, sin embargo la paciencia no es una de ellas, todavía tenemos tiempo, escucha su corazón el proceso continua.

-Pero si no lo hacemos pronto de nada servirá todo esto, su corazón tiene que seguir latiendo para que el proceso funcione!, además donde esta Demetri ya debería de estar aquí con el lobo.

Sus palabras retumbaban en mi cerebro, ¿qué es lo que querían hacer conmigo?, ¿por qué mi corazón tenía que seguir latiendo?, a quién se referían? Sería que Jacob también estaba en peligro, que suerte que mi mente había cambiado, de lo contrario no podría lidiar con tantas situaciones al mismo tiempo.

Con un tono de aburrimiento Jane le dio la aprobación a Crowley de hacer lo que paneaban, pude escuchar un cuchillo siendo desenfundado y un olor penétrate que llenaba la habitación, mis palpitaciones continuaban a 1000 por segundo el proceso aumentaba de dolor, sin embargo podía sentir que estaba a punto de terminar, cuando de pronto un dolor estremecedor se clavó en mi corazón y regrese a la realidad. Pude sentir una gota de sangre escurrirse en mi pecho, un grito estremecedor salió de lo más profundo se mi ser.

Pude observar la cara de Crowley, estaba impactado, había perdido cualquier gracia en su rostro, solo podía ver miedo, Jane se desconcentro y fue atacada por Edward en menos de un segundo, mientras yo me arrancaba del pecho el cuchillo que me habían clavado, Edward le arranco la cabeza de un solo golpe a Jane y comenzó a desmembrarla con facilidad, Crowley estaba listo para atacarlo cuando una flecha se clavó en su garganta y lo hizo caer de rodillas, inmediatamente se desvaneció, estaba muerto.

Las ventajas de ser un vampiro son los reflejos veloces, en cuestión de segundos mis piernas estaban listas para la pelea había algo afuera lanzando flechas, no tuve tiempo de reflexionar acerca, de la manera tan rara en la que Crowley había dejado de existir, no era experta del mundo de los vampiros, pero en este momento creo que se habían roto unas 200 reglas que los Cullen me habían transmitido y no tenía idea de Por qué

Edward aun con el rostro transformado por la ira se puso a mi lado a la defensiva, esperando que lo que tuviera que llegar y a lo que nos tuviéramos que enfrentar saliera de su escondite, sin embargo después de un minuto nos dimos cuenta que nada de eso sucedería.

Entonces comenzó el momento de absorber lo que había sucedido, me acabana de enterrar un cuchillo en pleno proceso de transformación y seguía viva, había dos vampiros más afuera con los Cullen y alguien nos atacaba desde el exterior a todos o al menos eso parecía…