CONTRATANDO A MI CITA

ADAPTACION… CON LOS PERSONAJES DE NAOKO TAKEUCHI

Libro del que a sido adaptado : TU TE LO HAS BUSCADO - Elizabeth Young

Pelicula de la que a sido adaptado : THE WEDDING DATE

CAPITULO 2

Llegamos al hotel, algo lejos de donde seria la ceremonia, pero en vista de que aun tenían eventos pendientes antes de el "gran" acontecimiento, no me extraño el lugar, Darien entro conmigo seguido de mis maletas, tenía una habilidad para tomarlas todas que no pude evitar pensar que en mi próximo viaje lo podría contratar de cargador.

Al llegar pregunte por la habitación designada a mi nombre y de pronto recordé que no le había pedido a mi madre que reservara dos habitaciones, pequeño detalle, entre tanto nervio se me había pasado ese pequeño detalle, así que pedí otra habitación a lo que el encargado respondió.

—Lo siento señorita, pero las reservaciones se hicieron hace más de un mes, así que ya no hay cupo.

Lo mire un poco atormentada y sentí que palidecí, no podía quedarme en la misma habitación que aquel hombre que me esperaba con mis maletas, solo de pensarlo me temblaba todo, yo ya había sido demasiado fuerte en contratarlo, no sé hasta dónde llegaría mi autocontrol.

— Lo siento nena, no sabíamos que vendrías con alguien, y en efecto esa habitación es muy pequeña, y el es muuuy alto – me dijo mi madre que se encontraba tras de mí, mirando a Darien como quien mira a su joya más preciada.

— Pero podemos cambiar de habitación así se sentirán mas cómodos

— ¿Tiene dos camas?

— Hay por dios Serena que chistosa eres – en realidad no era chiste esperaba que me dijera que si – claro que no, pero la cama es más grande, es la habitación nupcial, así vas preparándolo para la verdadera noche de bodas – mi madre al parecer hablaba en serio.

Note que mi padre y Darien se acercaban a nosotras, no sabía qué hacer, estaba entre la espada y la pared, así que pensé que tal vez esa habitación tendría algún sillón, y si era preciso tendría yo que dormir en el suelo. Mi madre hizo los cambios pertinentes y el mozo nos dirigió a la habitación "nupcial", yo me moría de la pena no quería ni verlo a la cara, el noto que algo pasaba seguramente, pero no trato de impedirlo a ninguna costa.

Entramos a la habitación, si era amplia pero no note ningún sofá relativamente grande como para poder acomodarme en el. El mozo dejo las maletas y Darien le dio una propina, no quise voltear a verlo, así que me dirigí a buscar el baño, quería apartarme lo más rápido posible. Pero claro se me había pasado un ligero detalle, las maletas las tenía el, así que tuve que regresar a su lado, el se encontraba parado, cruzado de brazos con un gesto extraño en la mirada.

—Lo sé, lo siento, hubieras preferido un cuarto para ti solo, pero se me paso ese detalle y no había otro cuarto disponible, pero no te apures buscare en el armario a ver si hay algunas sabanas y yo dormiré en el suelo.

—No por supuesto que no aras eso, la cama es suficientemente grande.

¡¿Qué?...dormir contigo

—Exacto, solo dormir, además hubiera sido bastante extraño para todos que pidieras cuartos separados, ¿no crees? – odiaba admitirlo pero tenía razón, tomo las maletas y las llevo a la recamara, en efecto la cama era bastante grande y con muchas almohadas.

Las deposito en el piso y compenso a quitarse el saco y la corbata, yo tome mi equipaje y empecé a buscar algo con que dormir, no quería sacar todas mis cosas pero tuve que hacerlo porque no encontraba las camisetas, cuando note que él estaba cerca de mí, tomando la revista donde venia el artículo que me había llevado a encontrarlo. Se me congelo el cerebro en ese momento.

— ¿Como supiste que era yo? – me pregunto ojeándola y llegando al artículo de "Contrata a tu cita"

— Pues… tengo amigos en la editorial

— Entonces eso de que una amiga te había recomendado era solo gancho.

— Nunca preguntaste el nombre de mi amiga, y si ella fue la que te recomendó aunque nunca dije que te conociera.

— Vaya eso de la confidencialidad en esa publicación no es exactamente lo que se espera

Se coloco al otro extremo de la cama justo frente mío y soltó la revista, empezó a desabrocharse la camisa y a quitársela, yo me asuste y me gire a mirar a otro lado, el soltó una leve risa.

—En el precio va incluido la vista – era un descarado yo me solté el cabello para ocultar mi rostro que empezaba a sonrojarse me senté en la cama y me quite los zapatos, oí como sus prendas poco a poco iban abandonando su cuerpo, sentí una presión en mi estomago, así que corrí al baño a cepillarme los dientes y el cabello cuando lo vi que entraba solo en calzoncillos blancos.

— Si no te molesta voy a darme un baño.

— Puedes esperar 2 min en lo que termino – voltee a verlo de reojo

— No te apures no necesito el tocador – y vi como se quitaba los calzoncillos y dejaba ver sus perfectos glúteos, mi corazón estaba como caballo de carreras a punto de salir a galope.

Me enjuague la boca, y salí de ahí, ni siquiera me atreví a cerrar la puerta, lo bueno es que el cancel de la regadera tenía una película opaca que solo me dejaba ver la silueta de su cuerpo, porque claro yo no podía dejar de darle unas cuantas miraditas, seamos honestos no soy de palo.

Tome la revista y recordé que había cierta serie de preguntas que tenía en el aire de aquel artículo, así que pensé que podría hacerlas mientras él se duchaba, así no tendría que mirarlo y arrepentirme de hacerlas, ya habíamos hablado de mi pero no sabía mucho de él, mas lo que aquel artículo me había dicho.

Perdón pero puedo hacerte unas preguntas — grite.

— Sí pero deberías acercarte para poder escucharte – cretino, no iba dejarme seducir por sus encantos, al menos no la primera noche. Me aclare la garganta y proseguí

— Hay una parte en el articulo donde cuenta tus inicios y dice que eras sustituto sexual y luego dejaste de hacerlo para trabajar por tu cuenta, ¿es cierta? – el se rio bajito pero para mi sorpresa contesto.

— Uno no debe creer todo lo que se dice, si quieres vender en una revista para mujeres debes ser un poco más convincente – el tipo me estaba tomando el pelo, o era demasiado inteligente para evadir mi pregunta

— Eso es un ¿sí o un no?

— Cuando era chico mi madre trabajaba en un burdel, era bailarina exótica, así que yo convivía con todas aquellas mujeres que me enseñaban sus encantos sin tener que pagar por ello, cuando crecí sentí la necesidad de explorar el sexo y la intimidad de varias formas – yo no podía dar crédito a sus palabras, tome asiento en el retrete imaginando por lo que debió pasar para llegar a ese punto, tenía la mirada ida y me tapaba la boca con la mano, cuando de pronto note que el cancel estaba abierto, solo su cara sobresalía y me miraba con una gran sonrisa como de malicia.

— ¿Qué? – soltó una risa

— Te estoy bromeando, no puedes creer en todo lo que se dice solo para vender revistas para mujeres.

— Eres un maldito – tome la toalla y se la avente, el la tomo en el aire

— Gracias, esto era justo no lo que necesitaba— abrió mas el cancel y baje la vista a la revista y me gire, quedando de lado, no pretendía ver, aunque ya hubiera pagado por ello.

— Hablas de contratar citas, para que las mujeres sientan seguridad y puedan encontrar una pareja estable en un futuro y te cito textualmente. " toda mujer tiene la vida amorosa que desea", eso me parece una completa mentira yo ! Ooooooooh! – no note que él estaba justo frente de mi y cuando me gire a mirar que estaba haciendo, ¡oh dios! Tenía yo su …. Miembro … justo frente a mis ojos, me gire rápidamente cubriendo mi boca no sin antes volver a dar una pequeña mirada solo para cerciorarme de que "eso", estaba ahí ya que el no parecía haberse movido, me aclare la garganta y con el corazón desbocado continúe tratando de hilar de nuevo mis pensamientos.

— ¿Crees que quiero seguir soltera y vivir traumada con un tipo que me dejo cuando menos me lo esperaba?

— Primero no existe eso de "cuando menos me lo esperaba" y segundo… si

¡¿Qué?? — me gire oscamente, en verdad aquello me hizo enojar, ya no me importo si estuviera desnudo o no solo quería reprocharle por qué pensaba eso de mi si no me conocía, pero él no me dejo hablar

— Cuando estés lista a ceder, a dejar de ser soltera e infeliz, lo harás – él seguía secándose y yo solo miraba sus ojos que me tenían como hipnotizada, vi como se cubría la cintura con la toalla y se alejaba hacia la cama, sin dejar de hablar, yo lo seguí no daba crédito a aquellas palabras.

— Hasta entonces, seguirás dudando de ti. – solté la revista me dirigí al baño acompañada de mi ropa de dormir, no quise hablar hasta pensar bien lo que le contestaría, ese tipo era demasiado inteligente solo para ser "acompañante"

Salí pensando en Seiya porque de cierta forma todo esto se trataba de él y no de mi, ahora que lo escuchaba hablar me preguntaba en realidad que le había dicho. Note que él estaba de espaldas a mi del otro lado de la cama, comencé a colocar una barrera de almohadas entre los dos, el solo miro de reojo y sonrió, no podía permitir que algo sucediera con un tipo que contrate, además recordé que dijo que me costaría más y no pensaba gastar un centavo más en el.

— ¿Darien?, Cuando hablaste con Seiya, ¿Cómo lo notaste? – Darien se iba metiendo lentamente en la cama sin voltear a verme

— Como un idiota ensimismado e inofensivo – note que solo traía puesto el pantalón de dormir y su perfecta espalda de nadador.

— Hablo en serio

— Lo note… atormentado

— ¿De qué manera?... como si estuviera…celoso o arrepentido… de haber destruido nuestra vida juntos – yo me iba deslizando en la cama también pero el ya no contestaba

— Es que… esto no está resultando como pensaba….¿Darien? – mire sobre las almohadas esperando obtener respuesta pero al parecer en verdad estaba cansado o solo se hacia el que dormía, parece tan maduro en ni siquiera voltearme a ver.

Me aleje de él y me corrí lo mas que pude a la orilla, apague la luz de la mesita de al lado y espere a que el sueño fuera apoderándose de mi lentamente, no dejaba de pensar en el encuentro con Seiya, pero tampoco dejaba de pensar en las palabras de Darien.

POV DARIEN

Ella empezó a preguntarme de el tipo ese Seiya, a mi me dio nausea solo de pensar que él era la razón de que ella se sintiera así, ya estaba yo perfectamente bien acomodado en la cama, dándole la espalda, no quería que mi subconsciente me traicionara y en un impulso de macho alfa le saltara yo encima, no quería ver ni siquiera que traía puesto, no podía imaginarla con menos ropa que ese vestido azul que me estaba haciendo comerme el cerebro. La deje que hablara cerré los ojos no quería seguir oyendo de él, no sé en qué momento paso pero me propuse ayudarla a que se olvidara de su propósito, así que no quería alentarla más, con la información que ya tenía era suficiente.

POV SERENA

Abrí los ojos, estaba yo más que en la orilla de la cama, de pronto como un flashazo recordé a ese hombre que estaba justo en el extremo opuesto, quise pararme de golpe sin que lo notara pero mis esfuerzos se vieron entorpecidos cuando sentí que mis muslos estaban atorados con las sabanas, no pude ni meter las manos cuando sentí el golpe seco en el piso. Ya estaba, logre despertarlo de un brinco

— Serena, estas bien? – no lo veía, parecía yo la momia de Egipto envuelta en todas esas sabanas, como pude me deshice de ellas y ya sentía yo sus manos encima de mi cuerpo cuando me pare de un solo golpe.

—Si si todo bien — fui hacia mi equipaje, tome todo y me encerré en el baño, después de una hora salí lo más cómoda que pude, pantalones de mezclilla, tenis, camiseta blanca. El se encontraba en el sillón al lado del tocado ojeando lo que parecía un libro, ya se había cambiado.

—Buenos días— me dijo sonriendo, yo le conteste con una sonrisa un poco apenada – si no te importa necesito afeitarme.

Se metió al baño y yo aproveche para ponerme algo de maquillaje.

— Cual es el plan para el día de hoy

— Pues debo de pasar por mi vestido de la boda y mi vestuario de la despedida de soltero, por cierto – busque en mi bolsa, el se sentó a mi lado en el pequeño asiento del tocador, mientras yo sacaba una tarjeta que le extendí – esta es la dirección de la despedida de soltero de Yaten, creo que mi papa no va a ir, así que…

— Claro yo iré en representación de la familia – reí para mis adentros.

Hoy en ese momento que alguien llamo a la puerta. Darien sin preguntármelo se levanto a abrir

—Buenos días que tal durmieron – la voz de mi madre, tan estridente como siempre— si no les molesta rentamos un auto para que pudieran transportarse y me alegra mucho que no sea Serena la que maneje, eso de tener el volante a la izquierda no le va bien – oí que le decía a Darien, no veía yo la escena pero no quería estar de frente, podría hacerle daño.

Tome mi bolso y salí al encuentro de mi "adorada" progenitora

— por dios Serena, no tenias un mejor vestuario, solo ve a Darien – el enfundado en un pantalón de vestir beige y una camisa blanca, con un bléiser color gris y zapatos a tono.

— Madre voy por mi vestuario adecuado, pero de momento esto me sienta de maravilla.

— Yo también lo creo – Darien sonó tan convincente que mi madre ya no pudo chistar.

Pasamos toda la tarde con mis padres, desayunamos y comimos con ellos, pensé que seria una pesadilla, pero fue de lo mas normal, como si fuéramos una "bonita familia" en cuanto pudimos yo me fui con Darien para recoger la ropa que ya estaba pagada para que empezara la fiesta.

Llegamos al destino una boutique en Oxford Street, la temática de la despedida de soltero era un popular anime japonés del cual mi hermanita era fan, a decir verdad ambas pero no podía decirle eso a Darien.

Me empacaron la caja del vestido de Dama de Honor y salí enfundada en mi traje de marinera Scout, blanco, minifalda azul a tono de la solapa marinera y botas Rojas en contraste con el moño que colgaba de mi pecho y espalda baja, para terminar el atuendo, guantes blancos a los codos y dos coletas de niña.

Darien movía la cabeza, algo sonrojado, meriendo mi vestuario de la boda en la cajuela.

— Yo no tengo que ir disfrazado de algún modo a la despedida de Yaten ¿o sí? – debido a que me sentía algo dolida por la forma en que me miraba y reía le dije que si, disfrute por unos momentos su rostro blanco como su camisa y saque de mi bolsa un antifaz blanco que le extendí.

— ¡Cielos! ya me había espantado – le di un pequeño puñetazo en el brazo y creo sentir más dolor que el. Me dirigí al coche pero el solo me miraba por detrás.

— Creo que deberíamos ir caminando

— ¿Qué?— me voltee a mirarlo sorpresivamente – ni creas que me voy a ir así caminando, ¿tu quieres que miradas lujuriosas a mi paso hagan sentirme como una cualquiera? – dejo de reír y se puso algo serio abriéndome la puerta del coche.

— Solo quería que vieran que eres una mujer hermosa segura de sí misma, y que no le importa lo que opinen los demás.

Me subí al coche un poco ruborizada por su comentario y no podía más que ver mis rodillas que las apretaba esperando que no se me viera el short blanco que traía puesto.

— ¿Ya habías sido "acompañante" en un casamiento?– quería desviar el tema de mi atuendo.

— La verdad no, pero he ido a funerales

— ¿Cómo puedes querer un "acompañante" para un funeral?

— Yo creo que es bastante razonable en esos casos, ¿imagina pasar por algo así solo? – no me detuve a pensarlo de ese modo pero sin duda tenía razón.

— ¿Alguna vez has sentido… atracción por alguna de tus clientes?

— Se que te intriga lo que hago pero no hablo de mis otros "clientes"

— ¡Vamos! – Insistí — ¿Cuántas quieren acostarse contigo? – hizo una mueca de risa, por la pregunta tan directa, de alguna forma quería vengarme por haberse burlado de mi atuendo

— No todo se trata de sexo, es más compañía, escuchar, entender lo que en esos momentos necesitan.

— Hay por favor, suenas como el Yoda del servicio de acompañantes, encontrarte fue más difícil que entrar en la universidad, no me imagino que las mujeres solo te busquen para hablar.

— Aunque no lo creas, a veces se busca a alguien que les diga lo que no pueden ver en sí mismas, al mirarse a un espejo, se trata de ser más….

— ¿Sutil?

— Correcto, hacer que se olviden del mundo que las subestima. En esos momentos no se trata de mi, si no de ti, de ellas.

— ¿Ah sí?— Detuvo el coche y me abrió la puerta, yo no entendía como podía decir eso, así que se me hizo tan fácil decirle – Muéstrame como lo haces – el solo se rio y negó con la cabera, deje mi bolsa sobre el coche y lo rete

—Vamos hazlo, ¿qué te frena? – el no dejaba de mirarme, no a mi ropa, si no a mí, directamente a los ojos

— ¿Qué es lo que me detiene… no lo sé tal vez las palabras MORALMENTE DESAGRADABLE? – no podía creer que eso le había lastimado de algún modo el ego

— Vamos, dime como lo haces – de repente me sostuvo de la cintura y me aprisiono entre él y la puerta del auto.

— Cierra los ojos – me lo dijo bajito como susurrando, pestañee un poco y medio abrí los ojos por que comencé a sentir su cuerpo muy cerca del mío, y volvió a decir – confía, cierra los ojos – yo empecé a ponerme nerviosa, sabía lo que venía, un beso que me dejaría sin aliento, así que chupe un poco mis labios y medio abrí un ojo, y en tono bajo y pausado con una voz que me erizo la piel – CIERRA-LOS-OJOS – sintiendo su aliento en mi cuello no pude mas y deje que me llevara al país de los ensueños.

Estas a salvo, puedes relajarte – me decía mientras con su mano izquierda recorría mi cintura, y con la derecha iba recorriendo mi cuello y boca con sus dedos — no voy a besarte — y acercaba su cara mas a mi cuello, yo sentía su respiración y su cuerpo pegado al mío, mientras su mano acariciaba mi espalda — se arrepentirá tanto de haberte perdido, olvida el pasado, el dolor – y yo sentía como mi vientre bajo empezaba a sufrir como espasmos — y recuerda — y en eso sentí su miembro pegado a mí y yo simplemente me estremecí, encima lo que dijo después, simplemente me sacudió — eres una mujer increíble… si haces eso, no solo se dará cuenta lo que perdió, tu serás la que saldrás ganando — en ese momento se alejo de mí, yo no podía pensar, ni sentir, estaba alucinada, saliendo de un masaje terapéutico.

—¡Santo..Dios!, vales cada centavo – yo no podía abrir los ojos.

— Debes entrar ya – claro ya había olvidado la despedida

— Muy bien Yoda – abrí los ojos, me incorpore pero sentí un ligero mareo, nunca había sentido tal orgasmo, me tambalee y camine sin sentido, el me sostuvo y me guio hasta la puerta.

Pasado el susto, comenzó la fiesta, mis amigas y mi hermana ya estaban entradas en copas.

— Vamos Serena tienes que ponerte a tono – me sirvieron un tequila y empezamos a hacer competencias, llevaba ya un rato cuando lo vi entrar.

— Lo siento damas solo vine a dejar algo que olvidaron en el auto – Darien sostenía mi bolso, con lo que había sucedido y lo aturdida que me encontraba simplemente lo había olvidado, pero las hormonas de esas mujeres mezcladas con alcohol simplemente hacían a aquel hombre más apetecible para ellas, empezaron a acercársele, a olerlo, inclusive rosarlo, a el parecía no importarle, yo tenía más pena que el de algún modo.

— Gracias por arriesgarte de ese modo por un bolso

— Simplemente pensé que en algún momento de la noche lo necesitarías, pero me retiro no quiero arruinarles la velada – en ese momento Mina y Rei se acercaban a él.

— No te vayas, vamos tomate un solo trago con nosotras – le decía Rei con voz suplicante, así que le sirvieron un tequila y el no solo se lo bebió

— Esta bien, gracias por concederme unos segundos de este ritual femenino – alzando su vaso dijo unas palabras que volvieron locas a la multitud que lo rodeaba.

— Por los afortunados que las conquistaron, los fracasados que las perdieron y los bastardos con suerte que algún día las conocerán, Salud

— Y por el rey del gallinero – le contestaba Mina

— No sé de donde lo sacaste Serena, pero estoy convencida de que deberías de enviarle un regalo a Dios, una botella si es preciso – me decía sin dejar de mirarlo Lita, me acerque a él para alejarlo de la multitud

— Debe ser genial que te paguen por ser tu mismo — le dije lo más bajo que pude para que nadie pudiera oírme.

— ¿Y quién te dijo que yo era así?— me contesto dándome un ligero beso en la boca, que me hizo sentir un par de chispas

— Vamos princesa lo puedes hacer mejor – me gritaban las chicas desde lejos, así que lo tome de la camisa y le plantee un beso tan apasionado que se me fue el aire, por un par de segundos, solo era el contacto con los labios y yo sentía que lo hacía de maravilla cuando sentí sus brazos aprisionarme a su pecho y su lengua saboreando mis dientes, deje de oír el ruido, lo tome por el cuello y lo adentre mas a mi, sentí que el aliento me faltaba y me aleje, el me soltó y recobre el aliento, me miro tiernamente y sonrió al oír los aullidos de las chicas detrás, le dedique una sonrisa y me gire haciendo más grande aun esa sonrisa, caminando hacia las chicas quienes me abrazaban.

— ¿Quien le da otro trago a mi media hermana? — grito Mina y me miro con ternura — eres mi media hermana pero te quiero como a una entera – y me abrazo al decirlo, note algo de tristeza en sus palabras, como cuando éramos niñas y hacia algo malo, algo que me involucraba, solo me miraba de esa manera y me abrazaba, supongo que era un poco la borrachera y saber que en un par de días estaría consagrada a una sola persona.

POV DARIEN

Llegue a la dirección que Serena me había proporcionado y ahí estaba, la contraparte del ritual femenino, hombre bebiendo y contando anécdotas de mujeres, no entendía el fin de esas fiestas, pero suponía que servía de desastres antes de ser lo más propios para la familia.

Me adentre a la velada y pedí un vaso con tequila y un limón, no pretendía perderme, el chico que se encontraba en la barra parecía conocerme.

— ¿Darien? — me gire a mirarle el rostro

— ¡Andrew! — había sido mi compañero en la secundaria y mi amigo por muchos años hasta hace como 3 que yo había decidido desaparecer, no entendía que hacia ahí

— ¿Qué haces en Londres?, el mundo es tan pequeño – no podía mentirle pero debía hacerlo

— Vine a la boda de la hermana de mi novia

—Vaya alguien por fin logro meterte en cintura, eso es increíble – se reía como extrañado, en verdad nunca me había detenido a ver como la gente que me conocía me veía, ¿en verdad era tan patán como para no poder tener a alguien de planta?

— Si es una chica increíble, me ha hecho reconsiderar mi vida – y es que en verdad eso estaba pasando, las horas con Serena me estaban empezando a hacer revalorar lo que quería para mi vida.

Nos pusimos al día, el había regresado a Londres por una novia que al final lo abandono, Andrew siempre siguiendo al corazón y ahora trabajaba con Taiki el novio de Amy, casualmente amiga de Serena, yo le conté la media verdad de mi vida, al parecer Serena había visto en mi algo que no era del todo mentira, yo era Medico ginecólogo, en mi tiempo libre trabajaba de "acompañante" de un negocio de una amiga, claro que eso no se lo mencione.

Transcurrió la noche, gracias a Andrew no me la estaba pasando tan mal, me dirigí al sanitario de hombres cuando oí una conversación que llamo mi atención.

— Ya lo viste

— ¿A quién?

—A ese sujeto, el novio de Serena, hay algo en el que no me agrada.

Reconocí las voces, era el ex de Serena y su hermano Yaten

— Que es más alto que tu, tiene como menos porcentaje de grasa que tu y se acuesta con tu ex.

— No, no me refería a eso, solo que se pavonea como si fuera el dueño del lugar eso me molesta, siento que no va con Serena, no creo que sea digno de ella

— ¿Y tu si? – me aleje de la conversación no quería que me descubrieran, sin duda el plan de Serena estaba surtiendo efecto.

Después de un rato, Yaten y Taiki se reunieron con Nicolas y se acercaron a Andrew y a mí, Seiya se mantenía lejos, al parecer no quería rosarse conmigo. En eso empezó a oírse una música de fondo y comenzaron a entrar mujeres sema desnudas, Seiya se acerco a su hermano

— Vamos Yaten, es tu última oportunidad

— Seiya, te pedí que nada de nudistas – me aleje de la escena no quería verme involucrado, pero Taiki me sostuvo del brazo.

— Tenemos que sacarlo de aquí, si se mete en problemas Mina no me lo perdonara.— Le hice una indicación a Nicolas y Andrew, al parecer entendieron mi indirecta, sacamos a Yaten de ahí ante la algarabía y el descontrol de la mayoría de los chicos

— Bueno chicos hay que dejarlos en sus casas – me dijo Nicolas

— No te preocupes yo me llevo a Yaten al hotel

— Estoy bien, me voy con Darien si quieren vuelvan a la fiesta.

— No la verdad ya estoy algo cansado – menciono Andrew

— Al igual que yo – contesto Nicolas

—Entonces que chicos, mañana me acompañaran a las clases de baile, no quiero pasar por esto solo— se dirigió Yaten a los 3 en forma de suplica

— Si viejo nos vemos ahí – le contesto Andrew y Nicolas asintió con la cabeza, se alejaron, yo lleve al hotel a Yaten, se tambaleaba un poco pero aun tenía conocimiento.

— No sé qué le pasa a Seiya, como si fuera acostarme con una stripper, estoy a punto de casarme

— Sé por experiencia que un hombre enamorado no quiere a una prostituta. Hiciste lo correcto Yaten

— Como sabes tanto… – me dijo con una voz medio dormida – sobre tantas cosas – me reí y le conteste lo primero que se me vino a la mente, no pretendía que el día de mañana recordara aquello

— Porque yo me prostituyo – soltó una carcajada sonora, que me hizo reír a la par

— Cielos esa si fue muy buena, eres tan gracioso

— ¿Te ayudo? – cuando vi que trastabillaba

— No, no estoy bien yo sé donde esta mi cuarto, no andes diciendo eso tan a la ligera, creerán que es cierto — y volvió a reír, agache la mirada y me dirigí a la habitación.

Me desvestí, me puse el pantalón de la pijama, acomode las sabanas y almohadas en el piso, presentía que Serena no iba a llegar en la condición mas optima esta noche, así que le dejaría la cama solo para ella. Esa mujer empezaba a cambiar mi forma de ver las cosas, después de ver la actitud de Seiya y saber que pensaba, quería mas alejarla de él, no podía permitirle que la volviera a lastimar, esta vez estaba yo y no lo dejaría.

POV SERENA

Ya todas estábamos muy mareadas, salimos hacia la limosina que ya nos esperaba y yo no podía dejar de pensar en ese beso que me había regresado a la vida, tenia tanto tiempo sin sentir esa sensación de bienestar, necesitaba hacer algo al respecto, así que les pedí a las chicas que nos detuviéramos en un cajero.

Cuánto dinero mas necesitaba para poder conseguir lo que mi cuerpo me pedía, no sabía pero saque lo mas que pude, no sé si el día de mañana me arrepentiría, lo que si sabía es que lo necesitaba, necesitaba sentir que alguien me deseaba, así tuviera que pagar por ello, ya lo había hecho para traerlo aquí. Metí el efectivo en mi bolso, me despedí de las chicas como pude y me dirigí al hotel, esperando que el ya se encontrara ahí.

Pregunte en la recepción y me indicaron que el "joven" que se hospedaba conmigo ya se encontraba en la habitación. En el elevador me quite las botas que ya me mataban y no recuerdo que mas mi mente empezaba a fallarme, me dirigí al cuarto pero al parecer tanto tequila ya empezaba a hacer estragos en mi cuerpo, sentía que todo me daba vueltas, pero eso no iba a hacer que desistiera de mi propósito.

No encontraba la maldita llave de la habitación, ya no podía sostenerme muy bien en pie me recargue en la puerta pero creo que en el intento no me pude sostener y caí al suelo. En eso se abrió la puerta y ahí estaba con el dorso completamente desnudo y yo completamente ebria.

POV DARIEN

Al abrir la puerta la vi sentada en el piso mirándome como medio dormida. No le di tiempo a que me dijera nada la tome en brazos, tome su bolso y lo coloque en la mesa de noche y a ella la deposite en la cama, las botas ya no las traía, salí a buscarlas y pensando que tal vez las había dejado en el pasillo, para mi sorpresa estaban en el elevador junto con unos short blancos, eso me hizo estremecer, ¿acaso venia desnudándose?

Me metí a la habitación, ella ya estaba incorporada sentada a la orilla de la cama.

— ¿Necesitas algo Serena? – presentí que no entendería lo que le decía, ella me miraba como si no existiera nada mas en el cuarto.

Me hinque frente de ella esperando ver si le pasaba algo, de pronto ella se me fue encima besándome, me agarro mal puesto por qué me fui hacia atrás con su cuerpo sobre del mío, sus labios succionaban los míos con suma desesperación.

Trate de apartarla de mi pero no lo conseguí, al parecer el alcohol había surtido cierto efecto en ella que le daba las fuerzas suficientes para sostenerme y no soltarme, deje que ella se desahogara en mis labios, pero empecé a sentir la necesidad también que al parecer ella tenía de mi.

El corazón empezó a acelerárseme, sus manos se enlazaban en mi cabello y yo empecé a acariciar su espalda, ella empezaba a soltarse pero yo ya no podía soltarla, aun así la deje, ella se incorporo y entendí que el impulso que la sostenía se había acabado. Para mi sorpresa no fue así, me incorpore con ella y me acerque sigilosamente ella se giro quedando de espaldas a mi, pero sin dejar de mirarme.

— Puedes ayudarme, este atuendo me está matando.

Comencé desatando suavemente el moño de la espalda y el cierre del traje que se encontraba ceñido a su esbelta figura, me arriesgue y le bese el cuello, ella no se aparto, fui bajando poco a poco el traje y casi me sobresalte al ver el brasier sin tirantes, blanco de encaje, me acerque mas lentamente a ella esperando que no se apartara, volvió a ponerse de frente mío y me acariciaba el torso al mismo tiempo que me besaba, me fue empujando hacia la cama y me obligo a tenderme en ella, no daba crédito al espectáculo que tenía enfrente, ella comenzó a desnudarse lentamente, hasta quedar solo con el brasier y una tanga de encaje, se soltó el largo cabello rubio y poco a poco se fue colocando sobre mí, sentí sus pechos hacer contacto con mi pecho desnudo, ella siguió acariciándolo y dejando suaves besos húmedos por mi piel, yo estaba en transe, ya no podía pensar, no intente meter las manos deje que ella trabajara sola, hasta que poso su mano sobre mi miembro que ya estaba endurecido por el poco rose de su cuerpo, la tome por la cintura y la gira quedando ahora encima de ella, sus manos tomaron mi cintura para pegarla a su cuerpo, la tome por el rostro y la bese, lentamente fui metiéndome en su boca como abría querido hacerlo en el bar donde todas sus conocidas nos miraban, pero no me permití hacerlo porque temí perder el control, ella comenzaba a enterrarme sus dedos en los hombros, la respiración comenzó a fallarle se notaba agitada.

La aparte de mi boca y contemple sus ojos, me estaba volviendo loco, desde la primera vez que había posado sus labios en los míos, yo solo imaginaba este momento, seguí acariciándola, el cuello, su pecho, comencé sobando uno hasta lograr mi cometido, sentí endurecer su pezón sobre el encaje y arremetí contra el otro mientras repartia besos por el cuello, ella cerró los ojos arqueando su cuerpo contra el mío a cada rose de mi mano, comencé a ziczagear con los dedos en su vientre y baje hasta su entre pierna, ella no abrió los ojos , así que me atreví a tocarla, baje un poco su tanga hasta comenzar a sentir su sexo, baje un poco mas sin dejar de besarle el cuello, ella era pequeña a mis brazos, empezó a emitir pequeños gemidos y yo continúe, encontré lo que necesitaba su clítoris y comencé a sobar con los dedos, a lo que su respiración me indicaba que estaba haciendo lo correcto cuando se aceleraba y se tensaba su cuerpo, empecé a sentir su húmedo ser , mientras yo sentía que la sangre se me agolpaba en el miembro pero no podía parar, ella se arqueaba mas y mas, y seguía el vaivén de mis dedos que jugaban en su vulva, no podía dejar de besarla, ella seguía emitiendo gemidos mas y mas fuertes hasta que sentí que había llegado a un pequeño orgasmo cuando apretó sus piernas y me abrazo con fuerza, saque mi mano y la bese, no pretendía hacer mas con ella, no estaba en las condiciones, pero ella no dejo de insistir, abrió los ojos yo me incorpore y se quito el brasier, dejando a mi vista los más perfectos senos que imaginaba, se bajo lentamente la tanga hasta quedar completamente desnuda me giro de lado y me contemplo, comenzó a jugar con mis pezones y metió uno de ellos a su boca, yo apreté los dientes y los ojos mientras ella no dejaba de succionar, comenzó a acariciarme, su mano bajo y la sentí entrar en mi pantalón, le detuve pero ella insistió y no pude hacer nada, encontró mi miembro y empezó a sobarlo yo sentía que la sangre me corría demasiado rápido, dejo de besar mi pecho y bajo lentamente hacia mi estomago poniendo delicados besos, se empezó a deshacer de mi pijama y después lentamente de mis bóxer, no daba crédito a lo que hacía, era una experta en el juego de la seducción, me lanzo brevemente una mirada que me oprimió el corazón.

Siguió jugando con mi pene, comenzó a masturbarme y yo ya no podía, sentía que en cualquier momento eyacularía en su mano, pero ella no se detuvo hasta conseguir su propósito, comenzó a reír por lo bajo y pude ver su mirada maliciosa, volví a girarme sobre de ella quedando encima, esta vez yo tendría el control.

Comencé a besarla, el cuello, lenta y pausadamente, ella sostenía mi espalda fue bajando sus manos hasta encontrar mis glúteos que apretaba contra su pelvis, aun no quería penetrarla, primero jugaría ese juego que ella ya había empezado, seguí recorriendo su cuerpo con mi boca hasta encontrar sus pezones, que se endurecieron al contacto con mis labios, lamí uno a uno con la punta de la lengua, note como ella echaba la cabeza hacia la almohada y arqueaba su cuerpo, mientras comenzaba a gemir de placer, me ocupe de ambos senos mientras rosaba mi pene con su vientre, ya me dolía de sentirla tan cerca, pero quería saborearla a cada centímetro, ella estaba en un transe de excitación del cual no pretendía sacarla, poco a poco rose mi mano con sus glúteos y sus caderas, bese sus costados y su sexo, sentí su sabor en mi boca y algo me enloqueció, ya era demasiado estimulo, los dos comenzábamos a sudar de mas, así que me coloque sobre su pelvis y encontré el camino, sin pensarlo la penetre, ella lanzo un breve grito y me abrazo más fuerte.

Sentí como su pelvis comenzaba a moverse, abordé con movimientos suaves que poco a poco se fueron intensificando y busque su cara con mi rostro, la vi, más bella que nunca, ella sonrió y apretó un poco sus ojos con cada envestida, no me soltaba y yo tampoco a ella, sentía que la aprisionaba con mi cuerpo así que puse todo mi peso sobre los codos y las rodillas para no aplastarla, era tan pequeña que sentía que la rompería, pero la excitación que me producía ya no me permitía parar, la tome del rostro con una mano y comencé a besarla, al ritmo del movimiento de mis caderas y su pelvis, continúe una y otra y otra vez, excitándome a la par de sus gemidos comencé a acelerar el ritmo y le solté los labios ella clavo su rostro en mi cuello y comenzó a emitir gritos en mi oído, seguí embistiendo hasta que sentí sus músculos contraerse y sentí que estaba a punto de alcanzar el orgasmo. Una y otra vez, no sé exactamente cuánto tiempo paso pero yo no podía soltarla, hasta el punto en que los dos soltamos el ultimo grito de placer.

Ella se destenso y se dejo caer suavemente en la cama, pero sin dejar de abrazarme nuestra respiración agitada fue cobrando poco a poco un ritmo pausado, yo encima de ella no quería mirarla, sentí haberme aprovechado de su condición. Pero ella me hizo volver a la realidad.

— A sido maravilloso— me abrazaba con sus brazos alrededor mío y sobando tiernamente mi espalda, me incorpore salí poco a poco de ella, no quería hacerle daño, me recosté al lado y encontré su mirada. Sus ojos azules brillaban como de alegría, tenía una pequeña mueca en su rostro como sonriéndome. Aparte mis brazos de ella, pero se acerco a mi abrazándome de nuevo.

—Espera déjame taparte – me levante de la cama para poder meterla dentro de las sabanas y el edredón, la arrope y cuando sintió el calor cerró los ojos, pensé en dejarla dormir y me dirigí a mi cama improvisada en el piso, pero la vi tan indefensa y desnuda que no pude contenerme, me deslice a su lado quedando de frente a ella y la abrace, ella acomodo su pequeño cuerpo sobre mi pecho rodeando mi cintura, ya no podía soltarla, le acaricie el rostro dándole un pequeño beso en la frente y ella ya no volvió a abrir los ojos se quedo dormida, seguí acariciándola el rostro y el cabello, coloque mi cabeza sobre la suya y deje que su olor me llevara a un sueño profundo.

PUES BIEN ESTE ES EL SEGUNDO CAPITULO, CREO QUE ME EMOCIONE Y CONTE DE MAS, PERO BUENO ESPERO QUE LES AGRADE ESTA ADAPTACION, ESPERO ESTA SEMANA PODER TERMINAR EL PROXIMO CAPITULO, EN ESTOS MOMENTOS NO SE CUANTOS CAPITULOS ESCRIBIRE, SUPONGO QUE LO QUE LA HISTORIA ME PIDA, ESPERO NO LOS DEFRAUDE Y SE DIVIERTAN LEYENDOLA TANTO COMO YO DISFRUTO ESCRIBIENDOLA

NOS LEEMOS PRONTO AAAAAAAADIOS