CONTRATANDO A MÍ CITA

ADAPTACION… CON LOS PERSONAJES DE NAOKO TAKEUCHI

Libro del que ha sido adaptado: TU TE LO HAS BUSCADO - Elizabeth Young

Película de la que ha sido adaptado: THE WEDDING DATE

CAPITULO 6

POV Darien

— Bien chicos, a la de tres...— Les dije en un susurro, y con los dedos de la mano empecé la cuenta "uno, dos, TRES"

Andrew y Nicolas tomaron ambos brazos del hermano menor de los Kou, quien se encontraba tranquilamente durmiendo sobre la cama, Taiki y Yaten aprisionaron sus piernas, en el acto abrío los ojos y me miraba espantado a punto de soltar un grito que ahogue con el trapo que le coloque en la boca, vi como lentamente se le cerraban los ojos y dejaba de forcejear.

— Darién ¿seguro que eso no lo mata? – me preguntaba algo preocupado Yaten

— Segurísimo, si esa morfina no mata a un caballo menos a tu hermano, además solo puse unas gotas, las suficientes para dormirlo unos minutos para poder atarlo.

— ¡Claro!, no queremos que se pierda la diversión – decía burlonamente Andrew, mientras empezaba a despojar de sus ropas al moreno que yacía nuevamente dormido.

Después de unos minutos sacamos a nuestra víctima de la casa y lo llevamos a un pequeño granero que se encontraba detrás de la casa, pero lo suficiente lejos para que no pudieran oír dentro, los que seguro ya dormían, por si las mordazas no cubrían los gritos próximos del aludido.

Una vez atado perfectamente procedimos al siguiente paso

— ¿Y esto como demonios se aplica? – miraba el arma de tortura un confuso Nicolas.

— Pues aquí en la cajita dice...— le respondía Taiki señalándole las instrucciones con el dedo — ¡Hasta con imágenes! — comenzaron a reír

— Andrew ya se tardo solo tenía que calentarlo, ¿no se abra dormi…? — Aun no terminaba la pregunta Yaten cuando el mencionado entraba con un recipiente que sostenía con dos trapos para no quemarse.

— ¡Listo! hay que apurarnos para que esta cosa no se enfrié tanto – nos expresaba Andrew.

— ¡Cielos Furuhata! Estas haciendo que dude un poco de ti – entre risas de todos Taiki miraba algo desconcertado a Andrew

— ¡Por favor! Vi mil veces a Reika mi ex hacer esto y también varias veces se lastimaba porque decía que ya estaba muy frío

— Pero no se supone que eso queremos precisamente... lastimarlo... – decía Taiki y todos ahogamos una carcajada más fuerte.

Nos acercamos a Seiya para comenzar con la tortura.

— ¿Bien quien empieza con los honores? – Nos decía Nicolas apuntándome con una pala de madera – creo que tu Darién.

Tome la espátula y comencé a untar la sustancia chiclosa en las piernas desnudas del patán aquel, al parecer el efecto de la anestesia se le estaba pasando y vi como empezó a abrir los ojos, movía la cabeza de un lado a otro, quiso decir algo pero debido a la mordaza que tenía en la boca solo se pudo oír un par de gemidos, por la posición semi-sentada en la que lo habíamos colocado, le otorgamos una vista panorámica correcta para cerciorarnos de que no perdiera lujo de detalle, nos miraba con ojos de espantado algo suplicantes, termine con mi tarea y…

— ¿Y ahora qué? – pregunte a Andrew que parecía ser el experto

— Pues hay que dejar que se seque y pues según se, hay que jalar de un solo tirón para que no duela tanto, pero como no se le puso crema ni nada – nos explicaba, pero Yaten lo interrumpió mirando directamente a los ojos del amordazado.

— Esto te va a doler más que una patada en el culo

No quise ni preguntar quién sería el que lo hiciera, Yaten ya había puesto la mano encima de la pierna para comprobar la temperatura

— Disfrútalo hermanito porque esta es la única caricia que vas a sentir esta noche – empezaba a enredar un poco el extremo de la cera, Seiya tenía bastante de donde cortar en ambas piernas

Todos teníamos gesto de dolor en la cara, Nicolas se tapaba la boca con la mano, Andrew de plano se volteo para no ver, a Taiki se le dibujo una gran sonrisa en el rostro mientras permanecía cruzado de brazos, yo me encontraba atrás de todos con gesto de dolor y sin más Yaten dio el primer tirón

¡Wow!, ¡Auch! – gritamos los tres mientras Yaten se reía maliciosamente, al parecer disfrutaba esto más que cualquiera, el pobre sujeto solo pudo soltar un grito ahogado de dolor y echo la cabeza hacia atrás, para su mala suerte Yaten no lo había arrancado todo a la primera, así que el segundo jalón lo hizo sacudiese y vimos como un par de lagrimas se corrían por su rostro reclamante.

— ¿Ahora si lloras verdad?, te voy a hacer llorar mas por todos los días que mi cuñada y mi novia sufrieron por ti – ya nadie pudo quitarle el control a Yaten, hizo cuatro veces más el mismo procedimiento hasta logras que su hermano tuviera los ojos hinchados y llenos de lagrimas.

— Sabes me dan ganas de dejarle blanquito el pito, igual y la próxima que decidas usarlo en alguien que no debes, lo pensaras dos veces – sonreía Yaten al ver como su hermanito palidecía al oír aquellas palabras, en ese momento sentí el alivio de ser hijo único.

— Creo que ya aprendió la lección hermano – le palmeaba la espalda Taiki — aun queremos que mis padres lo vean llegar caminando a la boda.

Mis nuevos amigos empezaron a salir del granero y me quede parado frente a él.

— Espero que hayas entendido el mensaje y te olvides del "amor" que sientes por Serena, porque si se te ocurre solo susurrárselo, esto serán cosquillas a lo que te aré – le quite la mordaza de un golpe – ¡¿me entendiste? – entre su respiración cortada y sus ojos de furia asintió con un movimiento de cabeza

Moje una toalla con el agua aun caliente del recipiente donde estaba la cera y se la arroje a las piernas, soltó un grito de dolor.

— Por si te da frío – me comencé a reír y salí de ahí, mi mente viajo hacia donde me esperaban con mi postre. Antes pase por la cocina para recoger mi último encargo.

Al entrar a la habitación note un silencio sepulcral, me dirigí hacia donde suponía que estaba mi regalo y mis ojos no daban crédito a la imagen que tenía enfrente, me recargue en el marco que se encontraba como entrada a la cama y me cruce de brazos, no pude más que sentirme tan afortunado, no solo había conquistado a una mujer inteligente y que me hacía reír, sino además la más hermosa rubia que jamás abría soñado.

Se me dibujo una sonoriza en el rostro de manera inconsciente, solo de ver el cuerpo completamente desnudo de Serena posado en esa blanca cama, al parecer había demorado demasiado y se había quedado dormida, se encontraba de lado abrazando a una almohada pero podía ver su figura completamente delineada, la vista perfecta de sus bien formados glúteos y su hermosa espalda que me invitaba a abrazarla, así que ya no lo pensé más, me desnude silenciosamente y pose mi cuerpo detrás de él suyo mientras le pasaba la rosa roja que traía en la mano, delineando el costado de su cuerpo, ella empezó a estirarse al sentir la flor en contacto con su piel, despertaba lentamente, puse un leve beso en su mejilla mientras ella giraba su cabeza hacia mí, dibujando una sonrisa en su rostro.

Fue virando lentamente su cuerpo hasta quedar justo frente a mí.

— ¿Qué horas son estas de llegar?

— Lo siento mama, tuve que pasar a cerciorarme de que mi nuevo cuñado estuviera bien.

— ¡¿Ah sí? Y como sabes que es tu cuñado si tú y yo no somos nada.

— Pero eso lo arreglo en un segundo – le tendí la rosa que tenía en la mano – ¿Serena Tsukino quieres tener una cita formal conmigo?

— En menos de una semana te enamoraste, señor de las No citas

— Mas vale antes que nunca – ella soltó una risa, me sostuvo la cara tomando la rosa.

— Si que somos rápidos –me planto un beso apasionado, la acerque a mi cuerpo y sentí un escalofrío al sentir su suave piel sobre mí, nuestros cuerpos empezaron a acomodarse, ella tenía el tamaño exacto de mis brazos, su piernas se enlazaban de forma perfecta a las mías, parecía que estábamos diseñados para ser uno solo, empezamos a acariciarnos sin parar de besáramos, nuestras manos hacían lo propio y las endorfinas de ambos hicieron el resto.

POV Serena

El sol se colaba por las cortinas cerradas de la habitación, apenas sentí su brillo y abrí lentamente los ojos, sentí las manos fuertes de Darien rodeando mi cuerpo desnudo, su rostro sumido en mi cabello y su respiración tranquila, aquel hombre me había hecho el amor como nunca en mi vida, en dos noches había tocado el cielo o tal vez en tres ocasiones, pero la primera aun no la recordaba del todo.

Trate de deslizarme lentamente para no despertarlo, logre mover el brazo que me aprisionaba los senos, pero el de la cintura me costó un poco más, cuando al fin logre liberarme me resbale lentamente sobre la cama hasta que no la sentí, caí al suelo casi sin hacer ruido por suerte, tome la toalla que se encontraba en el piso, me incorpore sobándome un poco el trasero que había amortiguado la caída y rodee mi cuerpo con ella

Voltee a ver al hombre que se encontraba en la cama, no lo había apreciado lo suficiente en noches anteriores, era un alto moreno de cabello corto que en estos momentos lo tenía completamente desordenado, de torso bien formado, musculoso, se me figuro el cuerpo de alguno de mis difuntos muñecos Ken, solo que este muñeco estaba más que bien dotado, cosa que a Ken le faltaba, solo de pensarlo me ruborizo y me hizo soltar una pequeña risa que calle poniéndome la mano en la boca, el empezó a abrir lentamente uno de sus ojos echándome un vistazo parada al lado de la cama mirándolo.

— ¡No por favor regresa a la cama!, quisiera una vez despertar contigo a mi lado – me hinque sobre la cama y me fui deslizando sobre de él hasta encontrar sus labios que aprisione con los míos, el hacia a un lado mi cabello.

— Así está mejor – me acariciaba la espalda mientras recostaba mi cara sobre su pecho.

— ¿Que les voy a decir a mis padres? – no sé porque de pronto mi conciencia entro en escena.

— No sé, diles que… que andabas en tus días más hormonales, discutimos y que Seiya te coqueteo….- de pronto su comentario me saco de transe, deje de oír lo que me decía.

— ¿Que ando en mis días? –trague saliva, todo este tiempo el no se había protegido y debido a mi estado de celibato impuesto desde mi última mala relación con Seiya, no me había tomado la molestia en pensar en ello.

Me levante rápidamente, sujetando fuertemente la toalla de mi cuerpo para que no callera, me dirigí al baño y me encerré, empecé a hacer cuentas mentales mientras caminada de un lado para otro, nunca había sido irregular, mis hormonas hacían siempre su trabajo a tiempo, me senté en la taza y pensé, si mis cuentas no me fallaban solo faltaban unos tres días para que sucediera, si no pasaba, entonces si podría empezar a preocuparme, de pronto el sonido de Darien tocando a la puerta con desesperación me saco del transe.

— ¿Serena que sucede, estas bien? – ahora no solo tenía que preocuparme de qué les diría a mis padres hoy, si no qué les diría a ellos y a Darien en unas semanas si me encontraba….

— Si estoy bien, solo que necesitaba el baño – jale el agua del inodoro rápidamente, me levante a mirarme al espejo y me note un poco pálida, moje mi rostro con agua caliente esperando que el poco color de mis mejillas regresara.

Salí sintiendo un poco de nauseas, solo me estaba sugestionando, el se encontraba en la orilla de la cama vistiéndose, al verme se acerco a mí con duda en su mirada.

— ¡Vamos!, tranquilízate lo más difícil ya paso – me tomaba de la barbilla – por qué no te das un baño en lo que yo bajo por algo de comida, recuerda que hoy es el gran día de tu hermana – le hice una afirmación con la cabeza, medio sonriente y él me beso la frente.

Me metí a la regadera y ni siquiera me moleste en abrir el agua caliente, necesitaba enfriarme la cabeza de pensamientos cuando mi madre hizo acto de presencia, entro al baño sin previa invitación

— Bunny, tenemos que hablar – me gire oscamente

— Madre podrías esperar a que me termine de bañar

— Por dios Bunny, saliste de mí, te bañe durante más de cinco años, además de que somos mujeres y tenemos exactamente….

— Ya entendí madre, dime que necesitas – la interrumpí antes de que empezara a explicarme los orígenes de la vida, sabia hacia donde se dirigía esta conversación.

— Que me digas ¿qué fue lo que se te metió en la cabeza ayer?, porque estábamos muy bien y de pronto, algo se apodero de ti y si no fuera por tu hermana que puso en riesgo su matrimonio aun estaríamos preguntándonoslo

— ¿Que quieres escuchar madre?

¡Serena Tsukino! No me salgas con otra pregunta, contéstame

— Pues … — pensé que decir la verdad sería lo mejor, solo esperaba no meter en problemas a Mina, cerré la llave de la regadera, me envolví en una toalla, me coloque frente de ella, tome aire mirando al techo y lo solté — Mina se acostó con Seiya hace un año el me lo dijo ayer en la noche me sentí patética salí corriendo y luego me arrepentí fin fe la historia

Se lo dije en una sola frase sin respirar esperando que no hubiera captado nada, no la miraba por qué no quería ver su expresión, cuando sentí que me abrazaba fuertemente.

— ¡Hay Serena, por dios! — Sentí un poco de alivio al ver que no estaba alterada y respondí a su abrazo — que cosas inventas — gire los ojos, no me creyó ni una sola palabra, me soltó sujetándome de los brazos y me miro — ahora dime ¿qué fue lo que en verdad paso?

Entonces invente una historia donde yo era la mala, le dije que me había peleado con Darien, y me bese con Seiya que Mina me había visto, le dijo a Yaten y por eso se le fue encima y también Taiki, que Darien me perdono porque me ama y que ya no se preocupara, increíblemente esa historia si se la creyó, aunque primero me grito por unos minutos hasta que oyó la puerta de la recamara abrirse y la algarabía de mis amigas.

— Serena mas te vale que controles tus hormonas y no alejes a ese muchacho que increíblemente se fijo en ti, así que no lo arruines – me lo dijo en un susurro y salió del baño, me volví a meter a la regadera, lo de mi baño tranquilo lo tuve que postergar, así como mi reciente preocupación matutina.

Pusimos manos a la obra, había que quedar listas antes de medio día y de paso ayudar a la novia, nos mudamos al cuarto de Rai y Amy que era más espacioso y empezamos por los peinados todos recogidos, con un pequeño prendedor de una rosa amarilla, luego el maquillaje en tonos nude, decidimos que primero iríamos a ayudar a la novia y después nos cambiaríamos.

— ¡Mina! — gritamos las cuatro al ver que la muy floja aun se encontraba en la cama dormida.

Se sobre salto al oír el grito, cuando ya nos tenia sujetándola para levantarla de la cama.

— ¿Que…que paso? — preguntaba completamente adormilada

— Como que ¿qué paso?, hoy te casas — al oír las palabras de Amy, a Mina se le abrieron los ojos como quien le echa agua fría

— ¡¿Por qué no me despertaron antes?— corría como hormiga por toda la habitación.

Logramos que se calmara y se bañara lo más rápido, Lita movía las manos lo más rápido que podía para maquillarla, la peinamos en un chongo vintage y la vestimos en tiempo record, para después enfundarnos en nuestros respectivos vestidos de damas de honor de diferentes colores para cada una, en una gama de tonos ocre, strapless con una cinta a la cintura que colgaba hasta el suelo, al igual que la tela de la falta, completamente liso, bastante favorecedor a la figura de cada una, sin opacar a la radiante novia que vestía un modelo corte princesa sin mangas, con un straple interior y sobre este un diseño en corte V de gaza, al igual que el faldón, con un lazo ocre a la cintura, colocamos los últimos detalles, una pequeña rosa amarilla en el interior del chongo y listo.

Llegamos a tiempo a la ceremonia religiosas, cuando entramos al recinto se pudo oír el típico suspiro al ver entrar a la novia del brazo de un sonriente padre, yo entre de la mano de mi madre seguida de mis tres inseparables amigas, al colocarnos al lado de atrio pude sentir la mirada de quien más deseaba, Darien se encontraba en el extremo opuesto enfundado en un elegante traje negro, camisa blanca y corbata a juego con mi vestido, esbozaba una gran sonrisa al igual que la mía, después de un rato se oyeron los votos y el esperado, si acepto, para posteriormente aplaudir él, puede besar a la novia.

Todo fue perfecto, lo único que me incomodo fue el tener que posar para la foto cerca de Seiya quien caminaba de una forma extraña, parecía adolorido después de la golpiza de su hermano, me esfume entre la concurrencia que felicitaba a los recién casados para estar con quien en ese momento ya ocupaba la mayor parte de mis pensamientos.

POV Darien

Me metí a la cocina, los sirvientes estaban acomodando cosas para el banquete, así que fui directo a los refrigeradores, tome una jarra de jugo de naranja, uno de ellos me extendió un par de vasos, le sonreí agradeciendo, otro me extendió un par de panes con algo que parecía mantequilla, cuando oí un par de risas acercándose.

— Buenos días amigo – me extendía una sonrisa Nicolas

— ¿Te toco cama o suelo? – preguntaba Taiki mientras tomaba uno de los vasos de jugo ya servidos, yo solo pude contestar con una sonrisa y tomar otro vaso para servir otro jugo.

– ¡Cama! – gritaron ambos al unisonó y se rieron burlonamente.

De pronto alce la mirada y entraba Andrew con el papa de Serena, la risa se me borro de la cara por un momento.

– ¿Todo bien muchachos? – nos observaba a todos como si supiera nuestra pequeña travesura, mientras cada uno contestaba si, esperando sonar los más convincentes pero apartando la mirada de Kenji – Me alegra, porque creo que el único que no la paso bien fue Seiya – Taiki escupió el jugo que se había llevado a la boca y los demás soltamos una risa que no pudimos contener.

– No sé qué fue lo que los orillo a esto, pero tengo la ligera sospecha, así que no le diré nada a nadie a menos que tenga que hacerlo – nos devolvió la sonrisa a todos, tomo uno de mis jugos y salió de la cocina.

— Al parecer el señor Tsukino nos hizo el favor de rescatar a Seiya – nos ponía al tanto Andrew

— Pues que suerte para él, si no se habría pasado la boda encerrado en el granero – intervino Taiki aun molesto con su hermano, limpiándose los restos de jugo de la camiseta

— Entonces, yo los dejo, nos vemos más tarde y…. que empiece la fiesta – aplaudió frotando sus manos Nicolas y salió de ahí, termine de untar los panes y poner tazones de fruta en una charola junto con el jugo y me dirigía al cuarto.

Para mi sorpresa parecía que un torbellino hubiera arremetido en el lugar, Serena ya no estaba, así que tuve que cambiar de planes e irme al cuarto de Andrew y Taiki, nos arreglamos en menos de lo que canta un gallo y fuimos los primeros en aparecer en escena, junto a un Yaten nervioso.

Al final llego la esperada novia, bella y con una radiante sonrisa y la vi detrás del brazo de su madre, caminar segura de ser ella, al llegar al altar nuestras miradas instintivamente se buscaron, no sé por qué solo mirarla me hacia sonreír.

Al finalizar la ceremonia ella se las arreglo para colarse entre la multitud y llegar hasta mi, la abrace y ya no la solté casi en toda la noche. Los novios salieron entre lluvia de pétalos y abordaron un flamante Rolls Royce, para después alcanzar a la familia y amigos que se darían reunión en la recepción.

Disfrutamos del banquete, del primer baile tropezado de los novios, que al parecer habían olvidado por completo las clases recientes y llego el momento del brindis que correría a cargo de la resplandeciente hermana.

POV Serena

Había preparado unas fotos por lo que hice traer con un proyector.

— Esta foto, es de cuando mi hermana iba a la escuela, era ñoña y le gustaba Sailor V – logre sacar una risa de los asistentes — pero al fondo de la imagen eventualmente estaría el que la salvaría de todas sus batallas — la imagen mostraba a una chica rubia de uniforme sostenido una mochila al frente y sacando la lengua, al fondo había un niño de pelo plateado sentado en la banqueta.

— Esta otra es de nuestro viaje de graduación, no es que yo fuera burra es que debía esperar a mi hermanita — voltee a ver a Darien que se moría de la risa, levante mis hombros y seguí con mi discurso — y nuevamente vemos detrás al chico que la seguiría hasta el fin del mundo, quien iba a pensar que ese chico que conocíamos hasta en nuestros peores momentos — mostraba una foto de Mina recién levantada de la cama — seamos sinceros, esto se va a encontrar todas las mañanas — señalaba yo la imagen, mientras oía la risa desatada de los asistentes, pero proseguí, mostrando una nueva imagen de los novios abrazados con una sonrisa

— Ese chico que defiende a la familia hasta de la familia, sería el hombre perfecto para la mujer perfecta, se que Mina es la segunda mujer más afortunada, después de mi madre claro y en palabras de un conocedor — voltee discretamente a ver a Darien que esbozaba una sonrisa —eres uno de los "desgraciados" más afortunados en esta familia —todos rieron y alce mi copa seguida por la multitud — lo mejor, siempre, salud por los novios – Todos contestaron al unisonó "salud"

Después de un rato ya entrada la fiesta, el esperado lanzamiento del ramo que le tocaría a Amy, a continuación el pobre Taiki casi se desmaya cuando su hermano atino a tirarle el liguero a él, poco antes de que partieran para la luna de miel, Mina y yo tuvimos una pequeña conversación cerca de la cocina.

— Estoy simplemente feliz — me decía la novia — creí que esto sería un drama, pero fue realmente impresionante y tú fuiste la mejor dama que pude tener después de todo lo que te hice — la abrace y le sonreí

— No me has hecho nada, solo me ayudaste a desatontarme al fin de mi pesadilla y pues también a encontrar algo parecido a la felicidad — miraba en dirección a la mesa donde se encontraba Darien, en compañía de sus nuevos amigos riendo.

— Oye por cierto, ¿en donde encontraste esa felicidad?, porque en serio que esa agencia debe ser una de las mejores del universo — reímos abiertamente las dos.

— Di con el mediante un artículo en una revista, Molly mi amiga de la escuela trabaja en la revista de dicha publicación y créeme cuando te digo que hubiera sido más fácil contactar al Papa que dar con él, pero Molly lo consiguió.

— Y ¿fue un dineral el que desembolsaste?

— Mina, que pregunta es esa — le conteste algo ofendida — solo te puedo decir que pude dar el enganche para un auto — le dije algo sonrojada y volvimos a reír sonoramente.

Oímos que algo se caía dentro de la cocina, entramos rápidamente y una copa se encontraba rota en el piso, pero nadie alrededor

— ¿Crees que alguien nos haya escuchado? — mire a Mina algo angustiada, no habíamos estado hablando exactamente en susurro, el ruido de la música y la algarabía hacia que alzáramos la voz para poder entendernos.

— No, seguro fue algún mesero que dejo mal puesta la copa en la barra, ya no hay que hablar del tema, como quiera ya no importa, fue dinero bien gastado — Puse los ojos en blanco y salimos de ahí riéndonos.

Después Mina y Yaten se despedían de todos, su luna de miel se la pasarían en Asia, pobrecitos sufriendo de calor, yo regrese a América mas ilusionada que nunca, con nuevo novio en la maleta y la promesa de una Cita formal, al parecer ya nada podía salir mal en mi vida, el tiempo seguro me daría la razón.

LISTO, AL FIN LO TERMINE, CREO QUE ES POCO RELEVANTE PERO UNO SIEMPRE SE TIENE QUE ESMERAR EN LOS PEQUEÑOS DETALLES, AUN NO LA CONCLUYO, ESTO NO SE ACABA HASTA QUE SE ACABA, OSEASE HASTA EL FIN…. ESPERO LES AYA GUSTADO, NOS LEEMOS PRONTO AAAAAAAAADIOS.