Aquí apareciendo para terminar de verdad esta historia, así que aquí está el epilogo, lloro al pensar que me despido de esta historia pero bueno hay que hacerlo.
LA LEY DE LA CAUSALIDAD
EPILOGO
Era un día demasiado soleado de marzo, realmente era una salir hoy pero debía llevar un encargo al Decimo, y eso era ley, se auto regañaba la autoproclamada mano derecha.
Nii-san ¿adónde vamos? – miro a su lado, desde que acabara todo él fue el lindo regalo, dejado por su yo del futuro – vamos a la casa del Decimo, debes comportarte – le dijo serio pero amable.
Iban acercándose a la casa de Tsuna, cuando escucho una alerta de peligro - ¡Cuidado! – Faye y Gokudera miraron hacia arriba y venia de la ventana del cuarto de Tsuna algo morado bajando.
Gokudera no lo pensó dos veces y empujo a Faye, quedando este en el rango de caída de lo que se que venía bajando, solo cerró los ojos y espero lo peor.
Sintió una sensación de mareo y de que era absorbido dentro de algo, de un momento a otro esa sensación desapareció y abrió los ojos - ¿Dónde estoy? – dijo perturbado, se encontraba en un lugar donde las paredes eran blancas y pulcras al igual que el suelo.
Camino dudoso por el pasillo, al parecer estaba sentado en una banca, había muchas puertas pero llego a una que pudo leer Natsu, entro dubitativo, había una mujer muy hermosa que se parecía a su madre sentada en una cama, esta alzo la vista sorprendida pero rápidamente cambio a una sonrisa – eres el papa de quince años – dijo ella suavemente - ¿Natsu? – ella asintió – acércate por favor – él lo hizo de una vez.
A medida que se iba acercando, notaba que ella tenía algo en sus brazos – papa míralo ¿no es lindo? – dijo ella descubriendo lo que había ahí – bahhuuu – los sonidos que emitió el pequeño cuerpecito del bebe - ¿ese es mi…? – Gokudera estaba tan emocionado que no podía terminar la pregunta – si papa es tu nieto, se llama Jun – era tan pequeño, su poco cabello era negro pero sus ojos eran plata como los de él.
Puedes cargarlo – ella se lo extendió – yo…yo…¿estás segura? – dijo él tartamudeando – si papa estoy segura – el tomo al bebe en sus brazos, era una sensación extraña, nunca en su vida había cargado un bebe recién nacido, el bebe tomo su dedo fuertemente entre sus manita – es kawaii – dijo sonrojado, casi le recordaba a lo lindo que era Uri aunque lo arañara.
¿Cómo esta mamá? – pregunto ella, Gokudera no sabía que contestar – no la he visto mucho últimamente, creo que me está evadiendo – dijo el pensativo – mmm era de esperar, no se puede lidiar con cosas así de fácil pero ya lo superaran los dos, pero papa ten cuidado de ahora en adelante, las cosas no te serán nada fáciles porque ellos están…- no puedo terminar de escuchar lo que Natsu decía, se sintió absorbido y mareado nuevamente.
Aterrizo en el suelo con dolor de cabeza - ¡Gokudera-kun! ¡Gokudera-kun! ¿Está bien? – corría Tsuna bien asustado hacia donde estaba él – Giannini deja de soltar tus inventos por ahí – dijo Tsuna molesto - pero es que quería lograr viajar 40 años en el futuro por cinco minutos, pero ahora se estropeo – Giannini veía dolido el aparato destruido en el suelo.
¿Dices 40 años en el futuro? ¿No que solo se podían 10? – Decía pálido Gokudera – la modifique ayer para intentar hacerlo pero el Decimo no quiso ser el conejillo de indias – dijo apesadumbrado Giannini - ¡estás loco! – dijo Tsuna luego miro a Gokudera - ¿qué sucede Gokudera-kun? – este se dio cuenta de cómo estaba – nada sucede Decimo, creo me siento cansado y me voy a mi casa, vamos Faye – el niño lo siguió y se despidió feliz - ¿Qué sucede nii-san?
Nada, solo estoy un poco perturbado nada más quizás un conmocionado – decía eso pero en el fondo estaba feliz, conoció a su nieto 40 años antes que naciera, era para él una felicidad inexplicable, pero también estaba la advertencia de Natsu - ¿a qué se refería?
FIN
La próxima semana si empiezo la secuela, es que he estado bastante ocupada y bueno absorbe demasiado mi tiempo para los fics, agradezco la paciencia que me tienen.
GRACIAS POR LEER ESTA HISTORIA
DEATH GOD RAVEN
