Aqui de nuevo!!!

Holaaa!!! de verdad lo siento mucho, y tengouna rapida explicacion para la tardanza.

1. No habia empezado el capitulo cuandopublique el anterior.

2. Fiesta decembrinas (espero que la hayan pasado muy bien)

3. Problemas en las fiests decembrinas que me dejaron si cabeza.

4. Muchas fiestas decembrinas.

Pero regrese! y con un cap extra large, jejejejeje, asi que espero lo disfruten, y bueno, no les dire nada, las veo al final!

ESTE CAP TRAE DEDICATORIA, PERO, TODO LO EXPLICO ABAJO.

DISFRUTEN!!


UN MUNDO JODIDAMENTE PEQUEÑO.

Escuche como Alice abría otra cerveza, el particular sonido de comercial al abrir una lata.

Escuche como Rosalie se removía de nuevo en el asiento de copiloto haciendo que la bolsa de latas vacías tintineara.

Escuche las prendas que rodeaban a Alice siendo aplastadas por su pequeño cuerpo.

Escuche a Rosalie exhalar sonoramente.

Escuche a Alice susurrar bajito algo incomprensible.

Escuche como Rosalie volvía a removerse en el asiento.

Escuche como ambas comenzaban a jugar con los seguros de las puertas y las ventanas automáticas.

Escuchaba todo, escuchaba como mis manos apretaban el cuero que rodeaba al volante, como el motor ronroneaba bajo nosotras, como el aire entraba y salía de mis pulmones, como Alice bebía, como Rosalie suspiraba.

Escuchaba todo, excepto lo que quería escuchar.

Su nombre.

Volví a suspirar, solo para no ponerme a llorar, me sentía terriblemente estúpida, esa noche me había pasado algo magnifico, algo que no quería olvidar nunca, y sin embargo tendría que hacerlo, solo porque había sido la más estúpida de todas al no saber su nombre.

Solo su sencillo nombre, estaba devanándome los sesos pensando en su nombre.

John, Ivan, Ángel, Peter, Daniel, Michael, Jordán, Michael Jordán, bueno ese estaba descartado, no era tan alto como la estrella del basquetbol; Samuel, Louis, Vincent, Michael, Jackson, Michael Jackson; ese también estaba descartado, porque no había conocido un fantasma... Joey, Zack, Corbin, Patrick, Robert, Pattinson, Robert Pattinson; de donde estaba sacando nombres tan absurdos?, Robert Pattinson?, quien se llamaría así?... Erick, Andrew, Alexander...

Ninguno le quedaba!.

Fran... Muy afeminado...

Max... Muy canino....

William... Muy shakesperiano.

Era una tarea inútil, pero no podía sepárame de el tan abruptamente, no sin poderme quedar algo de él, sin su nombre, sin su rostro en mi mente, sin nada que lo retuviera en mí, no tenía nada.

Harry... Muy mágico...

Jesús... Muy bíblico...

- Crees que se haya dormido con los ojos abiertos? - la voz de Alice me llego como una caricia, demasiado suave.

- No, tiene las manos en el volante y los ojos en el camino - dijo Rosalie tan bajo como Alice.

- Rose, tiene las manos en el volante y los ojos en el camino desde que nos subimos al auto - dijo Alice dando otro sorbo a su cerveza - y a pesar de eso, y de que el auto está en marcha, no hemos avanzado un solo centímetro -

Me volví un poco hacia ellas, me miraban con una mezcla de incertidumbre y pesadez.

Y era verdad!, seguíamos en el mismo sitio en que me habían encontrado, ni un solo centímetro más.

No había arrancado el auto, estaba prendido, teníamos los cinturones puestos, y yo tenía las manos sobre el volante, pero no había pisado el acelerador.

Y era cosa que no me importaba mucho.

Elvis... Muy setentero...

- Alice, sigue bebiendo, eres más entretenida callada - se burlo Rosalie girándose un poco a verla.

- No molestes Rosalie, que bien puedo tomarme todo lo que queda y salir corriendo a la nada, eso sería divertido no?, buscarme por dos horas como lo hicimos con Bella - la pico a su vez Alice soltando una risita silbante.

Adolf... Muy Hitleriano...

- No creo que seas capaz de asustarme tanto como con lo de Bella - dijo Rosalie pensativa y sentí como su mirada se poso en mi fugazmente.

- Seria interesante ponerlo a prueba, no? - comento como no queriendo la cosa.

- Sigue bebiendo Alice, tú que puedes - replico Rosalie algo molesta, Alice solo rio y sorbió sonoramente, seguramente para molestarla.

Chad, Mathew, Aarón, Deán...

Volvieron a quedarse en silencio por un momento.

Después escuche el sonoro suspiro de Rosalie, el sonoro eructo de Alice, de nuevo el suspiro molesto de Rosalie, la callada y desierta carretera, el aire frio soplando, el ronroneo del motor encendido, las prendas aplastadas por Alice mientras se acostaba y luchaba para acomodarse aun con el cinturón, el sonido del asiento de Rosalie que se giraba un poco para ver a Alice medio acomodada tal vez dispuesta a tomar una siesta.

Escuchaba el sonido del mundo continuar.

Escuchaba mi propia quietud.

Derek, Ryan, Sheldon, Adam...

Rosalie suspiraba, Alice separaba ropa, Rosalie bajaba y subía la ventanilla del auto, Alice sorbía la lata de la cerveza, Rosalie abría la bolsa de latas, Alice abría una nueva cerveza, Rosalie se removía en el asiento, Alice se removía en el asiento, ambas susurraban algo y me miraban.

Y de nuevo el silencio ensordecedor del mundo continuar.

Charles, Mark, Richard, Anthony...

Escuche un auto pasar, escuchaba el ruido de los arboles hablando en susurros, el aire susurrando un nombre desconocido, las ventanas subiendo y bajando entonando el nombre que nunca conoceré.

Rosalie canturreando.

Alice totalmente quieta, al parecer se quedo dormida.

El auto ronroneando, el aire susurrando, el lago vacilante, la desierta carretera, el cuero del volante, el aire entrar y salir de mis pulmones, la quietud, el silencio, el mundo seguir... y nada más.

Silencio ensordecedor, quietud, de nuevo, nada más.

Alice se levanto de golpe sobresaltando a Rosalie, y después se agacho doblándose de una forma nada natural.

- ¿Alice? - Rosalie se acomodo en el asiento sin quitarse el cinturón para mirar al asiento trasero donde Alice soltaba quejidos.

Anthony, algo antiguo, pero no suena mal... Anthony...

- ¡AHHHHHHHH! - con un movimiento rapidísimo Alice se levanto tomándose el estomago y cerrando los ojos fuertemente, Rosalie salto en el asiento.

- ¡Alice!, que pasa Alice, Alice! - grito Rosalie estirando los brazos hacia ella.

Alice volvió a gritar y se doblo de nuevo gruñendo de una manera animal que pronto me hizo olvidar todos los sonidos.

- ¡Alice! - Rosalie se estiro hacia ella y Alice volvió a gritar - Alice pequeña, que te pasa, Alice estas bien? - pregunto frenética Rosalie arrodillándose en el asiento y enredándose con el cinturón que aun estaba en su posición, Alice gruño y negó con la cabeza.

Para de nuevo gritar.

- ¡Alice! - gritamos Rosalie y yo al mismo tiempo, me gire en el asiento sin quitarme el cinturón y tome la cabeza de Alice quien al sentir mi toque se volvió a incorporar.

Rosalie y yo la miramos fijamente sorprendidas, tenía el rostro deformado por una mueca extraña, no era dolor, ni nada parecido, ... era una sonrisa?.

Entonces Rosalie estiro su mano y choco palmas con Alice para después comenzar a reír como unas posesas.

- ¿Que... pero qué? - solté extrañada mientras las miraba partirse de risa.

- Te lo dije Rose! - exclamo Alice sosteniéndose el estomago y roja de risa - No que no nos hacías caso Bella? - pregunto Alice levantando las cejas y Rosalie soltó una carcajada más fuerte.

- Lo sé Alice, lo sé! - rio Rosalie sentándose correctamente en el asiento mientras luchaba por respirar entre sus estúpidas risas.

- Ustedes... tu... Alice estas bien? - pregunte algo desencajada.

- Claro que si tonta! - exclamo ella a su vez agitando las manos - le dije a Rosalie que solo estabas deprimiéndote y hundiéndote en la miseria, así que queríamos ver que tanto estabas en el mundo real - explico ella aun riendo, de pronto sentía unas inmensas ganas de golpearla, apreté los dientes con furia y me gire molesta en el asiento, volví a tomar el volante y ellas rieron aun mas.

- Solo estaba pensando - dije enojada.

- Llevas una hora "pensando" Bella, si no nos hacías caso con este sustito, estábamos pensando en llevarte al loquero - dijo Alice sonriendo y mirándome por el retrovisor, después se pego a mi asiento y dando saltitos continuo - ¡Bella, sabes que dicen del loquero?, dicen que tienen oreos! - la mire extrañada, y Rosalie y yo intercambiamos miradas.

- Creo que aun está muy borracha – la excuso Rosalie colocándose una mano en la boca para acallar las risas, que esta vez iban dirigidas a Alice, si me preguntan, eso no es imparcialidad.

- Hablo en serio Rosalie!, tienen oreos, oreos de chocolate y fresa! – salto Alice con los ojos titilando de excitación – tal vez hasta tienen leche!, sería como vivir en una casa de dulce!, quiero ir al loquero! – exclamo dando saltitos apoyándose en mi asiento.

- No intentes distraerme Alice, ustedes son unas malas amigas! – exclame molesta cruzándome de brazos, pero Alice paso inadvertido todo lo que no fueran Oreos.

- Vamos Bella, solo era una bromita - dijo Rosalie acariciando mi brazo.

- ¿Así que pensaron que porque estaba callada podrían darme un susto de muerte no? - pregunte molesta, malas, malas, malotas!.

- Pues era un sustito o pincharte con un alfiler - rio Rosalie.

- Que graciosas - sisee molesta - casi me da un infarto -

- Vamos Bella!, no seas amargada, además si yo fuera la que está sentada en el asiento del conductor sí que te daría un infarto - bromeo Alice despeinándome – creo que lo que necesitas son unas oreos – dijo volviendo a saltar.

Rosalie me miro y giro su dedo índice alrededor de su oreja, si, Alice estaba loca, eso yo ya lo sabía.

- Eso crees? - pregunte maliciosamente, Rosalie inmediatamente entendió que no me refería a las Oreos.

- Nadie maneja tan rápido como Alice, en teoría - la respaldo riendo.

- No lo creo - solté y entonces un foquito como en las caricaturas se prendió en mi mente, o tal vez solo eran las luces del auto que acaba de pasar.

Me gire para ver si Alice aun traía el cinturón de seguridad, así era; mire de soslayo a Rosalie que también llevaba el cinturón de seguridad.

- Bueno, pues probaremos la teoría – dije con una sonrisa maliciosa y sin darles tiempo de decir nada, lleve mi mano a la palanca de velocidades, la empuje y pise furiosamente el acelerador.

Sentí el jalón del auto; era una de las cosas geniales que poseía el auto que me había regalado Renee, de 0 a 100 km en 6 segundos.

Di un volantazo para entrar en la carretera.

Me sentía como en Rápido y furioso, era la linda Vin Diesel, al volante de un auto tuneado y de colores chillones con diseños vulgares, aunque aquí faltaban las chicas en ropa diminuta.

Un momento, yo solo llevaba un suéter… ok, estoy en una versión libre de Rápido y Furioso.

Rápida y Fogosa?, no; era un titulo más vulgar que los diseños de los autos, además era sentar un mal precedente a mis futuros amantes, Rápida no, Fogosa si… creo…

Pero, ya existía una película que se llama así!, Sex Drive: Rápido y Fogoso!, malditas traducciones mal hechas…

Ok, dejemos el titulo libre…

Mire de soslayo el acelerador, 110 km/h.

- Baja la velocidad, Bella – pidió Rosalie con un grito atascado en la garganta mientras Alice chillaba como un bebe.

Y a petición de Rosalie, pise aun más el acelerador.

120 km/h.

- ¡VAMOS A MORIR! – obviamente Alice no estaba tomando muy bien mi venganza.

Así que, acelere aun más.

130 km/h.

- ¡Detén el auto! –

140km/h.

- ¡VAMOS A MORIR! –

150 km/h.

- ¡Pisa el freno! –

160 km/h.

- ¡VAMOS A MORIR! – Alice tomo un canasta de ropa y comenzó a aventarla hacia la cajuela gritando.

Rosalie se giro un poco a verla mientras yo reía divertida.

- ¡Baja la velocidad! – exclamo Rosalie aferrándose como una fiera al cinturón.

- ¡VAMOS A MORIR! – Alice estaba poniéndose muyyyy histérica.

Así que, como buena amiga vengativa que soy, comencé a pisar mas el acelerador; y mas, y mas, mas y mas…

Ambas gritaron aterrorizadas.

YUPI!!!!! Objetivo cumplido, la garantía de mi auto acaba de ser probada, 200 km/h, y se sentía tan normal como si fuera a 50 km. Genial!.

¡Ah sí!, el otro objetivo también… Venganzaaaaa!!!.

Me imagine a un diablito en mi hombro frotándose las manos con una sonrisa preciosa.

- ¡Bella deja de comportarte así, para el auto, por favor! – exclamo Rose, sabía que estaba asustada, pero era muy divertido ver como Alice torcía la boca y cerraba los ojos cada que aceleraba.

- ¡VAMOS A MORIR! – cuantas veces lo había gritado Alice?.

- Chicas, dejen de gritar por favor – pedí con un tono normal mientras bajaba lentamente la velocidad para tomar una curva; Alice cerro la boca como si una mosca hubiera entrado en ella, y Rosalie frunció el entrecejo hasta parecer un limón exprimido.

En un acto de desinterés, baje las ventanas para dejar entrar un poco el aire, seria vigorizante.

Un profundo silencio se hizo en el auto, se escuchaba el ligero ronroneo del auto, que ahora iba a 90 km/h., como Rosalie estaba estrujando nerviosamente la bolsa de plástico naranja que previamente me había metido en un senderillo dejándome totalmente desnuda y menos previo que eso, se había convertido en mi canasta de Caperucita Roja. O Algo parecido.

- Bella – me llamo quedamente Rosalie, yo gire a verla.

- Si Rosalie? – pregunte con fingida calma, la verdad es que mi interior estaba en revolución, una revuelta armada que me volvería loca tarde o temprano tal vez si me tendrían que llevar al loquero.

Y esperaba que tuvieran leche.

- ¡Bella la vista al frente, la vista en el camino! – exclamo Rosalie, apretándose contra el asiento aferrando con sus puños el cinturón de seguridad.

- ¡VAMOS A MORIR! – vi como Alice aventaba una prenda más hacia la cajuela, me reí bajito.

La carretera estaba prácticamente desierta, era viernes, a esta hora las personas estarían en un bar, o encerradas en sus casas tomando el clásico té para dormir viendo el noticiero de las 11, todo dependía del grado de nerdes que tuviera cada uno.

Mire el camino como lo había pedido Rosalie, y ahí venia otra recta para volver a probar la velocidad y los frenos de mi querido Volvo.

Sentí como mi cuerpo se pegaba de nuevo al asiento y como Alice saltaba dejando volar más ropa de la que ya había volado, gritando desesperada.

Seguro con esto se le baja la borrachera.

O le da un infarto.

Pero prefiero la primera.

Vi como Rosalie se apretaba contra el asiento mientras cerraba los ojos y susurraba algo que no tenía sentido para mí.

Los arboles pasaron rápidamente como un borrón verde, el aire entro como una ráfaga de huracán, el grito de Alice, los murmullos de Rosalie; todo era nuevamente la mezcla que estaba buscando.

Claro, y estaba segura, que toda esta mezcla solo tenía un sentido para mí.

Y el sentido era olvidar, retirar todos los sentimientos que se habían arremolinado en mi interior justo cuando me había dado cuenta que no volvería a ver a aquel hombre, que mi historia era la historia de nunca acabar, siempre era lo mismo, era usada y botada, abandonada.

La única relación estable que había tenido era con aquel que me había hecho perder la sensatez, la ética y el buen comportamiento.

Y era algo que tampoco quería recordar.

Todas las historias de Venus, todas las historias del mundo, solo serian eso, historias de amor, de deseo, de placer; para mí nada de eso estaba escrito, ni se escribiría.

Tal vez estaba destinada a vivir sola, envejecer a lado de una manada de perros french puddule, ya que odiaba a los gatos, y morir vieja y empolvada.

Sin haber amado.

¡Y siendo virgen!

Pise un poco más el acelerador y al ver una nueva curva comencé a desacelerar.

- ¡VAMOS A MORIR! –

- ¡¿Alice quieres callarte ya?! – exclamo Rosalie girando a mirarla como el exorcista, bueno no como el exorcista, el padre nada tenía que ver en esto, más bien el engendro endemoniado de Linda Blair, esperaba que no vomitara crema de chícharo; baje mas la velocidad y Rosalie me miro de manera nada grata.

- Ahora tu, demente al volante o detienes el auto o juro por todos los dioses del Olimpo que abro la puerta y me aviento – dijo la rubia poniendo la mano en la manija que cumpliría su promesa a los dioses del Olimpo.

Desacelere hasta que el velocímetro me indico que íbamos a 50 km/h.

Alice tomo la canasta y la abrazo como si fuera un osito de peluche.

- Creo que ya no moriremos – dijo bajito.

Seguimos avanzando en completo silencio, baje un poco más la velocidad hasta que se mantenía entre los 30 y 40 km/h; y yo seguía pensando en cómo llamaría a mis 30 perros french.

Ya no valía la pena pensar en su nombre, porque a pesar de todo, nunca sabría si ese era su nombre en verdad.

A uno de los french, lo llamaría Anthony.

Vi en el camino, otra parte completamente recta perfecta para darles el último susto, antes de que Rosalie decidiera que iba a cumplir su pacto con los dioses y Alice comenzara a chuparse el dedo.

Una pequeña sonrisa, o eso creí yo, se dibujo en mi rostro.

- ¡Oh no, de nuevo no! – exclamo Rosalie y acto seguido llevo su mano al freno de mano y lo jalo con fuerza hacia arriba.

El auto dio una sacudida por el enfrenon y se apago, todas fuimos lanzadas hacia enfrente con el cinturón de seguridad asegurándose de sacarnos el aire.

Sin siquiera incorporarme comencé a reír completamente eufórica, tenia prendas sobre mí, abrí los ojos para admirar el auto tapizado de ropa de todos colores, tallas y texturas.

Si Alice estuviera sobria, ya estaría doblando ropa como loca.

Rosalie se removió en el asiento mientras comenzaba a quitarse algo de ropa. De encima, no piensen mal.

Me deshice del cinturón de seguridad, para girarme a ver a Alice que estaba cubierta de pies a cabeza por prendas con olor a suavizante; no necesitaría aromatizante de auto después de esto.

La montaña de ropa que era Alice se removió para reaparecer ante mis ojos con cara de perrito regañado.

- Fantástico Rose, no pensaste en hacer eso hace unos 10 kilómetros?, podrías haber evitado que pensara en hacer un testamento en una blusa y con el labial de Bella – la reprendió mientras se quitaba unos jeans de la cara.

- Vamos Alice, no exageres – le dije en tono jovial sin poder contener aun la risa.

- ¿Qué no exagere? – exclamo aventando al suelo del auto un par de calcetines – disculpa si no tome con filosofía tu repentino ataque de histeria automovilística y evitara que mi imaginación volara hasta pensar que las tres seriamos las chispas de una colorida galleta de volvo cuando nos estrelláramos con un árbol – comencé a reír, vaya que la pequeña tenia imaginación.

- ¿Chispas de una galleta de volvo? – pregunto Rosalie extrañada.

- Si, tu serias la de vainilla porque eres la rubia, Bella y yo las de chocolate – dijo Alice con mirada soñadora, vaya! De verdad se lo había imaginado – aunque prefiero las Oreos… -

- Basta Alice, no estoy de humor para tus chistes malos – dijo Rosalie girando para acomodarse de nuevo en el asiento.

- ¡Vaya Bella, de verdad la hiciste enfadar! – dijo Alice mientras comenzaba a tomar todas las blusas color rojo que veía.

Me gire para sentarme correctamente en el asiento y mirar a Rosalie que estaba con los brazos cruzados sobre el pecho mirando hacia la oscura de la carretera.

Decidí, darnos un momento de paz así que volví a prender el auto, y lentamente, casi como si lo moviera el viento, lo estacione en el acotamiento de la carretera.

Alice comenzó a canturrear doblando ropa, y no sé porque llego a mi mente la imagen de uno de los 7 enanos de Blanca Nieves con sus picos y palas.

Pero ya había tenido mucho de cuentos para niños esta noche.

Rose por su lado estaba que echaba humo, literalmente, sería buena imitadora de la niña exorcizada del exorcista.

- Mira Bella, entiendo que pasaste un terrible día, pero creo que a pesar de todo, nada es lo suficientemente terrible para que decidieras matarte en el auto, ¡mucho menos si nosotras íbamos contigo! – Rose torció el gesto de manera bastante cómica, pero me mordí la lengua para no echarme a reír.

Alice y yo nos quedamos estáticas, Rosalie rara vez gritaba, rara vez se enfadaba, era la tranquilidad andante.

Mire hacia el frente, con algo de culpa, pero no quería sentirme culpable, porque, de la culpa vendría el remordimiento, y de ahí la miseria, y de ahí, de nuevo él.

- ¡Rosalie, hiciste sentir mal a Bella de nuevo! – le recrimino Alice acariciando mi coronilla, me sentí como uno de mis futuros french puddule.

Otro silencio se hizo mientras sentía sus penetrantes miradas sobre mí.

- Bella, entiendo que estas en un abismo de incertidumbre, sin que puedas encontrar una luz en el camino que te lleve a la sensatez divina, pero, cariño,… ¡ESO NO ES EXCUSA SUFICIENTE PARA HACER QUE CASI ME ORINE EN EL AUTO! – me grito Rosalie.

Alice y yo dimos un salto sorprendidas, nos miramos un segundo con las caras blancas de sorpresa, pero al segundo siguiente, estallamos en carcajadas.

Lo único que podía escuchar eran las hermosas risas cantarinas de Alice mezcladas con mis risas discordantes a comparación suya, el estomago me dolía de tanto reír, y Rosalie nos miraba como si le hubiéramos pisado un zapato de gamuza con la suela cubierta de popo de perro.

Alice se quito el cinturón de seguridad, y no sé como lo hizo pero se sentó en mis piernas en un movimiento rápido, solo para abrazarse a mi mientras sentía su cuerpo temblar a causa de la risa, y el suéter mojándose por las lagrimas que ahora también salían de mis ojos.

Y entonces Rosalie se lanzo contra nosotras.

- ¡Noooo!, Rosalie no lo hagas!, no quiero ser un fantasma en medio de una carretera, no nos mates! – exclamo Alice cubriéndose con mi cuerpo.

Y como yo estaba al completo acceso de Rosalie, me di cuenta que sus intenciones no eran matarnos.

Por lo menos no de dolor.

- Jajajajajaja, ¡Déjame Rosalie déjame eso es injusto! – exclame removiéndome entre el cuerpo de Alice que me sostenía, y el de Rosalie que no dejaba de hacerme cosquillas – No tramposas, no! Son dos contra una! – exclame moviéndome como pez fuera el agua.

Volvieron a complotar en mi contra, eso es injusto!, Alice se aseguro de que no pudiera defenderme y Rosalie se aseguro de que ella no fuera la que mojara las vestiduras del auto.

Cuando me di cuenta de que estaba a punto de regar margaritas dentro del volvo, chupe la mano de Alice que me tenia sometida de los hombros y esta inmediatamente me soltó, después empuje a Rosalie y rápidamente me pase al asiento trasero, vaciando una canasta de ropa en el piso y tomándola como escudo.

- ¡! – grito desgarradoramente Alice mirando el desorden que había hecho con la ropa que estaba dentro de mi cesto-escudo.

Rosalie se estiro para tomar un par de prendas del suelo del auto, pensé que las doblaría, por el respiro tranquilo que dio Alice.

Pero creo que tanto Alice como yo nos pasamos de ingenuas.

- ¡GUERRA DE ROPA! – exclamo Rosalie estampando las prendas en la cara de Alice.

Y como Alice estaba en shock, me aproveche, tome una canasta entera y la vacié sobre su cabeza, ante la mirada horrorizada de la pequeña.

Y por ventajosa, no me percate el momento en que Rosalie tomo otra cesta de ropa, solo para tirármela encima.

Y Rosalie por mañosa, no se percato que Alice hacia pequeñas bolas con calcetines, porque inmediatamente después de que me refundió en una tonelada de ropa, Alice comenzó a bombardearla.

La ropa volaba por todo el auto, vi pasar mis tanguitas, mis hermosos y sexys camisones de Kitty, jeans de Alice, blusas o bueno escotes de Rosalie, eso era un ligero?... el auto era un campo minado, todas nos habíamos escudado con un cesto y lanzábamos ropa a diestra y siniestra.

En ese momento me percate de algo.

No necesitaba un hombre, no necesitaba nada en el mundo que no fueran estas chicas para ser completa y eternamente feliz.

Aunque en esa lista tenía que incluir a Renee.

- ¡! – exclamo Alice con voz chillona, e inmediatamente Rose y yo nos congelamos, como las estatuas de marfil.

Ok, que pasa conmigo y con los cuentos infantiles hoy?.

- Escuchan eso? – pregunto con voz misteriosa.

- ¿Qué te tiraste un pedo, y esperes que escuchemos su trayectoria? – pregunto Rosalie riendo, y claro, casi me tiro uno por la risa.

- No boba!, escuchen! – demando poniéndose un dedo en los labios, ambas empleamos nuestra fuerza de voluntad y entonces lo escuche.

- ¡Es mi celular!, ¡¿Dónde está mi celular?! – pregunte parándome como resorte y buscándolo por todos lados con la mirada.

- Seguro debajo de ropa – bromeo Rosalie, y claro que estaba debajo de ropa, ¡todo el auto estaba debajo!.

- Rápido, debe ser Renee, se pondrá histérica si no contesto, ayúdenme! – rogué removiendo ropa por todos lados.

Pero la melodía ceso.

- ¡Carajo! – exclame.

- Bien, creo que es momento de volver al mundo real, la abducción del día de hoy termino – dijo Rosalie tristemente, y como ella era la encargada hoy, ni Alice ni yo podíamos repelar.

Alice y yo nos miramos tristes y después miramos a Rosalie que también lucia triste, a pesar de todo lo que habíamos pasado, había sido una noche que nunca olvidaríamos, una noche de dulce fantasía.

- Recojamos un poco el auto, para poder sentarnos, yo manejare de regreso – dijo Rosalie quitando un brasierre del tablero.

- Esta bien, Rose – dijimos al unisonó Alice y yo.

Comenzamos lanzar la ropa a la cajuela, y llenar sin ningún orden los cestos.

Cuando el auto estuvo medianamente habitable, Alice se paso al asiento trasero y yo me senté en el de copiloto, dándole las llaves a Rosalie, y hasta ese momento me percate que las tenia, y no sé donde las había guardado, pero tampoco quería saberlo.

Rosalie prendió el auto y comenzamos a avanzar, dio vuelta en "U" en la carretera desierta y comenzamos nuestro regreso a la tierra de nunca jamás…

Ok, algo muy malo me pasa, estaré teniendo una regresión infantil?.

- ¿Qué pasa Rosalie? – pregunto Alice cuando el auto se detuvo con un suave ronroneo.

- No lo sé – respondió contrariada, giro la llave en el contacto pero el auto no volvió a avanzar.

¿Y ahora qué?.

- Lo rompiste! – exclamo Alice malhumorada - rompiste el auto! –

- Alice no seas absurda!, no rompí el auto! – exclamo Rosalie mal humorada girando la llave en el contacto un par de veces más, pero nada funciono.

- ¿Qué pasa entonces? – pregunte.

- Iré a revisar el motor, tal vez se quemo – dijo Rosalie apagando el auto y bajando; yo la seguí.

Abrió el cofre y se inclino para examinar lo que para mi eran un montón de fierro; movió unas piezas y picó otras, después se incorporo y me miro.

- Al motor no le pasa nada – dijo Rosalie, ah!, cierto, Rosalie además de ser la esotérica mas extraña que conozco, era la mejor mecánica que conocía.

- Entonces? – a lo mejor si lo rompió.

- No lo sé, hace frio, entremos al auto – dijo extrañada, la seguí y ambas cerramos al mismo tiempo la puerta.

- Se rompió? – pregunto Alice sonriendo, y vi que tenía una nueva cerveza en la mano, de dónde sacaba tantas?.

- No – soltó Rosalie torciendo el gesto.

Un nuevo silencio se hizo, en realidad silencio entre comillas, ya que Alice estaba bebiendo "sonoramente", yo golpeteaba con los dedos el tablero y Rosalie zapateaba.

- ¡HEY! – grito Alice haciendo que Rosalie y yo saltáramos asustadas, al ver nuestra reacción la enana comenzó a reír – así deben de tener la conciencia, ¿Qué es esa lucecita que prende y apaga? – pregunto señalando con un dedo una luz roja que prendía y apagaba en el tablero, junto al velocímetro.

Al mismo tiempo Rosalie y yo giramos a verla.

- ¡Rosalie! – exclame molesta – no tenemos gasolina! – después de todo, ya no era la mejor mecánica que conocía, Alice se había dado cuenta cuando solo sabia estrellar carros en los postes de luz… aunque eso es otra historia.

Le quite las llaves a Rosalie y salí del auto, azotando la puerta, me dirigí a la parte trasera para abrir la cajuela, donde siempre llevaba la llanta de repuesto, anticongelante, un tubo por si era asaltada (recomendación de Renee) el gato hidráulico, porque demonios le llaman así? No se parece a los gatos, no tiene sentido… y un galón de gasolina.

Pero… ¿Cómo demonios?.

- ¿Dónde está? – pregunte casi gritando cuando volví a entrar al auto.

- ¿Quién? – pregunto Rosalie sorprendida.

- ¡Mi galón de gasolina, donde esta! – grite enojada.

Rosalie me miro extrañada y Alice tocio atragantándose con la cerveza.

- ¿Era una garrafa con liquido dentro? – pregunto mirándome asustada.

- No me digas que te lo bebiste, Alice – apreté los dientes en cada palabra.

- Ehm… técnicamente si – Rosalie y yo giramos a verla entre preocupadas y molestas – cuando desapareciste fuimos a uno de esos establecimientos de 24 horas, y lo cambie por un par de six packs – dijo alzando uno.

Casi me le voy encima, Rosalie me jalo y me sentó de nuevo en el asiento mientras Alice lloriqueaba disculpas.

- Yo no quise, no sabía que era, pensé que era un baño portátil Bella!, no sabía!, el chico que me lo cambio dijo que lo utilizaría para hacer pruebas, pero no entendí, solo acepte!, lo siento mucho! – exclamaba llorando mientras se hacía ovillo.

- ¿Sabes lo que significa tu trueque, Alice? – pregunte sobándome las sienes.

- ¿Qué un tipo puede quemar una casa con el baño portátil? – pregunto con voz entrecortada.

- Probablemente – acepte, en este mundo todo era posible, y de hecho no quería imaginar qué tipo de pruebas haría el tipo con gasolina… – y también significa que por tu sed nos quedaremos aquí varadas toda la noche! – soltó un gran chillido que hizo que se me erizara la piel de la nuca.

- Ok, calmémonos, podríamos llamar a alguien – dijo Rosalie después de un pequeño silencio.

- ¿A quién? – pregunte mal humorada, ya me imaginaba en medio de la carretera durmiendo en el cómodo sillón de copiloto, aunque también me imaginaba pidiéndole a Alice que empujara el auto durante 30 kilómetros, y también que la empujaba a uno de los barrancos…

- Podríamos llamar a… - Rosalie se quedo callada – Jasper? – pregunto no muy convencida.

- Rose, tu hermanito vive del otro lado de la ciudad, además que no era hoy su primer día de trabajo? – pregunte.

- Oh, santos signos del zodiaco!, es cierto, me odiaría si lo hago salir del trabajo, además hablamos por teléfono la semana pasada y dice que el dueño del lugar es un imbécil y que no quiere darle de que hablar – dijo pesadamente.

- ¿En qué trabaja tu hermano? – pregunte.

- Es jefe de seguridad en un nuevo bar del centro – dijo después soltó una risita – al parecer la escuela militarizada solo le dejo la enseñanza de golpear borrachos –

- Entonces definitivamente no podemos llamarlo, mide como 1.90 no?, dejaría muy mal a Alice – bromee y Rosalie volvió a reír, pero Alice estaba aun lloriqueando en el asiento trasero.

- Tampoco podemos llamar a Edward, también está trabajando, encontró un lugar donde tocar Jazz, aunque dice que el tipo que lo contrato es un cretino ignorante – dijo Alice desilusionada.

- Bueno Alice, el cretino de tu hermano dice que todos son unos cretinos ignorantes – dije sonriendo.

La verdad es que había visto a los hermanos de las chicas solo un par de veces, y por lo que sabía, no me agradaban.

Jasper era un chico tranquilo en apariencia, pero había estado en la militarizada, y eso no me daba mucha confianza, además era extremadamente sobre protector con Rosalie, cuando no teníamos a quien recurrir en algún problema el nos ayudaba, pero para mala suerte mía y de las chicas, casi siempre estábamos ebrias.

Eso creo yo, no le había dado una primera, ni segunda ni tercera buena impresión.

Edward, era… como decirlo?, en sus propias palabras un cretino ignorante; era el hermano mayor de Alice, sobre protector como un padre neurótico, además, cada que Alice se metía en problemas (ignorare las millones de situaciones que significan esa frase) nos culpaba a Rosalie o a mí.

Mayormente a mí, ya que no confiaba en una chica con dinero que vivía sola y no tenia familia en la ciudad; Alice una vez me comento que ese cretino ignorante pensaba que me prostituía por cosas bonitas, cuando conoció mi hermoso auto.

Sucio cretino envidioso.

- Bien se nos acabaron las opciones – dijo Rosalie triste.

Una melodía comenzó a llenar el silencio que se hizo después de la revelación de Rosalie; mi celular.

Rosalie se agacho en el asiento trasero para alcanzar el aparato, que estaba cerca de los pies de Alice, miro la pantalla y me lo dio.

- ¿Quién es él? – pregunto, mire la pantalla y casi me atraganto.

- Hola – dije con un nudo en la garganta, había cumplido su promesa, la llamada que me había metido en tantos problemas en el campus había regresado.

- Bellita! – exclamo con un tono algo diferente, y me di cuenta que estaba algo tomado – te dije que volvería a llamar, siento hacerlo a esta hora, pero estoy seguro que no estás dormida, es viernes, dime donde estas? – pregunto alegremente.

- No lo creerías – dije apesumbrada, pero su voz no me dejaba caer a la tristeza que tenia frente a mí y la velada en la carretera - ¿Por qué preguntas? –

- Ve a tu casa, pasare por ti, te tengo una sorpresa – casi desee no haber hecho todo lo de hoy.

- Oh no!, no puedo – solté enojada.

- Porque?, yo te recojo, Bellita!, abrí un bar!, quiero que lo conozcas, puedes traer a quien quieras, vamos no seas huraña – me pidió como un bebe, casi me puse a llorar.

- Emm, de verdad lo siento, pero no puedo ir a casa – le explique con un nudo del tamaño de un melón en la garganta.

- Pero porque?, es que acaso sigues evitándome? – pregunto dolido.

- ¡NO, no tonto por supuesto que no! – exclame horrorizada, lo peor que podía pasarme hoy (además de todo lo anterior) era que el pensara correctamente que lo que había pasado aun estaba fresco para mi, así que tenía que explicarle – Emmett, me quede varada en el auto no tengo gasolina y estoy en el kilometro 30 y tantos de la carretera del lago Michigan, no puedo regresar, tal vez mañana que alguien pase y pidamos ayuda – le explique más que apenada.

- Bella, por dios, eso es lo mas irresponsable que has hecho!, - como se veía que no nos veíamos tan seguido - es viernes, un violador podría meterse en tu auto, donde estas exactamente? – pregunto preocupado.

- En alguna parte de la carretera del lago Michigan, por el 30 y tantos – explique, había visto una señal de kilometro 30 antes de que Rosalie parara el auto.

- Esta bien, iré por ti, por favor enciérrate en el auto y no dejes que nadie te ayude de acuerdo?, llegare lo más pronto posible – dijo.

- Espera Emm! – exclame alarmada – tranquilízate, no voy a dejar el auto a media carretera, esperare a que alguien me ayude, además, estoy con mis amigas, no voy a dejarlas aquí encerradas para irme contigo – le explique.

- ¿Cuántas son? – pregunto con tono demandante.

- Somos 3 – era demasiado sobre protector, lo había olvidado.

- No hay problema, iré por ustedes, con gasolina, para que no abandones el auto, por favor, no salgan del auto, no pidan ayuda, yo iré por ustedes – dijo y sin dejarme hablar de nuevo, corto la llamada.

- Creo que ya tenemos gasolina – dije algo contrariada, no esperaba verlo tan pronto.

- ¿Quién es Emmett? – pregunto Rosalie mirándome sorprendida.

- El… bueno, el es mi hermano – dije algo incomoda.

- Rose, que no ser hija única significa que no tienes hermanos? – pregunto Alice bebiendo de su nueva cerveza… estaba pensando seriamente en que la congestión alcohólica era algo probable en estos momentos.

- Pues de hecho sí, pero al parecer Bella es la única hija única con un hermano – rio Rosalie – ahora querida pinocho, nos vas a explicar cómo es que tienes un hermano? – pregunto

- Bueno, es una larga historia, así que mejor arreglemos el auto, y tengo que vestirme, no voy a verlo después de tanto tiempo con el suéter de un desconocido – dije desviando la plática, ellas obviamente se dieron cuenta, pero lo dejaron pasar, me gire para elegir algo que ponerme y Alice me extendió todo un conjunto, inclusive ropa interior; le pedí a Rosalie que me dejara la parte de enfrente del auto para cambiarme.

Mientras Rosalie recogía la ropa y la iba echando en cestos medio doblada, y Alice se había acomodado en una orilla del auto preparada para una siesta, yo estaba en la parte delantera, deshaciéndome de lo único que poseía físicamente del lobo.

Me quite el suéter lentamente, y me puse la ropa interior, los jeans y la blusa, y arriba de todo, sin poder evitarlo, el suéter del lobo de nuevo.

Comencé a ayudar a Rosalie en la tarea de limpiar el auto, estábamos en completo silencio, solo escuchando los ronquidos de Alice que se había literalmente, muerto en el asiento.

- Bella… puedo hacerte una pregunta? – Rosalie me miro algo apenada, así que accedí con un asentimiento – bueno,… quisiera saber qué es lo que te dijo el director de la universidad, si te expulso de manera horrible e insultante, si es así, le hare mal de ojo, sino, también, aun así te expulso – dijo Rosalie firmemente, yo reí conmovida.

Me gire y tome el six pack que Alice me había enseñado, extendiéndole una cerveza a Rosalie, ella sabía que una cerveza no haría diferencia en su estado de sobriedad; en mi estado de,… alcohólica perpetua, puede que si…

- No es necesario Rose – le sugerí, ya que sabía que era capaz, y a pesar de ser escéptica, puede que funcionara no? – de hecho… - dude si decirle la verdad o no, pero era una de mis mejores amigas, merecía mi sinceridad cuando menos – Rose, no me expulsaron – dije

- ¿Cómo? – pregunto extrañada – ósea que el director te perdono y podrás seguir en la universidad? – pregunto feliz

- Pues, tanto así como seguir, no – dije riendo

- Entonces? – pregunto extrañada.

- Me ceso durante el semestre completo, pero en el próximo regresare como si nada – dije orgullosa – la señora Ross ya no estará dando clases y yo podre titularme sin problemas – explique.

- Eso es fantástico! , ¿como lograste eso? – exclamo emocionada y dándome un abrazo.

- El director conocía a mi papa – explique sonriente.

- Vaya!, tienes tanta maldita suerte!, un semestre completo de vacaciones!, que harás? – pregunto emocionada.

- De hecho… - dije sentándome en el lugar del piloto, Rose se sentó a mi lado – me siento inspirada – dije poniendo las manos en el volante.

- Como es eso? – pregunto Rosalie tragándose una risita.

- Bueno, tengo mucho tiempo libre, sin trabajo, y no quiero hablar de eso Rose – agregue cuando se removió en el asiento – y sin escuela, así que me iré de viaje – decidido – iré a visitar a Renee, a donde vivía papa cuando niño, a los ángeles!, a México quizá!, a cualquier lugar, donde me lleve la carretera – porque no tenía gasolina? Tenía mi ropa aquí!, y las tarjetas, mi laptop y todo!, podría estar camino a Timbujtu!.

- Me encantaría ir contigo – dijo triste.

- Puedes, podríamos adelantar el viaje de graduación e irnos el semestre completo las tres, seria genial! – exclame emocionada.

- Pero yo tengo escuela, y trabajo – me recordó triste.

- Cierto… - solté decepcionada, y otro foquito se prendió en mi cabeza – y si pides una baja temporal en la escuela?, podrías renunciar al trabajo, yo te ayudare a conseguir otro cuando volvamos, uno mucho mejor!, vamos Rose!, esto será genial y lo sabes! – exclame de nuevo emocionada tomándole las manos, ella cerró los ojos y lo medito por un momento.

- Siento un buen presentimiento de esto, tal vez los astros lo estaban preparando todo, hoy nuestra vida iba a dar un giro, recuerdas?, hagámoslo! – exclamo emocionada y ambas nos gritamos y abrazamos extasiadas por nuestro futuro.

Entonces Alice grito horrorizada y se paró de golpe, dándose un golpe en la cabeza con el techo del auto.

- Alice que pasa? – preguntamos al unisonó Rosalie y yo.

- Tuve un sueño… una premonición – dijo horrorizada

- ¿Qué estás diciendo? – pregunte confundida.

- En navidad, no haremos pavo, me romperé una uña con la pavera y se me caerá la salsa encima del vestido rojo que me pondré, además el pavo quedara seco, y tampoco haremos bacalao, quedara salado – dijo viendo al vacio.

- Alice, el bacalao siempre esta salado – dije riendo.

- Entonces no lo haremos definitivamente, la sal engorda – dijo con miedo.

Rosalie y yo rompimos a reír, seguramente Alice había soñado eso a causa de todas las cervezas que se había tomado.

- ¿Por qué tan contentas, que, ya no son vírgenes? – pregunto sonriendo y me percate de que Rose y yo seguíamos abrazadas.

- Alice, nos iremos de viaje – anuncio Rose.

- Pero no tenemos gasolina genio – dijo Alice como si fuéramos retrasadas.

- No será hoy, dentro de dos semanas está bien?, nos dará tiempo de arreglarlo todo – le dije a Rose.

- Perfecto, nos dará tiempo de arreglar la baja temporal en la escuela y renunciar, además de avisarles a los hermanos feos – bromeo Rosalie riendo.

- Me duermo un momento y ustedes ya me dejaron sin escuela y trabajo, Edward tiene razón, son mala influencia – dijo Alice riendo, y si, abrió otra cerveza.

- Alice, Edward nunca tiene razón, iremos a Phoenix!, y a Washington! – exclame emocionada.

- Quiero ir a ver a mis padres a Rochester – pidió Rosalie.

- Y yo quiero ir a ver a los míos – dijo Alice.

- Escogeremos todos los lugares que nos plazca, tenemos mucho tiempo para vagar por el país – dije sonriente.

Comenzamos una discusión de que lugares visitaríamos, había demasiados en la lista, y se agregaban mas a cada minuto, saque la laptop para anotarlos todos, y Google maps para trazar una ruta.

Cuando pensamos que no tendríamos tiempo para visitar los 50 estados del país, vi como unas luces se acercaban.

- Llego! – exclame emocionada, dándole la computadora a Alice y arreglándome el cabello.

Ambas se rieron de mí, y a pesar de eso, también se echaron una ojeada en el espejo.

- Chicas, pórtense bien, Emmett vino hasta aquí, solo por nosotras, de acuerdo? – pedí, no quería que Emmett se uniera al club de los hermanos feos.

Un enorme jeep se estaciono detrás de nosotros, era muy al estilo de Emmett, ostentoso.

- Tendrás que contarnos como eres hija única y tienes un hermano, de acuerdo? – demando Rosalie.

Iba a responderle pero alguien toco la ventanilla del auto.

Abrí al puerta y baje, para ser aprisionada por unos brazotes tamaño… Emmett.

- Emm… me… asfixias… - dije entrecortadamente.

- Bellita!, Bellita estas bien!, cuánto tiempo sin verte, ha pasado tanto!, te extrañe mucho! – exclamo emocionado, como pude, pase mis brazos por su cuello y me abrace a él.

- Grandulón, yo también te extrañe mucho!, me da mucho gusto verte de nuevo, siento mucho que sea bajo estas circunstancias- me disculpe con pena

Me bajo y me dio una vuelta para admirarme.

- Es una lástima que no conocieras el bar, quería que fueras a la inauguración, y además presentarte a un par de personas… Bella, porque no traes zapatos? – pregunto cuando me recorrió con la mirada, no me había dado cuenta que no traía los zapatos.

- Larga historia – dije sonrojándome, "larga historia que no te contare" – a quien querías presentarme? – pregunte desviando la plática.

- Bueno, un par de chicos, conocí a este chico, es un pianista excelente, lo contrate para que toque Jazz en el bar, y este otro chico, lo conocí en un bar, es mi jefe de seguridad, son realmente la onda, me ayudaron a instalarme en Chicago y arreglar los últimos detalles del bar, de hecho, espero no te moleste, los traje conmigo, hey chicos! – exclamo girándose al auto.

Algo en esa historia me resultaba muy familiar.

Del auto bajaron dos hombre altos, uno de un porte muy agresivo, parecía un león a punto de cazar a su presa, el otro era más bajo, pero poseía una elegancia única… y una chamarra de cuero muy familiar.

…. Un momento!.

- Ellos son Jasper Hale, y Edward Cullen, ella es mi hermanita Bella Swan – dijo presentándonos.

Me quede inmovilizada, mirando a ambos.

¡Era el club de los hermanos feos!.

Edward el hermano de Alice y Jasper el hermano de Rosalie!.

Y a pesar de que los había visto un par de veces, no los reconocería en la calle si me los topaba, pero algo en Edward me parecía muy familiar.

- ¡¿Edward?! – exclamo desde dentro del coche Alice.

- ¡Cállate Alice! – exclamo Rosalie enojada.

- ¿Alice? – pregunto Edward sin prestarnos atención a Emmett o a mí, su voz me dejo mas estática aun, no podía ser cierto.

- ¿Rosalie? – pregunto Jasper a su vez contrariado.

- Hola Jasper – dijo Rosalie saliendo del auto apesumbrada – pensé que estarías en el trabajo.

- Estaba, Emmett es el dueño del bar y nos pidió a Edward y a mí que lo acompañáramos por su hermana y unas amigas… no pensé encontrarte en medio de una carretera solitaria a la media noche – dijo recriminatoriamente mirándola de manera que casi dije Oye!, guárdate esa mirada para un violador!.

Alice salió del auto y me di cuenta, y seguramente todos también, que se tambaleaba.

- ¡Edward!, ¡viniste por mi!, no dejare que me lleves a casa, me quedare con Bella, no quiero ensuciar con vomito el tapete nuevo que me mando mamá! – exclamo Alice tirándose a los brazos de Edward.

Entonces estos dos idiotas, cretinos ignorantes, eran los empleados de Emmett, del que decían que era un cretino ignorante, estos que sobreprotegían a sus hermanas y que me creían una prostituta.

Mire primero a Jasper que miraba como queriendo matar a Rosalie, y luego mire a Edward.

Su chamarra de cuero tenía un poco el cierre abajo, y me di cuenta que no llevaba nada abajo, me miraba con los ojos desorbitados, y entonces…

¡Un maldito momento!.

Alice se giro a verme y enfoco su vista con una risita.

- Edward ya viste que el suéter de Bella se parece mucho al que te regalo papá en navidad? – pregunto con una risita.

El mundo era jodidamente pequeño, mi hermano era conocido de los hermanos de mis mejores amigas, le creían un imbécil, yo les creía imbéciles a ellos; hasta ahí estábamos empatados, el estúpido que me creía prostituta llevaba una chamarra de cuero, sin nada debajo, el pelo despeinado, la voz era idéntica.

¡Malditamente jodido mundo pequeño!

- ¿Lobo? -


No me matennn!

jejejejeje, espero que el cap les haya gustado, me costo mucho trabajo por todas las razones que di al principio, pero espero no defraudarlas.

Me da mucho gusto que aun sigan la historia, les aviso que al fin! jejeje si lo se me tarde, al fin comienza lo bueno, el viaje se acerca, y de ahi se desataran muchas, cosas, ademas, Bella y su lobo ya se conocieron! jejejeje haber que pasa!, si alguien tiene teorias haganmelas saber. jijiji.

Bueno, como siempre, y con toda el alma! quiero agradecer a aquellos que agregaron a favoritos, alertas, y dejaron review, sobre todo a las que dejaron review!.

MARIA SWAN DE CULLEN, ADY!, KARITO CULLENMASEN, ANGIE CULLEN LI, ZAMARAZ, CAMI HALE, LUZZE, MEGAMOLPE, SARAES, CHIIO CULLEN, LEISSAM, MJMY22, DAYAABLACK, ANDROMEDA-170, ERICASTELO, MEL ANA93, LOKAXTV, LITTLE HIITACHIN, SARAITK CULLEN HALE, KLAUDIA T, NON BLONDES, PILU14, JACKYPTTZ, LA ABUELA, BELLALICE!, MAYKA375, ADRY07, CRESPITAABARCA, NAOBI CHAN, NATY!, DANY!, KOKOIKA, LUNAROMINA 26, BATOUSSAI16, SANDYCULBLA, DIEGO!, TUTZY CULLEN, JEZIIK, ABNER VANCASTLE, SANDRA OSEA CUASEILOVEYOU, VENUS AFRODITA.

Y tambien quiero, como siempre hacer los agradecimientos especiales.

El primero, como siempre a Diego!, jejeje que esta vez me saco de unas dudas bastante tontas, como el numero de los estados de EUA, me nortee y puse los de México, jajajajaja. Grax Diego San!!!!

El segundo, para Klaudia T, por su review, me encanto de verdad que pusieras tantos ejemplos de la historia, de verdad muchas grax.

El tercero, muy muy importante PAra Saraes, que ademas de agregarme a Alertas, favoritos y dejar review, no se limito a dejar un review, tmbien me mando un mensaje personal, justamente hoy!!! bueno ayer, jejeje son las 3 de la mañana, el caso es muchas GRAX SARAES!!!! me ha halagado enormemente, y y quiero aclararte. POR SUPUESTO QUE NO DEJARE LA HISTORIA. No saben como me he enamorado de ella, y para nada la dejaria, muchas GRax Saraes, por animarme tanto, grax a tu mensaje, me puse a escribir otro fic, es un trabajo apenas borrador, no se si lo publicare o no, pero me inspiraste mucho.

Y por eso y muchas Razones mas, el capitulo va publicado a ustedes. DIEGO, KLAUDIA T Y SARAES.

Ahora, pss le aviso que como aun no terminan las fiestas, jejeje, pss a lo mejor aun no tengo el tiempo suficiente para escribir, ademas el siguiente cap, jejejeje, bueno... no les digo, imaginense! jejeje por como termino este...

Espero, y hare lo mejor posiblepara taerles un super capitulo, jejeje y lo mas importante, RAPIDO! jejejeje

Dejen review por favor, se que deben leerlo mucho, pero lo digo en serio cuando les digo que me inspiran! muchas muchas Grax por los reviews!

Beshos, y hasta muy pronto!, espero, jejejeje.