Nota de la Autora: Miren! Les traigo dos capítulos dado que no he subido en mucho tiempo, lo siento mucho, mucho, mucho . He estado ocupadísima y ayer leí el fic entero y escribí de un tirón tres capítulos y medio. Espero que los disfruten ^^

Nova en la tripulación Mugiwara

En la cocina no se oía más ruidos que los producidos al cocinar, ambas personas dentro del recinto estaban en total silencio, un silencio conciliador.

-¿Leche con dulce de leche y canela?-pregunto por cortesía el cocinero, estaba seguro que era lo que a su hija más le gustaba y ya tenía el vaso preparado-Aquí tienes.

Con modales exquisitos, dados por su padre y Zeff, Nova, agradeció y procedió a tomar el mejunje que tantos placeres producían en su organismo.

-Papa-llamó suavemente, esperando a que el rubio la mirara-¿Por qué no me cantas algo? Cómo en los viejos tiempos.

-No es momento. Tengo que preparar esto para ya mismo.-negó sonriendo, hacía mucho que no pensaba en los viejos tiempos, quizás debía darse un tiempo para volver a su anterior yo.-Deberías quedarte en la bodega para que no causes más trifulcas.

La peliverde iba a protestar cuando la figura de la pelirroja navegante paso por la puerta, casi sin percatarse de la presencia de Nova que la observo unos instantes.

-Sanji-kun, Luffy esta impacientándose, pregunta cuando estará el desayuno, y Robin no podrá detenerlo mucho tiempo más-apremió la joven, apoyándose seductoramente en la cocina-Apresúrate, por favor.

Cuando dio la vuelta se fijo en la chica, que la miraba analizándola de pies a cabeza, y el susto provocó que soltara un grito histérico, lo que le supuso verse entre la katana y la pared, con una mano intrusa en su boca, unos ojos fieros explorando su terror. La chica no tenía más solución posible que la violencia, le venía en los genes, junto con un sexto sentido que le prevenía del peligro y le dio la oportunidad de esquivar una buena patada, sin darse cuenta de que también arrastraba a la navegante. Con un estilo inimitable, se colocó lejos de la zona de peligro, lejos de Sanji y una temblorosa Nami.

-¿Estas bien, Nami-swan?-preguntó el cocinero sin su típico tono dulzón, como si lo preguntara por cortesía.-Esta vez, te has pasado.

-¿Y qué harás, Sanji-kun? ¿Me castigarás?-preguntó poniendo el tono más cínico que tenía en su arsenal-Yo también soy una señorita, después de todo.

Y comenzaron una danza de golpes, los de Sanji retenidos, los de Nova, más sueltos, como si disfrutara de la pelea. Los Mugiwara se iban reuniendo, sorprendidos, resignados e incluso felices. Finalmente, ya no pudiendo esquivar más, Nova se apoyó en los hombros de Sanji para acabar tras él, e inmediatamente después acabar envuelta en algo parecido a la piel o a la goma.

-Vaya-se impresionó el capitán ante cómo se movían ambos sujetos en la pelea-Me costó detenerlos.

-Luffy, suelta a Sanji-kun-pidió la navegante, entre enfadada y asustada-Quizás el nos explique que pasa aquí.

El cocinero cayó al suelo, evitando mirar a sus nakamas, no sabía como empezar, Robin lo ayudó con una pregunta:

-¿Nova-chan no debería estar presente, cocinero-san?

-Se quedará ahí un rato, hasta que…-no obstante, la risa del capitán lo interrumpió.- ¿Qué?
El capitán se reía histéricamente, hasta que soltó a Nova, quien suspiro aliviada.
-Pensé que me matarías hay dentro-Nadie paso por alto el tono divertido con el que decía tan serias palabras-Bueno, Sanji-kun, ¿qué pasa aquí?
El cocinero miró a la chica, con gesto severo, pero ella solo le hizo una carantoña, sin perder su sonrisa superior.
-Bueno, Sanji-comenzó Luffy sonriente, despreocupado-¿Quién es ella? ¿Una novia?
Ambos implicados pusieron gesto incrédulo, ella sonrió nerviosamente para responderle:
-Oye, guapo, que yo estoy dispuesta a todo en el amor y el sexo, pero eso del incesto sigue siendo un límite.
-¡Encima! ¡Eres una auténtica desvergonzada! ¿Qué te he enseñado en todos estos años?-regañó el rubio, entre espantado y abochornado.
-¿Enseñarme? Todo, desde historia hasta seducción, solo que yo no corro detrás de todo lo que tiene falda, tengo cierto control-reconoció sinceramente-Se podría decir que soy tu versión mejorada.
Los espectadores seguían la discusión como un partido de tenis: Nami comenzaba a percatarse de la situación, o eso creía ella. Robin sonreía enigmáticamente, pero en sus ojos se leía la diversión que le producía la situación. Por el contrario, Luffy poco le faltaba para estallar en carcajadas, Usopp y Chopper simplemente miraban como las cosas se llevaban a cabo, Franky y Brook no comprendían nada pero la discusión les parecía tan absurda que era como ver una comedia. Zoro veía a la pareja como eso, una pareja, no podía ver más allá de aquel telón negro que representaba su concepción.
-¡Se acabó!-finalizó Sanji, cruzado de brazos-No voy a permitirte que me abochornes, en cuando lleguemos a la siguiente isla, te quedarás allí y no hay más que hablar.
Nova reconoció la pose de su padre, la espalda recta, el mentón bajo, los brazos sobre el pecho y supo que hablaba enserio, solo le quedaba recurrir a su última arma, el sentimentalismo puro y duro que podía haber en aquella disparatada tripulación pirata:
-Por favor-suplicó, cambiando totalmente, con los ojos brillantes, mordiéndose el labio inferior-Por favor, deja que me quede aquí…papá.
-¿¡Qué!-exclamaron todos, salvo Robin, que como siempre contaba con avances informativos-¿¡Papá!
-Si-afirmó inocentemente, sin mirar a su padre quien sabía debía estar enrojeciendo por momentos-¿A qué no nos parecemos en nada?
Sin embargo, solo Robin le respondió, mientras los demás abrían y cerraban las bocas como peces, boqueando desesperados.
-La verdad es que son parecidos, Nova-chan-afirmó sonriendo-¿No, navegante-san?
La pelirroja reaccionó ante la voz de su compañera, mirando al cocinero que no sabía donde meterse, y luego a la chica frente a ella.
-¿Navegadora-san? ¿Dorobo Neko-sama*?-Pregunto analizando a la mujer-Lamento si le he hecho daño anteriormente.
Pero a Nami no le parecía que lo sintiera verdaderamente, su voz era indiferente, aunque mantuviese su sonrisa, y la estupefacción le impidió contestar, lo que creo un tenso silencio en la cocina.
-¿Serás mi nueva nakama?-preguntó sonriente Luffy, cansado de imitar la expresión desconcertada de los chicos, y se acerco a la chica, que casi era de su altura.-Podemos hacer una fiesta pirata para celebrarlo.
-A mi no me importaría, Mugiwara-sama, pero, Sanji-kun no creo que quiera-contestó, acercándose al capitán, hasta quedar ambos pegados.-Ya lo oyó antes, me dejará en la siguiente isla.
-No lo hará-afirmó con una enorme sonrisa-Si se lo ordeno te quedarás aquí como nakama.
-¿Qué opinas, Sanji-kun?-preguntó mirando a su padre, deprimido-Después de todo, no te libraras de mí.
-¡Entonces así sea!-exclamó Luffy saltando sobre los demás-¡Hagamos una súper fiesta pirata!