Nota: Se preguntaran el por qué de esta mega actualización, ¿verdad? Bien. En amor-yaoi ya voy por el capitulo 12, y no me sentía bien dejando a las personas que me leen por atrasados. Así que lo puse al mismo nivel de forma…radical. Espero que disfruten.
Gracias a todos por sus reviews, me animan a escribir porque pienso en lo que ponen ;)
Gracias a los que me leen, porque me anima pensar que los leen. Así que…aquí tienen el capitulo 12, el lunes pondré el siguiente ;)
¿Cómo es posible…?
En cuanto el grito despertó a todo ser viviente en el Thousand Sunny, la cocina empezó a llenarse con los tripulantes. Zoro estaba a un lado de la cocina con la mano en la cabeza y Sanji, o alguien muy parecido a Sanji, en la otra punta con un gesto de ira bastante gracioso.
-¿Se puede saber a qué viene todo este alboroto a estas horas de la mañana? – Los ojos pasearon por toda la cocina, no peligros, solo una rubia extraña. – ¿Y tú quién eres?
-Esa es Sanji – La anotación no pudo venir de otra persona que no fuera Zoro, el pobre espadachín estaba todavía algo transpuesto por la repentina ira de una mujer que antes era un hombre acosador de mujeres – Y no, no tengo nada que ver con esto.
-¿Cocinero-san? – Sí, esa era la reacción más esperada, incredulidad pura y dura. La rubia asintió y miro a otro lado avergonzada.
-¿Cómo es que acabaste así, o quién te hizo acabar así?- la segunda pregunta tenía más sentido para Zoro, más interés dado que ahora venía otro ser humano en camino, uno muy pequeñito que lloraría y comería y poco más.
-No tiene importancia, pero dado que estaré así por un tiempo…- Luffy lo interrumpió plantándose delante de él con gesto muy serio, demasiado para ser el capitán.
-Sé que es duro preguntarte esto, Sanji, muy duro… ¿Puedes seguir cocinando carne para mí?- ¿Qué? ¡Pero este tipo estaba loco o se le cayó muchas veces a su madre cuando era bebé!
-Sí, Luffy, puedo seguir cocinando, pero no puedo pelear, así que...
-Entonces bien, Chopper cúralo para que vuelva a ser un hombre pronto, mientras tanto, cuidaremos de ti para que no te enfermes más – La mandíbula de Sanji no podía estar más abajo. El capitán era definitiva e irremediablemente idiota.
Aun siendo un idiota seguía siendo el capitán y Chopper un medico profesional que se empeñaron en "curarle", a pesar de que el cocinero afirmaba y reafirmaba no estar enfermo. Nova tuvo que intervenir cuando su padre estaba a punto de desmayarse en mitad de la cocina por el estrés.
-Está embarazada, no enferma, no se cura con una aguja.
En ese momento fueron los demás los sorprendidos, menos Zoro que ya lo sabía, era muy impresionante, apasionante y muchas más cosas terminadas en –ante que nadie sabría pronunciar.
Sanji se había pasado toda la tarde en la cocina en compañía pues de todos, salvo el que tenía que hacer guardia, Zoro que se negaba a estar cerca de "ese pervertido sin remedio" y Nova que afirmaba tener que practicar en la cubierta para no perder su figura.
-Embarazado,…-ada, ¿cómo acabaste en este estado igualmente?
-Nami-swan, de verdad quiere que le responda a eso – La cara de la pelirroja lo decía todo, no, no quería saber cómo, más bien cuando, por qué y con quién. – No es nada importante, pero me alegra poder quedarme en el barco. Luego tendré que irme, Luffy, ve buscando otro cocinero.
-¿Por qué te iras? Podemos cuidar de ti hasta que te cures - ¿Es que ese crío no se enteraba de nada?
-Luffy, está embarazada no enferma, tendrá un bebé, un niño muy pequeñito que requiere muchos cuidados que aquí claramente no podrá tener – Al menos con esa decisión el rubio tenía un poco más de apoyo que con la otra.
-Cuidaremos del niño, Franky hará algo impresionante para que pueda cuidar de él, pero no dejamos nakamas atrás – Y Luffy parecía muy seguro de lo que decía, de su decisión alocada e inadecuada.
-¿Y si nos atacan y lo secuestran y lo matan o lo usan para conseguir lo que quieran de nosotros? – Usopp como todo buen pesimista tenía que ponerlo todo de forma extrema y horrible que producía nauseas al cocinero.
-Hablemos de otra cosa, cualquiera, creo que no es un buen tema para tratarlo así como así – Gracias, Robin-chwan tu sí que entiendes de esto. - ¿Quién es el afortunado?
-La próxima vez me callaré – mascullo el cocinero antes de darle la espalda a la tripulación – No es nada importante, un tipo de la isla anterior, eso, un tipo cualquiera.
Un tipo cualquiera de pelo negro, sonrisa inquietante, cuerpo de fuego…En la soledad de la cocina podía dejar que sus recuerdos vagaran por su mente como una película, una película horrible, claro está. Se llevó la mano al hombro donde todavía sufría el dolor de la quemadura. Era algo entre repugnante, sádico, románticamente espeluznante…y muchos otros adjetivos que no sabría calificar correctamente. Respiro hondo. No tenía que preocuparse por nada. Ace no volvería, con suerte, en mucho tiempo, mucho, mucho tiempo. Menos si estaba tan avergonzado y espantado como estaba antes de irse.
-¿Papá? – Nova estaba a su lado, es cierto, tenía otros asuntos de los que ocuparse. – Te he estado llamando por horas, ¿estás bien? ¿Mareado, quizás?
Negó, estaba bien, todo estaba perfectamente.
-Pensaba en si será un niño o una niña – le sonrió para que terminara de creerse su excusa. – Si es una niña, rezo para que sea más femenina que tú, y que no sea tan liberal como tú. Todavía no hemos hablado sobre tu asunto con los hombres mayores.
Su hija le dio una sonrisa muy pequeñita y pervertida.
-Vamos, Sanji, ni que a ti no te gustaran los hombres mayores – realmente a su padre le gustaban más bien las mujeres mayores – Y Akagami no Shanks es todo un caballero, se resistió bastante.
-Bueno, pase de tener una hija pervertida a una violadora de viejos – tuvo que estallar en carcajadas, carcajadas de verdad, su hija era todo un caso.
-Le dirás a Luffy-sama la verdad, ¿no? Quiero decir, su hermano no puede saberlo, pero él…verá el parecido algún día, no es tan tonto.
Violadora de vejestorio y demasiado inteligente.
-Ya lo veremos, ahora vete a jugar a la cubierta – eso enrabietaba a su pequeñaja, ella no jugaba, entrenada. Como todo un espadachín profesional.
-Sanji, tengo posibilidades de que me digas la verdad algún día – hizo como que no la había escuchado, no quería hablar del tema. No quería sacar a flote los recuerdos de una vida que no volvería, no podía seguir viviendo el pasado, no cuando ahora lo tenía tan cerca y se le había negado totalmente.
-La verdad no importa, Nova – le acaricio el pelo con esa ternura tan suya – No te vale con entender que tu padre no está con nosotros, no estará nunca con nosotros, y…- no sabía que más decirle a su hija – Aunque te diga quién es, no podrás decirle nada, él no se acuerda de mí, no se preocupó por buscarnos en todos estos años, no vale la pena desenterrar un pasado así. Ve a jugar.
Se sentía un desalmado por hacerle eso a Nova, a los dos, podía haberle dicho la verdad desde el principio, pero si Zoro no se acordaba de nada, ¿para qué recordárselo? ¿Para obligarle a qué? No tiene ninguna responsabilidad más que conseguir su sueño.
