Durante la comida, Zoro no podía dejar de darle vueltas a la cabeza, ni le importó que Luffy se comiera la mitad de su plato, ni que la hija de Sanji se le pegara tanto. Pero si le importó cuando Sanji se levantó de la mesa con aquellos andares suyos para empezar a limpiar todo el desastre ocasionado.

-Hey, ero-cook, deja que te ayude – y eso sí que era una sorpresa, el espadachín "yo-solo-cuido-de-la-tripulación" ayudando a alguien en sus tareas. Valió la pena la cara de extrañados que pusieron todos por esa sonrisa en la cara de la rubia.

Ya solos, había algo que tenía que decirle, incluso Nova se había ido a fuera con Usopp, Luffy y Chopper.

-Ayer tuve un sueño raro – no era el mejor modo de empezar – Nos habíamos conocido antes de lo del Baratie…

El plato que el cocinero sostenía entre sus manos se estrelló en el piso y se hizo pedazos.

-Lo siento, lo siento – se arrodillaron a la vez y se dieron un cabezazo por torpes. – No pretendía tirar el plato, lo siento, me he…sorprendido.

-Así que no lo soñé, es verdad que nos conocimos antes, lo que no sé es exactamente cuánto. – Al final lo iba a descubrir el solo, le echaría en cara no habérselo dicho nunca en estos años que habían pasado – No llores, no llores, si Nami te ve llorando me matara, y…

Se levantó y se secó las lágrimas.

-Teníamos once años, en ese entonces, fue una tontería, es solo que…- y en ese entonces empezaron los gritos en cubierta. – ¿Qué pasa ahora?

No eran gritos de peligro, sino más bien de felicidad. Luffy estaba envolviendo a cuantos más mejor entre sus brazos de goma mientras el resto se reía de lo infantil que se veía el conjunto. Zoro tenía la mano en la espada, pero se relajó cuando vio a su capitán tan confiado, y otro tanto para Sanji. Robin señalo hacia el grupo y entonces, los recién llegados se dieron cuenta de quienes estaban ahí en la cubierta. El pelirrojo pervertido y parte de su tripulación.

-Mierda – la rubia dio una vuelta para encontrar a Nova, tan relajada sobre la barandilla, es imposible que no se hubiese dado cuenta de quienes estaban ahí, a menos de cinco metros de ella – Suerte para mí.

Zoro le sujeto la mano y la hizo mirarlo, quería decirle que todavía no habían terminado de hablar, y ya que todo estaba resuelto.

-Vaya, Luffy tiene una nueva nakama – Yasopp estaba apreciando a la rubia cuando se encontró con la katana blanca en su cuello. – No iba a hacerle nada.

-Es mía – con eso basto para que Sanji se alejara y toda la atención se centrara en la pareja, ¿qué se había tomado ese espadachín hoy? – Quiero decir, ¡arg! Da igual, es algo entre nosotros dos. Y no es ella es él.

-Eso cambia las cosas – el padre de Usopp se alejó dos pasos con una sonrisa burlona. – Yo prefiero las mujeres.

-Es una mujer, por ahora, pero es Sanji, ¿a qué está muy bien así? Su cocina ha mejorado también, chichichi – Si nadie le daba un buen puñetazo a ese tonto capitán era un milagro – Pero aquí hay otro nakama nuevo, ¡lo que es muy pequeño y no podemos verlo!

- Así que el North Blue…- Sanji termino de servir la cena, ahora era seguido por un montón de ojos que no terminaban de creerse que el cocinero era del North Blue.

- Sí, soy del North Blue, Akagami-san – sé respetuoso aunque quieras hundir su cara en el suelo.

- ¡Tu tripulación está llena de sorpresas, Luffy! – Zoro y Sanji sabían la de sorpresas que había en la tripulación – Me viene bien visitarte, Luffy, realmente quería pedirle disculpas a tu cocinero.

-¿Por qué? – respondieron a la vez, Ben aparto la mirada un poco incómodo, había sido consejo suyo que el pelirrojo se disculpara con Kuroashi, había manchado el honor de su hija después de todo.

Su hija que ahora estaba tan tranquila, sentada junto al esqueleto pervertido y el hombre/cyborg, si en parte comprendía a su capitán, es decir, la chica era guapísima, pero era una cría.

-Bueno, estuve que Nova-chan cuando no debería haber estado y puede que eso no fuera lo adecuado – los ojos iban de la nombrada a Shanks, que se reía nervioso.

-¡Pero, Shanks…! ¡Puedes estar con Nova cuando quieras! Ahora somos familia – Pobre tripulación, tener que tener un capitán tan despistado e inocente.

-No, definitivamente no puede estar con Nova cuando quiera, es una niña y él es un viejo pervertido. – Esa declaración por parte de Luffy había sido la gota que colmaba el vaso de la paciencia de Sanji – Tiene 12 años, por el amor de Dios, ¡podría ser tu hija!

-Sanji, Sanji – Chopper empezó a revolotear a su alrededor, el humor del cocinero podía afectar negativamente al feto y no era algo aconsejable – Por favor, tranquilízate, estoy seguro que Shanks-san no quería…

Silencio en la sala.

Las miradas eran sospechosas en dirección de Nova que, al menos, tuvo la decencia de sonrojarse.

-No debió venir, Akagami-sama, en primer lugar, a disculparse, no hicimos nada malo, si Sanji-kun no sabe aceptar que no soy una niña, que se joda – tomo las espadas y salió de la cocina, pero volvió dos segundos después – Por cierto, papa, lo repetiría, es un gran amante, estoy segura de que me apoyarías si lo probarás.

-Shanks, ¿por qué no te quedas unos días? Será divertido – después de tanto silencio en la cocina, al final el alocado moreno del sombrero de paja decidió que no había que estar triste, ser pirata era para divertirse, después de todo.

Esta vez, Nova haría guardia en la cubierta, Sanji estaba en la cocina con el espadachín, que había vuelto a ofrecer su ayuda, pero esta vez no hablaban. El rubio parecía entre cansado, dolido y enfadado.

-Así que Akagami – el peliverde se arriesgó a empezar la conversación – Al menos vino a disculparse.

-¿No te vas a enfadar, si quiera? – Había recordado que se conocían, pero…era pedir demasiado que se acordara de todo. – Nova tiene el pelo verde. Y se pierde.

Si le tiraba puntillas, él no lo pillaba y luego lo descubría, tenía coartada.

- Me he dado cuenta. - ¿A qué venía eso? Había visto a la chiquilla un par de veces, unas más clara que otras, pero la había visto – También tiene los ojos ámbar, y la piel pálida, y no tiene tus cejas de remolino.

- Eres idiota, Zoro – ¿y de que se reía ese cocinero ahora? Aunque tenía una risa bonita. Se movió antes de pensarlo, lo acorralo entre su cuerpo y el muro de la cocina - ¿Qué…?

- Te diré algo, pero no me des una patada, no sería adecuado, ahora que estas como estas, si te devuelvo el golpe…Chopper me daría una paliza – escondió la cara en el hueco del cuello del cocinero – Me he dado cuenta de que me atraes bastante. Desde hace tiempo.

-Estamos en un momento de confesiones, ¿no? – Zoro dio un paso atrás para observar a Sanji que parecía nervioso – El padre de Nova está aquí, en el barco. No creo que tenga que decir más.

Luego salió corriendo dejando a un espadachín muy confundido parado en la cocina.