Nota de la autora: Sí, sé que he tardado siglos en subir un capítulo nuevo, pero no estoy segura de que esto pueda seguir, quiero decir. ¿Alguien le ve sentido a esto? Me animan mucho los reviews, gracias a todos, creo que solo por eso podría seguir subiendo capítulos de forma semanal. Ahora bien, si no hay RR y yo no estoy animada, no subo nada.

Gracias por leer y comentar, o no comentar. Por todos ustedes, para todos ustedes… "Marcado como tuyo"

Me dejas… ¡flipando!

Ya le había dicho a la hija del cocinero pervertido, que ahora le gustaba, las pistas que conseguía sobre la identidad de su padre. Pero esta, esta era tan vital que no podía decírsela así como así. Se arriesgó y fue a buscarla, la encontró bajo la luz de la luna, su piel pálida resplandecía y sus ojos ámbar estaban indiferentes, mirando al infinito, justo como una muñequita de porcelana. Sí que se parecía a su padre, a Sanji, es decir.

-Nova – la llamo y se le hizo raro, siempre era "tu", o "hey", no "Nova" - ¿Qué harías si supieras quién es tu padre?

La sorpresa lleno el rostro de la joven, que pareció pensarlo unos segundos.

-Dejarle claro que no puede ir dejando hijos bastardos por el mundo e irse de rositas – en resumen, castrarlo o matarlo - ¿Por? ¿Sabes quién es?

-No, tu padre solo me dijo que estaba entre nosotros – ahora la sorpresa fue para él, cuando vio a la chica mirarlo de arriba-abajo dos veces y entrecerrar los ojos. – Me voy a dormir.

¿El espadachín sexy? Entre nosotros también podía ser en la tripulación de Akagami, pero no recordaba que hubiese ningún peliverde, ni siquiera alguien con los ojos del mismo tono ámbar que los suyos. Ciertamente Roronoa y ella se parecían, pero no era suficiente. Empezó a dar vueltas por la cubierta sin dejar de pensar en la nueva pista. Tenía que preguntarle a su Sanji y luego acabar con todo.

-Hola – detrás de ella estaba Shanks, la miraba con una sonrisa. – Nova-chan, ¿te toca hacer guardia?

-Akagami-sama, si, no duermo demasiado así que por que no. – Lo miro con una sonrisa, pero el pelirrojo no era tonto, era la sonrisa más falsa que había visto nunca - ¿Usted también hace guardia?

-No, estuve con Luffy y ya me iba a mi barco y te vi hablando con el espadachín, así que me acerque para ver qué pasaba – casi podía ver la ternura en los ojos de la pequeña – Te pasa algo, ¿el qué?

- Solo pensaba en mi padre, mi otro padre – Se sentó en la barandilla, no era un tema molesto, pero podía ir para largo – Le estoy buscando y Roronoa-sama ha conseguido una pista bastante útil sobre su identidad.

-¿Qué es…?

-Esta entre nosotros – se encogió de hombros, no dejaba de darle vueltas a eso. Nosotros tendría que ser los Mugiwara, pero en ese caso solo podía ser Zoro y era imposible, ¿verdad?

Shanks se sentó a su lado y la observó, si fuera un poco mayor le hubiese dado igual el que hubiera pasado por su cama, pero solo tenía doce años y él tenía algo llamado "código de honor".

-Bebamos – la chica no era una santa, era su único consuelo, Nova bebía, fumaba y se movía muy bien, si hubiese sido su primero se hubiera arrancado los ojos de verdad por corruptor de menores. Sacó la botella de sake de la capa y consiguió que la pequeña se riera. – Esto empieza a parecerse a un funeral.

El sol resplandecía desde hacía horas, Sanji estaba en la cocina y Zoro arreglaba sus espadas tras él. No había dormido mucho pensando en el rubio, sentía que al puzzle le faltaba una pieza. Franky entro el primero, y se puso a hacerle conversación a Sanji.

-Traigo algunos planos que te interesarían, vamos a poner vallas entre la barandilla y la cubierta para poder tener al crío seguro – Zoro sonrió, podía ver como la cara de Sanji cambiaba entre entusiasmo, diversión y quizás un poco de pesimismo – Y pondré una cuna en el camarote, aunque quizás a todos les gustaría tener su propio camarote, he estado pensando en eso mucho tiempo.

-Franky, háblalo con Nami-swan, es la que lleva el dinero, y no te preocupes por ningún crío, dejare la tripulación cuando todo esto acabe. – Y no dejaba lugar a duda en esas palabras.

El cyborg se fue todavía planeando, la verdad es que no dejarían que Sanji se largara así como así.

-Luffy se enfadará si te vas – le sonrió ladeadamente, un poco burlón – Y más porque yo me iré contigo.

-¿Por qué te irías conmigo?

-Porque me gustas.- Que sencillo parecía todo solo con esas palabras de por medio.

- Creo que es por este cuerpo, pero voy a empezar a engordar y dejare de gustarte, así que…- El espadachín se harto y lo beso, no como hacía doce años, este era un beso bueno, es decir, uno muy apasionado y romántico, con lengua e intercambio de saliva y…era perfecto. - ¿Totalmente seguro?

-Pensaba que no tenía que decírtelo dos veces – volvió a besarlo, eso si que lo haría más de dos veces y encantado, además.

- ¿Te acuerdas de todo? De cuando nos conocimos – tenía que saberlo, ¡no aguantaba más!

-Solo de algo muy interesante que hicimos y que luego te fuiste, no como o donde nos conocimos. – Este tipo es tonto.

- Nos conocimos por una chica del pueblo cercano al Dojo, ella quería meterse en tu cama y yo en la de ella – la historia había sido bastante graciosa, realmente – y para que te dejara tranquilo, le dijiste que me querías a mí en tu cama.

Los dos se quedaron en silencio, Zoro pensando en ello y Sanji recordándolo, había sido algo tonto, pero mira por donde, ahora tenía a Nova y era un buen recuerdo.

-Sanji-kun – Nami y Robin encontraron al cocinero en la popa del barco mirando el mar con Nova dormitando sobre su regazo, el barco estaba vacío porque Shanks había invitado a los Mugiwara a su barco para un festín. - ¿No irás a la fiesta?

- Con ese viejo pervertido, no. Además, Nova llevaba sin dormir demasiado tiempo, estoy obligándola a dormir – es cierto, parecía demasiado tranquila para ser la chica eléctrica que habían ido conociendo.

-¿Le importa si nos sentamos con usted, cocinero-san? – Asintió y las chicas, con esa mirada de "lo sabemos todo" tomaron sus asientos – ¿Qué tal todo con espadachín-san?

-¿Con Zoro? – Si, se sonrojo y eso aumento las sonrisas de las damas - ¿Qué con él? Solo es el marimo.

-¿Y el beso de la cocina?

-¡Nami-swan!

-Íbamos a coger algo de beber y lo vimos todo, ahora solo queremos saber los detalles.

-Solo fue un beso.

-¿Y lo de la chica y las camas?

-Eso es…Zoro y yo nos conocimos antes de lo del Baratie, él no se acuerda de todo – solo del sexo, al final va a ser él el pervertido. Ero-bushido. – Y pues estaba contándole como nos conocimos.

-Así que es verdad, espadachín-san es el padre de Nova-chan – Sanji y Nami se apartaron de la arqueóloga – Sabía que no podía equivocarme, se parecen mucho, se pierden, usan espadas…Era cuestión de tiempo.

- De acuerdo, vale, Zoro es el otro padre de Nova, pero no digan nada, por favor, él no lo sabe…

-¿No se él qué? – Zoro apareció en cubierta, un tanto serio, ¿desde cuando estaba escuchando? – ¿Podemos hablar en privado?

Y eso era una orden. Nami y Robin se miraron, no tenían porque obedecer, pero ya habían metido en problemas suficientes al cocinero como para seguir hundiéndose en el lodo.

-Nos vemos después, Sanji-kun – desaparecieron en el interior del barco y Mr. Prince no sabía donde meterse.

-¿Me dirás lo que no sé? – Lo vio morderse el labio y apartar la mirada – Ya lo sé, solo quiero que me lo digas a la cara, no eres un cobarde. Lo he estado pensando desde que te recordé, pensaba que era imposible por mucho que se parezca a mí. ¿No pensabas decirme que Nova es mí hija?