Entonces llegó la tormenta
Las fiestas se sucedían, eran días alegres y felices, todavía quedaban dos semanas antes de llegar hasta la siguiente isla, las bandas parecían disfrutar cada minuto del tiempo para congeniar, y los tortolitos pasaban más tiempo dándose arrumacos que pensando en los peligros del mar.
El primer cañonazo lo dio la marina, ni siquiera habían visto la dichosa flota hasta que los tuvieron encima, seis barcos totalmente armados dispuestos a perseguirlos y aniquilarlos si hacía falta, que importaba que estuvieran allí los Akagami, o que la banda Mugiwara cada día fuera más temida, la gloria de su captura era algo que ningún marine pretendía perder.
Cuando estuvieron lo suficientemente cerca, el primero en invadir los barcos fue el intrépido Luffy, siempre dispuesto a todo sin tomar en cuenta las consecuencias de sus actos. Le siguieron Shanks, Ben y Zoro, para detenerlo, más que nada, mientras el resto de tripulantes se encargaba de aniquilar a los que abordaban sus barcos, los golpes iban y venían, la sangre se convirtió en lluvia pronto, la pólvora llenaba el aire, y todo esto era visto por un Sanji que nada podía hacer. Había perdido de vista a Nova, a Robin y a Franky, pero podía ver los estallidos de Usopp al otro lado de la cubierta y las nubes que Nami conjuraba, Chopper también estaba desaparecido.
Alguien la sujetó por detrás, un marine de metro noventa y muchos kilos más que ella, le tiraba del pelo para arrojarla al suelo, creyendo que era un rehén de esos crueles piratas, se la llevo a su barco para ponerla a salvo en sus calabozos.
Uno de los navíos de la armada ya estaba hundiéndose en el mar, pasto de los reyes marinos, y dos se retiraban, uno de ellos llevaba al cocinero que se resistía "a causa del shock y el miedo" a las zarpas de los soldados del Gobierno. Pero nadie podía escucharla ahí dentro, ningún pirata.
Ben era un fiero guerrero, uno muy fuerte, y estaba hartando a los marines con su rifle, así que un hombre de cabello cano y piel morena, cogió a la pequeña Nova de la cintura, ¿qué pesaba? ¿Cuánto medía? Era muy pequeña, tanto que podía sujetarla con una sola de sus manazas.
-Omo omo no Kido* - Sus huesos empezaron a hacerse cada vez más pesados, hasta el punto que sintió que iba a aplastar todos sus órganos y la lanzó contra Ben, arrastrando a otros marines, daños colaterales – ¡Acabad con esos piratas! ¡Traed las esposas de Kairouseki*2!
Por su parte, el pirata moreno no vio venir a la chica hasta que la recibió de lleno y acabaron atravesando la pared y varios barriles de agua.
-¿Estás bien? – él tenía algunas magulladuras, pero a ella parecía que le costaba respirar, la ayudó a ponerse de pie.
-Sí, ese maldito tiene un poder de akuma no mi – Trago duro, le costaba moverse con normalidad, y le dolía tanto el pecho como el costado. – Peso cuarenta kilos más, ayúdame a quitarme las botas.
El efecto de las akumas no mi desaparecía cuando su usuario quería o cuando se le dejaba KO, así que ayudo a la chica a quitarse los zapatos, le intrigó la piel de la pierna izquierda, pero no comentó nada, estaba más sorprendido por el peso de aquellos zapatos.
-Gracias – le dio un beso en cada mejilla y volvió a salir de allí, lista para luchar de nuevo.
La lucha acabo cuando un pequeño huracán se formó justo a la izquierda de la batalla y amenazaba con formar un gran remolino, los marines no tienen tan buenos navegantes como los Akagami o los Mugiwara, así que entraron rápidamente en pánico, preparándose para salir de allí lo más rápido que pudiesen, y ese terror apremiante solo hizo que se formara un caos y tuviesen más bajas entre los suyos, pero también consiguieron hacer más daño, no graves, solo golpes locos con mucha fuerza.
Los piratas volvieron a sus barcos, Nami daba órdenes precisas, plegad las velas, sujetad todo en cubierta, y habia que volver a trabajar, el remolino se hacía realidad en cuanto el huracán toco el mar, pero ellos ya se alejaban lo más rápido que podían.
Sólo cuando todo volvió a su predecible calma, pudieron volver a calibrar daños, atender a los heridos, arreglar el barco, alimentarse para recobrar fuerzas…
-¿Alguien ha visto a Sanji? – El barco era grande, aunque se quedaba pequeño si lo recorrías tres veces y tu novio/a no aparecía por ninguna parte – Nami, ¿Sanji no estaba contigo?
-No, le dije que entrara en la cocina cuando empezó la lucha – pero no estaba en la cocina. – Pregunta a los Akagami.
-Hey, Rockstar, has visto a Sanji, la chica rubia de nuestra tripulación – al pirata le estaban recolocando la mandíbula, negó con la cabeza y así todos.
-Espadachín-san, ¿es probable que cogieran a Cocinero-san y se lo llevase la marina? – Luffy se paró corriendo, aunque le estaban vendando al oír que su cocinero había sido secuestrado – Una mujer desconocida puede ser considerada un rehén inocente y se la llevarían.
La probabilidad era aterradora, Sanji secuestrado. El terror se hizo, si se la habían llevado y descubrían quien era…¡Lo ejecutarían en menos que canta un gallo!
-¡Franky, al timón, tenemos que alcanzarlos! – No había un minuto que perder, tenían que perseguir a esos marines y acabar con ellos antes de que llegasen a la próxima isla.
Nami trazaba la línea más rápida para conseguir llegar a la próxima isla, Ben la ayudaba con sus mapas, Shanks miraba atentamente que los médicos pudieran con todos los heridos, los suministros…Luffy estaba demasiado cabreado porque habían secuestrado a una de sus nakamas frente a sus narices como para actuar como un capitán responsable.
-Incluso si van a la máxima potencia tardaran una semana mínimo en llegar a puerto – Ben era práctico y realista – Si tuviésemos viento a favor podríamos alcanzarlos en tres días.
-¿Viento a favor? Bien, lo tendremos – Nami subió a cubierta, Ben no sabía que podía hacer esa mujer para conseguir viento a favor, todos sabían que el mar de Gran Line era impredecible, pero en cuanto empezó a trucar su Clima Tact…-¡Ciclone Burst*3!
Un ciclón empezó a formarse justo en las velas, fuerte pero sin desgarrarlas e impulsando los barcos, llevándolos hacia la dirección correcta por donde los barcos habían huido.
Si, en ese momento, Ben podría haberse suicidado diciendo que lo había visto todo, bueno, él y más de la mitad de los Akagami, decididamente, la tripulación de Luffy estaba llena de gente rara, fuerte y perfecta para convertir a su capitán en el rey de los piratas.
*Omo omo no Kido: Significa "lanzamiento pesado", omo es pesado y kido lanzar, no es muy original, pero bueno…La fruta es la Omo omo no mi y es mía, o sea, yo la invente.
Kairouseki*2: Para quien no lo sepa, es un mineral marino muy raro que tiene las mismas propiedades que el mar, suprime las habilidades de las Akuma no mi.
Ciclone Burst*3: Nami usa su Clima Tact con los nudos de viento para formar un ciclón, pero como esos nudos son tres con diferentes grados, supuse que podría darle la intensidad que quisiera ¿no?
