De nuevo en mis brazos
Nota de la Autora: Lo siento, siento mucho haber tardado tanto en actualizar pero estoy petadísima de cosas que hacer, acabo de empezar la universidad y tengo apuntes que pasar, estudiar, libros que leer, y eso que vuelvo a estar en primero porque me cambie de carrera (por fin) y espero que todos los que están en esta misma etapa, que les vaya muy bien, y que se esfuercen, porque lo vale. Ahora con el capitulo ;) Revelaciones ^^
Se despertó de nuevo en la cama de sábanas blancas, habían pasado dos días desde que la marina la había cogido creyéndola rehén de los piratas, y desde entonces cocinaba para ellos y luego se quedaba mirando el horizonte. La doctora Soaya le había dejado ropa y un lugar donde descansar, pero echaba de menos los ronquidos de sus compañeros y sus charlas dormidos, pero sobre todo extrañaba a Zoro, le daba la impresión de que hacía meses que no se veían.
-Maya-chan, ¿tan pronto despierta? La doctora se enfadara – el chef estaba aprendiendo a cocinar de cero con ella, así que no podía dejar que volviera a fastidiarla con uno de sus platos – Ya he pelado las papas y cortado la cebolla.
En el fondo era buen aprendiz. Y estar en aquella cocina tampoco era tan malo, solo estaba rodeado de marines que si supieran la verdad, la matarían.
Nova por su parte también estaba cocinando, pero porque no podía dormir, llevaba exactamente cuatro días sin dormir, el dolor de las costillas todavía perduraba y su cuerpo empezaba a ponerse pesado, pero no se quejaba, no podía, no hasta que encontrasen a su padre y lo trajeran a salvo al Sunny.
Saco la comida a la cubierta, le sirvió el té con leche y las tostadas a la navegadora, que estaba también agotada pero no se rendía.
-Gracias, Nova-chan – Dejo el ciclón en la vela y se giró para empezar a comer. – Delicioso.
-Gracias, Dorobo Neko-sama – Se sentó en el suelo, viendo como todos se lanzaban a por la comida.
Habían pasado dos días, estaba volviéndose loco, tenía hasta agujetas de levantar la misma barra de pesas una y otra vez, cada hora, cada minuto, cada segundo, siempre el mismo movimiento…
-¡Zoro, es la hora de comer! Luffy va a comérselo todo si no vienes – Usopp lo avisó, pero ambos sabían que lo más probable fuera que el capitán ya hubiese acabado con todo.
Estaban todos en la cubierta, salvo Nami y Nova que estaban en la zona de las velas, no podía evitar quedarse mirando a la niña, habían cruzado dos o tres palabras, pero le sentaba mal no decirle la verdad, debería decírselo.
Sentado en la cubierta se preguntaba cuanto faltaba para llegar a la próxima isla, cómo sería y cuanto tardaría el log pose en cargarse, sabiendo eso, podía decir que su "secuestro" había servido para algo.
-Aquí estas, Maya-chan – Soaya se acercó hasta ella con dos tazas de té – Pensé que estaría en la enfermería.
-Quería mirar un poco el mar, Soaya-san – tenía que comportarse como una dama, aunque detestase ver como la pobre doctora tenía que soportar que los inútiles soldados la piropeasen vulgarmente - ¿Para qué me buscaba?
-Sólo para charlar, aquí soy la única mujer y resulta…asfixiante – Molesto, pesado…Los hombres de la marina no tenían educación - ¿Cómo te sientes?
-Bien, estaba pensando en la próxima isla que visitaran, nunca salí de mi pueblo así que…cuénteme, ¿cómo es? ¿También se va con el log pose?
-Sí, verás, el log pose tiene que cargarse allí para llegar a la siguiente isla, en este caso, por ejemplo tarde día y medio – Mierda, si había marines en la isla tendrían que esconderse muy bien – Nosotros atracaremos en una cala pequeña, porque este navío es de captura e investigación, no de guerra.
Por eso habían salido pitando en cuanto lo cogieron, porque no tenían el suficiente armamento como para una lucha continuada.
-Con todos esos piratas saliendo por todas partes, la marina va en flotas de tres a cuatro barcos, y nosotros perdimos a nuestro barco guerrero, se hundió con todos los soldados valientes que iban en él – Uno se hundió y los otros huyeron, claro, tiene su lógica – Así que en la siguiente isla, una isla de piratas, esperaremos a que se cargue el log pose y nos iremos.
-Entiendo - Eso era algo bueno, si era una isla pirata podría escaparse si sus nakamas decidían que era muy arriesgado meterse con la marina.
Pero confiaba en que estuviesen sanos y salvos después de la tormenta que vieron desde el barco.
-¡Nami! ¡Puedo ver los barcos de la marina! – Usopp dio la voz de alarma y la navegante detuvo el viento.
-¡Todos a sus posiciones! ¡Usopp, Chopper a los cañones! – Y era ella quien daba las órdenes.
-Oye, jefe, no es Luffy el capitán de ese barco – Yasopp se la pasaba a las mil maravillas con esa tripulación, habían hecho un gran trabajo con su hijo – Porque esa pelirroja sí que manda.
-Déjalos, Yasopp, son jóvenes y sólo piensan en divertirse – Lucky se rió con sus compañeros, vamos, una semana con aquella tripulación divertía a cualquiera – Y nosotros también. Hagamos una fiesta cuando lleguemos a la isla.
-¡Hagamos una fiesta, sí, sí, sí! – Canturreó la tripulación mientras el otro barco se preparaba para la lucha.
Estaban cada vez más cerca, y a poco más del kilometro entre los barcos, la marina dio el aviso de alejamiento, no podían hacer mucho más, no eran un barco de guerra.
-Usopp, en cuanto Sanji este de vuelta…hunde esos barcos – No era buena idea, pero en ese momento no hablaba Zoro, hablaba su ira. – Y a todos los que estén en él.
Nadie le dijo nada.
-¡Maya-chan, vamos a la enfermería, vienen los piratas que te tenían secuestrada! – Tenía que alejarse de la multitud, ahora que habían descubierto que su nueva apariencia era una buena estrategia de despiste.
Miro por encima de la barandilla, el mar…era una buena escapada, y el bamboleo de los barcos una buena excusa, quizás el haberse quedado embarazado no era tan malo…Cuando una bala de cañón dio más cerca de lo necesario, y formo una buena nube de humo que aprovecho para dejarse caer al agua. La doctora Soaya estaba demasiado asustada como para dar la voz de alarma, tenía todas a su favor.
-¡Nami, algo a caído al mar! ¡Creo que es Sanji! ¡Nos está haciendo señales y los marines se preparan para el abordaje! – Eso paró a Zoro, estaba entre reunirse ya con Sanji o proteger a la tripulación.
-Yo iré a buscarlo – Ni siquiera esperó confirmación, Nova se lanzó al mar a buscar a su padre mientras veía a los marines pasar por encima de su cabeza y aterrizar en el Thousand para ser rechazados.
En cuanto tiraron la escalera y subieron a bordo, Zoro abrazó a Sanji, no quedaba ni un solo marine, claro, no eran guerreros.
-Usopp, húndelos.
-No, no lo hagas, Zoro, no son guerreros, podemos pasar a su lado y no nos harán nada – Usopp miró a Luffy, quien negó y pusieron rumbo a la isla – Gracias.
-Estaba preocupado – lo besó, sin importarle quien pudiera verlos.
