Un hombre era fuerte, apuesto, valiente, decidido y con honor. Sí, eso era lo que pensaba James Potter, y todo el pueblo, de lo que tenía que ser un hombre y justamente él entraba en ese tipo.
Una mujer, por el contrario, era sumisa, callada, obediente, hermosa, de esbelta figura y cuidadora de su esposo. Si, eso era lo que pensaba James Potter, y todo el pueblo, de lo que tenía que ser una mujer y justamente Lily no entraba en ese tipo.
Lily cabalgaba en el hipogrifo de Frank; Growner, hacía el campo del decimoquinto batallón de guerra. Traía puesta la capa de guerra de Frank junto con sus medallas. ¿Cómo le quitó eso a Frank? Vamos, si ella si que era astuta y ágil en esas cosas.
Lily tenía una capa muy parecida de color a la de Frank – que siempre llevaba puesta para demostrar que era general- así que solamente le puso algunos botones bordados y broches para que pesaran lo mismo que las medallas y así él no se diera cuenta cuando tomara la capa.
De todos modos, Lily pensó que Frank iba a estar en otro mundo cuando partiera de la casa de ella y Alice y no iba a notar la diferencia de capa y así pasó. Pero por cualquier cosa, Lily se escondió esa misma noche por si Frank se daba cuenta y regresaba a la casa.
Pero él general no se dio cuenta hasta otro día que se puso su capa y se miró en el espejo con rostro triste y resignado. Cuando vió lo estúpido que se veía con los broches que Lily le había colocado se enojó demasiado y salió a todo galope en su hipogrifo a casa de Alice y Lily. Él pensaba que Lily había escondido su capa de general para que él no fuera, así que cuando llegó a casa de Alice, algo retrasado pues comenzaba a amanecer y él ya debería de estar en camino, se sorprendió al no ver a Lily Ahí.
- ¿Qué pasa, Frank?.- preguntó Alice al recibirlo angustiada. Solamente llevaba puesto una capa encima de su pijama.
- ¿Dónde está Lily? Ella tomó mi capa y me dio esto.- le mostró la tonta capa bordada y Alice no pudo evitar reir al ver que bordó dibujos su amiga.- Tengo que llegar al campo pronto y esto me está retrasando.
Alice lo invitó a entrar e ir al cuarto de Lily, que seguramente estaría ya levantada y con la capa en hombros y sin querer soltarla. De solo imaginarse a su amiga se rió, pero tomó fuertemente el brazo de Frank. Ella tampoco deseaba que él se fuera.
- ¿Pasa algo?.- preguntó Madame Mcgonagall a medio pasillo cuando vio llegando a Frank con Alice fuertemente tomada de su brazo.
- Oh, no. Pero si Lily no me devuelve mi capa si que pasará algo.- contestó enojado.
Alice le guiñó un ojo a Mcgonagall y ella sonrió. Esa Lily si que era inteligente.
Cuando abrieron el cuarto de Lily encontraron todo en perfecto orden y solamente una pequeña nota en su cama. Frank soltó un grito de furía y Alice sonrió por ese gesto. Madame Mcgonagall fue la única que tomó la nota y la leyó. Su cara se puso pálida pero nadie lo notó por unos minutos hasta que la señora se sentó en la cama de Lily y comenzó a respirar con dificultad.
Alice tomó la nota, la leyó y horrorizada se la dio a Frank para que comprobara que decía lo que ella tanto temía.
"Alice, yo tomé la capa de Frank. Ustedes merecen ser felices y yo voy a velar porque eso pase. No te preocupes, regresaré sana y salva. Mientras tanto, sé feliz con Frank.
Te quiere, Lily.
P.D. Ah, y dile a Frank que también tomé a Growner."
Cuando leyó eso último pensó que estaba mal. Él había cabalgado en su hipogrifo esa mañana y seguro que era su Growner. Él lo había ensillado y le había puesto toda la armadura necesaria para la guerra y había... palideció.
Rápido fue a la parte delantera de la casa donde estaría su hipogrifo y no lo encontró.
- Es demasiado lista.- susurró Frank.
Lily se había escondido toda la noche para cuando llegara Frank, que era seguro descubriría la capa, tomar el hipogrifo en el que viniera e irse. Pero no creía que tuviera tan buena suerte ella, pues tomó el mejor de todos los que tenía el joven general.
- ¡Debes detenerla!.- le urgió Alice llegando a su lado.- ¡Ella no sabe nada de guerras! Es una niña apenas...
- Tal vez no sepa de guerras.- abrazó a Alice.- Pero es sumamente inteligente. Me ha engañado a mí, y espero que también al general James Potter.- miró a Alice con temor.- Porque si la descubren, la van a matar.
Alice ahogó un grito y comenzó a llorar.
- Pues debemos de seguir esta farsa entonces por el bien de Lily.- dijo Madame Mcgonagall legando hasta donde ellos estaban.- Ahora no vas a poder salir de esta casa, Frank. Todo el mundo piensa que tú estás en el campo de batalla. Y es lógico que Lily no salga después de lo que le pasó con la casamentera. Así que tendrás que estar al menos un mes aquí.
Y así fue como la pequeña Lily consiguió todas las cosas para hacerse pasar por el general Frank Longbottom. Había divisado el campamento a unos cuantos kilómetros cuando sobrevoló la zona con Growner. Pero antes de llegar se escondió entre los arboles para cambiar de look completamente.
Se vendó el pecho, y no era mucho. Tomó la espada de Frank que estaba enfundada junto a varias armas más y llevaba a cuestas Growner y se cortó el cabello. Pero seguía siendo un color muy rojo y alguien que hubiera escuchado rumores de Frank sabía que él tenía el cabello castaño y no rojizo, así que tomó un poco de lodo y se lo puso en el cabello, dejó que se secara y se contempló en un espejo que llevaba, se le veía horrible, para una mujer pero perfecto para un hombre. Se puso varias camisas que había tomado del almacén para los sirvientes y también varios pantalones, para tener más musculatura.
No parecía un fiero guerrero pero tampoco parecía una dulce señorita. Era la menos perfecto en lo que podía esperar.
- Hola, soy el general Frank Longbottom.- dijo con la voz más grave que podía, le salió horrible.
Intentó de nuevo y no le salió. Tenía que usar una voz que no le doliera la garganta después de hablar mucho y con la que pudiera gritas si es que lo quería. Al final, logró encontrar el tono de voz perfecto, al menos eso pensaba ella.
- Bien Growner, ¿cómo me veo?.- le preguntó al hipogrifo que negó con la cabeza y puso los ojos en blanco.- Ya sé que es una locura, pero es por el bien de Frank y Alice.
Growner asintió. Ese sí que era un hipogrifo inteligente.
- Bien, ahora quiero que me lleves con esos tontos hombre y son el más tonto entre ellos, osea el general James Potter. Tú te sabes mover entre hombres, así que no me dejes manejar a mí la situación, hazlo tú.
Growner se puso al lado de Lily para que ella lo montara y comenzaron su travesía.
Cuando Lily entró en el campo del batallón se arrepintió.
Era una fortaleza de tres hectáreas con un gran campo para entrenar, las caballerizas en la parte derecha y al fondo un gran edificio donde estaría el cuartel y los dormitorios de los soldados. Eso hizo que recordara que tal vez dormiría entre hombres. Se sonrojó de pensar eso. Pero esperó que como general le dieran una habitación privada.
Todo eso estaba cercado por una barda de al menos cinco metros. Y cada cien metros alrededor había un puesto de vigilancia. Claro que las puertas se abrieron en cuanto ella llegó porque su hipogrifo y su capa de general le hacían saber a todo mundo que debían de respetar a aquel jinete.
En cuanto entró supo que ese iba a ser un largo mes.
James Potter esperaba afuera del edificio principal al general. En cuanto Sirius le avisó que se acercaba a hipogrifo, él salió a recibirlo sin su habitual sonrisa. Había planeado mandar al general Longbottom al campo durante un mes y él quedarse en la ciudad, pero el rey lo mandó también al campo para que estuviera ayudando a Longbottom, después de todo él entrenaría al batallón de James.
- Maldición.- susurró él cuando vio al hombre llegar.
Ahora tendría que pasar un mes ahí. Al menos esperaba que a su prometida se le fuera el amor por Longbottom en ese tiempo y aceptara salir al menos una noche con James.
- General Longbottom.- dijo seriamente James saludando con una mano en la cabeza.- Soy el general James Potter, líder del décimo quinto batallón de guerra del rey Albus Dumbledor.
Lily bajó del hipogrifo y notó un nudo en su estómago pero con la voz que había practicado dijo.
- General Frank Longbottom, lider del décimo batallón de guerra del rey Albus Dumbledor.- eh imitó el saludo de James.
Fue algo estúpido, pero a James ese gesto se le hizo un tato femenino. De hecho la constitución del general no era la de un hombre, aunque tampoco la de una mujer. Tenía los ojos verdes y el cabello castaño... ¿Castaño?
- ¿Cayó a algún charco de lodo cuando venía?- le preguntó James por su cabello.
Lily abrió los ojos sorprendida porque él lo notara, porque nadie le había dicho algo de su cabello, claro quien más se iba a atrever a decirle algo a un general que otro general.
- Suelo llevarlo así para poder camuflagearme si hace falta y no perder el tiempo.- dijo lo más segura que podía, aunque sus manos estaban sudorosas.- ¿Acaso usted no está preparado para un ataque sorpresa?
El tono que usó no le gustó nada a James, como si lo estuvieran regañando. A él jamás le habían regañado o negado algo, siempre se salía con la suya, y ahora iba a procurar que ese general y ahora iba a procurar que ese estupido general desistiera de casarse con la hermosa dama.
- Si claro que lo estoy.- refunfuñó James.- Pero ese no es el punto. Esta tarde comenzarán las clases. Espero que tenga algún bueno y nuevo que enseñar a mis soldados, me han dicho que es muy bueno con la varita. Tal vez un poco de defensa.
Lily palideció. Hasta ese momento jamás había tocado una varita. A las mujeres no se les tenía permitido hacer magia aunque pudieran. Por eso, no sabía ni un solo hechizo ni conocía nada. Había escuchado algunos de Frank pero era tontos hechizos para hacer levitar objetos o para encender fuego, nada del otro mundo.
- Si, mi varita... verá... yo tengo un avarita...- balbuceó la chica y James alzó una ceja.- Pero esta varita...
Growner aleteó un poco y Lily lo volteó a ver. El hipogrifo se acercó a ella y se puso a su costado, cerca de una bolsa donde Lily había encontrado ciertas pertenencias de Frank. La chica miró al hipogrifo y entendió así que metió su mano y sintió en el fondo de la bolsa un fino pedazo de madera. Lo tomó fuertemente entre sus manos y lo sacó de su bolsa.
- ¡Aquí esta!- exclamó con júbilo la chica y con la voz un tanto chillona.
La hermosa varita de Frank era bastante grande y sacó chispas verdes en cuanto ella la tocó.
James frunció el ceño. La varita de ese general era más grande que la de él. Si, los hombres tenían cierto resentimiento sexual en cuando a las varitas de otros hombres, pero eso no se discutirá en este momento. Aunque el ego de James comenzó a ser herido desde ese momento.
- Perfecto.- respondió enojado.- Creo que deseará descansar antes de comenzar sus clases. Perdone que no le tenga una habitación para usted solo, pero estamos escasos de habitaciones. Tendrá que compartir una con mis soldados.
Lily abrió los ojos horrorizada.
- ¿Le disgusta la idea?- preguntó divertido James.
- Yo quisiera una habitación sola.
- Imposible.- James se regocijó al ver los ojos de terror del general Longbottom.- Pero usted no es una nenaza para ponerse sus moños, verdad?
Eso tomó por sorpresa a Lily. ¡Le estaba retando!
- Claro que no. Yo dormía en el campo de batalla en la intemperie.- recordaba que Frank había dicho eso alguna vez.- No me importa dormir con unos cuantos soldados.
James frunció la boca, pero después sonrió.
- Bien, me voy a dormir un rato en mi habitación privada.- se volteó hacia un soldado que estaba cerca de él.- Sirius, llévalo a tu habitación. Compartirá con ustedes tres.
Lily caminó lo más serena que pudo.
- ¿Seguro que no quiere bañarse?- preguntó Sirius por tercera vez al ver su cabello.
- Seguro.- respondió nada segura Lily.
No sabía como iba a poder dormir entre tres hombres, pero lo tendría que hacer. Ella no era una cobarde.
- Por si desea bañarse después, allí está el baño.- dijo refiriéndose a una puerta al fondo del pasillo.
- Un momento.- dijo ella y se detuvo. Al igual que Sirius y dos soldados que llevaban sus maletas.- ¿Quieres decir que compartiré baño?
Sirius volteó a ver a los soldados y luego a Lily y sonrió.
- Claro. Pero son diez regaderas y diez sanitarios. Normalmente no tardamos mucho en bañarnos, así que no habrá problema.
¡Baños juntos! Ella se tendría que bañar con hombres viéndola... o ella viendo hombres. De ninguna manera. Esperaría a que todos estuvieran dormidos para bañarse o se despertaría muy temprano.
Llegaron al cuarto que iba a compartir y los dos soldados se fueron de ahí después de dejar sus maletas.
-Bien, yo soy Sirius Black, señor, y voy a ser su compañero de litera.- señaló la cama de arriba de dónde habían puesto sus cosas.
En ese momento se abrió la puerta y entraron dos hombres. Uno tenía el cabello cobrizo y el otro rubio.
- ¡Qué bien que llegan!- dijo Sirius alegre y señaló a Lily.- Él es el general Frank Longbottom, compartirá nuestro cuarto este mes.
Lily los miró e iba a sonreír pero creyó más conveniente hacer una inclinación de cabeza. Le llamó mucho la atención el chico de cabello cobrizo, pues parecía algo enfermo. Pero cuando sus ojos estuvieron en el chico rubio, sabía que algo iba a ir mal.
El chico rubio chilló.
- ¿qué sucede, Peter?- preguntó Sirius, luego se volvió al general.- Lo debe de disculpar, es así de raro. Él es Peter Pettegrew y él Remus Lupin.- el chico Lupin le hizo una inclinación de cabeza,- Peter, vas a asustar al general.
- Él no es el general Frank Longbottom.- chilló Peter apuntándolo.
Lily abrió los ojos asustada sin saber qué hacer. ¿Cómo era posible que la hubieran descubierto tan rápido?
- ¿Qué dices?- preguntó sorprendido Sirius.
- ¡Él no es el general Frank Longbottom!- exclamó y se acercó a ver a Lily a la cara para inspeccionarla.
Esto es muy serio, Peter. No digas cosas sin sentido.- volvió a decir Sirius.
Lily no podía hablar, pues el chico la estaba viendo muy de cerca.
- No, Peter nunca olvida una cara. Él es el único que conoce al general- indicó Remus que hasta ese momento hablo con una dulce voz.- Y él general no ha dicho nada.- miró a Lily esperando que ella dijera algo pero no lo hizo.
Entonces Peter chilló más si se podía. Se puso más pálido que Lily si eso se podía.
- ¿Qué te pasa?- preguntó preocupado Sirius.
- Es... es... ¡ella!- señaló a Lily.- ¡La prometida del general Frank Longbottom!
- ¿¡QUÉ!?- gritaron Sirius, Remus y Lily.
Sirius la volteó a ver asustado y le preguntó.
- ¿Eres una chica?
Lily miró a los tres chicos que la veían sorprendidos y simplemente bajó la cabeza. No sabía lo que le iba a pasar, pero ya no podía ocultarlo más.
-Si.
FIN DEL CAPITULO!!!
Y contestando Reviews:
kittymariposa: Sip, aunque ya en este capitulo comienza a haber más acción y Lily no sabe ne la que se mete al entrar en un grupo de soldados. Espero que te haya gustado el capítulo! Gracias por tu review!
MiiniiMiirii: Aloo!!! jajajaja me hiciste reir con tu review!! jajaja. Y pues ya llegó un poco la acción, aunque es hasta el próximo capítulo cuando vemos a Lily dando clases y a James de su pupilo, jajajaja. Ah y a estos tres hombres que no saben nada de mujeres haciendole preguntas a Lily, jajajaja. Ah y mi cumpleaños... es el 5 de septiembre, ya pasó! jajajaja Cuándo el tuyo??
Mi-x-LuBrE-x-CaLa: Tenemos gusto parecidos merodeadores y mulan!!!! Lo estoy escribiendo muy rápido espero poner el próximo capítulo el siguiente viernes! Cuidate y gracias por el Review!!
JinP: Sip!! voy a continuar lo már rápido que pueda! Pronto subiré otro capitulooo!!! Y muchas gracias por tu review!!!
REVIEWS!!! Si les gustó o si no o si quieren apartar a algún merodeador (disponible solo Peter porque los demás están apartados para mua! XD)
