Inspirada en mi película favorita de Walt Disney: Mulan. Le traigo a todo aquel amante de la lectura este singular fanfic de mi pareja favorita Lily/James.

-Una chica nada femenina, unas amigas unidas por el dolor, un novio que debe salir a la guerra en vísperas de su boda, una general con un pésimo humor, tres amigos que desean más que nada acostarse con una chica... y una historia que une a todos estos personajes en una mágica fábula de amor, amistad, lealtad y valor.-



La vida de James Potter siempre había sido sumamente fácil. Con solo decir algo, sus padres movían cielo, mar y tierra para que sus deseos fueran realidad. Aprendió a los dos años que si pataleaba y lloraba lo suficiente, sus padres le concedían cualquier capricho por muy loco y descabellado que fuera. Y nunca nadie le negó nada ni lo castigo... hasta que se encontró con ella.

-Deja que las damas se sienten primero, joven Potter.- le decía su institutriz cuando tenía diez años.- Sé un caballero con ellas. Dale la mano a tu madre cuando baje de la carroza.- Repetía una y otra vez y James nunca le hizo caso.- Haz reverencia cuando estés delante de una chica.

Era bastante molesta para James tener a alguien que le diera órdenes, pues ni sus padres lo hacían, pero la dejaba pasar porque nunca le hacía caso. Su institutriz veía el poco caso que le hacía su pupilo y solamente lo miraba más enojada.

James sabía que la institutriz le había pedido permiso a los padres para poder educarlo según su método, pero los padres rechazaron el método que consistía en castigarlo si hacía algo mal. Así que el chico continuamente estaba transgrediendo las normas que su institutriz le decía.

Cuando cumplió los quince, la edad en que los chicos comienzan a ver a las chicas, la institutriz le comenzó a dar reglas sobre cómo comportarse ante las mujeres.

-A una dama,- le decía con la mirada severa.- se le tiene que respetar. Nunca besarla si no es tu prometida o esposa.- eso decía en las dos horas que tenía clase con el chico al día.- Nunca quedarse a solas con ella. No tomarse de la mano si no es tu prometida o esposa.- Y así seguía la lista de cosas que repetía siempre.

Y como siempre, James no le hacía caso para nada.

Pero la gota que derramó el vaso llegó una tarde de abril, cuando el padre de una chica fue a la casa de los Potter a reclamar que James había "desflorado" a su pequeña hija.

-Es mentira.- dijo James delante de sus padres, la chica y el padre de la chica.- Quiere atraparme, eso es todo. Yo jamás me fijaría en una chica tan fea.

La chica sollozó.

-Pero tu dijiste que me amabas.- le recriminó.

James la volteó a ver como a un insecto.

-¿Cómo me voy a fijar en una mujer que osa hablar frente a hombres sin permiso?- miró al padre.- Su hija es una libertina.

Cuando llegó a oídos de la institutriz lo que había hecho James fue inmediatamente a enfrentarlo.

-¡No te he dicho que a una mujer la debes de respetar!- le gritó enojada.

Eso fue suficiente para James, pues nadie le gritaba a él.

-Las mujeres son basura. Puedo tomar la que quiera y desecharla...

PLAF

James puso su mano en la mejilla que le ardía. Jamás le habían pegado, así que la cachetada que le acababa de dar Madame Mcgonagall le ardía como nunca, pero más le dolía su orgullo.

Ese mismo día despidieron a la institutriz Mcgonagall por la cachetada, le pagaron una fuerte suma al padre de la chica para que no dijera nada y los mandaron a vivir lejos y James Potter fue enviado a una escuela militar para que las "malas mujeres no lo tentaran a hacer cosas malas" (como su madre había dicho).

Pero el recuerdo de Mcgonagall y su cachetada siempre estaban vivos en su mente y como desprecio ante esa osadía había seguido en su vida libertina acostándose con cuanta mujer él quisiera.

Aunque, en ese momento, la mujer que él veía no era cualquiera. No pudo articular palabra cuando la vio ni pudo decir nada inteligente o coherente. ¿Qué rayos le pasaba?

-¿Otra copa?- le dijo Fara sacando de sus pensamientos a James.

-No, gracias.

James miró a la administradora de la posada. Al parecer, el dinero que le había dado la familia Potter a su padre había servido para crear esa taberna que hasta la fecha le daba buena ganancia. Cuando James reconoció a Fara Hitt como la chica que hizo que él entrara al ejército trató de volver a las andadas con ella y hacerla su amante en curso, cosa que no pasó.

No quiso seguir haciéndole insinuaciones, pues era muy aburrido estar detrás de una chica que no abría las piernas fácilmente. Fara había sido tan fácil cuando tenía catorce años y con un "eres hermosa" temblaba. Ella había perdido a su madre y no sabía nada de los hombres ni del mundo por lo que fue una presa fácil... aunque con consecuencias desastrosas.

Pero ahora no le encontraba nada de encanto, ni por un poco. Era bella, pero no le gustaba que fuera tan independiente de los hombres. Y él sabía que ella había tomado esa actitud mucho por culpa de él mismo, pero no le importaba.

-Bien, pues si no va a tomar, será mejor que se vaya.- dijo Fara que comenzaba a ponerse nerviosa por como James observaba a Lily, de la misma forma que nueve años atrás él la había observado a ella.- Únicamente puedes estar aquí si vas a tomar o comer algo.

James la miró y le sonrió.

-Oh, pero definitivamente si voy a comer.

Se paró del lugar y se dirigió a la mesa donde estaba Lily. Eso hizo que el mal presentimiento que tenía fara tuviera bases. No iba a dejar que James le hiciera nada a Lily, no volvería a pasar esa historia nunca más.

-¿Así que puedes cambiarte el cabello de color y hacerlo crecer con un simple hechizo? (*) –preguntó sorprendido Peter.- No sabía que las mujeres pudieran hacer magia tan avanzada.

-De hecho Fara inventó ese hechizo.- respondió Lily sonriendo.- Y es mejor que dormir con lodo en el cabello.

Sirius la veía muy serio desde hace tiempo, así que Lily le preguntó qué pasaba.

-Creo que James se trae algo entre manos. No deja de mirar a la mesa, siendo que dije que tú eras la prometida de Franck Longbottom.

Lily había sentido la mirada penetrante de alguien en su nuca, pero no había querido voltear, ahora sabía de quien se trataba.

-Debes de tener cuidado de él.- advirtió el moreno.

-Vamos, Sirius, sabes que yo conozco perfectamente a Potter, jamás me haría tonta.

Remus no estaba tan seguro de eso. Al parecer James tenía serias intenciones.

-Viene para acá, silencio.- advirtió Remus.

Segundos después llegó James Potter erguido en toda su estatura. Lily no pudo evitar voltear a verlo pues su presencia era sin duda difícil de evitar. Se veía realmente guapo con esa mirada pero la tenía un poco cohibida pues la veía a ella como si jamás la hubiera visto.

-Necesito hablar con Franck Longbottom- anunció James en cuanto llegó con una voz un tanto chillona.

-Él no regresará hasta mañana.- dijo Sirius.- Nos encargó que cuidáramos bien de su prometida mientras regresaba.

James le hecho una mirada helada a Sirius.

-¿Y no te desmayaras si ella te dice algo?

Golpe bajo, Sirius lo sintió.

-Por si no lo sabes, hemos superado esa etapa. Todos.- volteó a ver a Lily.- Y si quieres decirle algo a Frank espera hasta mañana, no es así señorita Evans?

Eso no le gustó en nada a James.

-Necesita decirle algo a mi prometido, yo puedo comunicárselo.- dijo Lily.

James la volteó a ver de nuevo y quedó en blanco... ¿Cuál era el plan que tenía preparado? No lo recordaba pero era algo de que Lily dejara de usar ese vestido que tan bien se le veía y se pusiera su disfraz de Frank Longbottom para que ningún otro hombre la viera.

-Entonces venga un momento a hablar conmigo, por favor.- dijo en el tono más educado que nadie jamás había escuchado hablar a James.

Sirius y Peter iban a refutar eso pero Lily asintió y tomó la mano que James le estaba ofreciendo. Sin poder decir nada más, los dos chicos se fueron a hablar en un salón privado.

-Lily se está exponiendo demasiado. No sabe de lo que es capaz James.- dijo enojado Sirius.

-Es una testaruda.- agregó Peter.

Remus sonrió.

-Pero creo que para James, ella es única.- ambos chicos lo voltearon a ver.- Creo que...

Y comenzó a contarle lo que él había descubierto.

James se sentía tan nervioso que fue más bien Lily quien lo dirigió hacia un salón privado, seguidos muy de cerca por Fara.

-Aquí está un salón.- dijo Fara dándoles el paso a ellos primero.- Si ocupas algo usa la varita.- le susurró Fara a Lily y la pelirroja le guiñó un ojo como respuesta.

Lily se sentí en una silla y miró a James que la estaba viendo. Se puso nerviosa pero le sonrió para que él comenzara a hablar, pues así era la costumbre.

-Bien.- dijo James volteando la cara para no ver a la pelirroja.- Quiero decirte... decirle...-¡Qué rayos me pasa!- al general Longbottom que de ahora en adelante tendrá un cuarto para él solo con todo y baño.- miró de reojo a Lily para ver si se ponía nerviosa ante tal cosa, pero no fue así. Era muy buena actuando.- En cuanto yo regrese al cuartel ordenaré que las pertenencias del general sean colocadas en su nuevo cuarto...

-¡NO!- gritó Lily sin querer y luego se tapó la boca. Sabía que James era de esos hombres machistas y se asustó mucho al pensar que le fuera a pegar, así que cerró los ojos.

James la miró sorprendido. Ella tenía los ojos cerrados y apretaba los puños como esperando... ¿ser golpeada? Una ira incontrolable entro en él ¿Acaso Longbottom golpeaba a su prometida?

Lily abrió los ojos poco a poco y vio toda la rabia contenida de James, a sus ojos él se estaba deteniendo de golpearla, pensó así.

-Discúlpeme.- dijo ella.

Toda la rabia se esfumó de los ojos de James.

-¿Qué?

-Por hablar sin permiso.- ella bajó la vista, odiaba hacer eso pero no quería volver a ser golpeada como esa vez con la casamentera. Ahora entendía porque las mujeres se volvían sumisas, no por decisión sino por miedo.- Pero creo que es mejor que él arregle sus cosas. No le gusta que tomen sus cosas.

James asintió.

-Me parece perfecto.- dijo él, no quería incomodar a Lily. Tal vez su equipaje traía cosas de mujeres.

-¿Alguna otra cosa que quiera informarle a mi prometido?

La cara de él se ensombreció. Prometido, ella ya estaba prometida.

-No.- dijo él.

Lily se levantó de la silla y le hizo una reverencia antes de dirigirse a la puerta.

-Lily.

Ella no tuvo tiempo de decir nada pues unas fuertes manos tomaron su rostro cuando ella se volteó y sus labios hicieron contacto con algo cálido y picoso. Ella pudo ver el rostro de el capitán James Potter pegado al suyo y no supo con seguridad porque pero cerró los ojos para disfrutar de ese beso que él le ofrecía.

Jamás había besado pero por lo que James estaba haciendo con su lengua y labios sabía que no podía haber nadie que besara mejor que él. Sintio como sus rodillas se doblaban y como James bajaba ambas manos hacia su cintura para sostenerla, pues el peligro de que ella rechazara el beso había pasado, de hecho ahora era ella la que lo intensificaba.

No sabía bien cómo pero supo que tenía que morder con delicadeza su labio cosa que le agradó a él pues dio un gemido de placer y la abrazó más contra de su cuerpo.

Tomando un poco de confianza ella puso ambos brazos alrededor del cuello de él para que no se fuera. Deseaba poder quedarse así un poco más de tiempo. James comenzó a acariciar su espalda y eso le agradó a ella.

Él se separó de ella con ciertas quejas de parte de la chica y la observó: era realmente bella.

-Lily- suspiró él.- quiero hacerte mía.

Y entonces ella se separó de él bruscamente. ¿Qué estaba haciendo? Sirius le advirtió que tuviera cuidado, Remus le advirtió como era James, Peter le dijo muchas veces como trataba a las mujeres y hasta Fara le dijo que cualquier cosa usara su varita. ¡James era un autentico Casanova! Ella había olvidado todo lo que sus amigos le dijeron y había besado a James.

-Lo siento, esto no debió de pasar.- y sin darle tiempo a él de replicar se dio media vuelta y se fue del salón.

James no se pudo mover de la impresión. Jamás una chica lo había rechazado una vez empezando a besarse. Él sabía que besaba de maravilla, aunque Lily no se quedaba atrás. Pero en cuanto sus manos caían sobre una chica ella JAMAS le decía que no a él...

James le daba vueltas una y otra vez a lo que había sucedido, Lily ya había reaccionado y se iba a dejar llevar... ¿¡porqué no quiso!?

Horas más tarde, en la oscuridad de su cuarto, el general James Potter se seguía preguntando qué había pasado. Hacía un tiempo una chica también le había dicho que no pero ella no había dejado ni si quiera besarla, fue Fara. Pronto desistió pues le dio flojera seguir con ella, pero ahora Lily le hacía eso.

¿Tanto quería a Franck Longbottom? Su estomago daba saltos enojado por eso.


:D YA REGRESÉ!!! PERDÓN POR HABERLO DEJADO POR TANTO TIEMPO PERO LA ESCUELA ME TENÍA ATONTADA!! AQUÍ UN NUEVO CAPÍTULO. DE AHORA EN ADELANTE EL FANFIC VA A IR MÁS RÁPIDO PUES YA ESTÁN LOS PERSONAJES PRINCIPALES.

dianapotter: Hola! no, James no va a hacer esas cosas... en este capitulo, jajaja... Pero si viene más adelante un poco de malicia por parte de él. En el próximo capitulo lo leeras. Espero que te haya gustado este, bye!

Sami-Marauder girl: Gracias por leer mi fanfic. A mi tmb me gustó poner a Lily de general. Me recuerda mucho a cuando tengo que exponer y no sé anda de mi exposición, que todo lo hace a lo que sabe, yo osy así :D

tete: Ya subi el cap!!! :D ya sé, me merezco un jitomatazo por tardarme tanto, perdón!!! pero voy a tratar de subirlos más rápido!

: Hola!! Que bien que te agradó el capitulo anterior, me divertí muchisimo escribiendolo y la verdad que es de los que más orgullo tengo. Normalmente escribo cosas que me han pasado o eh visto en la vida real para que no sea tan fantasiosa la historia, porque a veces no me creo de esos fics donde Lily no para de pelearse con James. Digo, debe haber un momento de normalidad, no? Espeor que este cap también te guste, cuidate! Adieu!!!

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