Inspirada en mi película favorita de Walt Disney: Mulan. Le traigo a todo aquel amante de la lectura este singular fanfic de mi pareja favorita Lily/James.

-Una chica nada femenina, unas amigas unidas por el dolor, un novio que debe salir a la guerra en vísperas de su boda, una general con un pésimo humor, tres amigos que desean más que nada acostarse con una chica... y una historia que une a todos estos personajes en una mágica fábula de amor, amistad, lealtad y valor.-


La nueva habitación de Lily era cómoda. Tenía un baño propio, una cama grande una ventana con una vista fabulosa, sabanas limpias todos los días; pero no tenía a sus amigos. Ella se había acostumbrado a estar con los tres chicos, y la primera noche que durmió ahí se sintió sola.

-¿En serio quieres seguir en esa habitación tu sola?- preguntó Sirius tratando que ella regresara con ellos.

-Creo que así, puede tener privacidad, Sirius.- le indicó Remus molesto.- Y no le hables de ella. Recuerda que todos creen que es él.

Sirius volteó a ver hacia ambos lados del comedor, pero nadie estaba cerca para escucharlos.

-Nosotros te podemos proteger de cualquier depravado, regresa las cosas no son igual sin ti.- le volvió a insistir Sirius.

Remus le dio un golpe en la cabeza. Y Lily se rió por aquello.

-El único depravado aquí sería James, y él odia al que cree ser el capitán Longbottom, así que no hay peligro.- miró a Lily.- ¿Estás cómoda en esa habitación?

Ella asintió, pues un nudo en su garganta no le permitía decir que sí. Ella los extrañaba mucho y se sentía realmente sola en las noches. Con los tres chicos se sentía segura y fuera de ellos... como una extraña. Pero no podía vivir a base de ellos, no era justo.

-Buenos días.

Los cuatro chicos se pusieron muy tensos ante aquella voz.

-James.- le sonrió Sirius.- Siéntate, ¿ya desayunaste?

Lily no quería voltear a verlo. Desde hacía tres días que le estaba sacando la vuelta y no había visto a James. Aunque James entrenaba todos los días con ellos, Lily procuraba que el entrenamiento fuera pesado y sin tiempo para platicar y que al final del día o en las comidas James nunca la encontrara.

-Gracias.- dijo mientras acercaba una silla y la ponía al lado de Sirius, justo en frente de Lily.- Precisamente quería hablar con ustedes chicos.- les guiñó un ojo.- A, y con Longbottom.- la sonrió a Lily, pero ella apartó la mirada. Eso no le gustó a Remus que lo notó.- El próximo fin de semana se celebra la noche de las luciérnagas en el pueblo.

-¡Es cierto!- exclamó Peter feliz, miró a Lily y le dijo.- Tú jamás has ido, deberíamos ir. Es grandioso.- Miró al techo y sonrió con una mirada soñadora.- El año pasado yo di mi primer beso en esa noche.

Lily levantó una ceja incrédula que aquel chico tan torpe para hablarle a las mujeres le haya dado un beso a una chica.

-Pero no dijiste que fue a un cerdo a quien le diste el beso.- sonrió Sirius.- Estaba todo tan oscuro para poder observar a las luciérnagas pasar por el pueblo y pensaste que aquella chica seguía ahí, así que la besaste.

Peter entrecerró los ojos y miró a Sirius.

-Pero di mi primer beso.

Los cuatro chicos, excepto Peter, se rieron de aquello.

-Muy bien, entonces la próxima semana saldremos los hombres a buscar chicas que besar.- miró a Lily.- Espero que cuides a tu prometida si es que asiste, porque cualquier hombre podría besarla en esa noche.

La garganta de Lily se resecó y no pudo decir ninguna palabra.

-La noche de las luciérnagas es un evento que se hace cada año en el pueblo. Una vez al año se apagan todas las luces del pueblo para que miles de luciérnagas pasen por el pueblo e iluminen todo. Pero normalmente, cuando eso pasa, los hombres besan a las mujeres que quieren.

Remus le explicaba a Lily lo que era la noche de las luciérnagas mientras iban al campo a entrenar.

-Se escucha bien la idea.- pensó Lily y su mente voló a aquel día en el que James la besó. No pudo ocultar sus mejillas rojas y eso lo notó también Remus.- Creo que no iré.

Siriu puso cara de perrito de la calle.

-Oh, vamos. Será divertido.- había unos chicos cerca escuchándolos.- Puedes decirle a tu prometida que no vaya.- le guiñó un ojo.- Así estarás a salvo.- susurró.- y nos darás consejos de cómo besar a una chica. Ocupo un consejo por cierto.

Se le hacía tarde a ella que los chicos no le dijeran algo sobre sus clases de cómo tratar a las chicas. Aunque veía una gran mejoría en ellos. Sirius había podido hablar con normalidad con Fara, aunque Lily creía que era porque Sirius aún no la veía como a una mujer.

-Hoy trabajaremos en equipo.- anunció Lily con la voz más fuerte y varonil que podía, había practicando mucho pues siempre se ponía nerviosa cuando James entrenaba con ellos y sobre todo cuando no tenía nada que cubriera su pecho musculoso.- Quiero que aprendan a cubrir la espalda de su compañero.- tragó cuando pensó en la espalda de James.- Así que quiero que estén en equipo de cuatro. Dos van a intentar atacar a uno con todo lo que les he enseñado. Esa persona va a estar atada de ojos. El otro, lo va a defender. ¿Está claro?

Hubo un asentimiento general, así que se comenzó el trabajo.

-¿Quiere estar en mi equipo, Capitan?- preguntó James a Lily sorprendiéndola pues no lo había visto llegar.

-No, yo solo observaré.- respondió nerviosa mientras lanzaba miradas significativas a sus amigos para que fueran por James.

Lo bueno fue que Remus rápidamente entendió todo. Al final quedaron los tres chicos junto con James. El afortunado para tener los ojos cerrados fue Peter, y el defensor Sirius.

-Defiéndeme, Sirius.- rogó Peter.- No quiero ningún hechizo de parte de James.

Eso intrigó a Lily, pero se alejó un poco para observar a todos los hombres que practicaban. En general todos estaban haciéndolo bien, de vez en cuando se escuchaba un "auch" pórque se colaba algún hechizo y lanzaba algunos metros al que tenía los ojos cerrados.

De pronto, un estruendo sonó.

Lily volteó y observó un gran agujero en el piso a unos centímetros de donde estaba Peter, el cual estaba blanco como la nieve.

-Te dije que lo haría en serio.- sonrió James con su varita en alto y lanzó otro ataque.

Esta vez fue Remus quien evitó que el hechizo llegara a Peter. Sirius estaba tomando un poco de aire mientras seguía defendiendo a Peter. James brincaba y se desplazaba como un venado mientras lanzaba sus hechizos provenientes de todas direcciones. Apenas podían detenerlos los otros dos chicos, y Peter ni hacía más que temblar.

Cuando comprendió que tenía la boca abierta, Lily rápido la cerró. En ese instante notó que todos habían parado la pelea para ver cómo el capitán Potter lanzaba sus ataques con gran fiereza y poder.

-Ahora recuerdo porque es nuestro capitán- dijo uno de los chicos que siempre había alabado a Lily, por lo cual ella sintió un poco de celos.

"Estás loca Lily Evans"- pensó para sí misma la chica al dar el primer paso.

Ella comenzó a avanzar hacia donde estaba la barrera de los dos chicos defendiendo a Peter y recordando vagamente los hechizos que Fara le había enseñado.

-¡PROTEGO!- gritó con la varita en alto.

Sirius, Remus y Peter cayeron al suelo debido al impacto. James tambaleó pero pudo mantenerse en pie. Solamente se escuchó un "ooooh" proveniente de los otros chicos en entrenamiento.

El hechizo de Lily había sido tan poderoso que había mandado una honda de impacto que había sorprendido a todos. Una barrera alta y larga se había puesto entre James y Lily haciendo que ningún hechizo de él pudiera atravesarla... por unos segundos. Tan pronto como aparecío la gran barrera, también desapareció.

Eso sorprendió mucho más a James que el que hubiera aparecido esa barrera y observó a Lily con una ceja en alto.

-¿No sabes controlar completamente tu magia?

Lily no pudo ni responder debido al asombro de que pudo hacer magia.

-Tienes demasiado poder ocupas controlarlo.

Sirius, Remus y Peter- quien se estaba quitando la venda de los ojos- miraban la escena sin poder moverse. Ellos pensaban que tal vez James iba a comenzar a sospechar que el capitán Longbottom no era exactamente el capitán Longbottom. Después de todo, lo primero que se le enseña a un soldado es a controlar su magia.

Los otros chicos venían corriendo a felicitar a ambos capitanes y gracias a eso Lily no tuvo que responder a esa pregunta.

-Estuvo fantástico sus ataques, Capitán Potter.

-¡Magnífico el protego! Jamás había visto uno tan poderoso!

Los comentarios siguieron toda la tarde hasta la hora de la comida. Lily les había puesto más ejercicios y evitó completamente hablar con James, y la ayudaron Remus, Sirius y Peter para eso.

-Creo que deberías decirle que quitaste el hechizo porque no querías impresionarlo.- dijo Sirius.

-No, dile que lo usaste sin pensarlo y cuando descubriste que nos habías ayudado en el entrenamiento lo quitaste.- expresó Remus.

-No, dile que estabas demasiado cansada para hacer un hechizo tan poderoso y que no lo pudiste controlar bien, pero que lo sabes hacer.- indicó Peter.

Lily tenía la cara enterrada en la mesa.

-Olvídenlo. Me voy a olvidar de todo esto y no voy a volver a platicar con Potter.- levantó la cara.- Solo quedan dos semanas más y esto habrá terminado. Me iré a casa y Potter jamás me volverá a ver.

Una mirada triste cursó por el rostro de los tres chicos.

-A ustedes si los veré de nuevo.- les sonrió.- Deben de ir a visitarme. De seguro que a Franck y Alice no les importa. Aparte, me encantaría ver la cara de McGonagall cuando tres hombres aparezcan en la puerta de la casa preguntando por mí.- sonrió más aún.- Pensará que al fin tengo pretendientes.- lanzó una risa irónica.

-¿No tienes pretendientes?- preguntó sorprendido Peter. Ella negó con la cabeza.- ¿Por qué?

Lily creyó que se estaba burlando de ella y le iba a responder pero notó la cara de sorpresa de Sirius y Remus también.

-No es visible.- dijo levantando la cara completamente de la mesa y con sus manos apuntó su cara y su cuerpo.- No soy nada femenina. No tengo un buen cuerpo ni una bella cara. Reprobé con la casamentera. No tengo a nadie que me respalde como hombre de mi casa. Soy toda una mujer llena de vergüenza para cualquier hombre.- se rió.

-Eso no es cierto.- Lily jamás había visto a Sirius tan serio.- Eres bella.

-¿Y entonces cómo es que me hablas normal sabiendo que soy una mujer?- levantó una ceja.- Es porque no soy lo suficientemente mujer como para que me veas como una.

Sirius quería decir más, pero Remus lo calló. James se acercaba.

"oh, no, que no se detenga, que pase delante." pensó Lily centrando su vista en la mesa.

James se detuvo a su lado.

-Ocupo hablar con usted, capitán- miró a los tres chicos.- a solas.

Más acorralada no podía estar, así que sin decir nada más se levantó de la mesa y caminó fuera del comedor siguiendo a James.

-Vamos a mi despacho.- dijo James, no como una petición sino como una orden.

Lily lo siguió sin decir nada, el nerviosismo comenzó a cambiar por culpa. Y no presisamente por tantas mentiras que había dicho, sino por los pensamientos que venían a su cabeza al ver la espalda de James.

Recordaba perfectamente el torso desnudo de James a la luz del sol. Como él la miraba fijamente cada que ella daba una instrucción. Como sonreía cada que hacían chistes o comentarios y luego la miraba y sonreía coquetamente.

Si no supiera que James era tan mujeriego, juraría que era gay... o que había descubierto que ella era mujer; pero eso último era imposible. ¿Por qué James le seguiría la corriente? O al menos eso pensaba Lily.

-Sientese.- pidió James mientras él se ponía del otro lado del escritorio.- El fin de semana voy a dejar a los chicos salir al pueblo. Desde el sábado a medio día hasta el domingo a medio día.

Eso sorprendió a Lily. James jamás dejaba salir tanto tiempo a su tropa y menos le informaba a ella.

-Lo hago.- dijo James al ver que ella iba a abrir la boca.- porque usted va a tener clases particulares conmigo sobre control de magia. No quiero que vuelva a repetirse lo de esta vez.

Lily no dijo nada más ni reclamó. No le gustaba la idea de clases ella y él pero era mejor que cualquier otra cosa.

-Me parece bien.

CONTINUARA...


Lo sé, es muy corto, pero tenía que dividir este capitulo! ya llevaba 15 hojas y no lo podía acabar! Así k lo dividí. También porque el Internet de mi nueva casa es super lento y no puede cargar algo muy pesado!

Perdonen que no pueda contestar los reviews, pero los revisé todos! muchas gracias! Sigan mandando, eso me alienta mucho! Cuidense!