Titulo: Légende des Dragons

Capítulo 7.- Los Preparativos. El ritual del Control Mental.

Fandom: Fairy Tail

Derechos de Autor: FT no me pertenece, es de Hiro-san, pero los personajes de Kassandra, Violet, Satania, Fold, Ceren, Enfer y Odayin son de mi total autoría (basados en algunas cosas a los personajes de FT)

Aclaraciones:

Capítulo 7.- Los preparativos. El ritual del Control Mental.

Los gritos que se escuchaban entre esas paredes rocosas, cada vez eran más débiles, las respiraciones de cada una de las magas era cada vez más suave, estaban a punto de colapsar, ya no se resistían, ya no pedían ser liberadas, solo rogaban mentalmente que alguien las sacara de ese sufrimiento, esa tortura que estaba acabando con su valentía, con su poder.

La puerta de una de las celdas fue abierta y se pudo ver aquella mesa metálica con la maga de aire que estaba al borde del desmayo, a su lado, con sus manos envueltas en fuego, un chico de cabellera negra, su piel es trigueña mientras que en su pómulo derecho se puede distinguir aquel pentagrama que lo distinguía como miembro de fallen Soul.

-Es suficiente Enfer, ella ya está lista… -el recién entrado de cabellera blanca se encaminó hacia la mesa, los ojos platinados de la chica se veían opacos, rogándole liberarla de ese sufrimiento y su mirada verde se endureció más.

-Iré por la maga de agua –sentenció el pelinegro mientras apagaba sus manos y le daba la espalda al peliblanco.

-Enfer… -el mencionado se detuvo sin girarse- ¿Por qué te has ensañado con ella?... –preguntó mirando los ojos angustiados de la peliblanca- Con Fold no fuiste tan cruel…

El pelinegro no contestó nada, simplemente salió de la sala con una sonrisa retorcida en su rostro, Ceren miró su espalda y volvió a la cara de la chica mientras invocaba con una de sus manos, una daga dorada.

-Lo siento pequeña Odayin, necesitamos de tu sangre para el ritual… -la chica lo miró con miedo mientras se retorcía con renovadas fuerzas- No te muevas… a partir de hoy, serás parte de Fallen Soul… -el grito de la chica se escuchó en toda la mansión.

En una recamara lujosa, Kassandra se miraba al espejo, sus ojos violetas estaban perdidos en su reflejo. Ataviada con un vestido elegante y amplio con muchos encajes en tonos morados y blancos, su cabello recogido en un chongo alto adornado con diamantes, se miraba con rencor y apretaba los puños con dolor… el grito que había escuchado que venía de las entrañas de su castillo, le indicaba que el ritual ya estaba preparado, solo faltaba el ingrediente principal.

Ella.

Una de sus manos se elevó a su pecho donde anteriormente estaba la marca de Fairy Tail y acaricio la piel suavemente, su semblante cambió a una sonrisa amarga, estaba triste, desolada pero estaba convencida de que era lo mejor, no había otra forma.

-No crees, Kassandra-sama, ¿qué le estás dando demasiados puntos a ese gremio legal?- la pelinegra cerró los ojos.

-Satania, debes alistarte para el ritual… -se dio la media vuelta ignorando la pregunta de la pelirosa que estaba detenida en la puerta, mirándola seriamente, Kassandra se acercó a la puerta, con los le ordenó que la dejara pasar, Satania se hizo a un lado dejándola pasar y suspiró.-

La pelinegra se detuvo un momento.

-Satania… -la pelirosa le miró la espalda- No le doy puntos a un gremio, no te metas en terrenos peligrosos… -el ambiente se tornó húmero, la silueta de Kassandra se iluminó de violeta, Satania se hincó con temor y sumisión, temerosa y sudando frío. Kassandra siguió su camino sin voltear atrás.

-Nee-chan…- susurró antes de optar con la misma postura de siempre, su sonrisa sádica volvió a sus labios y siguió a la pelinegra a las celdas donde ahora el grito de dolor de la maga de agua inundaba los pasillos del castillo, Kassandra apuró el paso con los labios apretados.

-Todo esto es mi culpa…. El sufrimiento de Fold, de Odayin y de Juvia... de Ceren, las ataduras de Satania y de Enfer… yo…-y se perdió entre los pasillos de aquel castillo custodiada por la pelirosa.

Aquellas paredes húmedas estaban en total silencio, solo los pasos de ambas mujeres resonaban cuales estruendos peligrosos y mortíferos, el rostro de ambas estaba oscurecido por la casi efímera luz que daban algunas antorchas encendidas que las guiaban hacia su destino, las celdas más profundas.

Al llegar, el peliblanco las esperaba en la puerta de lo que parecía ser la celda de castigos, y al adentrarse, al fondo, en medio de dos camas, estaba el pelinegro mirándolas con advertencia, la pelinegra solo le miró en la oscuridad.

-Empezaremos con la maga de aire…-el pelinegro afiló la mirada y sus ojos parecieron brillar con peligro mientras se descruzaba de brazos, la pelirosa le lanzó una mirada de advertencia.

-Kassandra-sama...-la voz de Ceren hizo girar a la mencionada, sus ojos violetas preguntaron- ¿Pretende hacer el ritual con las dos magas el mismo día?

La pelinegra se dio la media vuelta para darle la espalda acercándose a una de las camas donde una peliazul estaba recostada con sus gestos de tranquilidad, apenas su ella se atrevió a acariciar un cairel azulado que estaba suelto rebelde debajo de la sabana, levantó la mirada para ver la cama contigua donde una peliblanca descansaba con su rostro apacible.

-Ellos llegaran pronto, no podemos perder tiempo- el peliblanco afiló la mirada y se dio la media vuelta para salir de la habitación para comenzar a dar órdenes a los sirvientes que prepararan los artefactos necesarios.

-Kassandra-sama, dos rituales al día sería… -los ojos violetas callaron a la pelirosa.

-Si no crees que puedas ser capaz de unirme a ellas, lo haré a mi modo… -Satania solo apretó los labios y se dio la media vuelta para salir de ahí con paso apresurado. Kassandra giró sus orbes violetas a Juvia y acaricio su rostro con calma y besó su frente.

-Kassandra-sama… -frente a ella, Enfer le entregaba un par de jeringas llenas de un líquido brillante, la pelinegra lo miró atenta y tomó una de estas para levantar la sabana.

-Juvia, perdón…-susurró mientras que en el brazo de la maga de agua, insertaba la aguja e inyectaba aquella sustancia brillante. Repitieron el mismo método con la peliblanca mientras Kassandra acariciaba su rostro sereno.

-Están al borde de la muerte ambas, Satania no tendrá que usar demasiada magia para quebrar sus defensas, en cuanto a la pócima que hemos usado, las hará indefensas hasta que tengan la protección de Fallen Soul… -el chico explicó con voz profunda sin atreverse a mirar a la pelinegra.

Kassandra sonrió.

-Enfer… cuando esto termine, libera a Odayin… -el pelinegro, aun dándole la espalda, solo negó la cabeza y salió de ahí sin decir una sola palabra, Kassandra suspiró hondamente y se acercó a la peliblanca y la observó atentamente, era una mujer hermosa, a sabiendas de su poder, había sido cruelmente tratada por Satania, y por las heridas de quemaduras leves en su piel, indicaban que Enfer se había ensañado con ella.

De la puerta, apareció Ceren.

-Kassandra-sama, es hora… -la pelinegra se alejó de las camas para caminar hacia fuera de la habitación y Ceren la siguió con la peliblanca en brazos para entrar a otra habitación cercana donde había un aparato enorme donde había una cama metálica con varios cables conectados a ella y detrás de ella, unos grilletes metálicos en la pared que se unían a la cama.

Ceren dejó a la peliblanca en la cama metálica y la aseguraba con unos grilletes igualmente metálicos, Satania preparaba algunos recipientes mientras Kassandra se giraba a la pelirosa y después a la inconsciente peliblanca.

-Despiértala- ordenó y la pelirosa se acercó a la cama metálica y posó una mano sobre su cabeza y dejó salir un poco de su magia para hacer que la peliblanca despertase abruptamente intentando moverse.

-¿Dónde estoy?- preguntó débilmente pero nadie le respondió pero logró ver que a la pelinegra le eran colocados los grilletes de la pared y la miraba seriamente, la pelirosa se acercó a Kassandra.

-¿Lista, Kassandra-sama?- la pelinegra cerró los ojos y Ceren salió de la habitación para sellarla con magia desde afuera para que nadie pudiera entrar ni salir ni interrumpir el ritual.

Satania se acercó a la cama y comenzó a concentrarse, debajo de sus pies su círculo mágico se extendía y giraba lentamente, extendió sus manos en dirección de Odayin quien sobre de ella y debajo de la cama metálica se dibujaba nuevamente el emblema de Satania, dejando salir un choque eléctrico que hizo gritar a la peliblanca, de pronto, Satania se puso en perfil y extendió su mano hacia Kassandra y un círculo mágico brilló frente a la pelinegra que apretó los ojos fuertemente.

-Ugh…- se quejó y apretó las manos pero no gritó de dolor, sabiendo que esto se debía de hacer.

-¡Conexión Mental! ¡Magia sagrada de los elementos, vinculo de mentes!- susurró y abrió los ojos y todos los círculos mágicos brillaron intensamente. Kassandra y Odayin gritaron de dolor.

Dentro de la mente de la peliblanca, se podían ver trozos de recuerdos que lentamente iban siendo absorbidos por el círculo mágico de Satania mientras que iban siendo sustituidos por una completa y ciega lealtad hacia la pelinegra, solo Kassandra y Fallen Soul existirían en su mente a partir de entonces y entre el conjuro de la magia, Satania sonreía ampliamente.

Cuando la luz se disipó, Ceren entró apresurado a la habitación acompañado de Enfer y Fold, el pelinegro se apresuró a la cama para desatar a la peliblanca que tenía la mirada perdida, Fold se apresuró a tomar a Satania que había caído de rodillas y Ceren desató a Kassandra que tenía la mirada oculta debajo de su fleco.

-Kassandra-sama…-susurró el peliblanco pero no recibió más respuesta que un par de lágrimas por sus mejillas.

-Traigan a Juvia… -susurró suavemente.

-No se puede hacer el ritual de conexión mental, Satania no puede… -Kassandra levantó su mirada y sus ojos eran rojos sangre, amenazantes, poderosos, Ceren tembló.

-Tráiganla… -el peliblanco dejó a Kassandra sentada en la cama metálica mientras Fold y Enfer sacaban de ahí a las otras dos chicas.

Kassandra se llevó una mano a su frente y suspiró, le dolía la cabeza, su magia estaba a la mitad y debía ocuparla toda para enlazarse a Juvia… no quería que pasara por el sufrimiento de Odayin o de Fold ya que conociendo a Satania, la haría sufrir demasiado y ya no había tiempo, Juvia debía de estar preparada para cuando Fairy Tail viniera.

Por la puerta, Ceren apareció con la maga peliazul en brazos y la dejó en la cama mientras que Kassandra se levantaba un poco débil.

-Déjame sola con ella, sella la habitación y cuando yo te diga, volverás… -Ceren iba a replicar, pero esos mismos ojos rojos lo detuvieron- Nadie debe ver lo que pasará aquí… es una orden-Ceren obedeció temeroso.

Cuando se quedaron solas, Kassandra regresó sus ojos a la normalidad y suspiró pesadamente, la sangre de Dragón a veces la controlaba, pero podía detenerse a tiempo porque su conciencia no la dejaba y solo era cuando su poder mágico se agotaba completamente.

Recordó vagamente la única vez que Violet la vio así y cerró los ojos, Debía concentrarse no era el momento de pensar en ellos.

-Lo siento Juvia… -la peliblanca se acercó a la mesa metálica tomando de un estante una navaja y tomó ambas muñecas de la maga de agua, haciendo un ligero corte el cual comenzaba a sangrar apenas con hilos muy finos después tomó una jeringa y sacó sangre de su propio brazo .

Kassandra tomó un recipiente y dejó caer la sangre de Juvia, rasgó el vestido en la pierna derecha y sobre el emblema de Fairy Tail en tonos celeste con la misma jeringa, le inyectó la sangre que había sacado de su cuerpo con lentamente, el emblema del gremio comenzó a brillar y después se fue atenuando muy suavemente, muy lentamente y sobre este, apareció el pentagrama de Fallen Soul.

Dejó la jeringa de lado y algo mareada, se dirigió a la cabecera de la mesa metálica y colocó sus manos a cada lado de la cabeza de la maga de agua.

-Juvia… -con algo de debilidad, susurró- Ahora mi sangre corre por tus venas, puedo adentrarme en ti, sellar tu personalidad... sin necesidad de que sufras…- dijo lentamente y la magia de Kassandra comenzó a fluir a Juvia quien estaba reaccionando muy lentamente.

Un círculo mágico de color violeta, cubrió el piso donde ambas estaban y sobre sus cabezas para después hacerse pequeño y quedar sobre la frente de la maga de agua inconsciente y se adentró a la cabeza de esta.

-Listo… -susurró cansada mientras suspiraba- Ceren, entra… -susurró antes de caer inconsciente.

-¡Kassandra!

En Fairy Tail.

Sus ojos grises estaban clavados en el cielo, su cabello era mecido por aquella brisa fresca que anunciaba una tormenta, sin camisa, con el semblante serio. Gray estaba en el techo del gremio mirando hacia la luna, al día siguiente iban a partir para ir por Juvia, lo que le preocupaba era el tiempo que les tomaría el llegar hasta donde estaba la maga de agua.

Sus sentimientos estaban volcados en dos partes, la primera y lo que dominaba era la necesidad de traer de vuelta a Juvia, si bien la maga de agua era importante como sus compañeros, no entendía la urgencia de ir por ella, no era como el sentimiento que le provocó el saber que Lucy había secuestrada, ni cuando Erza iba a ser usada cual sacrificio… era algo peor.

Temía que la vida de Juvia estuviese en juego, pero se dijo que Erza también lo estuvo, se contradecía con cada cosa que se decía a sí mismo, pero todo llevaba a la misma conclusión. Traer a Juvia de regreso.

POV de Gray

Cuando conocí a Juvia, lo único que pensaba era en derrotarla, la veía como un peligro, como si fuese a poner en riesgo todo aquello que conocía, y eso en ese momento era una de mis compañeras de gremio, Lucy Heartphilia… sin embargo, mientras luchábamos me di cuenta de que ella en realidad se adaptó a donde fue bienvenida, como todos lo hacemos alguna vez.

Cuando ella se acercó a mí en aquel hotel antes de que partiéramos en busca de una Erza secuestrada, aún sentía ese pequeño rencor de su presencia, pero me di cuenta de que en realidad quería estar conmigo… si bien decía unirse a Fairy Tail, sentía que ella quería estar realmente a mi lado.

Me pregunté el por qué.

Cuando la vi unida al gremio, cuando vi que realmente se había enamorado de Fairy Tail como todos los miembros del gremio lo habíamos hecho, me percaté de que ella era bonita, atractiva, que era una mujer que muchos hombres deseaban… por algo se convirtió en el tercer lugar de Miss Fairy Tail.

Por lo que creí prudente estar cerca de ella, sin que ella misma se diese cuenta de mis sucias intenciones –espantarle a los idiotas aprovechados-

Después vino nuestra visita a Edoras, el ver a una Juvia siendo indiferente con alguien que es exactamente igual a mí, me hizo sentirme extraño, rechazado, me hizo sentir como si necesitara de las atenciones de ella, por lo que comencé a tratarla más, a acercarme todavía más.

En el examen de Clase S, me imaginé volver a pelear con ella, la idea de cierta forma me emocionaba y cuando supe que fue derrotada por Erza, me preocupé, Erza suele ser medio bruta, por lo que seguramente le dio una buena paliza… pero cuando Grimore Heart vino a atacarnos, cuando vi que Ultear quería matarla, sentí que mi pecho se angustió y solo pude tomarla entre mis brazos, sentir el calor de su cuerpo para saber que vivía.

Cuando volvimos, cuando me di cuenta de que Juvia era parte de mi entorno, parte de mi vida, Lyon tuvo que aparecer, queriendo quitármela de manera sucia, pero no me dejé… y ahora, fue arrebatada de mis manos, sin poder hacer nada, derrotado tan fácilmente.

Pero Juvia, iré por ti, aún tenga que convertirme en lo que tenga que convertirme…

Cerró los ojos y suspiró, fue cuando sintió que alguien estaba a su lado por lo que giró sus ojos.

-Lyon- la mano de su antiguo compañero se posó en su hombro.

-No te preocupes tanto idiota, por eso estoy aquí para que todo salga bien- la mala cara de Gray le dio risa a Lyon y después ambos sonrieron.

-Si mamá los viera así, se sentiría orgullosa de ustedes…-la voz de una mujer los hizo girarse sorprendidos.

-Ultear- susurró Gray.

La maga del tiempo se acercó a ellos y se colocó en medio de ambos mirando la luna llena.

-Aunque les daría un golpe por esa costumbre de desnudarse a cada rato… como ahora – ambos se miraron y se señalaron mutuamente de forma acusadora, los dos estaban en ropa interior y Ultear soltó una risa divertida y los miró.

-Traeremos de vuelta a Juvia, también es importante para Meredy.- los dos magos de hielo la miraron y se giraron a ver la luna, juntos.

-Ojalá Ur nos viera… -susurró Lyon.

-Ella nos ve… estoy segura de eso- afirmó Ultear mientras los tres sonreían.

Por otro lado, Meredy tomaba un jugo en la barra a medio construir al lado de Lucy quien está mirando hacia la nada.

-Lucy-san…-la mencionada se gira a la pelirosa con curiosidad.

-¿Hm?-

-Cuando… cuando se llevaron a Juvia, ella estaba… ¿estaba herida?- susurró preocupada, Lucy sonrió con ternura y compasión pero a su lado se sentaba Laki Olietta, una pelilila que estaba cansada y algo sucia por la reconstrucción del gremio.

-No lo estaba, ella fue solo noqueada con un golpe por Kassandra la traidora, eso es una conexión de simbolismos- las dos chicas se quedaron con cara extrañada.

-Laki dijo que no fue lastimada en el proceso –la sonrisa y explicación de Mirajeane hicieron que ambas magas sonrieran agradecidas.

-Espero que esté bien… -dijo la rubia mientras suspiraba.

-Ella es fuerte, ella no se dejará vencer tan fácilmente… -Lucy sonrió y Meredy le regresó la sonrisa con esperanza.

Entre las calles de Magnolia, Cana Alberona caminaba con mucha calma mientras miraba al suelo, preocupada, ansiosa, ella también quería ir a esa misión pero los equipos estaban hechos, aparte de que ella estaba herida aún en su espalda, y sonrió. Si Mirajeane se enterara que estaba fuera de la cama con las heridas que tenía, seguramente la metería a la enfermería y la encadenaría amenazada.

Sudó frío al imaginarlo y de pronto, chocó con el torso de alguien pero no cayó al suelo ya que fue apresada por unos brazos. Se quejó suavemente de dolor por aquellas heridas sin curar pero reconoció el aroma de aquella persona y levantó la mirada con un poco de temor.

-Con esas heridas no deberías estar en la calle…- ella sonrió y se soltó del abrazo del chico peliverte.

-Vamos Fried, no es para tanto… -se rio pero se arrepintió de inmediato por el dolor que le dio en las costillas.

-¿Ves lo que te digo?... te acompañaré a casa.- el peliverde se dio la media vuelta y comenzaba a caminas, la castaña sonrió y lo siguió con paso calmado.

-Es raro verte en las calles de Magnolia cuando mañana partes de misión…-comenzó la conversación.

-Necesitaba tomar un poco de aire- respondió cortante y algo apenado, Cana sonrió, ella conocía a Fried, sabía que no era la verdadera razón pero no dijo nada.

Caminaron en silencio todo el camino hasta que llegaron a una residencia, Cana se detuvo y miró al suelo apenada, ella no era tímida pero con Fried todo era diferente.

-Cuídate mucho, nos veremos… -pero Fried no pudo terminar su frase, los brazos de Cana le rodeaban el cuello sorpresivamente y lo apretaba contra ella.

-No vayas a morir… -susurró muy suave al oído del peliverde que se sonrojó intensamente y la miraba sorprendido.

-Ca-Cana… -

-Prométeme que no vas a morirte… -rogó con suavidad apretando más al peliverde quien se relajó aún sonrojado y la abrazó también aun en contra de sus propias reglas.

-No moriré, lo juro… -sentenció apretándola también, de cierta forma, el que la maga de las cartas le pidiera tal cosa, le hacía sentirse completo, le hacía sentirse más comprometido.

Ella se separó de él lentamente, apenada, sonrojada, mirando a otro lado, él igualmente que ella, no se atrevía a verla pero se dio el valor de tomarla de las mejillas, ella se le quedo mirando apenada.

-Nunca rompo mis promesas ni mis juramentos… volveré-ella asintió y él le dio un beso en la frente- Cana, te juro que volveré contigo… - ella se exaltó y lo miró curiosa, el peliverde la soltó volviendo a ser el mismo de siempre, con un suave asentimiento de cabeza, le dio la espalda y comenzó a caminar alejándose de ella.

-Tonto orgulloso…- susurró suavemente mientras se daba también la vuelta para entrar a su residencia.

Dentro del gremio, Mirajeane caminaba con un par de bebidas en una bandeja en sus manos hacia uno de los pocos cuartos que habían sobrevivido al ataque de hace unos días, su rostro mostraba preocupación mientras caminaba y se detuvo en la puerta, la cual abrió.

-He traído algo de beber… -en la habitación, un hombre robusto, de cabello rubio miraba por la ventana, detrás de él, una cama donde un hombrecito yacía inconsciente.

-Mira… -el hombre se giró a ella.

-Mañana se van de misión… -ella dejó la bandeja sobre la mesa central de la habitación, Luxus se acercó a ella.- Espero que no vaya a ser demasiado complicada…-

El rubio la miró serio y le tomó de la muñeca.

-Mira… -la peliblanca giró sus ojos preocupados al rostro del nieto del maestro.- Traeremos de vuelta a esa maga de agua, y le demostraremos a esa mujer, que con Fairy Tail nadie se mete- la peliblanca sonrió y sus ojos temblaron con esperanza y asintió sonriente.

-Confío en ustedes… yo me quedaré a cuidar del Maestro y de los heridos –Luxus le sonrió como él lo puede hacer y la soltó de la mano.

-Mirajeane… -la peliblanca lo miró extrañada de que la nombrara así y con ese tono.

-Dime… -

-Volveré… y tendremos nuestra platica pendiente – la peliblanca se sonrojó con intensidad antes de salir de la puerta sin decir ni un sí ni un no.

En el barandal del gremio, mirando los destrozos, a las personas ir y venir, a algunos magos aún con vendajes, otros ayudando a los heridos, riendo, siempre sonriendo, los ojos plateados de Violet solo observaban atentamente y recordaba las palabras de Kassandra cada que hablaban de este gremio.

-El mejor gremio de todos… el más escandaloso, el más poderoso… -frunció el ceño, iría a la misión y personalmente le exigiría a Kassandra una explicación.

-El más problemático también… -la voz de alguien a su lado la hizo girar sorprendida, una gatita blanca se sentaba a su lado ofreciéndole una bebida fría que aceptó.

-Charlie… pensé que no me soportabas…- susurró.

-¡Y no lo hago! –Dijo mirando a otro lado semi sonrojada- Pero… -sus ojos se giraron al frente- Supongo que te entiendo… -ambas felinas se quedaron calladas, solo acompañándose mutuamente.

Por otro lado, Lucy estaba en su recamara sentada en la cama mientras miraba al techo meditando, se preguntaba qué era lo que había sucedido, recordaba las veces que Kassandra pasó la noche con ella platicando sus cosas, recordó cuando le confesó que ella adoraba a Violet como si fuese su hija, se preguntó el por qué si le había dicho que ella había deseado ser parte de Fairy Tail desde hace mucho tiempo, porque los traicionaba.

Se dejó caer en su cama de espaldas, preocupada, su cabello suelto enmarañado y suspiró dejando salir el aire lentamente, ciertamente estaba nerviosa, era una misión muy peligrosa, incluso sentía que iba a ser peor que cuando fueron contra Oración Seis o cuando fueron tragados por el Ánima, incluso después de la Isla Tenrou…

-Aunque pensándolo bien, Fairy Tail siempre se mete en este tipo de problemas… -sonrió con amargura y diversión y después cerró los ojos.

Una pequeña ventisca hizo que se pusiera en alerta y al abrir sus ojos chocolate, se topó con unos ojos avellana que la miraban de cerca, sentado detrás de su cabeza, inclinado hacia ella, Natsu había entrado a su casa… otra vez, sin su permiso.

-Lucy, estás seria… ¿estás bien?- preguntó mientras ella lo miraba, siempre se dijo a si misma que ese niño de pelo rosa, alocado, inconsciente, muchas veces inmaduro, bruto, lento e impulsivo, era el centro de su vida.

-Lo estoy –dijo poniendo una de sus manos en el rostro del Dragneel para alejarlo y poderse sentar pero la mano caliente de Natsu le tomó de la muñeca haciéndola girar hacia él.

-Traeremos a Juvia de vuelta… -la rubia abrió los ojos sorprendida- Se lo debo al inútil de Gray… -la soltó suavemente y ella sonrió.

-Ella es parte de nosotros… -Natsu la miró seria.

-Dormiré esta noche aquí… -Lucy parpadeó, una vena palpitante salió de su frente, otra más cuando Natsu se acomodó en la cama, y una tercera cuando comienzo a roncar.

-Na-tsu…. –murmuró peligrosa, el chico de cabello rosado, sonrió un poco, fingiendo que dormía, se giró para darle la espalda, lo cual aprovechó la rubia para sacarlo de la cama haciendo que cayera al suelo y se metió debajo de las cobijas.

-¡OYE!, ¡NO TIENES QUE TIRARME ASÍ!- comenzó a armar un espectáculo de berrinche pero la rubia le daba la espalda.

-Neh, Natsu…- el pelirosa se quedó quieto - ¿Todo saldrá bien, verdad?, Juvia volverá al gremio sana y salva igual que todos nosotros… -Natsu la miró serio y se sentó en la orilla de la cama haciendo rebotar a Lucy.

-¡Sí!, Volveremos y le daré a Gray la paliza de su vida, Venceré a Erza y le quitaré a Luxus el título del más fuerte –dijo animado, la rubia sonrió debajo de las sabanas antes de comenzar a dormitar, el mago de fuego se le quedó mirando y con una sonrisa amplia, se sentó en el suelo, al lado de la cama para quedarse a dormir con ella.

Aunque no lo admitiera en voz alta, Natsu, también estaba nervioso, molesto, asustado, pero sobre todo, ansioso de partir a ese viaje.

-Prometo que todo saldrá bien, Lucy… -susurró mientras se tocaba la bufanda blanca, a su mente, regresó el recuerdo de Igneel.

Ahhhhhhhhh por fin terminé el cap xD, me costó un poco per o ya quedó xD

SakuraZala. Jellal siempre es el sabelotodo jajaja hasta en la historia original xDDDDD así que bueno, intenté apegarme más a las personalidades de cada quién xDD. No puedo adelantarte más… de lo que ya te he dicho pero disfrutala xD

Andrea: Espero que este capi también te guste mucho, Intenté que fuera de todas las parejas, si bien no metí en este cap a Evagreen y a Elfman o a Gajeel y leví, es por qué ellos dos van de misión, aquí solo puse las parejas que se despedían

YukiStar: Si y no, espero que se haya aclarado un poco lo de la tortura jajajaja. En realidad no son taaaaaan Sádicos como Satania, (de hecho Satania no es sádica en si), solo es… un poco especial y odia a las "chicas" bonitas como Mira, Erza, Juvia y demás jajaja.

Marce: Jajajajaja Bentida sea Kassandra xD Te dejo conti, posiblemente pronto tengan el que sigue, ya que tengo muchos planes.

Les dejo las Fichas de Ceren, Odayin y de Enfer.

Ceren: Maestro del Gremio de Fallen Soul cuando Kassandra no está.

Usa magia de equipamiento como Erza sin embargo, solo se equipa de partes de armaduras.

Descripción: Cabello blanco y largo, lacio, Ojos verdes oscuros y su piel es blanca, el logo del gremio lo trae en el pecho.

Carácter: Serio y frívolo, comúnmente se verá sin escrúpulos.

Datos Curiosos: De una forma rara, está enamorado de Kassandra, pero por un "detalle" no puede amarla libremente.

Enfer (Infierno): Mago elemental de fuego.

Controla, absorbe y carboniza cualquier cosa. Usa fuego Azul (Frío), Rojo o Naranja (el común), Negro (Más caliente que el Naranja)

Descripción: Alto,-tipo Jellal- cabello negro, piel bronceada, sus ojos son rojos fuego, su marca del gremio está en su pómulo derecho.

Carácter: Sarcástico, muchas veces se le verá sonriendo de forma rara, pero en realidad es muy leal a sus sueños.

Datos Curiosos: Está enamorado de Odayin, a la cual él tuvo que secuestrar, por lo que se ensañó con ella a la hora de torturarla, en un arrebato de querer sacarla de su mente, cosa que no funcionó.

-Odayin (Aire).- Maga elemental de Aire.

Controla el aire, su cuerpo se puede convertir en aire a su gusto, controla la neblina y se puede hacer casi invisible.

Maga secuestrada de MermaidHeels.

Fue torturada, abusada y controlada mentalmente por uno de los asesinos del Gremio Oscuro Enfer, ella es el segundo elemento, No tiene conciencia de sí misma, solo es leal Kassandra ya que eso fue lo que le colocaron en la cabeza. La marca del gremio la lleva en la espalda al centro.

Descripción: Cabello blanco y ondulado que llega hasta su espalda baja, ojos grises en color plata.

Carácter: Ella era alegre y feliz, pero al ser controlada se volvió solitaria, callada, su cara no refleja nada, sus ojos están apagados.

Datos Curiosos: A pesar de estar controlada por Satania, se siente atraída por Enfer, pero su "lealtad" a Kassandra, le hace ser fría con el chico.