Titulo: Légende des Dragons
Capítulo 13.- 4ª Puerta: El llanto del cielo
Fandom: Fairy Tail
Derechos de Autor: FT no me pertenece, es de Hiro-san, pero los personajes de Kassandra, Violet, Satania, Fold, Ceren, Enfer y Odayin son de mi total autoría (basados en algunas cosas a los personajes de FT)
Dedicatorias: Este capi se los dedico a Sakura Zala, Nana-chan, Yukistar, Mafi Ariadne y Cata Fullbuster porque gracias a sus comentarios, no he dejado esta historia y me emociona cada vez más el escribir los siguientes capítulos.
Aclaraciones: La personalidad de Juvia ha sido cambiada con fines de este fic, no es que en realidad ella sea así en la actualidad (aunque debería, quizá así ya se hubiera violado a Gray desde hace mucho jajaja)
Capítulo 13.- 4ªPuerta: El llanto del Cielo
Juvia de las Profundidades.
-Creación de mentes… la perdición de los cuatro elementos, murallas de la mente… -conjuró con suavidad, mientras toda la mansión comenzaba a cambiar de aspecto, los pisos se movían, las paredes desaparecían o aparecían donde antes no estaban, las decoraciones se movían solas.
El cabello rosa de Satania se movía con impulso mientras ella se concentraba en su magia, sus círculos mágicos crecieron progresivamente hasta alcanzar a cubrir toda la mansión mientras ella apretaba los ojos, era demasiada magia la que estaba usando para poder cubrir toda la mansión pero era parte de su plan.
-¡Manipulación de recuerdos!- gritó mientras su cuerpo se elevaba un poco, su magia se movía en ondulaciones hacia toda la mansión, apoderándose de ella, el brillo rosado iluminaba la habitación antes de desvanecerse lentamente y Satania bajaba de nuevo al suelo, cansada, agitada.
En la puerta de la habitación, un hombre de cabellera blanca la miraba atento, sin interrumpir su sagrado proceso mágico, y una sutil sonrisa afloró en sus labios cuando vio que el cuerpo de la chica dejaba de brillar en tonos rosados.
-Así que terminaste usándolo… -la chica se giró a la puerta un tanto sorprendida.
-Ceren- sus ojos turquesas, se giraron a la cama que estaba frente de ella- ellos no deben estar juntos de nuevo… o todo habrá sido en vano- el peliblanco la miró ansiosamente, pidiendo una explicación a sus palabras, y sus ojos verdes captaron la fotografía que estaba en el suelo detrás de Satania y la levantó con cuidado dejando caer los trozos de vidrio del portarretrato.
La pelirosa intentó quitarle aquella fotografía pero con el uso reciente de su poder, estaba algo debilitada así que no lo logró, mirando con algo de mala forma a Ceren para que le devolviera aquella foto tan importante, tan querida y tan odiada a la vez.
-¿Qué pretendías al ocultarme esto?- Satania miró con recelo a Ceren mientras le arrebataba la fotografía de las manos.
-¡No es nada que te incumba!- sin embargo, Ceren la tomó de la muñeca, jalándola de manera amenazante y le soltó una bofetada que la hizo caer al suelo de forma sumisa, mirando a otro lado, molesta, impotente.
-Sabes que no debes ocultarme cosas, Satania, y sabes bien por qué…-los ojos fríos de Ceren y el ardor de su mejilla, hicieron que Satania se quedase en el suelo, sosteniéndose el rostro enrojecido del golpe, apretando los labios, arrugando más la fotografía en sus manos, sin contestar absolutamente nada.
Ceren se dio la media vuelta para salir de aquella habitación, las cosas no estaban yendo tan bien como le gustaría, sin embargo, todavía podía tener el triunfo después de todo.
-Todo… por el bien de Kassandra-sama…-su voz fría, inundó aquel pasillo alfombrado que lo dirigía hacia su habitación, la puerta donde detendría a los que llegasen a él, claro, si es que alguien siquiera quedase con vida.
Por otra parte, los magos estaban corriendo de un lado a otro después de salir de aquella puerta, de alguna manera, los pasillos de aquella mansión eran interminables, era como si fuese un laberinto hecho exclusivamente para que ellos no pudieran seguir avanzando.
-Me estoy hartando –todo el grupo de magos se había detenido en la intersección de tres caminos diferentes, frustrado, el mago de hielo golpeó una pared con fuerza en repetidas ocasiones para calmar su frustración.
Erza, Jellal y Ultear intentaban discernir cual de los tres caminos tomar para seguir adelante, ya solamente quedaban ellos cuatro y era difícil decidir, aparte de que como lo habían visto y escuchado, seguramente tendrían que llegar a la cámara donde los esperaría aquella maga a la cual debían de salvar.
-Esto no me agrada…-Erza miraba con atención uno de los caminos, este estaba impregnado con el poder mágico de alguien que conocía, y estaba casi segura de que era de la maga de agua, sin embargo, había algo diferente, era como si la magia de Juvia estuviese… contaminada.
De pronto, el suelo comenzó a temblar y todos perdieron el equilibrio cayendo de rodillas mientras observaban como las paredes que estaban estáticas, se movían apareciendo de la nada, moviéndose rápidamente y Ultear tomó a Meredy de la mano jalándola hacia ella mientras Jellal hacía lo mismo con Erza.
Cuando la usuaria del tiempo quiso alcanzar al mago de hielo, una pared se interpuso dejándolos separados mientas que Meredy intentaba atrapar la mano de Jellal sin suerte, ya que otra pared había surgido del suelo sin aviso, separándolo a los chicos en tres grupos.
Jellal con Erza, Ultear con Meredy y Gray completamente solo.
-Demonios… -el mago de hielo miró en todas direcciones, ahora solo estaba parado en medio de un pasillo igualmente alfombrado.- ¡Deja de jugar con nosotros, Maldita Sea!- gritó molesto y golpeó la pared frustrado.
Ahora separado de sus compañeros, no le hacía ninguna gracia, sin embargo, la brisa fresca que emanaba por el pasillo donde se encontraba, le hizo tener un sentimiento de añoranza, era como si su piel se erizara con el roce de aquella suave ventisca húmeda.
De pronto, y en aquella brisa fresca, pudo percibir un aroma, un perfume floral y a la vez tan fresco, suave y tímido pero a la vez encantador, y sus ojos se abrieron sorprendidos, era un perfume que antes había tenido tan cerca, era… era…
-Juvia- sin pensarlo dos veces, se comenzó a caminar en aquella dirección.
-Gray-sama…-
La voz de Juvia hizo que sus piernas comenzaran a caminar apresuradamente.
-Ayúdeme… - la visión de Juvia cayendo en la oscuridad con su mano extendida hacia él, pidiendo desesperadamente el que la rescatara, sus ojos asustados, su ropa desgarrada.
Comenzó a correr desesperadamente por aquel pasillo, el aroma lo guiaba por el camino correcto, la presencia mágica de Juvia lo inundaba de desesperación, se imagina que encontraría a la maga de agua debilitada, golpeada y maltratada y frunció el ceño ante su imaginación.
-Espérame, ya voy… -susurró mientras corría tan rápido como podía, deseó el poder ir más rápido, el poder avanzar casi deslizándose para llegar a su destino, el ver los hermosos ojos azules de Juvia.
Y al fondo del pasillo, logró verla, una puerta que desentonaba con el decorado rustico del lugar, era una puerta de cristal don incrustaciones de plata, el símbolo de la familia rica, dueña de aquella mansión, grabada a cincel sobre el cristal, la brisa podía sentirse saliendo de ahí, estaba seguro que ese aroma era el de Juvia pero estaba combinado con algo.
Frunció el ceño y por primera vez en su vida, deseo tener el olfato de perro de Natsu.
Cuando alcanzó aquella puerta, se detuvo con dudas, algo le decía que debía detenerse, era como si un presentimiento le dijera que no debía abrir aquella puerta, y apretó los dientes gruñendo.
-Gray-sama…-de nuevo la voz de Juvia le hizo tensarse y sin pensarlo mucho, junto sus manos antes de crear su magia, lazando un gran ataque de lanzas de hielo.
La puerta fue reducida a pequeños fragmentos de cristal mientras caminaba con cautela pisándolos, haciéndolos crujir a sus pies mientras sus ojos grises miraban el que debería ser el interior de una de las habitaciones, sin embargo, la brisa fresca se convirtió en un aire húmedo que anunciaba una tormenta.
La puerta daba en realidad a una terraza amplia, el piso era de mármol blanco reluciente, a los costados había dos jardineras con hermosas flores en su apogeo, sin embargo, el sol comenzaba a ser cubierto por unas gruesas nubes grises haciendo que el ambiente se volviera más frío,
De cierta manera, le hizo sentir que esto ya lo había vivido antes.
Caminó lentamente mientras que buscaba por todas direcciones, algo le decía que detrás de toda esa hermosura de jardín, algo no muy bueno se escondía y al caminar, se dio cuenta de que en el centro de aquella terraza, se encontraba una hermosa y enorme fuente de mármol igualmente blanca, el agua bailaba con gentileza y hermosura, y a pesar de no haber tanta luz, las gotas de agua que salían disparadas, brillaban preciosamente cuales trozos de diamante.
Gray las contemplaba analíticamente, los recuerdos de ver esas mismas gotas cerca de los ojos de Juvia, su poder y se acercó a tocar el agua, estaba fría al tacto y se preguntó si alguna vez Juvia sintió aquel frio en su ser y cerró los ojos, debía concentrarse.
-Juvia… ¿Dónde estás?- se dio la media vuelta, iba a regresar por donde llegó para seguir buscando, sin embargo, detrás de la fuente, una luz azul le hizo girarse, alerta de lo que fuese a pasar.
Una puerta, igualmente de cristal, con incrustaciones de diamantes ahora brillaba detrás de aquella fuente, el cristal dejaba ver una silueta opaca, la silueta de una mujer, y sus ojos se achicaron en advertencia a la vez que la puerta lentamente dejaba al descubierto a quien se escondía.
En posición de defensa por cualquier ataque sorpresa, seguramente un enemigo había salido a su paso, como aquel infernal chico, la tipa del abanico o el viejo amigo de Lyon que manejaba la tierra, sin embargo, sus músculos tensos por la advertencia de un enemigo cercano, se relajaron de sorpresa, sus ojos igualmente se habían abierto.
Una mujer hermosa, de piel pálida, sus ojos eran azules oscuros, su cabello era celeste y caía en hermosas ondulaciones por debajo de su cintura, su cuerpo era cubierto con hermoso vestido largo de color azul oscuro que brillaba, decorado con pedrería al borde de la falda en forma de flores y hiervas que subían a su vientre mientras una hermosa estola de color blanco se enrollaba en su cuello y sus manos eran cubiertas con guantes blancos igualmente elegantes.
-Juvia…-se quedó pasmado, de aquella puerta, salió una brisa la cual llevo hasta él el aroma floral de su perfume, igual al que siempre usaba, y aunque se había imaginado lo que enfrentaba ahora, se negaba a creerlo, aunque una vez Lucy le había dicho que Juvia había sido controlada antes de entrar al gremio, atacándola.
La peliazul frunció el ceño en señal de molestia mientras daba pasos lentos y cortos hacia fuera de aquella hermosa puerta de cristal al suelo de mármol de aquella hermosa terraza.
-¿De dónde conoces el nombre de Juvia?- los ojos de Gray se dilataron de sorpresa, era su voz, sin duda pero no tenía esa entonación delicada, amable y linda que lo había recibido siempre después de volver de una misión, tampoco estaba ese apelativo respetuoso ni esa suavidad en su voz.
Había agresividad, estaba completamente seguro que era agresividad y advertencia hacia su persona lo que había logrado detectar en la voz de aquella peliazul y apretó los puños haciendo una nota mental de que fuera lo que le hayan hecho a Juvia, iban a pagarlo con creces e iba a liberarla, ella debía volver a Fairy Tail con él, a eso había venido.
-¿Qué te hicieron, Juvia?- la peliazul se enfadó, esa forma de hablarle, esa familiaridad de alguien que no recordaba estaba haciendo que la sangre le hirviera hasta casi evaporarse por lo que levantó su mano y con solo uno de sus dedos, elegantemente, disparó.
-Bala de Agua- susurró, un pequeño círculo mágico salió en la punta de su dedo y una porción casi minúscula de agua salió velozmente hacia el mago de hielo que apenas si pudo evitarla.
-¡Juvia!- le gritó en un intento de reprenderla y deseo, ver el sonrojo en sus mejillas, sus ojos apenados, sus manos temblorosas.
-Cállate….-y de su mano salieron varias balas más atacando al mago de hielo que apenas podía esquivarlas de un lado a otro.
-¡ICE MAKE: SHIELD!- una cúpula de hielo se posó frente a él para protegerlo, sin embargo, las balas de agua, perforaron sin piedad el hielo para herirlo no de gravedad y sacarlo por los aires con un grito de dolor.
-Eres un mago de hielo… -sus pasos eran lentos pero seguros, sus tacones hacían el ruido peligroso de que se acercaba a él, su mirada furiosa, sus ojos centellaban odio.-No sabes cuánto Juvia odia a los magos de Hielo- esas palabras, hirieron a Gray de forma profunda.
Sus ojos chocaron de cierto modo, Gray estaba asombrado y a la vez a la defensiva, ella parecía irradiar odio por cada poro de su piel hacia su persona, hacia su elemento, hacia cualquier cosa que le conectar a él y se dio cuenta de que Kassandra había jugado con la mente de Juvia de la manera más cruel y más baja.
Gray afiló la mirada y se levantó de aquel suelo de mármol mirando a aquella maga de agua con esa misma mirada de reto, ella era fuerte, extremadamente fuerte y lo sabía.
Esta pelea no iba a ser fácil.
Y es que Gray decidió el pelear, pelearía por la libertad de Juvia, para que ella volviese a Fairy Tail, para que ella volviese a ser tierna, linda, encantadora, tímida…. Para que ella volviese con él, a su lado.
Se preparó para atacar.
-ICE MAKE…. LANCE- un sinfín de lanzas salieron disparadas a Juvia quien se mantuvo en su posición sin moverse, y una sonrisa que Gray nunca pensó ver en ese pálido rostro, se plantó en sus labios, una ladeada, una burlona, una de satisfacción.
-No podrás dañar a Juvia, el cuerpo de Juvia está hecho de agua….-esa sonrisa, esa voz impregnada de burla, las lanzas de hielo atravesaban una a una el cuerpo de la maga de agua sin hacerle ningún daño, era como si sus lanzas atravesaran un muro de agua.
La sonrisa de ella, parecía burlona a su presencia, como si lo sintiera inferior a ella, como si nada que el hiciera pudiera afectarla por lo que caminó lentamente hacia él con esa misma sonrisa, con la pose de triunfo, aun siendo atravesada por las lanzas de hielo, Gray afiló la mirada mientras ella se acercaba.
-Maldición… -gruñó por lo bajo mientras sin pensarlo se quitó la camisa, dejando el logotipo de Fairy Tail al descubierto al igual que su piel apiñonada haciendo que Juvia se detuviera con una mirada seria, el mago de hielo se preparó para lo que ella quisiera hacer.
-Eres un Hada…-la seriedad en la voz de Juvia lo hizo fruncir el ceño extrañado.
-Tú también lo eras –le dijo mientras que ella afilaba más la mirada. Gray intentó acercarse, sin embargo ella se mostró amenazante, el poder que irradiaba de su cuerpo era inmenso. ¿De dónde rayos consiguió tanto poder?
La maga de agua, se acercó amenazadoramente hacia él mientras que el cielo se oscurecía más y el ambiente comenzaba a impregnarse de humedad y frío, unas suaves gotas de agua comenzaban a caer del cielo, anunciando una torrencial lluvia.
-Juvia Odia el hielo, Juvia desprecia a las Hadas…-susurró mientras ella se iba a cercando cada vez más y sacaba de un torrente de agua, su sombrilla familiar, rosada en forma de hongo con decoraciones de corazones y encaje blanco, sin abrirlo, lo empuñó antes de comenzar a caminar rápidamente hacia el mago de hielo y comenzar a correr con su nueva arma.
-ICE MAKE: SWORD- una espada hecha de hielo en la mano de Gray, recibió el ataque directo de la maga de agua quien intentaba golpearlo con fuerza, y el chico se dio cuenta de algo. Ella era fuerte, demasiado fuerte, más de lo que él hubiese imaginado y se arrepintió de alguna vez creerla débil, de preocuparse porque su magia no fuese suficiente.
-Juvia te matará… -susurró mientras sus afilados ojos, se clavaban en la mente y el corazón de Gray haciendo uso de un sorprendente manejo de aquel paraguas como un arma de ataque mientras el chico apenas si podía defenderse de los ataques con aquella espada blanca.
Golpe tras golpe la espada de hielo se debilitaba, trozos pequeños de hielo salían disparados hacia todos lados, anunciándole a Gray que el arma creada con su magia, no duraría mucho, los golpes de Juvia eran fuertes y certeros.
-¿Cuando se hizo así de fuerte y hábil…?- se preguntó mientras saltaba hacia atrás alejándose de ella para notar como varios trozos más de hielo caían al suelo haciéndola más delgada y frágil. Juvia también lo había notado así que el mago de hielo, con su poder volvió a cubrir su espada para hacerla más resistente y de nuevo, ambos comenzaron a atacar con golpes de sus armas.
De pronto, en uno de los ataques, la espada de hielo comenzó a desquebrajarse, un segundo ataque y la espada estaba fragmentada y su pecho expuesto por lo que la hermosa y enguantada mano de Juvia se colocó en su pecho, un círculo mágico en tonos azulados, la mirada triunfante de Juvia, su sonrisa arrogante.
-Water Edge- susurró con tal suavidad y Gray apenas pudo abrir los ojos cuando un dolor punzante en su pecho le hizo salir volando hacia atrás mientras miraba el cielo oscurecido, anunciando la lluvia y recordó aquella batalla, hace un tiempo atrás, cuando se conocieron.
-El cielo azul… es la primera vez que Juvia lo ve…-su voz era apagada, asombrada, cansada, como si fuera verdad lo que acababa de hacer y le creyó dándole una sonrisa, él estaba herido y aún así peleaba, ella defendía lo que creía que era correcto, fue una pelea que nunca olvidaría, no cada que le viera a los ojos.
Recordó la oscuridad de su corazón, recordó que cuando él fue atrapado por su agua un mísero segundo, pudo ver el pasado triste de ella, su soledad, su depresión y eso lo empujó a pelear con más fuerza, salvar a Lucy… y salvarla a ella.
"Salvarla a ella"
Sus ojos se abrieron de golpe antes de caer al suelo, pudo reincorporarse y caer de pie con sus ojos escondidos debajo de su fleco, aunque gracias a la herida que traía sangrante en su pecho, una rodilla cayó al suelo y su mano helada se fue a la herida, congelándola.
Ella lo miraba con su sombrilla en sus manos, sorprendida de que aquel chico pareciera querer reaccionar.
Los ojos de Gray la atravesaron cuales dagas de hielo pero ella no se amedrentó y volvió a correr hacia él dispuesta a pelear una vez más y la espada de hielo se volvió a formar en sus mano, la pelea era intensa y Gray comenzaba a usar su fuerza sobre ella.
-Te salvaré… -le dijo mientras presionaba contra ella y su fuerza casi la vencía.
-Juvia no necesita ser salvada –de pronto, el paraguas se abrió de improviso y miles de pequeñas agujitas hechas de agua a una velocidad increíble salieron disparadas al mago de hielo que se sorprendió y se hizo hacia atrás y hacia un lado para poder esquivar apenas su ataque.
La espada de hielo se deshizo para ponerse en posición de ataque, Juvia frunció el ceño y lanzó el paraguas hacia el cielo el cual se abrió dejando salir un torrente más grande y muchas más agujas fueron en dirección del mago de hielo quien solo frunció el ceño pero no se movió de su lugar.
El ataque dio de lleno a Gray mientras el polvo del ataque se levantó sobre donde estaba el mago de hielo. Juvia permanecía expectante a donde se encontraba aquel mago, su mano estirada hacia su dirección y su ceño fruncido.
-Mago de hielo, idiota…- susurró bajando su mano, el paraguas cayó lentamente, meciéndose en el aire hasta su mano mientras se daba la media vuelta, dando por derrotado a aquel mago, sin embargo, detrás de aquella estela de humo, una sonrisa macabra apareció.
-Aun te tenga que llevar inconsciente, haré que vuelvas conmigo-la maga de agua apenas su pudo darse la vuelta, un enorme martillo hecho de hielo estaba por sobre su cabeza logrando que abriera los ojos sorprendida antes de hacerse un torrente de agua para poder escapar de semejante golpe que dejó un gran cráter en el suelo y los restos de su paraguas debajo de este.
Cuando se volvió a materializar hecha de agua, Juvia miró con ojos fieros a Gray y el mago de hielo sintió un estremecimiento, se daba cuenta cuan hermosa podía ser esta maga, esta mujer… Juvia.
Recordaba a la dulce y tímida maga de agua, mientras veía a la fiera que podría llegar a ser, se preguntó si siempre fue así de fuerte, si siempre escondió ese mismo poder dentro de su –aparentemente- frágil cuerpo, aquella ferocidad recorriendo sus venas y sonrió con sorna. ¿Por qué entonces era tan tímida si a él le gustaba más así?
-¿De qué te ríes?- preguntó la peliazul aun don esos ojos azules irradiando furia mientras que Gray acrecentaba su sonrisa.
-De lo mentirosa que puedes ser… -de pronto, el mago de hielo se hincó para colocar sus manos sobre el suelo.
-Juvia no te permite que la insultes así- la peliazul saltó mientras que con su mano dirigía algunos chorros de agua que iban hacia el mago de hielo quien no borraba su sonrisa y no la perdía de vista.
-ICE MAKE: CHAIN- un círculo mágico salió de la sombra de Juvia sobre el cielo y varias cadenas hechas de hielo, salieron disparadas hacia esta que no pudo esquivarlas a tiempo siendo envuelta por aquellas frías cadenas y jalándola sin piedad al suelo, azotándola sin piedad.
Juvia dejó escapar un sonido de su garganta a causa de la impresión y el dolor de ser aprisionada contra el suelo con esa brusquedad, sin embargo cuando Gray se acercó, lo miró con ese resentimiento mient5ras movía su cuerpo para poder soltarse, sin embargo, el mago de hielo apretaba sus manos haciendo que las cadenas se ciñeran más al cuerpo de la maga logrando sacar un gesto de dolor.
-Suelta a Juvia, mago cobarde- Gray borró su sonrisa un segundo mirándola seriamente.
-Así tenga que llevarte inconsciente, haré que vuelvas a mi lado –sin medir sus palabras, la maga de agua afiló los ojos peligrosamente antes de sonreír.
-Se te olvida, estúpido mago de hielo… que el cuerpo de Juvia es de agua- y en un segundo, el cuerpo de Juvia se deshizo en un torrente de agua para deslizarse fuera de las ataduras de hielo que cayeron al suelo antes de deshacerse en miles de pedazos, Gray no se sorprendió, solo miro el mismo lugar con sus ojos apagados.
Cada palabra, cada insulto era una daga en su corazón, si alguna vez pensó que la maga de agua era molesta, si alguna vez imaginó lo pesada que podría ser, o empalagosa con él, ahora extrañaba aquellos ojos tiernos y duces, quizá hasta empalagosos y se dijo que el azul de esas orbes no combinaba con el odio ni con el rencor.
Se giró lentamente hacia donde estaba formándose el cuerpo de Juvia.
El cielo gritó con un trueno quebrando la calma inundándola con el estruendo y una luz resplandeciente que apenas iluminaba el lugar, Juvia estaba de frente a Gray, la escena se repetía, miradas frías, indiferentes por ambos, el cielo se mezclaba con el suelo a través de la contundente tormenta que ahora se cernía sobre ellos.
Gray juraba que Juvia podía leer cualquier cosa dentro de él, mientras que ella era un misterio para él, a pesar de ser de agua, era un agua turbulenta, violeta, agresiva que no le dejaba ver esa calma que siempre le mostraba el interior de la maga de agua por lo que frunció el ceño.
-Regresa conmigo a Fairy Tail, no hagas esto más difícil- él se colocó dispuesto a atacarla.
-No eres nadie para darle ordenes a Juvia – sus ojos brillaron por otro trueno que decidió caer en medio de ambos, igualmente dispuesta a atacar.
Ambos parecían querer defender algo, Gray juraba en su mente, que traería de nuevo a Juvia al gremio mientras que la peliazul decidía en su mente si matar a aquel mago de hielo rápido o hacerlo sufrir lentamente y es que de verdad, en toda su vida –o la vida que le implantaron en su mente- nunca había odiado tanto a un mago de hielo tanto como el que tenía enfrente.
Y en un último pensamiento, ambos se atacaron.
-¡Water Slice!- rugió Juvia mientras sus manos estaban extendidas hacia el mago de hielo, chorros de agua salieron disparados.
Gray por su parte, se agacho y corrió en varias direcciones esquivando cada uno de los remolinos de agua que salian en su dirección sintiendo las gotas de agua en su piel como si quemasen, sabía que Juvia podría provocar la lluvia dependiendo de lo que ella estuviese sintiendo.
De pronto, pudo alcanzarla para tomarla de sus muñecas, sorprendiéndola. Abrió los brazos de Juvia sin contemplaciones quedando sus rostros demasiado cerca, ella estaba tan anonadada, se había sumergido en los ojos grises del mago de hielo.
-CROSS ICE – susurró suavemente cerca de ella mientras una hermosa cruz de hielo aparecía detrás de Juvia aprisionándola sin dejarla opción para escapar.
-Maldito mago de hielo… -susurró mientras intentaba zafarse sin embargo, al creer que podía escapar convirtiéndose en agua, se dio cuenta de que sus manos y sus pies estaban completamente congelados en la cruz sin dejarla salir, y con sus ojos asustados, se giró a ver aquellos ojos grises.
Sintió miedo.
Gray la miraba aun con sus manos sobre las muñecas congeladas de Juvia, sus ojos clavados en los de ella y pudo ver ese brillo tierno y tímido en la profundidad de esos dos posos azules. La lluvia era intensa, pareciera que la tormenta quisiese derretir el hielo que aprisionaba a la maga de agua sin éxito alguno, Gray sin embargo podía sentir el daño en su piel expuesta que comenzaba a enrojecerse pero no despegaba sus ojos de ella.
-Juvia te odia…-rencor, pudo palpar el odio genuino de ella en su voz, y eso lo apuñalo.
-Mientes- ella forcejó intentando golpearlo pero el hielo comenzaba a adherirse a su espalda para no dejarla mover.
-Juvia odia a los magos de hielo, solo ven al agua como su herramienta… ¡SOLO VEN A JUVIA COMO SU HERRAMIENTA DE USO!, ¡LOS MAGOS DE HIELO NUNCA ENTENDERAN LA LIBERTAD DEL AGUA!- Gray la miraba atento, la verdadera razón de que Juvia le odiase en realidad no era culpa suya directamente por lo que simplemente pegó su cuerpo al de ella.
El aliento de Juvia chocó contra los labios fríos de Gray, sus orbes grises brillaban serias, determinadas y los de Juvia temblaron, estaba a merced de aquel ser sin corazón, tan frio como todo aquello que creaba y no podía luchar más.
-Si eso crees… -su voz grave golpeó los oídos de Juvia haciéndola estremecer e intentó alejarse cerrando los ojos, apretándolos para ignorarlo, olvidar que tenía tan cerca a aquel mago, a aquel chico y sin saber, su corazón latía con fuerza.
-Suelta a Juvia… -susurró suplicante, Gray afinó la mirada peligrosamente.
-Mírame…-ella se negó y el tuvo que tomar el mentón de la chica para que se girase a verlo, él se quedó observando aquel rostro tan conocido.- Juvia, mírame, ¿crees que solo te usaría?- ella abrió sus ojos y vio la profundidad de él y pudo ver dolor, pudo ver soledad, pudo ver desesperación.
Un vago recuerdo cruzó su mente, algo que así como llegó, se fue y Gray lo notó.
No supo que más hacer para que ella volviese a ser la de antes, sacarla de ese extraño hechizo que la mantenía cautiva, podía ver dentro de ella toda aquella soledad, pudo ver dolor, pudo ver un rencor que había visto años atrás cuando se conocieron, pudo volver a ver su historia detrás de sus orbes azules y se estremeció por su propia soledad.
-Juvia… regresa a ser la que eras- susurró mientras sus dedos fríos apretaban con fuerza el mentón de ella, sus ojos fieros chocaron contra los ahora suaves de Gray como si estuviese sumergiéndose dentro de un agua cálida y tranquila como lo era el interior de Juvia.
Ella se quedó callada, sus orbes se abrieron sorprendidos cuando los labios helados de Gray ocuparon los suyos, como si quisiera poseerla y a la vez liberarla y de pronto, una lagrima cálida pero solitaria salía de sus ojos para descender suavemente por la mejilla de porcelana.
-Gray….sama…-sus ojos azules se achicaron, al parecer su cuerpo todavía lo recordaba pero su mente estaba confusa, todavía lo odiaba, todavía la cercanía del mago de hielo la alteraba pero sus labios parecían haber esperado ese beso durante mucho tiempo mientras que su corazón saltaba con alegría.
Sus manos dejaron de estar frías, olvidó por completo que sus pies estaban aprisionados contra el hielo de la cruz que ahora congelaba su espalda también impidiéndole escapar, sus labios, sus ojos, sus lagrimas, el mago de hielo, el calor y el frio que despedía de su cuerpo hacia ella, que la envolvía y de alguna forma la embriagaba encantadoramente haciendo que olvidase por completo donde estaba, con quien estaba, que estaba haciendo, que deseos tenía, todo se envolvió en los labios de él.
Gray acariciaba con dedicación los labios de ella, con suma suavidad y con adoración, nunca creyó que esos labios tan finos fueran tan cálidos y suaves, que encajaran con su propia boca, nunca imaginó que besar a esa maga de agua despertara en él lo que nunca había sentido, aquellas sensaciones de posesividad, celos, cariño, suavidad, un calor que no era molesto.
De pronto, al soltarla de aquel beso, todavía pudo ver esos ojos fieros, húmedos de sus lágrimas pero aún amenazantes y con un coraje que hizo que ella se moviera y no lo viera más. Sonrió de lado satisfecho, había escuchado la voz de esa Juvia que había venido a buscar.
-Juvia no te perdonara tu insolencia… -gruñó, el mago de hielo apenas parpadeo antes de sentir como detrás de él, el agua de aquella fuente se aproximaba en su dirección en forma de remolinos que amenazaban con herirlo por lo que saltó a un lado dejando que el agua diera de lleno a donde estaba la peliazul congelada en aquella cruz.
-Maldición… es más fuerte de lo que creía…- dijo el chico cayendo de lado mientras que miraba como el agua golpeaba a la chica y la cruz hecha de hielo se desquebrajaba dejándola libre, sus ojos azules le atravesaban con furia pero podía ver, la antigua Juvia volvía poco a poco.
-Te mataré…- le susurró mientras la lluvia caía ahora en forma de agujas que lastimaban el cuerpo del mago de hielo quien corría a cubrirse mientras se acercaba a ella, atacándola con su propio cuerpo, cayendo sobre ella, aprisionando sus manos contra el suelo.
-No te dejaré ir, no de nuevo –susurró con furia mientras ella se movía para zafarse sin embargo no pudo, la fuerza de él era mayor, pero con una sonrisa, de nuevo se volvió a deslizar de entre los brazos de Gray para quedar sobre él.
-¡WATER NEBULA!- un torrente de agua gigantesco salió de la nada disparado hacia el mago de hielo que no pudo evitarlo y fue estrellado contra la fuente de mármol, rompiéndola en el proceso, quedando tendido sobre las ruinas.
Los tacones de ella resonaron por sobre la lluvia mientras caminaba lentamente y se sobaba las muñecas que habían sido lastimadas por aquel mago que estaba inconsciente en el suelo de mármol. Con su mirada fija en él, apretó los labios molesta mientras con sus manos creaba una gran burbuja de agua donde encerró a aquel mago de hielo quien flotaba inerte.
-Juvia dejará que te asfixies hasta morir…-
Gray dentro de su aquella burbuja de agua, apenas abrió los ojos, debilitado y ahora con falta de aire, pudo ver detrás de la Juvia ornamentada con esa hermosa estola blanca, ahí, cual fantasma, la Juvia que siempre lo miraba, con ese sombrero alto, con esa pequeña capa de color azul, sus ojos ensoñadores que brillaban al verlo ahora tristes.
Estaba encerrada en si misma.
-Gray-sama…-volvió a escuchar mientras él luchaba por mantener la respiración.
-Ju…via…-su aliento se perdió en burbujas que salían de aquella esfera de agua azul donde sus ojos grises se cerraron y la maga de agua le daba a entender que él había sido derrotado.
En su inconsciencia, Gray podía ver sus recuerdos, cuando la vio por primera vez, cuando pelearon, recordando lo fuerte que era y que ella después le siguió… se mantuvo siempre detrás de él para protegerlo, asistirlo, siempre pensando en él y en las necesidades que tuviera.
Siempre llamándolo con apelativos honoríficos de respeto, y él nunca se quiso dar cuenta de ella hasta que la secuestraron, aquella noche de fiesta donde fue arrebatada de su lado por la que creía parte del gremio, después, en una pesadilla antes de entrar a aquella mansión donde pudo sentir lo que la maga de agua sentía hacia él y comprendió que le correspondía, a su fría forma lo hacía.
Había jurado salvarla, había prometido el regresar con ella a casa y la motivación regresó, su corazón volvió a latir mientras que la cúpula de agua comenzaba a congelarse lentamente ante los ojos asombrados de aquella maga de agua que daba un par de pasos hacia atrás antes de que la esfera de agua, congelada, explotara en miles de trozos de hielo antes de dejar caer al débil y herido mago de hielo respirando agitadamente y tosiendo el agua que estuvo a punto de quitarle el último aliento.
-No… No puede ser… -ella se quedó pasmada mientras que él la miraba con esos ojos grises apasionados, brillando con decisión y volvió a saltar sobre ella para dejarla de nuevo debajo de su cuerpo, esta vez congelando en el proceso sus manos en una red de hielo que conectaba a sus pies y parte de sus piernas y espalda.
-No te dejaré ir… yo soy el que te mostró la luz del sol como tú me mostraste la belleza de la lluvia… -ella estaba sorprendida, sonrojada y su cuerpo tembló bajo el de él. La lluvia comenzaba a mermar pero la temperatura bajó notoriamente para dar paso de lluvia a nieve que se deslizaba hacia ellos como cubriendo su batalla.
-Gr… Gray-sama…-y rápidamente así como vino, se fue, el brillo usual de Juvia volvía a los ojos de ella pero se desvanecía con la misma rapidez.
Él no dejó que su nueva adquirida -descubierta- debilidad le nublara sus sentidos y se inclinó rápidamente a sellar con sus labios los de ella y se alejó así de rápido.
-Perdóname Juvia, es necesario- ella intentó moverse pero fue inútil.- ICE MAKE: GEISER- enormes picos de hielo salieron de la espalda de la maga de agua que fue congelada dentro de aquel enorme geiser que era enmarcado con la nieve que caía lentamente sobre el hielo, derritiéndose.
Ella gritó antes de ser encerrada pero fue imposible, no pudo evitar en ataque y quedó encerrada en aquella estatua de hielo antes de que Gray cayera de rodillas agotado y se dejara caer de espaldas junto al iceberg mirando el cielo atentamente que comenzaba a despejarse, los copos de nieve dejaban de caer sin embargo toda la terraza ahora estaba cubierta de ella y el sol hacia que esta, brillase cuales diamantes esparcidos por el mármol blanco.
-¿Sabías, Juvia, que la unión del agua y el hielo crea la nieve?...-susurro antes de sentarse y flexionando su rodilla, apoyó su brazo y escondió sus ojos debajo de su flequillo.
La sonrisa que dejó ver Gray, era de amargura, ¿Cómo había sido capaz, es maldita de Kassandra en transformar a Juvia de esta manera?... odiándolo, haciéndolo pelear contra él.
-Te acabaré…-susurró al viento mientras el geiser de hielo a su espalda, resplandecía con el hermoso atardecer, pronto la noche caería sobre ellos y se preguntó como estarían los demás.
En la torre más alta, Kassandra miraba con lágrimas en los ojos hacia la ventana, el hermoso atardecer y el resplandeciente arcoíris que se levantaba majestuoso, de su mano, cayó un trozo de papel, donde venía escrito el nombre de Juvia Loxar y de Lila Hamilthon, el corazón de Kassandra estaba destrozado.
-Lila…¿Por qué… Lila? - y el susurro amargo hizo que los ojos violetas de la Dragon Slayer saliera ríos de llanto mientras tapaba sus ojos con pena.
POR FIN!
Bueno, espero les haya gustado este capitulo xD, me esforcé muchísimo por lo que me tarde más de lo necesario jajajajaja, en fin espero que lo hayan disfrutado!
Por cierto, algunos ataques de Gray los inventé considerando que él puede moldear Hielo Alquimico Estático.
Debo confesar que tengo miedo de que de este capítulo, ya no sigan leyendo xDUu
YukiStar: Fold y Kassandra no se conocían… directamente, es una historia que contaré próximamente xD. Y si Kassandra tiene más edad de la que aparenta. Y no Juvia la cambié, como no fue sellada como Odayin o Fold, le cambié la personalidad.
Cata: Jajaja gomene por la tardanza xD espero cumpla con las expectativas y para compensar, lo hice más largo xD.
Mafi: Muchas gracias por el cumplido, espero te haya gustado este.
Nana-chan: contra Fold me costó trabajo, si que si u_ù pero lo logré xD, con Juvia también me costó moldear su odio hacia Gray gracias a que le han hecho creer que odia a los magos de hielo. Y bueno, no metí a Meredy por que ya era justo que hubiera un gruvia xD.
Karin123: Jajaja ojalá te haya gustado este, hice la pelea más emlotiva jajajaja, de Lyon seh, duele T_T
Marce: de verdad que me duele mucho el pensar que sucedió entre Sherry y Lyon por que si se veñia algo de afecto entre ambos, pero bueno, en fin u_u
Sakura: Jajajaja gracias, no es paciencia es amor a mis amados personajes xD. Muchas gracias y espero hayas disfrutado de este capítulo.
Les dejo el titulo del siguiente capitulo:
La quinta puerta: El filo de la traición.
Ceren el misterioso.
Espero que sigan leyendo xD
