Quisiera agradecer a todos los lectores de mi fic, y les pido perdón por demorarme u.u... Sí es que aún tengo a un seguidor de este fic, por favor, comentelo nwn!, desde lo más profundo de mi corazón se los agradeceré ^w^.

Y también les pido que se pasen por mis fic, se que es mucho pedir para una autora cobarde y floja que huyó de sin explicación y recién regresa, no merezco su perdón pero escribir es mi pasión y por eso he vuelto.

Se que tener que leer está cháchara no les importa, pero tenía que hacerlo. Los amo, lectores. :D Mi kororo se acelera cuando recibo sus comentarios/reviews n.n.

Sin más que decir lectores, les dejó este olvidado fic (^w^)v.

Disclaimer: Bleach no me pertenece le pertenece a Tite Kubo, que sí me hace pareja de Grimmjow se lo agradecería desde lo más profundo de mi kokoro.

— ¡Hija mía! — Isshin se lanza hacia ella — ¡¿Como no se van a dar cuenta? ¡Ella es nuestra cuarta hija, la esposa de Ichigo!

— ¡¿WFT?— mencionan todos los presentes.

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Todos se encontraban en la sala, sentados en los sillones. Todos habían llegado a aceptar esa hipótesis que había planteado Isshin, bueno todos menos Ichigo, que aún no se creía como su estúpido padre convenció a todos de que Rukia era su esposa.

Ahh... Joder, estoy salvado... Espera... Todos están hablando con Rukia... Puede ser que ella cagué el comodín que de alguna torpe e inexplicable razón Isshin logró poner... Esto va mal ahora le preguntan donde y como nos conocimos...

— ¿Cómo me conocí con Ichigo?— dijo sonriendo nerviosamente, mientras le salía una gotita al estilo anime. —Pues... Él... Y yo... Ja, ja, ja...

— ¿Él y tú?— repetían Yuzu y Masaki emocionadas, casi tanto como lo estaba Isshin. Karin estaba aparentemente desinteresada. La pelinegra, hermana de Kurosaki observaba a su hermano... Y a su sospechosa actitud, su rostro del pelinaranja denotaba nerviosismo, cosa que no pasó desapercibida por Karin. Algo sucede, Ichi-nii... Y ese algo lo voy a descubrir, pensó la pequeña Kurosaki.

Rukia se dispuso a contestar la pregunta después de mucho pensar, y dijo:

—Ichigo y yo nos conocimos en Tokio... Cuando yo...

—Tengo una pregunta más interesante. — dijo Karin, interrumpiendo a Rukia y viendo desafieantemente a la Kuchiki. — ¿Por qué han venido a nuestra casa? ¿Por qué no se fueron directamente a un hotel para que tengan su luna de miel mientras hacen "nyan nyan"?

El ojimiel se quedó impresionado, siempre supo que su hermana era muy astuta, ahora por alguna razón ella tenía el control de la conversación. Se sentía como la pelea de Jiraiya contra Pain, habían 3 Karin's mirándolo con malicia, intentando desbaratar sus planes. Mientras el Ichigo, vestido como Jiraiya luchaba contra las Karin's.

—Karin— Ichigo la miro, preparándose para asentar un golpe con fin de neutralizarla. —, es descortés interrumpir a Rukia, cuando estaba contando a nuestra familia el como nos conocimos.

— ¡Es cierto, Karin-chan!— dijo Yuzu, asintiendo con su cabeza. El pelinaranja sonrío a sus adentro. Finalmente, una Karin había caído en duelo. Sólo le faltaban 2. Una confrontación directa lo había salvado. Sin embargo, el era consiente que la mismo técnica no serviría para derrotar a las demás Karin's.

Sólo le restaba que Yuzu, su viejo y su madre se hicieran cargo de las demás. El plan perfecto.

—Mmm...— Masaki se puso una mano en la mejilla. —Tú hermano tiene razón, Karin. Nos estamos comportando groseramente con Rukia-chan.

Las palabras de la madre asestaban golpes más fuertes que cualquier otro, las 2 Karin's fueron derrotadas de un sólo golpe. Él ojimiel ya saboreaba la victoria.

—Pero... Es bastante extraño. —mencionó la pelinegra Kurosaki apuntando a la de ojos violeta.

— ¿Eh?— dijeron los demás miembros de la familia. Una 4 Karin aparecía desde las sombras, Ichigo era consiente que ya no le quedaban más ideas. Se mordió el labio.

—Su vestido está desgarrado y sucio. — No, no era una sola Karin las que salía de las sombras. Eran 3, y venían desde ángulos distintos, Ichi estaba acorralado. —Además, Ichi-nii nunca nos aviso por teléfono que se iba a casar, y eso que nos llamó hace 2 días. Y de cualquiera manera, porque Ichigo se vendría acá con su "novia", sí es que su novia, sí tiene un apartamento en Tokio.

Y... Le asestaron el golpe final, las 3 Karin's derrotaron a Ichigo. Ahora todo el mundo miraba a Rukia, que sólo sonreía de lo más nerviosa. El padre se acerco a Ichigo y levantó su mano derecha...

La fortuna está donde la encuentres

Gin caminaba tranquilamente en la calle, se había divertido de lo más lindo al hacer enojar al Kuchiki, su caminar era lento, y se detuvo justo cuando diviso a 5 metros a Hitsugaya Toushiro. Este estaba respaldado a una pared, y tenía la vista puesta en él.

— ¡Ara, ara, si es Hitsugaya-san!— dijo fingido sorpresa, con su clásica sonrisa y sus ojos entrecerrados.

—No te hagas el tonto, Ichimaru. — contesto molesto el pequeño peliblanco.

—No me hago el tonto, Hitsugaya-san. — continuo con su sonrisa. —Sólo que el más joven empresario está delante, es algo sorprendente. Sacar de los escombros a tú compañía con sólo 16 años y en 2 años convertirla en un asociado de Soul Society Asociation. Pero verte apoyado, cerca de un bar me hace dudar del futuro de su compañía.

— ¡Déjate de bromas, Ichimaru Gin!— contesto muy alterado.

—Era sólo una bromita. De cualquier modo, ¿qué haces aquí? ¿planeas estrenar tú fino paladar al Sake al fin?— mencionó alzando una ceja. — ¿Si es así, puedo acompañarte y tomarte muchas fotos publicando en FB con el nombre de "La primera vez de Shiro~chan"?

—Estoy esperando a alguien. — dijo mirándolo con el ceño fruncido, la sonrisa de Gin perdió forma, al igual que su expresión. — ¡Y no lo digas de esa forma tan grotesca! ¡Me da asco! ¡Hey, no te escapes!

El peliblanco mayor se había dado la vuelta y caminaba con más rapidez, Shiro sólo suspiro cansado. ¡Cuánto odiaba a Ichimaru! ¡Lo odiaba lo suficiente como para sacarle la columbra vertebral y ahorcarle con ella!

— ¡¿Te hice esperar tanto, taicho?— una Matsumoto salía del bar completamente ebria, ella vestía con un clásico traje de secretaria. Pero tenía un pronunciado escote, además que apestaba a alcohol.

—Sí, Y... ¡No me digas Taicho! ¡Tenías que venir por mi hace media hora!

— ¡¿Eh? ¡¿Yo era la que te tenía que traer?— dice mientras se tambalea por beber tanto licor, mientras infla sus mejillas en señal de puchero. —No me acuerdo.

—¡Es más que haces toda borracha que ya ni puedes caminar, pareces toda una adicta!— cada vez su secretaria lo enojaba más, claro que era una secretaria muy eficiente, pero a la hora de beber parecía que para ella no había final.

— ¡¿Eh? ¡Taicho, que cruel eres! ¡Sabes que yo puedo para cuando quiero, sólo que no quiero parar!

— ¡¿No es lo mismo? ¡No puedes parar porque no puedes! ¡Además deja de decirme Taicho, me da asco!

— ¡No es lo mismo! ¡Yo tomo porque me gusta no porque no puedo parar! ¡Además tú eres mi Taicho desde que tenías 3, yo te cambie los pañales, te alimente y te deje tocar mis "boing boing"! ¡Eres cruel!— mencionó quejándose de tan cruel trato, pero su capitán no le hizo caso. Estaba mirando a un lado de la calle, justo detrás de ella. El murmuro algo de se fue. — ¿Taicho, pasa algo?

—Nada. Sólo que me pareció ver una víbora. — hablo cerrando los ojos caminando de frente. —Vámonos, Matsumoto.

— ¡Hai, Taicho!— dijo haciendo saludo de soldado. Ella sonreía amablemente, y eso al peliblanco lo calmaba. Matsumoto había sufrido mucho por culpa de ese bastardo que nunca la amo, y por supuesto, Hinamori también, siendo engañada por él y por eso no permitiría que volvieran las volvieran herir. Tenía que protegerlas a como de lugar.

Tenía que odiar a Ichimaru, por ellas tenía que hacerlo.

OooOooOooO

Matsumoto y Shiro~chan salían del bar, la rubia apenas podía mantenerse en pie, tambalea y parecía que daba vueltitas en círculos mientras cantaba una canción infantil, el peliblanco suspiraba mientras ponía su mano en su cara ya que tenía que hacerse cargo de ella.

En eso, Kyouraku y Ukitake ingresaban al local. De alguna manera u otra el Don Borrachín convenció a su amigo para que fueran al bar después de la reunión, el par de amigos entró con naturalidad, saludando a las personas como sí fuesen clientes habituales.

Sillas, mesas, borrachos y entre todos ellos divisaron a una persona que se diferenciaba de las demás, con un aura deprimida y bebiendo completamente sólo, sí en el rincón de los olvidados del bar se encontraba Aizen Sousuke. Los buenos amigos fingieron no haber visto nada, no es que no quieran ayudar a Aizen, sólo que saben que nada bueno vendrá de ello.

—Ustedes...— dijo el tipo de gafas y cabello marrón, Kyouraku y Ukitake continuaron su camino pensando que no era a ellos a quién se refería, ¿había muchos hombres allí, así que ellos no podían ser, verdad? —Ukitake-san, Kyouraku-san...

Ambos voltearon al mismo tiempo. Ok... Sí se refería a ambos, el aura de Aizen se hizo más espesa, su depresión alcanzó a cubrir todo el bar, cuando hace unos segundos era un bar alegre en donde todos sonreían y festejaban, pasó a ser un lugar en donde se encontraban potenciales suicidas.

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—Ya veo. — Kyouraku bebía su vaso de Sake de un sorbo, mientras tanto, su amigo peliblanco trataba de animar al de pelo marrón. — ¿Con que Rukia-chan te dejó en el altar, eh? ¡Y utilizo la frase debo polvorearme la nariz! ¡Ja, ja, ja, esa frase yo use para escaparme de mi último compromiso!

— ¡Kyouraku, no lo digas de esa forma!— le corrigió Juushiro. —Después de todo, Sousuke-kun aún sigue deprimido por haber sido humillado de la peor manera.

En ese momento Aizen se deprimió más, y se enterró en sus brazos como queriéndose ocultar, no entendía el comportamiento de su prometida. El le ofrecía protección -guardaespaldas armados hasta los dientes- y comodidad -señores con maletines de billetes verdes-.

— ¿Por qué... ?— mencionó Aizen tomándose de un sorbo todo lo que había en su vaso.

—Aizen... — dijeron los amigos al mismo tiempo, apuntándolo con el dedo. —La respuesta es... ¡qué las mujeres te odian!

El castaño bajo la cabeza. —Lo sabía.

OooOooOooO

—... Y cuando mi Ichigo se enteró de mi embarazo, interrumpió la boda dispuesto a salvaguardar mi honor. —Decía la pequeña Kuchiki, con un pequeño pañuelo en ambas manos, secado sus falsas lágrimas. Toda la familia Kurosaki -exceptuándose a Karin e Ichigo, ya qué ambos estaban con póker face-, la observaba conmovida. Toda una maravillosa historia, Ichigo la conoció un día, y tiempo después se enteró de su forzado compromiso, y allí estaba Rukia, clamando por sentir el verdadero amor, y unas semanas antes de la boda, dieron rienda a sueltas a su amor. El día de su boda, Ichigo se entera de su embarazo y va directamente a interrumpir la boda, llevándose así a la novia, para cumplir con su deber como padre y hombre (?). — ¡Dios nos dio un destino muy cruel! ¡El amar y ocultar el amor!

— ¡Rukia-chan!— y al pronunciar esas palabras, Isshin, Masaki y Yuzu se lanzaron a la pelinegra, abrazándola y llorando en conjunto. La de ojos violeta, recibió el abrazo en conjunto, "llorando" con ellos, y sonriendo levemente mientras mostraba su pulgar a Ichigo. Mientras, Karin aún no se creía toda está farsa, dio media vuelta y colocó sus brazos detrás de su cabeza, subiendo las escaleras, sin darle importancia más al asunto. — ¡¿Qué crees qué haces, Ichigo? ¡Ven aquí y consuela a la madre de tú hijo aún no nacido! ¡Karin, no huyas, ven aquí a darle un abrazo a tú cuñada!

La Kurosaki rebelde, dijo un simple no y siguió subiendo las escaleras, mientras qué el pobre Ichigo, con cara de aburrimiento la abrazo. Rukia se reía, mientras la cara del pelinaranja decía, no puedes fingir un poco más.

Y así, finalizó la primera noche de nuestra "parejita" en la casa casa Kurosaki.

OooOooOooO

La luz matutina penetró las cortinas rosas de su habitación, cayeron directamente a sus párpados, como diciendo, "¡Hey, levántate, vaga!". Ella se paro de golpe, aún adormecida, se quedó unos segundos allí y hasta qué por fin levanto su puño a la altura de su ojo izquierdo, lo acerco y empezó a sobarlo, completando así el primer pasó para despertarse. Se colocó sus pantuflas y camino hacia el baño, allí comenzó su mañana. Inoue Orihime se vio al espejo, de lavo la cara y observó su cabello, estaba todo hacia arriba, le recordaba a unos cantantes de metal y sonrió, sacando la lengua y haciendo una mueca -dizque imitando una pose de metal-.

Se estiro, y se quitó de a pocos su ropa y se metió a la ducha. Giro la perilla y acto seguido el agua cayó contra su desnudo cuerpo, las primeras gotas le sacaron unos cuántos gemidos, Kya~ dijo la joven de cabellos naranjas, sus pezones se pusieron duros, erectos siendo exacta, su piel se erizo por el frío contacto con el agua. Bajo la mirada, observando como florecian cada vez más sus pechos a sus 22 años, sus mejillas se colorearon, y cerró los ojos, dispuesta a seguir limpiando su cuerpo.

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Ya saliendo de la ducha se vistió la joven, un pantalón Jean negro, ceñido al cuerpo y una blusa color rosa, qué asimilaba a un corse utilizo la cantarina. El día de hoy no iba a hacer el desayuno, Tatsuki, su amiga de la infancia, la invitaba a comer con ella. Tenía qué encontrarse con ella en la cafetería.

Cogiendo un bolso pequeño, y metiendo su monedero dentro, traía algo de dinero para pasar por la panadería y comprar unos pastelitos para ella y su amiga, así, Inoue Orihime se retiró de su pequeño departamento. Pero nadie sabía, qué al hacerlo, se dirigía a un encuentro inesperado.

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—Kurosaki-kun... — dijo la pelinaranja entrando a la panadería. Sí, allí se encontraba su amor de toda la vida, como siempre tenía el ceño fruncido, como sí estuviera molesto de sólo existir, estaba conversando con una mujer de baja estatura y de cabellos negros, la mujer estaba de espaldas, como ignorando al ojimiel. El corazón le latía con fuerza a la princesa, entonces, ella se animo y lo saludo. — ¡Buenos días, Kurosaki-kun!

El pelinaranja volteó y la miro. Abrió los labios pronunciando unas sencillas, pero humillantes palabras qué marcarían su inocente corazón. — ¿Quién eres?— la chica se quedó helada, no sabía qué hacer. —Seas quién seas, te presento a mi esposa, Rukia y está embarazada.

A veces el destino suele ser caprichoso, y en está ocasión, la pobre cantarina fue víctima de este. Su amor había regresado a Karakura, y no sólo, con una esposa y un hijo.

o3o Al fin lo termine. Hay partes del fic qué me fascinan, como partes qué me aburren. ÒwÓ sobre todo, quiero saber tú opinión, qué piensas de mi fic XD. Así qué comenta ._. Sí no lo haces, el coco te arrastrara los pies y te llevará a CocoLand y te violara (?) ok, no... :B. Sólo comenten, estoy desesperada TTwTT

PD: Me Dí cuenta qué puse algo de fanservice con Orihime O: . Espera XD... Se puede colocar fanservice en un fic o.o?

En fin, me despido de ustedes, y de nuevo chorrocientos mil disculpas por haberme desaparecido del mundo del FanFic TT-TT. Dejen su comentario, siii?

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