¡Lo siento, lo siento, lo siento, lo siento!

No he podido actualizar antes por falta de inspiración, tiempo, exámenes, trabajos… :'(

Antes que nada, tengo que deciros que cambié el último capítulo que publiqué (el final es el mismo, solo que redactado diferente, ya que no me convencía).

¡Gracias por leer!

Capítulo 16: Evitarlo solo lo empeora todo

- Ahora vuelvo, estate quieta- dijo su madre.

Cuando Emily se aseguró que ya estaba bajando las escaleras, se sacó el termómetro de la boca y lo acercó a la bombilla de la lamparita.

- Lo siento mamá, pero no me queda otro remedio- murmuró para sus adentros. Al oír nuevamente unos pasos, se volvió a poner el termómetro.

- Vamos a ver…- cogió el aparatito y lo estuvo observando unos instantes, luego miró a su hija.

- Parece que sí que tienes algo de fiebre… Creo que hoy será mejor que te quedes aquí.- dijo mientras al mismo tiempo pasaba su mano por la frente de Emily.

La chica no respondió nada, solamente tosió para darle más realismo a la actuación.

La mujer le dejó unas pastillas sobre la mesita, le besó la cabeza a su hija y se marchó a trabajar.

Realmente no tenía planeado hacer eso, pero no quería afrontarse a las consecuencias de sus actos. No, no era eso, lo que no quería era encontrarse con Shawn. ¿Miedo? Sí, quizá sí que era una cobarde.

- Soy patética…- fue lo último que dijo antes de volver a tumbarse y dormirse.

- ¿Falta alguien hoy?- gritó el profesor de biología.

- Emily no está.- anunció una chica del fondo.

Shawn miró a su derecha, al pupitre vacío. La verdad es que había estado tan distraído desde ayer que no lo había notado. ¿Por qué no había venido a clase? Ayer… estaba bien… al menos hasta que…

Suspiró.

- Seguro que no vuelve a hablarme en la vida.- pensó.

Hoy tenía pensado hablar con ella. La verdad es que de solo pensarlo le entraba un pánico increíble por todo el cuerpo, pero tampoco podía hacer como si nada hubiera pasado.

- Soy patético…

- ¿Ya te encuentras mejor?

- Si… gracias

Su hermana le tocó la frente.

- ¿Estás segura de que tú estás enferma? Yo no te veo tan mal…

- Bueno ya está bien, se acabó el interrogatorio ¡ala!

Se levantó de la cama y arrastró a su hermana fuera de la habitación. Después de cerrar la puerta, apoyó la espalda en ella y se dejó caer hasta el suelo. El reloj ya marcaba las seis.

- ¿Tanto tiempo ha pasado?

Se había pasado el día en la cama, durmiendo o simplemente en su mundo…

Al levantarse se dirigió al espejo. A pesar de haber dormido tanto, su aspecto reflejaba cansancio. Se hizo una coleta y bajó a la cocina para coger algo que llevarse a la boca.

No le apetecía ponerse a preparar nada, cogió una manzana verde y listo. Al salir de allí el timbre sonó.

- Abre tú- gritó Emily al pie de las escaleras.

- ¡Si, mi ama!- contestó irónicamente mientras iba hacía la puerta. Al abrirla había un chico que parecía tener la misma edad que su hermana.

- Hola ¿Se te ofrece algo?- preguntó educadamente.

- Hola, bueno, solo venía a ver a Emily… Hoy no ha venido a clases.- contestó el muchacho.

La nombrada se quedó parada en medio de las escaleras. No esperaba que él fuera capaz de presentarse a su casa. Para suerte de esta, el chico no podía verla desde donde estaba.

Se puso muy nerviosa. Le hacía señales a su hermana para que le dijera cualquier excusa y no lo dejara pasar.

- Pues veras…- empezó a decir cuando vio a Emily haciéndole las señas- Emm… ahora mismo no puedes verla porque… ¡Es muy contagioso! ¿No querrás acatarrarte tú también no?

- Pero solo será un momento…

- ¡No!, no podemos arriesgarnos a eso. Ha sido un placer verte, ¡vuelve pronto! ¡Ciao, ciao!

Luego le cerró la puerta en todas las narices al albino.

- ¿Podrías haber tenido algo más de tacto no? Que solamente es un catarro, no la peste.- comentó algo enfadada Emily.

- Qué más da, se ha ido, ¿eso era lo que querías no?

- Si…

Alex se quedó unos segundos mirando a su hermana de arriba abajo, como si estuviera escaneándola.

- Mira, no sé qué es lo que te ha pasado con ese chico, pero evitarlo no te va a servir de nada.

- Lo sé…

Shawn aún estaba en el porche de la casa.

- Esto no acaba aquí. Tiene que haber alguna forma de poder hablar con ella…

Asegurándose de que ningún vecino lo viera y pensara que era un ladrón, se coló al patio trasero de la casa. Era bastante grande para la zona en la que estaba. Tenía un columpio donde Emily jugaría de pequeña y el jardín estaba decorado con flores bastante bien cuidadas, a pesar del frío que empezaba a hacer esos días.

También había un árbol, bastante viejo ya, por la altura, y que una de las ramas daba justo delante del balconcito de una de las habitaciones.

- No me puedo creer que vaya a hacer esto…- pensó mientras se dirigía al pie del árbol- Voy a hablar con ella.

¡Gracias por leer!

Echaba de menos esto de escribir :')

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