Esta historia es escrita sin fines de lucro, todos y cada uno de los personajes, lugares, etc., le pertenecen a J.K. Rowling, así que únicamente poseo la romántica historia de los personajes principales.
EL DESEO, EL CORAZÓN Y LAS CENIZAS
CAPITULO III
INESPERADO
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"Puedes buscar algo y encontrar algo más, dándote cuenta de que lo que has encontrado es más adaptable a tus necesidades que aquello que estabas buscando."
— Lawrence Block
Esa mañana Draco se levantó como normalmente lo haría, no había algo que fuera diferente, al menos eso sería para las demás personas que le conocen, pero no para él, fue claro al momento de abrir sus ojos, simplemente había pasado una noche como hace mucho no podía tener, había podido dormir bien, no pesadillas, nada, simplemente dormir. No quería pensar mucho en ello, pero evitarlo se convirtió en algo imposible, quería encontrar la lógica a la situación, no había pasado nada importante, absolutamente nada que pudiera haber provocado eso.
"¿Cómo has dormido, Draco?" Es fue la voz de Pansy, Draco se giró hacia ella sin demostrar ningún cambio en su expresión fácil, a pesar de no esperar verla ahí, después de todo Pansy siempre había sido una entrometida, a la cual él apreciaba, así que finalmente le regalo una sonrisa, de esas que él últimamente pocas veces mostraba. "Por lo que puedo ver, ha sido mejor que la otra noche, te ves más relajado, ¿algo ha pasado?"
"Nada importante," dijo sin siquiera darle valor a la pregunta, aunque pensándolo bien, lo único diferente había sido lo que le sucedió con Granger, pero de ahí no había pasado la gran cosa y sinceramente dudaba que algo relacionado con ella fuera a cambiar algo. "A parte, ¿qué haces aquí, Pansy? No creo haberte dicho que podías entrar sin mi permiso."
Pansy no tardo en sentarse sobre la cama de Draco, él la miró con curiosidad, ella le dedicó una expresión de concesión, al menos ya no estaba enojada por el arrebato de ira que tuvo contra ella aquella noche, al menos tenía una amiga en ella. Draco no era de aquellos que estaba rodeado de amigos, pero incluso él tenía a alguien que se preocupara por su bienestar.
"Sólo pasaba y quise verte, nos has tenido preocupados, a mí y a Zabini, incluso Theo ha preguntado por ti en algunas ocasiones, Crabbe es el único al que pareces no importarle, ha cambiado estos últimos meses." Pansy espero que Draco dijera algo, pero eso nunca sucedió, queriendo cambiar de tema recordó algo que la había molestado el día anterior, se levanto haciendo una mueca de disgusto. "No puedo creer que Slughorn te haya asignado a estar con Granger, peor aún a trabajar juntos después de clases como si no supiera que ella es una sangre sucia."
Draco se giró hacia ella, no entendía porque escucharla decir esa palabra lo había sorprendido, tantas veces lo había dicho él, pero escucharlo en alguien más ahora le causaba cierta confusión.
"Y Granger ni siquiera se negó a trabajar contigo, es inconcebible."
"No necesito que me lo recuerdes, Pansy," dijo el rubio sin darle demasiada importancia a las palabras de la chica que se creía su novia. "Granger es lo suficientemente inteligente para saber que Slughorn es capaz de tomársela con ella si llegaba a negarse, seguramente no quiso meterse en problemas, es todo lo que se me puede ocurrir viniendo de una Gryffindor."
"Suena como si la defendieras," la gruesa voz de Zabini los interrumpió. "Te entendería, Granger es del tipo de chica que de alguna manera llama la atención, ¿no lo crees?"
"¿No estás diciendo eso en serio, Blaise?" Pansy dijo enojada.
"Lo digo muy en serio, ella no es tan mala como creen, puede ser una impura, pero es muy inteligente y al final de cuentas es una mujer."
"¿Y?" Preguntó Pansy aún sin entender las palabras del moreno.
"Lo lamento mucho, Pansy, pero me es imposible tratar mal a una mujer aunque sea una sangre sucia, aunque sea Gryffindor, con los hombres es diferente, así que con ellas puedo ser, al menos, indiferente." Dijo Zabini y luego se giró hacia Malfoy. "Además, él puede decirte que no es tan…insoportable, después de todo ayer llego sin un solo rasguño y sin aparente enojo, así que ¿cómo te fue con ella, Draco?"
Draco no esperaba ser cuestionado por sus actividades con Granger, pero al parecer Zabini estaba tomándolo como su pasatiempo, como si tuviera a pensar en esa Gryffindor, era lo último que quería y que curiosamente no estaba logrando evitar, aquella noche, ese aroma a jazmín, el profesor Slughorn, ahora incluso Pansy y Blaise, todo estaba conspirando en que él no se detuviera de recordarla. La odiaba cada vez más, estaba consumiendo su tiempo, tiempo que debería estar usando para poner en práctica…eso.
"Granger es…impertinente, fastidiosa y algunas veces le falta algo de tacto." Respondió, la verdad es que ella lo era, preguntándole sobre sus sentimientos, sobre lo que él pensaba, definitivamente no la soportaba, no tenía ningún derecho a meterse en sus asuntos, pero aún así ella lo hacía una y otra vez. "Ella es todo lo que odio reunido en un solo sucio cuerpo, pero debo admitir que no es tan malo trabajar con ella si vemos el lado positivo de la situación, es extremadamente dedicada en lo que hace y eso lo hace más rápido."
Eso era, ese día haría todo por terminar lo que Slughorn les había pedido, después de eso jamás volvería a pensar en ella.
"Suena como si intentara acabar lo más rápido posible para dejar de verte," dijo Pansy. "Muy propio de ella."
Draco decidió despedir a sus amigos, aun le faltaba tiempo y necesitaba tomar un baño, así que les dijo que él luego los alcanzaría en el gran comedor. Pero, una vez ellos se fueron, no pudo evitar recostarse nuevamente sobre su cama y hundir su cabeza en las sabanas, estaba cansado, tenía ganas de dormir y no entendía que era lo que estaba reteniéndolo ahí. Finalmente, se levanto y fue a hacer lo que había planeado, ese sería otro día pesado para él, aun no ponía en práctica lo que Él le había encomendado.
"Mierda," susurró antes de entrar en el baño de su habitación.
En la sala común de Gryffindor, Hermione estaba platicando con Ginny, le estaba contando que Ron parecía que se incluiría en lo equipo de Quidditch este año, lo cual Hermione no podía creer, en ese momento Harry y Ron llegaron hasta ellas, pero lo que la sorprendió fue que Ron estaba separado de Lavender, lo cual no sucedía desde que habían entrado a clases, por esa razón la castaña sonrió más expresiva de lo que había esperado, eso fue notado por el pelirrojo.
"Te ves feliz," dijo Ron. "Al menos trabajar con Malfoy no te ha quitado el humor, Hermione."
Malfoy, ¿es que era necesario que sacara ese tema? Sí, estaba trabajando con él, y quizás quería conocerlo un poco más, pero eso era sólo porque Hermione se negaba a creer que él fuera tan malo como aparentaba ser, sólo por eso, no tenía que estar usándolo para hacerla sentir culpable por simpatizar con enemigos, Ron ya había actuado de esa manera con Viktor, pero ¿con Malfoy?, eso era estúpido. Después de ese comentario, Harry le dio un codazo a su amigo, pero esté siguió en su plan, aún así Hermione no dejo que eso arruinara ese momento, y para cambiar el ambiente estiro uno de sus brazos hasta alcanzar la mejilla del pelirrojo con su mano, el roce fue espontáneo y delicado.
"Tenías un poco de tierra," le dijo sonriendo. "¿Vamos al gran comedor?"
"Sí," al no saber cómo responder a la acción de Hermione, Ron terminó concediéndole esa respuesta y le sonrió, pelear por culpa de Malfoy no valía la pena. "Vamos que estoy muriéndome de hambre."
Tanto Harry como Ginny intercambiaron una mirada y una sonrisa, al parecer Ron estaba dejando pasar la decisión que había tomado Hermione, así que las cosas se calmarían entre ellos, mientras iban camino al gran comedor, Hermione comenzó a estornudar, pero la única que lo noto fue Ginny y enseguida se preocupo.
"¿Estás bien?" Le pregunto dejando que los chicos avanzaran, parecían tener una plática muy interesante sobre Quidditch como para darse cuenta de lo que estaba pasando. "Si quieres, podemos ir a la enfermería antes de…"
"No, estoy bien Ginny, quizás me entro un poco de polvo a l nariz, seguramente eso es todo."
"¿Estás segura?"
"Sí, no te preocupes, ya se me pasara."
Sin darle demasiada importancia, ambas se apresuraron para alcanzar a los chicos, lo cual no fue una buena decisión según Hermione, nada menos porque vio que Lavender estaba abrazando a Ron, ella estaba sentada junto a él y a Harry, Neville estaba ahí también, Ginny se dio cuenta del cambio de expresión en Hermione y le ofreció ir a sentarse con Luna, quien estaba en esa misma mesa pero un poco alejada de todos, aunque Hermione no quería ser tan evidente, prefirió aceptar su propuesta.
"Hola, Luna," dijo Ginny alegremente ya que Dean se encontraba sentado junto a la rubia, era bien sabido que ambos estaban saliendo desde hace tiempo, así que era algo normal, ¿no? "¿Cómo has estado?"
"Bien," respondió sonriendo. "Escuché que tú y Dean ha comenzado a salir, me alegro por ti, Ginny, por los dos."
"Gracias," dijo la pelirroja.
"¿Cómo has estado tu, Hermione?"
"Bien, Luna."
"También escuche algo sobre ti," dijo captando la atención de Hermione, le daba cierta curiosidad que podría decir de ella. "Parece que has tenido problemas en Pociones, ¿verdad? Seguramente eso te ayudará a ver la vida de otra manera, ¿no lo crees?"
No había lógica en las palabras de Luna, ¿qué tenían que ver sus problemas de Pociones con cambiar su manera de ver la vida? Eso era lo que Hermione se preguntaba, pero ¿desde cuándo lo que Luna dijera tenía una verdadera coherencia? Así que la castaña sólo le sonrió mientras observaba tristemente hacia donde Ron estaba.
Los hombres son tan ciegos, no verían más allá de sus narices aunque de eso dependiera su vida, pensó para sí misma.
Del otro lado del gran comedor, los Slytherin estaban platicando sobre los recientes sucesos, cuando Draco llegó todos se giraron para verlo, hacía días que no se le veía tan calmado y alegre, Theo fue el primero en notarlo, cuándo le pregunto qué le había sucedido, Draco sólo contestó que una buena noche le fue de gran ayuda.
"Y dime, Draco, ¿qué tal te va con Granger? Ni siquiera ella te ha quitado este buen ánimo que tienes recientemente."
"¿Por qué todos siempre tienen que sacar ese tema relucir cuando hablan conmigo? Sí, estamos trabajando juntos, pero no es como si tomará nota de lo que ella hiciera cada momento, vaya que ustedes si tienen tiempo para dedicarle a una Gryffindor, que peor aún es una sangre sucia."
"No me malinterpretes, tengo que admitir que se ha vuelto bastante bonita los últimos años y que podría pasar para una noche, pero estoy sólo preguntándote porque me parece temerario que el profesor Slughorn los haya puesto en la misma mesa, aún cuando Blaise está ahí, me sorprende que no haya pasado un asesinato en plena clase."
"No tengo ningún comentario sobre ella, que no nos hayamos matado es sólo suerte."
"Vaya."
Y lo era, aunque nunca antes había pensado que convivir con ella fuera tan sencillo. Sí, era una Gryffindor, una sangre sucia, una sabelotodo, pero era más fácil sobrellevarla a ella que a sus otros dos amigos, Granger se jactaba de ser la más inteligente y dedicada de su generación, lo cual era evidente cada vez que discutía con ella, sabía que decir y cómo decirlo, tenía que admitir aunque fuera a él mismo que Granger era una mujer interesante con sólo un defecto que Draco verdaderamente odiaba. Ser lo que era no podía evitarse, estaba en su sangre, en la constitución de su cuerpo, pero aquello no tenía nada que ver con esto.
Para ser tan inteligente se ha enamorado del más idiota de los Gryffindor.
Era evidente, incluso hasta el más inepto podría darse cuenta, así Draco giró su mirada hacía la mesa donde estaban todos los Gryffindor y aparentemente una Ravenclaw, era Lunática Lovegood, para su sorpresa la castaña no estaba sentada tan cerca de Weasley como se lo esperaba, pero pudo darse cuenta del porqué, Lavender Brown, una chica rubia que muy a penas había notado el ultimo años, había estado acosando a su noviecito desde hace días, lo cual no parecía causarle mucha gracia a Granger. Sus ojos mostraban la tristeza que muchas veces vio en los ojos de Pansy cuando él le hacía saber que entre ellos no había nada más que una simple amistad.
Las mujeres son patéticas, se enamoran del primero que les demuestra un poco de amor, pensó.
"¿Pasa algo, Draco?" Le preguntó Pansy.
"No, no es nada."
Gastar su tiempo en Granger, Malfoy se mofó de eso, no podía creer que había pasado algunos segundos de su vida pendiente de la vida amorosa de la Gryffindor, debía estar sintiéndose mal para caer tan bajo, finalmente decidió volver a la plática con sus compañeros, ya tenía suficiente con saber que tenía que verla después de clases como para ponerse a pensar en ella.
Prioridades, Draco, prioridades.
"Así que, ¿vas a ir con él?"
Y ahí comenzaba de nuevo, había dado gracias a Dios que ese día no habían tenido la clase de Pociones y eso la había alejado de Malfoy durante varias horas así como de los comentarios de su amigo, pero Ron era tan estúpido en muchos momentos, mucho más desde que está con Lavender, ¿cómo se le podía ocurrir reclamarle sobre ir a estudiar? Definitivamente no iba a soportar eso.
"Sí, ya me voy, Ron."
"¿Estás segura?" Ginny le pregunto. "Aún es temprano…"
"Sí, Malfoy es, curiosamente, muy puntual cuando tenemos que trabajar en la biblioteca, si me tardo tendré que soportar sus reclamos y nadie quiere eso, ¿verdad?" Hermione tomó sus libros y se marchó de la Sala Común.
"Ronald," Ginny gritó dirigiéndole una mirada de advertencia, justo como las de su madre. "¿Puedes dejar de molestar a Hermione con esto de Malfoy? Ya tiene suficiente con tener que hacer lo como para que cuando regrese tenga que escucharte a ti una y otra vez quejándote, ¿no puedes poner en el lugar de ella?"
"Por eso mismo estoy enojado, es que no puedo creer que ustedes estén tan cómodos con eso, es Malfoy, un imbécil que quien sabe qué cosas le dirá cuando no estamos con ella, él no conoce el significado de amabilidad ni de tacto, ¿recuerdan?," espetó, él realmente estaba preocupado por su amiga. "Es Hermione por quién me irrito, no quiero que ese idiota la haga sentir mal como se lo ha propuesto desde que la conoce."
"Ron, Hermione sabe cómo cuidarse ella misma, no es necesario que te preocupes de esa manera, si no nos ha dicho nada, por algo será."
Harry decidió ayudar a Ginny con su problemático amigo.
"Concuerdo con Ginny, Ron, Hermione ya nos dijo que lo soporta y que no ha hecho nada novedoso, así que debemos confiar en ella."
"Lo sé, pero…"
"Ya, ya, se acabo, dejarás que ella se haga cargo y punto, será mejor que nosotros nos concentremos en el próximo partido de Quidditch y no en otras cosas."
"Bien," dijo Ron sin estar realmente de acuerdo, pero era cierto que Hermione se las podía idear para hacerle pasar un mal rato a Malfoy también, no era tan ingenua para dejarse tratar mal, así que decidió integrarse en la conversación entre su hermana y su mejor amigo.
Habían pasando quince minutos desde la hora acordada y no había señal de Granger, ese había sido el motivo por el cual Draco había decidido levantarse de la silla en donde estaba, ¿qué se creía esa sabelotodo para dejarlo esperando todo ese tiempo? ¿Es qué pensaba que él haría todo el trabajo mientras ella estaba haciendo no se qué cosas? Mientras iba caminando furiosamente por los pasillos, vio a lo lejos una cabellera rojiza claramente de un Weasley, se dirigió hasta esa persona deteniéndose a sus espaldas y las miradas atemorizadas hicieron que se girara para ver a Malfoy.
"¿Dónde está Granger?" Fueron la palabras que Draco dejo escapar de su boca al encontrarse frente a frente con Ginny Weasley, si bien lo recordaba esa era la primera vez que cruzaba palabra con ella, no podía creer que lo estuviera haciendo por esa sangre sucia. "¿Es que no me escuchaste, Weasley? ¿Dónde demonios está Granger? Al parecer los de tu familia cada vez se vuelven más estúpidos, siento lastima del Weasley que nacerá después de ti."
"¿No debería estar contigo en la biblioteca, Malfoy?" Dijo Ginny ignorando el tono y las palabras despectivas del rubio. "Eso fue lo que ella nos dijo hace media, sino está contigo entonces no tengo idea, quizás ya se harto de tu comportamiento y por fin decidió apelar la decisión de Slughorn."
"Tan Weasley como esperaba." Soltó Draco dándole la espalda y yéndose.
Ginny suspiro y vio como Harry corría hacía ella después de presenciar su encuentro con Malfoy, parecía preocupado por ella, pero Ginny sólo atinó a sonreír, aunque eso no tranquilizó a Harry para nada.
"Ese imbécil, ¿te dijo algo, Ginny?" Harry se apresuró a preguntar, temiendo que Malfoy hubiese osado a decirle algo fuera de lugar, pero Ginny negó con la cabeza. "Entonces, ¿qué quería ese idiota contigo?"
"Me pregunto por Hermione, sólo eso." Respondió la pelirroja, ella misma estaba sorprendida de sus palabras. "Incluso podría decir que parecía…preocupado por ella, a pesar de sus malos modos, sólo estaba buscándola."
"¿No se suponía que estaría con él? ¿Crees que debamos buscarla?"
Ginny sonrió.
"No, Hermione seguramente fue con Slughorn, eso mismo le dije a Malfoy, creo que incluso ella tiene su límite, además supongo que prefiere dejar de pelearse con mi hermano por algo tan insignificante como él. O se detuvo en algún lado, no es una gran cantidad de tiempo, la verdad creo que hasta Malfoy está exagerando."
"Sí, tienes razón, pero ¿estás segura que no fue rudo contigo?"
"Lo fue, pero ¿cuándo no lo es?"
Harry se rió ante las palabras de Ginny, hacía mucho tiempo que no tenían ese tipo de platicas, sólo ellos dos, Harry de cierta manera la extrañaba y eso se hacía evidente con cada día que pasaba, pero él mismo sabía que había dejado pasar el tiempo y que ahora ya no podía hacer nada por recuperarlo, así que sólo disfrutaría estos momentos el tiempo que pudiera.
Cansado de vagar por los pasillos…buscándola, fue cuando había encontrado lógica a la respuesta de la Weasley, Granger tampoco quería trabajar con él, así que Draco decidió dejar de buscarla, pero esa imbécil come libros se la pagaría al día siguiente, haciéndolo esperar y peor aún, forzándolo a buscarla. Pero cuando había optado por regresar a su habitación, la vio, ese cabello nunca pasaría desapercibido para él, era Granger, estaba tratando de sostenerse de una pared. Se veía tan débil aun cuando Draco sólo podía ver su espalda.
Draco se acercó hasta que ambos estaban a un escaso metro de distancia, pudo notar que le estaba costando respirar y que su piel se había tornado un poco rojiza, él no sabía qué hacer, como tampoco supo como reaccionar cuando vio que la castaña se desplomaba al suelo frente a sus ojos, sólo se arrodillo ante ella y cómo si su cuerpo se moviera por sí solo, colocó la cabeza de la chica sobre su regazo.
"¿Granger…?" Draco susurró, aunque no esperaba respuesta porque no era necesaria, sabía que ella no podía responderle. "¡Levántate ahora mismo, Granger!" Le ordenó, pero sabía que ella no lo haría, no tenía la suficiente fuerza para mantenerse de pie, por eso cuando él la vio desvanecerse no pudo evitar sostenerla en sus brazos, ahora podía sentir que de su cuerpo provenía algo demasiado cálido, ella estaba hirviendo, cuando Hermione pudo moverse un poco, giró su cabeza hacía él y a pesar de no decir nada, sus ojos imploraban que le ayudara, eso incomodo a Draco hasta el punto de querer marcharse de ahí y dejarla sola, él no era un ser compasivo, él no debía albergar ese sentimiento en su interior. "…Granger, esto no es divertido."
No se supone que sea divertido, pensó Hermione antes de desmayarse en los brazos de Malfoy.
Hermione comenzó a abrir sus ojos, no tenía idea que había pasado ni en dónde estaba, pero sus malestares se habían ido casi todos, quizás sólo un poco de fiebre le quedaba, cuando pudo reconocer el lugar se sintió aliviada. Era la enfermería. Entonces Madame Pomfrey había sido quien la había atendido; sin embargo, ella no olvidaba quien había sido la última persona que la había visto antes de desmayarse, ese había sido Malfoy, pero seguramente él la había abandonado en el pasillo y la única razón del porque estaba en la enfermería era porque algún otro compañero o quizás la misma Madame Pomfrey la había encontrado en el suelo, eso era lo único que se le venía a la mente, algo debía esperar de alguien como él.
Pero contra todo pronóstico, cuando Hermione giro la cabeza a su derecha se encontró con ese chico, Draco Malfoy estaba sentado a su lado pelando una manzana verde, tan absorto que no notó que ella ya había despertado, Hermione sonrió y se dio cuenta que el cuchillo hacía un ligero sonido parecido a zumbido mientras la suave piel de la manzana colgaba hacía abajo, para la Gryffindor significó algo insólito, Draco Malfoy estaba haciendo algo por su propia mano, sin siquiera usar magia, cada vez él la inquietaba más.
"¿Qué estás haciendo tú aquí?" Malfoy pudo darse cuenta que ella estaba despierta al escuchar el sonido de su voz, cuando él posó sus ojos sobre ella, Hermione evadió su mirada al darse cuenta que había sido un tanto grosera con él. "Perdón, gracias por haberme traído a la enfermería…"
"No es necesario que me agradezcas," dijo él interrumpiéndola, Hermione pestañeo instintivamente. "Sabes muy bien que no lo he hecho porque quisiera o porque me importara lo que te sucediera, es más, te agradecería que no volvieras a hacerlo estando cerca de mí y mucho menos que me mires suplicando algo que realmente esperas que haga, y lo reitero, no lo hice por ti."
"Eso lo sé," dijo ella dejando escapar un suspiro, ya se había esperado un comentario así. "Pero de todas formas lo hiciste, y eso dice mucho de ti como persona, lo único que no entiendo es ¿por qué aún estás aquí? Entendería que quisieras irte al instante de haberme dejado sobre la cama, así que ¿por qué?"
Malfoy no dijo nada, de la misma manera que Hermione, ya que parecía como si él se estuviera planteando la respuesta en su cabeza, como si no supiera realmente que contestar, finalmente Draco puso los trozos de la manzana que había pelado con anterioridad sobre una bandeja de plata que estaba en una mesita al lado de la cama, no tardó mucho en mirar a Hermione con esos ojos azul plateados que aparentaban indiferencia. Abrió la boca, pero no salió ninguna palabra, así que Hermione decidió hablar de nuevo.
"Si no quieres…"
"Madame Pomfrey me dio dos opciones, Granger," él la interrumpió tranquilamente, para sorpresa de Hermione, quien no esperaba algo tan maduro de su parte, sería más adecuado esperar groserías del Slytherin que algo amable. "Una era buscar a Potter o alguno de tus amiguitos para que vinieran a cuidarte, y la segunda que yo me quedará aquí hasta que estuvieras…despierta. Sabes de antemano que no quiero relacionarme con ninguno de tus amigos y sobre todo, que no tengo tiempo para discutir con alguno de ellos, ya había tenido una discusión con la hermana de Weasley y si se llegaban a enterar de esto supondrían que yo te hice algo, lo cual me causaría problemas, así que decidí irme por lo más sencillo."
"Entonces, debo suponer que has estado aquí todo este tiempo," dijo incrédula.
"Eso parece, Granger."
"Eres mejor persona de lo que creía, Malfoy."
Sin que Hermione lo esperara, él se acerco a ella con una mirada frustrada, quizás molesta que le hizo sentir frágil, no temerosa, solo…débil.
"No te equivoques, sangre sucia, si hice esto no fue por ayudarte, ni por nada de lo que seguramente está cruzando por tu cabeza, lo hice por mi egoísmo como tú lo llamas, porque mi vida sería más fácil mientras Potter o Weasley no estuvieran en mi camino, que te beneficiara a ti no es más que sólo una coincidencia, pero como buena Gryffindor que eres, has malinterpretado mis acciones."
Hermione lo miró de una manera diferente de la que él seguramente esperaba, era cierto que era un asqueroso hipócrita, presumido, en ocasiones cobarde, pero aún así él lo había hecho, contra su voluntad, por su egoísmo, por lo que él quisiera, pero había estado todo ese tiempo sentado a su lado, cuidando el sueño de alguien que él odiaba. El hecho era que él había hecho algo bueno, y esas pequeñas acciones significaban para ella que había algo compasivo en él…que quizás ella tenía razón.
"Gracias de todas formas."
"Es hora de irme, y más te vale que cuando venga Madame Pomfrey le digas que estuve aquí hasta el final, Granger." Una vez se levantó, él no reparo en verla de nuevo. "Nos vemos mañana en la biblioteca…no vas a librarte del trabajo solo porque has tenido estos malestares, por tu culpa tengo que soportarte más tiempo."
Antes de que él abandonara la enfermería, Hermione le gritó:
"Gracias por los trozos de manzana."
Y así Malfoy desapareció de su vista, Hermione no pudo evitar que una sincera sonrisa se dibujara en sus labios que se desvaneció al instante que vio entrar a Madame Pomfrey yendo directamente hacia ella con un rostro lleno de angustia.
"Perdón, querida," dijo. "No quería dejarte sola con él, pero tuve que ir a ver al Profesor Dumbledore, ¿te dijo algo que te molestara? Te juro que le insistí que buscara a tus amigos, pero se negó rotundamente, sino hubiera sido porque era urgente que me fuera, lo hubiera corrido para cuidarte yo misma, sé cuanto se odian."
"Está bien," respondió Hermione, sinceramente no había sido tan malo. "La verdad, fue más amable de lo esperaba."
"¿En serio? Bueno, eso ya no importa, dime ¿cómo te sientes?"
"Bien, creo que solo fue…gripe, es curioso que suceda algo así…aquí, ¿no lo cree?"
"A veces pasa, ¿tienes alguna idea de por qué te paso?"
"Ayer…si, ayer tome un baño por la tarde y…sí, quizás fue eso."
"Bien, si sigues sintiéndote mal, ven y te daré una poción más potente. Oh sí, en el camino vi al joven Weasley y le dije que se encontraba aquí, seguramente tus amigos llegaran en algún momento," dijo causando exaltación a Hermione. "No, Granger, no le mencioné nada del joven Malfoy, así que tranquilízate."
"Gracias, ellos no tienen una buena relación, y no fue como si él me hubiera lastimado."
"Lo sé."
En ese momento, tanto Ginny como Harry y Ron entraron apresuradamente a la enfermería hasta llegar a su cama, Ginny parecía ser la más preocupada disculpándose por quién sabe cuántas cosas, pero Hermione le sonrió diciéndole que no era nada más que un resfriado, por lo que todo estaría bien en unas horas y que Madame Pomfrey ya le había dicho que no era nada de cuidado.
"Por un momento pensé que Malfoy te había hecho algo, estaba buscándote como loco hace unas horas, siento no haberte buscado al momento."
"Estoy bien, y no lo he visto, así que no me ha hecho nada, pero seguramente está enojado."
"No vale la pena pensar en Malfoy," dijo Ron. "Lo bueno es que tú estás bien, Hermione."
"Sí," Hermione evadió la mirada de Ron, si ella estaba bien era por Malfoy, porque aún con todo su egoísmo, todo su odio, él la había ayudado a llegar hasta ahí, no es que un resfriado fuera a matarla, pero en verdad la había hecho temer lo peor. Que Ron dijera eso tan fácilmente le hacía pensar que quizás, ni él, ni Harry ni siquiera ella había pensado antes que no porque todos parezcan (y actúen) de forma frívola quiere decir que son de esa manera.
Ella sabía que Malfoy no era un santo, pero últimamente se había dado cuenta que tampoco era un demonio despiadado, simplemente estaba perdido, sin saber qué camino seguir.
"¿Podemos dejar de hablar de él?" Le pidió a Ron, y él asintió.
"¿Tienes hambre?" Harry preguntó.
"Sí, mucha," respondió ella con una sonrisa, por el momento sería mejor seguir con el día lo más normal posible.
Draco se dirigía a la Sala Común de Slytherin cuando se encontró con Severus Snape, se dio cuenta que no tenía una expresión tranquila, aunque era difícil asegurando cuando él siempre parecía estar enojado, pero fue evidente cuando sus miradas se cruzaron, cualquier que fuese el motivo, Snape estaba molesto con él.
"Dime, Draco," Snape lo acorraló en una pared. "¿Qué es lo que El Señor Oscuro te ha encomendando? ¿Siquiera lo recuerdas?"
"Todos los malditos días, y no necesito que vengas a recordármelo a diario, ya sé que es lo que tengo que hacer, así que no te metas en mis asuntos," inquirió el rubio de forma grosera. "¿Qué quieres de mi? ¿No es suficiente qué este haciendo esto? ¿Es qué de verdad te preocupas por lo que yo haga o deje de hacer?"
Snape suspiro, Draco era una persona difícil de confrontar, con una palabra fue de lugar, él se defendería de quién fuera y como fuera.
"Si algo sale mal, ¿sabes qué te pasara?, ¿qué le pasara a tu familia?" Esa era una de las pocas cosas que podían tocar a Malfoy, que lo harían retroceder y recordar lo que quiere proteger, y Snape sabía que con él era efectivo usarlo. "¿Lo sabes, verdad?"
"Lo sé muy bien, profesor, él me lo dejo muy en claro él día en que me lo ordeno."
"Draco," comenzó el profesor, esto sería un tema más complicado de tratar, pero quería indagar y comprobar que lo que estaba sucediendo recientemente no tenía nada que ver con lo que había imaginado. "No sé que este mal contigo, no sé si estoy en lo correcto, pero necesito que me digas ¿qué está pasando entre Granger y tú?"
"¿Granger? ¿Qué tiene que ver ella en todo esto?"
"No sé, dímelo tú, ¿por qué la vi saliendo de la sala común de Slytherin la otra mañana? Y, ¿por qué estabas tú cuidándola en la enfermería hace unos momentos? No quiero pensar que…"
"¿No estarás pensando que tengo algo con Granger?" Dijo Draco ofendidamente, eso era el colmo. "Es lo más estúpido que he escuchado en mi vida, es grotesco que creas eso de mí, tengo que admitir que he estado teniendo más contacto con ella, pero no es mi culpa, ese maldito profesor Slughorn me tiene atado a ella y Granger, con su estúpido pensamiento de Gryffindor, quiere conocerme mejor, intentando ver algo positivo en mi cada vez que hablo con ella, sinceramente no soporto tener que tratar con ella."
Severus se sintió más tranquilo al ver el rostro de asco con el que Draco respondía a su pregunta, lo hizo como cualquier otro año lo haría si se refiriera a la Gryffindor.
"No hay tiempo, Draco, es necesario que te apresures," dijo una vez comprendió que no había nada que temer. "Y no quiero que te metas en problemas, ni que arruines nada, si sigues viéndote con Granger ese es el mayor peligro, que ella se dé cuenta que algo no anda bien en tu actitud, ella puede ser todo lo que quieras, pero no es ninguna estúpida, ¿crees que no notará algo y se lo dirá a Potter?"
"Lo sé, pero Slughorn se ha tomado muy personal el querer que ella y yo trabajemos mucho, así que no tengo otra alternativa."
"Ya veré que hago con eso, ahora márchate," le ordenó Snape, y Draco le obedeció de mala manera.
Acto seguido, según Snape había escuchado, Slughorn había tenido que salir por una emergencia durante la mañana, así que seguramente ya debería estar de regreso. No tardo mucho en encontrarlo, estaba junto a McGonagall, intento esperar hasta que ella se fuera, pero al ver que eso no iba a pasar en un buen tiempo, decidió interrumpirlos.
"Profesor Slughorn," la voz de Snape no parecía alterada cuando se dirigió profesor de Pociones, ambos se giraron hacía él, pero su expresión no cambió. "Hay algo que necesito discutir con usted, es urgente y si es posible en privado."
Slughorn hizo un ademán al despedirse de McGonagall, ella simplemente asintió y se despidió de la misma manera de ambos magos, no tardó mucho en desaparecer por ese pasillo, así una vez estuvieron a solas, Snape posó su mirada sobre el arrugado rostro de Slughorn, siempre le había parecido que tenía una mirada un tanto piadosa para haber pertenecido a la misma casa, incluso cuando había sido su profesor en el pasado, a diferencia de la mayoría de los Slytherin, Snape podría asegurar que él sería de los pocos que se quedarían en el bando más débil en lo que sería una guerra, una guerra que se venía asomando desde hace años.
Por su parte, Slughorn podía notar cierta molestia en la mirada del mago oscuro, y sabía a qué se debía. Al final de cuentas, algunos gestos no había cambiado con los años, esa había sido la mirada que él tenía durante sus clases cuando la veía a ella al lado de a James Potter, una mirada llena de desaprobación y el único motivo por el cual estaría así, era el de su reciente decisión.
"Quiero pedirte algo…" eso no sonaba a una petición, más bien estaba exigiéndolo.
"Si se trata de deshacer lo que les encargue a Granger y Malfoy, recibirás la misma respuesta que Potter: y esa es un no," Horace le dijo con un tono de voz franco, ya se había esperado algo así de Snape, pero no lo esperaba tan pronto. "Severus, creo que sabes por qué estoy haciendo esto, quiero enmendar lo que una vez no pude hacer…cuando fuiste mi estudiante."
"Preferiría que no me relacionaras con algún Potter en una oración, y sobre lo demás, Horace, el problema es que creo que no tienes en claro que Granger no es ella y Malfoy no es nada parecido a mí, hay un mundo y mucho tiempo de diferencia en lo que estás tratando de…corregir," aseguró Snape, tan políticamente como pudo, después de todo ese tema era parecido a un tabú para él. "Ya no puedes cambiar nada, así que no sé qué clase de juego quieras realizar con ellos o qué experimento deseas probar, pero sabes mejor que nadie que la relación entre esas casas es totalmente negativa, y eso no podrás cambiarlo."
"Probablemente tienes razón," dijo entre susurros. "Sin embargo, incluso tú puedes ver en Granger a Lily, ¿o me equivoco?, más allá de su descendencia muggle, Granger es muy similar a ella, muy inteligente, muy decidida, valiente como buena Gryffindor que es, con una mirada cautivadora, y Malfoy no es como tú, en eso estoy de acuerdo, tú siempre fuiste un estudiante muy capaz, demasiado dedicado para tu salud si me permites decirlo, pero nunca intentaste destacar, Malfoy y tú son muy diferentes, pero los dos cometieron el peor error de su vida." Esas palabras no tuvieron significado para Snape, él había cometido tantos errores que quizás Malfoy había cometido también, pero algo que pudiera compararlos en esa situación no tenía sentido. "A mi ver, ambos usaron el termino sangre sucia con la persona equivocada."
"¿Qué quieres de ellos? Ellos ni siquiera tiene una buena relación pasada."
"Nada que nadie no haya intentado antes, tampoco estoy intentando que ellos se enamoren o algo parecido," respondió Slughorn, era cierto lo que diría, así que no había motivo para que Snape no lo supiera. "Simplemente deseo que esa antipatía disminuya un poco, son dos de mis estudiantes más capaces, pero ese irremediable odio entre ellos lo hace perder esa capacidad, una vez los puse a trabajar en el mismo grupo pude notar que son competitivos estando juntos, en una forma que Granger no puede serlo con Potter o Weasley, eso mismo pasa con Malfoy, sus personalidades embonan de una manera muy interesante, por eso creí que sólo necesitaban un empujón para que pudieran tener una relación civilizada, tal vez no es necesario tanto odio, quizás es posible que un Slytherin no odie a una Gryffindor y viceversa."
No, Slughorn estaba seguro que Granger no odiaba a Malfoy, era una palabra muy poderosa como para que ella pudiera soportarla, además de que la Gryffindor poseía una alma que seguramente era capaz de entender al tipo de personas como él, después de todo no todos los Slytherin se unen al Señor Oscuro por pensamientos malvados o por deseos de poder, algunos poco lo hacen para proteger aquello que aman.
"Estás comenzado a sonar como Dumbledore," le dijo Snape en tono de burla. "Para ser un Slytherin, eres muy cuidadoso de las aptitudes de tus estudiantes, aunque no tomas en cuenta sus sentimientos de odio mutuo, es algo que siempre ha existido entre ellos, y como Slytherin me gustaría pedirte que dejases las cosas como deben de ser, Malfoy no quiere trabajar con ella y seguramente Granger tampoco lo quiere, además de que él no necesita trabajos extras en tú clase."
"¿Las cosas como deben de ser?" Repitió Slughorn, había encontrado llano ese pensamiento, ¿desde cuándo deberían ser las cosas así?, ¿desde cuándo dos personas que nunca había intentado coexistir juntas deberían odiarse? "Eso depende de la perspectiva en que lo veas, tú mismo amaste a una Gryffindor, a una sangre sucia."
Por primera vez en toda su conversación, Snape mostró una expresión de furia visible, había palabras y temas que él no soportaba, uno de ellos era su amor por Lily Evans, no le gustaba que nadie profanara su nombre, él sabía lo que le había llamado y no estaba dispuesto a permitir que Slughorn intentará leer a través de él, pero cuando quiso replicar el profesor de Pociones le interrumpió:
"Y mi respuesta sigue siendo la misma, es mi clase y son mis decisiones, si Malfoy se niega a acatarlas veré que no tenga tiempo libre para nada más, no voy a decir nada de lo que estoy temiendo, Severus, pero no estoy ciego y al final de cuentas sigo siendo un Slytherin, sé que algo no anda bien con él, sólo estoy intentando que tenga algo de esperanza."
Entonces Draco estaba en lo correcto, Slughorn estaba vigilándolo, sabía o a lo mucho intuía que Voldemort había elegido a Malfoy para alguno de sus planes, después de todo los Slytherin piensan de una manera muy similar. No obstante, a sabiendas que no cambiaría de opinión, Snape decidió irse sin siquiera despedirse del otro mago.
"Son diferentes circunstancias, esperemos que termine de una manera diferente a la tuya, Severus."
Eso era, sólo cuestión de esperar.
Notas de la Escritora:
Uff, tarde más de lo que esperaba, pero aquí está el nuevo capítulo. Que espero les guste tanto como a mi escribirlo 8-), bueno, no estoy muy complacida con él, pero ahí va tomando forma y chicos, no me molesto si dejar algún review, gracias a todos lo que me han llegado, son muy amables y…gracias a los que han agregado mi historia a sus favoritos y a mí como una de sus favoritas autoras.
Hasta la próxima.
